Creo que pedir disculpas por la demora se está haciendo costumbre :B Eso está mal .__. Bueno, en esta ocasión me demoré por estar ocupada con el mini fic que recién ayer terminé de pubicar: "La Oscuridad de su Corazón". Un Drarry un poco extraño xD pero que me ha dejado satisfecha. Si están interesados en leerlo, sólo vayan a mi perfil y búsquenlo en la lista de mis fics :3


DISCLAIMER

Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling, Bloomsbury Publishing, Scholastic Inc. y AOL/Time Warner Inc. El presente fanfiction no está escrito con ánimos de lucrar con él, sino que mi única misión aquí es ofrecer un poco de entretenimiento para ustedes.


MOMENTOS

XVIII

Los días pasan rápidamente y suceden muchas cosas: han asistido a clases, han bromeado y reído; tus primos, hermanos y tú pasan horas charlando en la sala de los menesteres y descubriendo nuevos secretos de ese lugar. El equipo de quidditch de Slytherin ganó un par de juegos y si gana uno más se enfrentará a Gryffindor en la final.

Cuando menos se dan cuenta, los exámenes llegan una vez más.

− ¡Al fin! – exclamas mientras tus amigos y tú se dirigen al Gran Comedor tras haber tenido el examen de Encantamientos. – Me muero de hambre.

Ellos asienten y comentan que también se sienten así. Llegan al Gran Comedor y se dirigen a su mesa. Al estar sentados notan que la mirada de Scorpius está fija en un punto alejado de la mesa.

− ¿Sucede algo, Scorpius? – pregunta Simon dirigiendo la mirada, como lo hacen tú y Francis, hacia donde Scorpius tiene la suya.

− Estamos en el segundo puesto – dice él haciendo obvia alusión a los Relojes de las Casas. – Y Gryffindor casi nos alcanza.

− Aún tenemos tiempo – dices tú, - queda casi un mes. Podemos ponernos a la cabeza.

Él asiente. Después de eso se concentran en su cena. Siguen hablando mientras comen. Cuando terminan y están por irse Scorpius voltea una vez más hacia donde están los relojes. Te acercas a él y le pasas el brazo alrededor de los hombros. Él voltea a verte (desde hace un tiempo ya no intenta alejarte cuando haces eso), en su mirada puedes leer un poco de curiosidad.

− Podremos hacerlo – le dices. – Y si no lo logramos, será el próximo año. O el que viene después de ese. Pero te prometo que la copa de las casas será nuestra antes de que debamos graduarnos.

Scorpius te sonríe y sin decir nada más caminan junto a Simon y a Francis rumbo a su sala común.