Capítulo XXXVIII: Un viento helado proveniente del Sur se hizo sentir, mientras que al horizonte, las columnas de humo se elevaban por lo que fueron antes las casas y edificios con sus negocios del pueblo de Peach Creek, ahora todo estaba completamente destruido, las fuertes explosiones se seguían sintiendo, solo quedó de pie la torre del reloj de la Iglesia, la cual Mokou no incendió porque ese lugar jamás le haría daño, allí se ocultaron Rolf, Johnny y Tablón.

- Dios Todopoderoso, protégenos de todo mal, no nos dejes caer en la tentación, líbranos del mal. Amén. Rezó Rolf, el hijo del pastor estaba aterrado por lo que afuera estaba ocurriendo.

- ¿Crees que ya pasó todo? No escuchó más los gritos, debió ser ya una hora que no se oye nada. Le dijo Johnny.

- Sí, ve, ve, ve a ver qué pasa. Le pidió Rolf, cuando en ese momento, Jimmy, quien pensaban que había muerto afuera en la masacre que Mokou había causado, se dirigió hacia ellos, antes de desplomarse por el cansancio.

- No salgan, afuera ya no hay nada de pie. Les advirtió, mientras que se caía agotado al piso.

- Tranquilo, Pequeño Jimmy, descansa, Rolf los va a proteger. Les dijo el extranjero, mientras que abrían la puerta de la Iglesia y afuera estaban Mokou y Kaguya, mirándose con un odio profundo.

- ¿Qué estarán tramando ahora? Preguntó Johnny, mientras que ahogó un grito de terror al ver a Kevin, Nazz, Sarah, Ed y las Crueles con todos los habitantes de Peach Creek muertos en las calles.

- Parece que son viejas enemigas, la de cabellos blancos se llama Mokou no Fujiwara y la de cabellos negros largos es Houraisan Kaguya, una es la Princesa del Fuego y la otra es la Princesa de la Luna. Le explicó el extranjero al pelón.

- Dios, que miedo, ¿qué haremos ahora con...? Pero en ese momento, Mokou los miró con una severa mirada de odio.

- ¡Cierra, Johnny, cierra! Le pidió Rolf y cerraron las puertas de ingreso.

Mokou y Kaguya se vieron a los ojos, mientras que estaban listas, iban a pelear un nuevo combate, pero esta vez, el escenario era distinto.

- Espero que estés lista, Kaguya, no tendrá piedad en cuanto te decapite y muestre tu cabeza como ocurrió en Francia con la "Revolución Francesa". Le dijo Mokou.

- Mírate lo que te has hecho, has matado a gente inocente, entiendo que amas a Eddy pero esta no era la forma, has matado, quemado y destruido cientos de hogares y familias enteras. ¿Qué no tienes sentimientos? Le señaló la Princesa todo los daños causados.

- ¡Cállate! ¡Ellos se lo merecían, no sirven para nada, se creían Dioses pero no lo eran, te juzgan por lo que eres, tienes que ser igual a ellos, a su masa de idiotas, pero si eres distinto, te tratan mal! Pero esta noche, ellos aprenderán lo que es ser diferente. Le dijo Mokou.

- Te dejaste guiar por el odio, lo mismo hiciste conmigo por lo de tu familia. Le respondió Kaguya.

- ¡Cállate, deja a mi familia en paz, tú nos quitaste nuestro honor! Le ordenó que se callara la Princesa del Fuego y le arrojó un ataque de fuego contra ella.

Kaguya aterrizó sobre las ruinas de uno de los edificios, mientras que Mokou iba para atacar de nuevo, en las calles, Reimu con las demás chicas y Eddy, ellos querían evitar que ambas combatieran, el chico se sentía mal por lo ocurrido, deseaba que eso nunca hubiera pasado, pero no podía hacer nada al respecto.

- Si tan solo hubiera una forma de detener esto. Pidió él como milagro.

- Mmm, la hay, pero tienes que enfrentarte a tu pasado, solo así podrás reconstruir este lugar, pero te ayudaremos. Le prometió Reimu.

- ¿Segura? Le preguntó el chico preocupado por lo que podría pasarles.

- Estamos listas para todo. Agregó Yuuka Kazami.

Eddy sonrió y entonces decidieron ponerse en marcha con el plan.

Mientras tanto, Mokou y Kaguya se lanzaron al combate, iban a demostrar quién iba a ganar todo.

- ¡Después de que termine contigo, me haré cargo de conquistar el Mundo! Respondió Mokou, mientras que empezaban con la pelea final, era un momento importante para ambos.

- ¿Conquistar el Mundo? ¡¿Estás loca?! ¡¿Acaso no has visto cuánta gente ha muerto por tu locura?! Le preguntó la Princesa de la Luna.

- ¡Mejor cierra la boca, tú jamás experimentaste el dolor de cuando tu familia es desprestigiada por culpa de una mocosa que no aceptó el corazón de mi padre! Le ordenó la Princesa del Fuego.

En el fondo, Kaguya se sintió mal por lo que hace mucho tiempo atrás le había hecho al padre de Mokou, quería ofrecerle una disculpa, pero no podía ahora, tenía todo en la mira, si ella llegaba a decírselo ahora, la Princesa de cabellos blancos no aceptaría para sus disculpas, ya que no fue un día, fueron años de desprestigio a la figura de su familia.

Fue en ese momento, en el que ella sintió una patada muy fuerte de Mokou, la cual la derribó y lanzó contra la casa del fallecido Doble D, quien había muerto, tratando de escapar de allí con su familia.

- Ja y justo sobre la casa del idiota ese que me dijo Eddy. Se río la chica rival, mientras que se dirigía para ver cómo había quedado su rival.

Kaguya se levantó de entre las ruinas y se dirigió hacia Mokou, pero ella se estrelló con una velocidad muy fuerte, destruyendo el lugar, causando el derrumbe y luego ella la tenía a la Princesa zamarreada.

- Y ahora, el telón final de la obra. Le dijo ella, pero cuando estaba por lanzar una poderosa llamarada de fuego contra Kaguya, Eddy la detuvo.

- ¡Mokou, no! Le pidió el chico, atrayendo la atención de su novia..

Un milagro había aparecido ante la destrucción.