N/A - Esta es una traducción literal al español del Fic "Altered Destinies" del autor DobbyElfLord, del cual he obtenido el permiso para hacerlo. Es seguramente el Fic de Harry Potter que más me ha gustado de todas las que he leído. Para traducir la historia no utilizo ninguna herramienta de traducción. Así, evitamos las pésimas traducciones literales (palabra por palabra) y la lectura resulta más llevadera.

N/A - Atencion! Este Fic fue desarrollado con anterioridad al último libro RM, por lo que su historia se desarrolla a partir del fin del sexto libro El Misterio del Príncipe.

N/A - Todos los personajes y lugares pertenecen a J. K. Rowling, salvo el argumento y los personajes adicionales que ha creado el autor DobbyElfLord.


Capítulo 35 – Cazadores de Tormentas

15 de Agosto de 1943

Berlín

James se movió decididamente por la calle, esquivando los escombros del bombardeo aliado. Estaba vestido con ropa de un hombre de negocios que había tomado prestada en el tren con el cual salió de Hamburgo. Un rápido encantamiento estético cambió su color de cabello a gris y añadió algunas quemaduras en un costado de su rostro. Los documentos del miembro del ejército oscuro arrepentido que había utilizado tan bien habían sido destruidos en la tormenta de fuego, pero ahora poseía nuevos documentos con una fotografía suya.

Ahora se llamaba Albert Schweitz, un veterano de la Primera Guerra Mundial. Las quemaduras eran el resultado de un ataque inglés con químicos que le dejó cicatrices en su rostro, una voz ríspida y baja estamina. Un personaje encubierto discapacitado era lo mejor en esos tiempos, en los que cualquier hombre mínimamente sano era reclutado a la fuerza para la guerra.

Berlín había cambiado mucho desde su última visita tres años atrás. Era una ciudad con aires de triunfo preparándose para la guerra, cuyos habitantes esperaban con ansias el glorioso futuro del Reich de los 1000 años. Ahora, la gente tenía miedo. La invasión a Rusia se había estancado y las fuerzas nazis retornaban con muchas bajas, mientras que sus amigos italianos estaban siendo invadidos. Las fuerzas combinadas de Inglaterra y Estados Unidos se estaban preparando para irrumpir en Francia; el costo de la guerra, tan lejano y ajeno para los berlineses, ahora era muy cercano y real.

James dobló en una esquina para tomar una calle muy familiar, y caminó hasta una cantina. Tres años atrás, la misma era un bullicioso punto de reunión, a donde se iba a festejar las gloriosas victorias contra Francia. Ya no quedaba nada de ese ambiente: unas pocas mesas estaban ocupadas por comensales que comían en silencio. Se dirigió directamente a la barra, y tuvo que contener una sonrisa al ver un rostro tan familiar.

El barman miró a James ausentemente y limpió el polvo de la barra con su trapo favorito. "Bienvenido. Hoy tenemos estofado, y mi esposa está terminando de cocinar un buen Sauerbraten."

James se dejó caer en una de las butacas, aparentando estar exhausto. "Probaré el estofado, por favor, y tomaré una habitación por dos noches. Tienen habitaciones disponibles, cierto? Un viajante me ha recomendado este establecimiento."

Claude Delacour ni siquiera pestañó ante la frase en código. "Estamos casi llenos, señor, pero hallaremos una habitación para usted. Iré a buscar su estofado."

James comprendió el mensaje oculto de Claude: el lugar estaba bajo una moderada vigilancia. Ninguno de los presentes parecía ser un agente encubierto, pero quizá se debía a que eran buenos en lo suyo. James bufó ante la demencia de todo eso: nunca se sabía si se estaba seguro o si se estaba siendo vigilado.

Claude regresó con un plato lleno de estofado caliente. "Aquí tiene. Cuando termine, mi esposa lo llevará a su habitación."

"Danke"

Nota del autor: gracias, en alemán.

Era la segunda vez que Claude hacía referencia a su esposa; supuso que el Auror francés se estaba refiriendo a María. Quizá debían fingir que estaban casados para poder mantener sus identidades encubiertas.

James comió su estofado y dejó que su mente se relajara un poco. Intentó enfocarse en lo que debía hacer luego de recuperar a Tom. Ya había decidido retirarse de los inefables una vez que Grindelwald fuera derrotado: dos señores tenebrosos eran más que suficientes, incluso para un Gryffindor. Y una vez que su magia desapareciera junto al gira-tiempo rumbo al futuro (si la poción de Sarah funcionaba) podría estudiar medicina muggle.

Casi terminaba su comida cuando María apareció. Suprimió como pudo saludar a la bella muchacha ya que no debía abandonar su actuación de extraño. María lucía tan alegre y hermosa como la recordaba tres años atrás, pero llevaba un bebé dormido sobre su pecho.

"Hola. Cómo estuvo su estofado?" Preguntó la muchacha. "Quiere que lo lleve a su habitación?"

James le dedicó una leve sonrisa. "Sí, está bien. Lléveme a la habitación, estoy cansado por el viaje."

Un par de minutos después ambos subían las escaleras, y ella guió a James hacia una habitación que se ubicaba justo frente a la que él recordaba como la habitación de María. Una vez que estuvieron dentro, la muchacha se acercó a James y le susurró al oído: "Qué cree que está haciendo aquí? Hemos enviado una advertencia hace tres semanas que no estaban vigilando de nuevo. No se suponía que seríamos contactados hasta que se fueran!"

La vehemencia de María tomó por sorpresa a James, pero pudo comprender su preocupación por el bebé que llevaba en brazos. "He estado desconectado de mis fuentes y de mi oficina. Mi viaje no resultó como esperaba."

Eso no apaciguó a María. "No me diga! Algo ha ocurrido que ha enloquecido a todos los alemanes! Están vigilando por doquier!"

"Mágicamente o físicamente?"

"Ambos." Espetó la muchacha.

James conjuró algunas protecciones mágicas en la habitación con su mano, algo que solo los mejores inefables pueden hacer; eso hizo que María se diera cuenta de con quién estaba realmente. "Alan?"

James asintió sonriendo. La bruja lo envolvió en un abrazo pero sin aplastar a su pequeño hijo. "Qué bueno verte de nuevo!"

"Igualmente. Ha pasado tiempo." Dijo, haciendo un par de morisquetas al bebé.

"Sí, es de Claude." Le dijo ella, anticipándose a la pregunta.

"No es un sitio para un bebé."

"No juzgues a Claude." Dijo María mientras se sentaban en un par de sillones. "No era algo que buscábamos. Las fuerzas de Grindelwald habían comenzado a sospechar de nosotros un año después de que te fueras. Utilizaban todo tipo de encantamientos y dispositivos muggles para monitorear todo lo que ocurría aquí dentro."

"Recuerdas el personaje encubierto que utilizaba?" Preguntó ella. James asintió: María se hacía pasar por la chica de la cantina, y subía ocasionalmente a las habitaciones con hombres que, a la mañana siguiente, se marchaban con recuerdos falsos de haber pasado una noche genial.

"Una vez que comenzaron a vigilarnos de tan cerca no pude seguir haciendo eso, pero si dejaba de hacerlo me verían inmediatamente como una sospechosa. Así que aprovechamos la buena relación que tenía con Claude para hacerlo convincente; el pequeño Alan es el resultado."

"Alan?" Preguntó James.

"No sabíamos tu nombre verdadero, y no podíamos llamarlo el Conde…"

"Es un honor, María, pero es seguro estar aquí? No quieres que te llevemos a Inglaterra?"

María se encogió de hombros mientras palmeaba amorosamente a su hijo. "No es más peligroso estar aquí que intentar cruzar a través de líneas enemigas. Hemos tomado precauciones para asegurarnos que Alan estará bien si algo nos sucede."

Mil preguntas cruzaron la mente de James, pero mantuvo su boca cerrada. Unos momentos después preguntó: "Cuán seria es la vigilancia ahora?"

"Es más un control ocasional. Parece que lo hacen una vez por semana."

"Me iré por la mañana, pero necesitaré enviar un mensaje a mi oficina. Luego deberé hallar una casa segura." Murmuró James.

"Por cuánto tiempo la necesitarás, y cuántos hombres requieres?"

"Deberá estar ubicada en el sur de Alemania, algún sitio en donde pueda esconder a diez o doce personas. Además, necesito hablar con tu hermana."

María frunció su entrecejo ante ese pedido. "Es muy peligroso contactarla. Vive en el centro de la bestia y no estoy segura de para qué lado trabaja. Creo que solo le interesan sus libros."

"Tengo que correr el riesgo. Es la única fuente que conozco de Durmstrang."

"Atacarás la ciudadela?" Susurró María, entre consternada y angustiada.

"Si debo…"

"Es una locura! El señor oscuro mantiene a sus mejores hombres allí. Su círculo íntimo y su maestro de rituales también viven allí, y están protegidos por sus demonios. Nunca podrás siquiera acercarte al sitio! Por qué diablos quieres arriesgarte tanto?"

James bajó su vista al piso. "Se llevaron a mi hijo."

María se shockeó ante la noticia, y apretó más fuerte a su hijo contra su pecho.

Se quedaron en silencio por varios minutos, hasta que ella se levantó. "Escribe tu mensaje, haré que lo envíen inmediatamente y que Claude busque un lugar seguro. Ahora descansa un poco antes de que mi marido pueda subir. Estoy segura de que tienen miles de cosas de las que platicar."

31 de Agosto de 1943

Berlín

El chillido de la alarma antiaérea rompió con la calma de la noche de verano germana. Era un sonido al que los habitantes de Berlín ya estaban acostumbrados, y usualmente era precedido por la metralla de la artillería antiaérea.

Los cielos claros y despejados permitieron que los aviones bombarderos Aliados afilaran su puntería contra los blancos que buscaban destruir esa noche, como carreteras, aeropuertos y ferrocarriles. Sin embargo, la claridad de la noche también jugaba a favor de la ciudad: el brillante estallido de la artillería en la oscuridad iluminaba fugazmente los bombarderos, y más de uno de ellos acababa derribado.

Una de las bombas de casi una tonelada de peso, sin embargo, se desvió muy lejos del área programada por los bombarderos. El dispositivo explosivo cayó en una cantina y hospedaje ubicado a escasa distancia del centro gubernamental de la capital germana. La Gestapo y sus colegas mágicos investigaron si había sido realmente una bomba la que había caído allí, ya que el lugar era sospechoso de albergar elementos anti-gubernamentales. Algunos análisis efectuados en los restos confirmaron que había sido indefectiblemente una bomba, la cual había destruido el lugar y matado a cuatro hombres, una mujer y un bebé. Los miembros del ejército oscuro cerraron felizmente el caso y celebraron la ironía de que esos enemigos del Reich hubieran sido eliminados por una bomba de sus enemigos externos.

Nadie le prestó atención a los dos hombres, la mujer y su bebé saliendo de la ciudad en una camioneta. Ninguno de ellos había estado ni cerca de la explosión; se habían valido de un encantamiento convocador que se había activado con las sirenas. Con el mismo, atrajeron una bomba hacia la cantina para hacerla volar en pedazos y que los dieran por muertos.

3 de Noviembre de 1943

Bad Wurzach, Alemania

El arribo de los refugiados atrajo escasa atención en la pequeña comunidad de Bad Wurzach. El pueblo era conocido solo por sus baños terapéuticos con lodo, y carecía de importancia estratégica en relación con la guerra muggle o mágica. Ni siquiera había magos o brujas viviendo allí.

María había convencido a Claude y James que localizaran un lugar seguro en el pueblo.

"Crecí en Ravensburg. No le gustaban las lechuzas y buscaba formas de criar cuervos. Está a solo 25 kilómetros de aquí y mis padres aún viven allí, por lo que si necesitamos hablar con Serena es probable que pueda utilizar la excusa de visitar a su familia. Por eso creo que este pueblo será perfecto, Alan." Explicó la muchacha.

La pareja rentó una pequeña granja, algo que alegró a los lugareños ya que los tres sujetos parecían trabajadores que pondrían a funcionar la granja abandonada. Temían al perro gris que iba con ellos, ya que les parecía extremadamente similar a un lobo, pero con el tiempo el animal les mostró que era inofensivo y alegre.

Los vecinos se asombraron de lo rápido que habían reparado el viejo granero y de lo eficiente que era ese gran perro gris pastoreando las escasas ovejas que poseían.

Dos meses después, la pequeña familia recibió la visita de cuatro figuras con capa bien tarde en la noche. Aparecieron en el borde del bosque que se ubicaba casi al lado de la granja y antes de ir hacia la granja miraron a su alrededor para asegurarse de que no había testigos. La oscuridad de la noche estaba acentuada por una capa de gruesas nubes que tapaban la luna y las estrellas; al mismo tiempo, las regulaciones de tiempos de guerra prohibían las luces urbanas y las luces externas, para que los Aliados no las utilizaran como guía.

El gruñido de un gran lobo los sorprendió por atrás. Uno de ellos susurró con urgencia: "Somos nosotros, Conde!"

James sabía exactamente quiénes eran. Su agudo sentido del olfato pudo identificarlos incluso antes de que lo vieran. No estaba feliz con los enviados del Ministerio, pero ése no era un sitio para ponerse a discutir.

El lobo salió del arbusto y fue hacia el campo recientemente labrado al trote, pero se detuvo y se dio vuelta para mirar a los visitantes. La expresión de su rostro era algo como "Vienen o no?"

Las cuatro figuras vestidas con capas se decidieron y siguieron al lobo hacia el granero. James regresó a su forma humana una vez que cerró la puerta con todos adentro.

"Capas?" Les espetó con desdén. "Nadie de por aquí usa capas desde hace más de un siglo!"

La inefable Charlie fue la primera que bajó su capucha; su expresión indicaba que estaba bastante avergonzada. "Pensamos que las capas serían de ayuda si queríamos ocultarnos en el bosque. Nunca las usamos en público!"

James ignoró la justificación y fue hacia dos de los otros visitantes. "Y qué están haciendo aquí ustedes dos, por Merlín?"

"Fue lo único que pude hacer para que tu esposa y la mía no vinieran hasta aquí ellas mismas!" Se defendió uno de ellos. "Tuve que apelar al pretexto de la seguridad de tus otros cuatro hijos para poder venir en lugar de Sarah!"

James lo miró fijamente, y luego a su compañero. "Y cuál es tu excusa?"

"Estaba aburrido." Respondió con languidez. "Además, el tío Thomas está demasiado viejo como para que lo dejen solo sin acompañante."

El último comentario borró el fastidio de James y lo hizo sonreír, y también hizo que Thomas gruñera.

"Qué conmovedor."

James se volteó y miró al cuarto de ellos, aún con la capucha puesta. "Por qué demonios te han enviado a ti, Malfoy?"

Abraxas se quitó la capucha y resopló. A sus veinticinco años lucía tan desagradablemente parecido a Lucius o Draco que tuvo que contenerse de no arrojarle alguna maldición. "Un maleficio mocomurciélago estaría genial, sería un poco de justicia poética." Pensó.

"El Ministro creyó que mi presencia aquí era importante."

"Y que cerebro agusanado le dio esa idea al Ministro?"

"Al contrario que ustedes, yo he estado en Durmstrang antes como miembro de un programa de intercambio durante mi sexto año." Bufó Abraxas. "Si hubiera sabido que era para rescatar a tu hijo no hubiera aceptado venir."

Antes de que James respondiera, Thomas puso una mano en su hombro y le susurró al oído: "Tuvo que realizar un juramento inquebrantable antes de venir, para asegurarnos de que no revele nada de lo relacionado con esta misión sin tu consentimiento. Solo te conoce como el Conde y no sabe sobre la herencia de Tom." Y en voz alta, agregó: "Albus se unirá a nosotros en breve."

"No has cambiado nada desde tu primer año de colegio, Malfoy. Yo era un prefecto de séptimo y tú ya eras un arrogante pedazo de idiota que se creía superior a todos." Comentó Chaz, apoyado contra una columna.

"Hay un mejor lugar para hablar?" Preguntó Charlie, mirando con cierto desgano el granero.

James se acercó a ella y le tendió un pedazo de papel con una nota; luego le dio copias de la nota al resto. La misma rezaba: "Puede hallarse un santuario bajo el excremento."

Una trampilla apareció en el piso del granero. James la abrió y bajó por una escalera unos siete metros. Bajo el granero había una habitación relativamente extensa, iluminada cálidamente con lámparas mágicas. Había dos puertas y dos pares de camas marineras. Sus paredes estaban forradas en madera salvo una de ellas, que contenía un largo mapa de los Alpes con pequeñas marcas mágicas a modo de banderas: eran puntos de interés. Uno de ellos decía Durmstrang, y otro Ravensburg.

"La puerta de la izquierda es el cuarto de baño. Charlie, la otra es un dormitorio, y puedes compartirlo con María y su bebé." Explicó James.

"Trajo a su bebé a la misión?" Preguntó la inefable, confundida.

"No lo tenía cuando la misión comenzó." Dijo James encogiéndose de hombros. "María ha sido nuestro contacto más valioso con la resistencia mágica alemana, y vendrá con nosotros cuando nos marchemos de aquí."

"Has podido reconocer el área del colegio?" Preguntó Charlie,

James fue hacia el mapa y dijo: "Durmstrang."

Inmediatamente el mapa hizo un zoom en el área alrededor de la pequeña bandera mágica, mostrando el área que abarcaban los muros externos del colegio. El mismo no mostraba ningún detalle dentro de los muros.

"He recorrido la base de la montaña en la que está el colegio. Aparentemente cualquiera que no haya sido invitado al mismo solo puede ver una montaña; los que hicieron el colegio removieron mágicamente media montaña para poder construirlo allí."

"Entonces podemos llegar a esa montaña, aunque no podamos ver el colegio?" Inquirió Charlie.

"Ése es el problema menor." Respondió James. "Los valles de todo alrededor hacen que el bosque prohibido de Hogwarts sea un parque de diversiones. He visto gigantes, Trolls, Mantícoras, harpías y lobos gigantes. No tendremos problemas con los lobos, pero he visto signos de Yetis y enanos de montañas además." Los cuatro visitantes empalidecieron ante las noticias.

"Tenemos un contacto dentro del colegio. María ha estado intentando que podamos encontrarnos, ya que oficialmente puede invitarnos a visitar el colegio y así evitar las protecciones mágicas principales. Y también espero poder darle un pequeño dispositivo al contacto que enviará mágicamente los detalles del colegio y de sus terrenos a este mapa."

Charlie ignoró el funcionamiento del mapa, asumiendo que era creación del Departamento de Misterios. "Has podido encontrar alguna forma de entrar al colegio?"

"No, no he visto caminos o senderos que suban por la montaña. Solo un escalador profesional puede realizar el ascenso, pero no creo que no llame la atención."

Thomas también ignoró la magia del mapa; ya había visto uno similar en la oficina de James en Hogwarts. "Y las escobas?"

James asintió. "Es una posibilidad. He visto ocasionalmente a algunos estudiantes volar sobre algunos de los valles. Las harpías pasan la noche en las montañas que rodean al colegio, y suelen sobrevolar justo por fuera de las protecciones mágicas esperando poder sorprender a algún alumno perdido. He visto cómo atraparon a una estudiante de segundo o tercero." James frunció su ceño. "Nadie del colegio se molestó en salvarla."

"Y qué ocurrió con ella?" Preguntó Thomas, asqueado.

"La lastimaron severamente. Yo estaba entre una manada de lobos de la zona cuando ocurrió: los lobos atacaron a las harpías mientras yo hice lo que pude para subirla de nuevo a su escoba."

"Todo un Gryffindor." Se burló Abraxas. "Has arriesgado la misión solo para salvar a alguien que era inconsecuente."

"No lo era para su familia, Malfoy. No olvides que Durmstrang solo acepta estudiantes provenientes de familias de sangre pura o, como mucho, mestizos. Si tu fueras parte de su familia, no querrías salvarla?"

Malfoy observó fríamente a James. "Y no crees que ella pudo decir algo sobre ti en el colegio?" Preguntó Chaz.

"No." Aseguró James. "Pude examinarla rápidamente y estaba muy malherida. Tenía una concusión por la caída y, lo más importante, estaba inconciente cuando la subí a su escoba."

"Ideas?" Preguntó Charlie.

James miró a Abraxas. "Puedes decirnos algo de utilidad respecto al colegio?"

"No mucho ya que estuve solo dos meses allí. Hubo áreas a las que no he podido acceder. Recuerdo una Torre con un sistema mágico de elevación y las aulas, un gigantesco comedor con estatuas de gárgolas colgando de las paredes y…"

"Dije algo de utilidad, Malfoy." Gruñó James.

Abraxas le clavó la vista, y prosiguió como si nadie hubiera dicho nada. "Y una enorme cueva en donde jugábamos al Quidditch. También recuerdo algunos de los profesores, en especial…"

"Cueva?" Preguntaron todos al unísono. "En lo alto de una montaña?"

"Una cueva cavada mágicamente bajo el colegio." Aclaró Abraxas. "Era enorme, tanto como para albergar un pequeño estadio y los invernaderos. Estaba iluminada mágicamente para que pareciera luz natural."

"Algo más?" Preguntó Thomas, expectante.

Abraxas negaba con su cabeza, intentando recordar. "No lo creo, ya de por sí semejante caverna era algo impresionante de ver. Solían llevar a los de primer año a una excursión para recorrerla toda salvo los túneles. Y recuerdo que, mientras practicaba Quidditch con algunos de sexto nos escondíamos detrás de algunas salientes para asustarlos y…"

"Túneles?" Preguntaron todos, nuevamente al unísono. Abraxas se fastidió.

"Sí! Eso dije, no?" Vociferó. "Por qué hacen tanta alharaca?"

"No lo ves? Podríamos entrar por esos túneles…" Se ilusionó Thomas.

Abraxas sonrió con sorna. "Mi querido Potter, esos túneles están bloqueados para prevenir que animales o criaturas se metieran en el colegio."

"Yo he visto una grieta en la montaña, a bastante altura." Intercedió James. "Era profunda y desembocaba en lo que parecía un túnel. No tuve tiempo de explorar, pero quizá sea el mismo túnel."

"Quieres que nos arrastremos por un sucio y asqueroso túnel?" Dijo Malfoy con el disgusto en su rostro.

James rechinó sus dientes. "Creí que eras un Slytherin, Malfoy. Acaso no les gustan los lugares subterráneos? Yo haré la exploración; digamos que soy el más apropiado." Thomas y Charlie estuvieron de acuerdo.

"Y quieres que trabajemos en las protecciones mágicas para ingresar en la caverna?" Interrogó Charlie.

"Exactamente." Confirmó James. "También necesitamos sobrevivir a cualquier cosa o criatura viva en esas cuevas y túneles."

"Quizá pueda contactar algunos duendes mineros." Ofreció Chaz. "Son truhanes exiliados de sus clanes por haber cometido varias ofensas a las leyes de los duendes. Son leales solo a sí mismos y a quien les esté pagando, no por honor sino porque les conviene."

James sonrió, satisfecho. Era bueno tener por fin un primo inteligente y competente y no un gordo imbécil como Dudley; técnicamente Chaz era primo de su padre y no suyo, pero a él no le importaba.

"Bien, encárgate de eso. Si no encontramos alternativas y debemos cavar, serán de gran ayuda." Opinó James.

"Por qué no dormimos un poco?" Dijo Charlie, señalando un reloj en la pared. "Estaremos más frescos para considerar nuestras opciones si descansamos. Quiero reconocer el área yo misma; no es que no crea en el mapa, pero quisiera ver el terreno con mis propios ojos."

Todos accedieron de buena gana a seguir las discusiones por la mañana. Necesitarían estar muy descansados.

5 de Diciembre de 1943

Los Alpes

El invierno llegó más rápido de lo previsto a los Alpes germanos. La imponente cordillera mantenía las cúspides de sus altas montañas cubiertas de nieve todo el año, pero para principios de Diciembre la nieve ya cubría los valles inferiores.

En lo alto de una montaña, del otro lado del valle que albergaba la montaña del colegio Durmstrang, había un puesto de avanzada no muy grande, construido enteramente de hielo. No poseía encantamientos salvo los que evitaban que fuera mágicamente localizado, y la única fuente de calor de sus ocupantes eran sus propios abrigos y los encantamientos de calentamiento conjurados en ellos.

El puesto tenía una vista privilegiada del frente del colegio y del punto de aparición justo fuera de las protecciones mágicas. Sus ocupantes utilizaban un telescopio muggle para observar el colegio incluso con muy poca luz natural.

Desde el principio de las observaciones descubrieron que los magos no invitados no podían ubicar el colegio, pero podían verlo cuando los llevaban. Luego, necesitaban que los guiaran fuera de la zona una vez que el turno de observación finalizaba, y cuando se iban la memoria de la ubicación del colegio se borraba mágicamente.

"Pero qué pérdida de tiempo! Buscar a un muchacho tonto incapaz de prevenir su propio secuestro!"

Un mes escuchando las quejas de Malfoy había provocado que el resto del equipo se volviera sordo al timbre de su voz.

Claude no levantó su vista del telescopio, ya que habían visto a Christina y a una enorme mujer aparecerse una hora atrás; era vital para la misión vigilar todo lo que pudieran los movimientos de la bruja oscura.

Malfoy continuó quejándose, ofendido con Claude por no haberle prestado atención. Un leve ruido fuera del puesto de observación fue todo lo que escucharon antes de que el Conde llegara al sitio.

"Malfoy, ni siquiera tienes tu varita contigo." Gruñó James. "Si tienes que ser un dolor de cabeza, por lo menos sé un dolor de cabeza competente!"

Malfoy iba a contestarle, pero percibió la mirada de furia del Conde y se calló. "Regresa a la granja, Malfoy. El cerco de las cabras necesita arreglarse. Y no uses magia!"

Una vez que se marchó, James ocupó el sitio de Abraxas.

"Como buen francés, espero que la familia Malfoy nunca establezca residencia en mi país." Murmuró Claude sin sacar sus ojos del telescopio.

"Estaría complacido en enviárselos." Le retrucó James.

"No, mi amigo. Los Malfoy son ingleses y deben quedarse allí. Mi pobre Francia tendrá que lidiar con muchos problemas cuando la guerra termine."

James sonrió brevemente. "Alan está creciendo muy rápido. Cuesta creer que tiene casi un año."

Claude suspiró y miró a James. "Si, es cierto."

"Has pensado qué harás después de la guerra?"

El Auror francés se encogió de hombros. "Regresaré a Francia y le contaré todo a mi esposa. Espero que llegue a perdonarme algún día. Las Veela son hermosas pero tienen mal temperamento." Claude sonrió. "Es extraño, parecen más bellas cuando se enfadan. Por lo menos antes de que se transformen y comienzan a arrojar fuego."

James se quedó pensativo unos momentos, y luego preguntó: "Y qué hay de María y Alan?"

"Me arrepiento de las circunstancias que llevaron a su nacimiento, pero no de su nacimiento." Suspiró y prosiguió. "No creo que mi esposa acepte que Alan se quede en mi casa, ni que María viva cerca."

Varios días después, James se movía entre los ventisqueros en su forma de lobo. La nieve no era muy profunda a esa altitud pero los barrancos lo mantenían fuera de vista. El lobo estaba muy bien preparado para esos climas, ya que su pelaje lo mantenía caliente y su color era un excelente camuflaje en paisajes nevados de escasa luz. La tormenta de algunas horas atrás había amainado y ahora solo había un viento persistente pero tolerable; ideal para un lobo.

Llegó a la base de un escarpamiento, sobre el cual estaba el puesto de observación, y comenzó a rodearlo para subir lo más oculto posible cuando el viento le llevó un extraño olor a su hocico; era humano, pero no de alguien que conociera.

Con sus sentidos en alerta, el lobo se dirigió en dirección a la fuente del olor. Cuando se estaba acercando, su desarrollado olfato sintió el olor de alguien que conocía: Malfoy. Los lobos no saben insultar, pero sus gruñidos pueden tener varios significados.

James los halló a unos veinte metros del puesto de observación de hielo. Malfoy estaba de rodillas, con una varita apuntándole a la nuca. Un par de magos vestidos con capas de invierno del staff de Durmstrang estaban parados detrás de Abraxas, lo que hizo que James se pegara a la nieve y se arrastrara silenciosamente hasta ellos.

"Preguntaré por última vez. Qué está haciendo aquí?"

"Me han enviado para observar el colegio. Creo que intentaremos matar al señor oscuro! Por favor, no sé más nada!" Gemía el rubio mago.

James dejó de prestar atención a lo que decía Malfoy. Ya no importaba. Los dos magos de Durmstrang nunca regresarían a su colegio.

El mago que sostenía la varita hacia Malfoy estaba harto de los balbuceos del inglés y se aprestó a arrojarle alguna maldición. James no podía dejar que eso ocurriera, aunque era una tremenda tentación.

El lobo apareció repentinamente desde la nada y atacó furibundamente al mago, destrozándole los músculos y tendones isquiotibiales. Antes de que su víctima cayera al suelo, el lobo ya tenía sus filosos dientes en el cuello del segundo mago.

Lo soltó una vez que estuvo seguro de que no volvería a levantarse y dirigió su atención al otro mago: había soltado su varita y estaba tirado en el suelo tomándose la pierna malherida. James se transformó en humano y levantó la varita del enemigo.

Al darse cuenta de que ya no era un prisionero, Malfoy miró a su alrededor. Vio a uno de sus captores muerto y al otro con su pierna ensangrentada y rodando de dolor. El Conde que tanto detestaba lo había salvado, y no dejó de notar la sangre alrededor de su boca.

James lo miró hasta que se desmayó. "Cobarde, al igual que tu futuro nieto." Rió en su mente. Luego se dio vuelta y con un encantamiento apaciguó el dolor del mago oscuro.

"Cómo nos has encontrado?"

Al mago le llevó unos cuantos segundos recobrarse del espanto del dolor que había sentido, hasta que pudo hablar. "Qué importa? Me matará de cualquier modo."

"Es verdad. No puedo dejar que vuelva y no tenemos un sitio para mantenerlo prisionero. Sin embargo puedo dejar que elija cómo quiere morir."

Diez minutos después James arrastró el cuerpo de Malfoy dentro del puesto de observación. Thomas estaba allí, ya que era su turno, y mientras James le explicaba lo sucedido Malfoy recuperó su conciencia.

"Qué ha sucedido? Cómo te han encontrado?"

"No lo sé. Solo fui a caminar un poco. Quizá habrán aparecido en escobas…"

"Has usado magia dentro del puesto de observación?" Le preguntó Thomas.

"No!" Se quejó Abraxas, y luego agregó: "Bueno, sólo un encantamiento calefaccionador…"

Thomas se sonrojó. "Imbécil, casi nos cuestas la misión!"

"Suficiente, Thomas. Estoy seguro de que el señor Malfoy ha aprendido la lección." Interrumpió James; Malfoy asintió levemente.

Thomas bufó y se marchó a su puesto en el telescopio. Pero luego de unos cinco minutos de silencio absoluto preguntó. "Sabes qué significa todo esto, Malfoy?"

"No, qué?" Contestó de malas maneras, aparentemente recuperando su postura altanera.

"Por tu estupidez, el Conde te ha salvado la vida. Ahora tienes una deuda con el Conde de por vida."

Malfoy se congeló en su sitio.

24 de Febrero de 1944

Al pie de los Alpes

Chaz Potter llevó a los seis duendes a una diminuta cabaña maderera que parecía abandonada, en medio del bosque. Al entrar vieron a James con su túnica de inefable esperándolos.

Chaz señaló a James. "Rockjaw de los Stonespliters, le presento al Conde."

El duende líder apenas hizo un gesto con su rostro. "He escuchado sobre usted, Conde. Tiene su… reputación."

"He tenido que matar solo a quienes buscaban matarme a mí o a los míos, pero nunca he herido a alguien que no haya actuado en mi contra primero." Espetó James.

"Bien. La guerra es buena para el oro pero mala para la vida. Los muertos no pueden gastar su oro." Dijo el duende llamado Rockjaw. El resto de los duendes asintió gruñendo, señal de que estaban de acuerdo.

James se sorprendió ante el comentario; los duendes no solían pensar de ese modo. Por lo menos no los que conocía de su tiempo.

Chaz notó la incredulidad de James. "Rockjaw y sus compañeros cayeron fuera de las leyes de los duendes cuando se negaron a vender armas hechas por duendes a un señor oscuro en África, hace unos quince años. Fueron exiliados de sus tribus, pero sin embargo han sido contratados por Gringott´s muchas veces como consultantes."

"Ahora, qué quieren de Stonespliters?" Preguntó el duende.

James apoyó un mapa en una pequeña mesa maltrecha. "Los necesitamos para atravesar las protecciones mágicas de Durmstrang. En la montaña sobre la que está ubicado el colegio hay un sistema de túneles que parece conducir hasta una enorme cueva justo por debajo de la cima. Han bloqueado las salidas de esos túneles y han endurecido mágicamente la roca que utilizaron para bloquearlos, pero no han modificado la roca original. El mínimo trecho existente es de unos cincuenta metros, y necesitamos que nos ayuden a salvar este obstáculo. El señor Potter nos aseguró que ustedes pueden hacerlo."

"Por qué quiere llevar su guerra a un colegio con humanos jóvenes?"

James sabía que era una cuestión importante para el duende. Afortunadamente la respuesta era simple: "Debo rescatar a mi hijo; lo tienen cautivo allí."

El duende frunció su ceño (aún más) y mostró algunos de sus filosos dientes. "Atravesaremos las protecciones mágicas por usted."

"Gracias." Agradeció, aliviado.

12 de Marzo de 1944

Ravensburg

A María le había llevado más de cuatro largos y frustrantes meses poder encontrarse con su hermana bibliotecaria. Apenas habían intercambiado esporádicamente algunas cartas sin información real sobre Tom.

Pero James sabía que su hijo estaba allí, y vivo. Pasaba muchas noches rondando por el área del colegio, y a esa corta distancia su cicatriz reaccionaba con cierta facilidad a las emociones de Tom. Tres veces al día, usualmente alrededor de las comidas, su cicatriz recibía destellos de dolor que, si bien no se comparaban con los que recibía en épocas de Voldemort, eran inquietantemente fuertes. Y como si fuera poco no podía hablar con su hijo por medio de esa conexión ya que Tom parecía estar usando Oclumancia continuamente.

"Tiene que saber que estoy aquí cerca, no entiendo por qué lo hace." Se preguntó una y otra vez.

El sonido de alguien aproximándose sacó a James de sus cavilaciones. Esperaba oculto entre pilas de libros, mientras María permanecía sentada en una mesa; era la segunda vez que iba a encontrarse con Serena.

La bruja, siempre con su expresión de severidad, se acercó sigilosamente a la mesa. "Hermana." Saludó.

María sonrió. "Hola, Serena. Qué bueno verte después de tantos años."

La bibliotecaria de Durmstrang ignoró el saludo. "Es demasiado peligroso que nos encontremos así. Por qué me has forzado a venir?"

María se desilusionó. "Es lo puedes decirme después de doce años, Serena? Cómo es que hemos terminado tan distintas las tres? A ti solo te importan los libros, Christina es una psicópata que solo busca la violencia y yo… bueno, tengo mis causas. A veces me pregunto si somos realmente hermanas."

La bruja se sentó en una silla, frente a su hermana. "No conoces a Christina. Le gusta el combate mágico pero no es una psicópata. Admito que sus métodos a veces son muy drásticos pero se obsesiona solo con los enemigos que considera fuertes. Es una obsesión similar a la tuya y tus… causas perdidas… aunque creo que esta vez estás del lado correcto."

María sonrió y apoyó un papel en la mesa. "Gracias, Serena. Quisiera mostrarte algo."

Serena lo levantó. Era una fotografía mágica." Quién es?"

"Tu sobrino, Alan. Cumplió un año en Enero."

Serena volvió a dejar la foto en la mesa. "Está sano?" María asintió. "Bien. Ahora, por qué estoy aquí?"

James salió de la penumbra. "Necesito información, y tu ayuda."

Serena no se sorprendió ante la aparición del inefable; lo reconoció de su encuentro anterior, en ese mismo sitio algunos años atrás. "Se suponía que estaba muerto."

James sonrió, bajo su capucha encantada. "Eso seguramente molestará a tu hermana."

Serena frunció levemente sus delgadas cejas. "Estuvo refunfuñando por una semana entera. Qué quiere?"

"Cómo está Tom Evans?"

"Es conocido como Tom Slytherin entre los estudiantes. Ha comenzado a asistir a las clases, aunque sigue siendo recibiendo instrucción bajo la tutela del señor tenebroso y de Christina."

El Conde se acercó a la mesa. "Qué clase de instrucción?"

La severa bruja apenas pudo evitar el miedo en sus ojos. "Christina le enseña duelo por medio de Artes Oscuras, pero no sé qué le enseña el señor tenebroso."

"Tom está utilizando magia oscura?" Gruñó de muy malhumor. Serena asintió. "Debo sacarlo de allí cuanto antes."

El Conde depositó una pequeña bolsa en la mesa, frente a Serena. La bruja miró dentro de la bolsa y vio algunas canicas muggles. "Qué se supone que debo hacer con esto?"

"Deja una en cada habitación y sala del colegio. No tienes que hacer más nada."

Serena levantó abruptamente una de sus cejas. "Y nadie del colegio notará las… como se llamen estas cosas?"

"Canicas. No, nadie las notará." Murmuró el Conde. "Se disolverán diez segundos después de haber salido de la bolsa. Debes dejar una en cada lugar del colegio, abierto o cerrado, grande o pequeño. Juro que los estudiantes no estarán expuestos a ningún peligro."

La bibliotecaria asintió. "Muy bien. Algo más?"

María se aclaró la garganta y sacó algunos trozos de pergamino y una pluma del interior de su abrigo, y se los alcanzó a Serena. "Necesitamos que nos invites al colegio, así podemos pasar por las protecciones mágicas principales." La severa bruja tomó la pluma con celeridad y escribió las invitaciones.

"He hecho todo lo que me han pedido. Ahora debo regresar al colegio." Dijo, levantándose.

James había estado utilizando Legilimancia en Serena desde hacía un rato. Sabía que la bruja poseía defensas mentales fuertes y cualquier intento de ingresar en su mente lo consideraría una agresión contra ella y todo se iría al demonio. Sin embargo, mantuvo un nivel mínimo de Legilimancia en ella que le permitió sentir emociones o pensamientos muy fuertes.

"Qué es lo que temes que yo sepa?" Preguntó James.

Serena se petrificó en su sitio, y volvió a sentarse. Su mirada ahora reflejaba miedo.

Dos horas luego de que oscureciera, James y María retornaron a la granja. El primero se dirigió directamente a la habitación mágicamente oculta debajo del granero, en donde estaba el resto del equipo.

"Contacta al Ministro." Le pidió James a Thomas. "Quiero a Dumbledore aquí cuanto antes. Terminaremos con esto y recuperaré a mi hijo."


1944 - Cronología

Enero
6 - Avance de las tropas soviéticas en Polonia
17 - Primer ataque a Cassino, Italia.
22 - Aliados en Anzio.
27 - Leningrado aliviado después de un asedio de 900 días.
Febrero
15-18 - bombardeo aliado del monasterio de Monte Cassino.
16 - Los alemanes contraatacan en Anzio.
Marzo
4 - Las tropas soviéticas comienzan una ofensiva en el frente bielorruso; Primera incursión aérea y bombardeos a la luz del día en Berlín por los aliados.
15 - Comienza el segundo intento de capturar Monte Cassino.
18 - 3000 toneladas de bombas durante un ataque aéreo en Hamburgo, Alemania.
Abril
8 - Las tropas soviéticas comienzan una ofensiva para liberar a Crimea.
9 - Las tropas soviéticas recuperan Sebastopol.
11 - Los aliados atacan la Línea Gustav al sur de Roma.
12 – Rendición alemana en la guerra de Crimea.
Mayo
25 - Retiro de los alemanes de Anzio.
Junio
5 - Aliados entran en Roma.
6 - Día D en Normandía
9 - Ofensiva soviética contra el frente finlandés.
10 - Nazis liquidan el pueblo de Oradour-sur-Glane, en Francia.
13 - Primer ataque alemán con cohetes V-1 contra Gran Bretaña.
27 - las tropas estadounidenses liberan Cherbourg.
Julio
3 - "Batalla de los setos" en Normandía; soviéticos capturan Minsk.
9 - Las tropas británicas y canadienses capturan Caen.
18 - Las tropas estadounidenses llegan a Saint. Lô.
20 - Intento fallido de asesinato de Hitler en Alemania.
24 - Las tropas soviéticas liberan primer campo de concentración de Majdanek.
28 - las tropas soviéticas toman Brest-Litovsk. Las tropas estadounidenses toman Coutances.
Agosto
1 - Comienza levantamiento polaco contra los nazis en Varsovia, las tropas estadounidenses alcanzan Avranches.
4 - Anne Frank y su familia detenido por la Gestapo en Amsterdam, Holanda.
7 - Los alemanes comienzan una importante contraofensiva hacia Avranches.
15 - Operación Dragón comienza (la invasión aliada del sur de Francia).
19 - levantamiento de la Resistencia en París.
19/20 - Ofensiva soviética en los Balcanes comienza con un ataque a Rumania.
25 - Liberación de París.
29 - Levantamiento eslovaco: comienza.
31 - Tropas soviéticas toman Bucarest.
Septiembre
1-4 - Verdun, Dieppe, Artois, Rouen, Abbeville, Amberes y Bruselas: liberadas por los Aliados.
4 - Finlandia y la Unión Soviética acuerdan un alto el fuego.
13 - Las tropas estadounidenses alcanzan la Línea Sigfrido.
17 - Comienza la Operación Market Garden (asalto aerotransportado aliado en Holanda).
26 - Las tropas soviéticas ocupan Estonia.
Octubre
2 - Levantamiento de Varsovia termina cuando el Ejército Nacional polaco se rinde a los alemanes.
10.29 - las tropas soviéticas capturan Riga.
14 - Aliados liberan Atenas. Rommel se suicida.
21 - Masiva rendición alemana en Aachen.
30 - Último uso de cámaras de gas en Auschwitz.
Noviembre
24 – Francia captura Estrasburgo.
Diciembre
4 - Guerra civil en Grecia, Atenas bajo la ley marcial.
17 - Waffen SS asesinan 81 prisioneros de guerra estadounidenses en Malmedy.
26 - Patton libera Bastogne.
27 - las tropas soviéticas sitian Budapest.