Buenos días, os dejo con un nuevo capítulo, ya solo queda uno para el final. Quería daros las gracias a todos los que habéis llegado hasta aquí, a pesar de haber sido una historia un poco complicada por momentos, siempre habéis estado ahí y eso os lo agradezco. Espero seguir aprendiendo día a día para seguir mejorando.
Los personajes no me pertenecen…
Capítulo 37
POV KATE
Estaba ya preparada para salir hacia nuestro viaje, pero esperaba a Rick que estaba encerrado en la habitación con su hija hablando desde hace diez minutos y ya llegábamos tarde. Meto las últimas cosas en el coche y cuando vuelvo a entrar en la casa Rick sale con una sonrisa abrazado a Alexis.
-¿Nos vamos?
-¿Estas alguien impaciente?-dice con una sonrisa pícara en la cara.
-Bueno nos vamos o que-digo intentando ocultar una sonrisa.
Enseguida cuando digo esas palabras Alexis se acerca a mí y me abraza sorprendiéndome, enseguida le devuelvo el abrazo.
-Que lo paséis muy bien-dice con una sonrisa.
-Lo haremos. Volvemos en un par de días.
-Bien-dice con una sonrisa.
-Y tu señorita espero que te portes muy bien. Como me llame tu abuela y me diga que has hecho algo malo….
-Me portaré bien-dice abrazando a su padre y no puedo evitar sonreír al verlos así.
Llegamos a nuestro destino ambos felices de poder tener un poco de tiempo para nosotros solos, aunque sabía que para Rick era complicado dejar a su hija solo sobre todo después de lo que paso. Por eso valoro mucho más que saliera de él este viaje para los dos.
-Esto es precioso-digo mirando el mar tranquilo justo en el patio de la casa.
-Si lo es y junto a ti mucho más bonito-dice mirándome fijamente.
-Ha sonado demasiado cursi.
-Sí creo que me he pasado-dice haciéndome reír.
-¿Qué tienes pensado para hacer?
-Tú vas a ir a tomarte un baño, relájate y yo preparo la cena.
-Oh…me gusta ese plan.
Le doy un beso y me voy hacia el baño. Me meto en la bañera llena de espuma y disfruto del relax del momento. Pero lo echo de menos y quiero saber qué es lo que tiene preparado para disfrutar esta noche. Salgo de la bañera me coloco una bata de seda sobre mi piel húmeda y salgo hacia la habitación. Me decido por un vestido veraniego y tras colocarme mi pelo salgo hacia fuera en su búsqueda.
No lo encuentro dentro de la casa aunque puedo ver que algo se está cocinando en el horno de la cocina. Decido seguir buscando y cuando voy a salir por la puerta encuentro un montón de pétalos formando un pasillo hacia el exterior. No puedo evitar que se dibuje una sonrisa en mi cara. Tomo aire y sigo el rastro que ha dejado para mí.
Lo encuentro en la playa con todo preparado. Tiene una manta sobre la arena rodeada de velas y pétalos de rosas. Me parece súper cursi pero me encanta que haya hecho todo esto para mí.
-Estás preciosa-dice de repente haciendo que me sonrojara.
-Tu tampoco estas nada mal-digo sonriéndole y enseguida se acerca para agarrarme de la mano. Me ayuda y con cuidado me hace sentar en un lado de la manta.
-Espérame aquí, ahora vengo-dice con esa sonrisa que me tiene loca.
Me quedo esperándolo mientras disfruto de esta vista. El mar enfrente, las estrellas sobre mi cabeza y todo lo que Rick ha preparado a nuestro alrededor. Era mágico, Rick era mágico.
Estoy disfrutando de esto cuando llega Rick con la comida. Se sienta a mi lado y pone la comida entre ambos. Lo veo concentrado en repartir la comida y cuando lo hace me mira con esa sonrisa suya.
Comemos en silencio dedicándonos sonrisas y algunas muestras de complicidad varias. Todo está buenísimo y la compañía no puede mejorarse. Aun no puedo creerme la suerte que tuve el día que apareció en mi vida, y solo pensar de que pueda desaparecer de ella me mataría. Pero no voy a permitirlo, no voy a dejarlo ir nunca más.
-No te mueva. Voy a recoger todo esto-dice besándome suavemente en los labios-ahora vengo-dice levantándose con todos los platos en la mano.
Aparece poco tiempo después con dos copas en una mano y una botella de champan en la otra. Puedo ver su sonrisa casi desde que sale de la casa gracias a la gran iluminación que nos da esta noche estrellada.
-¿Tenemos algo que celebrar?
-¿Te parece poco que estamos los dos aquí juntos disfrutando de todo esto?-dice con una sonrisa abarcando todo el paraíso que nos rodea.
-No-digo sonriéndole y atrayéndolo hacia mí para poder besarlo.
-Además tengo algo más por lo que celebrar-dice de repente haciendo que me ponga nerviosa.
-¿Qué?
-Kate…he pensado y le he dado muchas vueltas a nosotros después de estos meses. En cómo nos va a ir. Tengo miedo de que no puedas ser feliz.
-Rick, ya hemos hablado de esto.
-Lo sé, pero he pensado en una solución. En realidad llevo días dándole vueltas.
-Rick…-exclamo sin entender nada.
-He hablado con Alexis, hace unos días y hoy cuando salía me ha dado una respuesta. Vamos a quedarnos. Quiero decir, no podemos vivir en la finca, Alexis necesita ir al colegio pero he mirado pequeñas ciudades cercanas con buenos colegios y con mucho aire libre. Estarás a una hora de la finca de tus padres, podrás ir todos los días y podemos ir los fines de semana a pasarlo allí, también tendrá a sus abuelos cerca y eso también ha ayudado en la decisión a sí que…
-¿Qué me quieres decir?
-Que no tenemos que irnos. Que nos quedamos contigo.
-Rick…ya estaba decidido.
-No podía dejar que lo hicieras, no podía alejarte de todo lo que te hace feliz.
-Tú me haces feliz-digo mirándole a los ojos.
-Lo sé, pero mucho mejor si estamos allí.
-No quiero que algún día me lo eches en cara.
-No lo haré. Tu madre tenía razón, acabas enamorándote del lugar y de la gente que allí esta-dice mirándome a los ojos mientras me sonríe y yo no puedo evitar lanzarme a sus brazos y besarlo.
-No me lo creo-digo negando con la cabeza.
-Pues créetelo. Tenemos que buscar una casa donde poder vivir-dice sonriendo y vuelvo a besarlo pero esta vez con mayor pasión, con más ganas acabando sentando sobre sus piernas a horcajadas sobre él. Enredo mis manos en su pelo mientras lo beso y siento sus manos sobre mi cintura. Cuando nos separamos del beso ambos estamos sonriendo.
-Creo que te mereces una buena recompensa.
-He sido muy bueno-dice con cara de niño bueno haciéndome reír y me muerdo el labio al sentir sus manos sobre las tiras de mi vestido y las bajas despacio dejando caricias por el camino.
Siento sus manos sobre mi cuerpo y siento como el calor inunda todo mi ser. Coloco mis manos en su cuello acercándolo para poder besarlo. Cuando siento su lengua en mis labios pidiendo permiso siento como mi corazón se acelera de golpe pero nada que ver con cómo se acerera cuando siento como su lengua se enreda con la mía.
Lo ayudo a despojarse de su ropa y cuando siento su pecho desnudo sobre mi pecho desnudo siento una electricidad que me recorre todo el cuerpo. Me levanto lo justo, agarro su erección con mi mano y poco a poco me dejo caer sobre ella haciendo que nuestros cuerpos queden conectados.
Lo beso con ansia mientras nos movemos al unísono ambos sin dejar de gemir y de gritar el nombre del otro. No puedo dejar de mirarlo, de besarlo, de acariciar su pelo, de clavar mis uñas en su piel cada vez que lo siento más y más profundo. Siento que mi orgasmo está cerca, demasiado cerca con cada golpe y quiero, necesito sentirlo, necesito sentir como se corre en mi interior.
Aumento el movimiento mientras atrapo con fuerza su erección en mi interior. Busco su cuello atacándolo, sabiendo sus puntos débiles y veo como su cuerpo empieza a responder a mis estímulos. Lo siento ponerse tenso, cerrar sus ojos con fuerzas, clavar sus dedos en mi cintura y sé que está ahí conmigo pero que no se dejara ir hasta que no me vaya yo antes. Así que me muevo un par de veces profundizando al máximo hasta que ya no aguanto más y me dejo ir, siento como el orgasmo invade todo mi ser, y justo ahí, justo detrás de mi viene él, gritando con fuerza mi nombre, dejándolo caer como un susurro de placer.
-Podría estar así toda la noche-dice con la cabeza escondida en mi cuello haciendo que se me ponga la piel de gallina.
-No me importaría-digo separándome lo justo para poder mirarle a los ojos y ambos sonreímos como dos locos enamorados.
-Eres preciosa, Kate-dice haciendo que me sonroje-doy gracias a la vida por ponerte en mi camino.
-En realidad, fuiste tú quien apareció en mi camino-digo sonriéndole.
-Touché-dice con una sonrisa.
-Te quiero Rick.
-Y yo a ti-dice besándome suavemente y siento como mi corazón se desborda por tanto amor, por un amor único, por un amor que apareció un día en mi vida poniéndola patas arriba, por un amor que durara para siempre.
CONTINUARÁ…
Gracias a todos un día más por estar ahí. Espero que os haya gustado. Ya queda nada para el final, el jueves está a la vuelta de la esquina y esto llegara a su final. Espero que al final todo el dolor del camino haya merecido la pena.
Gracias y hasta el jueves.
XXOO
Twitter: tamyalways
