CAPÍTULO 38: CONCURSO
Era un día tranquilo en el cuartel hasta que la calma fue interrumpida por la única persona capaz de alterar de esa forma a L: Matsuda.
-¡Hola chicos! ¡Cuánto tiempo!- saludó Matsuda mirando a Light, Leyre y Stella-¿Qué tal la luna de miel, parejita?
-Todo muy bien. Gracias por preguntar, Matsuda- contestó Light con una sonrisa amable.
-¿Y qué tal tú, L?- preguntó ahora una sonora palmada en el hombro del detective.
Se hizo un silencio incómodo en la sala, ya que nunca se sabía cómo podía reaccionar el moreno.
-Todo bien. ¿A qué has venido?- dijo L directo. Sin rodeos.
Matsuda se rió nerviosamente y se giró para mirar a Stella.
-Venía a devolverte estas películas que me dejaste- contestó el chico extendiendo una bolsa a la pelirroja.
-Anda, muchas gracias por traérmelas. Pensaba pasarme hoy a por ellas a la comisaría- respondió la chica con una dulce sonrisa.
L observaba la escena de reojo, con desconfianza, sin fiarse de las intenciones del policía.
-Vengo de la Ciudad Universitaria. Van a hacer un concurso de preguntas, y me propuse como candidato para hacer de presentador- explicó el chico muy alegre.
-Tú tienes mucho tiempo libre, ¿no?- preguntó L con los ojos entrecerrados.
-No hombre no. Sólo es para ganarme un sobresueldo- dijo Matsuda viéndose descubierto.
-¿Insinúas que te pago poco?- preguntó el detective indignado- Si quieres te la subo- dijo cogiendo un post it para apuntarlo y que no se le olvidara.
-¡Ala! ¡Sería un detallazo!- exclamó Matsuda emocionado.
Entonces Light vio cómo L escribía en post it "bajar el sueldo un 30%" a Matsuda, mientras sonreía malévolamente.
-Bueno, ¿y te han cogido?- preguntó Leyre con una sonrisa.
-Pues sí. Menuda suerte, porque pagan muy bien por hora- respondió el policía mirando sólo a la pelirroja.
Detrás de Matsuda, Light le quitó el post it de la mano a L, haciéndolo una bola y tirándoselo a la cabeza mientras le miraba con reproche, insinuándole que dejase en paz ya al pobre policía.
-Podríais apuntaros. Puede ir cualquiera, y será muy divertido- les sugirió el chico sonriente.
-¿Y de qué va el concurso?- preguntó Light una vez dejó a L en paz.
-Pues es tipo Trivial. Pueden preguntarte cualquier cosa- explicó el chico animadamente.
-¿Y cuesta algo inscribirse?- preguntó ahora Stella interesada.
-5€ y tienen que ser equipos de cuatro- respondió Matsuda- Y tenéis que ponerle un nombre al equipo.
-Suena bien. Podríamos ir- dijo Leyre mirando a Light y a Stella, ya que suponía que L no estaba interesado.
-¿Qué pasa Leyre? ¿A ti también te sobra el tiempo? Mira que tengo un taco informes para ti- dijo L con malicia.
-No te preocupes L. Si es el sábado- contestó Matsuda quitándole importancia.
-Pues decidido. Iremos los tres- sentenció Leyre con seguridad.
-¿Y encima me excluyes?- preguntó L indignado.
-No... Es que como eres un hombre taaaan ocupado..- ironizó la chica en venganza por lo anterior.
-Pues es verdad. No tengo tiempo para esas tonterías- añadió L dándose importancia- Y vosotros deberíais madurar, como yo, y dejar esas memeces aparte.
-L, sé sincero. A ese concurso se van a presentar muchos universitarios, y te da miedo estar ya oxidado- dedujo Light picando a su amigo.
-Yo estoy muy por encima de todo eso- aseguró L con superioridad- Si fuese a ese concurso, les ganaría a todos yo solo. No me hace falta ningún equipo- dijo mirando a Stella, Light y Leyre.
-Habló la modestia en persona- intervino Stella como si lo estuviera narrando.
-Tú te callas Subordinada, que tampoco es que seas un derroche de humildad- se defendió el detective.
-Bueno, yo os paso luego el email al que tendríais que enviar la inscripción- dijo Matsuda despidiéndose.
Tras esto, el chico salió de la sala dejando a los cuatro solos.
-Venga L anímate. Así pasamos un sábado todos juntos como antes- pidió Leyre poniendo ojitos de cordero.
-Y así rememorarías tus días como universitario- dijo Light uniéndose a su mujer.
-La verdad es que el sábado no tengo nada que hacer...
-¡Bien!- exclamó Leyre ilusionada- ¡Ya somos cuatro!
-No, cuatro no. Yo no juego- dijo Stella arruinando la felicidad de su amiga.
-¿Y eso por qué?- preguntó Leyre sin entender nada.
-Porque no me apetece mucho- respondió la chica con simpleza- Además, si jugáis conmigo, iríais con ventaja- bromeó la pelirroja.
Entonces, L rió por lo bajo.
-Entended ahora por qué me enamoré de ella- dijo L orgulloso de su Subordinada.
-Sí. Porque sois igual de cabrones- respondió Light sonriendo.
-Light, cálmate. Tú fuiste el mejor estudiante de todo Japón. No tendrás problemas con un puñado de universitarios- contestó Stella despreocupadamente.
-Ya, pero te recuerdo que tenemos que ser cuatro- rebatió Light recordándole las normas a Stella, adoptando su habitual pose, apoyando el codo en la mesa y el rostro en la palma de su mano.
-Ya, pues encontrar a un cuarto miembro- dijo la pelirroja con simpleza- O preguntádselo a Matt, que siempre anda muy aburrido.
-Pues no es mala idea- contestó Leyre barajando la posibilidad.
Esa misma tarde, Light, Leyre y L fueron a preguntarle a Matt si se unía a ellos. El chico aceptó pensando que así pasaría más tiempo con Stella. Pero se decepcionó al enterarse de que la pelirroja no participaría.
Una vez hecho el grupo, los cuatro realizaron la inscripción. El nombre que decidieron fue "Los Vengadores".
En ese momento Matt creo un grupo de Whatsapp llamado "Los Vengadores", y añadió a Light, Leyre, L y Stella.
Matt: ¡Hola chicos! Cara sonriente con boca abierta y ojos risueños He creado el grupo para concretar detalles por aquí.
Leyre: Holaaa Cara alegre con ojos risueños
Light: ¿Quién ha decidido el nombre del grupo?
Matt: Entre Stella y yo Cara sonriente
Light: Me lo imaginaba...
Stella: ¿Te gusta eh? Hahahaha Cara con lágrimas de alegría
Light: Mucho mucho Cara guiñando un ojo Ni siquiera sé quiénes son...
Leyre: Ni yo Cara confundida
Stella: Venga ya. Es un grupo de superhéroes. Cada uno podríamos asignarnos un personaje.
Yo me pido la Viuda Negra Persona feliz que levanta una mano?ᅡᅠ
Matt: Leyre, entonces tú serás La Bruja Escarlata.
-Matt ha enviado una imagen-
Leyre: Uy, es guapa. Me gusta Cara sonriente con ojos risueños
Stella: Light, tú serías Hulk, porque eres un dos en uno. El malo y el bueno Cara con lágrimas de alegríaCara con lágrimas de alegría
Leyre: STELLA! Cara haciendo pucheros
Light: ¿Eing?
Stella: Nada, nada. También puedes ser Thor
-Stella ha enviado una imagen-
Leyre: Uuu. Ese mejor Corazón negro grueso️ ¿y L?
Stella: L es Ironman obviamente Cara de alivio Multimillonario, filántropo, playboy...
-Stella ha enviado una imagen-
Matt: ¿Playboy?Cara con lágrimas de alegría
Light: ¿Playboy?Cara con lágrimas de alegría
Stella: No lo sabéis bien... Cara sonriente con cuernos
Matt: Stella, que estoy aquí. Soy menor Cara con la boca abierta y sudor frío
Stella: Para lo que te interesa... Maricón
Matt: HAHAHAHAHA
Leyre: Hahahaha
Matt: Bueno, pues si L es Ironman... ? yo soy Capitán América, que siempre estamos en guerra
-Matt ha enviado una imagen-
Light: Me gustan sus mallas. Seguro que te harían un buen culo Cara sonriente con boca abierta y ojos cerrados
Matt: Mírale qué graciosillo está hoy el Mr Policeman Cara con lágrimas de alegría
L: Perdonad. Soy un hombre ocupado y no puedo permitirme estar en un grupo tan pesado
Light: Hahahaha ¿ocupado? Pero si hace un momento, te he visto jugando al Solitario Cara con lágrimas de alegríaCara con lágrimas de alegría
-L abandonó el grupo-
Stella: Qué cerdo. Matt, métele.
Matt: A sus órdenes
-Matt agregó a L al grupo-
L: Que no me metáis más. Cansinos
Light: Eres un antisocial Cara de aburrimiento
L: No te pases de listo, que estoy calculando tu nómina
Stella: L, como te vuelvas a ir del grupo, duermes en el sofá Cara de triunfo
-Matt echó a L del grupo-
Matt: No te preocupes. No voy a dejar que duermas sola Cara sonriente
Leyre: ¡Matt! Mete a L
-Matt agregó a L al grupo-
L: Matt, como me vuelvas a echar, te mando al internado de una patada en el culo
Matt: Tranquilízate. No es culpa mía que vayas a dormir en el sofá Cara sonriente con boca abierta y ojos cerrados
Light: Por favor. Yo también estoy trabajando, vamos a hablar de cosas necesarias.
Leyre: Es verdad. ¿Quedamos hoy para entrenar para el concurso?
Stella: ¿Esta tarde en vuestra casa?
Light: Por mí bien. Veníos a las 18:00
A esa hora, L, Stella y Matt se presentaron en casa de la pareja.
Stella realizaría las preguntas, como las preguntas como si fuese la presentadora, ya que ella no participaría en el concurso.
Todos se sentaron en el suelo, en círculo, estando los integrantes del grupo más cerca entre ellos, y Stella más alejada.
En el centro pusieron un cojín a modo de pulsador, para acostumbrarse a darle rápido. Quien pulsase, debía contestar la pregunta.
Stella comenzó a leer la primera tarjeta.
¿Cómo se transmiten más rápidamente las ondas sonoras, a través del agua o del aire?
L golpeó el cojín.
-A través del agua- respondió con seguridad.
-Correcto- anunció Stella.
¿Cuál es el único mamífero con cuatro rodillas?
L volvió a golpear al cojín, sin dar tiempo a nadie a responder.
-El elefante- respondió con seriedad.
-Muy bien- contestó Stella.
Todos comenzaron a mirar mal al detective, ya que no les dejaba participar.
¿Qué moneda se utiliza en Suiza?
Esta vez, Light fue más rápido que L, y golpeó el cojín con ganas. Pero antes de que pudiese pronunciar una palabra, L contestó.
-El Franco Suizo- respondió acelerado, consiguiendo que Light le aniquilase con la mirada.
-Era mi turno- reprochó el castaño visiblemente mosqueado.
-Pero no sabía si ibas a saber la respuesta- contestó el detective con simpleza.
-Claro que la sabía, por eso le he dado- rebatió Light.
-Ya, pero a lo mejor no era la respuesta correcta- añadió L sulfurando aún más al chico, que se acarició las sienes con paciencia.
-Bueno, siguiente pregunta- habló Stella para calmar el ambiente.
¿Con qué nombre firmaba Pablo Picasso sus pinturas?
Esta vez, Leyre se adelantó a L, arrebatándole el cojín directamente.
Pero rápidamente respondió L.
-Picasso- contestó L de forma acelerada antes de que contestase Leyre.
-Pero vale ya. ¡Tramposo! ¡Esa pregunta era mía!- exclamó Leyre molesta.
-Pero cómo que tramposo, ¡si lo hago por el bien del equipo! ¿No queréis ganar?- preguntó el detective dejándolos de tontos.
-¿Y para ganar, tienes que responder tú sólo las preguntas?- preguntó Matt indignado.
-Exactamente. Lo has pillado Matt- contestó el detective con una sonrisa.
-L como sigas así, te descalifico- sentenció Stella con seriedad.
-Pero no me hables así, Subordinada- murmuró el chico poniéndole ojitos a la policía.
Stella suspiró y cogió la siguiente tarjeta.
¿Qué órgano segrega la hormona insulina?
En ese momento, Matt y L cogieron el cojín a la vez y se asesinaron con la mirada. Empezaron el forcejeo tirando cada uno de un extremo del cojín. L iba a contestar, pero Matt le puso una mano en la boca. Ambos seguían tirando con tanta fuerza que al final, la tela del cojín se quebró, soltando algunas plumas por los aires. Matt se quedó con el trozo más grande de cojín, así que golpeó a L en la cara con él, llenándolo de plumas, y el pelirrojo respondió.
-El páncreas- contestó el chico, aunque los demás tenían cara de poker después del numerito.
-Como lo hagáis así en el concurso, no os va a hacer falta contrincante- dijo Stella.
L empezó a escupir algunas plumas que tenía en la boca.
-Ese era mi cojín favorito- dijo Leyre intentando unir los trozos.
-No te preocupes, te compraré otro- aseguró Matt.
L se revolvió el pelo quitándose las plumas que le quedaban.
-Esto es agresión. Quedas descalificado, y tu respuesta, invalidada- sentenció L con enfado.
-Con tantas plumas en la boca, no impones nada- se burló Matt quitándole una pluma de la mejilla.
-Además L, eso no está en las bases- añadió Stella a punto de reír.
La tarde continuó de igual forma. L no paraba de responder las preguntas fuese quien fuese quien cogiese el nuevo cojín, hartando completamente a todos sus amigos.
Así que esa misma noche, Light creó un grupo aparte sin L, y lo llamó "Expulsión".
Light: A ver, ¿quién le echa del grupo?
Leyre: ¿Pero queréis echarle seguro?
Matt: Pero, ¿tú has visto cómo se comporta? ¡Es un agresivo!
Stella: Pero si fuiste tú el que le pegaste.
Matt: ¡Pero no te pongas en mi contra!
Light: Matt tiene razón. Hay que echarle. Si se comporta así en el concurso, nos descalificarán a todos.
Leyre: Pero si le echamos seremos tres, no cuatro.
Light: Pero tenemos a Stella.
Stella: Pero Stella no va a participar.
Matt: ¿Pero cómo que no? Sería perfecto. ¿No iras a dejar a tus amigos tirados?
Stella: A mí no me apetece participar en esta tontería.
La chica se desconectó y no siguió hablando en ese grupo. Ninguno volvió a hablar, ya que veían que no iban a convencerla.
Stella se fue a la cocina cuando ya todos estaban en sus habitaciones. Pero allí se encontró al detective, devorando un pastelito.
-¿No estabas en la cama?- preguntó el chico terminándose el último trozo.
-Sí, pero tenía sed. Vengo a beber agua- respondió Stella cogiendo un vaso.
Se hizo un silencio en el que la pelirroja miraba a L sin que él le prestase atención.
-¿No crees que hoy te has comportado como un crío?- preguntó la chica directamente.
-No. Sólo quiero ganar- contestó L con simpleza.
-Pero deberías confiar en los demás. No eres el único que sabe cosas- añadió Stella con retintín.
-Sí, pero veo más difícil que falle yo, a que lo hagan ellos- entonces, L se giró la mirar a la policía- Además, fueron ellos los que insistieron en que participase.
-Porque no se imaginaban que te comportarías así. Ni yo tampoco- dijo Stella sin quitarle la mirada.
-Eso suena a reproche. ¿Me estás echando una reprimenda?- preguntó el detective con curiosidad, llevándose el pulgar a los labios.
-Pues sí. Porque te la mereces- respondió Stella cruzándose de brazos.
-¿Y Matt no se lo merece? Ah no, olvidaba que es tu ojito derecho- murmuró visiblemente celoso.
-¿Pero qué dices? ¿A qué viene eso?- preguntó Stella sin entender a su novio- Eres tú el que no dejaba que nadie respondiese, y el que provocó la pelea con él. No confías en tus amigos- sentenció.
-Deja de verme a mí como el malo de la película, y abre un poquito los ojos con Matt- rebatió L sin levantar la voz, pero notablemente cabreado.
-Aquí el problema es que te crees el más listo, y que piensas que nadie más lo es ¿Si participase yo, te comportarías igual?- preguntó Stella mirándole fijamente.
-Pues sí. No me importa quién participe. Si juego, sólo me importa ganar- sentenció el detective claramente.
Stella le acribilló con la mirada, y sin decir nada, salió de la cocina.
L la siguió con la mirada, suponiendo que esa había sido la respuesta incorrecta.
En ese momento, Stella cogió su móvil y abrió el grupo "Expulsión".
Stella: Echad a L. Me uno al grupo Cara de triunfo
Matt: Hahahaha. ¿Qué te ha hecho? Sabía que la iba a cagar Cara de alivio
Leyre: ¡Viva! Dos corazones
Light: Matt, procede
Matt: Dicho y hecho
Matt entró al grupo "Los Vengadores" y eliminó a L.
Matt: Misión cumplida. Ahora hay que decírselo en persona
Leyre: ¿Quién se lo dice?
Matt: Yo creo que debería decírselo Stella, que para algo es su novia.
Leyre: Sí, junto con Light, que es su mejor amigo
Light: Cabrones
Stella: Cabrones. Esto me va a suponer otra pelea de pareja ?
Matt: Uy, qué pena...
Light: Matt, a lo mejor prefieres hacerlo tú... ?
Matt: Sólo si Stella me da algo a cambioCara sonriente
Stella: NO
Al día siguiente, Light y Stella entraron a la sala de cámaras, donde vieron sentado de espalda a ellos al detective. Ambos tenían cara de nerviosismo y caminaban con paso lento. Antes de que pudiesen hablar, el detective se dio la vuelta y les miró.
-A vosotros os quería ver. Me acabo de dar cuenta de que el torpe de Matt me ha sacado del grupo, seguramente por error. Decidle que me meta de nuevo- dijo el detective volviendo a darse la vuelta y mirando otra vez sus informes.
Light tragó saliva, y miró a Stella con desesperación, rogándole que empezase a hablar ella.
-Bueno... Queríamos decirte...- la chica miró al techo y a los lados, buscando la forma de decirlo- Acabamos de ver a Watari trayendo unos pasteles nuevos, y seguro que eran los de Alemania, porque tenían la caja azul de siempre... Así que nada... Ah y estás fuera del grupo- soltó la chica de improviso- Bueno Light, ¿no teníamos que irnos?- agregó Stella con nerviosismo.
-Sí, es tarde. Vámonos- dijo Light aceleradamente, cogiendo a la chica del brazo y caminando con rapidez hacia la puerta.
L sin darse la vuelta, dio un golpe a la mesa.
-Quietos- Light y Stella se quedaron paralizados, se giraron lentamente hasta ver cómo L les acribillaba con la mirada. Un aura negativa había comenzado a formarse a su alrededor- ¿Cómo es eso de que estoy fuera del grupo?- preguntó sin apartar la mirada.
Stella observó de reojo a Light, dándole a entender que era su turno. El castaño se armó de valor y le sostuvo la mirada a su amigo.
-L, entiéndelo no podemos permitirnos que te comportes así en el concurso. Nos descalificarían... Si es que eres muy egoísta- dijo Light llevándose una mano a la nuca y mirando hacia otro lado.
L se levantó de la silla y se aproximó mientras hablaba.
-Me echáis del grupo, me traicionáis, me llamas egoísta, y encima me pides que lo entienda- murmuró L llegando a la altura de Light- Estaba equivocado, no es que fueras Kira, es que eres un Judas- dijo L dándole un toque en el pecho con el dedo índice, mirándole fijamente a los ojos.
Stella soltó una corta carcajada que no pudo reprimir, captando la atención del detective, que se puso esta vez frente a ella- Y tú, Subordinada, me has vuelto a traicionar, no sé cómo no me lo he visto venir. Siempre tienes las peores ideas, seguro que esto es cosa tuya y de Matt- entonces L miró a ambos- Y pensar que erais mis únicos amigos... Creía que me queríais, pero ya veo que no- Light y Stella se sintieron las peores personas del mundo. Habían herido a su amigo, y todo por un estúpido concurso. Ambos pensaron a la vez en rectificar, pero entonces L siguió hablando- ¿Pero sabéis qué? No me importa, porque sois unos perdedores. Y yo os voy a ganar a TODOS, porque soy más inteligente, y no me hacéis falta. Puedo hacerme con el primer puesto yo solito.
Tras decir esto, se dio la vuelta y volvió a su sitio.
Ahora Light le miraba con asco, y sólo podía pensar en humillarle en el concurso. Stella se había puesto un poco roja de la rabia. ¿Cómo podía ser tan arrogante?
La chica sólo quería pisotearle, aplastarle cual insecto.
Tras esto se dieron la vuelta y salieron dando un portazo. Se había iniciado la guerra.
Light y Stella se reunieron con Matt y Leyre en la única sala donde no había cámaras: el cuarto de baño.
-¿Cómo ha ido?- preguntó Matt.
-Genial. Se lo ha tomado de maravilla- contestó Stella con ironía.
-¿Enserio?- preguntó ahora Leyre sorprendida.
-¡Pues claro que no!- exclamó Stella- No ha llamado de todo.
-A mí me ha llamado Judas- intervino Light decaído. Entonces a Matt le entró la risa- No te rías. Me ha dolido- dijo el chico afligido.
-Pues lo peor me lo llevo yo, que soy su novia, y vivo con él. Y lo peor, duermo con él- dijo Stella echando la cabeza hacia atrás y suspirando.
-No te preocupes Stella, siempre hago un sitio en mi cama para ti- la consoló Matt sonriendo.
La chica resopló ignorando las insinuaciones del pelirrojo.
-No te rías de la situación. A mí también me ha dado pena, pero no teníamos más remedio. Es peor que un crío- sentenció Leyre convencida, cruzándose de brazos.
-Venga hombre. Que no es para tanto. Seguro que no se rinde así como así. Hará otro equipo e intentará aplastarnos- aseguró Matt ya que conocía al detective.
-De eso no cabe duda- respondió Stella corroborando a sus amigos.
-¿Y sabéis qué? No voy a dejar que ese engreído nos gane. La única forma de bajarle los humos es darle una paliza en el concurso- dictaminó Light con decisión.
-Bueno, y ahora que se ha ido Ironman habrá que pensar otro nombre para el grupo. Ya no somos Los Vengadores- dijo Stella pensativa.
-Podemos llamarnos, Las Divas- murmuró Leyre.
-Mejor aún. Las Sassy Divas- añadió Stella.
-¿Y eso de dónde sale?- preguntó Matt con curiosidad.
-Porque todos los aquí presentes somos unas Divas. Matt, tú ocupas un armario tan grande como el mío. Y tú Light... Usas hasta laca- contestó Stella entre risas.
Ninguno de ellos pudo contradecir a la policía, así que se quedaron con ese nombre.
Finalmente llegó el día del concurso.
Allí se presentó el equipo, llevando todos la misma camisa, que tenía el dibujo de un pastelito tachado con una x en la espalda, haciendo alusión al detective.
En ese momento, todos vieron cómo se acercaba L junto a él iban Watari, Mello y Near. Ambos equipos quedaron frente a frente.
-Bonitas camisas. Veo que os gusta perder con estilo- dijo el detective con una sonrisa falsa.
-Perdona L, pero aquí el único perdedor vas a ser tú. Tú y tu pobre equipo- contestó la chica con seguridad.
-¡Subordinada! ¿Pero tú qué haces aquí?- preguntó incrédulo, ya que no sabía que la joven se había unido al equipo de Light y compañía.
Entonces Matt se acercó y pasó un brazo por los hombros de la pelirroja.
-Pues ya lo ves. Ahora es de los nuestros- contestó el pelirrojo con retintín.
L acribilló a ambos con la mirada.
-¡Me has traicionado! No lo puedo creer... Mi propia Subordinada- murmuró el detective- En realidad no sé por qué me extraña. Me la has jugado tantas veces...
-No exageres L. Sabes que esto es culpa tuya- respondió la joven mirándole con los ojos entrecerrados.
-Pues que sepáis que esto ya es personal. Podéis oficialmente declararos perdedores- sentenció el detective.
Detrás suya, Mello mordía una tableta de chocolate, y Near se enrollaba un mechón de pelo en el dedo índice. Watari les sonreía con la misma amabilidad de siempre.
-¿Este es tu equipo?- preguntó Light alzando una ceja.
-Los he traído porque sólo pueden ser equipos de cuatro. Pero aquí el que juega soy yo- contestó L como si fuera evidente.
-¿Y han aceptado?- preguntó ahora Leyre extrañada.
-Watari sí. A los otros dos los he sobornado con chocolates y Playmobil.
Tras esto, los equipos ocuparon sus puestos en una mesa unos frente a otros.
El presentador, Matsuda, estaba en el centro. Presentó a ambos equipos con su típica sonrisa atontada, y comenzó a formular las preguntas.
El equipo de L empezó llevando la delantera, ya que el detective daba al botón con increíbles reflejos.
Pero hacia la mitad del concurso, el equipo de Light consiguió igualarles.
Llegaron a la última pregunta, y antes de ser formulada, se hizo un tenso silencio. Quien acertase esa pregunta, ganaría el concurso.
-¿Qué nos permite calcular la ecuación de Schrödinger?- incluso a Matsuda le costó pronunciar ese nombre.
Se palpaba la tensión en la sala. Todos se miraban mutuamente. Para sorpresa de los presentes, esta vez L no parecía tener intención de pulsar el botón, ya que estaba pensativo reformulando una y otra vez la pregunta en su cabeza.
La frustración de no saber la respuesta le estaba dejando cada vez más shockeado. Parecía que le iba a dar un ataque.
No podía permitirse perder ante sus mayores enemigos.
De pronto, de sus pensamientos le sacó el ruido del pulsador. Miró hacia el equipo contrario, viendo cómo Stella le había dado al botón.
-Nos permite calcular la velocidad y el radio de la órbita que describen los electrones- dijo la chica con total naturalidad.
En ese momento, L sintió cómo su mundo se derrumbaba. Su venganza acababa de morir junto con su orgullo. Pero aún le quedaba la esperanza de que la respuesta fuese incorrecta.
-¡CORRECTO!- exclamó Matsuda muy emocionado.
Por tanto, el equipo de Light había ganado. Todo el mundo comenzó a aplaudirles, mientras el decano de la universidad les ponía las medallas.
L y su equipo se acercaron a ellos para darles la enhorabuena.
El primero en hablar fue Watari, que le estrechó la mano a todos y a Stella le dio un abrazo.
-Enhorabuena Stella. Me sorprende lo lista que eres- dijo el hombre lo suficientemente alto como para que L lo escuchase.
El detective les miraba seriamente. Pero aún así habló.
-Enhorabuena. Ha sido una victoria limpia. Esa última pregunta me había dejado shockeado.
-Es de física cuántica. Y además, de las más básicas- contestó Watari con una dulce sonrisa.
L le miró con los ojos muy abiertos, como si acabara de ver un fantasma.
-¿¡Pero tú lo sabías!?- preguntó L incrédulo.
-Por supuesto. Si tengo dos ingenierías y la carrera de física- respondió el hombre con obviedad.
-¿Y por qué no has contestado?- exigió saber el detective.
-Porque me prohibiste contestar a las preguntas bajo ningún concepto. ¿No lo recuerdas?- dijo Watari manteniendo la sonrisa. Pero esta vez, más irónica.
L se quedó boquiabierto. Estaba claro que Watari lo había hecho para bajarle los humos.
En ese momento, Matt y Light comenzaron a carcajearse.
-Eso te pasa por idiota- comentó Mello mordiendo otra tableta de chocolate.
-Tú cállate que todavía vives bajo mi techo- respondió L desquiciado del todo.
Así había acabado la venganza de L, la cual en absoluto, salió como esperaba.
Habían pasado dos semanas desde el concurso. L seguía mosqueado, alegando que el hombre que consideraba su padre y su prometida, le habían traicionado vilmente.
El detective estaba concentrado en un nuevo caso que había llegado recientemente al cuartel.
Stella se acercó por la espalda al chico, y le abrazó rodeando su cuello.
-¿Me has perdonado ya?- susurró la chica en su oído, con tono meloso.
-No- contestó el detective con simpleza- No puedo confiar en ti. Eres el mal en persona, y malinfluencias a mi pobre Watari. Él antes no me hacía estas cosas- dijo el chico quedándose estático.
Stella chasqueó la lengua y se sentó a su lado.
-Eres un exagerado. Podrías...- en ese momento, la pelirroja fue interrumpida por un portazo. Leyre entró en la sala con paso acelerado, buscando con la mirada a Stella.
-¡Tengo que hablar contigo!- exclamó la pelirroja realmente apurada.
-¿Qué pasa?- preguntó Stella mientras Leyre se sentaba a su lado.
-Ay dios mío. No sé cómo decir esto...- la chica estaba muy nerviosa- Es que... Estoy embarazada- Stella abrió los ojos como platos.
-¿¡Qué!?- preguntó incrédula.
-¿¡Cómo!?- se asomó L por detrás con cara de cotilla.
