Disclaimer:Ningún personaje me pertenece, todos los personajes aquí mencionados son completamente de J.K. Rowling

Pareja:James Potter & Narcissa Black


James seguía recostado en el sillón. Narcissa estaba platicando con Remus, Susan y Sirius; Sirius había ido a la cocina para llevar algo de beber. Susan y Remus platicaban algo acerca de una criatura mágica. Narcissa se sentó a un lado de James y le dio un beso en la mejilla.

-Lo logramos- dijo Narcissa al oído de James

-Sí, preciosa, lo logramos.- dijo James abriendo los ojos.

Remus y Susan se habían ido al comedor, preparaban la mesa para cena. Narcissa solo escuchaba como los platos y vasos eran dejados en la mesa. Se escuchó el timbre y James se levantó a abrir. Todos miraban expectantes para ver quién era el que llamaba a la puerta. James la abrió con varita en mano.

-Pobre de ti si me hechizas, Potter- dijo la voz de una chica-

Era Jocelyn, James se relajó y la dejó pasar. Jocelyn fue a abrazar a Narcissa y a Susan. Ella se sentó en una de las sillas del comedor. Todos hicieron lo mismo que ella, pero lo que se preguntaba Narcissa era él porque solo estaban los platos y vasos, pero no había nada de comida ni nada.

-¿Qué vamos a comer?- preguntó Narcissa

-¡Pizza!- dijeron al unísono Sirius y James

-Qué pena, pero siempre hacen lo mismo- dijo Remus riendo

-¿Han probado la pizza, señoritas?- preguntó Sirius

-No- dijo Susan

-Pues ya la probarán- dijo James

El timbre de la puerta se escuchó, James y Sirius se levantaron, James se asomó por la ventana y vio que si era el repartidor. Sirius abrió la puerta y tomó las pizzas. James y Sirius se las llevaron a la cocina, dejando a Remus, Susan, Jocelyn y Narcissa solos.

-He de suponer que ya todos saben lo del rompimiento de compromiso de Narcissa- dijo Remus

-Yo creo que sí, yo creo que ya han de estar buscando nueva esposa para Lucius- dijo Jocelyn

-Aguarden… ¿no podría el escoger a una de ustedes para casarse?- preguntó Remus

-No lo creo, dudo que Malfoy se quiera meter con los Lestrange o los Fawley- dijo Jocelyn sonriendo

-Ya veo- dijo Remus sonriendo.

De pronto aparecieron James y Sirius con las cajas de pizza, las pusieron en medio de la mesa. James se sentó a un lado de Narcissa y Sirius miró a todos divertido. Abrió la caja y dejó ver la deliciosa pizza del interior.

-Espero les guste, señoritas- dijo Sirius

Sirius, Remus y James tomaron un pedazo, Narcissa, Susan y Jocelyn se quedaron viendo como los tres hombres comían su pizza con la mano. Narcissa se rio y tomó un pedazo, cuando sus amigas vieron la acción de Narcissa, también tomaron un pedazo y lo mordieron. Los 6 se acabaron la pizza, platicaban y reían, también hacía burla a Lucius y de la pobre tonta que se aceptaría casarse con él.

-Ahora llegó la hora del postre- dijo Sirius

-¿Todavía más?- preguntó Susan

-Pero es que esto es especial, es una sorpresa- dijo James

Sirius fue de nuevo a la cocina y regresó con un pastel de chocolate. James tomó la mano de Narcissa por debajo de la mesa, ella le sonrió. Remus tomó la caja de la pizza, mientras que Jocelyn recogía los platos sucios. Ambos regresaron con platos nuevos para el pastel y unas cucharitas para comerlo, también regresaron con una botella de vino y copas para servirlo

-¿Pastel y vino?- preguntó Susan

-Es que esto merece festejarlo- dijo James.

-¿Alguien sabe partir el pastel?- preguntó Sirius

-¡Se supone que tú lo partirías!- dijo James

-Es que viéndolo, creo que no sé partir un pastel- dijo Sirius riendo

-Yo sé cómo- dijo Narcissa- Pásame el pastel y el cuchillo

Sirius le pasó el pastel a Narcissa, junto con el cuchillo. Todos veían como Narcissa partía el pastel con cierta destreza. Narcissa levantó la vista y notó como todos la veían, ella rio

-Se suponía que tenía que aprender a cortar pastel a la perfección, ya que a Lucius le gustaba mucho y no se lo comía si este no era cortado correctamente – dijo Narcissa

Narcissa le entregó la rebanada pastel a cada uno. James abrió la botella de vino y le sirvió a cada uno en sus copas. Él se quedó de pie, con su copa en alto.

-Quisiera dar un brindis, porque por fin mi bella Cissy y yo estamos juntos al fin- dijo James

-¡Salud!- dijeron todos al unísono

James se sentó, todos dieron un trago a su copa y comenzaron a comer el pastel. James miraba a Narcissa, ella comió de su pastel, ya que se suponía había una sorpresa destinada para ella en su rebanada, justo en la orilla debía de estar esa sorpresa

-Deja de mirarme así, James- dijo Narcissa sonriendo

-Espera, se suponía que tu rebanada era la primera- dijo James

-¿Qué? A no, la mía se la pasé a Sirius- dijo Narcissa

Sirius tragó su bocado y miró a James asustado. James negó con la cabeza

-Creo que me lo trague- dijo Sirius

-¿Cómo es que no lo sentiste?- preguntó Remus alarmado

-Pensé que era una nuez- dijo Sirius asustado.

-¿Qué es lo que pasa?- preguntó Susan

-Que Sirius se tragó el anillo que compromiso que le iba a dar a Narcissa- dijo James levantándose

Todos se comenzaron a reír menos Sirius y James. Narcissa se reía como si no hubiera un mañana, Susan y Jocelyn al ver a su amiga, reían igual que ella. Remus solo se reía al ver la expresión en el rostro de Sirius

-Nos vamos- dijo James levantándose

-¿A dónde?- preguntó Narcissa dejando de reír

-A San Mungo- dijo James

Todos seguían riendo, pero esta vez un poco más leve.

-Creo que nosotras nos vamos- dijo Susan

-Sí, hay una cena en casa de los Lestrange y nos han invitado- dijo Jocelyn

Narcissa asintió y despidió a sus amigas, las dos salieron por la puerta principal. Remus, Sirius, Narcissa y James se colocaron frente de la chimenea. Primero mandaron a Remus y a Sirius a San Mungo, le siguieron James Narcissa.

Aparecieron y vieron que Sirius le decía algo a una señorita y esta no dejaba de reírse, James y Narcissa se acercaron y escucharon a Remus entrando en razón con la señorita. Se llevaron a Sirius a una habitación, mientras que los demás esperaban en la sala. Al poco rato los llamaron y los llevaron a una habitación, donde Sirius estaba sentado en su cama y miraba con el ceño fruncido hacia cierto punto en la pared.

-¿Qué ves?- preguntó Remus

-Eso- señaló una radiografía

Era una radiografía muggle, aparecían sus costilla y el pequeño anillo. Los tres no pudieron evitar reírse, Sirius no lo hacía, se le veía enojado. Una enfermera entró.

-¿De quién es el anillo?- preguntó la señorita

-Es mío, pero ¿Esta limpio?- preguntó James

-Sí, señor, está muy limpio- dijo

La señorita quitó la radiografía y se la llevó. Los cuatro seguían en la habitación. James miraba en anillo, al igual que Narcissa.

-¿Por qué te sacaron una radiografía muggle?- preguntó Remus

-Dijeron que nunca habían visto algo así, creo que la guardaran- dijo Sirius

-Creo que iré a pedir una copia- dijo Remus riendo

-Oh, cállate Lupin- dijo Sirius bajándose de la cama- ¿Qué esperas? Pídele matrimonio y vámonos- le dio a James

James sonrió y se arrodillo frente a Narcissa, tomó su mano y sonrió al verla a los ojos.

-Cissy, tal vez este no sea lo más romántico del mundo, pero por favor acepta ser mi esposa. Quiero compartir contigo el resto de mi vida, quiero formar una familia contigo y llegar hasta la vejez juntos. Cissy ¿Te casarías conmigo y usarías este anillo que estuvo en estómago de Sirius?

-Un sexy estómago, por cierto- dijo Sirius

Narcissa miró a su primo y sonrió. Volvió su mirada a James.

-Sí, James, me casaré contigo- fue lo único que pudo decir Narcissa

James le colocó el anillo de nuevo a Narcissa, se levantó y la besó. Ella sonrió contra los labios de James.

-Sí, genial, se casaran. Pero hay que irnos- dijo Sirius

-Siempre tienes que arruinar un momento así, ¿no?- dijo Remus

-Ay ya, lo siento-dijo Sirius

James y Narcissa parecían no haber escuchado a Remus y Sirius. Ellos seguían besándose, se separaron al escuchar un ruido espantoso. Remus y Sirius había tirado unos envases metálicos.

-Hora de irnos, señores- dijo James

-Esperen, yo sí quiero una copia de la radiografía- dijo Remus saliendo de la habitación