¡ADVERTENCIA!
ESTE CAPITULO CONTIENE UNA ESCENA NO ATP.
Vamos, que no es que sea la gran cosa, pero tenia que advertirlo, así que, una vez hecha la advertencia, no les quito mas su tiempo y los dejo con el capitulo, pero antes…si, dije que en estos capítulos no escribiría de Hermione o Ron, mas que puras referencias, pero Ron tuvo su capitulo en solitario, así que lo justo es que Hermione tuviera su momento. Para este capitulo si lo desean escuchen la cancion de Victor y Leo "Nada es normal".
Capitulo 19.5 Nada es normal.
La noche era fría, aun llovía y dentro de la tienda al menos para ella hacia tanto frío como si se encontrara desnuda en un glacial, hacia horas que había perdido la esperanza de que el regresara si no lo hizo inmediatamente ya no había posibilidad de que lo lograra.
Estupido
Las lagrimas seguían corriendo desde hacia horas, desde el mismo instante en que el le había dado a elegir, desde el mismo instante en que se había despedido de ella.
¿Por que no pudiste entenderme?
Desde que termino el curso en Hogwarts había visto la vida de otro modo, desde el preciso instante en que el comenzó a mostrarle que se preocupaba por ella todo había cambiado, dejo de sentirse sola, comenzó a sentirse querida…..amada, especial para el, no había dudado ni un instante en enfrentarse solo a los dos gorilas por defenderla, no le gusta escribir, pero por ella lo había hecho a diario, siempre evitaba darle motivos a sus hermanos para que se burlaran de el pero por ella eso dejo de importarle, se enfrento a sus padres solo por protegerla, no le gustaba bailar, pero por ella había bailado, tantas, tantas cosas que habían cambiado entre ellos en solo unas semanas.
Ella sabia que para los demás ellos dos eran unos tontos por que nunca habían puesto nada en claro, había escuchado mas de una vez en la madriguera que Bill y Charlie se referían a ellos como "los cabezotas", al principio le molesto, le molesto que les pusieran un apodo, le molesto que se burlaran de sus sentimientos, le molestaba que al parecer "su relación" fuera del dominio publico, pero no le molesto por mucho tiempo, por que después de todo el que los llamaran "los cabezotas" era por que eran dos, por que no estaba sola, dejo de molestarse que todos estuvieran al tanto de lo que hacían o decían, por que sentía que los demás veían lo mismo que ella, que había "algo", algo no dicho con palabras, pero si con acciones.
Nada es normal
Ella cerro los ojos, le escocían desde hacia al menos una hora, pero eso no le importo, y olvidándose de la molestia física comenzó a recordar lo que había pasado hacia tan solo unas semanas.
El le había demostrado tantas cosas, su preocupación por ella, que no le importaba que fuera la bruja mas capaz del colegio y que supiera combatir, pues el siempre estaría a su lado para saltar enfurecido si alguien se atrevía a ofenderla, le demostró que lo mismo que era capaz de hacerla enfurecer y llorar, también era capas de hacerla sonreír y de consolarla, le demostró que había dejado de tener la misma gama de sentimientos que una cucharilla de te, que sentía lo mismo que ella, incluso el mismo miedo a ser rechazado.
Claro, los demás parecían no ver todo eso, al menos no con la misma óptica que ella lo veía, no necesitaba palabras, no necesitaba una declaración, los hechos hablan mas que las palabras, y en ese sentido el había sido mas que elocuente, todo había sido como un sueño, un sueño en donde su corazón sonreía gracias a el.
No fue un sueño
Claro no había sido un sueño estar refugiada entre sus brazos en uno de los dos momentos mas dolorosos de su vida, cuando recién se despidió de sus padres a los que no sabia si volvería a ver, claro que no era un sueño, el había estado ahí para ella, para ser esa piedra donde apoyarse y poder derrumbarse sabiendo que el jamás la dejaría caer, las lagrimas comenzaron a derramarse de nuevo, los recuerdos dolían tanto, no importa que fueran los momentos mas felices de su vida, pero ahora sabiéndolo lejos dolían como si le quemaran las entrañas con un hierro candente.
Debería estar furiosa y dolida con el por haberla dejado, pero no, estaba molesta por no haber dicho las cosas, por no haber puesto en claro sus sentimientos, pero en esos momentos pensó que para el era todo claro como lo era para ella, ahí en ese compartimiento en el expreso habían dejado de ser simplemente amigos, para ser "algo mas".
Amigos…..amigos por tanto tiempo
¿Que clase de amistad tenían?, una muy rara, se querían, dispuestos a dar su vida por salvarse mutuamente, pero no había habido confianza, el nunca le había contado cosas suyas, y lo mismo había hecho ella, cuando Harry no estaba presente hablaban de muchas cosas, del colegio, de sus familias, pero jamás de ellos mismos, de sus miedos, de sus deseos, de sus anhelos, sabia que el si hablaba con Harry, lo mismo que ella con Ginny, pero…..¿por que no hablar de ellos mismos?.
Por cobardes
Mientras se limpiaba las últimas lágrimas que resbalaban por su mejilla comenzó a pensar que lo que había entre ellos era real, pero no normal.
Parecía tan fácil vivir la vida juntos
Desde que comenzaron a demostrarse lo que sentían las cosas habían sido fáciles, no importaba lo diferentes que eran, todo era mejor cuando estaban juntos, no importaba que los momentos fueran difíciles, se tenían el uno al otro para consolarse.
Ella comenzó a recordar como la consolaba, no tenia que decirle nada, aunque siempre lo hacia, la había abrazado y dejado llorar en su pecho, la había tomado de la mano sin decirle una sola palabra, solo con sentirlo cerca le bastaba para sentirse mejor. Ella sabia que el trataba de hacerse el fuerte frente a ella y no demostraba sus miedos, pero no por eso dejo de reconfortarlo cuando intuía que estaba mal, cuando lo veía callado adivinaba que debía estar pensando en su familia y lo único que hacia era sentarse a su lado y tomarle la mano como el lo hacia con ella.
Una parte de su mente le decía que habían hecho lo correcto, ya que al menos para ella era mas que obvio que ambos compartían el mismo sentimiento, ya no importaba lo que había escuchado sobre el y Lavender, no era que no tuviera la ilusión de ser la primera vez de el, pero había cosas mas importantes, la confianza que tenían el uno al otro, el cariño y la ternura con que la trataba, la sobreprotección que le brindaba, todo eso era mas importantes.
Cerro los ojos y comenzó a recordar la primera vez que lo había visto de otra forma, había sido unos pocos días después de que lo envenenaron, ellos habían hecho las paces sin decir nada, no lo necesitaban, el haberlo visto en peligro de muerte era todo lo que bastaba para olvidar todos los meses de peleas y alejamiento, la noche ya caía y sabia que tenían poco tiempo, ella cada tarde le llevaba las notas tomadas en clase y le ayudaba con sus deberes y era extraño, pero el que siempre se quejaba de tener que hacerlos no protesto ni una sola vez.
-Tenemos que hacer una redacción de diez centímetros sobre las propiedades del ajenjo-
-A los vampiros les encanta- respondió el.
-No solo eso, tenemos que centrarnos en el efecto en pociones- dijo ella sonriente.
-Bueno, yo solo lo decía por decir algo- añadió el con una sonrisa.
Ella ya no pudo decir nada, pues escucharon la voz de Madame Pomfrey que le gruñía a alguien en la puerta de la enfermería.
-Ya le he dicho señorita Brown que es bastante tarde para hacer visitas- decía molesta la enfermera.
-Es mi novio- dijo la rubia en un tono más alto.
-No me importa, así fuera su esposa no pasara a esta hora-
-Pero…..Granger no esta en la sala común y…..- rebatió indignada Lavender.
-No me importa en donde este su compañera, no es hora de visitas ya se lo he dicho-
-Pero…..ella…..yo- balbuceaba la rubia cegada por el coraje.
Ellos escucharon como la puerta se cerró y escucharon los ruidosos pasos de la rubia alejarse.
-Abre los ojos, ya se fue- dijo ella fingiendo estar molesta.
-Menos mal- dijo el sonrojándose al ver la cara de ella.
-Es tu novia- dijo ella mirándolo a el fijamente.
Lo que el murmuro ella no lo capto, por que lo hizo en un tono muy bajo y muy rápido, pero le pareció que había dicho algo como "no por mucho tiempo".
La enfermera entro y la miro.
-El enfermo debe de dormir-
-Hasta mañana….descansa- dijo ella mientras le daba un beso en la frente.
-¿Vendrás…..verdad?- dijo el mirándola fijamente y brindándole la mejor de sus sonrisas.
Ella no respondió, solo movió la cabeza con un gesto afirmativo mientras le sonreía, siguió a Madame Pomfrey hasta la puerta y antes de que la cerrara le agradeció por dejarla visitarlo.
-Minerva me recomendó que solo a usted la dejara pasar a visitarlo fuera de horario- dijo la enfermera.
Ella se sorprendió un poco por la respuesta, se despidió y se apuro para regresar a su sala común mientras que pensaba que seguro su jefa de casa no quería que uno de sus prefectos bajara en sus notas. Apenas abrió la puerta de la sala común y se encontró a Ginny roja cual remolacha sosteniendo peligrosamente su varita frente a Lavender.
-Tengo derechos- bufaba Lavender.
-Si vuelves a tratar de interrogarme lo lamentaras Brown- murmuraba Ginny.
Una seña de Parvati y la rubia volteo.
-¿De donde vienes?- le pregunto con rudeza
-De….- intento responder ella.
-No tienes por que darle explicaciones a esta- dijo Ginny.
-Tengo todo el derecho de pedirle explicaciones- replico enfadada la rubia.
-De la biblioteca- respondió.
La rubia estaba por decir algo, pero ella no le dio la menor oportunidad, sin despedirse de nadie subió a su habitación dejando a ambas chicas discutiendo. Guardo sus libros y notas en su baúl el cual cerró mágicamente, se puso su pijama y se acostó cerrando las cortinas de su cama.
Comenzó a recordar la platica que noches atrás había escuchado entre Lavender y Parvati, recordó el gesto de disgusto de el cada que mencionaban el nombre de su novia, el no era la clase de chico que solo busca una aventura para divertirse, el no era así, ella lo sabia muy bien, el era…..diferente.
Y de pronto sintió una increíble envidia que la hizo cerrar sus puños muy fuerte hasta que sus venas quedaron resaltadas, ella no lo merecía, no merecía ser la primera chica en la vida de el, el merecía alguien especial, alguien que de verdad lo conociera, que lo quisiera, que se preocupara por el, que no le importara que el fuera rudo al hablar, que no pensara las cosas antes de decirlas, ni su mal carácter, ni su apetito voraz, tampoco su acido sentido del humor.
Imágenes de el y Lavender solos en la sala de requerimientos inundaron su mente, ella bufo para después apretar sus dientes muy fuerte.
Lavender no lo merecía, ella no tenia por que haber sido la primera, no era especial, los tres lo sabían. No supo como, pero de pronto en la mente de ella ya no era Lavender quien estaba con el, era ella a quien el besaba apasionadamente mientras acariciaba sus rizos color chocolate, era ella y solo ella a quien el dedicaba caricias llenas de pasión y ternura.
Sin proponérselo sus manos comenzaron a deslizarse por su torso acariciándose como nunca lo había hecho a medida que las imágenes de los dos inundaban su mente, sintió como sus labios se secaban por la respiración agitada, como el rubor teñía sus mejillas y tomo su varita para lanzar un par de hechizos que le dieran la intimidad que necesitaba mientras se mordía su labio inferior y se dejo llevar por su mente.
El la besaba y la despojaba de sus ropas con delicadeza, mientras ella se dejaba hacer con los ojos cerrados sabiendo que el era la única persona con la que quería hacerlo.
Ya se había despojado de la gran mayoría de sus prendas al compás de la respiración agitada y de ligeros gemidos producidos por las caricias que ella misma se brindaba, pero en ese momento no eran sus propias manos sino las de el las que recorrían sus pechos.
Escucho claramente como la puerta se abría y alguien entraba, pero no le importo, pues sabia que nadie podría abrir las cortinas ni escucharía lo que pasaba y se abandono a esa fantasía donde el besaba cada parte de su menudo cuerpo mientras ella pasaba sus manos por la roja cabellera.
Su mano se deslizo a través de la única prenda que le quedaba para darse las caricias que urgentemente necesitaba, después de unos minutos sintió como su respiración se agitaba violentamente y en un instante sintió como el aire se acumulaba en sus pulmones, mientras que de su garganta brotaba el nombre de el y sentía un inmenso placer en su vientre y la sensación de que miles de mariposas volaban en el. Agitada y sudorosa abrió los ojos, había sido…..fantástico.
Los recuerdos cesaron y ella volvió a la dolorosa realidad, una en la que el se había ido, aun estaba triste y sabia que pasaría mucho tiempo antes que dejara de llorarlo, sabia que se sentiría incompleta mientras el no regresara y que nada seria lo mismo sin su presencia, pero se sentía mas segura que nunca de lo que el sentía, esos celos solo le gritaban que el al quería, no, que la amaba tanto como ella a el, no le importaba no ser la primera, por que ahora estaba mas segura que nunca que ella era la única dentro del corazón de ese chico malhumorado que ella tanto amaba.
Regresaras…..lo se
El día comenzaba a clarear, aun era muy temprano para levantarse y ya era muy tarde para dormirse, además sabia que no conciliaría el sueño y que no tendría verdadero descanso hasta que el regresara con ella , cerro los ojos para volver a pensar en el.
No importa que nada fuera normal…..por que lo que hay entre tú y yo es real
