Capítulo 35: La respuesta esperada.

Santana suspiró nuevamente escuchando a Rachel, y por primera vez en todas las conversaciones o alguna de las frases que en un momento intercambió con ella, no fue por fastidio. Sino porque le encontraba toda la razón.

-Kurt faltó la semana pasada.- siseó la morena mientras compartían la clase de inglés junto a Brittany.- Toda la semana.- recalcó entredientes.- Y eso de "estuve muy enfermo" no me lo creo mucho. Además, solo lo he visto comer algunas frutas o un sándwich rara vez, esta muy delgado… y ese extraño "tick" que ahora posee de cubrirse el pecho y caminar rápidamente cuando vemos a algún deportista no me agrada nada.

-Ha asistido a cada curación en el hospital.- le informó la joven asintiendo quietamente, ambas habiendo terminado la tarea que el profesor revisaría en un par de minutos.- Y según mi papá, ha estado costeando por su propia cuenta el tratamiento.

-¿Que no habían quedado en un trato de que tú y tu padre se las arreglarían por un tiempo?.- preguntó extrañada ladeando la cabeza.

-Lo sé, pero aparentemente Burt le dio un pequeño empleo en el taller mecánico y ahora trabaja allí.

-No lo sabía…- susurró Rachel haciendo corazones, nubes, y figuras geométricas sobre su cuaderno.- Esto se esta convirtiendo en un desastre.- asumió mirando hacia delante, dejando el lápiz sobre la mesa en un golpe seco.- Lo echaron del equipo, esta huyendo de cualquier persona con una chaqueta deportiva, falta a clases…Necesitamos hacer algo más que darle espacio, Santana.- dijo la joven mirando el resultado de sus rayones y garabatos en la hoja blanca.

-Debemos tratar de… subir su ánimo, su autoestima…-susurró mirando la pizarra sin ninguna razón en específico.- Pero si lo invitamos a algún lado se resiste, dice que tiene algo que hacer o de seguro dirá que tiene trabajo en el taller y que su papá necesita ayuda.- finalizó la latina en un suspiro.- Debemos encontrar la forma de hacer que su sonrisa vuelva.

Habían pasado varios días desde que habían tenido esa conversación con Kurt en la casa de Santana. Muchos días, en los que lo perdían de vista a la hora de los ensayos, luego de que lo echaran de las cheerios; y muchos días en que eran testigos de todo el maltrato que sufría…

Era demasiado, y habían ocasiones en que Rachel quería gritar y correr donde el señor Schue que sería el único profesor que podría ayudarla, pero… justo cuando se encaminaba hasta su oficina, o cuando estaba apunto de golpear con sus nudillos la barnizada madera, era la imagen de Kurt diciéndole que la odiaba por haberlo dicho y provocado que Burt se enterara por otras voces que no era la de su hijo de todo lo que le sucedía.

Entonces bajaba su brazo junto con la cabeza, sintiéndose atrapada.

-Deben encontrar a Blaine.

-Sí claro, debemos… ¿Qué dices Brittany?.- preguntó Santana mirando a su izquierda al escuchar el comentario. La rubia estaba sentada con la espalda recta y con sus ojos abiertamente curiosos.

-Si encontramos el paradero de Blaine… podemos hacer que esto se solucione.- reflexionó Rachel por su parte, aún en voz baja.

-Encontrar a Blaine es como buscar una aguja en un pajar.- admitió Santana alzando una ceja y negando.- Su hermano no dirá nada, y no me atrevería siquiera a acercarme a su casa con su padre allí dentro.

Ella sabía que si su amigo estaba guardando silencio sobre esto, era por una razón… pero fuera la que fuera, ambos se estaban dañando.

-Creo que tengo una idea.- dijo la rubia poniéndose de pie con la tarea finalizada, entregándosela a la profesora –que hizo una mueca extraña al ver que solo consistía en números y dibujos hechos con crayón- y saliendo del salón.

-¿Donde va?.- preguntó Rachel siguiéndola con la mirada.


¿Fondue for two?.- preguntó Sebastian sintiéndose totalmente perdido en esta conversación.

-Es mi show por internet.- dijo la rubia sintiéndose orgullosa.- Tiene muchas visitas, no entiendo por qué no lo conoces.

-Espera, espera, detente ahí.- le frenó mostrándole las palmas.- ¿Por qué el repentino interés en mi?

-Nunca he tenido por invitado a un chico que vaya en una academia de jóvenes ricos.- admitió alzándose de hombros.- Creo que podría aumentar la audiencia.

-Aún sigue sonando raro para mi.- dijo arrugando la nariz y asintiendo repetidas veces.

Brittany suspiró rodando sus ojos mientras ponía su mochila en la silla desocupada a su lado con brusquedad, fingiendo enfado.

-Mira.- dijo sacando un libro grueso y lleno de papeles, pos-it, y marcadores con frases al azar.- Tuve una reunión la semana pasada con el consejo estudiantil.

-¿Qué rol haces en el consejo estudiantil? ¿Secretaria?.- preguntó incrédulo alzando una ceja, creyendo que ya era demasiado dejar que Brittany perteneciera a eso.

-Presidenta.- dijo mientras pasaba hoja por hoja sin mirarlo. Sebastian casi se atraganta con el café.- Observa.- agregó volteándolo y enseñándole un gráfico pintando con lápices de colores.- Sometimos a los estudiantes a una encuesta, cuyo resultado fue que la gran mayoría cree que la exigencia en McKinely es bastante baja comparada con otras instituciones.

-¿Y qué tengo que ver yo ahí?.- preguntó mirando sin entender los gráficos y analizando la información.- No soy parte del consejo estudiantil de mi academia, ni de ninguna directiva.

-Quiero que hables de las formas de exigencia en tu academia; así tendrán una opinión sincera y fidedigna de que quizás la forma de enseñanza no es tan distinta.

-¿No debería el director estar pendiente de todos esos datos?.- preguntó cambiando la hoja aún sin entender mucho de los apuntes escritos, ni de por qué habían restos de chocolate en una de las esquinas.

-Esta ocupado.- dijo rápidamente cerrando el libro, levantando un poco de viento que hizo volar la servilleta de Sebastian hasta el piso.

-Uhm…- murmuró el joven cuando se agachó a recogerla y dejarla nuevamente sobre la superficie de la mesa.- ¿Qué gano si voy?

-¿Qué quieres?.- preguntó sonando muy seria para la Brittany habitual.

Sebastian se quedó en silencio levantando el vaso de café unos milímetros y luego dejándola caer y así repetidas veces. Habían muchas cosas que quería, pero asumió que ninguna era alcanzable materialmente.

-Bien.- soltó dando un asentimiento y la sonrisa de Brittany ensanchó decorándole el rostro.- ¿Hay alguna regla?

-Solo di lo que sabes.


-Pero si es Blaine Warbler.- exclamó Jeff entrando a uno de los salones de descanso, visualizándolo con un libro en su regazo, dándole la espalda a la entrada.

Sus hombros se encogieron al ser sorprendido.

-Por favor no utilices ese apodo.- siseó como si la habitación estuviese llena de gente, cuando no había nadie en realidad.

-Pero si ya eres reconocido por toda la academia.- dijo sentándose a su lado con las piernas cruzadas, observando de reojo un libro de literatura en las manos de Blaine.- "El nuevo líder del coro de Dalton, Blaine Warbler Anderson"

-Exageras.- gruñó cerrando el libro de golpe.- Apenas llegué hace unas semanas.

-No se ha enterado el mes y ya todo el lugar sabe tu nombre.- recalcó golpeando su propia palma extendida con la mano contraria.- Eso es ser famoso para mi.

-Yo no quiero esa fama.- gruñó guardando el texto en su bolso, lleno de hojas sueltas en otra carpeta.

Carpeta que captó la atención del rubio.

-¿Qué es eso?

El moreno pareció un poco reacio a sacarla, pero finalmente accedió y se la entregó. Era una carpeta azul marino llena de partituras de música.

-Traje algunas opciones para el ensayo de esta tarde.- le comentó mientras Jeff pasaba hoja tras hoja, más fascinado cada vez.- También saqué algunas copias de unos libros que hallé en la biblioteca, más las que traje desde mi casa sin querer en unos cuadernos… Creo que son buenas opciones para números grupales.

-Son muy buenas.- admitió el rubio asintiendo a cada titulo que leía.- Son muy Top 40.


Un día extrañamente soleado les había tocado en ese primer mes de novios. Blaine le había ofrecido a Kurt llevarlo al centro comercial, aprovechando el hecho de que Burt había tenido una junta en el Congreso y era probable que pasara el día solo.

-¿Maroon 5, Blaine?.- preguntó Kurt cuando Blaine se devolvió unas cuantas estaciones de radio hasta sintonizar "Misery".

I am in misery Estoy en la miseria

There ain't no other No hay otra

Who can comfort me quien pueda confortarme

Why won't you answer me? ¿Por qué no me respondes?

Your silence is slowly killing me Tu silencio me esta matando lentamente…

-¿Qué?.- preguntó incrédulo sin despegar la vista del camino.- Cooper solía tenerla de Ringtone, no me culpes.

-¿Quieres que me trague eso?.- cuestionó Kurt doblando sus rodillas hasta hacerlas chocar contra su pecho por sobre el cinturón de seguridad.- Dime la verdad… ¿Eres un fan de closet?

-No realmente.- comentó frenando en un semáforo.- Solo escucho las canciones más reproducidas en la radio.

-Muy Top 40.- comentó riendo mientras robaba rápidamente el celular de Blaine de su bolsillo y trataba de adivinar la clave.

Say your faith is shaken Di que tu fe esta removida

You may be mistaken Podrías estar equivocandote

You keep me wide awake and Me mantienes muy despierto y

Waiting for the sun Esperando por el sol…

-Mph.- soltó volviendo a poner en marcha el vehículo.- No oigo que te moleste.

-A ti no te molestan mis canciones de musicales.- opinó Kurt pensando bien la contraseña esta vez, sacando levemente la lengua y frunciendo el ceño concentrándose.- No me tiene por qué molestar tus canciones Top 40 y las de Disney.

-Es porque amas Disney.- dijo Blaine negando con la cabeza levemente.

-Solo porque puedo interpretar "Parte de él" casi igual a la Sirenita, no significa nada.

-No podrás superar mi interpretación de "Parte de él" jamás, asúmelo.- bromeó recordando la vez que visitaron el hospital infantil, haciendo a los niños cantar éxitos de Disney.

-Recuerdo que me dijiste que eras un Sapo.- comentó mirando de reojo los mechones verdes desordenados.

Why do you do what you do to me, yeah Por qué me haces esto a mi.

Why won't you answer me, answer me yeah Por qué no me contestas, contestas…

-Y tú el príncipe que deshacía el hechizo.- susurró mirando a Kurt con esos ojos que daban a entender que no había persona en el mundo que más podría querer.- Espera, ¿Qué haces con mi teléfono?

You think I'm pretty Piensas que soy linda

Without any makeup on Sin maquillaje puesto

-¡No puede ser!.- exclamó el castaño abriendo ampliamente los ojos, fijos en la pantalla.

-¡Es Katy Perry, Kurt!.- replicó el moreno subiendo un poco más el volumen a la radio.

-¡No!.- le interrumpió apuntando el objeto.- Que tu contraseña era "1234", Blaine.

You think I'm funny Piensas que soy divertida

When I tell the punchline wrong Cuando digo un mal chiste

-Por Dios.- rió revolviéndose el cabello y abriendo ambas ventanas, dejando entrar la brisa templada de aquel día.

-Ok, ok.- habló Kurt un poco más fuerte de lo normal.- ¡Graaabando!.- exclamó cuando apareció un punto rojo en la pantalla, y el tiempo de duración comenzaba a avanzar.- ¡Saluda Blaine, saluda!

-Voy manejando.- dijo tratando de verse serio y elegantemente ordenado a modo de broma.

-¡Vamos señor "Top 40"! ¡Di algo a tus futuros fans!

Let's go all the way tonight Recorramos todo el camino esta noche

No regrets, just love Sin arrepentimientos, solo amor…

-¿Mis futuros fans?.- preguntó despegando unos segundos la vista del camino.

-Quieres ser músico, tú público me lo agradecerá cuando saques tu primer dvd del concierto y este video salga como material especial, y solo en versión Blue-Ray que solo los fans con dinero compran.

-¿Con dinero? ¡Vamos, cualquiera puede ahorrar!

-¡Esa es la actitud!.- exclamó apuntando el camino levemente a medida que trataba de acercarse a Blaine un poco.

You make me feel Tú me haces sentir

Like I'm livin' a Como si viviera un

Teenage dream Sueño adolescente

The way you turn me on La forma en que me enciendes

I can't sleep No puedo dormir…

Kurt apretó el botón cambiando a la cámara interna del celular, enfocando su desordenado cabello debido a todo el viento que entraba. Blaine llegó a la carretera para evitarse el tráfico de esa hora, dejando el automóvil en quinta en la palanca de cambios. Tomando a Kurt de la cintura fuertemente, logrando que soltara una exclamación sorprendido y por fin enfocándolos a ambos en la cámara.

¡ My heart stops Mi corazón se detiene

When you look at me Cuando tú me miras!

Cantó Blaine a todo pulmón, haciendo a Kurt reir, escuchando el único y bello contraste de la voz de su novio y Katy Perry en la radio.

¡Just one touch Solo un toque!

Continuó dando un pequeño beso esquimal, mirando el camino desocupado de la pista y estando atento a que iban seguros por el camino.

Now baby I believe Ahora bebé yo creo…

Susurró desfasándose del ritmo de la radio, creando una versión acústica, suave, y que podía escucharse aún en la grabación que enfocaba justo el momento en que ambos se miraban el uno al otro con complicidad.

This is real Que esto es real

So take a chance and Así que corramos el riesgo y

Don't ever look back, No miremos atrás

Don't ever look back No miremos atrás…


-¿Blaine?

El moreno salió de sus pensamientos percatándose que aún estaba en la sala de descanso, con Jeff sentando a su lado y con aspecto preocupado.

-¿Dije algo malo? ¿Te molestó lo de "Top 40", verdad?. Lo siento.- procedió a disculparse curvando hacia abajo sus labios en tristeza.- A veces no mido las palabras que salen de mi boca.

-No, tranquilo.- susurró Blaine sonriendo levemente hacia su regazo.- ¿Me disculpas?. Creo que no me siento muy bien, prefiero ir a mi habitación y te veo en los ensayos… ¿Esta bien?

-Claro.- asintió frenéticamente el rubio nervioso, siguiendo a Blaine con la mirada hasta verlo desaparecer de su campo visual.


-¡Porquería!.- exclamó Kurt cuando uno de los neumáticos se le resbaló de las manos y casi le golpea el pie.- ¡Estúpida cosa!

-¿Kurt, estas bien?.- preguntó Burt revisando que el auto de Tyler estaba teniendo una buena reparación por el personal.

-Sí.- jadeó tomando otro y dejándolo a un lado.- Pero ni pienses que los tomaré de nuevo, mejor los haré rodar hasta el fondo del taller.

-Tomate un descanso.- le sugirió palpándole el hombro cuando sacó el último, respirando agitado afirmado en él.

-Pero papá hay que moverlos y ni siquiera he trabajo la mitad del tiempo…

-Tienes un examen mañana, ¿Verdad?

El castaño apretó los labios y se miró los pies, era verdad, pero no quería estudiar aún puesto que quería cumplir con las obligaciones que tenía anteriormente planteadas.

-Pero…

-Anda, puedo con esto.- dijo apuntando los neumáticos en el piso.- Además creo que el auto de tu amigo estará listo más o menos pasado mañana.

-¿De verdad? ¿Seguro?...- preguntó dudoso, pero aún así sacándose el overol.

-Seguro.- dijo guiñándole un ojo y frotando una mancha de aceite bajo el ojo.- Date un baño y estudia si es necesario.

-Gracias…- susurró Kurt tratando de formar una sonrisa convincente sin tener éxito.

Entró a su casa quitándose los zapatos para no seguir ensuciando más camino del que ya había recorrido, subió las escaleras, lanzando su ropa por toda la habitación, sin preocuparse mucho por el orden en ese momento. Fue el trineo de Pavarotti el que lo alertó de que su camiseta había caído sobre él, y luego de salvarlo y dejarlo en su pequeña cajita, entró a la ducha.

Sintiendo el agua caliente chocar y deslizarse por su piel blanca, relajando sus músculos, y lavando su cabello con fuerza, temiendo que algún liquido o la grasa se le hubiera pegado en él.

Los días sin Blaine, habían sido tal cual. Sin él.

Pero de a poco, a cada minuto, segundo que pasaba; cuando se miraba en el espejo colocándose las cremas que usualmente ocupaba luego de bañarse, cuando se peinaba o cuando se dedicaba a tratar de esconder en carpetas rebuscadas las fotos de su celular; que trataba de borrarlo. Y sí, una gran parte de su corazón, por no decir su corazón completo, quería que eso nunca pasara, pero dolía no tenerlo cerca y el hecho de recordarlo por cualquier indicio o imagen era demasiado para poder guardar su calma… lo extraña mucho. Después de todo, era su mejor amigo, conocía la comida que le gustaba, su pedido de café, lo que quería estudiar, su color favorito y todas esas cosas que los llamados "mejores amigos" saben, y quizás conocía mucho más y por eso la pérdida se sentía tan grande.


-¿Buenas tardes?.- exclamó Tyler apoyándose en la mesa de una especie de recepción en Tires and Lube.

Burt Hummel asomó su cabeza desde uno de los extremos, mientras se limpiaba las manos en un paño que procedió a guardar en el bolsillo del overol a medida que se acercaba.

-Tú …. Eres Tyler, si no mal recuerdo.

-Ése soy yo.- respondió alzándose de hombros y tamborileando los dedos contra la mesa.- Vengo a cotizar lo de mi… desastre.- agregó riéndose y achicando sus ojos en el proceso.

-¡Oh, ese auto!.- dijo Burt en voz baja y se semi-agachó sacando una carpeta.- Bien, creo que necesitará varias cosas nuevas…

Luego de unos largos 20 minutos discutiendo las piezas que debían ser cambiadas, el tema del parachoques, la pintura y el estado del auto; salió no tan costoso como Tyler supuso, pero iría pagando de a poco, no podía darse el lujo de hacerlo de golpe y dejar de lado el pago de su carrera.

No se dio cuenta, ni se percató de sus acciones, cuando buscó al joven castaño entre los demás mecánicos, entre los autos y hasta debajo de ellos.

-¿Qué buscas?.- preguntó Burt seriamente.

-¡Ah!...ehmm… este.- balbuceó Tyler rascando su nuca, esparciendo sus mechones rubios en desorden y mordiéndose el labio.- …Kurt no… ¿Kurt no vino a trabajar hoy día?

-Mi hijo.- contestó mirando el papel en donde escribieron todo con sus respectivos precios.- Esta ocupado con el colegio por hoy.

-Mmmm…ya… ya veo.- agregó rápidamente sin poder ocultar la expresión de decepción. Burt se percató que era como un libro abierto.

-Solo debes firmar.- agregó mostrándole el papel a los minutos después y ofreciéndole un lápiz amarrado a un pequeño cordel.

-Ok.- susurró encorvándose un poco, haciéndose notorio debido a su altura y a que necesitaba sus lentes de lectura para poder leer con claridad.

La firma rápida y elegante fue la señal suficiente para que Burt pudiera cambiar de tema.

-¿Exactamente por qué lo buscas?

Tyler sintió sus mejillas arder al instante, y maldición, ¡No era un adolescente hormonal y miedoso! ¡Tenía 21 años!

-Esperaba verlo, nada más me pareció extraño el hecho de que no estuviera.- explicó rápidamente tomando la boleta y doblándola para guardarla en su bolsillo.

-¿Solo lo buscabas para ver "si estaba"?.- preguntó Burt sonriendo de lado, porque le llamaba la atención la actitud del joven.

-Quería…conversar un rato, quizás.- agregó alzándose de hombros sin saber qué más decir, y sintiéndose tenso y nervioso.


-¿Diga?.- contestó Kurt cuando la reproducción de una canción se detuvo por una llamada entrante.

-¿Unicornio?

-¿Brittany?.- preguntó el castaño cerrando su libro, y quitando los audífonos para poder hablar con el teléfono en su oído.- ¿Pasa algo?

-La verdad es que tengo un pequeño- ¡Lord Tubbington baja de ahí!

-¿Britt?.- preguntó escuchando un forcejeo en el teléfono y algunos golpes y unos maullidos de gato por el otro lado.

-Lo siento.- se excusó aclarándose la voz.- Quería grabar un episodio para Fondue for two, y el trípode se acaba de caer…por segunda vez.

-¿Quieres que…sea el camarógrafo?.- dedujo agudizando su voz.

-Ajá…- susurró la rubia en voz baja.- Por favor, por favor…

-¿Y Santana?.- preguntó el castaño no queriendo salir de allí para nada. Su habitación era una especie de refugio, a pesar de que todo era Blaine. Siempre todo era Blaine.

-Tiene que visitar a unos parientes cerca de Kentucky.- farfulló y Kurt pudo escuchar el choque de piezas plásticas al otro lado del teléfono.- ¿Podrías?

-…¿A quién vas a entrevistar?

-Eh…- murmuró dudosa.- Es que…¡Lord Tubbington! ¡No!

Y unos cuantos sonidos más se hicieron escucharon junto al forcejeo con el teléfono.

-¿Kurt, podrías? ¿Por favor?

Y como su amiga se escuchaba algo desesperada, y asumía que si se quedaba su papá le daría una charla sobre distribuir su tiempo entre el taller y el colegio, que no quería recibir. Aceptó.

-¿Tuviste éxito?.- preguntó la joven morena, recogiendo la serie de cosas que lanzó para generar sonido.

-Santana, todo marcha a la perfección.- contestó la rubia guiñando su ojo.


-No soy nadie para juzgarte.- admitió Burt guardando la copia de la boleta en una carpeta y colocándola en su respectivo lugar.- Apenas te conozco, y no sé qué planeas.

-Yo-… yo solo quiero conocerlo.- confesó alzándose de hombros sintiéndose atrapado.- Quiero poder saber más sobre él.

-Eso depende de Kurt.- defendió el hombre apoyándose en la mesa.- Y del tiempo en que se demore en hacerlo, además, ¿Por qué tanto interés en él?

Tyler abrió la boca, pero luego la cerró de golpe.

Era la tercera vez que lo veía.

El mismo chico, cada vez con un atuendo distinto, muy combinado, a la moda y bastante moderno; pero siempre la misma expresión de ausencia. Nuevamente se sentó en la misma mesa, esa que estaba cerca de la ventana y miraba la silla en frente de él como si tratara de visualizar a alguien más.

Como si siempre esperara a alguien más.

Tyler no quería admitir que había asistido al café más y más seguido para ver si podía encontrarlo otra vez. Se veía interesante, y muy misterioso; era como si ese joven ocultara un enigma por el cual repentinamente sentía ganas de saber más. ¿Quién era? ¿Por qué nunca sonreía? ¿Por qué tomaba un café solitariamente? ¿Por qué luego de beber por completo el contenido se quedaba mirando hacia fuera unos segundo más?

¿Quién era la persona que predominaba en sus pensamientos?

Y luego se iba, dejaba el vaso sobre la mesa y se ponía de pie como si ya no resistiera el lugar, como si se hubiera arrepentido de entrar en primer y lugar y se fuera regañando mentalmente, saliendo con el gesto enfadado, pero esta vez era triste. Casi conteniendo lágrimas.

Tyler suspiraba en esas ocasiones en las que se daba cuenta que nuevamente no se acercó a hablarle, así que volví a su libro de medicina general y seguía estudiando para un próximo examen.

Fue una vez en que tuvo que apresurarse en salir de allí, en que iba atrasado a su clase de química, cuando lo vio otra vez. Sentando en una banca, nuevamente ausente, observando la punta de su pie que estaba cruzado sobre su pierna.

Meditó unos momentos, ¿Cuándo lo vería otra vez?

¿Y si esta era una última oportunidad? ¡A quién le importaba llegar atrasado a química cuando estaba justo ahí!

Fue la cuarta vez que vio a Kurt en que decidió hablarle.

"¿Hace frío verdad?"

-No hay ninguna razón en particular.- farfulló nervioso pasando nuevamente su mano por sus cabellos.- Disculpe, debo irme.- mintió y rápidamente le dio la espalda hasta salir de allí.

Burt se quedó mirándolo hasta que salió de su rango de visión. No sabía quién era ese joven, pero no permitiría que Kurt volviera a pasarla mal por otro joven que no supiera apreciarlo.


Sebastian gruñó mirando el pedazo de papel con la dirección de Brittany escrita con dibujos de gatos de colores alrededor. No entendía cómo es que estaba parado justo ahí, fuera de la casa de una joven prácticamente desconocida. ¿Qué clase de plan era este y por qué él tenía que prestarse para estas cosas?

Fue exactamente cuando quiso alejarse y echarse a correr, cuando la puerta se abrió de golpe.

-¡Llegaste!.- exclamó la joven rubia sonriendo. Llevaba puesto una chaleco que le quedaba notoriamente más grande color rosado pálido, unos shorts verdes y botines. Decoraba delicadamente sus pantorrillas con unas polainas llenas de diseños.

Sebastian alzó una ceja cuando la chica tomó una pata del gato que llevaba en brazos y la movía a modo de saludo.

-Saluda Lord Tubbington.- susurró la chica al oído de su gato a medida que Sebastian se acercaba a la puerta como si fuera un camino a la hoguera.

-¿Podríamos hacer esto rápido?.- gruñó el chico arreglando su chaqueta café oscuro y limpiando sus botas al chocar la punta de sus pies contra el tapiz de la entrada.

-Claro, pasa mi camarógrafo esta revisando el tema de las luces y todo eso.- dijo moviendo uno de sus manos, girando su muñeca como describiendo un circulo y sosteniendo al gato con su otro brazo.

La casa era desesperadamente clásica, casi adorable, pensó Sebastian recordando los diseños de decoración de su mamá. Las paredes estaban cubiertas con papel verde y celeste lleno de pequeñas flores blancas. Los muebles combinaban entre sí, y todo era bastante pulcro, limpio y en un orden específico.

-¿Estas sola?.- preguntó Sebastian descolgando su chaqueta.

-Mis papás salieron.- dijo dejando al gato en el suelo, quién subió rápidamente las escaleras.- Tenían una reunión en el trabajo y luego saldrían a comer algo.- dijo sin darle mucha importancia mientras subía los peldaños.

Kurt por su parte había llegado hace media hora.

Estaba arreglando unos improvisados focos que Brittany le pidió que acomodara, luego de mostrarle el completo destruido trípode, que estaba seccionado en tres partes sin arreglo aparente. Revisó la cámara un par de veces, grabando la cama de Brittany o secciones de la habitación como prueba de que sabía ocuparla.

Suspiró intranquilo mordiéndose el labio, quizás pasar tanto tiempo en solo su casa o visitando los mismos lugares lo hacían sentirse obsesivo-compulsivo. Pero ya estaba aquí, ya había aceptado y debía llevar a cabo todo esto para luego irse a su casa como quería más que nada en esos momentos.

Un sonido repentino de algo cayéndose en el baño llamó su atención, frunció el ceño y dio unos pasos. Cuando estuvo a punto de abrir la puerta, Brittany apareció.

-¿Esta todo listo?.- preguntó entusiasmada abriendo sus brazos al entrar y buscar a Kurt en la habitación, acercándose a la pequeña mesita y sacando algo de Fondue de una cacerola.

La mandíbula del castaño no podía caer más abajo en ese instante.

-¿Qué haces aquí?.- gruñó a la defensiva. Y sí, Sebastian se había alejado, los había dejado de molestar hace mucho, pero verlo nuevamente lo hacía querer cubrirse de una pared de hierro.

-¿Qué haces tú aquí?.- preguntó en el mismo tono y miró a la joven buscando alguna explicación.

-Es mi camarógrafo.- dijo como si fuera obvio mientras se sentaba en una de las dos sillas. Sebastian no se extrañó de ver cientos de cosas femeninas y cuadros de flores. Flores y flores.

-No dijiste nada de-

-Aceptaste venir.- dijo seriamente hasta el punto en que Kurt se extrañó de su actitud.- Ahora debes hacer la entrevista, empezaré en….¡5 minutos!.- exclamó colocando ambas manos en su cabeza luego de revisar el reloj cerca de la mesa de noche, a unos cuantos metros de distancia de ella.

-¿Qué haces fuera de tu academia?.- farfulló cuando vio al chico pasar frente a él esquivando la mesa, y se sentaba en la otra silla.

-Es un día viernes Kurt.- dijo mostrándole sus palmas.- ¿No sabías que los fines de semana puedo salir de la academia?.- agregó en un tono molesto y burlón, no queriendo sentirse bajo presión. Ya estaba bastante agobiado con haber aceptado.

El ojiazul apretó sus labios hasta hacer una línea recta y no quiso seguir discutiendo. Resopló revisando las anteriores grabaciones de prueba y las borró, conectó la cámara a la computadora de Brittany y arregló unas cuantas cosas para que el show pudiera trasmitirse en vivo.

-Britt solo un minuto.- dijo revisando el contador de la página web de Fondue for two, en un costado estaban todos los capítulos anterior. Habían algunos invitados del club Glee, Santana, y personas que Kurt hasta desconocía.

No sabía exactamente como es que estaba conteniendo sus ganas de salir corriendo de allí y dejar todo de lado, pero se había comprometido y no tenía otra opción más que cumplirla.

La introducción del show comenzó a sonar, y eso fue suficiente para que Kurt enfocara a su amiga y diera el visto bueno para que comenzara hablar.

-Buenas noches a todos los que están viendo la versión nocturna de este programa.- dijo sonriendo a la cámara y revisando unas tarjetas que tenía sobre su regazo.- En esta ocasión y debido a las cuantas encuestas que realizamos sobre lo que opinaban de la enseñanza en Mckinley…- agregó rápidamente y Kurt frunció el ceño al no recordar tales encuestas, pero asumió que fueron realizadas la semana en la que faltó.- He decidido invitar a un estudiante proveniente de una academia para jóvenes ricos, Sebastian Smythie.

-Smythe.- corrigió al instante mientras Kurt daba un pequeño enfoque hacia él.

-Sí eso.- dijo Brittany moviendo su mano como si espantara una mosca.- Bien, ¿Puedes decirnos cómo es que los estudiantes logran integrarse a tu academia?

Sebastian rodó los ojos sin creer que estaba haciendo esto.

-Es solo una postulación cualquiera.- explicó moviendo sus manos.- Es rendir una prueba de admisión como en cualquier institución y tener un promedio de calificaciones bueno.

Brittany asintió sonriendo, pero a Kurt le pareció que no había entendido ni media palabra de lo que dijo.

-¿Pueden transferirse a mitad de año?

La pregunta hizo a Sebastian arrugar el ceño levemente. Se cruzó de piernas.

-Como en cualquier lu…gar…- contestó sintiendo que la pregunta era muy obvia.

-¿Es cierto que tu academia es un internado a la vez verdad?.- preguntó sacando un poco más de Fondue y Sebastian comenzó a sospechar.

-Si te refieres a que eso afecte en algo en el estudio…no es así, de hecho los estudiantes suelen ayudarse entre ellos gracias a ello.

-Oh sí, los estudios, sí…- agregó asintiendo repetidas veces y sacando otra tarjeta, cambiando la que ya tenía en las manos. Kurt frunció el ceño al verla un tanto nerviosa, pero siguió enfocándola.

-Háblanos sobre las actividades extra-programáticas.- dijo revisando su papel.- ¿Es cierto que poseen un coro?

-Sí…- contestó dudoso y en voz baja, aún sin entender demasiado qué tenía que ver.- Hay varios talleres y clubes, pero en sí el más famoso es el coro, que lleva años de historia.

-Y según tu punto de vista.- dijo apoyando sus codos en sus muslos, apoyando su cabeza en sus manos empuñadas.- ¿Hay algún parecido en la calidad de integrantes que lo conforman?...

Sebastian lo captó en ese instante. Cayó en la trampa.

-Depende del punto de vista, nada más.- contestó a la defensiva. Puesto que no daría información que querían saber. ¿Así que en esto consistía? ¿En tratar de sacarle algo con preguntas con indirectas en ellas?

Sacó su celular mientras Brittany comenzaba a buscar más preguntas y hacia una pequeña introducción sobre un aviso para esa semana en McKinley; revisó el show quitando el sonido, revisó los comentarios…

"Esperen, ¿Qué encuesta?"- 20:34

"¿Cuáles encuestas Brittany? ¿Cuándo hemos opinado sobre educaSión?"- 20:36

"Qué es esto."- 20:36

"¿Cuándo comienza la acción?"- 20:37

Era una trampa.

-¿Podrías hacer alguna pregunta coherente?.- le interrumpió Sebastian, confirmando que el plan era conseguir sacar información sobre Blaine. ¿Exactamente cómo había llegado a esa conclusión?

-¿Disculpa?.- siseó Kurt mirando a Sebastian, y percatándose de que guardaba su teléfono en su bolsillo.

-Eso.- gruñó Sebastian más fuerte, haciendo que Brittany se pusiera algo nerviosa y dejara de hablar.- Estas solo dando rodeos y no diré nada que quieres saber.

Directo al grano.

Brittany abrió su boca sin emitir sonido alguno. Kurt estuvo a punto de lanzarle la cámara encima, pero la joven lo detuvo.

-Daremos un leve receso.- dijo sonriente, tomando la cámara en las manos de Kurt, y dejando que la intro sonara por unos minutos.

-¿¡Qué se supone que haces!?.- explotó Kurt, porque bueno… se ha contenido de varias cosas y cualquier pequeño indicio es exagerado para poder liberar todo.

-Emm… ¿Evadir?.- preguntó Sebastian poniéndose de pie.- ¿Qué no te das cuenta que ella esta tratan-

-¡Kurt!.- interrumpió Brittany poniéndose en medio, casi botando la mesita.- ¿Traeme un vaso de agua? ¿Por favor?

Kurt farfulló algo entredientes y miró asesinamente a Sebastian para luego salir y bajar las escaleras hasta la cocina.

-Ok…esto no da para más.- susurró Santana abriendo la puerta del baño cuidadosamente, encontrándose con ambos en la habitación de Brittany.

-Esperen, ¿Qué es esto?.- preguntó Sebastian sintiéndose atrapado cuando la rubia cerró la puerta.

-Ya sabes lo que estoy sospechando, ¿Verdad?.- preguntó la morena acercándose al joven con los brazos cruzados.- Tú sabes algo que nosotras no.

-¿Qué se supone que tengo que hacer para que no me salga ninguna sicópata?.- reclamó dando un paso atrás al ver que ambas se acercaron a él.

-Decir de una vez por todas, lo que queremos oír.- gruñó la latina una vez más, sintiendo que si no contestaba sabría lo que pasa en Lima Heights Adjacent.

-¡Maldita sea, déjenme en paz!.- exclamó el joven alzando las palmas.- ¿¡Qué quieren saber!? ¡No sé nada!

-¡Dime dónde esta!.- exclamó Santana colocando un dedo contra su pecho, Sebastian chocó la parte de atrás de sus rodillas contra la mesa que tenía la cacerola del Fondue.- ¿¡Sabes por lo que lo he visto pasar!?.- exclamó la chica perdiendo la paciencia, apuntando la puerta como si Kurt estuviera allí. Brittany siseó a Santana un pequeño "shh", no queriendo que el castaño lograra oír. Pero no serviendo de nada.- ¿¡Sabes todas las veces que he querido correr a la estúpida casa de los Anderson y exigir una respuesta!?.- siguió gritando, perdiendo la cordura.- ¿¡Sabes lo que es verlo llorar en un rincón de una biblioteca!? ¿¡Sabes lo que siento cada vez que no puedo ver la sonrisa que tenía antes!?.- terminó por decir golpeándole en el pecho, sintiendo que esto era demasiado, y que necesitaba saber. Ahora.- ¿¡SABES QUÉ ES ESO!?

-¿¡Y QUÉ QUIERES!?.- respondió Sebastian sacando sus manos de encima de golpe.- ¿¡CREES QUE YO NO VEO ESO CUANDO MIRO A BLAINE EN DALTON!?

Un vaso quebrándose. Vidrios desparramados por el piso. Un charco de agua bajo sus pies. Tres pares de ojos expectantes.

Kurt tapándose la boca y sintiendo su cuerpo temblar cuando las lágrimas le picaban los ojos y se enteró de la verdad.


Cualquier error de escritura es este dolor de cabeza y sueño que tengo, chicos...así que disculpen!

Mel Reed me preguntó si tenía un beta. La verdad es que no, y por ahora creo que estoy bien así..

Bueno chicos, los amo mucho ~ Espero que les guste este capitulo, espero sus opiniones :)

Un abrazo!

~Carolice