Epilogo

15 de septiembre, os suena esa fecha? Si…hoy es, o mejor dicho, hubiese sido el cumpleaños de David, un cumpleaños que para todos los que le conocemos, seguramente habría sido celebrado a lo grande!

Pero David ya no está, aun así no deja de ser una fecha importante, una fecha que recordar, una fecha a la cual se sumaría nuevos momentos que jamás se olvidaran.

Sian y Sophie caminaban agarradas de la mano del pequeño Alex, el niño observaba en silencio todo lo que le rodeaba y su rostro reflejaba algo de miedo.

Allí estaban, en el cementerio de Edgwarebury, acercándose poco a poco a la tumba de David, como le prometió la rubia a su hijo.

Sophie llevaba en una de sus manos un pequeño ramo de flores, antes de salir de casa, la pareja había hablado con Alex, explicándole dónde iban a ir, no querían que el pequeño se imaginara cualquier cosa, como que realmente vería a su padre.

Sian había avisado a Ryan y al resto de los chicos para que fueran un poco después, para "celebrar" aquel cumpleaños, como lo hacían cada año desde que David ya no estaba con ellos.

Poco a poco se iban acercando a la lápida, la rubia agarraba con fuerzas la mano de su hijo mientras sus ojos se tornaban vidriosos, siempre le pasaba cada vez que venía. Por mucho que pasen los años, por mucho que te acostumbres a la ausencia de un ser querido, siempre queda ese pequeño dolor en tu corazón cada vez que te encuentras frente a la realidad, una realidad que en este caso aparecía bajo la forma de una lápida con un nombre escrito sobre ella, un nombre demasiado importante para no llorar.

Sian y Sophie detuvieron los pasos, mirándose rápidamente, conscientes de que había llegado el momento, porque ya estaban frente a la tumba. Alex miraba a sus madres un tanto inquieto, no parecía gustarle mucho aquel lugar y se veía impresionado, preguntándose como su padre se encontraba allí.

So: Mi amor… - Miro al pequeño – Ya…ya hemos llegado…

Al: Aquí está papi? – Pregunto con dulzura

Sian se arrodillo frente al niño.

S: Si…ves…ves esa piedra grande? – Alex asintió – Pues papi está ahí…

El pequeño miro de nuevo la lápida.

Al: No está en el cielo?

Sophie se arrodillo a su turno.

So: Claro que está en el cielo, pero cuando una persona se va al cielo, aqui le ponemos una piedra grande, para poder venir a hablar...a llorar o recordar...

Alex se quedo algunos instantes en silencio, analizando la situación en su cabecita mientras que Sian y Sophie se lanzaban miradas entre ellas. El pequeño se giro hacía la morena y atrapo el Ramo de flores para luego dar un paso al frente.

Al: Hola papi…sé que estás en el cielo, pero mama dice que si te hablo aquí me escuchas… - Hizo una pausa mientras dejaba las flores sobre la tierra – Te traje flores, mami dijo que te harían sonreír…

La rubia no podía evitar llorar, todo sería tan diferente si su amigo siguiera con ellas, aunque…a lo mejor, si su amigo no hubiese muerto, Alex no hubiese nacido…y entonces recordó las palabras de David "Todo ocurre por una razón, pues mi muerte también".

La muerte de David nunca tuvo sentido, por culpa de un borracho, el chico perdió la vida…pero aquella perdida trajo un regalo al mundo, el regalo más hermoso e increíble…su hijo, una hijo que ahora mismo se encontraba de rodillas hablando sin cesar, contando historias sin sentido que hacían sonreír a la pareja.

Al: Por eso mama siempre me regaña, dice que los gatos tienen que comer en el suelo…entonces yo le dije…

El pequeño seguía hablando mientras Sophie rodaba los ojos.

S: Creo que tu hijo sigue molesto contigo – Susurro divertida

So: Siempre soy yo la mala! - Se quejo

Sian sonreía mientras se situaba tras la morena, rodeándola por la cintura y dejando descansar su barbilla sobre el hombro de Sophie.

S: Deja de quejarte… - Bromeo

So: Claro…como tú le consciente todo…lo mimas demasiado!

S: Eso no es cierto, te recuerdo que siempre se enfada conmigo!

So: Eso es verdad… - Dijo orgullosa – No eres muy paciente que digamos!

S: Hablando de paciencia…creo que llego el momento de que le hablemos también, no? – Dejo un pequeño beso en la mejilla de su prometida

So: Creo que si…

La pareja se acerco al niño que seguía hablando.

Al: Por eso el tito Ryan quiere que yo sea estrella, como tú…dice que las chicas estarán locas por mi! – Sian rodo los ojos

"Tengo que hablar seriamente con el tito Ryan" pensó la rubia.

S: Mi amor… - Alex miro hacía su madre – Nos dejas hablar un ratito con papi?

El pequeño asintió y se levanto.

Al: Bueno papi…te dejo…que mis mamas tienen una sorpresa para ti! – Dijo sonriente agarrando la mano de Sophie.

La rubia fue la primera en acercarse a la lápida, dejando una sutil caricia sobre ella.

S: Hola pervertido… - Tenía media sonrisa – Tengo… - Miro a Sophie – Bueno, tenemos una gran noticia para ti…

Sophie se acerco un poco más sin soltar la mano de su hijo.

So: Nos casamos! – Soltó con una gran sonrisa mirando con dulzura a la rubia

S: Lo ves…al final tenías razón, el destino me preparaba lindas sorpresas… - Hizo una pequeña pausa al mismo tiempo que detenía una lágrima rebelde – Me gustaría tanto que estuvieses aquí con nosotras, hubieses sido un padrino muy sexy! – Intento bromear

-Y un borracho con un discurso de boda completamente incomprensible! – Dijo una voz tras ellas.

La pareja y el pequeño se giraron rápidamente.

Al: Tito Ryan! – Grito soltando la mano de su madre y saltando a los brazos del chico.

Ry': Hey! Como está la futura estrella?

Al: Bien! Le hable a papi… - Sonrió

Ry': Si? Cosas bonitas espero…

Alex asintió con la cabeza al mismo tiempo que levantaba su mirada por encima del hombro de Ryan, a lo lejos llegaban Mike, Oliver, Maria, Karina, James.

Al: Mama! Mira…viene todos! – Señalo emocionado

Sophie y Sian se giraron para ver a todos sus amigos acercándose. La pareja empezó a sonreír, esas personas que se acercaban no eran sus amigos, eran su familia, una familia que siempre estuvo con ellas, en lo bueno y en lo malo.

Sophie se hizo a un lado para que todos se acercaran, se puso tras Sian y la abrazo.

So: Te quiero! – Susurro al oído, Sian sonrió

S: Y yo a ti…futura esposa! – Dijo divertida entrelazando sus manos en los brazos de Sophie.

Alex bajo de los brazos de Ryan para acercarse a sus madres, obligándolas a separarse para agarrar cada una la mano del pequeño.

Mike, Oliver, Maria, Karina, Ryan, James…todos estaban ahí, junto a ellas, observando en silencio aquella tumba, recordando a David cada uno a su manera…recordando sus locuras, sus sonrisas, sus frases sin sentido, sus discursos interminables, su mirada divertida…recordando que todos tuvieron la suerte de conocerlo…o casi todos, recordando que caminaron junto a él y sobre todo recordando que la vida es una regalo, un regalo que debemos disfrutar…

Al: Feliz cumpleaños papi… - Susurro con una pequeña sonrisa, una sonrisa en la cual se podía reflejar la sonrisa de David…

Todo tiene un comienzo y un final sin importar si aquel comienzo es triste o alegre, sin importar si al final del camino te recibe la luz o la oscuridad, porque pase lo que pase todo empieza y acaba.

Pero el camino que recorremos no siempre es agridulce, nos rodeamos de pequeños instantes insignificantes que nos regalan grandes momentos inolvidables. Así es la vida, igualita a una montaña rusa…a veces me pregunto cómo nuestro corazón aguanta tanto…

Un día estás con tu mejor amigo, subiendo a un avión en dirección de Italia, dispuesta a disfrutar una aventura única…y al otro te encuentras llorando sobre una lápida agarrada de la mano de tu novia y de tu hijo.

Pero en el medio de aquellos dos momentos, has conocido el amor, has reído y llorado, te has peleado y reconciliado, has tenido sorpresas…has vivido!

Por esa razón, aunque al final del camino no todo se encuentra como lo habías planeado…ha merecido la pena.

El destino es caprichoso e inseguro, pero todo ocurre por una razón, aunque no siempre sepamos cual es.

La vida de Sian y Sophie era una locura, pero como bien repetía David una y otra vez "la locura es un don", un don que nos regala la vida sin importar si es para bien o para mal.

Y allí estaban los tres, agarrados de la mano, en el cementerio de Edgwarebury, rodeadas de sus amigos, frente a la tumba de una de las personas más importantes de sus vidas. Una persona que siempre creyó en ellas, una persona que les regalo lo más hermoso de sus vidas, una persona que fue llamada por el destino pero que supo dejar su huella, una persona que a pesar de todo seguía viviendo en sus corazones, recordándoles cada día que la vida hay que vivirla a tope y que las señales existen para ser seguidas…porque si algo unió a Sian y Sophie fueron esas señales que aparecían una y otra vez…mostrándoles un camino que nunca imaginaron pero que siempre desearon, el camino de la felicidad…una felicidad que estaba escrita para ellas, que las unía más allá de la vida o el amor, una felicidad que solo juntas podían disfrutar.

Porque son almas gemelas y las almas gemelas están DESTINADAS a encontrarse y amarse para la eternidad…en está y en cada una de sus vidas…

FIN

NA: Bueno, llego el final…espero que os haya gustado…ha sido un placer compartir con ustedes está pequeña y al mismo tiempo gran aventura, gracias a todos por sus comentarios, por el tiempo que os habéis tomado para leer, espero volver pronto con más historias! Hasta pronto! XD