Cuando Tokiya salió de la habitación, se escucho el sonido de la puerta cerrándose y cinco segundos después volvió a abrirse. Tani entro apresurada y me grito por haber rechazado los sentimientos de Tokiya. Por primera vez, me quede callada, escuchando las palabras.
Poco después logre levantarme sin tener mareos, la enfermera me aconsejo que comiera algo antes de volver a las competencias, bueno, era eso o quedarme en cama durante todo el día.
Después de tanto alboroto, logre salir de la enfermería y continuar con mi trabajo como vicepresidenta, todo lo que hacía era pasar paginas y paginas planeando las nuevas actividades y buscando a los participantes. Pero al estar un momento a solas comenzaba a preguntarme ¿Por qué había dicho tales palabras? ¿Por qué no simplemente me lance a sus brazos? ¿Tan poco significaba para mí? ¿Por qué estuve con Tokiya por tanto tiempo y ahora pretendía que ya lo había olvidado?
"PLASH-PLASH" resonaron las manos de Tani frente a mis ojos. Estaba aplaudiendo para atraer mi atención. Estábamos en el patio mirando a los chicos correr los 100 metros, a pesar de todo, había más gente de la que esperaba.
-¿Qué sucede?- pregunte retrocediendo un poco.
-están llamando a los chicos para la carrera de de busca cosas o algo así- me aviso apuntando a mi cuaderno.
-¿y nuestro equipo?-
-son los únicos que faltan- respondió Aki tan rápido como termine de hablar.
-lo que me faltaba- suspire un poco mareada con el calor-iré por ellos, si no vuelvo en cinco minutos pídanle que comience con otra competencia-
-muy bien- Aki.
-¿estás segura que iras sola?- me retuvo Tani.
-si ellos no vienen perderán la competencia, además los vi hace unos segundos no muy lejos de nosotras. No tardo-
Camine desde la pista de atletismo hasta el hermoso patio rodeado de arboles de la escuela a la que asiste Tokiya. Solo debía encontrar a cinco chicos entre más de doscientos alumnos, aunque parece difícil, tratándose de esos cinco sería muy fácil saber su paradero.
Avanzando por uno de los senderos de camino a la entrada principal, levante a mirada y encontré unos ojos marrones tras unos lentes que se cubrían con el cabello castaño que caía la frente de una cara familiar. Observe detenidamente sus ojos, ¿Dónde había visto a esta chica antes? Ah… por supuesto.
Di pasos más lentos, me parecía incomodo cruzarme con la única persona que no deseaba ver, la chica que acompañaba a Tokiya tanto dentro como fuera de la escuela. La chica que me había humillado en la escalera, no yo me humille ante ella.
Sostuve la mirada en sus ojos, ella ya me observaba desde mucho antes.
Me observo desde el cuello hasta la venda que llevaba en la cabeza, luego bajo un poco la mirada posándola en un objetivo a mi espalda y pasó junto a mí.
-es increíble lo que un grupo de chicas celosas pueden hacer, ¿conoces ese sentimiento? Celos- pregunto y rio sin detenerse.
Me detuve un momento a digerir un poco esas palabras. Parecía disfrutar de lo sucedido. Di la vuelta para contestar a esas palabras, pero al verla caminar tan confiada. Su forma segura de avanzar en ese momento, más que amenazante, me parecía solitaria.
Entrecerré los ojos por un momento y luego di la vuelta buscando a los chicos que debían competir.
-¿celos? Eh- mordí mis labios- yo, ¿celosa?-
La idea me aprecia algo estúpida, pero era una posibilidad.
-¿Quieres ver tú cara contra el piso?- escuche un grito masculino desde unos arbustos. Observe a un costado, esa voz era tan familiar que me desilusiono escucharla.
-¡Repite eso y te mato!- rugió otra voz aun más familiar. Suspire un tanto desilusionada ¿Por qué estaba encargada de vigilar a los alumnos más locos?
-¿Por qué no regresas a esa cosa que llamas casa? Chicos como ustedes no deberían estar aquí, tendrían que matar a sus padres antes de entrar a este lugar- es cuche una voz extraña.
-te lo advertí-
-¡Basta!- grite al llegar. Los cinco chicos que estaba buscando, peleaban con tres alumnos de la escuela GG. Uno de los chicos que llevaba puesto el mismo uniforme que yo, mantenía inmóvil a uno de GG en el suelo.
-¿otra más?- pregunto el chico del suelo.
-¡Vice!- me reconocieron los cinco chicos.
-suéltalo y ve a competir- murmure rascándome la cabeza. De verdad estaban completamente locos.
-pero…-
-solo déjalo, sea lo que sea, su escuela necesita que compitan- suspire.
-pero, no puedo dejar esto así- protesto.
-no importa, si lastiman a uno de estos alumnos serán sancionados, limpiaran la escuela por tres meses o podrían expúlsalos- avise entrecerrando un poco los ojos, al parecer el golpe aun me mantenía algo aturdida.
-¡Vice!- grito una de mis compañeras de clase desde la otra esquina- no es su culpa, los alumnos de la otra escuela me estaban molestando y ellos me vinieron a ayudar- aseguro la chica.
-Ren- llame al chico que mantenía una especie de llave en el brazo del chico desconocido.
-bien, solo porque tú lo dices- susurro Ren levantándose.
Ren es un chico muy conocido en la escuela por entrometerse en asuntos ajenos, como peleas. Aunque es un chico problemático, siempre defiende a los débiles y nunca lucha por personas que no merecen respeto. Lo había conocido en detención. Mientras que él estaba en ese lugar por defender a un chico que era abusado por los de los cursos superiores, yo le había gritado a una profesora por intentar que le contara sobre mis problemas familiares, pero claro, ella solo quería ayudar.
-bien, solo vayan a participar, me encargare de esto- les asegure. Los chicos a los que me dirigía corrieron al instante a competir, todos menos Ren.
-¿Qué esperas?- le pregunte.
-no te dejare sola con chicos como estos- murmuro algo avergonzado.
-¿Qué paso?- le pregunte a la chica pasando por alto la presencia de Ren.
-bueno… ellos…- tartamudeo la chica.
-por favor- interrumpió el chico que había estado en el piso- solo le ofrecía dinero-
-¿ofrecer? Dices- interrumpió Ren.
-¿para qué?- pregunte.
-eso no es asunto tuyo- me contesto.
-me dijo que me pagaría una gran suma de dinero si le proporcionaba diversión, me negué, pero insistió. Entonces Ren-kun apareció- la chica hablo rápido.
-por diversión…¿te refieres a…?- pregunte sin terminar la frase. La chica solo asintió con la cabeza.
Suspire, el calor me mareaba.
-bien, serán reportados a la presidenta de esta escuela, llegaremos a un acuerdo con ella- dictamine.
Los chicos me observaron decidida y sin hacer o decir algo, se marcharon.
-ahora ve a competir – susurre, pero mi respiración parecía más un jadeo.
-pareces enferma, estas algo pálida- me aseguro Ren.
-es el calor, odio este clima-
Con la ayuda de Ren volví a la pista de atletismo, al dejarme junto a la línea de partida, sentada en una silla, se marcho a participar.
En la carrera que estaba a punto de comenzar, los chicos debían buscar tres objetos escritos en papeles por cada cincuenta metros que corrieran, el ultimo objeto que pedían era una persona, con algún rasgo en particular o algún familiar, aunque también podía tratarse de un animal. Luego de eso debían correr con ella y llevarla al del micrófono para que él les diga qué hacer con ella.
Mi sorpresa fue mayor cuando reconocí la espalda de Tokiya en la línea de partida, aunque su nombre no estaba en la lista de participantes. Lo observe atarse una cinta en la cabeza de color blanco. Mientras que Ren junto a él llevaba una roja.
El juez se coloco en la línea con un banderín.
-En línea- ordeno- ¡Preparados! ¡Listos!- grito a todo pulmón para que los últimos escucharan, luego se escucho el "BAMM" de una pistola de juguete que cargaba.
Todos corrieron hasta la primera etapa, posiblemente les pedirían algún tipo de prenda de vestir que llevaban los chicos que observaban.
Me limite a observar la carrera que daban tanto Tokiya como Ren.
Gaby: Debo disculparme por este mes sin escribir, pero de verdad que he estado con muchas cosas en la universidad. De hecho, todo lo que escribí el ultimo mes fueron informes... u.u pero creo que esto recompensa un poco, sobre todo por que les tengo una sorpresa preparada :)
Saludos!
