Cap. 35 | Autocontrol
Nueva semana en el Mckinley, Quinn se alisto rápidamente, preparada para ir temprano al instituto, mientras al lado en la casa vecina una Rachel somnolienta discutía con sus padres por no poder salir de su cama, la noche anterior había estado con fiebre y todavía no se había recuperado del todo.
La rubia camino hasta su casillero llegando siempre un poco más temprano que sus amigos, santana con Brittany la saludaron para encaminarse a sus casillas. La persona que mas esperaba que apareciera jamás entro por la puerta, Quinn supo que aquel día la morena no llegaría al instituto.
-Hey-llamo la atención de Mike la rubia, el chico sonrió algo nervioso siguiendo su búsqueda dentro del casillero
-¿Qué tienes?-cuestiono esa forma de saludar no era primamente de su amigo ni tampoco esa extraña sensación de que algo ocultaba con nerviosismo
-Hola Mike-saludo Jesse sorprendiéndolo mientras colocaba su mano en el hombro del chico que se puso más tenso-Hola-saludo el chico con una sonrisa viendo a Quinn-¿no has visto a Rachel?
-no, no la he visto-contesto Quinn rápidamente ignorándolo mientras veía a Mike que pasaba a un segundo plano en aquella escena hasta que la campana sonó salvando al asiático de un paro cardiaco, salió corriendo en busca de su aula mientras Quinn lo seguía con la mirada
-¿Qué le hiciste?-cuestiono con enojo a Jesse
-¿a Rachel?-cuestiono confuso
-no te hagas el idiota, mi amigo no es así-le contesto con un tono molesto
-no todo es lo que parece, las apariencias engañan
-si lo tengo muy claro, filósofo-murmuro
-no voy a pelear contigo. No llegues tarde a clases-espeto pasando por su lado para golpear con su hombro dejando que Quinn solo caminar más molesta de lo que se encontraba
Las horas de la mañana pasaban lentamente, la Cheerio siempre tuvo la ilusión de que Rachel entrara por la puerta, pero no sería común llegar tarde en ella. Algo que Rachel demostraba era la responsabilidad del estudio y el llegar puntual a cualquier lugar sea importante o no.
-Señorita Fabray-la llamo la profesora de Historia entregándole su última evaluación-no le vendría nada mal, una pequeña ayuda-le comento la profesora con una sonrisa mientras Quinn veía su evaluación desaprobada
En toda la hora se sintió frustrada por el comportamiento de su amigo y ahora por las bajas notas que estaban llevando a cabo en el año escolar, la rubia no era de tener mal las materias de estudio ya que la mayor parte del tiempo le encantaba leer pero ahora no podía encontrar un rumbo en aquel curso, al salir del aula se encontró con Brittany que miraba una pizarra con atención anotando algo en un pequeño papel
-¿Qué haces, britt?-cuestiono interesada
-necesito que me ayuden en las materias, estoy muy por debajo de lo normal
-¿esto es algo como una ayuda escolar?-apunto a la hoja pegada en la gran pizarra
-sí, son todos los alumnos aplicados que dan las clases, ves aquí esta San, Rachel, Mike y Kurt creo que voy a tener que estar con San-sonrió ampliamente al ver el horario-¿tú podrías pedirle a Rachel?
-no lo sé, creo que estaría más concentrada en ella que en aprobar-bromeo mirando a la rubia que sonrió ante ese comentario, su mirada se guio detrás de la novia de santana para ver a Mike a lo lejos charlando con Sugar aunque se notaba algo ajeno a la conversación ambos cruzaron miradas pero el chico solo la evitaba
-Mike-lo llamo soprendiendolo
-hola Quinn-saludo Sugar con una sonrisa amplia algo caractristico en su simpatía
-hola-la saludo-quiero hablar contigo Mike
-bueno, yo los dejo. Luego te veo, amor-se despidió dándole un beso en la mejilla para escapar de aquella charla a la cual no estaba invitada
-¿Qué sucede?-cuestiono el chico con una sonrisa falsa
-lo mismo me pregunto-alzo una ceja la rubia-¿porque me evitas?
-no lo hago-se defendió
-¿Qué sucede? Hice algo que te haya molestado, mira lo siento si hice algo
-no Quinn, tu no hiciste nada-se adelanto a las disculpas de la chica
-¿entonces? ¿Qué te sucede?
-eres mi amiga ¿verdad?
-claro que lo soy-sonrió
-prométeme que lo que te diga quedara entre nosotros-explico brevemente el chico
-si Mike lo que sea
-promételo-espeto
-lo prometo-sonrió por la actitud de su amigo
-Jesse engaña a Rachel con Giselle-lo dijo rápidamente dejando que aquella sonrisa de la rubia se desvaneciera al acabar aquel secreto, Quinn descubrió la necesidad de golpear cualquier objeto que se encontraba cerca, pero se relajo no podía hacer aquello en el instituto y tampoco podía reclamarle a Jesse por la promesa hecha hace momentos a su amigo.
-di algo-murmuro su amigo mientras Quinn solo se alejaba de allí caminando hacia ningún lugar, no podía estar ahí no luego de aquello, no podía soportar la idea de que Rachel sea engañada por un chico como Jesse y que ella siguiera con él, sabía que ese secreto era lo mejor en ese momento, Rachel se enteraría dejaría al chico y se animaría a estar con ella pero no era así como lo planeaba la Cheerio que ya se perdía en el auditorio sentándose en el escenario viendo las butacas vacías.
-tu debes ser Quinn Fabray-se escucho una voz que asusto a la rubia dándose la vuelta para ver quien se acercaba, una mujer con una estatura media, con el pelo ondulado y castaño se acercaba con un caminar autoritario.
-¿Quién es usted?-se levanto del suelo para ver a aquella mujer
-soy Shelby Corcoran, la directora de Vocal Adrenaline-se presento con una sonrisa amable-tambien soy la madre de Rachel
-¿usted?-se percato Quinn algo soprendida por aquel encuentro
-Quinn, en verdad crees que podrías estar con ella?-cuestiono con un tono serio
-perdon-sonrió confundida-no entiendo
-tu eres la chica que persigue a Rachel, según Jesse tuvo que abandonar su lugar para que no perderla. El la ama demasiado y ambos tiene un futuro prometedor
-yo no creo que la ame demasiado como usted dice-contraataco recordando lo hace minutos Mike le había dicho
-Quinn, vi tus notas y por lo visto no te estas tomando en serio la secundaria, donde piensas llegar con tus bajas calificaciones
-¿Quién le dio permiso a ver mis notas?
-deberías pensar, que si quieres estar con mi hija tendrías que tener un buen futuro. Sabes dónde va a ir Rachel, NYADA- New york la ciudad de los talentosos-termino de explicar-no quiero que seas una distracción para ella, tampoco deberías meterte en la relación de Jesse con ella
-Rachel me quiere ok? Y no me meto, además usted solo es su madre por tenerla en su vientre durante 9 meses. Usted no tiene idea de lo que es ser madre, de tener que estar en todo momento para tu hija, de preocuparse, de dar la vida por aquello que es de uno…los padres de Rachel si lo saben y lo hacen, si necesito una opinión me encantaría que sea de uno de ellos, usted no es nada
-no me faltes el respeto, solo digo la verdad-contesto con enojo aquella sentencia a su maternidad era cierta, había dejado a Rachel a cargo de dos buenas personas como lo eran Hiram y Leroy, no había estado en los momentos más importantes de Rachel
-porque no deja que Rachel decida lo que quiere
-Quinn, lo digo por tu bien. Para Rachel eres una distracción, no es bueno que te lastimen
-no se preocupe, voy a estar bien-contesto con un tono enojado para salir de allí rápidamente caminando al estacionamiento con rapidez, no iba a poder aguantar mucho tiempo allí dentro no le estaba haciendo bien aquella noticia y aquella queja por parte de Shelby.
-¿Qué haces aquí?-cuestiono la rubia al ver a Jesse sobre su auto
-hola Quinn, entretenida charla con Shelby-le sonrió
-¿Qué quieres?
-solamente saludar, tu amigo Mike me conto que te vio salir corriendo al auditorio y te seguí
-estoy bien, ahora sal de mi auto-lo corrió al costado
-tranquila, ni que fuera una joya-rio con tono burlón alejándose, dejando a Quinn detenida en su posición mientras se daba la vuelta para mirarlo
-Jesse mantente alejado de mi ¿ok?-le respondió con tono amenazante
-o sino ¿qué?-se torno serio el chico enfrentándola
-Eres un sinvergüenza
-tú lo eres mucho mas, no crees que quitarme a mi novia te deja como una Zorra-le explico con rabia
-déjame en paz-se alejo la rubia
-¿siempre eres así de cobarde?-cuestiono tratando de encontrar el punto débil de la Cheerio que solo respiraba con necesidad no sabía si podía aguantar mucho tiempo más aquella necesidad de pegarle al chico
-tú siempre eres así de idiota-se enfrento
-solo cuando estoy defendiendo mi lugar y lo que es mío
-Rachel no es tuya, esto no es una estúpida competencia-explico con enojo-deja que ella elija
-¿tan segura estas de que va elegirte?
-no, pero sé que soy alguien importante, que la va a esperar hasta que se dé cuenta con qué clase de persona está saliendo. Tu lo dijiste, las apariencias engañan Jesse-termino su dialogo para entrar en su auto y dirigirse a un lugar donde pueda relajarse, sabía que no ayudaba que se fuera del instituto pero tener a Jesse cerca era peligro de su autocontrol.
Llego al lago de Lima, aquel que visito de pequeña y el cual la noche del fin de semana se lo había enseñado a Rachel, la cual recordó para mandarle un sms preguntando por su inasistencia al instituto. Se sentó tranquila dejando que el aire puro limpiara aquellos malos momentos que había vivido en el día mientras recordaba a la morena con una sonrisa, saco la fotografía de su bolso aquella foto en la que había una pequeña niña de trenzas junto con Quinn; si era así, Rachel era su primer beso, la rubia lo supo luego de ver la casa de Rachel por primera vez y descubrir aquellas fotografías de la morena de pequeña junto con sus padres o incluso sola distribuidas por toda la casa.
-¿Dónde estás? No te habrás escapado nuevamente-R
-estoy donde supe tu primer deseo a una estrella-Q
-¿Qué haces allí? Falto una vez y ya te saltas las clases-R
-tal vez no debes faltar-Q
-No quería, pero según mi padre sigo incubando algo en mi sistema-R
-tal vez te visite para que me enfermes-Q
-la mononucleosis es la enfermedad de los besos-R
-jamás mencione como me contagiaría, pero me agrada-Q
-me encantaría-R
-creo que ya estas alucinando Rach-Q
-espero que no-R
Quinn sonrió al ver el último mensaje de la morena, estaba al tanto que tenía fiebre luego de que ella se lo había comentado en los primeros mensajes, pero no sabía si aquello era real o solo parte del delirio de la chica. La calma fue surgiendo efecto en la rubia que volvió a su auto encaminándose al instituto nuevamente luego de perderse dos clases, camino a la pizarra de anuncios donde tomo el horario de extra enseñanza con Rachel, luego de todo necesitaba ayuda escolar.
Ni Glee Ni Los Personajes Me Pertenecen
