Capítulo 35 Al Descubierto

-¿¡Que!? –grito Tyson sorprendido- ¿¡Que!?

-¿Boris… -dijo Max muy extrañado- es tu papá?

-Adoptivo –continuo muy seria

-¿¡Que!? –volvió a gritar Tyson

-Supéralo ¿Quieres? –dijo aun seria

-Haber si entendí –dijo Daichi extrañado- Tu eres hija, de este idiota

Rachel medito unos segundos

-En pocas palabras. Si

-¿Cómo que tú eres hija de Boris? –dijo Tyson tratando de comprender esa pregunta en su cabeza

-Me adopto hace meses, ¿Por qué? Ni yo lo sé…

-¿Y por qué nos dices esto? –dijo Max extrañado

-No quería que se enteraran por otros medios, también, que piensen que soy una "espía" o algo así

Los cuatro estaban sorprendidos, tanto que parecía una mala broma.

-Pues ya lo estamos pensando –dijo Daichi y en eso Kenny le dio un codazo en su vientre- Bueno tal vez no… -dijo muy adolorido

Rachel le dolió eso y solo se dio la media vuelta, se dieron cuenta los cuatro de su error y Tyson se acercó a ella, la tomo de su muñeca.

-Perdónanos, no estamos pensando eso, es que… todo esto han sido demasiadas sorpresas en un día

Ella volteo a verlo, se podría apreciar coraje en sus ojos, ella se los dijo para que en un futuro no pensaran mal de ella, pero daba igual ya lo hacían. Rachel se soltó bruscamente de la mano de Tyson y los miro.

-No te estamos juzgando ni nada –dijo Tyson

-Pero sería bueno que nos contaras el por qué te adopto –continuo Max

-Hay un café cercas, ¿Quieren ir?

Los cuatro alzaron sus cabezas extrañados diciendo sí.

Mientras iban caminado rumbo al café se encontraron con Hillary con una furia extrema, la trajeron a la realidad al topársela en el camino y ella miro extrañada a Rachel con ellos. Estaban todos dentro del pequeño café, los seis estaban esperando a que les trajeran sus vasos de café y unas rebanadas de pastel, y todos estaban en silencio, ese que maldito silencio que desde que se conocieron los atormentaba.

-Bien Rachel –empezó Max- sería bueno que nos explicaras mejor la situación

Rachel suspiro

-Bueno, como les dije, soy hija adoptiva –dijo la palabra con mucho énfasis- de Boris. Nada fuera de otro mundo

-Pues para nosotros lo es –dijo Kenny sorprendido- no nos podemos imaginar a Boris como un… Padre –menciono muy extrañado

-Si me lo imagino –le respondió Rachel mientras movía su cabeza de un lado a otro lentamente

-¿Y cuándo te adopto? –pregunto Hillary

-Pues hace como… seis meses

-Ya tienes rato con el –dijo Max sorprendido

-Si

En eso la mesera apareció con sus pedidos, la mirada de Daichi relumbro completamente, la de los demás no tanto. Sirvió los platos y los cafés y se retiró. Todos los demás pensaron si comer o no, Hillary y Rachel tomaron sus utensilios y jugaban con ellos, Max le dio un sorbo a su café y Kenny y Tyson solo miraba sus platos, la plática sin empezar completamente ya se había vuelto incomoda.

-¿Y es bueno como padre? –pregunto Tyson un tanto serio

Todos lo miraron sorprendido ya quien era el que más serio estaba.

-Pues, tengo un techo donde vivir, una cama donde dormir, comida para alimentarme… puede ser –le dijo un tanto seria y le dio un trago a su café.

No les convenció esa respuesta.

-¿Segura?

Rachel solo lo miro.

-Tampoco no es un santo…

Tardaron un poco en interpretar eso, pero si el afirmara cambiar de repente podría ser que Rachel lo sacara de sus casillas, debes en cuando, fue cuando a Kenny se le ocurrió preguntarle.

-Oye –dijo de repente- ¿Podemos confiar en él?

Tyson y los demás alzaron sus miradas hacia Rachel, y ella también los miro. Honestamente no sabía que decirles, ella no conocía a profundidad los planes que tenía Boris para todo esto, no había investigado suficiente, pero ¿Si Boris había cambiado? Ella también se lo preguntaba, aunque recordó su herida en el ojo, alzo su mano derecha y toco con la yema de los dedos, la gasa que le cubría el golpe.

-¿Rachel? –pregunto Hillary extrañada

Alzo la mirada algo sorprendida ya que había salido de sus pensamientos.

-No sabría contestarles esa pregunta con claridad, pero yo diría que, si ya saben cómo es el solo mantengan su distancia

-¿Entonces no confiamos en esta BEGA? –pregunto Tyson aun con su seriedad

Las miradas que primero capturaron a Tyson se volvieron a dirigir a Rachel, realmente ya no sabía que contestarles.

-No lose, ¿Viste algo malo en BEGA? –pregunto ella que hasta se sorprendió

Y las miradas volvieron a Tyson

-No

-Bueno si no hay nada malo confía, pero como te digo mantén tu distancia con Boris, uno nunca sabe

En la cabeza de Tyson se formó un tremendo huracán de dudas que arrasaba con todo y lo dejaba como cualquier huracán haría, un completo desastre. Al estar un rato más en la cafetería decidieron cambiar el tema y buscar un más alegre y para que se conocieran mejor. Y su plática duro unos treinta minutos.

Durante esos treinta minutos podríamos decir que todos conocieron mejor a Rachel, y ella a ellos, era divertido Rachel se sentía muy a gusto con ellos, no sabía porque pero se dio cuenta que desde ahora tal vez comenzaría una amistad.

En Rusia, Tala se encontraba haciendo maletas estaba muy serio. Bryan solo estaba recostado en su cama mirando a Tala guardando la ropa ordenadamente en su maleta.

-¿Por qué te alteras tanto? –le pregunto de repente

-Porque si –le respondió mientras se dirigía al armario

-Tala solo se cambió la BBA, no es gran cosa –dijo mientras cerraba sus ojos

-Si es gran cosa, además tengo un mal presentimiento de esto

-Hay Tala, Tala –dijo Bryan entre suspiros- para empezar necesitas permiso de Margarita

-Ya lo tengo –le interrumpió

Bryan abrió sus ojos para mirarlo completamente sorprendido.

-¿Cómo?

-Fácil, lo único es que ella nos acompañara a Japón

Solo Bryan lanzo una risa y Tala volteo a mirarlo extrañado

-¿De qué te ríes? –pregunto un tanto molesto

-Pues que Margarita siempre te consiente

Tala no dijo nada y tomo una ropa y se la lanzo a Bryan.

-¿Qué te pasa? –le pregunto muy molesto

-No has hecho tu maleta, el vuelo será en la noche

Continuo preparando su maleta y Bryan con coraje se levantó de la cama y busco su maleta.

Después de una tranquila merienda y conocerse mejor, todos se retiraron del lugar, pero no sin antes de algo especial. Al salir todos del lugar se despidieron y Rachel iba por otro rumbo cuando Tyson la detuvo.

-¡Oye Rachel!

Ella volteo sorprendida.

-¿Si? –pregunto confundida

-Pues… cuando quieras visitarnos, para platicar o algo que se te ofrezca, ya sabes dónde encontrarnos

Rachel y los demás lo miraron sorprendidos.

-Gracias Tyson –dijo sorprendida

Solo el lanzo una sonrisa nerviosa y regreso con su grupo, y así cada quien tomo su camino.

Rachel pensaba en irse a casa, al cabo que Boris estaba tan ocupado en BEGA que la casa sería completamente suya, sería fantástico pero muy aburrido, ¿Qué haría ella sola?, quien sabe, entonces su celular sonó y miro que era Hitomi; tal vez le leyeron la mente.

-¡Hola Hitomi! –exclamo muy alegre

-Bonita apertura –le dijo- ¿Cómo estás?

-Bien, y ¿Viste la apertura de BEGA?

-No tenía nada mejor que hacer

-Que genial –dijo sin ánimos

-Oye ¿Quieres venir a mi casa?

-Si claro

-Tengo algo que contarte

-¡Ah! –Dijo sorprendida- si voy para a ya

Colgó su teléfono y fue rumbo a la casa de Hitomi.

Llego y la recibió la hermana de Hitomi, siempre vestía de negro y daba una sensación extraña pero era muy buena gente, Rachel paso a la habitación de Hitomi y al llegar toco la puerta.

Hitomi rápidamente la abrió y ella paso.

-¿Qué pasa? –pregunto extrañada

-Bueno, Kayako y Youichi son novios

La mirada de Rachel se abrió de par en par.

-¡Haber, haber! –dijo sin creerlo-¿Cómo que estos dos son novios?

-Si tiene un par de días

-¡Hitomi! –Le exclamo- explícame bien

La tomo del brazo y la sentó en aquel sofá que tenía en su recamara.

-Bueno, como le dijiste que no a Youichi

-No le dije que no –le interrumpió molesta- solo que no sentía nada más allá que de una amistad

-Bueno el punto le rompiste el corazón

-Amo tu honestidad –le dijo con una mirada muy seria

-Bien, Kayako lo consoló y pues descubrió que estaba enamorada de él, ya que cada vez que Youichi te "insinuaba algo" ella se ponía celosa, se lo confeso y pues Youichi también admitió que estaba enamorado de ella

Rachel la miro sorprendida

-¿Y ya?

-Si

-¿Y por qué no me dijeron?, ¡Soy su amiga!

-Pues, yo tampoco sabía hasta ayer, que los vi besándose detrás del cine

-¡¿Y?! –pregunto sorprendida

-Me contaron todo, lo iban a mantener en secreto por un tiempo pero son tan malos para esconder su relación

Pues Rachel se quedó extrañada, Hitomi lo tomaba como si nada, sí que era extraña.

En el aeropuerto internacional de Rusia, Bryan, Spencer e Ian yacían dormidos en los asientos esperando su vuelo, en cambio Tala estaba más despierto que nunca.

-Tala –le llamo Margarita que estaba sentada a su lado- Sabes esto de ir a Japón no me convence mucho

-Tenemos que ir Margarita, hay algo malo con todo esto de la BBA

-Tal vez conforme avancen los días les informaran que ha…

-Margarita –le interrumpió- Hay algo malo en esto, y lo voy a averiguar

Ella lo miro, Tala se veía decidido y muy seguro.

-¿Y puedes decirme porque sientes que hay algo malo en todo eso?

-Solo es una intuición, llámalo sexto sentido si quieres

Solo Margarita suspiro.

-Bien en una hora sale nuestro vuelo… Procura levantarlos ¿Quieres? Iré por un café

Solo Tala alzo su cabeza diciéndole si y la miro irse.

Hitomi y Rachel estaban comiendo botanas y aun platicando la situación amorosa de sus amigos, cosa que aún no creían, cuando a Hitomi se le ocurrió preguntarle algo a ella algo que la dejo sorprendida.

-¿Y tú no has tenido novio?

En eso Rachel sintió que se le atoraban las frituras en su garganta.

-No –dijo intentando disimular que se ahogaba

-Se honesta –menciono muy seria Hitomi

-No –insistió pasándose las frituras lentamente

-Rachel, para que te estés ahogando, quiere decir que si…

Se pasó las frituras, hasta sintió que le habían rasgado la garganta. Rachel suspiro, sabía que engañar a Hitomi sería difícil.

-Si tuve uno, pero termine con el

-¿Por qué?

-Por culpa de papi –dijo con mucho sarcasmo

-¡Ah! –Exclamo- ¿No te deja tener novios?

-Creo que no…

-De la que se salvó Youichi

Rachel solo la miro seriamente.

-¿Y quién era tu novio, alguien de la escuela?

-No, no era de ahí… no lo conocen, al menos bien…

-¿Cómo? –pregunto curiosa

-Olvídalo ¿Si?, que eso quede entre tú y yo por favor…

Hitomi solo alzo su cabeza diciendo sí.

-Gracias…

Tala se alzó del asiento y comenzó a darles leves bofetadas a los chicos, los tres se levantaron malhumorados, por como Tala los levantaba.

-¡Viejo, cálmate! –le exclamo Bryan

-Ya es hora de abordar el avión

-¿Y Margarita?

-Ya viene, levántense holgazanes

Todos lanzaron un "ahh" a coro, tomaron sus maletas y comenzaron a buscar su avión.

Después de abordar el avión buscaron sus asientos, Margarita y Tala se sentaron juntos.

-Margarita –dijo de repente Tala, y ella volteo a mirarlo- ¿Qué le paso a Boris?

Ella se quedó sorprendida ya que Tala jamás había preguntado por él y ella lo entendía, fue un hombre que lo hizo sufrir mucho.

-¿Boris Balkov? –pregunto sorprendida

Tala solo le lanzo una mirada muy seria y, aun que se tragó el sarcasmo ella lo interpreto.

-Bueno –dijo entre un leve suspiro- Sabes que fue a la cárcel, pero solo duro seis meses en ella.

-¿Solo seis meses? –Pregunto sorprendido- Pensé que le habían dado doce años

-Si yo también pensé eso, pero por lo que escuche, dio una cantidad muy fuerte de dinero para poder salir de ahí, luego se perdió…

Solo Tala se quedó pensativo y devolvió su vista hacia la ventana. Si era verdad que Tala tenía un sexto sentido muy activo, eso le indicaba que Boris podría tener algo que ver con eso de la ahora afamada BEGA. Margarita solo le tomo su mano y este volteo a mirarla, ella le mostro una leve sonrisa, dándole a entender que nada malo pasaría.

Ya era el atardecer y Rachel iba rumbo a su casa, la conversación con Hitomi la dejo muy impactada, en ciertos conceptos. Al llegar a su casa pudo ver una mujer muy elegante con su mano alzada al timbre, parecía que quería tocar el timbre pero no sabía si decidirse o no. Rachel se extrañó y se acercó a ella.

-Disculpe, ¿Puedo ayudarla? –le pregunto

La mujer volteo a mirarla y Rachel se quedó sorprendida, era Magdalena Ciani, estaba en su casa no podía creerlo, sentía como la respiración se le entre cortaba y el corazón le aceleraba rápidamente.

-¿Rachel? –pregunto ella muy sorprendida

-¿Señorita Ciani? –dijo ella también muy sorprendida

Magdalena se acercó a ella y la abrazo, y Rachel sintió que su alma se iba de la faz de la tierra.