Y este es el final de la historia.


Capítulo 33


La encargada del periódico y columnista de espectáculos sociales, era una mujer muy creativa, y la única que estaba de frente cuando el enérgico encuentro sucedió. Esa mujer tenía una gran imaginación. Ya que el día tan esperado por varias personas llegaría pronto. Aún más después del espectáculo montado por Malachite.

-No puedo creer lo que hiciste, mira esto, Mali. - Serena tenía la cara roja, y no era gracias al vapor de su tina, ella aun en bata y Molli llenando de ventas la tina-. Mira lo que tu conducta provoca

-Haber-. Malachite tomo el periódico dado por su enana favorita y leyó el párrafo de la viuda loca de la ciudad. La columna decía:

Nunca nadie olvidaría el golpe que recibo señor Darién de su pronto cuñado. Es más, yo también, quedar anonadada, mis queridos lectores, es decir; todas las personas que querían Malachite II (porque recuerde que señor Kenji también tiene este nombre), es un joven encantador, todas las damas lo llamaron yo misma, lo amamos. Pero me sorprendió verle tan violento, todos supusimos, incluso yo, que el joven heredero del duque, se retracto de la boda con nuestra Señora Serena, pero no. Mis informantes me dijeron que era un ritual simple familiar. Yo misma no se que decir Si mi hermano (que no tengo) golpea a mi futuro esposo, no estás tan feliz. Pero a mi no me sorprende nada. El alcalde de los Tsukinos nunca mencionó nada ni estuvo presente, grabando que pronto será papá.

Bueno mis queridos lectores no puedo dar más información, nos veremos después de este tan esperado enlace.

-¡Oh! Tengo un buen gancho y un muy bello perfil. Hermanita deberías encerrarme en un lugar, me pueden robar.

-Eres un cínico. Como puedes decir tremenda cosa. Ahora, hoy mismo, esa mujer me las pagara

-¿Por qué?

-Mira el día antes de mi boda, comentando tal cosa en este maldito periódico. IT's a..

-¡Huy! Clama enana.

-¡No me llames así! -Serena soltó otro impropio que fue censurado por la mirada de Molli pero también respaldado por Malachite con solo asistir de cabeza. Ahora papá no sabe que hacer. Puedes creer que la gente se crea semejante tontería. Tú eres irresponsable.

-¡Yo! Pero si soy muy responsable.-ella se cruzó de brazos y lo arregló para que la dijera en qué- bueno nadie sabe en la razón del golpe.-susurró Malachite para que Molli que ahora estaba ordenando las toallas no se entera.

Serena muda por el atrevimiento de Malaquita solo le quedo sonrojarse más.

-Señorita, ya esta el baño.

-Gracias Molli. Ahora puede irte.

-Pero y su baño ...

-Malachite me ayudara, anda vamos vete.

Molli se fue no muy contenta.

-Yo no te tocare, ni loco.

-Obvio que no, no seas tonto. Solo así puede ir y hablar tranquilamente, Mali.

-Para con eso, Sere. Pero si, nadie sabe por lo golpee. Se lo merecía y yo lo debía.

Ella suspiro-. Lo sé. Sabía que no te quedarías sin hacer nada, pero en la calle, vamos james, no creo que tu piensas en eso ¿verdad?

-Estaba algo tomado, le lleva a su despedida de soltero a un burdel de allá abajo, le sabe-él le guiño un ojo-pero el muy cabrón-Serena jadeo-, lo siento si toque tu sensibilidad, señora.

-Aun soy señorita, malaquita.

-Bueno, como iba diciendo; Darien no hizo lo esperado por Zafiro y solo tomó como dos copas de vino unas cuantas cervezas. Así que me gusta un poco y luego grabar, de camino a casa de cómo ocurrió todo, y solo lo golpee.

Serena rió con ganas, su hermano es un tonto, pero así lo quería. Pudo poner en juego su reputación pero aún en la bruma de su borrachera la defensa con eso de '' cosas tradicionales de familia '' bueno por lo menos señor Darien sabría de ante mano que tenía un hermano que no temblaba la mano ara golpearlo si la lastimaba. Ella también sabía que Malaquita era siempre su hermano mayor favorito. Jamás lo cambiara ademas era él o Andrew, este no era muy animado.

-Gracias.

-Me agradezco por golpear a tu novio, oh cereza, yo vendería el alma de Andrés con la felicidad del mar perpetua.

-Pobre de él, no creo que quieran la de él.

-Cierto, muy cierto. Él es muy amargado. Tal vez se vendió a través de esa pelusa andante, o mejor la sacrifico por ti.

-¡No! -Serena ahogo su risa como un gruñido, su gato era hermoso, ademas de un regalo de Darien. Le dije que como casi y la veía se lo regalo para que la recordara, y la verdad era que sí, tenía ojos azules y su pelos eran oscuros, un muy bello gato persa.

-Ush, una bola peluda.

-Te daré uno de ella, cuando los tengas, así podrás darte afecto o rasguñarte cuando yo no este.

-No gracias. Y ahora métete a esa tina, si no quieres que Molli o Mía Vengan a hacerlo.

-Igual, gracias por todo, Malachite. Te quiero, pero como me dice que bañare, así que vete. O mejor ve a mi cuarto y escoge algo lindo para mi, se bueno y hazlo.

Malaquita gruño y se fue del baño de su hermana, para meterse al ropero gigante de ésta. ¿Qué podría sacarle para la última cena en casa antes de su boda? Pasó varios vestidos de colores, parecía un campo de flores. Hasta que encontró uno de color verde con amarillo, sencillo pero lindo. Que esta bien, ademas con-vinaria con su odioso crave verde. Todo lo que quiero para complacer a su odiosa hermana menor.

Malaquita se encontró con el sonido de la tina que no estaba tan bien como la de la habitación, para poder leer algo, que se estaba haciendo hasta la misma ubicación de Serena dejara esa bañera gigante.

Cuando tomo el pomo de la puerta del pasillo, la bambalina se abrió y Serena lo miro y la pregunto a donde iría.

-A leer.

-No, Molli se fue así que me ayudó a arreglarme.

-¡No!

-No seas bobo, James. Solo me peinaras nada más. Así que no te vayas, ve a mi salita y lees algo.

-Bien, enana mandona.

Serena toma sus prendas y se arregla muy rápido, no quería que se la llevara sin antes peinarse lo. Tomo el vestido y lo inspecciono, no recordaba haberlo usado, así que acepto ponérselo. Tomo su corsé y se lo coloco, no muy apretado ya que estaría en casa, luego sus demás prendas, sus medias fueron lo último antes de la camisola, y después se coloco el vestido.

Se miró en el espejo y sonrió, estaba muy bonita, despeinada pero bonita.

-¡Ya puedes ingresar!

-Vaya que honor.

-Oh no te quejes. Diez - ella paso un diente de dientes separados y al ver la cara del espanto de su hermano rió-peina-yo. Oh vamos Mali, así aprendes cuando nazca nuestra sobrina.

-¿Y si es niño?

-No, soy una niña y se casará con el hijo de Lotee. -Malachite solo rodó los ojos y termino por hacer las demandas de su enana.