Rentarou Satsuma
Capítulo 5: El juego de las mentiras. Cómo un borracho podría arruinar la farsa.
Kid se encontraba más enojado que nunca. Aquella
charla con Silver le había hecho perder la razón, aún más que de
costumbre, a tal grado de perder la paciencia con sus amadas gatitas.
Una de ellas le había traido un vaso de jugo y una flor, quien con
una voz dulce, le dijo.
-Aquí tiene, señor Kid. Para que se
calme.
Kid solo miró la flor. Se puso más furioso. Esa flor
le recordaba a alguien muy especial para él.
-¡Quita este
girasol de mi vista! ¡Sabes muy bien que odio los girasoles!
Y
con esto, tiró el girasol y el vaso con su bebida de su escritorio,
y murmurando dijo así:
-Maldito Ramsus, pero esta vez no dejaré
que te lleves todo el crédito…
----------------------------
Rentarou Satsuma salió del Saint Andrews por órdenes de su superior, y regresó junto con su tripulación a su propio barco. Entró a su propio camarote y se sentó en el sillón junto a su escritorio. Agarró entre sus manos un libro grueso y de pasta dura, el cual empezó a leer. Se llamaba "Gran Era de la Piratería", parecía estar bastante enfrascado en la lectura de aquel libro. Y no era para tanto, toda aquella época de grandeza, olvidada por la gente años después, era revivida en las páginas del libro. Cualquiera que leyera las historias narradas en ese libro pensaría que sólo son simples leyendas de algo que en realidad pudo no haber existido. Los nombres e historias de todos aquellos que ahora solo eran parte de una historia bastante incierta, y de la cual, muchos ahora no eran nada, eran recopilados en ese lugar. Cuando llegó al capítulo titulado "Recompensas", revisó cada uno de los carteles que se encontraban… muchos de los nombres que estaban escritos en ese libro le sonaban bastante lejanos. Algo le hacía suponer que no podía huir de su pasado.
La duda le asaltaba…
¿por qué el tal Long Jhon Silver se portaba con él de esa manera?
Primero provocándole y luego saludándole… ¿Qué quería lograr?
¿Estaba jugando con él? ¿O era sólo una prueba para ver de qué
lado estaba? En voz baja, y creyendo que se encontraba solo en su
camarote, dijo:
-Sabes perfectamente que no soy un vil caza
recompensas, así como me has llamado.
-¿Dijo algo, capitán?
-Teniente Fletcher…
No se había dado cuenta que uno de sus tripulantes había entrado al camarote, y había escuchado aquellas palabras que murmuraba en su interior.
-Veo que está
algo ocupado en su lectura, señor.
-Para nada. ¿Qué se le
ofrece?
-Dijo algo sobre "un vil caza recompensas". ¿Es lo
que le dijo el capitán de los Outlaws?
-Sí, y lo dijo como si
me conociera desde hace tiempo. Pero no hay de qué preocuparse. De
seguro debe ser alguno de sus trucos para levantar sospechas y
acrecentar los rumores que han estado corriendo en todos los
cuarteles de la Marina.
-¿Ese de que…?
Así es. Ese mismo.
Es posible que su ayudante esté más cerca de lo que estábamos
pensando, y que en estos momentos aun no nos hayamos dado cuenta.
¿Usted sabe cómo se llamaba aquel pirata?
-Según su cartel de
recompensas, se llama, o más bien se llamaba dkantun. Pero, no creo
que eso sea de mucha ayuda. ¿Y tiene algún sospechoso, capitán?
-Aun no. –Dijo con preocupación- Claro que no puedo sospechar
de quienes han mostrado ser los mejores elementos entre los Marines.
Aun así, como le decía anteriormente, no hay de qué preocuparse.
Ahora que han sido arrestados… bueno, ahora que se han entregado
por su propia cuenta, ese piratilla encubierto no creo que sea tan
tonto como para dejarse delatar.
-No podemos confiarnos, capitán.
Es posible que ese mismo piratilla ayude a sus propios nakamas a
salir de la "cárcel" en la que se encuentran, por ejemplo,
atacando al Saint Andrews.
Satsuma solo soltó una gran carcajada. Todo su plan iba a la perfección ya que nadie, con excepción el vicealmirante Ramsus y el capitán Kitakaze, sabía perfectamente su verdadera identidad, y más que nada, "trabajando" ahora para la marina, la verdad todavía no salía a la luz:
-¡Déjese de bromas! ¡Sólo aquel que intente atacar al Saint Andrews estará firmando una sentencia de muerte! ¡Nadie es tan idiota como para intentar eso! ¡Es como un ejército hecho barco! –Hizo una pequeña pausa y se levantó del sillón donde se encontraba sentado- Eso, hasta los más novatos, lo saben perfectamente. Lo único que podemos hacer es servirles de escolta, por si los Outlaws y el resto de los "ladronzuelos" (refiriéndose a Ircum) capturados intentan escapar.
En eso se escuchó el impacto de un cañón cerca del lugar donde se encontraban. Ambos salieron del camarote y fueron directo a cubierta.
-Y
hablando de atacar al Saint Andrews, lo están atacando. –dijo el
capitán mientras señalaba al barco atacante.
-¡No puede ser!
¿Acaso será aquél del que estábamos hablando hace poco?
-No
lo creo. Ambos son grandes enemigos. Pero debemos hacer algo.
Diciendo esto, el capitán regresó a su camarote y llamó por el Den Den Mushi al vicealmirante Ramsus, el cual le dijo que su misión ahora era atrapar nuevamente a los que se habían fugado, mientras Ramsus se encargaría del traidor, como él lo había hecho llamar. Con esto, Rentarou Satsuma mandó a toda su tripulación a buscar el barco pirata. Si su plan salía a la perfección, él dejaría de ser el principal sospechoso.
--------
-Parece
que los hemos dejado atrás… muy buen truco que ha usado, capitán.
-decía One Piece asustada por aquella impresión, mientras todos
seguían corriendo por la selva de isla Serafia buscando el barco.
-¿Quién diría que un marine nos ayudaría a escapar? –dijo
As en broma.
-Espero que tu perro no tenga pulgas, amigo Reyes-
bromeaba igualmente Silver, sin pensar en aquel truco que tenía
planeado desde antes.
-No se preocupe…hic… capitán… parece
que todas las pulgas se quedaron con el tío de las "chanclas",
jejeje… -bromeaba igualmente Reyes.
-Vaya, nos salvamos por un
pellejo y ustedes solo se ponen a bromear… -replicó Seastone
completamente enojada.
A lo que todos empezaron a lanzar una fuerte carcajada. A lo lejos se oían cañonazos, creyeron que los marines estarían entretenidos jugando al "hundir la flota". Llegaron frente a su barco, imponente como siempre. Mijok, callado durante la carrera en la selva, dijo con preocupación.
-Creo
que no estamos solos. Alguien nos está esperando.
-Así es, mis
queridos amigos piratas.
Los Outlaws voltearon hacia donde provenía la voz. De la selva, salió toda una flotilla de marines armados con pistolas de todo tipo, rodeándoles, sin posibilidad de escapar ni subirse a su barco, y al frente de ellos, se encontraba Rentarou Satsuma, él era quien hablaba.
-Siempre usando trucos muy sucios, ¿no? Usar a un marine para escapar, cómo se nota que son muy astutos. –Hizo una pausa y siguió diciendo- Pero deben saber que el vicealmirante Ramsus puede encargarse él solo de ese traidor, y que refuerzos se encuentran por todo el mundo. Tal vez se hayan podido escapar de él, pero… -con una pequeña sonrisa en su cara dijo- un caza recompensas no puede dejar que su presa se escape tan fácilmente. –Miró a Seastone y a One Piece y siguió diciendo- No importa que entre sus filas se encuentren tan bellas damiselas, un movimiento en falso y no dudaremos en atacar.
Satsuma había entendido claramente. Todo era un juego de mentiras: entre ellos su deber era seguir con el lazo de amistad que les unía; pero frente al resto de marines, ambos serían enemigos. Miró a los ojos a cada uno de sus nakamas y a los nuevos reclutados. Quería decirles un "Quiero volver", pero aun no era el momento de regresar, traicionar a la marina le costaría muy caro, ahora más que nada siendo vigilado por sus superiores, cualquier acto sospechoso le costaría como mínimo su propio rango, lo peor podría ser perder la vida. Debía buscar una manera de escapar de esta, solo hablando con sus antiguos amigos, podría lograrlo.
Reyes aun no había entendido nada de nada, claro aun recuperándose del exceso de alcohol consumido durante la noche, pudo reconocer claramente al líder de la flotilla de marines que les rodeaban. Su cara le era familiar. Con voz temblorosa, solo dijo.
-Yo recuerdo haberte visto antes…
Los marines se extrañaron, y a punto de disparar, su capitán solo les dio la orden de no hacerlo, le respondió a Reyes:
-Déjenlo hablar. Quiero saber qué es lo
que me quiere decir un vagabundo.
-Ya lo recuerdo, hic. Pero…
¿acaso tú?… burp… perdón… ¿acaso tú no viajabas con ellos?
–diciendo eso señaló a su nueva tripulación, los Outlaws.
-Me
debe estar confundiendo, nunca he estado involucrado con piratas.
-Tu voz me recuerda mucho… a un tal… dkantun… Sí… lo
recuerdo, me recuerdas mucho a aquel personaje…
Satsuma se mostraba sereno, pero en su interior estaba más que preocupado. Todo su plan se le iba a caer por culpa de un borracho.
-Y bien, ¿acaso se le puede creer a un borracho? –dijo Silver con una pequeña sonrisa en su cara.
Continuará
