Gracias por los favs, follwos y obviamente, reviews! Nad, Wanda-Marie840, EvilRegals-Ameh, Paola, Nomit, MissMariFranco, Eris, Nov, kafg, Nicole y Michii15! ^^ Como se nota que suben los coments cuando hay porno sq hahhahah porno light, bueno, es leer beso, y ya empezais a mojar bragas que lo sé.

Pues bien, aquí llega seguramente, el capítulo MÁS ESPERADO de este fic, no os podréis quejar, por NADA. Sólo disfrutadlo!


CAPÍTULO 37

Por las horas que llevaban dormidas estaba claro que ya había amanecido, pero no había forma de comprobarlo, pues, en el escondite de Regina no había ninguna ventana que diese al exterior para aclarárselo. Apenas unas velas a punto de consumirse iluminaban levemente la silueta de una Emma dormida y acurrucada, por detrás, el cuerpo pegado de Regina la abrazaba y daba calor, hacía algo de frío en ese húmedo lugar, pero no importaba, el camastro era muy pequeño y tenían que arrejuntarse mucho si no querían caerse.

Regina llevaba ya unos vente minutos despierta, no solía dormir demasiado, calculaba que serían las ocho de la mañana. Sin embargo Emma dormía como un tronco. Regina no pudo evitar acariciar la mano de Emma con el brazo que tenía extendido por encima suyo, hasta que la rubia en un acto reflejo cogió dicha mano con fuerza y no la soltó. Ahora Regina era presa de Emma, no podía levantarse sin despertarla, y estaba tan preciosa dormida, que jamás se lo perdonaría, así que pasó una hora más o menos enredando su nariz en la cabellera rubia inhalando su perfume, olía tan sumamente bien...

Buenos días - sonando ronca, mientras estiraba los músculos con cuidado para no caerse, y rápidamente volvía a coger la mano de Regina que se había soltado, no podía creérselo, había pasado la noche con la exdirectora, dormida en sus brazos, Emma estaba como en un sueño, no sabía como reaccionar, Regina era una mujer hecha y derecha, y ella una cría, seguro que Regina esperaba más de ella, no que se quedase dormida como una niña... ¡que idiota! Seguro que Regina esperaba, algo mas... mas de mujer adulta - ¿Has dormido bien? - girándose con cautela, pegando su frente a la de Regina, y sintiendo su respiración en sus labios.

-No. En realidad he dormido fatal, una mocosa no hacía más que moverse y dar patadas en esta apestosa e incómoda cama de poca monta - observando como la cara de Emma se tornaba con una mueca de vergüenza, sintiéndose culpable - ¡Que inocente eres! - sonriendo satisfecha por lo malvada que podía llegar a ser, y remediándolo besando levemente los labios de Emma que no lo esperaba y no supo reaccionar.

-¡Te odio! - separándose un poco, y esta vez tomando ella las riendas y besando con más intensidad a Regina para a continuación tumbarse en su regazo - ¿Qué vamos a hacer con todo esto Regina? - intentando no mostrar un tono de preocupación.

-No lo se Em - sonando demasiado preocupada incluso, pero sin dejar de acariciar la cabeza a Emma, ella si que tenía que perder, nadie la quería de vuelta, salvo quizás su hijo con ayuda de Emma, sin embargo, a Emma, hiciese lo que hiciese todos la perdonarían y recibirían con los brazos abiertos. En el fondo estaba tan celosa que le entraban ganas de aplastar con sus propias manos esa cabeza hueca que estaba acariciando. Pero al segundo, todas las ideas demenciales se la iban, al notar los labios de Emma posándose en su tripa, podía ser tan mona...

-Tengo hambre... - quejándose como una niña pequeña mientras mordisqueaba a Regina con cariño.


-¿Has visto a Emma? - acercándose a la mesa de profesores, dirigiéndose a Belle que hablaba afablemente con Gold.

-No, no tengo ni idea de donde está Henry cariño...

-Ya... vale, si la ves dila que la estoy buscando.

-Henry... ¿has preguntado a Neal? Ayer durmieron en el coche... quizás hoy, no se...

-No, no está con él, Neal me dijo que tu sabrías algo tal vez.

-No, no se nada, lo siento - bajando la cabeza, todo el comedor estaba mirando con cara de acusación, como si ella tuviese la culpa de todo lo ocurrido, y total por haber insinuado ayer que sabía donde se escondía Regina. Eran tan estúpidos, obviamente Emma había ido a buscarla, sin su ayuda, y estaba con ella... pero no podía decírselo al niño, no delante de todo el mundo.

En el pasillo...

-¿Qué te ha dicho Belle? - preguntando como si de una orden se tratase.

-Nada, no sabe nada - sintiéndose intimidado el crío.

-Déjalo Blanca... está claro que está con Regina, pero Belle no va a decírnoslo, gracias por todo Henry - despeinándolo un poco a modo de gratitud.

-¿De verdad no sabes donde está la guarida de tu madre?

-¡No! Ya te lo he dicho... no se nada, solo que Emma iba a hablar con ella... ¡y ya déjame en paz! Ellas son mis mamás, y no quiero ser un chivato - saliendo corriendo en dirección contraria a por la que venía Neal.

-¿Qué ha pasado? ¿Por qué parece estar huyendo el chaval? - mirando con cara de acusita a David y Mary Margaret.

-Quizás lo he presionado un poco... y no deja de ser un niño - cayendo en los brazos de David derrotada - Pero tengo tanto miedo por Emma, y lo que esa horrible mujer pueda haberla hecho...

-¿Ves Emma? Y esos son los dos idiotas de los que te aparté, en el fondo considero que deberías agradecérmelo - apareciendo por detrás de Neal, ambas mujeres, de la mano.

-¿Qué significa esto? - mirando sorprendidos los tres, pero siendo sólo capaz de reaccionar David.

-¿El qué exactamente David...? o debería decir, papi - apretando más fuerte a Regina, casi sin dejar que pasase la sangre a la mano... habían decidido atreverse a hablar, y lo harían juntas, aparte de que Emma tenía mucho hambre y para ello tenían que ir al comedor.

-Hija, Regina... Regina... - encendiéndosela los ojos como nunca antes se la habían puesto, desorbitados, llenos de rabia, esa mujer, arrogante, malvada, estaba apartándola de su pequeña.

-Regina y yo estamos juntas. Y cuando asumáis eso, quizás podamos hablar - soltándolo por fin, sin tapujos, importándola muy poco lo que sus nuevos padres opinasen, no obstante, mirando de reojo a Neal, al fin y al cabo él si era un amigo.

-Emma, voy a buscar a mi hijo... perdón, nuestro hijo, y hablar con él... tú come, ya que tenías tanto hambre - ironizando - luego nos vemos - soltando la mano a Emma y dándola un profundo beso en la mejilla, no quería provocar al personal besando sus labios. Dicho eso, sonrío malévolamente a los tres enclenques y salió en busca de su hijo.

Emma algo sonrojada, ignorando a los seis ojos pegados en ella, entró al comedor, como no, siendo el centro de atención, pero sin importarle, dirigiéndose a donde se encontraba su mejor amiga, y sentándose a su lado. Era la única que no la reprochaba nada... bueno, era la única que lo sabía de sus labios, y ¿cómo iba a cuestionarla cuando ella era la novia de Gold? Al menos Regina, aparentemente, era joven... Belle la sonrió y la ofreció una taza de leche, Emma asintió y empezó a bromear son Gold sobre Belle. Por fin, encajaba en algún lado, tras todo lo ocurrido, y sentía que el mundo no se la venía encima.


¡Henry! Se que estás por aquí escondido, de pequeño siempre venías aquí... - encontrando por fin a su pequeño en el hueco de debajo de la escalera - Que casualidad, Emma también ha venido un par de veces aquí cuando se ha enfadado por algo.

Si, se lo enseñe yo, sabía que nadie miraría aquí... nadie salvo tú - bajando la cabeza, se sentía mal con su madre, por todo lo que había dicho, y por "ayudar" antes a MM y David.

-Cariño, se todo lo que ha ocurrido, más lo que Emma me ha contado, y todo está bien. Por mi parte, no tengo nada que reprocharte - sentándose a su lado - Pero te debo una disculpa, por engañarte todo este tiempo, a ti, y a todos supongo, pero en realidad, solo me importa tu opinión.

-Y la de Emma... - sintiéndose algo celoso, sus dos madres parecían preferir ignorarle para estar juntas.

-Bueno, eso es algo que debemos contarte, ambas, juntas... no yo sola - sintiéndose incómoda, ¿cómo se le cuenta a un crío de diez años que sus dos madres son... novias? No sabía ni como nombrarlo, para ella era más raro que para nadie, sólo Emma parecía encajarlo, quizás era demasiado clásica.

-No te preocupes mamá, lo único que no quiero es que vuelvas a mentirme.

-Jamás lo haré cariño - abrazando a Henry con toda su fuerza, lo adoraba tanto y se habían distanciado tanto - Nunca te mentiré, pase lo que pase.