Disclaimer: Ninguno de los personajes de Naruto me pertenecen.
38/40
¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que bien. Yo eufórica, se podría decir, todavía me parece increíble que haya no sólo llegado al review 200, sino llegado a tener 211. Es demasiado, ya les dije. Me malcrían mucho :D. En fin, en cuanto a los reviews que me dejaron. Sepan (quiero aclararlo) que no me tomo nada personal. De hecho me parece genial que me hagan saber lo que piensan. De forma honesta. Sea opinión, halago o crítica. Y más aún me parece fantástico que me hagan saber sus distintos puntos de vista. Al fin y al cabo, de eso se tratan los reviews ¿No? Y no se dan una idea lo que ayuda. Comentarios como los que me dejaron te hacen reflexionar. Sobre todo, lo que escribiste. Lo que estas escribiendo y las historias porvenir. Debo ser honesta, si no escribí un fic enfocado desde el punto de vista de Ino fue porque hasta el momento no me había surgido ninguna idea de historia para desarrollarla. :D. Sin embargo, desde hace unos días estoy trabajando en una. Que se me ocurrió mientras escribía la historia que estoy por subir, justo después de esta. En cuanto a lo de actualizar, me alegro que valoren eso. Si lo hago es porque, como ya expliqué, tiendo a ser impaciente y no me gusta esperar para leer el siguiente capítulo. Además, pienso que si se demora mucho se pierde demasiado el hilo de la historia. Es mi opinión. Por eso voy a seguir haciéndolo. Y porque me gusta hacerlo. Más si eso los complace. En fin, quería decirles, para que sepan, que considero todo lo que ustedes me dicen. Y trato de procesarlo para poder solucionar las inquietudes de cada uno lo mejor posible, dentro de mis posibilidades. Y mi forma de hacerlo. Como decía, sus reviews me ayudan muchísimo. A veces, muchísimo. Me encanta saber que tienen expectativas no solo en la historia sino en mi. Que se toman la molestia de hacerme saber lo que piensan, de forma tan honesta, porque les importa. Y acá es donde volvemos a lo de siempre :D. Donde yo les doy eternamente las gracias. Valoro mucho su esfuerzo, su opinión. Su apoyo. Sus ánimos. Y el que gasten tiempo de su vida en leer las historias, que humildemente escribí. Desde mis capacidades. Más aún que se molesten en dejarme comentarios, tan valiosos y alentadores como los que me dejan siempre. Por eso ¡Muchísimas gracias! ¡Los adoro! En fin, no los molesto más (y perdón por las extensión). Espero que el capítulo les guste… Que empiecen bonito la primavera. Que festejen el día como se debe. ¡¡Nos vemos y besitos!!
Sentimientos viajantes
XXXVIII
"Expectativas de un futuro cercano"
—Déjala Shikamaru —le imploró la rubia, tratando de recuperarla. Ambos tironearon y lucharon por el objeto hasta que la bolsa cayó al suelo. Revelando lo que había en su interior.
—Ino ¿Eso es…?
Pero no pudo terminar de articular la frase, ante él se encontraba el objeto más inesperado. En una pequeña caja coloreada entre lilas y rosas. El tipo de colores que habitualmente se solía usar en los artículos femeninos.
—Tengo un atraso —admitió ella. Bajando la mirada y tomando rápidamente el objeto. Shikamaru la contemplaba aún paralizado—. Te dije que no debías verlo.
—…un test de embarazo —finalmente terminó la frase que había querido articular en un principio.
—Si, Shikamaru ¡Un test de embarazo! —gritó, perdiendo de repente la cordura. Lágrimas empezaron a caer por sus mejillas. Estaba asustada.
—Ino, Ino —la intentó tranquilizar, rodeándola con los brazos. Ella simplemente sollozó en sus hombros. Temblando.
—Se que sólo es de tres días el atraso… —dijo la muchacha aferrándose con fuerzas a él— pero soy muy regular. Nunca tengo retrasos, ni siquiera de medio día. Puede que sea porque estoy nerviosa… pero y si…
—Tranquila —susurró él, aunque verdaderamente él estaba tan aterrorizado como ella.
—No quiero hacérmelo —dijo de repente. Él negó con la cabeza.
—No te preocupes. Esperaremos aquí… —murmuró guiando con suavidad a la chica hasta el sofá. Donde ambos se acomodaron, aún abrazados— y cuando estés lista lo harás. Lo haremos —se corrigió.
—Shika —él sonrió, desde aquella vez no le había vuelto a decir de aquella forma. Y no pudo evitarlo, acariciando la cabeza de ella recostada en su pecho le besó la frente. Con suavidad y de forma efímera.
—Fue muy tonto —admitió de repente mirando al techo. Ino levantó la mirada hasta él. Sabía a que se refería, y ciertamente tenía razón.
—Lo sé —pero él no era el culpable, y ella lo sabía.
—No pensé… en ese momento. No se me pasó por la cabeza —admitió, sintiéndose tonto. Él rara vez cometía errores de cálculo. Y tampoco era de los que actuaba por impulso, sin embargo aquella noche había sido la excepción. Si tan solo hubiera pensado en las consecuencias. Si no hubiera sido tan inocente y despreocupado.
—No fuiste el único que estaba allí —replicó la joven. Aún sosteniendo la cajita del test en la mano.
—Pero debí pensarlo —bajó la mirada, ciertamente se sentía bien tenerla allí. Entre sus brazos. Debía decírselo, pero estaba seguro de que aquel no era el momento. Si lo hacía podría alterarla aún más. Quizá cuando tuviera el resultado.
—Ya no hay nada que hacer —sollozó volviendo a perder la confianza.
—Ino, Ino —la llamó él tratando de tranquilizarla. La tomó por el mentón obligándola a mirarlo y sin poder controlarse la besó. Con lentitud y ternura. Ternura que Ino jamás había sentido, Shikamaru jamás la había besado de aquella forma. Entonces él se apartó y bajando la mirada susurró— Lo siento…
Pero ella no dijo nada, simplemente bajó la mirada hasta el objeto entre sus manos. Shikamaru seguía contemplándola fijo, con la mirada dolida. Había comprobado lo que Sakura le había dicho, y por primera vez la pelirrosa tenía razón. Peor aún… quizá no solo fuera enamoramiento. Sino amor.
Pero ella no lo podía saber, la asustaría. La alejaría, porque el moreno estaba seguro de que ella jamás aceptaría estar con alguien como él. Por voluntad, y ahora quizá estuviera embarazada ¡Dios! ¿Cuan tonto podía ser en una sola noche? El estúpido sentimiento lo estaba entorpeciendo. Pero tenía que parecer seguro, por ella.
—Shika… —habló de repente Ino— espero no haber complicado las cosas con la chica que te gusta.
Los ojos de él se abrieron de par en par ¿Acaso lo decía en serio? Al menos eso parecía pero ¿Era posible que ella aún no lo hubiera notado?
—No, yo las compliqué —admitió. Ella lo miró más no dijo nada. No, ciertamente no lo sabía.
Otros cinco minutos pasaron en absoluto silencio y una vez más la rubia joven volvió a hablar. Mientras sus orbes como zafiros se encontraban una vez más posadas en el test de embarazo.
—¿Alguna vez pensaste en tener hijos? —ante la última palabra tembló, y supo que Shikamaru lo había sentido pero no dijo nada.
—Si —admitió él—, siempre dije que tendría una familia algún día.
—¿Y si ese día llega antes? —él la miró y sonrió.
—Entonces espero que sea una niña…
Lentamente Ino recostó su cabeza en el hombro de él y pensando en sus palabras permaneció unos segundos. Sintiendo los agitados latidos de él contra su pecho, sabiendo que quizá se debiera a la terrorífica expectativa de tener un hijo a los dieciocho. Si tan solo supiera… que esa no era la razón. Ni el motivo.
—¿Una niña? —él asintió— Pensé que serías del tipo que querría un varón. Dado que piensas que todas las mujeres son problemáticas.
—Y lo son —admitió—. Además, también quiero un varón, algún día —aclaró rápidamente para no asustarla— pero prefiero que mi primer hijo sea una niña.
—Oh —ciertamente nunca se había imaginado a Shikamaru de aquella forma. Tan deseoso de algún día formar una familia. Menos aún se habría imaginado a ella, discutiendo del futuro, con él. Pero ahora quizá, aquel fuera su futuro. Entonces su corazón dio un vuelco ¿Qué sentía por él? ¿Qué se suponía que debían hacer si ella resultaba estar positivamente embarazada?
—¿Tú?
—¿Si pensé en una familia? —él asintió— Por supuesto, soy una chica. Pero… la verdad es que nunca pensé que tuviera que resolver el asunto tan pronto —bajó lentamente la mirada, evitando los ojos de él.
—Créeme Ino, yo tampoco. Todo esto es demasiado problemático…
—Lo sé, por primera vez estoy de acuerdo en algo contigo.
—Me siento halagado —replicó él sarcásticamente. Ella lo golpeó.
—¡No te pases de listo!
—Bien, bien —le dijo mientras ella volvía a recostarse sobre el pecho de él. Entonces el Nara volvió a hablar—. ¿Te sientes más tranquila? No quiero presionarte.
—No, está bien. Tienes razón, estoy evadiendo el asunto —admitió aferrándose al chico aún con más fuerzas. Luego se puso de pié cargando el objeto entre sus manos, se fue hasta el baño y antes de cerrar la puerta dijo—. Espérame aquí.
—Ino, no me iré —aclaró él, ella pareció sonreír. O al menos lo intentó y trabó la puerta. Desde el lado de adentro. Él simplemente permaneció en silencio. Contemplando el camino por el que se había perdido ella. De repente se sintió nervioso, ahora que ella se había ido podía manifestarlo. Empezó a jugar con sus dedos pulgares, como solía hacerlo cuando se impacientaba y de alguna forma temía al porvenir.
Es decir, ni siquiera se sentía un buen shinobi. Menos aún creía que podía cuidar a un bebé ¡Un bebé! De pronto pareció caer en la cuenta de la verdadera magnitud de sus actos. De la situación. Sería papá.
De pronto la imagen de una pequeña criatura vino a su mente, con pequeñas manitos y piecitos. Agitándose en sus brazos, luego en los de Ino. Imaginándolo con los ojos azules, pareciéndose a la muchacha.
Tenía que admitirlo, no estaba asustado, se sentía aterrado. Sin embargo la expectativa había cambiado en él de alguna forma. Quizá no estuviera listo para ser padre, pero si ese fuera el caso. Estaría bien. Es decir, quizá fuera problemático pero si dado el peor de los casos fueran a ser padres a él no le molestaría.
Es decir, quizá no fuera como lo habría planeado pero tampoco sentía que fuera el fin. Quizá un inicio.
—Shikamaru… —suspiró evitando poner los ojos sobre la varita del test, que se encontraba ahora sobre el lavamanos. Junto a un reloj que marcaba el tiempo transcurrido.
Volvió a contemplar las instrucciones, debía esperar cinco minutos. Allí ver el resultado en el que debía verse una primera raya, de control, para saber que el test era válido. Y en caso de ser positivo aparecería una segunda raya. Junto a la primera. Rogaba no tener que ver dos rayas ¿Qué haría? Aún no sabía lo que sentía por él. Siempre lo había visto como un amigo pero esa noche lo había cambiado todo. Y ahora quizá también cambiara sus vidas, para siempre.
Miles de cuestiones pasaban por su cabeza, que haría si lo estaba, como le dirían a sus padres ¿Acaso significaba que debían casarse? ¿Shikamaru estaría dispuesto a eso? No lo sabía. Ni siquiera sabía si eso era lo que quería ¡Dios! ¿Cómo se había metido en asunto tan engorroso? Por primera vez comprendió el significado completo del término "problemático". Y quizá aquella fuera la situación problemática por excelencia.
—Ino —susurró él, contemplando aún con fijeza la puerta.
¿Qué debía hacer? ¿Decirle lo que Sakura le había hecho notar? No estaba seguro, sabía que Ino jamás se habría fijado en alguien como él. Un segundón que no era más que un cobarde, quizá el número uno de ellos. Mientras que las expectativas de ella siempre habían sido altas, en lo que respectaba al amor. Y él no estaba a la altura, esa era la cruel realidad. Y ahora quizá, por su tonto error ella se viera forzada a estar con él. Sabiendo que tal vez Ino jamás lo habría elegido a él. No sin razón, el moreno no había querido llegar a esa situación.
Se sentía culpable, se sentía capaz de arruinarle la vida. Seguramente eso era lo que Ino pensaba en el momento. Y no la culpaba, después de todo aquella noche nunca debió haber ocurrido. Obviamente él no se arrepentía pero seguramente Ino lo veía como un error.
Finalmente los cinco minutos habían pasado, habiéndole parecido eternos. Tomó el pequeño objeto y cubriendo su resultado se puso de pié y se dispuso a salir.
—¿Ino? —levantó la mirada, allí estaba ella. Saliendo del baño con el test en mano. Rápidamente se puso de pié y corrió a ella.
—Aún no vi el resultado —confesó— quería hacerlo contigo.
—Bien…
—Negativo; una línea, positivo; dos —él asintió y poco a poco descubrieron el pequeño objeto.
Allí estaba… la primera línea (el test era válido), siguieron desplazando la mirada… pasando junto a la primera… Allí al lado…
