Fleur Delacourt

Tras un tiempo consiguieron calmar a la Sra. Weasley y esta se sentó en su sitio. Audrey se había sentado en el regazo y a él se le veía algo sonrojado, aunque no parecía tener ganas de que se levantara. Los gemelos habían renunciado a bromear con ello porque los "tortolitos" no les hacían ningún caso desde hacía un buen rato, estaban en su propio mundo feliz.

La gente se estaba impacientado, pues la pantalla tardaba en encenderse. Al ver el estado general, el director Dumbledore se levantó y pronunció las palabras que más deseaban oír algunos de los presentes:

-¿Qué os parece si comemos?

-¡Siiiiiiiii!-exclamaron Sirius, Ron y algunos de sus hermanos, gran parte del griterio prevenía de la mesa de Gryffindor.

Después de comer, y exactamente 5 segundos después de que desaparecieran las sobras, la pantalla se encendió.

En ella estaba una joven rubia increiblemente bella, todos la reconocieron como Fleur, aunque estaba un poco rellenita.

-Hola otra vez. Soy Fleur Delacourt,-dijo provocando los suspiros de los chicos-aunque en realidad ahora es Weasley.

Esta aclaración propició múltiples reacciones. Para empezar estaban los que no eran buenos amigos de los Weasley que reaccionaron con indiferecia y, en algunos casos, envidia. El segundo grupo contaba con los amigos y conocidos que felicitaron a la pareja. Después estaban los sonrojados novios. Y, para terminar, la orgullosa suegra, que estaba felicisima ante la perspectiva de la boda de su hijo(no lo estaría tanto si supiera que la boda iba a celebrarse en ese verano y si hubiera pasado con su nuera el suficiente tiempo antes de Greyback)

-Vaya.-dijo Fleur.-No me espegaba esa gueacción. Tarde mucho en concraciarme con mi suegra.

Molly la miró sorprendida. ¿Acaso su nuera no le había caído bien? Tendría que hablar un rato con ella.

-Ahora tengo 22 años. Bill y yo vivimos en el Refugio. Una hermosa casa en la costa, aunque solemos ir los fines de semana a comer con mis padres o mis suegros.

Molly asintió, le encantaba poder ver a su hijo más a menudo.

-Bueno... Ahora viene la noticia sorprendente de la que os avisó Bill: estoy embarazada.

-¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhh!-se oyó el chillido emocionado de Molly.-¡Voy a ser abuela!-y entonces se desmayó.

-Jajaja, que cuguioso. Cuando se lo dijimos en nuestra época también se desmayó-dijo mientras Arthur intentaba reanimar a Molly.-Tardó bastante en despertar. Tengo una idea, seguro que se despierta si le dices que has hechizado otro coche volador.

-¡¿Queeeeeee?!-exclamó Molly, levantándose como por resorte.

-Tranquila, Molly. No lo ha hecho. Aprendió la lección.

Molly suspiró aliviada.

-Y aquí tegmina mi actuación, au revoir.

Cuando la pantalla se apagó y Molly se sentó y se calmó, Bill se levantó y se puso cara a cara con Fleur.

-Cariño, hay algo que debo decirte.-dijo Bill con un tono tan serio que hizo que ella se asustara.-Iba a hacerlo más adelante, en una ocasión más propicia pero, esto lo cambia todo.

Entoces sacó algo del bolsillo mientras se arrodillaba y dijo:

-Fleur, ¿querrías casarte conmigo, amor?

Menos de 1 segundo después ya estaban prometidos y dándose un apasionado beso.

Quizá este final os suene un poco, pero prometo que esta es la última pedida que escribo, a menos que querais más. Siguiente: Angelina Jonhson