Nota a Kirana-Taisho: ¿Será que Mitsuru comienza a caer por 'el coso emo'? No pienso adelantar nada xD... Podría... pero nah, dejaré que el suspenso haga su trabajo :)
38. Luz y Oscuridad
El Domingo después de los exámenes. Minato había pasado el resto de la noche luego de Tartarus pensando en lo que había descubierto gracias a su charla con Mitsuru. Se encontraba discutiendo lo ocurrido con sus Demonios.
"¿Dijeron que se estaba agarrando la cabeza y murmurando algo sobre mentir?" Minato preguntó.
"Así es, Jefe. Es obvio que sabe más de lo que dice." David dijo. "... Aunque no se si quieras presionarla con esto. Parecía que estaba muy afectada."
"¿Y qué se supone que haga? ¡¿Fingir que no lo sabe y esperar hasta que ella quiera?! ¡Ella es el control de misión! ¡Si ella colapsa, el resto estaremos jodidos!" Jack gritó.
"Es cierto, pero confrontarala sería una falta a su confianza." Minato pensó. "Al principio pensaba que algo no estaba bien cuando parecía empeñada en descartar la idea de que los documentos se referían a Iwatodai, peor algo como esto..."
"La doncella claramente está sufriendo. Su lealtad está con algo más grande que tú." Matador dijo. "Sospecho que tiene algo que ver con su lugar dentro de la Corporación Kirijo... Ella es la heredera."
"... Por retorcido que pueda ser eso, debo dejarlo pasar." Minato dijo. "Y tendré que seguirle el juego... aunque puede que eso la mate por dentro. Si una gran revelación llegara a pasar... Bueno, ya lidiaré con eso cuando llegue el momento."
"... ¿No vas a usar esto en su contra?" Jack preguntó.
"¡Claro que no lo hará, tonto! ¡Ella está sufriendo mucho más que él!" David dijo.
"David tiene un punto, pero esa no es la única razón... Esto es algo que con lo que no puede sola. Usar algo como esto contra alguien sería lo mismo que sostener el hecho de que nacieron siendo iguales a sus padres, sólo para tener que enfrentarse a ellos." Minato dijo.
"En efecto. Su destino es uno difícil." Matador dijo.
"Y no es mi lugar el molestarla con eso." Minato dijo. "Debo trabajar en un par de horas... Creo que haré mi buena acción del día y rezaré por Mitsuru antes."
"¿Rezar? ¿Un ateo como tú?" Jack preguntó.
"Puede que no crea en los dioses, pero estoy seguro de que al menos algunos de ellos existen en una forma u otra. Sea lo que sea que vaya a recibir mis oraciones, será mejor que ayude a Mitsuru. De otro modo, lo destruiré yo mismo." Minato dijo.
Se puso una camiseta blanca con un dibujo de un hombre al que se le derretía la piel, con una expresión de dolor en el frente y dos niños con un predicamento similar en la espalda, parados sobre un mar de un líquido negro que comenzaba en la mitad inferior de la camiseta, y su pantalón negro de muchos bolsillos. Se colocó su gorro y un par de tenis, y salió del dormitorio a las cinco y media de la madrugada. Caminó hasta el Santuario Naganaki, y vió que había un perro de raza Shiba Inu durmiendo en la principal zona de oraciones.
"... Justo en mi camino." Minato pensó. Mientras ideaba algún modo de mover al perro, éste despertó. Le gruñó. "Oye, calma. Sólo vine a rezar." Minato dijo. El perro siguió gruñendo, pero eventualmente se detuvo y se hizo a un lado, vigilándolo todo el tiempo por el rabillo del ojo.
"Puede sentirnos." David dijo. "Y no ayuda el hecho de que estás alterado."
"Puede saber eso, ¿eh? No es lo más extraño que e escuchado." Minato respondió mentalmente. Tomó el recién desocupado puesto, y comenzó su versión de una oración silenciosa.
"Querido lo que carajos viva aquí. Espíritu Naganaki, conjuración Yomi, realmente no me interesa, pero seas lo que seas, escúchame. Tengo una amiga llamada Mitsuru Kirijo que destrozandose por dentro en este preciso instante porque tiene que ocultar cosas de todos a su alrededor. Quiero que la hagas sentir mejor, de un modo u otro. Fracasar en esto resultará conmigo encontrándote y matándote. Será fácil. Conozco a Lucifer, Lucifuge, y a Paimon personalmente."
"Estás mintiendo." una voz difusa respondió en su cabeza.
"¿Oh, me contestas? ¿Quieres que los llame y los ponga en el teléfono? Tengo Magatamas y Demonios de sobra como para encargarme del trasero de una deidad menor."
"¡¿Qué?! ¡¿Tienes Demonios contigo?!"
"Puedes apostar a que si. ¡Tengo a Jack el Destripador, a David, y al Matador a mi dispocisión! ¡Así que no me vengas a decir lo que puedo o no puedo exigirte!"
"O-oye, cálmate un poco... ¿dijiste que quieres que alivie los problemas de Mitsuru Kirijo, cierto? ¡Veré lo que puedo hacer... pero esa no es mi especialidad, asi que no esperes un milagro!"
"Sólo quiero resultados. No es necesario que repentinamente alcance el Nirvana, sólo debe permanecer feliz."
"Entendido... ¿No necesitas que haga algo más, o sí? Después de todo, no puedo hacer muchas cosas a la vez."
"Eso será todo por ahora. No me descepciones... a menos de que quieras que cobre algunos favores con Hitoshura."
"¡C-claro, Jefe! ¡Yo me encargo!"
La voz se desvaneció, y Minato se sintió satisfecho con los resultados de su oración. Fue a sacar un boleto de suerte, y obtuvo 'Increíble fortuna'. Casi inmediatamente después, volteó y notó que estaba pisando una pila de billetes de diez mil yenes. "Así me gusta." Minato pensó mientras se embolsaba el dinero.
"Normalmente, una cantidad de dinero como esa tendría que ser reportada a la policia." una voz dijo desde una banca cerca al patio de juegos. Minato se dió la vuelta y vió a Ikutsuki sentado ahí, leyendo un libro. "Pero creo que podemos hacer una excepción por un defensor de la paz."
"No esperaba encontrarte aquí, Ikutsuki." Minato dijo. Le dió un vistazo al patio de juegos. "¿Esperando a otra victima?"
"¡¿Qué-?!" Ikutsuki exclamó, poniéndose de pie y alejándose un poco del patio de juegos. "¡Quiero que sepas que yo no hago esas cosas! ¡Este lugar es maravillosamente pacífico, y por lo tanto, es un excelente lugar para leer!"
Minato soltó una carcajada. "Sólo jugaba contigo, Presidente."
"Hmph... Preferiría que no dijeras cosas que pudieran llevarme a prisión." Ikutsuki dijo. "De todos modos, ¿por qué estás aquí? No pensé que fueras de los que visitan un santuario muy seguido."
"Fue un mero capricho. Y además, acabo de hacer una gran suma de dinero."
"¿En ese caso, estaría mal preguntar qué fue lo que pediste?"
"¿Oh, captaste eso, eh?... No veo porque no." Minato se encogió de hombros. "Tú tienes algunos contactos con el Grupo Kirijo, ¿verdad?"
"Si. ¿Por qué lo preguntas?"
"¿Sabes que puedo invocar a mis Demonios? Bueno, pues durante una charla que tuve con Mitsuru acerca de la historia de Tartarus y su relación con algunos... viejos documentos que encontré en su interior. Ella comenzó a... evadir la dirección a la que quería llevar la conversación, por lo que dejé a uno de ellos antes de que saliera de la habitación." Minato explicó.
"... Estaba perturbada por algo, ¿verdad?" Ikutsuki preguntó.
"Exacto... estaba murmurando algo sobre estarmintiendome a pesar de lo mucho que confiaba en ella, y cosas por el estilo." Minato dijo, al tiempo que sonreía de manera irónica. "Ahora que lo pienso, no pude confiar tanto en ella si la estaba espiando, ¿eh?"
"Lo que hiciste es perfectamente comprensible. Sentiste que estabas siendo engañado y querías confirmar tus sospechas." Ikutsuki dijo. "... Yo podría decirte lo que está ocultando. Pero una vez que sepas la verdad, ya no habrá modo de regresar esa ignorancia de vuelta. ¿Quieres saber sobre la historia de Tartarus?"
"... Creo que ella sabe que nosotros no podríamos manejar la verdad ahora mismo." Minato dijo. "De ser así, me haré la vista gorda hasta que esté cómoda con que nosotros lo sepamos." se rió. "Aunque debo agradecerte, tanto por la oferta, como por demostrarme que tú también estás al tanto de las cosas."
"Ah, te diste cuenta... muy bien." ikutsuki dijo. "... ¿No es un poco triste que tengamos que mentirnos de este modo?"
"Tal vez. Pero cualquier relación en la que ambas personas sean honestas todo el tiempo usualmente es superficial y sin valor." Minato dijo.
"Duras palabras. Aunque puedo entender tu razonamiento." Ikutsuki dijo. "Es una pena que alguien tan joven como tú piense así... eso dice mucho del mundo en el que vivimos."
Minato se echó a reír. "No creo que el mundo tenga algo que ver con esto." respondió. "Es la gente que lo contamina."
"¿Contamina?" Ikutsuki preguntó, sorprendido por el comentario. "¿No serás un nihilista, o si?"
"No me malentiendas... el mundo tiene gente que vive en él, y gente que lo contamina. Una persona que lo contamina es cualquiera que no vive en él." Minato dijo.
"¿Y por vivir te refieres a...?"
"Hacer algo que afecte a alguien más que a ellos mismos, de un modo u otro. Como yo lo veo, un asesino serial está tan vivo como un médico, incluso puede que un poco más." Minato dijo.
Esta vez fue Ikutsuki quien comenzó a reír. "Dices que te haces de la vista gorda ante la verdad... pero me parece que ya la has visto. O más bien, la has visto, y has elegido darte la vuelta. Leí tu expediente, Minato."
"... ¿Cuál es la lista?"
"Fuiste abusado a la edad de ocho años, abandonado a los diez, torturado a los trece, y obligado a entrar a un club de pelea clandestino a los catorce, donde tuviste que matar a otros chicos para sobrevivir... Oh, y olvidé mencionar que fuiste metido a un instituto a las edades de nueve y once, y luego obligado a tomar terapia a los quince, hace sólo dos años." Ikutsuki dijo. "Y aún así siempre te ves con una actitud bastante alegre..."
"Sabes, lo primero que aprendí luego de que fui abandonado fue que deprimirse no soluciona nada." Minato dijo. "Si tienes un problema, lo resuelves. Por ejemplo, ¿sabías que le metí un escalpelo en la tráquea a la mujer que me solía torturar una semana antes de que me movieran a otro hogar?"
"No... dejaron ese detalle convenientemente fuera del archivo." Ikutsuki dijo. "Pero aún así... Debo preguntar. ¿Cómo puedes mantener esta personalidad, aún con todo lo que has pasado?"
"Se llama 'Apatía Selectiva'" Minato dijo. "Si hay algo que no te gusta, ni siquiera deberías gastar energías pensando en ello... de ese modo, harás que las cosas que importan de verdad sean más preciosas."
"... Eres toda una joyita." Ikutsuki dijo. "¿Realmente puedes ignorar todo lo que no te gusta?"
"Ha funcionado hasta ahora."
"¿Y entonces, cuando te deje de gustar el mundo, que harás?"
"... Supongo que tendría que cambiarlo en ese punto, o morir intentándolo. Pero aún falta mucho para que llegue a eso."
Ikutsuki volvió a reirse. "Tienes un modo interesante de pensar, Minato... Tendremos que hablar de otros temas como este en el futuro."
¡CRACK!
Tú eres Yo... Y Yo soy Tú...
Serás bendecido al crear Personas del Arcano El Diablo...
"Heh. No puedo esperar a eso." Minato dijo. "¿Pero, a dónde vas ahora?"
"Como Presidente, debo dar algunos reportes sobre las actividades 'oficiales' del SEES" dijo. "Parte de esto implica una videoconferencia, por lo que debo regresar a casa. Hasta la próxima."
"Oh... no sabía que realmente tenías que hacer trabajo de verdad." Minato dijo. Ikutsuki se rió un poco y se alejó del lugar. Minato le dió un vistazo a su reloj. Aún tenía casi dos horas antes de trabajar también, por lo que fue a la Estación Iwatodai, y comió algo en Hagakure. Luego de eso, se dirigió a su trabajo.
Entró a la oficina, con su música a todo volumen en sus audífonos, y fue directo a los vestidores. Casi llegaba cuando Nemissa tomó su brazo y lo llevó a la parte de atrás. "¡Quítate los malditos audífonos!" le dijo, y Minato lo hizo.
"¿En serio trajiste al equipo de filmación?" Minato preguntó.
"Si, y vas a trabajar horas extra. Espero POR LO MENOS suficiente material para un anuncio de televisión y otras fotos publicitarias para tres revistas." Nemissa dijo.
"¿Y aumentar mi fama en el proceso? Claro." Minato se rió. Nemissa lo obligó a entar a la habitación en donde estaba el equipo de filmación, y la sesión de fotografía comenzó.
Tres horas de posar, modelar, e incómodos ángulos de cámara después, Minato entró a la oficina de nuevo. "Entonces, ¿cuándo crees que el comercial de televisión estará listo?" preguntó.
"En una semana o dos. Los anuncios en las revistas saldrán en el siguiente número." le respondió sin quitar la vista de sus laptops.
"Qué bien. ¿Vas a ponerte íntima conmigo digitalmente otra vez?"
"Si creo que lo hará más efectivo, entonces si, lo haré."
"¿En ese caso, te molestaría si digo que tu y yo estamos saliendo?"
"Puedes decir lo que quieras. Lo negaré todo."
"... Hoy estás inusualmente callada, ¿no?" Minato preguntó.
"Estoy ocupada pensando en maneras de hacerte pagar por no trabajar esta semana." Nemissa dijo.
"... ¿Qué tal si pongo estos 40,000 yenes por aquí y quedamos a mano?" Minato preguntó. Nemissa se detuvo y miró cómo Minato colocaba el dinero en su escritorio. Él retrocedió con una sonrisa maliciosa en su rostro. "Boom."
"... Considéralo hecho." Nemissa dijo. "Ya entendiste cómo funciona esto."
"El efectivo manda, ¿verdad?" Minato dijo. "Debería apresurarme y terminar mi turno. No puedo dejar pasar el tiempo para jugar con mis títeres."
Nemissa soltó una risita y regresó a su trabajo mientras Minato se cambiaba y comenzaba su trabajo. Realizó venta tras venta, y el día terminó rápidamente. Se despidió de Nemissa y regresó al dormitorio. Yukari y Junpei eran los únicos en la estancia a esa hora.
"¡Oh, hola!" Yukari lo saludó al entrar. "... Esa es una camiseta espantosa."
"Me parece que es linda." Minato dijo mientras firmaba ne la recepción. "¿Tienen hambre?"
"¡De hecho, no te molestes en cocinar! ¡Nuestros senpai dijeron que nos harían una gran cena por hacerlo tan bien y por el progreso que el SEES ha hecho!" Junpei dijo. "¡Espero que sea algo elegante!"
"Fue algo espontáneo... aparentemente Mitsuru-senpai insistió en darnos algo por nuestros esfuerzos." Yukari dijo.
"... Será mejor que esa plegaria haya funcionado." Minato pensó. "Supongo que piensa que como líder no nos está recompensando adecuadamente... Puedo entender de dónde viene eso."
"¡Hey, si eso significa comida gratis, por mí está bien!" Junpei dijo. Yukari suspiró.
"Claro que dirías eso, Estúpei." Yukari dijo.
"Ya no me llamarás de ese modo cuando saquen los resultados, Yupida." Junpei dijo.
Minato los dejó con su pequeña pelea y se dió un baño. Se puso algo más casual; una camiseta azul y shorts deportivos negros, quitándose el gorro por lo que quedaba del día. Bajó las escaleras y vió que la puerta principal estaba abierta. Mitsuru entró, seguida por Shinjiro y Akihiko, con ambos cargando grandes bolsas, posiblemente llenas de comida.
"Despejen la mesa. Es hora de comer." Shinjiro dijo al entrar.
"Parece que alguien tiene hambre." Minato dijo mientras iba a la mesa. Luego de que los platos fueron colocados, los asientos ocupados, y las bebidas servidas, Mitsuru se sentó a la cabeza de la mesa, frente a Minato. El lado de la mesa más cercano a la puerta se encontraba vacío.
"Me gustaría tomarme un momento para agradecerle personalmente a todos y cada uno de ustedes por us esfuerzos." Mitsuru dijo.
"¿Eh? Quiero decir, no tienes que hacerlo..." Yukari dijo.
"No, debo hacerlo, Yukari... Los he tratado como si fueran soldados, como dijiste antes." Mitsuru respondió. "Si no les importa, iré en orden."
"¿Entonces primero será Minato o yo?" Akihiko preguntó.
"Comenzaré contigo, Akihiko." Mitsuru dijo. Se aclaró la garganta. "Nunca he dicho realmente lo mucho que aprecio tu continua dedicación y lealtad... tú y Shinjiro fueron los primeros miembros del SEES además de mi misma, y aunque Shinjiro tuvo que irse, tú te quedaste, sabiendo de sobra lo que le pudo haber pasado. De verdad te agradezco por todas las veces que has permanecido a mi lado."
Nadie esperaba que Akihiko se sonrrojara y apartara la vista. Se había quedado sin palabras. "¡N-no fue nada!" dijo alzando la voz. ¡Q-quiero decir, lo volvería a hacer sin dudarlo!" Shinjiro comenzó a reirse, y pronto lo siguió el resto del SEES. "¡O-oigan! ¡¿Qué demonios?!"
"Sabemos que podemos contar contigo, Akihiko... nos reconforta a todos." Mitsuru dijo. Akihiko respiró hondo y asintió. Cuando las risitas terminaron, Mitsuru dirigió su atención hacia Shinjiro.
"... Puedes saltarme si quieres. Sé que tengo poco más que decepciones sobre mis hombros." dijo.
"Eso no es del todo cierto, Shinjiro." Mitsuru dijo. "Sin ti, el SEES nunca hubiera podido llegar más allá de donde comenzó... siempre estuviste listo para la acción, y nunca te retiraste de una pelea. Incluso ahora, aunque tu personalidad haya cambiado, sigues viviendo por esos principios. Regresaste al SEES después de todo este tiempo, mucho más fuerte que antes, y ahora eres una parte integral del equipo. Eres mucho más que tu pasado. Ya lo has demostrado."
"... Tch." Shinjiro dijo. Bajó un poco su gorro, oscureciendo sus ojos, pero no logró ocultar la pequeña sonrisa que se formó en su rostro. "LLámame Shinji. Eres la única que no lo hace a estas alturas."
"Será un placer." Mitsuru dijo. "Ahora, Yukari... ¿por dónde empezar?"
"Oye, no tienes que forzar nada... Sé que he sido la menos emocionada de todos nosotros..." Yukari dijo.
"... Aunque puede que así sea como te veas a ti misma, eres una parte iremplazable del equipo en el campo. Antes que nada, eres la sanadora del equipo. Ese simple hecho te hace tan invaluable como nuestro líder." Mitsuru dijo. Yukari se sonrrojó y bajó la mirada. "Estamos agradecidos de tenerte con nosotros."
"Bien hecho, Yuka-tan." Junpei dijo. "Obtuviste muchos cumplidos de Mitsuru-senpai."
"No creas que no te estado observando, Junpei." Mitsuru dijo. "Es como dijiste anoche... Has asegurado tu posición como segundo al mando en campo del SEES, y has mejorado física y mentalmente a un ritmo que originalmente pensé era imposible para cualquiera... tu presencia es crítica tanto para nuestra fuerza como para nuestra moral."
"O-oye, no hice gran cosa..." Junpei dijo, bajando su gorra. "O sea, sólo dí lo mejor de mi. Pero gracias."
"¡Hey, muestra algo de orgullo! ¿Eres mi rival, o no?" Minato dijo, dándole a Junpei un golpe de mentira en el mentón. Junpei se rió por eso y volvió a alzar su cabeza.
"¡Tienes razón! ¡Claro que daré lo mejor que pueda!" dijo con un gesto de su puño. Todos se rieron por eso. Mitsuru finalmente volteó a ver a Minato, quien seguía riendose por la acción de Junpei.
"Hmm... ¿y qué decir del líder de campo del SEES, Minato?" Mitsuru preguntó. "Trabajas incansablemente, quizás incluso más que yo, y pones el bienestar de tus compañeros por encima del tuyo... No tienes miedo de hacer lo que sea necesario para cumplir con el objetivo, incluso si te cuesta la vida... Creo que no hay mucho que decir más que esto: Eres el hombre perfecto para el trabajo."
Minato sólo sonrió tan naturalmente como pudo. Puede que haya parecido un tanto perturbador, pero los miembro del SEES sabía lo que significaba. No tenía nada para decir. Ni una afirmación arrogante. Fue un elogio que se tomó a pecho.
"Gracias por escucharme." Mitsuru dijo. "¿Comenzamos?"
"¡No tienes que decírmelo dos veces!" Junpei dijo. Y así, la cena empezó.
Luego de una comida llena de una atmosfera placentera, Minato y el SEES regresó a sus respectivas habitaciones. Pasó la mayoría de la noche estudiando, hasta que casi llegaba la Hora Oscura.
"No he entrenado con Shin en un tiempo. ¿No quiero emepzar a fallar como líder del SEES, verdad?" Minato pensó mientras salía por s ventana. Se apresuró a llegar a la Estación Iwatodai y se subió al tren que iba a Tatsumi Port Island. Una vez ahí, siguió su camino hacia los callejones traseros. Estaban extrañamente vacíos cuando llegó, y la Hora Oscura llegó poco después de su llegada. Entró a la zona donde Shin solía meditar, sólo para ver a un hombre en un traje militar verde con peto, guanteletes, y espinilleras doradas, además de un ridículo casco robótico, portando un rifle de asalto con una motosierra roja acoplada debajo de su brazo derecho y una escopeta de cuatro cañones con una bayoneta electrica acoplada a cada uno. Caminó al lado contrario donde estaba Minato, e inmediatamente apuntó sus armas contra él.
"Minato Arisato." el hombre dijo.
"Capitán Hazama. ¿Sacando a pasear a su Demónica?" Minato preguntó.
"¿Qué asuntos tienes que atender fuera de Tartarus a esta hora?" preguntó.
"Sólo daba mi patrulla nocturna." Minato dijo. "No puedo dejar que este tipo sepa de Shin. Entre ambos destruirían esta ciudad."
"¿En serio esperas que crea eso?" Hazama preguntó. "Si no respondes con honestidad esta vez, te eliminaré."
"... Estoy aquí para reunirme con alguien." Minato dijo.
"¿Y de quién podría tratarse?" Hazama preguntó.
"De mi, su sensei." Shin dijo, emergiendo del túnel que llevaba al Club Red Hawk. Hazama giró una de sus armas hacia él mientras se acercaba a ellos.
"Sensei... ¿Entrenan a esta hora?"
"Cuando el SEES no está explorando Tartarus y yo no estoy ocupado, si, por lo general entreno con Shin en la Hora Oscura." Minato dijo. "Él es el que me ha estado enseñando a controlar mis poderes demoníacos."
"Eso es correcto." Shin dijo, mientras seguía caminando. "Creo que deberías bajar tu arma... a menos que busques pelea."
Hazama dirigió ambas armas en dirección a Shin, reconociéndolo como la amenaza más inmediata. "En ese caso, deberán entrenar lejor de la ciudad para evitar cualquier daño a la misma." dijo.
"Entrenamos en una ubicación aislada." Shin dijo. Se detuvo, con las armas de Hazama directamente en su cara. "Déjanos. No queremos dañar esta ciudad."
"... Muy bien. Si descubro cualquier daño luego de esta sesión, te encontraré. Hazama dijo, bajando sus armas. "¿Quién eres?"
"Shin Managi... aunque la mayoría me conoce como Hitoshura."
"... Hablaremos de nuevo." Hazama dijo, alejandose de ellos.
"... Puede que acabaras de salvar mi vida." Minato dijo luego de que Hazama se fue.
"No hubieras podido contra él. Hay una buena posibilidad de que hubieras podido huir, pero no puedes correr por siempre." Shin dijo. "Ahora debo enseñarte a pelear contra más de un oponente. Ven."
Minato lo hizo, y fue lelvado al páramo desolado de nuevo. Shin agitó su mano, y creó tres copias idénticas de sí mismo. "Estas copias pelearán al mismo nivel con el que estaba peleando contigo la última vez que entrenamos. Una vez que hayas matado a los tres sin morir una sola vez, estarás listo para avanzar. Si mueres, voy a resucitar a las copias que hayas matado." dijo.
Minato despertó su poder y se preparó. "¿Tres contra uno, eh? Veamos lo que puedo hacer." respondió.
El primer clon de hin se abalanzó sobre él y comenzó a intercambiar golpes con Minato. Casi inmediatamente después de los primeros golpes, un clon diferente atrapó la parte inferior de Minato en un bloque de hielo. Incapaz de defenderse, el clon con el que estaba peleando destrozó su parte inferior, y pateó su parte superior. Cuando aterrizó, giró en el suelo, y luego fue sanado.
"Esos sólo fueron dos. Debes ser capaz de encargárte de los tres." Shin dijo.
"... Puede que esto tarde un algo de tiempo." Minato dijo, preparandose una vez más. Esta vez, fue él quien cargó, invocando los cuchillos de Jack. Los lanzó al frente, obligando al primer clon a bloquearlos. Le dió un fuerte rodillazo en el estómago y lo envió tambaleándose hacia atrás. Aterrizó, y un segundo clon intentó derribarlo. Rodó a un lado, evitando el ataque por poco, sólo para ser consumido por una bola de fuego. Salió rápidamente de ahí, humeando, únicamente para ser recibido por el puño del segundo clon justo en su abdomen. Fue regresado al fuego y lo atravezó, siendo recibido por una patada del primer clon que le rompió la columna. Se desplomó, y fue pisoteadó en el suelo.
Otra resurección. Minato se puso de pie y vió a los clones parados uno al lado del otro, observándolo desde la distancia. Apretó sus dientes, y sacó su Evocadora. "¡Mutilar!" dijo. Jack apareció y se abalanzó al frente, cuchilos en mano, y fue contra el clon de enmedio. Éste atrapó la hoja, y el segundo decapitó a Jack de una patada. Mientras eso pasaba, Minato se fue contra el tercer clon. Dicho clon lo detuvo antes de que su golpe conectara, y Minato invocó la espada de Matador. Al emerger atravezó al clon. Con una sonrisa, empujó hasta que la empuñadura tocó la piel de su objetivo con todas sus fuerzas, partiendo la cabeza del clon en el proceso. Ésta se inclinó, Minato se dió la vuelta para invocar los cuchillos de Jack y clavarlos en el cuello. Vió como su cuerpo se desplomaba mientras la cabeza caía la suelo.
Su visión se tornó negra por un momento, pero volvió a resucitar para ver a los tres clones parados frente a él. "Esto definitivamente va a tomar algo de tiempo." Minat odijo.
"Intentar aislar uno de ellos a la vez no te hará ningún bien." Shin dijo.
Minato pasó la hora muriendo repetidamente, llevándose ocasionalmente a un clon a la tumba con él. Conforme pasaba el tiempo, se había vuelto mejor sobreviviendo a la matanza, pero aún tenía que encontrar un método eficiente para atacar. Shin los teletransportó de regresó a Tatssumi Port Island, y se despidió de él. Minato regresó al dormitorio y pasó la noche ideando nuevas tácticas de batalla.
