36. Limando asperezas

El silencio y la tranquilidad reinaban en el oscuro apartamento de Kanon. El sol aún tardaría un poco en asomar, y en la habitación Rhadamanthys dormía plácidamente. El detalle más extraño e inusual era que Kanon también. Todavía no eran ni las 7:30 de la mañana cuando el móvil de Kanon empezó a vibrar sobre la mesita de luz, acompañando su paulatino desplazamiento por la superfície una estruendosa música heavy metal, que arrancó a Rhadamanthys de su sueño de sopetón.

- ¡Por dios! ¡Kanon, para éso!

El susto que propició la inesperada aparición de la música había sentado al Wyvern en la cama, pero Kanon no parecía muy dispuesto a normalizar el perdido silencio, y permanecía tumbado boca abajo sin hacer caso alguno de lo que Rhadamanthys creía que era el despertador. Sencillamente se reacomodó aún más.

- ¡¿Pero quieres pararlo?! - Exclamó dándose cuenta que Kanon no pensaba mover un músculo para acabar con ese infierno mañanero.- Genial...ya lo hago yo...

Rhadamanthys se abalanzó sobre Kanon y alargó el brazo para alcanzar el móvil, que no había ido a parar al suelo sólo porqué el paquete de tabaco olvidado en la mesita lo impidió. Justo en el momento de ir a detener la supuesta alarma las facciones de Rhadamanthys se ensombrecieron, y empujando a Kanon con la misma mano que sostenía el dispositivo no pudo ocultar la contrariedad que tomó su voz.

- Atiende Kanon. Es Shaka.

Con gestos tremendamente perezosos Kanon abrió un ojo y tomó el móvil, sin cambiar aún su posición, y después de comprobar el nombre contestó.

- ¿Saga te ha echado de casa, Shaka? - La voz de Kanon sonaba ronca todavía por el sueño, y tuvo que esclarecérsela una vez pronunciado su amable saludo.

"Hola Kanon...perdona que te llame a estas horas...pero necesito hablar contigo."

Kanon se frotó lo ojos con gestos torpes e infantiles, y finalmente decidió tumbarse boca arriba, arrastrando con su movimiento todas las sábanas y dejando a Rhadamanthys completamente desprovisto de abrigo, mostrándose tal y como vino al mundo. Un rápido movimiento por parte del inglés recuperó parte de las sábanas y se volvió a cubrir hasta la cintura, buscando apoyar su desnuda espalda contra la cabecera de la cama mientras no dejaba de mirar a Kanon fijamente y agudizaba los oídos para captar toda la conversación.

- Vale...

"Estoy en la cafetería que hay bajo tu casa."

- ¡No me jodas Shaka! ¡¿Tiene que ser ahora?! - El sueño de Kanon se fue de repente y la mirada que le dedicaba Rhadamanthys se agudizó aún más.

"Sí...antes de ir al trabajo...pero no te preocupes...te espero."

- Dame unos minutos...el tiempo de tomar una ducha y bajo.

"De acuerdo."

Kanon colgó y con cierta pereza aún gobernando sus movimientos se alzó de la cama y fue en busca de dos pares de toallas. No hizo ningun esfuerzo para ocultar su completa desnudez y antes de internarse en el baño se volvió hacia Rhadamanthys, lanzándole un par de ellas a la cara sin mucha delicadeza, intuyendo que al Wyvern empezar el día de esa manera no le había gustado mucho.

- ¿Me acompañas?

- ¿Dónde? ¿A la ducha? - Preguntó Rhadamanthys, haciendo descomunales esfuerzos para mantener los tediosos celos controlados.

- Y a ver a Shaka.

- Creo que deberías ir solo...- Respondió ante la inesperada proposición de Kanon.

- Quiero que vengas.

Dicho ésto Kanon se internó en el baño y el agua inmediatamente empezó a correr. No esperó la llegada del Wyvern, pero sabía que no rechazaría algo que tantas veces también habían compartido en el pasado, y que no tenía porqué acabar enzarzándoles en otra batalla de sexo. Al menos no siempre.

- No pinto nada yo allí...- Dijo Rhadamanthys uniéndose a Kanon bajo el agua al tiempo que corría la mampara para evitar un desastre fluvial.

- Me estás ayudando en el caso ¿no? - Rhadamanthys asintió mientras dejaba que su rostro probara la cálida agua antes de agacharlo y dejar que sus revueltos cabellos rubios se empaparan por completo.- Pues ya está, te vienes, desayunamos, escuchamos lo que tenga que decir y te olvidas de él y de lo que pasó con él de una puta vez ¿entendido?

- Entendido...

Kanon sonrió con satisfacción, y rápidamente le empujó para hacerse con su turno de empaparse los largos cabellos y tomar el bote de champú, que seguidamente pasó a Rhadamanthys.

Cuando accedieron a la cafetería, Shaka les estaba esperando tomándose un café y leyendo sin mucho interés las notícias del día en uno de los periódicos que había a disposición de los clientes.

Antes de unirse a él Kanon ordenó otro par de cafés y dos pastas de chocolate en la misma barra, y acto seguido ambos se acercaron al rubio forense, que ya había notado su presencia, extrañándose que Kanon no bajara solo, y recordando vagamente que su acompañante no le era desconocido, pero sin conseguir recordar dónde le había visto.

- Hola Shaka...- Kanon se había propuesto ser educado y dejar su socarronería atrás, y antes de tomar asiento introdujo a Rhadamanthys en la futura conversación. - Él es Rhadamanthys...mi amigo y dueño del pub donde nos vimos el viernes...

Dicho ésto la mente de Shaka hizo una rápida búsqueda y efectivamente dio con él en su memoria, relacionándole con mucha más información de la que hubiera imaginado. Ambos se estrecharon la mano cordialmente, y fue Shaka el que no pudo evitar corroborar los datos que titilaban en su mente con señales de máxima alerta.

- Así que tú eres el jefe de Valentine...- Dijo con ansias de confirmar sus curiosas sospechas, sin siquiera imaginarse los esfuerzos que debía hacer Rhadamanthys para lucir amable y no dejarse derrotar otra vez por sus insanos ataques de celosía.

- Así es...y por lo que sé, Valentine está de prácticas forenses bajo tu supervisión...

- Exacto...

Sus miradas se sostuvieron un instante, roto gracias a la llegada de los cafés y del desayuno que Kanon empezó a devorar con ansias. Shaka miró con toda la sutileza de la que fue capaz a Kanon, alertándole en silencio que lo que tenía que contarle quizás era un poco comprometido y no muy adecuado hacerlo frente a quién daba trabajo al núcleo de atención que les había reunido allí. Kanon se dio cuenta al instante, y hablando con la boca medio llena le instó a empezar.

- Puedes hablar libremente, Shaka. Rada me está ayudando en el caso.

Un sorbo de café fue imprescindible para hacer bajar el primer bocado, pero el amargor que sintió le recordó que no le había vertido el sobre de azúcar.

- Pero...

- Shaka, no pasa nada. De todas maneras se lo contaré yo luego, así que dispara.

El sobre de azúcar fue vertido y apenas removido, todo bajo el estudio que le proferían tanto Shaka como Rhadamanthys, que también intercambiaban ciertas miradas, cada una de ellas recelosa de un detalle distinto.

- Está bien...es sobre el cambio en el informe que te entregué ayer.- Kanon pegó otro bocado y Rhadamanthys también se decidió a probar lo suyo, pero con más calma, sin dejar de observar a Shaka e incomodándole visiblemente.- La Fenciclidina que hallamos en el cuerpo de la chica, estoy casi seguro que proviene del Instituto de Medicina Forense. Mu, mi compañero, hizo el inventario el otro día y faltaban bastantes frascos.

Kanon casi se atragantó al escuchar dicha revelación, y Rhadamanthys no pudo evitar clavar su mirada vestida con hiriente frialdad hacia Shaka.

- ¡No me jodas, Shaka! - Exclamó Kanon.- ¿Y ésto ayer ya lo sabías? - Shaka asintió tímidamente, evitando a toda costa la mirada que Rhadamanthys no dejaba de clavar sobre él.- ¿Y por qué no me lo dijiste entonces?

- Pues porqué quería comprobar otras cosas, pero realmente no hace falta...Valentine confesó que fue el quién los sustrajo del laboratorio.

Kanon abrió los ojos como platos y rápidamente miró a Rhadamanthys, transmitiéndole con su expresión un claro "te lo avisé".

- ¿Pero estás seguro de ésto que dices? - Se apresuró a intervenir el Wyvern, luciendo su seriedad más fría e inherente en él.

- Él mismo lo confesó.- Repitió Shaka, encogiéndose de hombros inconscientemente.

- ¿Y por qué querría hacer ésto Valen? - Insistió Rhadamanthys, que se negaba a aceptar que su antiguo amante y actual camarero hubiera cometido un delito de ese calibre.

- No te ofendas...no es mi intención...- Se preparó Shaka usando el tono de voz más amable del que disponía mientras luchaba para resistir la dura mirada del Wyvern.- Pero se justificó diciendo que su sueldo no le da para pagar todas sus cosas y que necesitaba un ingreso extra. Y no se le ocurrió nada más que robar esos frascos y venderlos...

- ¿Y el cambio en tu informe? - Dijo Kanon, el cerebro del cuál iba despertándose poco a poco.- ¿A qué viene?

- Todo empezó cuando Mu me dijo que faltaban estos frascos. El nombre de la sustancia, la Fenci_

- Sí, ya, sé...éso con nombre raro.

- Pues yo recordaba haberlo reflejado en el informe que entregué al juez y que luego pasó a manos tuyas y de Saga. Entonces no pude evitar empezar a relacionar información, y se me dio por repasar el informe y corroborar que lo había reflejado tal y como recordaba...

Shaka se detuvo y Kanon le instó a seguir impaciente.

- ¿Y?

- Lo encontré modificado. El nombre de la sustancia fue borrado y algunas partes estaban redactadas más toscamente de lo que haría yo. Así que deduje rápidamente que alguien lo había manipulado sin mi consentimiento ni conocimiento antes de entregarlo al juez. Y allí sólo entramos tres personas: Mu, Valentine y yo.

- ¡Joder Shaka! ¿Sabes qué significa todo ésto? - Exclamó Kanon, que veía como su hipótesis cada vez cobraba más fuerza.- ¡El estúpido ése puede haber sido el asesino!

- ¡Vale ya Kanon! ¡¿Y la presunción de inocencia dónde está?! ¡No está claro que fuera él!- Se enfadó Rhadamanthys, que rápidamente buscó la mirada de Shaka para hallar algún tipo de apoyo en la difícil defensa de su camarero.- No está claro del todo...¿verdad?

- Yo sólo sé, según lo que dice, que lo vendió. ¿A quién? Éso lo ignoro, pero borró la presencia del nombre en el informe porqué algo le decía que si se investigaba se podría llegar hasta allí.

- ¿Por qué dices ésto, Shaka? ¿No se consigue fácilmente esta sustancia?

- No. Aquí está otro problema. Antes se usaba como anestésico veterinario. En mi centro de trabajo anteriormente había una sección de investigación clínica con animales, pero cuando Sanidad la fue sacando de circulación se apartaron los frascos sobrantes, pero no se destruyeron. No es de curso legal, así que no es fácil conseguirla como sí lo son otras drogas.- Tanto Rhadamanthys como Kanon le observaban con atención, y con diversos tipos y grados de emociones circulando por su interior.- Pero esta sustancia puede ser muy potente, incluso mortal...Es altamente alucinógena, y se puede adminsitrar líquida o en polvo. Por ejemplo, si se rocía sobre hojas de marihuana o de otro tipo y luego se fuman dichas hierbas, los efectos alucinógenos pueden ser considerables. Ya no digo nada si se inyecta o se ingiere...Los efectos más suaves son sensación de separación de la consciencia respecto el cuerpo, distanciamiento, extrañamiento del entorno...y también puede dotar al cuerpo de sensación de invulnerabilidad, llegando a inducir alucinaciones extremas muy vívidas de cosas que están fuera de lo normal o muy extrañas...En altas dosis puede causar convulsiones, coma y muerte inducida por uno mismo durante la intoxicación, digamos llanamente suicidio.- Tanto Kanon como Rhadamanthys se quedaron sin habla ante la explicación de Shaka, que viendo su silencio, continuó con su conclusión.- Yo no afirmo en absoluto que Valentine haya cometido el crimen, pero a quién sea que haya vendido los frascos le ha dado una bomba potentísima. Ahora, si tu cliente se lo compró y lo usó con la chica...éso ya no lo sé. Sólo sé que si le denuncio se podría enfrentar a años de cárcel por atentado contra la salud pública como mínimo, añadiendo cargos por robo de sustancias altamente tóxicas y demás...

- Vale, vale, Shaka, que estás hablando como lo haría Saga...- Le cortó Kanon, viendo que parecía que Shaka dominaba el tema de leyes, penas y cargos imputables mejor que él.- A todo ésto...¿Saga lo sabe?

- Claro...tiene la misma información que tú...menos todo lo referente a mis sospechas y los sucesos ocurridos en mi trabajo...

- ¿Por qué no se lo has contado?

- Porqué él ya tiene al culpable.- Respondió con una mirada que a Kanon le aclaró todo en silencio.- Está convencido que demostrará la culpabilidad de tu cliente...y está muy relajado, Kanon. No sé qué hará...ni qué tiene en mente, ya sabes que no me gusta hablar de trabajo con él, pero no veo que dedique noche y día al caso, como le he visto hacer en otras ocasiones...

Shaka calló y bajó su mirada huyendo de la inspección que provenía de los dos hombres sentados frente a él. Con gestos incómodos apuró lo que quedaba de su café y agarró su chaqueta con la clara intención de abandonar el lugar.

- Me voy...ya te he dicho todo lo que creía que debías saber.

Con gestos decididos se alzó y la mano fue a parar en los bosillos de sus jeans para hacerse con unas monedas con las que pagar su consumición, y al dejarlas en el plato de su café su muñeca fue firmemente agarrada por Kanon, gesto el cuál esculpió una furiosa mirada en el rostro de Rhadamanthys. Shaka congeló sus movimientos, y sus azules ojos se encontraron con la incomprensión que gobernaba a Kanon en ese momento.

- Espera Shaka...- El agarre aflojó, y Shaka retiró su mano, que se dedicó a buscar la bandolera que siempre le acompañaba para colgársela del hombro con aire distraído.- Sigo sin comprender por qué me ayudas...y por qué no se lo dices a Saga...

Shaka suspiró desviando su mirada otra vez, buscando las razones que pudieran satisfacer las dudas de Kanon. Si es que realmente había razones válidas con las que poder lograrlo.

- Han jugado con mi trabajo, y no me gusta. Hay demasiados detalles que quiera o no orbitan a mi alrededor y que de alguna manera me relacionan con el caso que os enfrenta a Saga y a ti.- Expuso con calma y tranquilidad.- Ignoro si tu cliente es culpable o no, pero sé que Saga hará todo lo posible para ganar...siempre lo hace...y siempre lo consigue.

Kanon tomó su turno de bajar la mirada por un instante, reconociendo que Shaka tenía toda la razón del mundo. Saga siempre ganaba. Con razón o sin ella. Rhadamanthys no pudo evitar mirar a Kanon con tristeza ante el efecto que le habían producido las palabras de Shaka, y dejó que su mano viajara hacia su muslo y le regalara un ligero y reconfortante apretujón que transmitía apoyo, todo custodiado por la privacidad de la mesa que ocultaba sus movimientos.

- Sé que Saga es impecable...- Dijo Kanon.- Pero parece que no quieras que me gane en el juicio...

- No es que no quiera que te gane, Kanon...no se trata de éso...el juicio no debería ser un duelo entre vosotros dos. La vida de otras personas está en juego, y me gusta que las cosas se hagan de manera justa y clara. Si tu cliente es culpable, que lo sea...pero si hay irregularidades o cosas extrañas que me rodean y pueden ser determinantes para decidir la futura vida de alguien, para hacer de su futuro algo consecuente con sus acciones y con su verdad, debo compartirlo con quién pueda sacarle el uso adecuado.- Kanon seguía sin comprender los motivos que habían llevado a Shaka a actuar así, más aún después de lo que sucedió entre los dos y de la manera en que él le trató sin motivo alguno.- Kanon, por favor...te pido discreción. Si Saga sabe que te he dado esta información entrará en cólera.

- Pero tú mismo has dicho que Saga está relajado con el caso.

- Cierto. Pero también es extremadamente competitivo. Saga te adora...pero en este caso dejas de ser su hermano y te conviertes en su rival a batir. A cualquier precio...y es ésto lo que me da miedo de Saga...

Hacía unos minutos que Rhadamanthys había quedado completamente relegado en un segundo plano, tiempo durante el cuál no cesó de estudiar cada gesto, palabra y expresión de Shaka, y muy a su pesar tuvo que reconocer la completa falta de señales que le indicaran que Shaka buscara algo más que simplemente hacer las cosas según la justa medida de la verdad. No hubo ningún tipo de mirada lujuriosa que le alertara del peligro de tener que luchar por Kanon...solamente sospechas que apuntaban irremediablemente hacia Valentine, por mucho que le doliera reconocerlo. Aunque tampoco había nada que excluyera completamente la sospecha del mismo Shaka...pero debía confiar en Kanon. En Kanon y en el talento que sabía que dormía bajo su piel y que poco a poco estaba dejándose ver.

Shaka miró su reloj, y ya estaba llegando tarde.- Bueno...debo irme. Espero que tengáis un buen día...y espero regresar pronto por tu pub.- Añadió mirando a Rhadamanthys con expresión amable y sincera.- Me gustó mucho...lo tienes muy bien conseguido.

- Gracias...- Respondió Rhadamanthys, forzándose a sonreír. Viendo que la sonrisa que le ofrecía Shaka era llana y sincera...totalmente vacante de malícia ni segundas intenciones.

Shaka se fue, y Kanon no pudo reprimir el impulso que le obligó a seguirle fuera de la cafetería y detenerle.

- Shaka...Shaka, espera...- Dijo agarrándole del brazo para impedir su marcha.

- Debo irme, Kanon...

- Has dicho que Saga piensa batirme a cualquier precio...- Recalcó Kanon, soltando su agarre y buscando el primer cigarrillo del día.

- Así es...

- ¿Por qué dices ésto? ¿Qué más sabes para afirmar estas palabras?- Insistió Kanon, sospechando que Shaka también era conocedor del hecho que le llevó a salir impune de su crimen pasado.

- Mira Kanon...nunca lo hemos hablado claro con Saga, pero como te he dicho, él te adora. Y sé que en el pasado un desgraciado acontecimiento le llevó a defenderte. Y sé que hubiera hecho lo que fuera para ayudarte...

Kanon bajó la mirada y con tristeza asintió.

- Y lo hizo...aunque ahora soy consciente que no fue una buena elección...

- El pasado pasado está, Kanon. Pero hay algo que me hace sospechar que es posible que Saga use métodos muy propios para vencer...El inspector DeathMask llevó la investigación del crimen de la muchacha...

- Lo sé, Shaka...por suerte o por desgracia, lo sé.

- DeathMask nunca ha sido un hombre claro. No me ha gustado jamás tener que tratar con él.

- Es, digamos, un poco confuso y corruptible. Lo puedo afirmar.- Añadió Kanon, mirando a Shaka con atención, revelando en su mirada más afirmaciones de las prudentes.

- Supongo que sabes que él y tu hermano siempre han seguido en contacto...

- Sí...

- Pues no hay nada más que añadir.- Kanon suspiró con resignación, desviando su mirada mientras propinaba una larga calada a su primer cigarrillo.- Suerte que ahora lo han alejado del departamento de Científica y que han puesto a su lugar a Camus, un inspector mucho más frío, legal y eficaz.- Kanon se sorprendió ante tal revelación, y su mirada de sorpresa y desconocimiento también descolocó a Shaka.- ¿No lo sabías?

- No, sinceramente, no...

- Sí. Se ve que le han apartado durante un tiempo, aunque el caso de la muchacha sigue siendo suyo.

- Pero la investigación policial ya está cerrada.

- ¿Y quién te asegura que no se pueda reabrir? Aún no tenéis arma del crimen...- Añadió Shaka, tragándose el impulso de revelarle que también les faltaba un bisturí, ya que ése era otro tema a parte y aún por esclarecer.

Kanon volvió a aspirar su cigarrillo y un encogimiento de hombros acompañó su respuesta.- Nadie...nadie asegura que al fnal no aparezca el arma ni nada por el estilo..¿pero cómo has sabido ésto? ¿Que DM está apartado?

- Ayer coincidí con Camus en una nueva investigación. Me sorprendí al no ver a DeathMask allí, pero lo agradecí enormemente.

- ¿Una nueva investigación?

- Sí, se halló un cadáver a las afueras de la ciudad.

- ¿No estará relacionado con mi caso?

- No...la vícitma era un drogaadicto que murió por sobredosis de heroína. Nada que ver con vuestro asunto. Pero es un alivio saber que a partir de ahora coordinaremos trabajo con Camus en vez de con DM. Y ahora, si me disculpas, debo irme.

La intención de marchar volvió a aparecer, y el posterior impedimento de Kanon también.

- Shaka, otra cosa...

- Kanon...ya hace media hora que llego tarde. Y detesto llegar tarde...

- Perdóname, Shaka.- El joven forense le miró sorprendido, sintiendo cómo su corazón se desbocaba ante unas palabras que nunca hubiera imaginado escuchar.- Perdóname todos mis comportamientos contigo...nunca te he tratado bien, y pese a todo, ahora me ayudas.

- Como te dije sólo hago lo que creo que_

- No me porté bien contigo y lo sabes. Lo mínimo que puedo hacer es disculparme...al fin y al cabo, somos familia ¿no?

Shaka tímidamente asintió, dando por hecho que aceptaba sus disculpas.

- De acuerdo. Las acepto.- Dijo sonriendo levemente.

- Y referente a lo que pasó entre nosotros...

- Kanon, déjalo, por favor. No hurguemos más en éso...- La petición de Shaka quiso sonar fría, pero tras su pretendida sobriedad se escondía una latente súplica para hacer de su encuentro un momento de olvido.

- Sólo dos cosas...- Shaka suspiró con visible nerviosismo e incomodidad, pero su silencio permitió a Kanon continuar.- Ni fue un momento tan olvidable como pretendí hacerte creer...ni nunca se lo voy a decir a Saga. No voy a hacerte esta putada. Pasó y pasó, punto. Lo disfrutamos y ya está. No hay más...Por mi parte Saga no lo va a saber.

Shaka no pudo reprimir el pequeño impulso de bajar su mirada cargada de vergüenza mientras se tomaba el tiempo necesario para hacerse pasar el rubor que había aparecido en sus mejillas. Cuando finalmente se halló con fuerzas volvió a encarar a Kanon, y sonriendo con algo más de tranquilidad invadiendo su alma, contestó.

- Gracias.

- Buenos días, Kanon.- Una voz femenina interrumpió el necesario momento de confesiones entre Shaka y Kanon.- Hola.- Dijo la voz de nuevo dirigiéndose a Shaka.

- Hola Marin.

- He llamado a tu apartamento y no había nadie, así que he llamado a Rhadamanthys y me ha dicho que estábais aquí.- Se justificó Marin mirando a Kanon e intuyendo que había cortado una conversación importante.

- Marin, ¿ya os conocéis, verdad? - Dijo Kanon, observándola con expresión traviesa al tiempo que apuraba el cigarrillo y lanzaba la colilla lejos de ellos.

- Sí...un poco, de haber coincidido fugazmente en algunos casos que han requerido los informes de su trabajo. ¿Cómo va todo, Shaka?

- Bien...bien, gracias...

- Oye Shaka...¿sabes que Marin te encuentra terriblemente guapo y que no diría que no a una ocasión contigo si no estuviera felizmente casada?

- ¡Kanon! ¡Por favor! - Las mejillas de Marin se encendieron al acto, y las de Shaka recuperaron al instante el rubor que poco a poco habían perdido segundos atrás.- ¡Estas confesiones no se deben airear así!

- Me halagas Marin...- Dijo Shaka con un hilillo de voz, sin saber cómo escapar de esa inesperada y embarazosa situación.- Bueno, me voy...que seguro que tenéis trabajo que hacer...

Shaka huyó con la vergüenza a cuestas, y Kanon y Marin se internaron de nuevo en la cafetería, dónde Rhadamanthys también fingía leer el periódico mientras un ojo lo había tenido puesto todo el rato sobre la inaudible conversación que Kanon y Shaka tenían en la privacidad de la calle.

- Hola Rhadamanthys.- Dijo Marin, luciendo una alegría reconfortante.

- Rada...creo que deberíamos hablar con Valentine...

- ¿Qué ha pasado? ¿Alguna novedad? - Inquirió Marin mientras se quitaba la chaqueta.

- Puede ser...- Respondió Kanon.- ¿Le citas tú, Rada?

Rhadamanthys suspiró con desgana y se recostó en su silla, luchando internamente para mantener la sobriedad de su actitud.

- De acuerdo. Admito que debes hablar con él...pero no pierdas de vista a Shaka...sigue pareciéndome muy extraño todo lo que ocurre alrededor de él. Y también es rubio.- Puntualizó Rhadamanthys, con calma, pero con frialdad.

- Wyvern, es tan rubio como lo eres tú, y tú no estás en la lista.

- Él es más rubio...

- Bueno, chicos...¿me podéis poner al día? - Insistió Marin.

- ¿Así que realmente te parece guapo Shaka, no Marin? - Dijo Kanon con tono guasón, propinándole un golpecito con su codo que le arrancó un renacido rubor.

- ¡Kanon! Ayer lo dije solamente para rebajar la tensión que vosotros dos armásteis de la nada...- Se excusó la joven mirando a la mesa sin atreverse a alzar su tomado rostro.

- ¿Entonces por qué estás más roja que un tomate?

- ¡Kanon!

La risa se adueñó de Kanon, que con gestos decididos llamó al camarero mientras no podía dejar de reírse ante la vergüenza que estaba experimentando Marin. Consiguiendo al fin que Rhadamanthys también se relajara y se rindiera al acto de sonreír.

#Continuará#