Hola espero que estén teniendo un feliz domingo, aquí le dejo un capitulo mas de esta historia, espero no aburrirlos con capítulos tan largos
Nuevos amigos. Nueva familia (Parte 1)
Vegeta se encontraba con su esposa en el cuarto que ella ocupaba cuando viajaba con Syder.
-Ya te dije que no hablaras con Zarbon, el está de lado de Freezer-
-Vegeta conozco a Zarbon desde los cuatro años, es verdad que le es leal a Freezer, pero ya no, si el me mato estoy segura que Zarbon lo odia, él me tenía mucho aprecio.
-No, Freezer se puede enterar-
¿Que? Que reviví… Escúchame estoy segura que el nos puede ayudar-
Ya tenían algunos minutos discutiendo y Vegeta sabía que no le ganaría a Bulma menos cuando ella se sentó en sus piernas y empezó a besar su cuello.
-Por favor Vegeta el nos puede dar mucha información, algo me dice que Zarbon no la está pasando bien-
-¿Y cómo piensas hacer eso?-
-Me comunicare con él por el scouter, me asegurare que este solo y me teletransportare a el... - Bulma vio la cara que Vegeta le daba, definitivamente no estaba de acuerdo -Créeme el nos puede ayudar bastante, escucha te pondré las cosas más fáciles, entrare a su mente y sabré si él le dirá algo a Freezer, nadie me puede engañar de esa manera-
-Bien-
Bulma sonrió, ambos salieron una vez más con Syder y Tarble que seguían en el mismo lugar de la última vez.
-¿Que haremos?- Preguntó Syder
Vegeta se acercó -Volveremos al planeta Vegeta ahí pondremos las cosas más en orden-
-Muy bien, ya di órdenes a mis hombres ellos tomaran viaje y llegarán dentro de un mes y medio, pues hay que irnos-
Bulma se acercó Syder la tomó del hombro al igual Vegeta, Tarble seguía sentado.
-Muévete idiota- Gritó Bulma a su cuñado, de mala gana se paró no muy seguro tomó el hombro de su hermano, en un parpadeo estaban frente al rey que se encontraba fuera del castillo en las plataformas de aterrizaje.
El rey sintió cómo si una leve energía tirara de el lo que lo confundió, luego el reflejo de 4 personas frente al vio, dejando también a los tres guardias tras el sorprendidos.
Su viejo amigo, sus dos hijos, pero más su atención se centró en la pequeña mujer en el centro que lo miraba con una sonrisa que le dio un escalofrío, ¿Estaba viendo un fantasma?
Bulma se sintió muy feliz de volver a ver al rey, no por cariño si no tenía mucho que hablar con el.
Ninguno hablaba solo Syder se estiro -Ahg nunca me acostumbrare a esto- Se tomó el estómago, por las repentinas ganas de vomitar
-Rey Vegeta, me da gusto volver a verlo-
-¿Humana?-
-Usted no aprende o de verdad tiene tan poca capacidad mental para no recordar mi nombre-
-No me interesa, tu estabas muerta-
-Si- Pronunció a un con una sonrisa -De verdad pensó que se desharía de mi-
El rey seguía sin hablar, solo veía la tierna sonrisa que ella le daba, volteo a ver a sus hijos, se mantenían serios.
-¿Rey recuerda las últimas palabras que le dije?-
-El juramento-
-Exacto, pague con mi vida por no cumplirlo, no de la manera que yo quería, pero se cumplió, ya no le debo nada-
El rey Vegeta no sabía cómo contestar a eso, había pensado que jamás tendría que soportar a Bulma nunca más, que equivocado estaba para que incluso ella fuera tanto fastidio y encontrar la manera de regresar a la vida para atormentarlo.
-¿Qué diablos fue lo que sucedió?- El rey necesitaba una explicasion, literalmente estaba viendo una muerta
-.-.-.-.-.-.-
Habían volado de nuevo al castillo donde más tranquilos Vegeta se encargó de contarle todo a su padre, Bulma se encontraba esperando un encargo que ya había hecho.
La plática fue interrumpida por un soldado, aquel mismo que acompañaba a al rey hace solo minutos, sin pedir ningún permiso entró ganándose el enojo del rey pues estaba atendiendo asuntos importantes.
-Sal de aquí-
Pero el soldado poco caso le hizo cuando se acercó a Bulma entregándole un scouter y una pequeña caja.
-A qui tiene lo que me encargo princesa-
-Bien puedes retirarte-
El soldado parpado confundido sin entender dónde estaba vio a los lados asustado de darse cuenta donde estaba -Yo..Yo..-
-Sal de aquí soldado, te llamare cuando necesite otra cosa- Habló Bulma
El sayayin salió completamente confundido del lugar.
-¿Qué hiciste?- Preguntó Vegeta
La peliazul sonrió -Cuando veníamos volando entre a su mente y le di unas cuantas ordenes-
-Hmp- El rey se cruzó de brazos las cosas serían muy difíciles, Tarble que para ese momento desconocía las habilidades mentales de Bulma, escuchó atento, pero sin decir nada.
-¿Que vas a hacer con ese scouter?- Preguntó Vegeta.
-Voy a recalibrar su señal, introduciré algunos códigos para volverlo indetectable y poderme contactar con Zarbon-
Vegeta siguió la plática con su padre mientras Bulma se sentaba en el piso y empezaba a desarmar el scouter, disimuladamente Tarble veía con curiosidad lo que su cuñada hacía, completamente entretenida desarmaba y manipulaba el scouter.
-"Está mujer esconde muchas cosas, jamás podrá hacer que el scouter sea indetectable"-
Bulma dejo lo que estaba haciendo lo volteo a ver
-Nunca dudes de mi inteligencia-
-¿Cómo es que tu?-
-Puedo leer tu mente, y lo que haga o no es mi problema, pero para que sepas soy muy inteligente, no hay nadie que se compare a mi-
-Hmp-
La peliazul regreso a su trabajo.
-.-.-.-.-.-
Vegeta seguía hablando con su padre. Ya le habían explicado todo
-¿Y qué tan fuerte eres ahora?-
-No estoy seguro tengo que comprobarlo-
-Hagámoslo-
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-.-.-.-.-.-.-
Zarbon volaba fastidiado entre la jungla del planeta en el que estaba de misión, realmente no se sentía bien, el planeta había resultado mucho más difícil de lo que se esperaba; Había demasiadas especies invasivas, carnívoras y venenosas, los árboles eran gigantes, plantas de cientos de colores y formas, pero no había tiempo de admirar la belleza del lugar. La realidad era que se había alejado buscando una de las fuentes de mantio que faltaba por encontrar, el mantio era un líquido espeso de color azul que se utilizaba en las cámaras regenerativas por sus propiedades curativas.
Su scouter sonó indicando que tenía un mensaje, se paró en la gruesa rama de uno de los árboles, curiosa madera de color púrpura.
Leyó el mensaje "Estas solo"
Zarbon miro con curiosidad el mensaje, no registraba una localización o código de origen
, lo cual era completamente extraño.
-¿Quién eres?- Contesto igual en un mensaje
-"Freezer está contigo"- Zarbon se preguntaba quién era, pocas personas podían comunicarse con el, pero probablemente era un soldado de Cooler o Cold buscando información ya lo habían intentado.
Decidió ya no contestar, no tenía tiempo para eso, no quería meterse en más problemas, apago el scouter y salió volando, había que terminar el trabajo.
-.-.-.-.-.-.-
En el planeta Vegeta Bulma miro con tristeza que el scouter había sido apagado, se paro y se acercó a su esposo.
-Vayamos a las montañas para medir su nuevo nivel de fuerza- Propuso el rey a sus hijos
-Bien-
Todos se disponían a salir volando, pero Vegeta detuvo a Bulma.
-Tu te quedas, debes descansar-
-¿En serio?-
El príncipe no contesto, ya le había dado la espalda.
-Vegeta estuve muerta más de un año no estoy cansada-
El siguió ignorándola, su padre, hermano y Syder ya se habían adelantado.
-No iras- Era una clara orden. Bulma estaba por replicar, pero su esposo se adelantó -No estoy seguro de que tanto pueda controlar mi poder, no te quiero cerca-
Bulma entendió completamente, se cruzó de brazos -Odio ser débil-
-Volveremos en la noche, supongo que encontrarás la manera de entretenerte- Siguió su camino dejando a una mujer sin saber qué hacer.
Bulma se acercó una vez más a la mesa donde había dejado el scouter. Tenía una idea.
-.-.-.-.-.-.-.-
Los cuatro habían volado a unas montañas alejadas, Syder fue el primero en desatar sus poderes en una pelea con Tarble.
Ambos se lanzaron sin dudar en ningún momento, cuando intentaron aumentar su fuerza se dieron cuenta que en verdad eran más fuertes, pero si les costaba bastante controlarlo, los ataques con energía no eran del todo certeros, parecían pequeños niños aprendiendo a controlar sus fuerzas. Pocos minutos después se rindieron simplemente les resultaba imposible.
El rey junto a Vegeta se acercaron.
-¿Qué sucede?- Preguntó el rey.
-Es difícil, es cómo si tuviera tanta fuerza que no pudiera controlarla- Habló Syder mientras desataba su amada botella de licor en el cinturón.
Vegeta se alejó volando, trono su cuello sin saber muy bien cómo empezar, trato de relajarse, algo muy difícil en el.
Empezó a aumentar su energía, necesitaba saber que tanto podía hacer, ¿Cuál era su límite? ¿Qué tanta resistencia tenía? Las piedras sueltas de su alrededor empezaron a temblar, rayos cubrieron su cuerpo cómo en pequeños destellos de luz blanca que por momentos tomaban un tono más dorado, pero aquel aumento tan desproporcionado de energía lo desconcertó tanto que lo llevó a perder la concentración, cuando intento dar algunos golpes los brazos tan pesados parecía no le pertenecían.
Dejó de aumentar su energía en primera por sentir ya no controlarse, cierta angustia lo cubrió, a un no era suficiente para acabar con Freezer.
Cuando todo termino los demás se acercaron.
-¿Qué tal?- Preguntó Tarble.
-" Idiota, Que pregunta tan estúpida" Tendremos que entrenar bastante-
Los tres asintieron, y eso harían por el resto del día.
-.-.-.-.-.-.-.-
Vegeta volvió ya noche estaba muy cansado, como nunca en su vida… Le dolían los músculos, ya sus piernas parecía se daban por vencida.
Bulma estaba a un despierta, la tarde la había ocupado en proyectos, la verdad quería mantener su tiempo ocupado. Sobre la cama recargada en la enorme cabecera de rojo vino apoyaba su cabeza, cuando vio entrar a su esposo y la luz se encendió se dio cuenta que en verdad le había ido mal.
-¿Que tan fuerte eres ahora?-
Vegeta no dijo nada solo entró a darse un baño para por fin descansar, no tardó solo dejo que el agua caliente relajará sus músculos unos minutos y salió.
Bulma seguía en la misma posición, el solo llevaba un pequeño pantalón y la peliazul no pudo evitar imaginarse unas cuentas cosas, pero veían el cansancio en el rostro de su marido.
-Puedes ayudarte, pero no se si tú orgullo te lo permita-
-¿De qué hablas?-
Bulma lo vio serio -¿Conoces a los Pargens?-
-Si- Contesto Vegeta mientras se sentaba.
-Cuando aprendí a entrar en la mente de las personas, lo hice en dos fases aquella en la cual seguía las instrucciones de ellos, entre en la mente de varios y los ayude.. - Sonrió por la mirada de desconcierto de parte de Vegeta, se sentó a un lado de él -Los Pargens utilizan su habilidad mental cómo sanación o para enseñar, durante dos años aprendí a entrar en la mente, curar, borrar recuerdos, introducir conocimiento- Rio con burla recordando -Papá me veía como si fuera un fenómeno cuando curaba a soldados que llegaban mal de misiones… El cuerpo es increíble, y todo lo controla el cerebro, aprendí a curar-
-¿Y la segunda fase?- Preguntó Vegeta viéndola.
La sonrisa de burla se fue por una de superioridad -Digamos que le di a mis nuevas habilidades un mejor uso, sacar información de las personas, matarlas, tortura… Pero no olvide cómo curar, si me dejas entrar a tu mente yo puedo relajar tu cuerpo, crear encimas para adormecer tus doloridos músculos y lograr que las células de tu cuerpo trabajen más rápido-
Vegeta la vio, entrar a su mente… Confiaba en su esposa, pero tal vez solo tal vez tal como ella lo había dicho su orgullo no le permitía eso, ayudado por alguien más débil.
Algo estúpido tal vez, además había unas cuantas cosas que él no quería que Bulma supiera, cosas que necesitaba olvidar y ella no tenía por qué cargar con ellas.
-No es necesario… Estoy bien-
-Vegeta- Ambos se vieron -Déjame entrar a tu mente, te sentirás mejor-
-No- Vegeta se levantó, pero ella lo tomó del brazo obligándolo a que la viera.
-¿Que me ocultas que no quieres que vea?-
Vegeta no dijo nada, la vio con esos mismos ojos fríos que no expresaban nada.
Bulma le sonrió -Sólo te curare, juro que no veré nada de tus recuerdos, tú sabrás que decirme o que mantener en secreto, eres muy fuerte y solo cuando me lo permitas podré entrar a tu mente-
Vegeta seguía sin hablar, algo muy en el fondo le decía que Bulma tenía dobles intenciones.
-¿No confías en mí? Soy tu esposa, juramos protegernos, te doy mi palabra solo te curare-
Vegeta sabía que si algo tenía Bulma era su palabra, por eso cuidaba cada acción que hacia, si confiaba en ella
-Bien ¿Que hago?-
"Fue más rápido de lo que pensé" -Ven- Vegeta recostó su cabeza en el regazo de Bulma, ella puso su mano sobre su frente.
-Relaje, es fácil deja que entre, sólo relájate-
Extraña sensación, pero Vegeta lo hizo, su actitud desconfiada lo obligaban a mantenerse alerta, pero poco a poco por petición de Bulma se relajó, no sintió nada extraño, solo unos minutos después empezó a sentirse realmente bien.
Ella tenía razón, sus músculos dejaron de estar tensos y sintió cómo poco a poco una sensación alíviante lo cubría.
Mientras Bulma hacía lo necesario se vio tentada a entrar en la mente de su esposo más allá de controlar su cuerpo, ver sus recuerdos, su mente, pero no lo hizo. Confiaba en Vegeta, aunque la curiosidad era fuerte había dado su palabra.
Varios minutos pasaron y Vegeta en verdad se sintió mejor, abrió los ojos pues sintió cómo si el sueño empezara vencerlo, se encontró con una sonrisa y aquellos bellos ojos azules de los cuales se había enamorado.
-¿Cómo te sientes?-
-Bien- Ambos se levantaron Bulma empezó a destender las sabanas para poder dormir, pero Vegeta en un rápido movimiento que tomó de sorpresa a Bulma la sostuvo de la cintura por la espalda.
-Se que quieres, lo puedo ver en tus ojos-
La peliazul se sonrojo como una adolescente -Yo… Es mejor que descanses-
-Ya me siento mejor- Susurro en su oído, haciéndola perderse, mientras el se acercaba más, pegándose completamente y exponiendo su necesidad, aunque en el era más notoria ella lo quería incluso más.
Dio la vuelta, ella se aferró a su cuello disfrutaba su turno de placer.
Disfrutaban de las sensaciones pues ambos necesitaban de ello, habían pasado por tanto que necesitan demostrarse cuánto se amaban.
Más que un deseo carnal aquellos aclamados sentimientos y sensaciones que se desataban cuando ambos estaban juntos era que lo que tanto sus almas pedían.
La tocaba con una delicadeza y fervor que era tan extraña en el, pero había aprendido en cuando la conoció. Beso aquellos delgados labios que podía jurar tenían una esencia que lo enloquecía.
Bajo la blusa que ella ese día había vestido, nada difícil que fácilmente dejo sus pechos al aire que con mucha delicadeza empezó a besar, ella cerró los ojos ahogando pequeños gemidos, intento moverse quería hacer su parte, también quería disfrutar de su príncipe, pero Vegeta no la dejo necesitaba sentirla completamente para de una vez por todas entender que ella había vuelto.
-Ve..Vegeta- habló cuando el ya después de despojarle de toda su ropa se acercó a esa zona que tanto placer de daba, esa noche tomaron varias horas disfrutando de ambos, Se entregaron completamente a lo que tanto necesitaban.
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En la mañana cuando Vegeta despertó con ella entre sus brazos no pudo evitar sonreír tenía en sus manos la oportunidad de tener una vida plena. Esta vez estaba seguro que nadie le arrebataría su felicidad.
Se movió sentándose en la cama, ella se despertó también.
-¿Qué harás hoy?- Preguntó Bulma estirándose y bostezando.
-Entrenar, prepárate hay que desayunar-
Cuando ya ambos estaban vestidos, listos para el día. Bulma se adelantó antes de abrir la puerta Vegeta la sostuvo de la muñeca.
-Trata de llevarte bien con mi padre y Tarble-
Bulma lo vio extrañada, no esperaba que el le dijera eso.
-No me pidas cosas imposibles, tu padre me odia y tú hermano pues, tampoco soy mucho de su aprecio-
-Trata de no matarlos- Abrió la puerta, salió, era claro que no la esperaría.
Bulma suspiro haría un esfuerzo, entró a la habitación, se acomodó una vez más el cabello y salió del cuarto en el pasillo se encontró con Syder.
-Mi niña Bulma ¿Como estás?-
-Bien "Idiota"- Penso Bulma pues el pirata muchas veces la desesperaba
-Oye Bulma estaba pensando ahora que ya no están tu padre ni tu hermano, y cuando acabemos con Freezer pues tienes las puertas abiertas conmigo-
Bulma que caminaba a un lado no supo qué contestar. "Me ofreces muy poco Syder" -Recuerda que estoy casada-
-Tienes razón aun no me hago a la idea-
Bulma se detuvo, Syder la imito.
-El rey tiene una fuerte amistad contigo-
El pirata asintió y Bulma sonrió.
-Te daré unas órdenes Syder-
-¿Que?-
-Después del desayuno te hablaré de ello-
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Los días pasaban rápido y en un parpadeo dos meses habían transcurrido, Syder había seguido las nuevas órdenes de Bulma que no resultaban nada difíciles, simplemente había convencido al rey de tratar de llevarse mejor con Bulma. Después de todo Vegeta le tenía respeto a Syder.
Ese día el entrenamiento una vez más se había dado y Bulma se dirigía en la rutina que había tomado hace varias semanas durante las tardes que tenía libres, caminaba entretenida con su scouter que llevaba en las manos mandando una vez más un mensaje a Zarbon, este no había contestado ninguno de ellos.
Tan entrada estaba en lo suyo que no sintió al hombre que detrás de ella caminaba, hasta que el bajo por las escaleras escucho el sonido de unas botas que no eran suyas tocando el suelo.
Al voltear sonrió -Hola rey-
-Cualquiera te puede asesinar, debes ser más precavida-
-No estoy alerta porqué nadie en este castillo me quiere matar, ni siquiera usted-
-¿Cómo estás tan segura?-
Le dio la espalda, siguió bajando escaleras -Lo conozco para saber que si usted quisiera hacerme daño ya hubiera hecho algo, pero le tiene miedo a Vegeta-
El rey se enojó ante el comentario pues era verdad. Caminó detrás de ella varios minutos más, noto algo curioso pues cada soldado o sirviente que se topaban en el camino hacían una pequeña reverencia.
Los soldados no tenían ese comportamiento con el, solo cuando ellos pedían estar ante su presencia.
Bulma se paró frente a una de los cuartos del primer piso, las puertas se abrieron sin la necesidad de que ella las empujara, al entrar el rey se sorprendió, el cuarto estaba lleno de máquinas a medio construir, varios monitores e instrumentos científicos.
-Esto no estaba aquí antes-
Bulma se sentó frente a un monitor, -No yo le pedí a varios soldados que lo trajeran, la verdad es que estaba muy aburrida en las tardes cuando ustedes se iban a entrenar-
El rey dió un recorrido completo por el lugar realmente no había nada interesante -Te permito que mantengas este lugar-
Bulma seguía con el scouter -No sé confunda nunca le pedí su aprobación-
El rey sintió la molestia aumentar en su ser, había intentado llevarse bien, iniciar una plática, pero ella simplemente era desesperante. Durante esos meses tantas veces Bulma había encontrado la manera de pasar sobre el que simplemente ya había llegado a su límite. Pensó en cierta situación que sabía generaría en la peliazul molestia, algo para tenerla ante sus pies.
-Bulma-
Ella de inmediato lo volteó a ver era la primera vez que el rey la llamaba por su nombre.
-Necesito que me acompañes a un lugar-
La peliazul sonrió -Claro-
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Salieron del castillo, volaron por algunas horas hasta que llegaron a unas montañas bastante altas que entre ellas escondían una cueva que era custodiada por dos grandes pilares.
Bulma observaba con curiosidad, más cuando aterrizaron al frente el rey movió una pesada piedra que servía como puerta.
-Eres la primera no Sayayin que entra a este lugar-
Una cueva, no había mucha luz dentro, el rey tento las paredes hasta que encontró el canal de la pared lleno de aquel polvo inflamable.
Bulma tomó la muñeca del rey, entendía bien el arcaico sistema de iluminación.
-Permítame-
Bulma extendió su mano, con ayuda de su alquimia pronto el fuego se esparcía por las columnas y la cueva fue iluminada, el rey la condujo entre un laberinto, no podía dudar que estaba emocionada.
El final del laberinto conducía a una cámara no muy grande que se iluminaba mucho más que el resto del lugar.
-Ese lugar es la tumba de reyes… Frente a ti está la estatua que representa a mi esposa-
Bulma vio la estatua -Fue hermosa, se notaba que fue una guerra- Las palabras de Bulma eran sinceras se sintió bien que el rey la llevará a ese lugar, en verdad pensó que estaba haciendo un avance, jamás espero lo que seguía.
-Abre el cofre del suelo-
Bulma no dudó en ello, se hinco y al abrir el cofre se encontró con aquel collar que Vegeta le había dado el día que se casaron, cuando lo alzó vio que la piedra que el príncipe había elegido ya no estaba.
-¿Que le pasó?- Preguntó con intriga.
El rey sonrió tras ella -Para que nuestra relación mejore debo ser sincera contigo, Vegeta quitó la piedra porqué necesitaba darle espacio a una nueva reina-
Bulma agachó la cabeza, no esperaba oír eso.
-Busque una nueva mujer para mi hijo, una que fuera digna de ser reina, Vegeta la tomó como diversión, pero al parecer no fue suficiente que tuvo que recurrir al harem del castillo, tienes que saberlo-
Bulma sabía que el rey se estaba burlando, sintió que una lágrima escapaba de sus ojos, no por la traición de Vegeta había motivos para eso, si no que el rey en verdad la había lastimado, creyó que la había llevado ahí para mejorar la relación, pero solo la había llevado para burlarse y humillaría.
El fuego de la habitación empezó a crecer descontroladamente, cuando Bulma se dió cuenta de ello se calmó pues sabía que era su culpa, se levantó a un dándole la espalda al rey sin verlo podía sentir su sonrisa.
-¿Hace cuánto fue eso?-
-Unos meses-
El rey esperaba que por fin está fuera su oportunidad para desquitar todo lo que la peliazul le había hecho, esperaba verla triste, con los ojos y lágrimas, pero cuál fue su sorpresa cuando escucho que se estaba riendo, ¿En verdad se estaba riendo?
Cuando volteó vio la cara de desconcierto del rey, llevó sus manos a la cintura -Con qué Vegeta espero un año de mi muerte para meterse con otra mujer-
Se volvió a reír ante los ojos de sorpresa que le daba el rey, ahora sí estaba seguro que estaba loca.
-Debo darle crédito, un año es bastante tiempo- Llevó sus manos haciendo gestos como si pensará
-Yo a los tres meses ya me hubiera ido con otro… En fin rey ¿Es todo lo que quería mostrarme? -
El rey no contestó, y Bulma no espero respuesta cuando ya caminaba por el laberinto, cuando se dió cuenta que el rey no la seguía dejo que dos lágrimas escaparan de sus ojos, las limpio rápidamente.
"Cómo fui tan tonta para pensar que el rey me trataría bien, me humilló, juro que me pagará caro esto".
Limpio su rostro y camino hasta encontrar la salida, lo cual no fue difícil, su buena memoria le indico por donde caminar, no tenía ganas de volar. Se concentró en la energía de Syder y se teletransporto a el.
-.-.-.-.-.-.-
Vegeta entrenaba junto al pirata cuando el sintió un tirón de energía, el príncipe se acercaba a toda velocidad para estampar un buen golpe en Syder, pero se detuvo completamente cuando vio a su esposa aparecer a un lado.
-¿Que haces aquí?-
-Yo… Nada, solo dime para dónde está el castillo ya me voy-
Vegeta se cruzó de brazos, veía extraña a su esposa -Tarble y mi padre están en el castillo, puedes teletransportarte a ellos-
-O, bien, nos vemos en la tarde- Bulma se concentró en la energía de su cuñado, rápidamente la encontró y en pocos segundos estaba en la habitación de este que se disponía a salir, cuando sintió alguien atrás volteó rápidamente encontrándose con ella.
-¿Que haces aquí?- Preguntó enojado, mientras la veía con los brazos cruzados.
"De verdad es hermano de Vegeta" -Utilice tu energía para teletransportarme al castillo-
Bulma se acercó a la puerta, pero Tarble no se movió, impidiéndole salir.
-Quiero hablar contigo-
-¿Que?- Preguntó Bulma fastidiada solo quería estar sola.
-Tienes alguna estrategia para la pelea que se dará, se supone que Freezer es tu hermano, ¿Que ventaja nos puede dar eso?-
Bulma pensó en ello, tenía ideas, pero ninguna concreta -Tengo algo en mente, pero hasta que no esté completado no puedo asegurar nada-
Una vez más Bulma se confío y pensó que la conversación con Tarble era sincera, no entró en su mente, no era necesario, tal vez con Tarble si podría empezar a llevarse bien.
Aunque dudo cuando vio la sonrisa que se reflejaba en los labios del príncipe, claros rasgo que ella entendía; una sonrisa con burla.
-Que tonto soy cómo te pregunté algo de guerra a ti cuando se ve claramente que estás lejos de ser una guerrera-
Ahí estaba otra vez, una humillación más, sutiles palabras que la hacían menos, cerraron los ojos, de verdad todos la odiaban y parecía que la golpeaban en lo que más le dolía, en este caso su fuerza.
Vio a Tarble completamente sería sin ninguna expresión aparente.
-Es verdad que no soy una guerrera, no soy fuerte como una Sayayin, si soy sincera conmigo misma en las purgas que alguna vez realice siempre era acompañada de gente que seguía mis órdenes, nunca he librado una verdadera batalla… No soy una guerrera-
Tarble dibujo una sonrisa en sus labios.
-Pero déjame te digo, yo no necesito de fuerza física para acabar con mis enemigos- Bulma dio un paso más cerca de Tarble, casi topándose con el, el príncipe al querer apartarse se dió cuenta que no podía moverse, ni hablar ¿Qué diablos estaba pasando?.
Bulma siguió -Tengo habilidades que pueden generar mucha más ventaja que la fuerza-
Tarble ya no sonreí, por el contrario, aunque su cara fuera inexpresiva por no poder moverse sus ojos si lo reflejaban.
-Déjame te doy un consejo cuñado, deja de preocuparte por Freezer que ya decidió tu destino matándote, dejo eso que ya está escrito y mejor preocúpate por mi que lo sigo pensando-
El príncipe abrió los ojos en sorpresa.
-Eres diestro verdad Tarble, hoy estoy de buenas-
Tomó su brazo izquierdo, pero en ningún momento sintió que ella le hiciera algo, seguía sin poder moverse.
Bulma dio un paso atrás -Gracias por abrirme la puerta Tarble, eres muy amable-
El Sayayin sin darse cuenta había movido su brazo para abrir la puerta y cuando ella cruzó el marco sintió como si su cuerpo empezara a hormiguear, volvió a sentir que era dueño de sus acciones.
Y al caminar detrás de ella para encararla sintió o más bien no sintió su brazo izquierdo, al verlo todo estaba bien, sin embargo, por más esfuerzo que hacía su brazo se mantenía inmóvil -Pero que ¡¿Qué diablos me hiciste?!- Grito enojado y desesperado.
Bulma volteó a verlo con una sonrisa -Digamos que bloque la parte de tu cerebro que controla tu brazo izquierdo, puedo devolverte la movilidad, pero tienes que pedirme disculpas-
Tarble no sabía qué hacer, primero ¿Cómo había hecho eso?, además de eso ¡Pedir disculpas ni muerto, no se rebajaría a ese nivel!
Cuando quiso decir algo Bulma ya había desaparecido.
Tarble explotaba de coraje, camino por el palacio buscándola, sin suerte alguna sentía que quería matar a alguien, mala suerte que quedó en el sirviente que no supo decirle dónde estaba, murió con el cuello roto, por el brazo que aún podía mover.
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Vegeta estaba enojado, no estaba muy seguro de que decirle a Bulma. Su hermano había llegado en la tarde al entrenamiento con su brazo izquierdo sin movilidad alguna, estaba enojado, parecían niños peleando, su padre no se quejó, pero por el mal humor que tenía supo que algo había pasado, no estaba dispuesto a vivir con tantas peleas estúpidas rodeándolo, debían acabarse.
Entró a su cuarto ya bastante tarde, había estado evitando llegar a su habitación, pues sabía que Bulma le reclamaría cuando le pidiera devolverle la movilidad a su hermano.
Ahí estaba ella vestida aún con la ropa de día, cruzada de brazos sentada en medio de la cama parecía veía algo en la pared de frente.
-Bulma tenemos que hablar-
Ella se levantó, ambos se vieron. -¿Que?-
-Tarble necesita sus dos brazos para luchar-
-¿Y?-
Vegeta se enojó, sabía que eso pasaría, la tomó de la muñeca de su brazo izquierdo jalándolo sin llegar a lastimarla -Sabes que hacer-
-Pues será mañana, tu hermano debe aprender una lección de no meterse conmigo-
-¿Que te hizo?-
-No importa- Bulma arrebató el brazo, tenía algo más en que preocuparse, algo que la había atormentado desde temprano. -¿Tienes algo más que decirme Vegeta?- El tono frío y con rencor fueron suficientes para alertar al príncipe.
-No-
-Seguro-
Bulma lo volteó a ver, se acercó más -Tu padre me dijo algo que no esperaba oír, más aun me hubiera gustado que tú fueras sincero y me lo dijeras-
Vegeta sabía perfectamente a qué se refería Bulma, algo que había estado evitando decir, aunque si ella ya sabía era mejor decirle todo.
-Hace unos meses me acosté con una Sayayin, después use el harem del palacio algunas veces-
Las cosas que no estaban sujetas a la pared se movieron y los vidrios de los grandes ventanales que daban al palco se estrellaron y rompieron. Era más que obvio que Bulma estaba enojada, pero no por las razones que Vegeta creía.
-Escúchame eres mi esposo y esperaba que fueras sincero conmigo, sería mejor que me lo hubieras dicho tu a que tu padre se burlara en mi cara de eso, no estoy enojada por qué lo hicieras ¡Estaba muerta! Y resultaba imposible que me tuvieras otra vez, en el algún momento cederías, no ibas a permanecer todo el resto de tu vida cómo un asexual, ¡Pero me hubiera gustado que lo mencionaras! -
-¿Mi padre se burló de ti?-
-Si acabo de decirte, escúchame en estos momentos estoy muy enojada y quiero matarte-
-Tu no puedes matarme- Pronunció fríamente, la verdad no sabía cómo reaccionar a la situación.
El comentario hizo enojar más a Bulma -Espero sepas que si me haces algo parecido en vida, de ti ni siquiera polvo quedará… Adiós- Se acercó a la cama y tomó una almohada -Nos vemos mañana-
Vegeta vio cómo la imagen de su esposa desaparecía.
No dijo nada pero ella tenía razón había sido un estúpido por no haberle dicho nada, salió a buscarla por el castillo pero ni rastro de ella.
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Bulma al teletransportarse pensó en el otro Sayayin que conocía y que de cierta manera le tenía confianza "Raditz"
Este se encontraba tranquilamente en su casa descansando. Se había levantado por algo para comer cuando sintió un tirón de energía y ante sus ojos la imagen de Bulma apareció dejándolo completamente sorprendido, tanto para quedar inmóvil.
-Hola Raditz- habló tranquila cargando la almohada con algo de fastidio -Oye necesito un lugar donde pasar la noche- Ignoro completamente al Sayayin y empezó a inspeccionar el lugar, sin mucho que ver realmente, lo volteó a ver una vez más -De casualidad tu…- No termino de hablar cuando vio al Sayayin con una cara de completo asombro y parecía ¿Miedo?... -¿Raditz? ¿Pasa algo?-
Se acercó al Sayayin que completamente sorprendido dio un paso atrás.
Ella volteó para ver si había algo detrás de ella, pero no.
-¿Raditz?-
El sayayin después de salir de su estado de shock y Bulma al dar un paso al frente reacciono cayendo de espaldas y gritando -Ahhh-
Bulma se asustó no esperaba un grito, volvió a voltear a todos lados buscando cualquier cosa que producierá ese grito.
-¡¿Que pasa?!-
-Tu… tu...tu- La señaló a un en el piso - Tu… ¡Eres un fantasma!-
-¿Fantasma?-
-Tu...No.. Tu… moriste-
-¿Que?... "Yo soy quien lo asustó"...-
-Estas muerta-
-No… Solo estuviese muerta un año y medio, mira soy yo- Hablo como si morir y revivir fuera muy común. Se paro frente a él y se señaló a ella misma, extendió sus manos dando una vuelta -Tranquilo Raditz, los fantasmas no existen, por lo menos no aquí-
El sayayin se levantó alejándose de Bulma, -Me golpee... también estoy muerto… ¡O diablos estoy muerto!-
Bulma no pudo evitar reírse, más cuando intento acercarse una vez más Raditz se alejó. La peliazul entró en la mente de el para calmarlo, además de insertar el conocimiento sobre cómo había vuelto a la vida, a si evitó explicar todo, ya más calmado Raditz sabiendo que ella si estaba viva la vio, a un desconcertado.
-¿Estás viva?-
-Claro, mírame, puedo respirar, hablar, tocarte- tocó su pecho con su dedo -Soy yo Raditz-
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-¿Y qué haces aquí?- Pregunto después de calmarse. La actitud de Sayayin volvió a él, cruzándose de brazos y entrecerrando la mirada.
Bulma confiadamente se sentó en lo que parecía una pequeña sala -No conozco a nadie más que a ti aquí en el planeta, y yo, digamos que no quiero estar en el castillo-
-¿Y piensas quedarte aquí?-
-Si-
-Supongo que no puedo decir que no-
-Exactamente… ¿Tienes algo para beber?-
Varios minutos después ambos disfrutaban de algunos tragos, Raditz no estaba muy cómodo, sin embargo, ella parecía todo lo contrario, incluso intentó hablar con el.
-¿Que has hecho todo este tiempo?-
-Nada interesante, ahora que lo pienso realmente no he hecho nada-
-Ya veo-
-...¿Que se siente volver de la muerte?-
-"Estúpida pregunta" Es raro, pero después del primer día fue como si nunca hubiera muerto-
-Vegeta se puso muy mal por tu muerte-
Ella lo volteó a ver -Jamás lo había visto así, escuche después de Nappa que te habías casado con Vegeta-
-Si… Días antes de… de que todo pasara-
-Felicidades-
-Gracias… No molesto o si, ¿Vives con alguien?-
-Con mi hermano, pero no está, además no creo que eso importe mucho para ti-
-Es verdad-
-Eres muy fria- Raditz tomó del vaso
-Tal vez solo estoy rodeada de gente sensible-
-Claro que no soy Sayayin-
-Entonces si soy muy fría…- Hablo aceptando su naturaleza
El silencio regreso en la mesa y Bulma bebió el tercer vaso de licor, a Raditz no le gustaba a situación.
-De verdad piensas embriagarte aquí, conmigo, solos-
-¿Que insinúas?-
-Nada-
Bulma se rió -No soy tonta, tu jamás me harías nada. Asi que no te hagas ilusiones… Es solo que mi vida se a complicado mucho últimamente y hoy fue un día terrible, lo necesito-
-Quieres hablar sobre eso, soy bueno para escuchar Nappa siempre se quejaba conmigo-
La peliazul se recargo en la mesa apoyando su cabeza en su mano izquierda.
-La verdad no… De hecho, quiero deslindarme completamente de ello, por lo menos esta noche-
Suspiro con pesadez había pasado por mucho ese día, tontamente pensó que podría empezar a llevarse bien con el rey y el solo se había burlado, luego Tarble y Vegeta rematando al final.
-Entonces toma otra- Llenó el vaso nuevamente.
Bulma sonrió, aunque no tenía mucho porqué hacerlo.
Platicaron por varias horas, cosas tribales sin sentido, Bulma realmente disfrutaba la compañía de Raditz necesita distraerse después de tan agotador día.
Bulma jugaba con el agua del vaso, lo movía con la alquimia. El sayayin veía atento no sabía que ella podía hacer eso, no preguntó pues ella siempre lo sorprendía. El silencio los envolvió, ya era bastante tarde y el sueño parecía envolvía ambos. La peliazul se levantó tomando la almohada que había traído desde el castillo.
-Raditz… Me puedes decir dónde dormiré-
-Supongo que puedes dormir en el cuarto de mi hermano-
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El cuarto era simple, los Sayayin no se preocupaban por la decoración o la comodidad más cuando las casas eran casi inutilizadas, siempre en misiones o entrenamiento. Tampoco es que a Bulma le importará tanto, se sentó en la cama, se quitó sus botas. Raditz entendió que debía irse.
-Espera Raditz-
El la volteó a ver viendo con interés las dos cuchillas que sacaba de sus botas luego dos más de las manos, otras dos de la espalda y curiosamente desato su pelo con cuidado de extraer cuatro agujas.
Raditz acercó su mano con interés de ver las armas, más las agujas, ¿Qué utilidad podrían tener?
-Si yo fuera tu no las tocaría están llenas de veneno, te mataría en un instante-
-Demasiado peligroso ¿Por qué cargas con esto?-
La peliazul, empezó a trenzar su cabello para evitar que se enredara, por lo general no le gustaba explicar las cosas, tal vez en verdad ya estaba ebria o solo quería hablar con alguien.
-Digamos que el lugar donde vivo siento que no soy muy bien recibida-
-El rey-
-Si- Alzó los hombros y bajó la cabeza
-Siempre hay algo con que tropezar se en el camino-
-Supongo… Oye Raditz no soy mucho de agradecer cosas, pero en este planeta necesito aliados, te concederé algo que solo una persona en todo el universo logro-
Se levantó, Raditz veía sin expresión, aunque siempre con Bulma se sentía nervioso.
-¿Qué es?-
-Serás mi amigo… si, si, lose la mejor noticia de tu vida, en fin de nada, aunque no sera gratis- Lo empujó fuera de la habitación -Hasta mañana, recuerda que no cómo mucho cuando prepares el desayuno, adiós- cerró la puerta golpeando su espalda.
Sintió un escalofrío ser amigo de Bulma no sonaba nada bien, además el no lo había pedido.
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La puerta principal de la casa se abrió sin mucho esfuerzo, un cansado hombre entró, tenía hambre por lo que asaltó la alacena, una merienda rápida, observó curiosos los dos vasos sobre la mesa. Claramente su hermano había estado acompañado.
Le dió poca importancia subió cargando la maleta que había llevado para la en sus palabras estúpida misión, tan tonta que había terminado mucho antes de lo planeado, entró confiado a su cuarto sin esperar que dentro una mujer dormía plácidamente sobre su cama.
Encendió la luz, primero se desconcertó, dándose cuenta que era verdad formó una sonrisa, ahora entendía quien había acompañado a su hermano.
La observo unos segundos, extraña, claramente no era una Sayayin pero era parecida. Midió el nivel de poder de la mujer que plácidamente descansaba como si nada en el mundo fuera atacaría. El scouter de lente rojo marcó un muy bajo nivel de poder tanto para sorprenderlo no de buena manera.
Dejo caer la pesada mochila que hizo eco con el suelo, la peliazul abrió los ojos por el ruido.
Vio medio dormida al que estaba frente a ella, sabía quién era pues lo había visto aquella primera vez que entró a la mente de Raditz, a un asi sentía curiosidad, más cuando intento entrar a su mente y se dió cuenta que le resultaba muy difícil.
Un Sayayin, alto no tanto cómo Raditz, piel canela con un curioso cabello de siete picos casi con vida propia, vestía la típica armadura de pantalón negro y armadura en verde y blanco.
-No te han dicho que molestar a las personas cuando duermen es de mala educación-
El sayayin levantó la ceja intrigado, podía la mujer ser extranjera, pero hablaba Sayayin cómo si hubiera nacido en el planeta.
-¿Quién eres?- Preguntó Bulma bostezando.
-¿Quién eres tu?- Hablo seriamente el Sayayin
-Yo pregunté primero-
-Pero tu estás en mi cama-
-Es verdad… Pero un caballero es cortes y contesta las preguntas de la dama-
-Mi nombre es Kakaroto-
-Que nombre tan tonto… Soy Bulma-
-Pues Bulma para mi suena ridículo-
-Si siempre e pensado que mi nombre es algo tonto, pero siento que significa algo… Te diré Goku-
-¿Me estás cambiando el nombre?-
-Si… Goku-
-¿Por qué?- Se cruzo de brazos intrigado, podía percibir un leve olor a licor, tal vez estaba ebria.
-Suena mejor que Kakaroto, te estoy haciendo un favor, ahora déjame descansar ni siquiera a salido el sol-
-¿Por qué estás en mi cama?-
-No tengo porqué darte explicaciones, largo- Volvió a bostezar -Apaga la luz cuando salgas-
-Dime algo, tu y Raditz-
-¡Que! No, no tiene tanta suerte, soy una amiga, ahora vete- Agarro una almohada y la lanzó hacia él -Si quieres una explicación pídesela a Raditz, me duele la cabeza y lo último que quiero es empezar a pelear con un desconocido-
El Sayayin sonrió, se sentó a un lado de la cama -Tengo mucha suerte para encontrar una mujer hermosa y ebria en mi cama, dispuesta completamente a mi-
La peliazul de verdad tenía sueño, se vio obligada a sentarse en la cama, sintió la mirada lasciva del Sayayin, lo que la hizo enojar -Largo quiero dormir, ten preparado mi desayuno temprano
El ahora llamado Goku de verdad no entendía el comportamiento de la mujer ¿Quién diablos era? ¿Le estaba dando órdenes? Que tanta podía creerse para darle órdenes, si quisiera ya estuviera muerta
-Bulma estás es mi cama- Trato de hablar lo más tranquilo posible, su temperamento ya lo está sobrepasando.
-¿Y? Yo estoy aquí, ahora largo, me estás hartando-
Alzó la voz, y la conversación que ya había pasado a gritos alertó al otro Sayayin en la casa que de inmediato se levantó, muy tarde lo único que pudo ver fue a su hermano estrellándose contra la pared y la puerta siendo azotada.
El Sayayin apenas y reacciono, ella no lo había tocado, ya completamente enojado se reincorporo dispuesto a abrir la puerta, pero su hermano lo detuvo.
-No pensé que llegarás hoy-
-¿Que? ¿Quién diablos es ella? ¿Por qué está en mi cama?... más aún ¡¿Cmo diablos me aventó sin siquiera tocarme?!-
Raditz golpeó a su hermano menor en la nuca -Ya cállate imbécil, vete a dormir a la sala si no quieres morir, mañana te explicaré todo-
Kakároto conocía su hermano muy bien para saber qué debía hacer lo que él quería, resignado y con dudas se fue a dormir a la sala.
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Por la mañana Raditz resignado preparaba el desayuno, mientras su hermano esperaba impaciente en la mesa la explicación de quién era esa mujer que aún dormía en su cama, con los pies sobre la mesa, recargado en el respaldo de la silla.
Minutos después ambos sin nada que hacer ese día desayunaban con tranquilidad.
-¿Quién es ella?- Ya desesperado.
-Su nombre es Bulma, la conocí hace meses en la base de Freezer-
-Hmp… ¿Y que hace aquí?- Preguntó -Es débil- Pronunció con claro desprecio.
-Ni siquiera entiendo yo, que ella te lo diga-
Fue como si ambos la llamarán que la peliazul bajaba algo desganada desatando su cabello de la trenza de la noche, su cabello por la cintura cayó libremente.
Se sentó confiadamente en la mesa, ya había un plato y cubiertos listos para que ella degustará el desayuno.
Kakároto muy observador se dió cuenta que ella definitivamente estaba lejos de ser Sayayin, tenía una manera por decirlo un tanto peculiar para comer, modales y el uso de cubiertos cosa no muy común.
Un plato, ninguno decía nada, pero Bulma se hartó, vio directo al Goku.
-Ya dilo-
El alzo una ceja con intriga, se sentó seguro como si fuera a interrogar a un prisionero-¿Quién eres?-
-Mi nombre es Bulma, ya te lo había dicho-
-¿Por qué anoche me lograste mover sin siquiera tocarme?- Preguntó realmente con duda, nunca le había sucedido algo así.
-Use telequinesia- Habló tranquilamente, mientras terminaba lo que en su plato había.
Se sintió ignorado cuando ella empezó a hablar con su hermano. Escucho atento.
-Vendré pronto tengo algo en mente y necesito ayuda-
-¿Que pasará con Freezer?- Raditz tenía duda, sabía que eso ahora era un gran problema
-No estoy segura, pero créeme que me pagará lo que me hizo… Por cierto, ahora que lo recuerdo los últimos días en la base… Tu de casualidad viste a Suki- Habló con claro tono de preocupación, Raditz lo notó sabía del aprecio que la humana le tenía a la mascota.
-No ví nada- A Nappa y a mi nos tuvieron en una celda por varios días, cuando salimos fue que no enteramos que habías muerto y que Vegeta aún seguía con vida… Nos fuimos después.
La peliazul no dijo nada, le dolía mucho la pérdida de su mascota, sintió la mirada de Goku.
Y este se hacía mil preguntas. La conversación extraña más cierto detalle que afirmaba la muerte de la de pelo azul.
Bulma volteó a ver una vez más a Raditz -Y mi Zarbi… a Zarbon, ¿Lo viste de casualidad?-
-No, ahora que lo mencionas el para nada participó en las golpizas que nos dieron, ni siquiera estaba la última vez que vimos a Freezer-
-"Lo sabía"- Se levantó, miro ambos les sonrió -Me voy lo más seguro es que Vegeta este furioso-
"Vegeta" Pensó Kakaroto. Sólo conocía a dos personas con ese nombre y cualquiera de los dos que fuera sabía no era bueno, dirigió su mirada a su hermano.
Pero Bulma contestó ante la pregunta que nadie dijo, sutilmente.
-Debo pensar cómo calmar a mi esposo, en fin fue un gusto pasar la noche aquí, hubiera sido mejor si no me despertarán en madrugada- Vio a Kakaroto que se cruzó de brazos.
-Nos vemos Raditz, vendré pronto- Sonrió viendo una vez más a Kakaroto -Adios Goku-
-¿Goku?- Preguntó Raditz sin entender
-Le cambie el nombre a tu hermano, Kakaroto sonaba muy tonto… ¿Verdad que Goku es mejor?-
Raditz no dijo nada y su hermano tenía muchas ganas de darle su merecido a la mujer, pero algo lo detenía, primero quería más información.
-Hmp, dime qué relación hay entre tú y el rey-
-Soy su nuera, esposa del príncipe Vegeta-
La sorpresa se dibujó en su rostro, Bulma sonrió le encantaba dar sorpresa con su identidad.
-Si…Si… Soy tu futura reina, me voy… Adios- localizó la energía de su esposo, y antes de desaparecer volvió a sonreír -Que distraída casi olvidó mis cuchillas-
Subió tranquilamente al cuarto que había ocupado y trajo los seis cuchillos y las cuatro agujas, mientras los hermanos se habían quedado discutiendo.
La mano de Bulma dejo elegantemente una de las agujas sobre la mesa cerca de Goku -Este es tu pago por dejarme dormir en tu cuarto, es lo menos que puedo darte- Desapareció frente a los ojos de ambos.
-¿Pero que diablos? ¿Qué diablos pasa?-
-Maldita perra, se nota que te odio, uso la teletransportación- Pronuncio Raditz, que entendía lo que estaba pasando
-¿Teletransportación?- Vio la aguja que había quedado sobre la mesa, acercó su mano pero rápidamente Raditz lo detuvo.
-Está llena de veneno, si la tocas morirás-
-¿Que?... Maldita mujer- No pudo evitar reírse -Hermano cuéntame más sobre ella, se nota que es interesante-
-No tienes idea-
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Bulma apareció a un lado de Vegeta que curiosamente seguía en su habitación, nada había cambiado y al pisar escucho los vidrios de la ventana que había quebrado.
-Hola-
-¿Dónde estuviste?- Habló serio, cruzado de brazos viendo hacia fuera.
-Con Raditz, me quedé a dormir en su casa-
El príncipe sintió como la rabia lo cubría, su esposa en casa de ese tercera clase. No pensó mal de ella por qué aunque la idea efímera paso por su mente, sabía que su esposa jamás lo traicionaría.
-Es tu culpa me hiciste enojar- Se paro frente a él -Quiero que el harem se valla no estoy dispuesta a eso, aunque lo uses o no-
-Bien, pero debes devolverle la movilidad a Tarble-
-A mi no me pondrás condiciones-
Ambos se vieron con esa dura mirada que los caracterizaba tanto.
-Lo harás-
-No hasta que se disculpe-
-No me interesa- Vegeta la ignoro y se fue.
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Las horas pasaron y Bulma al final se rindió saliendo al comedor, sabía que debía enfrentar al rey.
Se ahorro el camino teletransportándose al rey, pues sabía que Vegeta estaría entrenando.
El rey Vegeta ya se había acostumbrado a la teletransportación de la peliazul ya no se sorprendía. -No te quiero aquí-
Bulma se dió cuenta que no estaban en el comedor, si no en la sala de audiencias.
-Necesito hablar con usted-
-No es momento estoy a punto de recibir a alguien y no te quiero cerca-
La princesa sintió curiosidad entró a la mente del rey para ver quién era la persona con la cual se iba a encontrar. Sorpresa pues el monarca de un planeta llegaría en pocos minutos para atender una audiencia con el rey Vegeta.
La alianza entre ambos planetas, para enfrentar el imperio creciente de su hermano. Se paro frente a él rey.
-Conque vienen por una alianza-
El rey se golpeó la frente debía encontrar la manera de detener la intromisión de su mente.
-No es tu incumbencia-
-Los Balquenios no son una raza fuerte ¿Que busca en ellos?... Vamos dígame rey o entraré a su mente y sacaré lo necesario-
El suspiro con pesadez -Sencillo nosotros los protegemos y ellos nos brindan tecnología-
-¿Tecnología?... Pero si me tiene a mi la mente más brillante del universo-
-Y más egocéntrica-
La peliazul ignoro el comentario -Aunque siempre es bueno tener a personas haciendo el trabajo… Déjeme participar en la audiencia no soy buena con cosas de diplomacia, pero si viendo las intenciones de las personas, además puedo convencerlos fácilmente-
-No, es innecesaria tu participación…. Ade…-
El rey no termino de hablar las puertas se abrieron dejando entrar a cuatro seres de la raza de los Balquenios; estatura promedio, rasgos humanos, la mayor parte de su piel se cubría de un pelaje de colores café y amarillo. La ropa del principal una elegante túnica blanca con adornos de piedras y una capa roja, los demás una especie de armadura negra y armas que Bulma conocía bien.
Aquellas de energía compuesta, lo supo de inmediato al ver la fluorescente luz que cargaban cómo munición.
-Rey Vegeta es un gusto verlo-
Con la simple presentación Bulma supo que estos Balquenios tenía un ego muy alto, sonrió se divertiría con el.
-Rey Enio, es bueno que usted esté aquí-
Los ojos amatista del rey se posaron en Bulma que se acercó dando una leve reverencia.
-Hola, mi nombre es Bulma esposa del príncipe Vegeta, pido una disculpa por qué el no está aquí, se presentaron cosas importantes que atender-
El rey se sintió ofendido -Más importante que yo-
El rey Vegeta de inmediato le lanzó una dura mirada a Bulma, estaba arruinando todo.
-Si, ya sabe con toda la situación de Freezer hay que estar al tanto de lo importante…-
Enio se calmó miro al rey, -Supongo que podemos empezar-
Ambos se sentaron en la gran mesa uno en cada lado. Bulma se sentó justo en medio de la mesa y los guardias detrás de su rey.
Las conversaciones se dieron. El trato era claro; el rey Enio proporcionaría nuevos motores para la flota de naves principal del rey además de múltiples aparatos científicos para la mejora de las mismas naves y barcos de guerra interestelar, los sayayin a cambio darían protección a los Balquenios.
Bulma notó que el rey en verdad tenía conocimiento sobre los motores de las nave, los había descrito y hablado de sus principales peliazul mantenía una sonrisa.
El rey mandó lo que parecía un libro forrado de un rojo y brillante material aterciopelado al rey Enio con uno de sus guardias.
Este lo abrió, dentro el acuerdo de alianza que se firmaría, fingió leerlo, pero casi de inmediato lo aparto de el, casi aventándolo, lo que hizo enojar al rey Vegeta.
-Ya no estamos de acuerdo con el trato, les daremos lo que se pactó, pero además de ustedes nos brindaran un pago… La cuarta parte del dinero de la corona-
-¡Jamás!- Grito el rey levantándose de su asiento -Cómo se atreven a venir a mi planeta a exigir algo, les estoy dando protección es más que suficiente, nadie, absolutamente nadie…- El rey no termino de hablar cuando la gran mesa que estaba entre ellos se movió rápidamente chocando con la pared continua y llevándose las sillas con ella, todo gracias a Bulma que ya estaba de pie caminando tranquilamente hacía el rey Enio. Ahora si agradecía que el patriarca de los Namekusei sacara todo su potencial pues jamás hubiera podido hacer eso antes, a menos que estuviera enojada o alterada.
Los soldados midieron su nivel de pelea, y aunque llevaban máscaras Bulma supo que se burlaban, aun así apuntaron con las armas.
Tiernamente la peliazul se acercó con una sonrisa, extendió frente a ella su palma izquierda y del anillo que mantenía en el dedo medio salió un holograma de color azul mostrando lo que parecía un motor interestelar.
-Escuche rey en lo que usted hablaba sobre su tan famosa y revolucionaria tecnología yo lo mejore, hice un plano mental es este que ve, cómo puede observar cambie los cabezales exteriores de combustión por partes internas con pequeñas cámaras que se encargarán de cambio de energía, disminuí el tamaño un 20%, cambie los materiales de la coraza y la distribución de los hidrocarburos. Por lo tanto, ahora es en promedio 40 veces más rápido que el que ustedes tienen.
El rey estaba completamente sorprendido, lo que veía en el holograma podía entenderlo perfectamente, ella tenía razón.
-Cómo puede observar lo que ustedes construyeron en años yo lo mejore en minutos… Ya no necesitamos de usted, sin embargo, la verdad no me gusta hacer las cosas… Este será el nuevo trato-
El rey Vegeta que ya estaba detrás de ella y las armas de los soldados apuntando, vibraron en señal de que se preparaban para disparar.
La peliazul sonrió y volteó a ver ligeramente a su suegro.
-Ustedes nos brindaran la tecnología con los nuevos planos de construcción que yo les daré, se respetará el cambio y nosotros los protegeremos-
-Bien, aceptamos- Pronunció el rey ya intimidado.
-No me interrumpa que no e terminado… Ustedes nos ofendieron al cambiar el primer acuerdo, nadie se impone de esa manera con los Sayayin, tiene suerte que yo esté intercediendo en este trato pues mi querido suegro ya los hubiera matado, nos darán un pago cada 3 lunas de su planeta, el monto será pactado cuando revise el primer cargamento de máquinas dentro de un mes, entendido-
El rey Vegeta no podía dudar que su nuera era buena negociando, aunque jamás lo aceptaría.
-No- Gritó el rey Enio, él también tenía carácter -Eso es injusto yo vine por una causa-
Bulma dio un paso más al frente y de la manga del vestido que llevaba ese día sacó un cuchillo que en un movimiento muy rápido lanzó al rey pasando muy cerca de su cabeza en el flanco derecho llegando a cortar uno cuantos cabellos, esto sorprendió y asustó al rey que dió la orden de disparar.
El rey Vegeta no estaba dispuesto a que alguien viniera a imponerse en su planeta, el rey Enio no saldría vivo de ahi, aunque no tuviera su tecnología, pero Bulma al verse amenazada hizo su último movimiento de igual manera imperceptible. Mientras ambos reyes hablaban Bulma había sacado las tres agujas que llevaba en el cabello y sin que nadie lo notara las había llevado detrás de los soldados con su control telequinético a la altura de la nunca, un rápido movimiento y éstas se encajaron en los soldados que sin saber habían sido infectados de un fuerte veneno que en menos de un minuto acabo con ellos cerrando su garganta.
Ambos reyes miraban atentos la extraña escena uno muerto de miedo.
-Mátenlos, mátenlos- Grito histérico el rey a sus ya moribundos soldados. Ya muertos Bulma se acercó a uno de ellos, el rey dió un paso atrás asustado.
Bulma quito la aguja del cuello de uno de los soldados y la mostró al rey Enio.
-Uno de los mejores venenos del universo, claro usted no merece una muerte tan piadosa, su fin será a cargo del rey Vegeta, el lo hará sufrir por toda la humillación que trajo a la raza Sayayin-
El rey temblaba de miedo cualquiera era del conocimiento sobre los sanguinarios Sayayin, no quería morir de esa manera, se hinco completamente asustado a los pies del rey rogando misericordia.
Vegeta ignoraba esto viendo el orgullo y satisfacción que se dibujaba en el rostro de la peliazul, no puedo evitar también sonreír. Ahora entendía mejor que había visto su hijo en ella.
Enio seguía rogando a los pies del rey. Bulma se alejó ya lo que seguía solo dependía del rey Vegeta.
El tratado fue firmado con sangre y en menos de una hora el rey de los Balquenios subió casi arrastrándose a su nave a causa de la golpiza que el rey Vegeta le había dado.
Bulma y el rey miraron desde uno de los balcones del castillo cómo la nave se perdía en el cielo rojizo.
-Debo admitir- Habló el rey -Que eso salió mucho mejor de lo que yo creería-
La peliazul le sonrió -Esto no será gratis rey-
De inmediato la sonrisa del monarca se borró causándole una verdadera risa a la peliazul -No se preocupe no será nada complicado, además este es inicio de una buena relación entre usted y yo-
El rey no sabía que era lo que Bulma le pediría, pero un escalofrío involuntario recorrió su cuerpo, con su nuera podía esperar cualquier cosa.
Un capítulo más, mucho para Bulma. Su nueva familia no es nada fácil. Con el rey ya tuvo un avance, veremos como le va con lo que le va a pedir.
Tarble, bueno hasta que no se disculpe recuperar su brazo.
Afortunadamente Raditz tiene una nueva amiga :D (Aunque tal vez esto no le beneficie mucho) y apareció el querido Goku aunque como todos aquí tiene una personalidad diferente el también debía ser asi.
Espero les gustara el capítulo, este me gusto mucho, el rey empieza a entender quien es realmente Bulma, los siguientes capítulos también son largos… Espero no aburrirlos jaja.
Tratare de actualizar pronto, les mando un fuerte abrazo y saludos, muchas gracias por sus comentarios siempre me sacan una sonrisa y me motivas a seguir escribiendo, de verdad estoy emocionada, sigo sin creer que ya tengo 200 reviews grite cuando me di cuenta jaja, es que en verdad me hacen feliz, una vez mas gracias
