SRR 35

Capítulo Final

La Última Batalla

La joven camina algo insegura por el parque oscuro, toma en sus manos el papel que le diera Alexis, y llega a la banda tras el cerezo más grande del lugar, una banca y una farola es todo lo que puede ver.

-¿Hay alguien aquí?.-dice Anna preocupada.

-Buenas noches hermosa dama…-se escucha la voz grave que la asusta, se hace hacia atrás cuando de entre la maleza surge la figura envuelta en capa con esa máscara con forma de dragón chino que cubre medio rostro, solo se ven sus labios y unos extraños ojos que por la sorpresa ella no puede mirar del todo, el enmascarado toma su mano y la besa, la joven tiembla un poco.-¿Acaso te doy miedo?...no fue lo que Alexis me dijo de ti.- él se sienta en la banca y la invita a hacer lo mismo, ella se sienta a distancia del enmascarado.

-No…no es eso…-duda ella confundida.-es solo que yo esperé tanto por este momento, por conocerlo, por tenerlo frente a mí…lo admiro mucho Lord Dragon, ¿Sabe?...leí su libro, me parece que quien lo escribió comprende a la perfección el alma humana y entiende el amor de una forma tan completa y perfecta, pensé que el romanticismo había muerto hace tiempo y era anticuado, pero leer su libro ha sido para mí una ventana a su alma.-dice ella y sus ojos azules destellan emocionados.

-Lo entiendo señorita Shields, sé que en este mundo prosaico los románticos somos vistos como entes extraños, no se comprende tan fácilmente nuestra visión del mundo.-dice la voz del hombre tras la máscara.-por eso cuando me mostraron sus pinturas, sus poemas…-dice y toma la mano de la joven, ella se sonroja.-entendí que eras diferente a las demás Anna, y quise conocerte, porque…creo que me he enamorado de Usted.-dice él, Anna lo mira preocupada, debía estar feliz, el hombre que era su amor platónico, su ídolo literario, estaba allí delante de ella como siempre lo soñó, diciéndole que la amaba…pero…¿Porqué no podía ser totalmente dichosa?.-no es muy propio de mi hacer ni decir esto Anna, pero es que el sentimiento que has despertado en mi es tan intenso, tan hondo…que tenía que decirlo.-añade el de la máscara de dragón, ella sigue callada.-¿No me contestas nada?.-anima Lord Dragon.

-Yo…soñé muchas veces con este encuentro desde que leí su libro…y desde que lo vi en esa firma de autógrafos en el centro comercial de Shinjuku.-dice, el hombre de acerca a ella.

-¿Entonces puedo entender que sientes algo tan hondo como yo?-dice y tomando su barbilla intenta besarla, ella se retira de su lado y se levanta.

-Perdón…Lord Dragón…-perdón…-dice ella de pié confundida.-pero tienes que saber algo, a pesar de lo mucho que deseaba esto, ahora que ha pasado, me doy cuenta de que…desearía que el que me estuviera diciendo esto, fuera…otra persona.-dice ella preocupada, por ello no nota la sonrisa del hombre bajo la máscara.

-¿Otras persona?.-dice el enmascarado.

-Si…otra persona, un chico maravilloso que es capaz de abandonar sus sueños por amor a su familia, que no tendrá tu personalidad o tu don de palabra, pero que dentro de su silencio y su orgullo sabe mirar con amor, un chico sencillo y bueno del cual estoy enamorada.-dice ella con vehemencia, el enmascarado se levanta de la banca y se acerca a ella.

-¿Y cómo se llama ese chico?.-cuestiona.

-Alexis Tomoe.-confiesa Anna sonrojada. -¡Por favor Lord Dragon, no vaya a despedirlo solo por esto! él no sabe…él no tiene idea de…-se preocupa ella.

-O no…él lo sabe, de hecho, está feliz de saberlo.-añade Lord Dragon y se acerca a ella, con su mano retira la máscara y entonces Anna mira aterrorizada las facciones del joven Tomoe, preocupada deja caer el pedazo de papel que llevaba en su mano.

-Esto es una broma…debe ser una mala broma…-balbucea Anna.

-Perdóname tu a mi Anna, el que hizo toda esta mentira fui yo, por mi maldita inseguridad y por pensar que quizá a Lord Dragon lo verías de forma diferente que a mí, yo te mentí, todo el tiempo lo hice, esta máscara no es más que un truco publicitario de mi editor, pero no te lo dije jamás…solo quería saber si habías llegado a quererme por ser yo mismo, Alexis Tomoe…-habla el chico tomando las manos de la escritora, una lágrima escapa de los ojos azules.-¿Estás llorando?...es por mi culpa, sé que soy un canalla y que no tengo perdón por haberte engañado, entiendo si no quieres hablarme ni verme más así que…-pero él no puede terminar porque siente que los brazos de ella se lanzan a su cuello.

-Deja de decir esas cosas y dama un beso.-dice Anna sonriendo entre lágrimas, Alexis sonríe, la toma de la cintura y la besa tiernamente.

-Anna…yo pensé que no ibas a querer saber nada de mí.-dice el chico Tomoe abrazando a la joven contra su pecho.

-El que tu amor platónico y el verdadero sean el mismo hombre es un regalo que no voy a dejar ir Alexis.-añade ella sonriendo y oculta su cabeza en el pecho del joven.-solo una cosa…¿De vez en cuando puedes ser Lord Dragon para mí?.-el chico sonríe.

-No lo sé… quizá me ponga celoso.-dice al fin, ella ríe y Alexis emocionado la levanta de la cintura y los dos giran riendo en el parque, el chico Tomoe siente que al fin todo lo que ha tenido que enfrentar valió la pena, su hermanita a punto de ser operada, su padre y él tranquilos por su trabajo, su amistad con Rei Hino que lo ha ayudado a ser ya un Clase "S" y ahora, el amor de Anna Shileds…¿Es que acaso algo en este mundo puede ser más perfecto?.

Akane Karasuma termina de estacionar su Ferrari en el garaje de los "Black Crowns" y sale del lugar, todo en torno es silencio, a estas horas no se escucha nada más que el sonido de algunas herramientas lejanas, la chica pelirroja sigue caminando hacia la luz y mira a Rei Hino que usando un traje negro de mecánico revisa algo en el "Fénix", verla así trabajando, sonriendo emocionada mientras arregla el auto la hace pensar que es injusto que alguien tan lleno de vida como Rei Hino esté condenada a…

-Karasuma, quien bien que llegas, te esperaba.-dice Rei.

-Rei sama…yo… salí a conducir un momento.-se disculpa ella.

-No me expliques nada Akane, tu eres libre de hacer lo que desees, solo quiero decirte algo antes de dormir, algo muy importante que solo tú sabrás.-pide ella. Karasuma duda en acercarse.-verás, quiero compartir contigo algo que no voy a decirle a nadie más.-explica ella limpiándose con una tela el rostro lleno de grasa.-voy a tener una carrera con Serena mañana en Hakone, será a las once de la noche, nadie sabe esto, no he querido decirle a Darien, ni a Meiou, ni a las chicas, es algo que debo hacer sola.-añade la joven.

-Pero Rei sama…¿Por qué a mí?.-se pregunta Karasuma.

-Porque sé que eres una buena persona, porque te has ganado mi confianza y porque eres la mecánico en jefe del "Fénix" desde que regresaste, ¿Lo olvidas?.-explica Rei sonriéndole, la joven no puede reprimir una lágrima, su atribulada mente no encuentra la forma de luchar con este sentimiento contradictorio, el sentirse una escoria, la peor de las mujeres.-por eso amiga, quiero que tú y solo tú te hagas cargo del auto, necesito al "Fénix" listo para esa carrera; vendré a recogerlo a las diez, a esa hora ya no hay nadie en el garaje, así que esto será nuestro secreto, ¿Qué dices?.-cuestiona Rei a la chica, Karasuma suda frío-¿Akane?...amiga te he hecho una pregunta.-insiste Rei.-¿Estás en esto conmigo?.-cuestiona la chica.

-Yo…Rei sama…tengo algo que decirle.-se anima al fin la pelirroja.

-Dime.-responde Rei, el corazón de la joven late my acelerado, no sabe lo que debe hacer…

-Acepto.-añade ella vencida al fin por la decisión que ha tomado.

-Muy bien, eso me hace irme más tranquila, por favor, revisa el sistema eléctrico y las señales de recepción, quiero los frenos en su punto, ya tiene llantas nuevas, así que creo que con una afinación estará listo.-termina la joven quitándose el traje de mecánico, Karasuma sigue con la vista perdida mirando el Mazda rojo.- Akane…algo más.-dice Rei y acercándose la toma de las manos.-Gracias por apoyarme, me retiro porque tengo aún mil pendientes que arreglar, mañana será un día decisivo en mi vida-termina la chica y se aleja dejando tras de sí a una Akane Karasuma que se limita a apretar los dientes y llorar en silencio en la soledad del garaje de los "Black Crowns".

Serena se despierta esa mañana inundada con una fortaleza como no había sentido antes. A su lado descansa el hombre al cual le entregaría su vida si fuera necesario, ya su corazón y su alma se la entregó. Con una mano acaricia el rostro del chico con suavidad. Owen aun con los ojos cerrados sonríe. Arrastrándose al lado de ella, se pega a su cuerpo tibio y aspira el aroma que la envuelve, pero sin resistirse la paraliza con sus brazos y la besa con suavidad, con lentitud.

-¿Vendrás conmigo al aeropuerto como corresponde?-dice él.

-Eso no tiene respuesta. –Serena lo mira sonriente.

-¿Sabes que dentro de mi tenía la esperanza de que vinieras aún antes de esto?.-le pregunta el chico de cabello azul.-tengo dos pasajes.-ella sonríe.

-Pues será hora de usarlos porque iré contigo a donde quieras llevarme.-promete ella.-solo una cosa, antes debo aclarar todo con Rei, tener la carrera, despedirme de la señora Yamada que tan bien me ha tratado y de…de-se detiene ella.

-¿De Chiba?.-con seriedad Owen.-no me molesta, créeme, me parece justo que él lo sepa también, es solo que lo conozco, sé como es y cómo reacciona, me da miedo que use algo de su historia pasada para retenerte, es todo, debo ser sincero.-explica él seriamente, Serena lo mira sonriendo y lo besa de nuevo con mucho amor.

-¿Alguna otra duda señor Thalassa?.-acaba Serena, él sonríe.

-Te esperaré en el aeropuerto, salimos a las seis de más mañana, el que llegues allí será para mí la mejor señal de que has terminado con tus ataduras del pasado, no dudo de tu amor, solo dudo de si tienes la fuerza de romper con todo eso y de empezar algo nuevo conmigo, se toda la historia que te ata a Japón, a la Liga de Aces…a Chiba.-dice el joven acariciando la cabeza de Serena.

-No tienes que temer Owen, ya no hay nada que pueda separarme de ti, nada.-acaba ella entrelazando sus dedos con los del joven.-ahora, quiero escucharte tocar el violín, pero ya no como el día de ayer, ahora tiene que ser algo hermoso, algo solo para mí.-pide ella.

-Como ordene señorita.-sonríe el chico.-desde ahora todo lo que deseas, lo hare para ti-acaba Owen, la luz del nuevo día entra por la ventana del apartamento mientras de escucha una melodía improvisada que ahora si refleja toda la felicidad que el artista siente en su corazón, una melodía que al escucharla, hace que el alma de Serena se llene de fuerzas, las necesitará, tiene dos pruebas muy difíciles y ambas con dos personas que son muy importantes para ella, Rei, y Darien.

En el hospital central, se encuentra esa mañana Ami revisando a Hotaru, mientras en el sillón lateral espera impaciente el señor Tomoe junto con Alexis y Anna Shields, ambos se sujetan de la mano, la pequeña los mira y sonríe.

-Onii san…¿Anna chan ya es tu novia?.-pregunta la niña. Los jóvenes se sonrojan ante el comentario.

-Hotaru…no es momento de hablar de eso ahora, te tenemos una sorpresa.-dice el joven Tomoe, en ese momento abre la puerta y Hotaru grita emocionada.

-¡¡¡ONEE SAN!!!.-y extiende los brazos, Rei corre a su lado y la abraza aunque la niña está en la cama aún, Ami sonríe al ver la alegría de la pequeña.

-¿Qué es esto?.-preocupado Souchi Tomoe.

-Papá…¿Lo ves?...ella es mi hermana, mi amiga que hace trucos de fuego, ella tiene un "Fénix"…ella me ayuda a ser valiente.-dice Hotaru tomando la mano de Rei.

-Padre, te presento a Rei Hino, la persona que es la responsable de que Hotaru haya recibido su tratamiento, e irónicamente, ella es esa amiga que todos pensamos solo existía en su imaginación.-presenta Alexis, el hombre de cabello blanco se levanta del sillón y se acerca a Rei sujetando sus manos.

-Señorita…le debemos la vida de Hotaru…no tengo como pagarle…yo…no sé qué decir.-balbucea el buen señor derramando unas lágrimas.

-No debe decir nada Tomoe san, yo hice todo eso por Hotaru, solo por ayudarla a ella, no tiene nada que agradecer.-añade la joven, el señor toma una de sus manos y la besa galantemente.

-Lo ves Papá, onii san, siempre te dije que era real, que ella venía a verme…pero no me creían, nadie lo hacía…también tengo un guapo novio que se llama Nataku, ¿Verdad Onee san?.-dice Hotaru a Rei.

-Oh si...es verdad, creo que te tiene un regalo.-explica Rei y entonces en la puerta aparece Nataku con un gran oso de peluche y globos, la niña palmea emocionada.

-Entrega especial para la novia más hermosa de Japón.-dice Nataku entrando, Ami y Rei se apartan mientras el chico se sienta en la cama junto a Hotaru y comienza a jugar haciendo la voz del oso con la pequeña que lo mira divertida.

-Doctora Mizuno…¿Cree que mi hija está lista para la cirugía?.-cuestiona ansioso el señor Tomoe.

-Lo está Tomoe san, Hotaru ha pasado todas las pruebas físicas y en cuanto a su ánimo…-añade Ami en ese momento la niña ríe divertida.-es evidente que sus nuevas amistades han ayudado a la pequeña a que sus fuerzas sean mayores, es el momento de la cirugía, el mejor momento para que ella lo resista.-

-Tomoe san, no se preocupe por nada, Hotaru va a tener todas las atenciones.-anima Rei.

-Entonces la operación será pasado mañana, ahora que están aquí todas las personas que aman a Hotaru, deben saber que aunque el riesgo es mucho, lo más pesado será la recuperación y que ella necesitará de todos ustedes a su lado para salir adelante.-añade la doctora.

-Hino sama…mi pequeña la necesitará cerca, ¿Podemos contar con que así será?.-dice Soushi Tomoe.

-Tiene mi palabra Tomoe sama, nada impedirá que ese día esté aquí con ella.-sonríe Rei.

-¡Onee chan! Mira mi oso que lindo, le pondré por nombre FENIX como tu auto…¿Puedo?.-cuestiona Hotaru, todos en la sala del hospital ríen de buena gana mientras la pequeña parece mucho más animada y feliz que nunca, Ami Mizuno sonríe pensando que al fin el tratamiento que ella y Fye desarrollaron, tiene más posibilidades que nunca de ser exitoso, y que mejor que con una niña tan valiente y llena de vida como Hotaru Tomoe.

Fumma se haya esa tarde comiendo en el apartamento Meiou, Mina se ha retirado a su habitación algo fatigada, mientras él ayuda a Setsuna a recoger los platos, ambos conversan y ríen.

-Estuvo deliciosa la comida Niimura sama.-dice la chica.

-Tantos años de conocer a la mejor chef de Japón algo aprendí, ¿Cierto?.-sonríe el de cabello castaño.-¿Sabes algo?...puedes llamarme Fumma, somos amigos, y es una amistad que me alegro mucho de tener.-sonríe él, la chica lo duda un poco.

-Está bien…Fumma…-pero al intentar guardar un vaso este se le resbala de la mano, el joven la ayuda a detenerlo pero al hacerlo quedan casi abrazados, Setsuna levanta sus ojos hacia él y entonces Fumma se decide y la besa en los labios, la chica no sabe cómo reaccionar, se ha quedado paralizada-Fumma…no…no está bien.-dice ella y lo aparta con suavidad.

-Perdona Setsuna…yo no quiero que creas que me estaba provechando de la situación, no es eso, es solo que tú en verdad me gustas mucho y yo creo que podíamos darnos una oportunidad.-propone el joven.

-Fumma, acabamos de decir que somos amigos, y como amigo debo decirte la verdad, independientemente de cuanto pueda detestarlo en este momento, de que no le crea, de que sea un canalla y un mentiroso, yo tengo mi corazón ocupado por un solo hombre.-dice la joven de ojos rojizos.

-Aino.-añade Fumma.-si, lo sé, entiendo eso, y ahora que lo dices tienes razón, a veces nos dejamos llevar por impulsos por sanar nuestro corazón, la verdad tampoco he olvidado a Mako del todo ¿Sabes?.-confiesa él y se aleja un poco, ella lo sujeta del hombro.

-Entiendo eso Fumma, pero el hecho de haber aclarado todo no implica que dejemos de ser amigos, ¿Cierto?.-dice ella.

-Cierto.-sonríe él.-además de que trabajaremos mucho juntos en el "Green Delice", así que, ¿Puedo invitar a mi nueva amiga a pasear a la torre de Tokio?-dice el joven ofreciendo su brazo, ella sonríe .

-Será un honor Fumma, pero quizá otro día, sabes, Mina no está del todo bien y no quiero dejarla sola.-añade Setsuna.

-Entonces veremos aquí una película.-se anima el chico caminando hacia la sala, la joven Meiou sonríe, al parecer la vida en Tokio era mucho menos aburrida de cómo ella pensaba…

En su habitación, Mina se haya recostada entre cojines, escucha afuera la charla y risas de Fumma y de su cuñada, pero ella no tiene deseos de unirse a ellos, esa mañana Carlos salió a la escuela como todos los días, estaba a finales del semestre, tenía exámenes y ella lo había visto pasar horas estudiando con ahínco , sabía que el joven no quería volver a defraudar a Setsuna y a Rei, atrás había quedado el chico alocado que se robaba el auto de su jefa para salir en la noche con ella, Carlos había cambiado mucho, y ella estaba muy orgullosa de él, sin embargo no podía dejar de sentirse sola, se sabía egoísta queriéndolo solo para ella, pero su estado no era para menos, sus sentimientos estaban muy agudizados, tomó el teléfono y marcó el número de celular de su novio.

-¿Si?.-dijo la voz del joven Meiou.

-Amor…soy Mina, sé que estas en clase y que no debía interrumpir.-dice ella llorosa.

-Tengo receso cariño, además tu nunca interrumpes, dime ¿Estás bien?...¿No te has sentido mal de nuevo?...si sigues con vómitos iremos al médico aunque no quieras.-

-Ciel y Setsuna me llevaron ya, calma, solo que…te extraño.-

-Y yo a ti, en cuanto termine con las clases iré un poco al garaje, tenemos asuntos pendientes y quedé de ayudar a reparar el "Rose Chevalier" regresaré a casa hasta las diez.-dice la voz.

-No importa, esperare, ¿Sabes?...tengo algo muy importante que decirte.-se anima Mina.

-Dímelo entonces.-replica Meiou.

-No…por teléfono no…quiero que estemos los dos solos, así que te esperaré a cenar esta noche, Setsuna saldrá con Fumma así que estaremos solos.-dice la chica.

-Eso me agrada, mi bella novia, cena romántica…me hacía mucha falta.-

-Te espero a las diez entonces.-

-No me perdería eso por nada.-es la voz del chico.

-Carlos…te amo.-le dice ella.

-Y yo a ti Mina…perdona, regreso a clase, nos vemos esta noche.-cuelga él el teléfono, la rubia sonríe aun recostada en la cama.

-Esta noche será perfecta, al fin se lo diré, y después, nada nos va a separar, seremos muy felices los tres.-añade la joven acariciando su vientre emocionada.

Rei y Nataku salen del hospital y suben al "Tiger", dentro del auto la joven va mirando todo muy seria, Nataku toma su mano y la besa.

-¿Algo inquieta la mente de mi Fénix?.-dice el chico. Ella sonríe.

-No, nada…es solo…-se detiene ella, odia mentirle a su esposo pero sabía que era necesario.-me impresionó un poco lo de Hotaru, es todo, está muy cerca su operación y me preocupa, la quiero mucho…

-Nada malo pasará, estaremos allí para ella, esa niña se sabe meter en el corazón de todos.-sonríe el joven Yamada.-escucha esto Fénix, esta noche quiero que me acompañes a ver una casa, hace tiempo que quiero dejar el apartamento y comprar una bella casa donde podamos vivir los dos, además espero que muy pronto tengamos un lindo bebé…¿Qué dices?...una Fénix igual a su mamá o un pequeño Nataku que te saque canas verdes.-anima el chico, ella sonríe.

-Me encantaría ir.-dice al fin.-pero esta noche no es posible, TK y yo nos quedaremos a hacer cuentas en el garaje hasta muy tarde, quizá llegue al departamento cerca de las doce-añade ocultando muy bien su mentira, Nataku la mira desilusionado.-pero podemos dejar esa visita a la casa de nuestros sueños para mañana…¿Qué dices?.-anima ella.

-Como gustes Fénix, además no corre prisa, tenemos toda una vida para amarnos…¿Cierto?.-dice el joven y aprovecha el alto del semáforo para besar a su esposa con ternura.

-Cierto, y es lo que más agradezco al Gran Kami.-termina Rei y sus ojos púrpuras destella con brillos luminosos llenos de felicidad.

El sol muere en el horizonte de la ciudad y la oscuridad se hace presente cubriendo con su manto esa singular noche del mes de Octubre, extrañamente, ese día no hay luna, toda la oscuridad cae sobre Tokio y solo las luces de los edificios de la capital son las que iluminan, Serena Tsukino baja las escaleras de la mansión Yamada con una maleta, luce su traje plateado de corredora, sabe que la señora Chikane y las tres chicas de su equipo no están en casa, no pregunta nada a la servidumbre porque sabe también que trabajan en la empresa, solo llega a la chimenea de la mansión y deja en ella una carta que ha escrito para agradecer a su amable benefactora el apoyo, luego de agradecer las atenciones del mayordomo que le ofrece algo de cenar, camina hacia la entrada posterior donde abre la puerta y baja las escaleras hasta el amplio garaje, enciende las luces del lugar totalmente vacío y se encamina hacia su auto, abre la cajuela del S15 color plateado y guarda su maleta, en su otra mano lleva los boletos de avión que son ahora la llave de su felicidad, mira el reloj colgado en la pared del garaje que marca las nueve y media de la noche.

-Ha llegado el día en que Serena Tsukino tome su destino en sus manos, correré contra Rei, independientemente de si gane o no, trataré de aclarar las cosas con ella, luego hablaré con Darien, y después…-ese "después" la hace sonrojarse.-después me iré muy lejos de todo esto con el hombre que amo.-acaba ella feliz, es en ese momento que echa de menos su casco, lo ve en la mesa de la computadora principal en el escritorio de Chikane Yamada y se acerca a él, pero al tomarlo un pequeño control remoto que estaba sobre la mesa cae al suelo, al caer se escucha un extraño ruido de engranajes y frente a Serena Tsukino se abre un compartimento perfectamente oculto en la pared del lugar revelando un extraño sitio que ella jamás ha visto, la cortina de metal se abre con lentitud mientras la joven rubia camina hacia el lugar con los ojos azules fijos en lo que se va mostrando a su vista…

Ursus y Aoi terminan de guardar unas refacciones en el compartimento del "Rose Chevalier" en el cual todo el equipo ha estado trabajando y se despiden.

-Nos vemos Karasuma, hasta mañana y gracias por hacerte cargo del "bebé" mientras atendemos al herido.-añade el gigante, la pelirroja que revisa el "Fénix" sonríe.

-No den las gracias Ursus, ahora este "bebé" también es mío.-añade la pelirroja. Arriba del garaje se hayan Rei y Meiou.

-Gracias por quedarte a reparar el "Rose Chevalier" sé que estás en exámenes y que te esfuerzas al doble, me alegra que al fin seas responsable.-dice Rei a su amigo.

-Suena raro…¿No?...Carlos Meiou un hombre maduro y responsable…¡Brrr!…hasta a mi me espanta eso.-ríe el chico.-Itoko san…sobre el diario de tu madre y ese documento que me contaste, ¿Ya los has leído?.-

-Perdona Carlos pero no he tenido calma de nada con el entrenamiento y con…-se detiene ella.-todo lo que ha pasado, quiero dedicarme a leer eso con toda la tranquilidad que lo amerita, y cuando lo haga, te avisaré para que lo veamos juntos, me interesa esa historia pasada tanto como a ti y no olvidé nuestra promesa de descubrirla juntos.-

-Gracias por eso Itoko san, ahora me retiro, tengo una cita con mi bella musa.-sonríe Meiou, y tomando las llaves del "Samurái" baja las escaleras.

-Hey Carlos, toma esto, es un té especial que preparamos en Hikawa, calma los nervios y ayudará a Mina a dormir bien; dijo que ha tenido insomnio.- alarga Rei al chico una pequeña bolsa-dáselo con confianza que yo misma he preparado la dosis correcta de hierbas.-

-Bien, pero se lo daré mañana, hoy la quiero muy despierta.-guiña un ojo el chico lo cual hace reír a Rei mientras baja y después sube al "Samurái", un momento mira a Akane Karasuma trabajar en el "Fénix" y al verla siente algo…muy extraño…una mezcla de sentimientos incómodos e indefinidos, la pelirroja se siente observada y sus ojos se cruzan con los de Carlos Meiou aterrorizados, pero este se limita a sonreírle y agitar la mano en despedida, ella corresponde al saludo y luego el "Samurái" se aleja por la plataforma de luces saliendo del garaje, al poco tiempo baja Rei y se acerca a ella.

-Es el momento Akane, tengo que salir ya si es que quiero llegar a tiempo a Hakone, solo esperaba que se fueran todos…¿Cómo está el auto?.-dice Rei mirando el motor.

-Todo en orden Rei sama…solo termino de calibrar el sistema eléctrico con la computadora.-dice ella.

-Perfecto, hazlo mientras me voy a cambiar, y una vez más, gracias por todo.-sonríe ella.-una duda…¿Cómo hiciste para que las gemelas no estuvieran aquí?.-

-Las envié a buscar una dirección que no existe, deben estar en algún lugar de Wagan pedidas, eso le dará tiempo.-sonríe Karasuma.

-Bien pensado, no tardo.-añade tomando su maleta Rei caminando hacia los vestidores, cuando está segura de que la chica se haya lejos, Akane Karasuma saca de entre las llantas apiladas a un lado del "Fénix" la maleta negra, tiembla cuando sus manos nerviosas la abren y saca el pequeño dispositivo, un sudor frío la acomete, no sabe qué hacer, no puede traicionar a Rei, no puede ser cómplice de esa maldita mujer, pero sabe lo que arriesga y si alguien conoce los malévolos alcances de Chikane Yamada es justamente ella, si solo fuera a sí misma la que se expone al peligro, pero a sus hermanas…aterrada y llena de contradicciones se acerca al capo levantado del Mazda rojo, ella sabe exactamente dónde y cómo colocar el dispositivo, y alarga su mano hacia el lugar…duda de nuevo y la aleja…en su alma se debaten las más terribles contradicciones…¿Lo hará?…¿No lo hará?...respira agitadamente y una gota de sudor cae por su rostro, los segundos transcurren con angustiosa lentitud…

Rei sale de los vestidores con el mismo traje de corredora de la liga, su pantalón blanco ajustado, su camisa blanco con azul y el saco rosa corto, se va ajustando sus guantes cuando mira a la joven cerrar de golpe la cajuela del auto.

-¿Akane?.-dice a su lado Rei, la voz de la joven asusta a Karasuma.

-Rei sama…-aterrada.

-¿Está todo bien con el "Fénix"?.-interroga Rei.

-Si…todo bien Rei sama.-dice ella en tono extraño, pero la mente de la sacerdotisa se halla en otro lugar y no presta atención, sino que sube al auto y cierra la puerta, enciende luego el motor.

-Buen trabajo, el "Fénix" está listo para volar.-dice ella dentro del auto.

-¡Rei sama espere!.-la detiene agitada Karasuma, con mucha angustia.

-Estás muy nerviosa Akane, ¿Qué ocurre?.-el corazón de la chica late acelerado, allí tiene la oportunidad de decirle…de prevenirla…

-Solo…tenga mucho cuidado en esta carrera.-balbucea ella. Rei sonríe y toma la mano de la joven por la ventanilla.

-No tienes que preocuparte, regresaré y ganaré…ahora enciende la pista.-dice ella y sube el vidrio, Karasuma presiona el control y la pista luminosa se enciende, mientras el "Fénix" con un rugido del motor se pierde en ella dejando tras de sí el humo de los neumáticos que cubre un momento a Karasuma, tan denso y espeso aquel humo como se haya el alma de la pobre chica.

Serena Tsukino camina con paso tembloroso por el terrible sitio, lo primero con lo que sus ojos se topan es con el traje negro y el casco de calaveras pintadas en él que está sobre un maniquí presentando su tétrica figura, ¿Qué hace todo aquello en ese cubículo oculto en la mansión Yamada?...aterrada camina ahora y su mano toca el Nissan Fairlady Z del mismo tono oscuro con las calaveras pintadas en el capo y laterales, algo en aquella visión la aterra, le produce escalofríos y la llena de un sentimiento tan terrible que no se logra explicar. Llega al fondo del lugar donde hay un escritorio, varias computadoras, ahora Serena se fija con atención en una pizarra que se haya pegada en la pared del misterioso lugar, y entonces sus ojos azules se dilatan por completo, presiona sus puños y una lágrima rueda por sus ojos, en la pared se hayan pegadas fotografías de su Madre, de su tía Akane y de su tía Hiroko, de los autos de ellas, de las tres en diferentes momentos saliendo de la empresa, en el parque con ellos de niños, ve horrorizada las gráficas de potencia y velocidad de cada uno de los autos, en una de las hojas lee: "UPGRADES Y MEJORAS DEL VULCANO" y debajo de este encerrado con rojo en una gráfica del motor y escrito a su lado: "LUGAR INDICADO PARA EL DESPERFECTO" junto a esta hoja, están pegados ahora los nombres de ellas en una nueva hoja con la fecha terrible que ella conoce muy bien, el día de la muerte de sus tías y su madre; con su mano temblorosa arranca una hoja sujeta a la pizarra.

-"Mayo 5, orden de desaparición, AKANE HINO, HIROKO CHIBA…SERENITY TSUKINO"-Serena deja caer la hoja al suelo.

-Gran Kami…esto es…es…horrible…-dice ella aterrada, ahora los confusos recuerdos del pasado, de sus discusiones con Rei cuando asustada le habló de una mujer que asesinó a sus madres, ¿Y ella?…ella se burló…¡NO LE CREYÓ A REI! Pensó todo una mentira para asustarla y obligarla a renunciar al mundo de las carreras…

Flash back…

-Escucha esto Serena, no me interesa si me odias, ya no, solo me interesa que abandones esto de las carreras, no es un juego, corres mucho peligro aquí, "Ella" te puede atacar en cualquier momento..-aterrada Rei.

-¿Ella?.-cuestiona la Rubia.

-La mujer que asesinó a nuestras madres, la que nos amenaza ahora a nosotros, ella es la causa por la cual Rei y yo deseábamos protegerte manteniéndote lejos de este ambiente, evidentemente nos equivocamos, lo que menos necesitas es protección.-herido Darien dice mirando a la chica rubia con nostalgia, Serena mira un instante a sus amigos tratando de entender lo que le dicen.

-Sé que no me creerás a mí, no luego del odio que guardas en tu corazón, pero le creerás a tu madre.-explica Rei y de entre sus ropas extrae la carta de Serenity y se la alarga a su amiga.-Tía Serenity me hizo prometerle antes de morir que te protegería de esa mujer, y que cuando creyera que estabas lista, de diera esta carta, leyéndola entenderás todo.-Serena contempla indecisa el sobre de papel, al fin alarga su mano y lo toma, Rei respira aliviada, pero su tranquilidad no dura más que un momento, porque intempestivamente la joven rubia rompe en pedazos la carta ante los azorados ojos de sus amigos, Rei mira como en cámara lenta a Serena lanzar los pedazos de papel al aire y esbozar la sonrisa terrible, los ojos de Rei a su pesar se llenan de lágrimas, al ver los fragmentos de papel volar por el viento…

Fin flash back.

Serena regresa de su recuerdo, de aquel día en que comenzó a ser "Black Lady" y entonces las piezas del rompecabezas se comienzan a armar con rapidez en su mente, Chikane Yamada susurrando palabras en contra de Rei en la fiesta de los Aino, su interés en ayudarla, la forma como la entrenó, cómo la hizo olvidar su esencia y la llenó de ira, odio, rencor, la hizo una imagen suya, ¿Con qué afán? ¿Con qué propósito?...¿Solo ayudarla?...Aunque ella siempre se lo dijo ahora lo ponía en duda, tenía otros planes y solo la estaba utilizando, sus ojos lloroso e incrédulos vagan ahora por el final de la pizarra en la que ve aún más horrorizada escrita esta nueva fecha:

"Octubre 22, orden de desaparición, REI HINO, DARIEN CHIBA…SERENA TSUKINO".

-Entonces Chikane Yamada es…la "Corredora Fantasma".-dice al fin Serena en una confesión que le duele el alma pronunciar, unos aplausos sordos y terribles se escuchan en el desolado garaje, la chica de cabello rubio gira la vista y sus ojos aterrados descubren a Chikane Yamada, vestida igualmente de negro, caminando hacia ella, aquella mujer es quien aplaude, y tras ella, las tres mujeres de su equipo.

-¡Bravo, bravo!...al fin la rubia tonta descubrió el gran secreto que todo el tiempo estuvo a su vista, lástima que sea éste un muy mal momento para usar tus dotes deductivas.-con toda frialdad la voz de la mujer.

-¡¡USTED!!.-ruge Serena al verla, las lágrimas escapan de sus ojos pero son lágrimas de frustración.-¡¡TODO ESTE TIEMPO FUE USTED!!! ¡¡ASESINO A MI MADRE, A MIS TIAS!!!.-Serena se aproxima a ella que la mira con esa media sonrisa de triunfo y de burla.-¡¡SOLO ME ESTABA UTILIZANDO MALDITA!!!.-dice la rubia totalmente fuera de sí e intenta lanzarse sobre la mujer, pero Nyanko y Alluminum la detienen, ella forcejea furiosa hasta que la fuerza de las otras dos la lanza al suelo en donde sigue llorando.

-Estás en un error querida, no solo te estaba utilizando, te voy a utilizar, desde que te vi por vez primera supe que tú eras la debilidad de Rei Hino, tú y Darien Chiba, pero con él no había mucho que hacer así que ataqué a los hijos de las "Reinas" por su lado más vulnerable, deseaba que Rei Hino se enfrentara a la única persona que no puede vencer, tú.-

-Esa carrera entonces era para…¿Asesinar a Rei?.-molesta Serena.

-Era la idea inicial querida, como ves en mi gráfica, repetiré el mismo patrón de aquel día, primero caería Rei Hino por un desperfecto "Casual" en su motor, luego le haría una visita en plena carretera a Darien Chiba para darle el honor de morir como su madre, y finalmente, te diría la verdad a tí para ver tu maldito sufrimiento al saberte culpable de la muerte de tus hermanos, para que murieras como tu patética madre, de impotencia y de ira…-la risa terrible y sonora de la mujer inunda el lugar, Serena Tsukino golpea con sus puños en suelo llena de furia.

-¡Jamás serviré a sus propósitos! ¡No después de lo que sé!.-se levanta desafiante Serena. Yamada muévela cabeza negativamente.

-Es una pena que hayas echado a perder el plan perfecto justo cuando esto era más emocionante, le quitas diversión a la cacería, pero supongo que puedo esperar eso de una Tsukino, tu madre fue igual de molesta que tú, por eso disfruté cada momento de su muerte, de acecharla, de mostrarme ante ella y luego desaparecer, de ser una sombra en su vida igual que en la de Rei Hino, pero te diré algo querida, nada en el Universo hará que cambie mis rituales de buena suerte, este día morirá una Hino, después iré por Chiba, y justo cuando acabe con ellos, tú y yo nos veremos las caras.-

-¡¡Y Cree que se lo permitiré!!-valiente Serena.-Cometí antes muchos errores, pero ahora no lo haré de nuevo, voy a advertirle a Rei.-intenta salir ella pero Yamada saca de su saco una pistola y la apunta a la cabeza de Serena dejándola paralizada.

-Creo querida que no tienes la menor idea de con quién estás tratando.-la amenaza ella, Serena aterrorizada por el frío del arma se queda mirando a la mujer de horribles ojos rojizos que la mira con algo tan amenazante, tan terrible, que a su pesar ella tiembla.-evidentemente luego de esto "Black Lady" no irá a la carrera a Hakone, pero no dejaremos a Rei Hino sin un rival de su categoría, en tu lugar irá la "Corredora Fantasma".-dice Yamada.

-¡No se atreva a dañar a Rei!.-valiente Serena a pesar de que el arma se halla en su frente, otra risa de la mujer es la respuesta.

-Hay un error cariño, un gran error, lo que le va a pasar a Rei Hino no ha sido por mi culpa, sino por la tuya, tú y solo tú me facilitaste las cosas, con tu odio, con tus celos, con tu inseguridad y esos sentimientos que abrigabas hacia ella hiciste que yo pudiera preparar el escenario perfecto para mi primer presa, tu ibas a ir a esa carrera y tu odio iba a ser tanto que la ibas a asesinar.-

-¡No! ¡Jamás haría eso!.-se molesta ella.

-Lo harías créeme, "Black Lady" lo haría, ella eres tú, siempre fuiste tú, cada ataque a los de la Liga de Aces, fue tu mano la que lo provocó, e igual hubieras hecho con ella en Hakone, así que no me culpes de los más oscuros deseos de tu corazón Serena querida, y que te quede un gran consuelo, Rei Hino morirá este día tal como ambas queremos.-

-¡Nunca lo permitiré!.-salta valiente la rubia, pero por toda respuesta la mujer le da una bofetada en el rostro, Serena cae al suelo con la nariz sangrando, Yamada se agacha y le pone el arma en la frente de nuevo.

-Te tengo noticias querida, tú no estás en posición de detenerme, de hecho, nadie en el universo me puede detener, pero ya que no deseas cooperar, tampoco voy a dejar que interfieras en mis planes.-amenaza Yamada.

-¡Máteme entonces! ¡Hágalo!.-con valor lanza Serena.-¡Prefiero eso a ayudar a dañar a Rei!.-

-Tampoco puedo hacer eso, morirás pero a su tiempo, nunca altero mis planes, pero ya que insistes…-dice Yamada y le lanza un golpe a Serena en la frente con la culata del arma, la chica cae al suelo sangrando sin sentido.-¡escucha esto Nyanko!.-furiosa Yamada sujeta de la solapa de la camisa a la mujer de trenzas.-¡te hago responsable de ella! ¡Por ningún motivo la dejarás salir de aquí! ¡Está claro!.-

-Si señora.-asustada la mujer.

-Alluminum, Mouse, síganme que tenemos una cita en Hakone con Rei Hino.-añade Yamada y se acerca al maniquí del que toma el casco negro, luego se dirige al Fairlady negro, lo abre y entra en él saliendo del garaje, seguida de las otras dos que suben en sus autos y la siguen, Nyanko se queda sola mirando a la chica tirada en el suelo y mueve negativamente la cabeza.

-Qué lástima señorita Tsukino pero nadie se interpone en el camino de la señora, o sufre las consecuencias.-acaba la mujer y acercándose a ella toma una cuerda y comienza a atar sus manos…

MONTE HAKONE 11:00 PM.

Rei Hino espera en la cima de Hakone, los faros del "Fénix" están encendidos, y ella aguarda en la solitaria carretera, en su alma siente una extraña opresión, una sensación rara que antes no había percibido, piensa que debe ser por la tensión que le genera la inminente carrera con Serena, está segura de ganarle pero de igual modo siente que hay muchos sentimientos en juego, la esperanza que le queda es que su amiga luego de esto tenga la calma de hablar con ella y de aclararlo todo.

-Tía Serenity, sabes que intenté por todos los medios protegerla de esto, ella no quiso, pero este día, desde donde estés, protégeme y protégela a ella para que terminen de una vez todos los malentendidos que hay entre las dos.-reza ella sujetando su dije de fénix y mirando la noche sin luna, pero esa misma sensación de peligro no desaparece del todo, al fin por el camino se ven los faros de un auto, Rei se incorpora y levanta la cabeza, parece que ya llega Serena, sin embargo su sorpresa es mayúscula cuando en lugar del "Moon Princes" aparece el automóvil negro con calaveras pintadas que ella puede reconocer entre miles porque lo veía constantemente en sus pesadillas, el auto se estaciona junto al "Fénix" y Rei Hino ve bajar a esa mujer, al objeto de su obsesión de niña, la encarnación de sus más grandes miedos, a la "Corredora Fantasma".

-Buenas noches hija de Akane Hino.-se escucha la voz distorsionada tras el casco-al fin ha llegado el día que ambas anhelamos por tanto tiempo, el día de nuestra interesante cacería, quiero que sepas que me tomó mucho tiempo esperar a que te volvieras una corredora digna de competir contra mí, que hicieras interesante y divertida esta venganza, vi tu carrera contra Tomoe y sé que recibiste mi mensaje.- Rei respira agitadamente, aunque toda su vida pensó en hacer miles de cosas de tenerla en frente ahora que estaba allí no podía aclarar lo que deseaba, ya no le temía, pero temía al motivo de su visita allí, a lo que sabía que ella era capaz.

-Lo recibí.-dice ella con valor.-e igualmente me he preparado desde que tomé por primera vez un volante para enfrentarme a Usted, no pudo haber llegado en mejor momento, ahora, yo ya no le temo.-dice ella cruzando los brazos y sonriendo, la mujer del casco negro da un paso hacia atrás desconcertada, siempre que iba de "cacería" como ella lo llamaba, se sabía dueña de la situación, el miedo y desconcierto de su presa era la fuerza que la alimentaba, era la primera vez que estaba ante un rival que no le temía.

-Entonces Rei Hino, es hora de correr, creo que sea quien sea la persona que aguardas, no llegará…-añade ella con toda intensión.-te lo puedo asegurar.-esas palabras no le gustan a Rei.

-¡Si se atrevió a hacerle algo a Serena Yo…!-ofendida ella apretando los puños, una risa es la única respuesta de la mujer.

-Rei, Rei, Rei…tan ingenua como lo era Serenity, aún creyendo en la bondad y en la buena fe de las personas que te rodean, créeme que te sorprendería saber que tanto está involucrada tu querida hermanita rubia en esta venganza.-replica la mujer, Rei tiene un nuevo sentimiento de repulsión.

-¡Dígame de una vez por todas que le hizo a Serena¡-

-Si quieres saberlo, gáname.-dice ella.-porque, como le dije una vez en este mismo monte a tu madre, en esta carrera, no apostamos dinero, apostamos la vida, el día de hoy, Rei Hino, solo una de nosotras podrá ver la luz del nuevo día, la otra, sucumbirá en las garras de la muerte, ¿Te queda claro eso cierto?.-dice la mujer.-no hay mas regla que sobrevivir.-

-Me queda claro y acepto.- con firmeza Rei dando media vuelta y subiendo al "Fénix", la "Corredora Fantasma" sube también a su auto, Rei enciende el motor del Mazda y luego mira el "kanji" que esta colgando de su retrovisor, aplaude dos veces y cierra los ojos.-Madre, Tía Hiroko, Tía Serenity, ha llegado el día, no correré yo sola contra esa maldita mujer, correremos las cuatro juntas, y ahora no dudaré en dar lo máximo, en arriesgarlo todo, el día de hoy juro por mi vida que la "Corredora Fantasma" pagará lo que les hizo.-termina ella, sus ojos destellan de una forma tan terrible y tan…desafiante que cuando la mujer de negro la ve acercarse a su auto y emparejarlo al suyo, puede percibir una extraña aura, por el retrovisor de su auto la "Corredora Fantasma" ve sentada tras ella a otra mujer exactamente igual a ella pero sin el casco que se refleja en el espejo.

-Así es Chikane, al fin llegó el día, pero parece que puedo percibir en tu mente algo muy extraño, algo de lo que las dos nos despojamos el día en que murió tu Padre y juramos venganza, Miedo, ¿Acaso te da miedo haber exaltado de esta forma a tu presa? ¿Temes al pequeño Fénix?.-dice el reflejo riendo, la mujer de Negro mueve furiosa el retrovisor y la imagen desaparece.

-Maldita…siempre apareces cuando menos lo deseo.-se dice la mujer dentro del auto y lo enciende haciendo rugir su motor, pero algo de las palabras de su reflejo la altera demasiado, esa aura roja con negro que emana del "Fénix", esa es el aura de un Clase "S", pero no de un clase "S" ordinario, sino de un clase "S" furioso.-así es como me gustan a mí las cacerías niña, bien, empecemos el juego.-añade la mujer de negro y de un solo golpe hunde el acelerador y el Fairlady derrapando comienza la carrera, el "Fénix" hace lo propio y de momento el auto negro el que toma la delantera.

Rei iba con una mirada llena de odio mientras miraba al auto que tenia la frente, de nuevo una curva se hacía presente y ambos autos la tomaban casi juntos, del primer encuentro salen chispas, Chikane Yamada sonríe al empujar a Rei a la derecha de la curva tras los vidrios polarizados.

-¡Ahora si conocerás mi máxima capacidad de conductora Rei Hino!.-dice la mujer de negro sonriendo mientras el auto rojo se acerca peligrosamente a la orilla de la baranda, Rei suda dentro del Mazda y estabiliza el "Fénix".

-Si crees que solo tú tienes trucos mujer…estás equivocada.-dice la joven sacerdotisa.-esto lo aprendí de las carreras de tía Hiroko, se llama…intimidación…-dice ella sonriendo, baja un poco la velocidad y deja que la mujer se adelante, luego se coloca atrás y sin que la conductora del Fairlady sepa cómo cambia de posición y ahora es ella la que entra por el otro lado y la empuja, Yamada dentro del auto siente el golpe y por unos momentos se desestabiliza.

-¡Estúpida hija de Akane Hino ! ¡Nadie se atreve a ser agresiva conmigo!.-ruge Yamada y a su pesar el sudor la invade, pero en el momento en que estabiliza el auto, el "Fénix" tomaba la delantera.

-Eso es departe de tía Hiroko.-acaba Rei sonriendo, por su retrovisor creyó ver a la joven de risos castaños que le sonreía con esa mirada pícara que tenía en las fotografías, fue fugaz, pero ella lo sintió, sintió esa presencia; al salir la curva finalmente las posiciones se definieron, el "Fénix" aceleró con fuerza alejándose del Fairlady el cual hizo gracia de lo propio y le dio alcance; la chica de ojos amatistas chasqueó su boca con molestia, pero luego sonrió, así era como le gustaban a ella los rivales.

-Como puedes hacerme esto a mí…¡A mí!....Aquí yo soy el cazador, ¡YO NO TU!-ruge Yamada preocupada al pensar que la chica contra la que corría distaba mucho de ser la presa asustadiza y disminuida que ella esperaba enfrentar.

-Eres buena, una clase "S" como dijo tía Serenity, un motor de competición debajo del motor ordinario…la única idea que tengo por su poder, pero debo admitir que lo tiene muy bien afinado, sin embargo el "Fénix" es la maquina definitiva para los montes y solo hay un auto que le puede vencer…y no es por su motor sino por su piloto…Carlos Meiou- Rei tuvo un destello en sus ojos al mencionar su nombre.-he aprendido mucho de mis corredores, y ahora, te mostraré algo que me enseñó tía Serenity, se llama evasión.-replica la joven.

Ambos autos seguían en una batalla reñida fue cuando la salir de la tercer curva Chikane notó algo diferente en la conducción de su rival pues la siguiente curva estaba muy próxima; veía que el "Fénix" se pegaba mucho al borde interno de la carretera cuando un sonido hueco se escuchó, lo cual desconcertó a la mujer la cual contempló azorada como de repente el "Fénix" desapareció de su vista mientras el auto negro hacia un derrape impresionante que incluso pegó con la baranda de protección dándole un impulso al salir de la curva; Yamada quedo asombrada de ver que la chica había obtenido una ventaja enorme solo con ese truco.

-¡No!-golpeo el volante.

-Eso es departe de tía Serenity.-añade ella sonriendo al alejarse, sabe, siente esa presencia cálida y firme, como una brisa fresca que entra por la ventanilla y ve fugazmente por el espejo a la mujer de cabellera plateada sonreírle. Yamada está furiosa, sabe que si las cosas siguen como van, esa carrera jamás tendría el fin que ella esperó y preparó.

-¿Qué demonios es la fuerza que te impulsa a hacer todo esto?...quizá…es…la venganza.-añade Yamada furiosa, quien acelera.-pero yo soy mejor que tú, nunca me vencerás.- el auto negro se recuperó al activar una computadora portátil y accionó la fase de uno de su dispositivo el cual mostraba una reducción importante en la fuerza del motor la cual Rei notó igualmente.

-Algo está mal…-dijo Rei viendo girar como loco el "kanji" miró la pantalla de diagnóstico y observó que los números de potencia y energía bajaron casi un 15%-imposible… ¿una falla mecánica en plena carrera?-Chikane sonreía cuando le dio alcance con facilidad en la recta-no importa…¡¡usare lo que aprendí de los demás!!-dijo con decisión.-Madre…ahora vamos a hacerlo al modo Shinto, leer su malévola aura.-sus ojos brillaron y sintió esa presencia cálida y llameante que percibió en el "Vulcano", otros ojos iguales a los suyos se reflejaron en el retrovisor, y ella sabía bien que la acompañaban; todo ocurrió justo cuando las luces de frenado del "Fénix" se encendieron.

-¡La curva!-Chikane frenó asustada pero vio que su rival aceleró-¡¡Me engañó!! ¡¡Esa perra me engañó!!-de nuevo aceleró dándole alcance y ahora Chikane se percató de la siguiente curva; de nuevo el "Fénix" hizo su movimiento al entrar en la canaleta.

-¡¡KKKKYYYAAAA!!-un grito salió de la boca de Rei mientras su auto rugía, al hacerlo el aura de Rei presentaba unos relámpagos a su alrededor en la curva la cual cambio su movimiento; simuló ir a un lado pero cambio abruptamente mientras los neumáticos resbalaban y rechinaba con fuerza como si de agua o nieve se tratasen.-Ahora maldita, estás corriendo contra cuatro, no contra una.-sonríe Rei dentro del auto.

-¡IMPOSIBLE!-dijo muy moletas la rubia-¿por qué porque tiene tanto poder y técnica?…¿¡por qué!?-Yamada accionó la fase dos del dispositivo bajando mas la potencia.-me he hartado de ti Rei Hino, y si no puedo vencerte con mí estilo, usaré una de mis armas secretas, tu poder es la concentración como tu madre, la técnica como Tsukino y el valor como Chiba, entonces hagamos que pierdas todo de un solo golpe.-sonrió la mujer, tomando la siguiente curva con una sola mano, con la otra se retiró el casco, la cascada de cabello rubio con destellos rojos calló por su espalda, y por fin los bellos y malignos rasgos de Chikane Yamada aparecieron en el espejo.-es hora Rei Hino, de que nos veamos de frente tú y yo.-dijo ella y movió la palanca de velocidades, comenzó a adelantar al "Fénix" hasta que ambos autos estaban muy pegados, Rei tenía los dientes apretados, los autos iban muy juntos y el final de la carrera estaba cerca, el auto negro comenzó a sonar el claxon, y entonces Rei desconcertada miró por la ventanilla, en ese instante los vidrios polarizados del Fairlady comenzaron a bajarse.

-¿Qué pretende hacer?.-preocupada la sacerdotisa, pero se queda sin habla cuando ve aparecer tras el vidrio el rostro de la mujer de la que siempre desconfió, esa mujer que por momentos la hizo dudar de si sería la "Corredera fantasma", la mujer que había entrado de forma tan misteriosa y abrupta a su vida, que se había llevado a Serena, la mujer del aura confusa y maligna, ¡¡¡CHIKANE YAMADA!!! Los ojos de Rei adquieren un brillo terrible al verla.

-¡¡Al fin cara a cara Rei Hino!!.-grita dentro del auto Yamada.-¡¡Ahora sabes la verdad!! ¡¡Soy yo, fui yo todo el tiempo!! ¡¡¿Qué se siente saber que me tuviste siempre cerca?!! ¡¡¡Aun peor,!!! ¿Qué se siente saber que tu hermana Serena, Akane Karasuma y mi hermano ayudaron para ponerte esta trampa?.-en los ojos de Rei Hino cesa el brillo de odio que tenía en un inicio y ahora parecen aterrados, todo le da vueltas y comienza a sentir la frente muy caliente, Chikane Yamada era la "Corredora Fantasma" pero en cierto modo dentro de ella eso ya lo sabía y lo esperaba, sin embargo, ¿Serena? ¿Karasuma?...¡¡NATAKU!!!...su corazón comenzó a latir acelerado mientras la risa terrible de aquella asesina llegaba a sus oídos.-¡¡Así es Rei Hino, Nataku todo el tiempo estuvo preparándome el camino!! ¡¡Te utilizó, te utilizamos los dos!! ¡¡Y caíste en la trampa como una perdiz!!.-se burla la mujer rubia; Rei no responde, tan aterrada estaba por aquella revelación que no notó la siguiente curva y cuando reaccionó tuvo que hacer un movimiento urgente para no caer al vacío, se recuperó con un derrape que sacó chispas junto con la baranda y rozó el "Fénix", y cuando al fin lo estabilizó notó al "Fairlady" de nuevo cerca de ella, rebasándola.

-Gran Kami…esto es mentira, tiene que ser mentira.-se decía ella dentro del auto.

-¡¡Ahora que ya me has visto Rei Hino, creo que no puedo dejarte con vida!! ¡¡Se terminaron los juegos y también la carrera!! ¡¡Ahora empieza la cacería!! ¡¡Defiéndete porque no cederé hasta que tu maldito auto se estrelle!!!.-acaba la mujer dentro del auto y sube las ventanillas, Rei respira agitadamente justo cuando siente que la empujan por atrás con fuerza, es una embestida que la desestabiliza, han llegado al final de la carretera, y ella debe hacer un giro casi circular para evitar el choque con los peñascos finales, el rechinido de las llantas es lo único que se escucha.

-¡Maldita Yamada!-dice Rei cuando al fin el auto esquiva el obstáculo final, pero ahora recibe un golpe lateral que la saca de la carretera, sudando frío mueve la palanca de velocidades y con un cambio de pies logra regresar, atrás ha quedado Hakone, y ahora ella sabe que empieza la verdadera competencia, la competencia por sobrevivir, el "Fénix" se perfila por la continuación de la carretera seguido de cerca por el Fairlady.

-Justo como lo deseaba, ahora estas cayendo en mi trampa Rei Hino, vuelvo a ser yo el cazador y tú la presa.-sonríe de lado Yamada y ambos autos toman ahora rumbo hacia Tokio en alocada persecución.

Carlos Meiou se haya pagando en un expendio de vinos y licores, le han puesto en una bolsa especial el vino que había comprado y buscaba en su saco la cartera, al tomarla se le cae la pequeña bolsa de tela con las hierbas medicinales de Rei y cuando lo levanta del suelo, siente de nuevo este terrible deslumbramiento blanco, el frío y el desconcierto que sintió con la visión que tuvo de Akane Hino y de su tío, pero ahora es diferente, ahora lo que ve lo aterroriza…

Akane Karasuma toma un pequeño dispositivo que parpadea y lo coloca dentro del "Fénix" luego cierra violentamente el capo del auto…cambia la visión y ahora ve las calles nocturnas de la ciudad de Tokio, y el chico puede ver como el "Fénix" fuera de control va a estrellarse en una esquina de la calle…

-¡NOOO!.-grita tapándose los oídos, todos en la tienda de vinos ven aterrados el joven que grita de la nada, Carlos agitado se detiene del mostrador y no sabe qué hacer, ¿Qué ha sido eso?...una visión de las que Rei habló, ¿Del pasado?...no…del futuro, esa bolsa la ha tocado Rei, por eso desató aquella visión, aunque no vio el desenlace siente una terrible aprehensión en su corazón.- Itoko san…-el joven deja al empleado y sale corriendo del lugar, a su paso avienta a uno de los clientes y sube apresurado al "Samurái" el cual con un rechinar de llantas sale disparado por las calles, Carlos va conduciendo y su rostro preocupado se refleja en el espejo, pita desesperado a un camión que se interpone y al no poder rebasarlo hace un giro y lo rodea, se pasa un alto y dos autos se abren pitando aterrorizados, pero al joven ya no le importa nada, su corazón late acelerado cuando llega a la parte trasera de "Galactic Entrerprises" y presiona su llave, se abre la puerta y el Toyota entra derrapando, hace un giro de 360 grados y de entre el humo generado por las llantas baja un furioso Meiou, Karasuma está sentada en las escaleras del lugar mirando a la nada, el chico llega y sin miramientos la sujeta de la ropa y la levanta.

-¡¡Cómo pudiste hacer eso maldita!!.-le espeta Carlos.

-Joven Meiou…yo…yo…-dice ella confundida.-

-¡Tienes idea de lo que le puede pasar! ¡Va a morir! ¡Nos engañaste todo el tiempo!.-le dice el chico, por toda respuesta Karasuma llora copiosamente, Meiou furioso la suelta.-no perderé mi tiempo contigo.-dice él y se acerca a la computadora de TK, enciende el GPS del Fénix y mira las coordenadas.-¡Mierda!...están ya en Tokio, ruta 3 Daiba y entrarán a la ciudad, los alcanzaré en el entronque y avisaré a Rei.-añade el chico y regresa corriendo al auto el cual desaparece de nuevo por el lugar Karasuma sigue tirada en el suelo con la mirada perdida.

-Ya nada puede salvar a Rei Hino.-son las palabras finales de la mujer pelirroja…

En el garaje de la mansión Yamada, Serena abre los ojos, siente que le duele mucho la cabeza y un líquido viscoso cae por su frente, todo le da vueltas, pero los recuerdos vividos en los instantes previos son tan terribles que para su desgracia no los puede olvidar, intenta moverse pero está atada a una silla, mueve desesperada sus manos tratando de zafarse.

-No se lo recomiendo señorita Tsukino.-es la voz de Nyanko que está frente a la computadora la que la hace darse cuenta de que cada revelación fue una dolorosa realidad.-¿Lo ve?...eso pasa cuando hace enfadar a la señora.-añade la chica, en ese momento el radio a su lado suena.

Nyanko! ¡Es Alluminum! ¡La señora y Rei Hino han entrado a la C1 ahora y van a Tokio! ¡Dame las coordenadas con el GPS porque van a una velocidad terrible y las perdimos!.-

-Ahora veo.-dice la mujer de trenzas negras y manipula unos datos, Serena sentada en la silla sigue tratando de desatarse con desesperación…¡Rei está en peligro! ¡Esa maldita de Yamada la va a asesinar si ella no hace algo! Siente el dolor en sus muñecas al intentar desatarse pero no le importa, jala, mueve las manos, se hiere pero debe salir.-ya las tengo, salen por el entronque a Shibuya, entrarán de lleno en la ciudad por la 103, pueden tomar el atajo poniente…no espera…¡Demonios!...van cambiando de de ruta, esto es horrible, ¿El Fairlady va a 300?....-explica Nyanko, pero en ese momento se da cuenta de algo, el sonido de la puerta de un auto al ser cerrada la saca de su abstracción en la computadora y solo puede ver como el Nissan S15 plateado sale como bólido derrapando.-¡Mierda! ¡Se escapó!.-ruge Nyanko al ver la silla de Serena vacía.--¡No te dejaré salir!.-dice la asalariada de Yamada y presiona un botón que cierra una cortina en la salida impidiendo el paso.

-¡Eso no me va a detener!.-ruge Serena en su auto y acelera, la cortina va bajando pero al pasar el S15 la atraviesa antes de que baje dejando una abolladura en ella, pero logrando salir.

-O no…esto está muy mal…¡Alluminum! ¡Aquí Nynako! ¡Serena Tsukino escapó y va para allá! ¡Advierte a la señora!.-dice aterrada la mujer por la radio.

Mientras por la carretera el chico Meiou iba conduciendo aceleradamente.

-Vamos ruta 3, ruta 3-se repetía Carlos buscando la forma más rápida de llegar a Rei-¿en donde converge la ruta tres?...¡claro! el entronque del parque Daiba-aceleró rumbo al parque más preocupado como si el miedo de Rei se transmitiera en su ser-esto no está nada bien, puedo sentir que tienes miedo Rei, que has perdido el control…aguanta un poco mas ya van los refuerzos…-tomó el radio e intentó comunicarse con ella.-¡¡Itoko san!! ¡¡Rei contesta maldita sea!!.-llamó por el radio del auto, pero solo se escuchaba la estática.-¡Maldita sea! ¡Apagó el radio!...entonces tendré que alcanzarlas no queda más.-añade el joven y acelera rebasando a un camión de embutidos que va a esa hora en la carretera se perfila al lugar en que sabe que deben pasar, al llegar allí ve como dos bólidos negro y rojo atraviesan la calle a toda velocidad entre los pitidos de algunos autos, mira al "Fénix" ir adelante rebasando a los autos que iban a velocidad moderada con maestría, pero nota igualmente al Fairlady Z que él vio en Akina persiguiéndola encarnizadamente y dándole golpes por la parte de atrás, golpes que la conductora del "Fénix" elude con dificultad; la zona boscosa estaba cediendo lugar a las zona conurbada la cual estaba en silencio.

-¡Gran Kami! ¡En verdad quiere matar a Rei!...Gracias a dios se me ocurrió ponerle al "Samurái" el motor JZ que tenía el MR-2-sonreía a medias-sino jamás las alcanzaría…-dijo al derrapar en un cruce, la gente veía sorprendida como ese auto derrapaba pasando muy pegado de los demás vehículos esperando avanzar e incorporándose a la autopista, ahora eran ya tres los autos que iban a toda velocidad, el "Fairlady" se acercó mucho al "Fénix" por la lado derecho, Rei intentó mantener el equilibrio pero no pudo hacerlo del todo y al recorrerse se llevó el la carrera varios parquímetros, uno de ellos se estrelló en el vidrio del Mazda rojo, pero no pasó más, al fin Rei logró regresar a la autopista.

Dentro del auto Rei estaba asustada, hacia lo que podía para evitar que Chikane Yamada le diera otro golpe pero era en vano; su fuerza estaba mermada por lo que ella había dicho, sobre todo por una cosa…

-Nakatu…-decía ella con lagrimas en los ojos-no puede ser…no tú…-balbuceaba dentro, sus sentimientos estaban muy confusos, luchaba entre la desesperación, la ira y el miedo que le causaban los embates cada vez más claros de Yamada; uno que otro auto pasaba por ahí, pero esa quietud era rota por el rugir de los dos autos, dentro del "Fénix" el kanji giraba como loco, fue cuando la cuerda no dio para mas y se rompió dejando caer al suelo el pergamino igual que iba cayendo la fortaleza de la conductora-Madre, Tías perdonen yo…yo no puedo más…-fue cuando a lo lejos unas luces se dejaron ver por la calle y ella se percató del Toyota que las seguía.-¡Meiou!.-dijo asombrada. Yamada también había visto al auto que las seguía.

-Odio a los Meiou, siempre se entrometen en mis planes.-rugió maldiciendo su suerte al ver que el mejor corredor de la liga había llegado a ayudar-pero no creas que te será tan fácil intervenir mocoso-dijo al ver que el pequeño auto se acercaba con facilidad -¿cómo está logrando alcanzarme con un auto de baja cilindrada?-

-Yo también tengo mis secretos vieja bruja…-dijo Carlos-y ya que parece que no eres todo lo fantasma que decía Rei sino muy real, prepárate, que cuando te metes con la familia Meiou te enfrentas con todos…en especial si es mi prima-el 86 se acercó al parachoques de Yamada, y usando el rebufo del Fairlady comenzó a rebasar, la mujer dentro del auto tomó la radio.

-¡Alluminum! ¡Mouse! ¡Maldita sea donde vienen!.-dijo ella.

-Tomaremos la intersección en la 103.-respondió la voz.

-¡Escuchen esto! ¡Quítenme de encima a Meiou! ¡Es una orden!.-ruge la mujer.

-¡Enterada Señora!.-cortó ella la comunicación, Yamada aceleró y se adelantó a Carlos.

-A no…no te dejaré ir.-dijo el chico, pero fue cuando el rugir de un auto y el golpe por atrás le hizo perder momentáneamente el control, al recuperarse se vio amenazado por un Corvette, al tratar de avanzar el auto negro se interpuso mientras la ventanilla bajaba y una chica de un peculiar aspecto ratonil le negaba con el dedo.

-¡No iras a ningún lado nene!-decía una sonrisa maligna de Mouse.

-¡Mouse, deja de jugar!-habló una mujer de cabello azul por la radio de la otra.-¡Solo quítalo del camino porque a mí me cerraron el paso, no puedo entrar a la avenida!.-rugió Alluminum cuyo EVO se había quedado atrás.

-Está bien Aluminum -respondió de mala gana-lo siento chico pero ordenes son ordenes-la mujer saco una pistola apuntando al Toyota; Carlos vio el arma por la ventanilla.

-Con que juegas sucio rata…ya verás…-añadió Meiou; la mujer del Corvette no pudo disparar porque el rechinar de neumáticos por parte del "Samurái" la alertó para ver como este golpeaba dos autos estacionados en la calle y se hacía hueco por un callejón.

-¡Maldito hijo de…-rugió Mouse.

-¡¡CÁLLATE Y PERSÍGUELO!!-dijo por la radio Alluminum, Mouse entró por el mismo callejón, pero cuál fue su sorpresa al ver que el pequeño auto se dirigía a ella.-¡Está loco!-pero fue tarde el 86 usó al Corvette como rampa y sobrepaso al auto saltando por el aire, el Corvette se estrelló estrepitosamente en una cortina de un local comercial quedando terriblemente dañado.

-SI tienes tele ahí te ves ratita-dijo Carlos mientras su auto caía pesadamente rompiendo la suspensión delantera, pero lo que Meiou no previó por la fuerza de su salto fue que al intentar entrar en la autopista de nuevo, un auto compacto con una familia iba pasando.-¡Mierda!.-rugió el chico, sonó el claxon pero le quedaba claro que si no quería arrollar a la familia debía hacer algo, en reflejo viró a la derecha y se estampó entre dos autos que estaban estacionados, luego del impacto abrió los ojos, tenía manchada de sangre la cara y una herida en la frente, salió del "Samurái", le dolía mucho el brazo, y no podía caminar, se desplomó en el suelo.

-Perdón Itoko san…pero…no puedo más…-dijo cayendo en medio del lugar, antes de caer con la vista borrosa alcanzo a notar un bólido negro que pasaba, luego, perdió el sentido.

Yamada seguía persiguiendo al "Fénix", Rei estaba aterrorizada, le asustaba que esa mujer en verdad fuera tan agresiva, lo de sobrevivir, iba muy en serio…entraron a un túnel, Yamada iba de nuevo dando embestidas por detrás al "Fénix" y Rei luchando por estabilizar el auto, con los dientes apretados, delante de ellas iba un camión de carga que por la velocidad no alcanzó a evitar.

-¡Maldita sea!.-dijo Rei y con un derrape intentó esquivarlo, Yamada aceleró y tomó por el lado contrario, pero Rei iba desestabilizada y alcanzó a rozar con su auto los laterales del camión volando un espejo del "Fénix" y lanzando chispas, el conductor pitó y se tambaleó rechinando las llantas, una de las amarras se soltó y los tubos de metal que llevaba el camión cayeron al suelo en estrepitoso derrumbe; Rei frenó y esperó a que los tubos cayeran para evitar un accidente aunque algunos le dieron en el capo aboyándolo, el camión se detuvo pesadamente en medio del túnel y la chica retomó la huida.

-Gran Kami…eso estuvo cerca.-dijo ella limpiándose el sudor, pero no bien había dicho esto cuando por su lado izquierdo vio al Fairlady que la acorralaba ahora contra el muro de contención del túnel.-¡No puede ser! ¡Creí que la había perdido!.-dijo Rei, el auto negro la acechaba más y más, la salida del túnel estaba cerca, el "Fénix" sacaba chispas en su roce con la pared, la velocidad era mucha, tanta, que al salir de este ambos autos involuntariamente hicieron un salto, volando un momento por el aire, el "Fénix" fue el primero que cayó en el asfalto y tras él el Fairlady, estaban ya en plena ciudad, las luces de Shinjuku iluminaba el lugar-Intentaré alejarme de la ciudad…en carretera podemos combatir, aquí es peligroso.-dijo Rei, Intentó salir de la carretera, pero Yamada vio su intención.

-¡Jamás te dejaré huir!-dijo y acelerando se puso con un movimiento giratorio perfecto delante de Rei y de espaldas al camino, la chica del Mazda rojo tuvo que replegar el movimiento para no estrellarse, Rei supo que no tenía salida, habían avanzado ya una buena parte del camino así, hasta que ella frenó, giró 360 grados y retomó la huida por otro carril.-sabes cómo quitarte presión niña.-sonrió Yamada dentro del auto.-haces muy interesante la cacería.-

-No tengo otra opción.-dijo Rei, entonces accionó un botón junto a su volante y la velocidad aumentó considerablemente. Yamada vio alejarse al "Fénix" y sonrió.

-Eres buena Rei Hino, según mis cálculos debías haber muerto hace tiempo, pero ya que no lo logré, es hora de usar el truco secreto.-añadió malévolamente y tomando un dispositivo que pendía de su pecho lo accionó.-mala hora para usar tu nitro.- Dentro del "Fénix" Rei nota las gráficas de potencia que van disminuyendo.

-¿Qué demonios?.-dice ella accionando interruptores, pero es evidente que el auto ya no responde.

-ALERTA, FALLA EN EL SISTEMA ELECTRICO.-se puede leer en la computadora.-imposible…esto no puede ser.-aterrada ella pues sabe lo que aquellas palabras significan, al fin delante de ella está el entronque con la autopista Shuto, puede ver la pronunciada curva, intenta frenar pero los frenos no responden.-¡¡¡Gran Kami!!!-grita Rei aterrorizada, intenta virar pero la velocidad es mucha, maniobra lo más que puede para evitar el colapso, las llantas el auto suben al camellón y por la potencia este actúa como rampa y el auto vuela por los aires antes de voltearse estrepitosamente, Yamada que va detrás pasa a un lado del carro accidentado sonriendo y se aleja.

-Adiós hija de Akane Hino.-dice la mujer y una risa terrible escapa de sus labios, dentro del "Fénix" con los vidrios rotos, saliendo humo de las llantas, se ve a Rei Hino herida y con los ojos cerrados colgando de cabeza del cinturón de seguridad, mientras la gasolina se derrama peligrosamente del tanque…

Serena Tsukino va conduciendo a toda velocidad por las calles nocturnas de la ciudad, su corazón late acelerado, lleno de miedo y de aprehensión, cuando va en el auto recuerda aquellas terribles pesadillas que tenía cuando regresó a Tokio, en que ella corría desesperada buscando a alguien, en ese momento no sabía ni entendía a quien buscaba con tanta angustia, a quién seguía en una carretera, de quien era la voz terrible que susurraba en sus sueños: ¡Tú le hiciste eso…fue tu deseo el que la asesinó…¡No podrás vivir en toda tu vida tranquila por el remordimiento!.-esa voz, esa risa que ya había olvidado de sus pesadillas, era Chikane Yamada, lloró con más fuerza apretando las manos al volante.

-Madre…se que hice cosas horribles, que no tengo como redimirme, pero por favor, ayúdame a llegar a tiempo, protejan tú y las tías a Rei.-dijo ella acelerando, al fin vio el lugar de su destino, el entronque a la autopista, pero sus ojos se dilatan terriblemente.-¡No Gran Kami!...¡NO POR FAVOR!- el "Moon Princess" hace un derrape circular cerca del lugar en que ha ocurrido el accidente, la joven rubia sale desesperada del auto plateado corriendo por la calle, a lo lejos puede ver el Mazda rojo estrellado en una intersección de Tokio.

-¡Rei!-grita aterrorizada corriendo hacia el lugar, pero antes de que pueda llegar, una terrible explosión la lanza al suelo, cuando se incorpora con el rostro lloroso, solo puede ver como el "Fénix" ardía en llamas.--¡¡REI!!-gritaba la joven en el suelo con expresión de dolor inmenso llorando de impotencia, a su lado una persona vestida con un traje de carreras y casco negro con una calavera en éste, veía el espectáculo mientras reía con fuerza…

NOTAS DE AUTOR: Aclaraciones, dudas o comentarios, esperar el EPILOGO la semana que viene, los dos autores agradecen su apoyo y preferencia y aseguran que todo, absolutamente todo, tiene un por qué, por eso, para atar cabos, hemos hecho un EPILOGO, así que esperamos verlos la semana que viene en el cierre de SRR, la historia más llena de emoción y adrenalina de todo el fandom…¡ARIGATO!...

ATTE: Zhudo y Leonor de Éboli.

"Siempre alertas, siempre hermosas, siempre encantadoras…y siempre letales, somos las damas del Lado Oscuro"