Hola de nuevo, aqui les traigo el anciado final. espero no defraudar a nadie. ya tengo incluso listo el epilogo, el cual subire el lunes.
37.- Sin Mañana. Parte II.
SEIYA POV
Sus ojos se encontraron con los míos, y por primera vez desde el instante en que la conocí, sentí dolor ante aquel contacto.
Quería decirle tanto, pero temía que mis palabras resultaran hiriéndola. ¿Qué caso tenían ya los reproches? Sin embargo, mi corazón se sentía invadido por el dolor de su engaño. Ella me había mentido a la cara. Me había jurado no poner su vida en peligro. Me hizo creer que se encontraría lejos de la batalla, a salvo, y en cambio, descubro la magnitud de sus mentiras.
Si, dolía, dolía mucho más que esta herida que amenaza con ponerle fin a mi existencia. Y no encontraba consuelo en su mirada en estos, que parecían ser mis últimos minutos. Por el contrario, el amargo dolor que sus ojos reflejaban solo lograba aumentar el dolor propio.
Pero… ¿Cómo odiarla cuando la amaba tanto?
Mi corazón, aun en agonía por su engaño, se aferraba al amor que por ella sentía. No importaban los argumentos que pudieran fundamentar mis reproches, así como tampoco importaba ya, la razón de su engaño.
La paz que poseía segundos antes, al creerla a salvo, se había desvanecido. Hubiera aceptado mi final sin reproche tan solo con la certeza de un futuro para ella. Pero ahora, mi vida se escapaba a cada segundo, y me negaba a morir dejándola a ella en peligro.
Ella estaba allí, a solo unos metros, luchando contra un enemigo que se encontraba en su interior. Mientras que yo, sentía perder la vida en medio de esta cruel verdad.
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FAYRES POV
Ya no había reproches, ni palabras de disculpa. El silencio era tan solo interrumpido por el llanto de las sailors, y la agonía de su princesa.
Fue notorio en el rostro de Serenety el cómo su calvario se intensifico al percatarse de la lamentable situación de Seiya. Me sentí culpable. Si el plan de Maryus no resultaba como estaba previsto, la sangre de ese joven mancharía mis manos, porque yo, aun cuando no era causante directo de aquella herida, había permitido que su vida se pusiera en peligro.
—"Ella ha dejado de luchar, —Nos había dicho Maryus, explicándonos su plan, una vez que Saturn había vuelto a la batalla—Su esperanza se basa solamente en la confianza que brinda a sus guerreras y a sus guardianes. Ahora se oculta en su propio interior tan solo con el fin de que su identidad no sea revelada. Dejo de luchar esperando que su secreto les diera a ellas la victoria. Pero ella está equivocada. Su actitud pasiva y el dolor que ha callado en su interior solo ha logrado alimentar el poder de Kya"
—"Ella debe luchar, y nosotros debemos forzarla a hacerlo. Debe perder las esperezas que deposito en sus sailors y en ustedes"
—"Serenety debe reaccionar con la intensidad y la desesperación que solo el amor puede producir. Un amor a punto de perderse para siempre"
—"Usaremos a Saturn, porque es preciso un corazón dolido, un alma traidora, y unas manos manchadas de sangre. Ella, y ese joven a quien Serenety ama, serán nuestros peones en este juego"
Fije mi vista en Geo y Laryus, dándoles una orden con tan sola un gesto. Debíamos seguir el plan, ya habíamos puesto a nuestros peones en el lugar y en la situación prevista. Solo debíamos esperar y rogar que resultara como esperábamos.
Ellos se acercaron a Uranus y al resto de las sailors, apartándolas de Serenety. Maryus por su lado permaneció allí, inmóvil a solo unos pasos, mientras que Serenety, viéndose libre, se incorporo, y a medio correr, entre caídas y lamentos, intento llegar junto a su amado… pero no lo consiguió
SERENA POV
Eran solo metros, y poco después tan solo unos pasos la distancia entre nosotros. Nadie se puso en mi camino, y yo, entre tropiezas y caídas, intente llegar a él…
— ¡No!—Escuche su voz como una orden en mi cabeza. Una orden a la cual mis piernas obedecieron al doblarse, caer de rodillas, y negarse a ponerse de pie de nuevo.
Mis manos se apoyaron en el suelo y mi vista quedo fija en el pavimento. Intente levantarme de nuevo, ¡Quería llegar a él! Quería arrastrarme de ser necesario… pero mi cuerpo permaneció inmóvil.
—Bombón… —volvió a llamarme, y yo, ni siquiera fui capaz de levantar el rostro.
MAKER POV
Todo había pasado tan rápido, que aun me contaba creerlo. Hace apenas unos minutos había descubierto que Serena siempre fue, de hecho, el portador, y ante esa revelación, la creía pérdida para siempre, la creí muerta. Pero ahora, aparentemente ella seguía aquí, luchando contra el enemigo que se encontraba en su interior.
—Bombón— La llamo mi hermano, pero ella no volvió a levantar la mirada. Seiya intento incorporarse sin lograrlo por cuenta propia. Se encontraba muy malherido en mis brazos, después de que la alabarda la Saturn penetrara accidentalmente su pecho, cuando Maryus quito a Kya del camino. La herida era profunda, me resultaba un milagro el que siguiera vivo.
—Por favor —Me susurro, y no fueron precisas más palabras para conocer sus deseos. Lo ayude a incorporarse, y él, por cuenta propia, y haciendo sin duda un supremo esfuerzo, se acero a Serena.
Sus rodillas se doblaron cuando estuvo frente a ella, quedando a su altura. El volvió a llamarla, y ella, una vez más, no respondió a su llamado.
SEIYA POV
La energía que rodeaba su cuerpo había desaparecido. Ella permanecía en silencio, con la mirada fija en el pavimento. Ya no se escuchaba su llanto, ya no había ninguna clase de murmullos prevenientes de sus labios, sin embargo, sus lágrimas habían dejado un rastro en el suelo bajo sus ojos.
Lleve mi mano hasta el contorno de su mejilla derecha, y la incite a levantar el rostro. Su celeste mirada se unió a la mía. En sus ojos se expresaba el dolor y el arrepentimiento por sus actos. ¿Qué había cruzado por su mente al ocultarnos algo como esto?
Tuve deseos de refugiarla en mis brazos y jurarle que todo estaría bien. Que encontraríamos la manera de resolverlo. Que aun existía un futuro para nosotros…
Pero no quise mentirle…
Sentía que la vida se me escapaba con cada gota de sangre que brotaba por mi herida. Sentía que en cualquier minuto mis ojos se cerrarían para siempre, y anhelaba ver su rostro hasta el último instante.
Me sentía culpable ante la posibilidad de morir y abandonarla sin poder brindarle algún tipo de ayuda. ¿Pero qué podía hacer? Mis manos parecían ser tan inútiles como el resto en aquel lugar.
No supe que decirle. Las palabras me habían abandonado. Solo esperaba que mis ojos siguieran expresándole mi amor. Porque yo la amaba, aun a pesar de sus errores, aun a pesar del sufrimiento que su engaño habían causado en mi. Aun a pesar de haberme mentido a la cara… yo la amaba.
Mi mano acaricio su rostro, y ella se dejo llevar por aquella caricia. Sus ojos se cerraron y sus labios dibujaron una tenue sonrisa. Se veía tan indefensa y derrotada, lista para derrumbarse al primer soplo del viento.
—Bombón… te amo—Le asegure dispuesto a que jamás lo dudara. La sonrisa en sus labios se amplio, mostrándose casi divertida, y un escalofrío recorrió mi espalda cuando sus ojos se abrieron revelando una mirada color rubí.
Su rostro se aparto de mi, y la vi ponerse de pie dejándome de rodillas frente a ella—Eso es muy tierno—Aseguro con burla— y extremadamente ridículo.
No soporte ver aquel desprecio en sus facciones y desvié la mirada. Ella se inclino acercando su rostro al mío. Su mano sujeto con fuerza mi mentón obligándome a volver hacia ella mi mirada. — ¿Confiesas tu amor y un segundo después ocultas el rostro? Haces que me confunda—Se burlo.
— ¡Tú no eres ella!
—Soy quien quiero ser— Aseguro, y ante mis ojos, el color de los suyos volvió a cambiar, y la bata que cubría su cuerpo fue remplazada por el blanco vestido que distinguía a la princesa de la luna. — ¿Lo ves?
—Tener su imagen no te convierte en ella
—Tengo más que su amiguen—Aseguro— tengo su vida en mis manos… incluso tu vida— Una patada en mi pecho me hizo caer de espaldas y antes de hacer el intento de incorporarme, la punta de su negra espada tocaba la piel de mi cuello.
— ¡Seiya!— Escuche el llamado temeroso de Maker y de reojo pude verla correr hacia mi preparando su ataque. Ella no se inmuto.
— ¡No la lastimes!—Le rogué a Maker, quien mostrándose sorprendida, detuvo su ataque.
— ¡No es ella... y quizás jamás vuelva a serlo! No permitiré que mueras en manos de Kya.
— ¡Moriré! ¿Qué importa cómo? Solo quiero llevarme su imagen en la memoria.
— ¡Mírala! Aun su imagen se distorsiona al expresar un desprecio y arrogancia que ella jamás sentiría.
Era verdad, los hermosos ojos de mi bombón jamás expresarían esa clase de sentimientos. Su expresión era furiosa, su sonrisa malvada, sin embargo, en aquella fría mirada, yo aun podía ver una pequeña chispa de luz perteneciente solo a ella, un dejo de tristeza difícil de ignorar.
—Pero… yo aun la veo…—le asegure a mi hermana.— Yo aun te veo—le dije a mi bombón,
MAKER POV
Me deje caer de rodillas mientras contemplaba lo que sin duda seria el final de Seiya.
Por mi mente había pasado la idea de seguir luchando e intentar salvarlo, pero todas tenían razón ¿Qué caso tenía ya? La sailors se había rendido, mientras que Artemis, los guardianes, e incluso ese tal Maryus, no movían un solo dedo ante aquella situación.
Todo estaba perdido. No había ninguna esperanza en un futuro para ninguno de los presentes. Seiya había decidido entregar lo que le quedaba de vida, tan solo con el consuelo de morir mirando el rostro de su amada.
Yo también me rendía. Uranus tenía razón. No había razón para luchar. Ya no había esperanzas.
PLUT POV
Todo parecía tan irreal como escalofriante. ¿Cómo es que las puertas del tiempo no me habían mostrado nada de esto? ¿Cómo es que yo, siendo la guardiana que soy, jamás supe, o pude siquiera imaginar algo así?
Ya había sido demasiado doloroso perder el futuro por el que alguna vez luchamos, y aun así, lo habíamos aceptado con la esperanza y la resignación de que nuestra princesa llegara a ser feliz. Pero ahora, estábamos incluso a punto de perderla a ella.
¿Qué milagro podíamos esperar? ¿A qué ilusión podíamos aferrarnos? Todo parecía estar perdido. Todo estaba mucho más allá, del alcance de nuestras manos…
SERENA POV
— Yo aun te veo… —Sus palabras me llegaron como una descarga de energía que logro estremecerme— Detrás de esta mirada furiosa y de estas facciones sombrías, yo aun te veo— Me aseguro con la mirada enternecida… como en aquella ocasión — Sé que estas ahí, en algún rincón, detrás de este rostro, de esta furia y desprecio. Sé que estas ahí, cautiva... y quiero que te salves a ti misma, y vuelvas conmigo.
— ¿Acaso no es patético?—La ignore. La mirada de Kya sobre él, me permitía seguir viendo su rostro, su dulce rostro que a pesar del dolor y la decepción, aun reflejaba un gran amor por mí.
—Eres un idiota, ella no puede hacer tal cosa. —Le aseguro burlándose de la esperanza que aun habitaba en su mirada.
—Te veo…—Se dirigió a mí, ignorándola a ella —y te juro bombón que jamás perdonare que te rindas, jamás perdonare que dejes de luchar —Me aseguro haciendo que el corazón se me estrujara— No me abandones. No abandones a todos los que te amamos.
—¿Qué te hace creer que ella te escucha? ¿No lo ves? Ahora soy yo quien habita por completo este cuerpo. Ya no hay nada de ella aquí. —Le mintió— por lo tanto, tú, y tu estúpido amor, pueden irse al infierno.
La espada en mi mano se alzo dispuesta a darle fin a su vida. —Contempla su muerte Serenety, y muere tú con él, en mi interior.
El rostro de Seiya, lejos de expresar miedo o rencor ante lo que prometía ser su propio fin, me seguía mirando con amor.
Una lágrima escapo de sus ojos cuando la espada en mi mano estaba por alcanzar su pecho, y en su boca se dibujaron tres palabras acompañadas de una tenue sonrisa, tres palabras que a pesar de no escuchar, pude fácilmente leer en sus labios: Siempre te amare.
ARTEMIS POV
Todo parecía producto de la más cruel pesadilla, una que empeoraba a cada minuto, una de la que jamás podríamos despertar.
Todo había sido en vano. Cada secreto, cada gota de sangre derramada, cada muerte. Incluso la escasa esperanza a la que poco antes me aferraba, había desaparecido.
Las sailors, consumidas por su decepción y desconsuelo, habían decidido aceptar el mismo final, al que nuestra princesa parecía haberse rendido.
Este era un final demasiado doloroso, uno que parecía haber llegado de la mano de Serenety. ¿Para qué luchar si nuestra princesa se había rendido? ¿Por quién luchar?
Ya ni siquiera el recuerdo de su cariño parecía ser suficiente para intentar respetar sus deseos. Para intentar salvar nuestras vidas.
No quedaba esperanza alguna. Ya no existía ningún aliento de lucha. Los corazones que allí latían solo esperaban seguir los pasos de una princesa perdida. Una que había aceptado su propia muerte. Una que había dejado de luchar.
Cualquier gramo de ilusión que pudiera quedarme en el pecho, se vio asesinado en mi interior, en el momento en que la figura de Serenety alzo en alto aquella espada, amenazando la poca vida que le quedaba a Seiya.
SERENA POV
Sentí algo desatarse en mi interior, una especie de fuerza alimentada por la furia y la desesperación que estaba sintiendo, pero en especial, por el amor.
La espada en mi mano se detuvo al tocar su piel. No supe cómo, y no me importo.
El grito de furia que inundo mi cabeza me hizo saber que, por algún milagro, yo había logrado detener a Kya.
—Nadie más morirá por mi mano—La enfrente cuando su imagen apareció frente a mí.
Una vez más la oscuridad nos rodeaba. Solo éramos ella y yo en aquel espacio.
—Tu cuerpo es mío. Hare con el lo que me plazca.
—Uranus tiene razón, yo me rendí ante ti aun antes de luchar, me doblegue con la ilusión de que ellas vivieran, de que pudieran derrotarte… Me equivoque.
—No hubiera habido diferencia.
—Sí, la habría… ¡y aun puede haberla!— Me sentía furiosa conmigo mismo, era una furia que alimentaba mis esperanzas, mi renovada determinación. —Nadie te espera, nadie clama tu nombre, no hay quien luche por ti… eres tu quien no tiene razón de vivir.
—Acabare contigo en este instante, y después terminare con el hombre que alguna vez amaste.—Me aseguro
— ¡Aun lo amo!—afirme—y amo a cada uno de los que me quitaste, y a los que aun esperan por mí.
— ¿Amor? ¿Piensas enfrentarme con amor?
—Si, por que no existe mayor poder en el universo, que el amor que habita en mí. —Sentí mi cuerpo entero vibrar por una gama de sentimientos renovados.
Ella se lanzo contra mí. Y esta vez, no tuve miedo. Sentí que mi cuerpo era recorrido por una cálida energía. Me sentí llena de luz, capaz de brillar y desterrar toda esa oscuridad que ella había implantando en mi ser. Me sentí con esperanzas, con ilusiones…
Levante mi mano hacia Kya, y la vi brillar ante sus ojos. Ella se detuvo, y en su mirada, por primera vez, encontré temor y duda. —No es posible—murmuro.
Aquel espacio comenzó a iluminarse, y la vi retroceder conforme la luz avanzaba hacia ella.
De pronto, Kya se detuvo, como si hubiera descubierto algo a su favor. Su mirada volvió a ser desafiante— Una puerta se abre cuando otra se cierra—Me dijo sonriente—Nos veremos frente a frente sin compartir un cuerpo, y solo vivirá quien logre detener el corazón que late en el pecho ajeno…
FAYRES POV
Saturn permanecía inconsciente en los brazos de Amberes, esperando el momento adecuado para acercarnos a Serenety. Esperando el milagro de que ella reaccionara, de que al perder las esperanzar que había depositado en sus sailors, se viera obligada, y en especial, decidida a tomar el control de un destino que ya se daba por perdido.
Y por un instante, cuando la vi alzar aquella espada, y amenazar la vida del hombre al que amaba, en ese segundo, incluso yo perdí las esperanzas.
La espada bajo hasta su pecho, y la punta de esta toco su piel, mas no hubo ninguna gota de sangre. No hubo herida.
La vimos paralizarse ante la mirada enamorada de aquel chico. Vimos como la espada resbalo de sus manos, y como su cuerpo, después de un destello de brillo, cayó de espaldas inconsciente, mientras que en su frente brillo tenue el emblema de su real casta.
— ¡Ahora!—grito Maryus, y guiados por instrucciones previas, mis hermanos y yo nos movimos ante la atónita mirada del resto. Colocamos a Saturn junto al cuerpo de Serenety y Maryus realizo alguna especie de hechizo para conectarlas. Una extraña energía las rodeaba a ambas creando a la vez un puente entre ellas.
—¿Qué está pasando? ¿Qué están haciendo?—Inquirió Artemis con una expresión tan desencajada como la del resto de los presentes.
—Solo ella puede vencerla—Aseguro Maryus en respuesta— yo estoy propiciando su enfrentamiento final.
Me acerque a Seiya y lo aparte un poco—Quizás mueras —le informe aun sintiéndome culpable por su herida— pero hazlo sabiendo que fue tu muerte la que permitió que ella viviera.
De sus labios no surgió ningún cuestionamiento. Simplemente sonrió.
SEIYA POV
Tuve deseos de conocer cada detalle, pero a fin de cuentas solo una cosa resultaba importante: ella se salvaría.
Confié en sus palabras. Confié en su mirada que denotaba esperanza. Confié en él tanto como hubiera confiado en cualquiera que me brindara la posibilidad de que ella viviría. Y con esa ilusión instalada en mi pecho, me deje caer por completo, reposando mi cabeza en el suelo y esperando poder verla una vez más siendo ella misma, antes de exhalar mi último aliento.
—Seiya, debes resistir un poco mas—Me dijo Maker acercándose a mí y poniendo mi cabeza sobre sus piernas.
—Lo suficiente para volver a verla. —le asegure.
MAKER POV
La sangre seguía brotando de su pecho. Aun no comprendía cómo era posible que siguiera vivo. No me quejaba, pero no lo comprendía.
Su mirada estaba fija en una inconsciente Serena en cuya frente brillaba el emblema de la familia lunar. Parecía estar dormida, sus gestos ya no revelaban ningún tipo de sufrimiento.
Maryus se aparto de ambas chicas inconscientes y la energía que las rodeaba desapareció. La primera en abrir los ojos fue Saturn, quien parecía asustada y confundida. Se incorporo quedando de rodillas en el suelo y llevo ambas manos a su pecho denotando sufrimiento. — ¿Qué han hecho? —murmuro entrecortada.
—Lo necesario—Respondió Maryus sin ninguna clase de tacto en su voz.
Ella giro su rostro y encontró a su princesa inconsciente. Se acero, y acaricio su mejilla. — Lo entiendo…—Aseguro con una media sonrisa mientras contemplaba el dulce y apacible rostro de su soberana—
SATURN POV
Serenety abrió los ojos cuando mi mano aun posaba en su mejilla. Nuestras miradas se encontraron, y en sus celestes pupilas encontré una paz y dulzura que superaba incluso la que yo recordaba en su mirada.
La vi respirar profundo, como si saboreara el aroma del viento. Su mano se poso sobre la mía y sus labios me sonrieron. — Lo has hecho… Me has liberado…
—No ha sido obra mía, pero me complacer ser instrumento—Le asegure. Ella no pareció comprenderlo. Se incorporo quedando sentada. Parecía confundida.
Su mano derecha comenzó a brillar, y un segundo después, una espada de plata se hizo presente. Ella se puso de pie, la luna en su frente brillaba más que nunca y su celeste mirada poseía una hermosa claridad. Aun así, su rostro denotaba confusión.
Intente ponerme de pie, pero un fuerte dolor en el pecho me lo impidió y sin poder evitarlo, un amargo grito de agonía escapo de mis labios.
— ¿Cuánto tiempo tiene?—Escuche preguntar a Fayres
—No mucho. Ahora ella es más poderosa que nunca, no se enfrenta a la oposición de los cristales, solo tardara unos minutos en dominarla por completo.
— ¿Qué? — Inquirió mi princesa tras comprender rápidamente las palabras del sabio—¿Cómo es posible? ¡¿Por qué?—
—Te dije que no permitiría que murieras. No estoy dispuesto a perderte.
— ¡No tenias derecho a condenarla! ¡Ella es inocente!
— ¡Condenaría a cada ser vivo de ser necesario! Derramaría cada gota de sangre existente si eso garantizara tu vida, yo no…—Una fuerte bofetada detuvo sus palabras.
—¡No tienes ningún derecho sobre mí, mucho menos sobre la vida de ella!
Mi princesa se inclino quedando a mi altura. La espada en su mano había caído a mi lado cuando ella la soltó con el fin de abofetear al sabio. —Está bien…—le dije tratando de brindarle consuelo— me alegra poder cumplir su deseo.
— ¿Qué? ¡Yo jamás desee esto!
—Lo hizo, me lo dijo aquella noche. Dijo que deseaba vivir, que deseaba tener el poder de despojar a Kya de su ser—Le recordé. Ella bajo la mirada, sin duda sus propias palabras ahora volvían a su memoria "Quisiera poder arrancarme de las entrañas la esencia de Kya, quisiera poder tenerla entre mis manos y lanzar su maldición a otro cuerpo, quisiera liberarme de esta realidad que me atormenta, escapar de un destino que parece ensañarse cada vez más en mi contra… quisiera tener la opción de vivir… "
—Hubiera condenado a cualquier inocente, pero jamás a una de ustedes. —Me aseguro llevando su mano a mi mejilla en una tierna caricia.
—Está bien. Estoy satisfecha al saber que mi muerte esta ligada a su vida.
SERENA POV
Yo no estaba satisfecha. No estaba contenta, ni tranquila. No quería una sola muerte más en mi conciencia. Aun cuando esa muerte garantizara mi vida.
La vi estremecerse bajo mi tacto. Yo sabía lo que era eso. Yo conocía ese dolor que desgarraba sus entrañas.
—Por favor—Murmuro Saturn tomando mi mano de su rostro, y colocando en ella la empuñadura de una espada. — debe ser usted…
Me puse en pie y retrocedí un paso dejando caer a mi lado la espada. —No… —murmure —Mis manos no tomaras una sola vida más. ¡No cargare con tu muerte en mi conciencia!
Sus facciones se ensombrecieron. La vi ponerse de pie para encararme. — ¡Hipócrita!— Me grito a la cara. — ¿Acaso cree que para mí fue fácil o placentero levantar mi mano en su contra? La odie por obligarme a hacerle esa promesa, y me odie a mi misma cada instante desde el momento en que pronuncie aquel juramento.
Mis ojos rehuyeron los suyos. ¿Qué argumento podría ofrecer contra aquellas palabras?
— ¡Míreme!—Exigió en un grito—Ambas sabemos perfectamente que ya no hay salvación para mí. Así que… por favor, tome esa espada y acabe con esto antes de que…
PLUT POV
Sus palabras se detuvieron cuando ella se dejo caer de rodillas y se abrazo a sí misma como queriendo contener el dolor que la destrozaba por dentro.
Corrí hacia ella, el resto de las chicas me siguió, pero apenas dimos unos pasos cuando los guardianes aparecieron frente a nosotras bloqueándonos el camino. —No deben interferir— dijo Laryus logrando que esas tres simples palabras fueran suficientes para ganarse mi oído.
—No podernos quedarnos simplemente a observar— refuto Mars mostrando la misma molestia que yo estaba sintiendo
—Solo tienen dos opciones: o se resignan a observar, o se enfrentan a nosotros en su intento de intervenir.
MARS POV
¡¿Por qué?—exigí saber.
Fue Geo quien respondió. —Porque su vida depende de la decisión que tome en los próximos minutos.
Sus palabras, lejos de disuadirme, despertaron en mí una mayor ansiedad por acercarme. Si su vida aun estaba en peligro, nosotras debíamos estar ahí para protegerla.
Di un nuevo paso, y para mi sorpresa y completa furia, una espada de fuego se hizo presente en la mano de Fayres. —El fuego no me atemoriza—le asegure.
—Entonces tenemos algo en común — sonrió arrogante.
—Ella no querría que nos enfrentemos—dijo Júpiter a mis espaldas— Si Serena confía en ellos… quizás nosotras también debamos hacerlo.
Mis manos se hicieron puño. La paciencia no era una de mis virtudes, pero la sensatez si, casi siempre.
Uranus estaba muy herida, de hecho me sorprendía que siguiera de pie con la cantidad de sangre que había perdido. Su herida no parecía ser mortal, pero sin duda le causaba dolor y pronto la mandaría a la inconsciencia. — ¿Por qué habríamos de confiar? Fueron sus palabras las que respaldaron las mentiras de ella.
—Hicimos lo que cualquiera de ustedes habría hecho en nuestra posición: —respondió Laryus a la acusación de Uranus. —cumplimos su deseo.
—Nosotras hubiéramos luchado por su vida aun en contra de sus deseos, aun en contra de ella misma…
SERENA POV
Me acerque una vez más a ella, al tiempo que notaba como su campo de energía nos rodeaba, dejándonos solas.
Me incline y pose mi mano derecha sobre su cabeza— Tienes razón, me doy cuenta de lo injusta que fui al pedirte aquello. No debí, pero no tenía muchas opciones. Solo me importaba salvar la mayor cantidad de vidas que fuera posible.
—Y aun así tus propias manos se mancharon con la sangre que ansiabas proteger.
Sentí sus palabras como un fuerte golpe que me obligo a retroceder. No fue la verdad de aquella frase lo que logro estremecerme, sino la forma en que fue dicha. — ¿Kya?
Vi el cuerpo de Saturn ponerse de pie, aun con la vista baja, y ante mis ojos, su traje de sailor desapareció, y su cuerpo se trasformo recordándome la ocasión en que la dama 9 logro dominarla. Pocos segundos después tenía frente a mí a una hermosa mujer de larga melena roja, y envidiables curvas ocultas bajo un traje rojo entallado.
Me quede paralizada mientras recordaba las últimas palabras que me dijo cuando aun poseía mi interior "Nos veremos frente a frente sin compartir un cuerpo, y solo vivirá quien logre detener el corazón que late en el pecho ajeno"
Di un nuevo paso hacia atrás. Ella levanto la vista fijando su mirada rubí en la mía, y brindándome una sonrisa burlona. —Hola—canturreó divertida, y esa simple palabra logro estremecerme.
ARTEMIS POV
Vi el dolor de Serenety en sus ojos cuando comprendió lo que recién se había dado a conocer a todos. Maryus había logrado desterrar a Kya de su ser, condenando la vida de Saturn en el proceso.
— ¡No tienes ningún derecho sobre mí, mucho menos sobre la vida de ella!— Le reprocho, y yo de inmediato note una familiaridad entre ellos que no pude comprender. ¿Acaso este era otra de los secretos de mi princesa?
Me acerque sintiéndome ansioso por contemplar una vez más la dulce mirada celeste de Serenety. A unos metros note como las sailors, tras intentar su propio acercamiento, vieron su camino obstruido por los cuatro guardianes. Eso solo dejaba a una persona libre para detenerme a mí. —Ahora veo que en realidad nunca buscaste su muerte. Pero me siento intrigado…—Confesé. El sonrió de lado. — ¿Por qué la estas ayudando aun en contra de Kya?
—Ambos sabernos que no te debo respuestas. ¿Qué caso tiene entonces que me hagas preguntas?
—Aun no sé si debo considerarte aliado o enemigo, aunque debo confesar que como aliado me causas escalofríos.
Su sonrisa se amplio—Quizás no sea tu aliado, pero por causa de Serenety, no seré tu enemigo.
— ¿Quién o que eres tú en la vida de mi princesa?
—Soy menos de lo que quisiera ser, y seré tanto como ella me permita… o incluso más.
Estaba por reprochar sus palabras, cuando note que el campo de fuerza de Saturn se elevo, rodeándola a ella y a Serenety, y apartándolas del resto de notros.
Eso no era bueno, y la reacción que aquel hecho provoco en Maryus me reafirmo que eso podría ser peligroso para mi princesa.
Lo vi correr, de hecho, todos lo hicimos, pero ninguno llego antes de que aquel escudo se cerrera dejándonos fuera.
MAKER POV
Vimos como aquel escudo se levanto en torno a ellas, y vimos también, como en su interior el cuerpo de Saturn era por completo poseído por Kya.
Seiya intento ponerse en pie, pero mis brazos se lo impidieron—No podemos interferir—
— ¡Ella está en peligro! — puntualizo lo obvio
—Y aun así no hay nada que podamos hacer, salvo tener fe y esperar lo mejor.
—Pero…
— ¿La amas?
— ¿Qué?— Se mostro un tanto sorprendido y quizás incluso ofendido ante la pegunta— ¡Por supuesto que la amo! —Afirmo con más fuerza de la que yo esperaba en su debilitado cuerpo.
—Ella también te ama, fue su amor lo que detuvo la mano de Kya. Fue el destello de su amor por ti lo que Fayres y Maryus estaban esperando para intervenir y desterrarla de su cuerpo. —Le asegure tras haber comprendido todo lo que sucedió ante nuestros ojos— y será su amor por ti lo que le dará fuerzas para vencer.
Dos nuevas lágrimas surcaron sus mejillas. No hubo palabras provenientes de su boca, tan solo un ligero asentimiento de cabeza y un destello de esperanza en su mirada.
SERENA POV
Vi como todos galopeaban y lanzaban sus ataques contra aquel escudo, pero yo, como la mayoría de ellos, sabía que el campo de energía de Saturn era impenetrable.
Kya mostro molestia ante aquella escena—Parecen pulgas queriendo saltarnos encima ¿No crees?— Obviamente no respondí, y ella se mostro indiferente ante mi mutismo.
— ¿En que estábamos?—Pregunto sínica devolviendo su mirada a mí—Oh, ya lo recuerdo, estaba por preguntarte ¿Qué se siente ser de nuevo tu misma? ¿No me extrañas ni un poquito?—Pregunto con un ridículo puchero en el rostro.
Una vez más no respondí.
— ¿Acaso me traje tu lengua cuando cambie de cuerpo?
—No permitiré que lastimes a nadie más—Le asegure
— ¿No permitirás?—Sonrió— ¿Crees poder evitarlo?
—Lo hare, hare lo que sea necesario.
— ¿Harás lo que Saturn no fue capaz de hacer? ¿Tomaras por voluntad propia la vida de un ser querido?
Baje la mirada, mis manos se hicieron puños. No deseaba hacerlo, pero al parecer, no había otra opción. —Lo hare —Asegure al tiempo que levantaba del suelo la espada que momentos antes había dejado caer.
— ¡Bravo!— Se burlo— Veamos si eres más fuerte por fuera que por dentro— y se lanzo al ataque.
FAYRES POV
Vimos el inicio de aquella batalla. Vimos como Kya intentaba herir a toda costa a nuestra princesa, y como ella, a duras penas era capaz de esquivar los cortes de su espada.
No podíamos escuchar los sonidos del interior. Ni siquiera el estruendo del acero al chocar entre si llegaba a nuestros oídos. Lo único que inundaba mi mente era aquella imagen, en la que Serenety luchaba por su vida, mientras que mis oídos tan solo llegaban los gritos de desesperación de las sailors, y los golpes que producían sus inútiles intentos por derribar aquel escudo.
— ¿Qué hay del ángel de la luz? —pregunte en busca de un milagro
—El ángel de la luz es la contraparte del ángel de la muerte. Ambos pueden surgir, y al enfrentarse, solo uno obtendrá la victoria… pero ambos consumirán la vida de aquel que los posea…
Sentí un fuerte escalofrió recorrerme— ¿Dices que…
—Digo que si el ángel de la luz surge, probablemente le brindara la victoria a Serenety, pero tras la batalla, al ver su propósito cumplido, su luz se extinguirá, y al extinguirse, se llevara consigo la vida de la princesa.
— ¿Hay algo que puedas hacer?—Pregunte desesperado en busca de algún truco que fuera capaz de ayudar en esa situación.
—Lo mismo que el resto…esperar. —Ni su voz, ni su rostro mostraba un solo gramo de tranquilidad ante aquella escena, de hecho parecía tan preocupado como el resto de nosotros, pero de su boca no volvió a salir palabra, ni de sus manos alguna acción. Al parecer, como él había dicho, solo podíamos esperar.
SERENA POV
Nuestras espadas volvieron a chocar causando un estruendo que retumbaba en aquel espacio. Ella dio un salto hacia atrás alejándose de mí, y casi con el mismo impulso volvió a lanzarse en mi contra. —Dejare que los veas morir antes de quitarte por completo la vida.
—No permitiré que las manos de Saturn se manchen como las mías. No la enviare a la muerte con el peso de una vida en su conciencia.
—Ya es tarde para eso—Aseguro— fue su alabarda la que penetro el pecho de tu amado.
—¡Seiya no ha muerto! y te aseguro que daré mi vida, y más, por impedir que suceda… Tu sabes cómo es… alguna vez lo viviste.
—Sí, el amor me llevo a la muerte… igual que lo hará contigo.
Mi mirada, por instinto, busco la de Seiya. Nosotros no compartiríamos esa suerte. Nosotros viviríamos y disfrutaríamos de un futuro hermoso. Tenía fe en eso. Tenía fe en nuestro amor. Yo sabía, por experiencia propia, que el amor era la fuerza más poderosa del universo.
Encontré su mirada débil en su pálido rostro, el me veía fijamente, con nerviosismo, con anhelo, con amor. Seguramente temeroso de que algo me pasara. Yo le sonreía tratando de brindarle consuelo y esperanza, y el, me devolvió a cambio una tenue sonrisa y una chispa de ilusión en su mirada.
—No hagan eso…—Escuche su voz interrumpiendo aquel momento— me van a provocar vomito. —Aseguro con desdén, y acto seguido provoco que la cúpula de energía que nos rodeaba se tiñera de negro, impidiéndome la visión más allá de mis propios ojos.
El pánico me invadió. No era capaz de ver ni mis propias manos. ¿De dónde podría obtener la luz que en ese momento necesitaba? Y entonces lo recordé "Ha de nacer del resplandor de la Luna y poseer en su interior la bondad del universo. Como el ángel de la luz será conocido, y como único fin tendrá en su mente la destrucción del ángel de la muerte"
¡Necesitaba despertar al ángel de la luz! Pero… ¿Cómo? ¿Era posible que siguiera vivo en mi interior después de todo lo que había sucedido? Cerré los ojos e intente concentrarme. Busque en mi interior algún sentimiento, alguna sensación que revelara su presencia, algo quizás similar a la comunicación que había llegado a tener con Kya.
Nada.
—Serenety… —Escuche su voz burlesca y cantarina — ¿No te parece divertido? ¿Le tienes miedo a la oscuridad?
Ignore su voz y permanecí quieta tratando de evitar que algún movimiento delatara mi posición. Mis manos sujetaban la espada frente a mí, mientras que yo, internamente seguía buscando algún indicio del ángel de la luz.
— ¿Acaso buscas tu luz interna?—Murmuró en mi oído derecho provocando que dirigiera la espada a mi costado. Ella se aparto y un segundo después pude escuchar su macabra risa algunos metros frente a mí.
Comencé a desesperarme, y por mi mente cruzo la idea de dejar de buscar un milagroso ángel que quizás yo misma había matado, y en cambio, realizar, como muchas otras veces, mi propio milagro. "Cristal de plata… te necesito una vez más. No permitas que mis errores se tornen aun más grandes. Bríndame tu luz… que tu poder cobre fuerza en la presencia del cristal dorado. Ahora soy la soberana de ambos… ayúdenme"
Sentí un remolino desatarse en mi interior y poco después una tenue luz brillo en cada uno de mis poros. Aquel espacio se ilumino un poco ante la luz que irradiaba mi cuerpo.
—Hija de la luna… —escuche en mi interior— Siendo quien eres, jamás debiste ser mi portador, aun menos el de ella. Tú eres la única herencia del linaje lunar. La ultima descendiente de Selene. Mi misión es tan vital como tu vida. ¿Cómo puede entonces depender una de la perdida de la otra?
Mire el rostro de Kya a unos metros frente a mí. Sus labios sin sonrisa y su mirada ahora fría, delataban su furia. Su mano derecha se cerró con fuerza en torno a la empuñadura de su espada, mientras que dos grandes y negras alas surgieron de su espalda. — Bien… se acabaron los juegos —murmuro rabiosa.
—Serenety…siendo quien eres, no puedo surgir por voluntad propia. Libérame, y seré yo quien enfrente al ángel de la muerte. Puedo restaurar la paz y las vidas que ella ha tomado. Pero debes saber hija de la luna, que mi poder y mi vida, reclaman tu poder y tu vida…
Sentí estremecerme. El ángel de la luz siempre estuvo presente, pero se negaba a surgir por temor a terminar con el linaje de Selene. Era hasta ahora que comprendía la total oposición de mi padre, en poner alguna esperanza en manos del ángel de la luz. Era por eso que él se aferraba a que debía ser yo quien acabara con Kya.
— Hija de la luna… Si estas dispuesta a pagar el precio…
— ¡Se libre!—grite con todas mis fuerzas. No había nada que pensar.
Mi sonrisa ante la furiosa mirada de Kya fue lo último de lo que estuve consiente. Sonreí, como no lo había hecho en mucho tiempo, sonreí, y después me sentí perder en la inconsciencia...
FAYRES POV
Vimos una columna de luz surgir en la cima de aquel negro escudo, y abrirse paso creando grietas hasta lograr destruirlo por completo.
Aquella luz logro segarnos por un momento, pero al enfocar una vez más la vista, nos topamos con la hermosa visión de nuestra princesa, convertida en un celestial ángel con blancas alas desplegadas.
A sus pies, un ángel más, de alas negras, se encontraba moribundo con una espada de plata clavada en su pecho. Una espada que era empuñada por la mano de mi princesa.
Sus alas eran más blancas y más grandes que nunca, su vestido destellaba como si poseyera pequeños diamantes en aquella blanca tela, su rubio cabello, como una dorada cascada, caía suelo a su espalda y sus ojos tan claros y azules, reflejaban una inmensa paz y dulzura, sin embargo, no había en ellos ninguna chispa de vida.
—Serenety…—Escuche el murmullo de Maryus. Un murmullo con dolor, con sentimiento de pérdida. Y lo supe, aquel hermoso ángel, ya no era mi princesa…
Su mirada se fijo en nosotros. Su rostro reflejaba paz, aun cuando en sus labios no había sonrisa.
—Serena—la llamo temerosa Sailors Mars, acercándose un poco.
—Yo soy el ángel de la Luz. —Hablo finalmente— Serenety ha dado su vida para que pudiera cumplir mi propósito.
Aquellas palabras nos golpearon a todos por igual. El dolor se reflejaba en cada uno de nuestros rostros.
—Has cumplido. Has matado al ángel de la muerte. ¡Ahora devuélvenos a nuestra princesa! —Exigió Uranus.
—Solo puedo devolver lo que Kya tomo… devolveré las vidas que les fueron arrebatadas. — Aseguró, comenzando a elevarse.
— ¡Sálvalo a él!—Grito Maker con un moribundo Seiya que entraba y salía de la inconsciencia, en sus brazos— Estos podrían ser sus últimos minutos.
El ángel giro su rostro hacia ellos y observo al chico por un segundo— No puedo… esa vida no fue tomada por el ángel de la muerte. — y continuo elevándose, aun a pesar de los gritos desesperados de las sailors.
— ¡Yo soy Maryus!—Exclamó el sabio colocándose al frente de todos nosotros— Selene designo tu creación por mi causa. No puedes tomar la vida de Serenety sin afectar tu misión hacia mí. ¡Devuélvemela!
El ángel se detuvo, su cristalina mirada se fijo en la de Maryus por unos segundos, después comenzó a descender. Sus pies tocaron tierra junto a Kya, cuyo cuerpo se desvanecía dejando en su lugar, el de una inconsciente Hotaru.
—He cumplido mi misión. He matado al ángel de la muerte ¿Qué es entonces lo que me exiges?—pregunto acercándose al sabio.
—El amor por el qué morí hace tantos años. Un amor que Selene aprobó y bendijo. Un amor que tú debías devolverme. Un amor que ya no se encontraba en el pecho que tu espada ha penetrado.
El ángel llego hasta el. —Ambos sabemos dónde se encuentra ese amor ahora. Igual sabemos que el corazón que lo resguarda late por alguien más. ¿Qué caso tendría entonces devolverte ese amor, si ella se niega a ti, por el amor que le profesa a otro?
—El amor que exijo esta en ella, latente, y siempre estará ahí, presente en cada una de sus miradas, de sus suspiros, palpitando en sus labios por un beso mío…
—¿Te conformarías con la clase de momentos que hasta ahora le has robado? ¿Acaso nunca vista la culpa que tus besos provocaron en ella?
—Sí, vi la culpa en su mirada ante el amor que profesa por ese chico —Afirmo señalando a un inconsciente Seiya —pero también vi en sus ojos el amor al que me aferro, y lo sentí en la entrega de sus labios en más de una ocasión.
— ¡Ella no te ama! ¿Por qué condenarla a vivir con dos amores latiendo en su pecho? ¿Por qué obligarla a mirar a dos hombres mientras se debate entre el amor que siente por ambos? ¡Nunca podrá elegir a uno solo! El amor que en su corazón habita por el otro, siempre la estará torturando. ¿Me pides que le devuelva la vida a la última descendiente de Selene, y la condene al mismo tiempo a una existencia de sufrimiento?
—¡Míralo! —Exigió el sabio señalando a Seiya — Él es el otro hombre, y ni tú, ni la propia Serenety son capaces de salvar su vida. ¡Devuélvemela! Ella no deberá debatirse entre dos hombres. Yo hare que lo olvide tras su muerte. —Le aseguro cuando la mirada del ángel regreso a sus ojos —No tienes excusa para terminar con la descendencia lunar. Salva a la última descendiente de Selene. ¡Devuélvemela!
Las manos del ángel se hicieron puños, y por un instante creí que atacaría al sabio. Sin embargo, bajo la mirada, y su cuerpo comenzó a brillar con intensidad. Se acerco aun mas a él, y le susurro al oído —"Si en verdad la amas… le permitirás amar…"— y tras esas palabras, y después de un destello de luz que nos cegó a todos, encontré a mi inconsciente princesa en los brazos del sabio.
Él sonrió al observar su hermoso rostro. En su frente brillaba el emblema lunar, y su cuerpo portaba su blanco vestido.
Maryus pareció olvidar que no se encontraban solos. Lo vi acercar su rostro al de ella, al parecer, dispuesto a besas sus labios. Sin embargo, una palabra pronunciada por mi princesa lo detuvo. —Seiya…
El rostro del sabio mostro molestia ante aquel nombre, pero sus rasgos se suavizaron cuando ella pareció recobrar el sentido. — ¿Maryus?—Lo nombro al encontrarse con sus ojos— ¿Qué ha pasado?
—Todo ha terminado Serenety, ya no debes temer…— le aseguro permitiendo que ella se pusiera de pie, frente a él.
—Bombón…—fue un murmullo apenas audible, y aun así, fue suficiente para que ella palideciera por completo.
— ¡Seiya! —grito su nombre y corrió hacia él, dejándose caer de rodillas a su lado. Tomo su rostro entre sus manos y comenzó a llorar con desesperación, al notar que la vida se escapaba de aquellos ojos.
—Ella… el ángel dijo que lo restauraría todo… dijo que devolvería las vidas que fueron tomadas. —Al parecer imploraba una respuesta. Sus ojos buscaban con desesperación algún indicio de que la vida de Seiya seria salvada.
—No fue Kya quien tomo su vida… el ángel de la luz no puede interferir en su muerte. —le informo Maryus, y en ese instante, lo odie más que nunca.
El había previsto la muerte de Seiya, y la había justificado ante mis ojos. Me sentí culpable por el sufrimiento de mi princesa. Con, o sin razón, yo había permitido que esa vida se pusiera en peligro.
— ¡No!— Grito ella lanzándose contra el pecho de su amado, y abrazando su débil cuerpo con todas sus fuerzas. —Por favor… ¡por favor!... que alguien lo ayude…—suplico con la voz desgarrada — ¿Dónde está Healer? ¡Ella puede sanarlo!
—Nadie ha vuelto de la muerte aun. —Fue la dolida y cansada voz de Maker quien le dio la fatídica respuesta.
—Está bien… —Se escucho un nuevo murmullo de los labios del chico— al menos viví lo suficiente para verte vivir.
—No… no digas eso… por favor… no te resignes a dejarme… ¿Acaso olvidas que tú amor me devolvió la ilusión de vivir?... por favor…. no me dejes sin el ahora. —le suplico evidenciando su pena.
—Dijiste que ni el poder del ángel de la luz, ni el de Serenety serian capaces de salvarlo, pero… no dijiste nada sobre tu poder. —Medite en voz alta, delatando al sabio.
Los enrojecidos ojos de Serenety buscaron con desesperación los de Maryus —Si esta en tu poder… te lo ruego… ¡Sálvalo!
SERENA POV
Tuve deseos de gritar y de que el universo entero escuchara mi dolor. Seiya estaba muriendo en mis brazos, mientras que yo depositaba la última esperanza de salvar su vida, en las manos de un hombre que lo quería muerto.
Maryus se inclino quedando frente a mi—Daria la vida por verte feliz…pero lo que me pides va en contra de mi mismo.
— ¡No quiero tu vida!…—le reproche— quiero la suya… por favor… te lo suplico…. sálvalo… dame eso… ¡dame su vida!
—Te amo… —Escuche su murmullo como una tenue despedida, y baje la vista de nuevo a él, solo para presenciar como la vida se extinguía en su mirada.
— ¡No!—Grite tan fuerte que incluso sentí que el alma se escapaba por mi boca, y me aferre a su cuerpo con tal firmeza que la muerte tendría que llevarnos a ambos. Pero a pesar de la fuerza empleada por mis brazos, su cuerpo comenzó a desvanecerse bajo mis lágrimas.
Sentí morir. Desee morir en ese instante. Era tanto el dolor, tan grande, tan fuerte… me ahogaba…
Me deje envolver por la pena al ver como su figura se volvía traslucida. —En verdad te amo…—Escuche, pero aquellas palabras no provenían de sus labios. No me importaron.
La tenue luz que envolvía su cuerpo, comenzó a volverse intensa. Fije mi vista buscando la causa, y encontré la mano de Maryus brillando sobre la de Seiya. —En verdad te amo…— repitió cuando mis vista se poso en su mirada esmeralda que me veía con dulzura— recuérdalo cuando me veas en sus ojos…
Y después, la luz me cegó.
¿A que nadie se la esperaba?
Bueno, espero haver cubierto todos los puntos.
Yo por mi parte estoy muy orgullosa de esta historia. ¿ustedes que dicen?
Espero que les haya gustado y estare esperando anciosa sus comentarios.
Si les gusto o no el final, haganmelo saber.
Besos.
