"¡AAAAAAAARRRGGHHH! ¡!"

"¡Maldición!" gruñó una joven telépata que cursaba su primer año de residencia con sus manos cerca de las sienes de Andy sin tocarlas, mientras ella se retorcía y chillaba de dolor en la cama donde yacía sujeta con correas de cuero en todo su cuerpo. La chica trató de controlar los recuerdos violentos de Logan pero estos simplemente la superaban. Entonces un hombre quien tenía edad para ser su padre entró a la habitación.

"Hazte a un lado, yo lo arreglo" él ordenó para adoptar la misma posición y ella obedeció.

"¡Hasta que por fin llegas! Está experimentando todas las clases de dolor imaginables a la vez: cuchilladas, golpizas, quemadas… Está bien que ese hombre tenga un factor curativo ¿Pero no podría haberse cuidado un poco más como la gente? ¡Esto es demasiado!" la joven inexperta exclamó alarmada.

"¿Qué está pasando?" la Doctora O´Connor preguntó seriamente al entrar a la habitación.

"La paciente está experimentando otra serie de heridas que ese mutante ha sufrido durante su vida" digo el telépata.

"¿No hay algo que se le pueda dar, como morfina o-?" la joven preguntó.

"No, ella está perfectamente bien, su dolor no es físico, pero los recuerdos que albergan en su mente le hacen creer que está sufriendo. Además no nos podemos arriesgar a que después se vuelva adicta si le damos fármacos fuertes" la Doctora O´Connor dijo.

"¡Pero esto es una maldad!"

"Lo sé, pero debemos tratarla con mucho cuidado"

"¡Doctora!" su secretaria irrumpió en la habitación "¡Ya tenemos la composición del mutante llamado Logan! ¡La Profesora Munroe llamó y me dijo que ya la mandó a su correo electrónico!"

"¡Ya era hora!" la doctora exclamó "Ustedes dos, esta muchacha es muy valiosa así que esfuércense lo mejor que puedan para que todo le sea más soportable, llamen al resto del equipo de telépatas si es necesario. Es imperativo que la señorita Gallagher no sucumba en la locura"

Después de haber dado las instrucciones, la Doctora O´Connor y su secretaria se fueron de la habitación mientras Andy seguía gritando agónicamente. La joven se volvió entonces a su colega más experimentado con una cara de espanto "¿Cómo más o menos se puede sobrevivir a algo como esto sin quedar loco?"

En medio del caos, una voz del pasado se filtró en su mente "Te haremos indestructible, pero primero tenemos que destruirte…"

Andy tembló y cerró sus puños, moviéndose en pura furia como queriendo saltar a matar a alguien, las palabras del Coronel William Striker le habían caído como el más corrosivo de los ácidos.

Semanas más tarde habían llegado noticias en la mansión de que solo una persona le sería permitida un día de visita en el refugio, y después de unos quince minutos de deliberación se tomó la decisión de que Rogue sería la que visitaría a Andy. Cuando eso se hizo del conocimiento general los niños la llenaron de dulces, cartas, dibujos y cualquier otra cosa que pudiera alegrar a Andy.

Logan caminó frente a la puerta de la cocina y la encontró ordenando una gran cesta de picnic y fue hacia ella.

"¿Entonces tú vas?"

"Si, Bobby y el resto de los muchachos están abajo calentando el Jet, solo me estoy asegurando que no me falte nada" Rogue dijo.

"Um ¿será que en esa cesta todavía le queda espacio para algo más?" Logan preguntó tentativamente y le mostró el I-Pod que él le había regalado a Andy y que ésta había dejado en su cuarto sin querer.

Rogue lo tomó y lo miró "¿Puedo?"

Logan asintió y Rogue revisó el contenido, descubrió que la memoria estaba prácticamente llena de clásicos, power ballads, hits de los 80´s y 90´s hasta llegar a los éxitos actuales y muchas otras canciones que no pudo reconocer. Esto parecía la banda sonora de toda una vida.

"¿Eso es lo que has estado haciendo en estas últimas semanas cuando has estado frente a una computadora? ¿Bajando música?"

"Si" Logan admitió torpemente.

"Logan ¡esto es extraordinario!" Rogue jadeó asombrada.

"Si, bueno, pensé que le podría gustar…"

"¡Pero claro que sí! ¡Si son todas sus canciones favoritas le va a encantar!" Rogue dijo emocionada mientras guardaba el I-Pod en la cesta.

"Otra cosa…" Logan dijo y sacó del bolsillo trasero de su pantalón una carta que había escrito a mano "Creo que soy responsable de la tala de varios árboles porque escribía y no me gustaba y terminaba arrugando las hojas, cuando me di cuenta ya tenía un montón de bolitas regadas en el suelo"

"Pudiste haberlo hecho en la computadora, tonto"

"Si, lo sé, pero ya sabes como soy, vengo de una época en que la gente escribía las cartas a mano… ¿Sabes qué? ¡Esto no sirve!" Logan gruñó y estuvo a punto de romper la carta por la mitad.

"¡Logan, no!" Rogue lo detuvo inmediatamente tomándolo de las manos y enseguida notó como éstas estaban un poco frías y temblando ligeramente de los nervios "Lo que sea que le hayas escrito está bien" ella le aseguró suavemente y luego le quitó la carta para guardarla en la cesta "No sé, si quieres puedo habar con Storm para seas tú el que la vaya a visitar…"

"¿Acaso eso es una opción?" Logan dijo asombrado, pero casi inmediatamente se sacudió la idea de su mente "No, ve tú, a ti te escogieron por una razón… no quiero hacer nada que pueda arruinar su recuperación…"

Rogue lo miró con tristeza "Te prometo que dependiendo de cómo la vea intercederé por ti"

"No tienes que hacerlo, solo deja que disfrute de tu compañía…"

"Por cierto, entre una cosa y la otra se me olvidó darte las gracias"

"¿Gracias por qué?"

"Por hablar con Storm, no te imaginas lo bien que le hizo esa conversación que ustedes tuvieron"

"Oh, eso…"

"¿Sabes algo, Logan? Eres un desastre de gente y a veces provoca medio matarte, pero de vez en cuando puedes ser un tipo increíblemente dulce, deberías mostrar ese lado de tu persona mas seguido"

"Ah, tampoco te pongas empalagosa… ¿Y qué haces perdiendo el tiempo conmigo de todos modos? ¿Qué no hay un Jet esperando por ti en el hangar? Ya lárgate de una vez"

"Bueno, bueno" Rogue sonrió y tomó la cesta.

"¿Puedes con esa cosa? Se ve pesada"

"Si, yo puedo, son solo cartas y cosas… Hasta luego, Logan" Rogue dijo y se despidió con un beso en la mejilla para luego irse de la cocina.

Momentos mas tarde el Jet se elevó por los aires y con el corazón pesado Logan tuvo que conformarse con verlo partir nuevamente sin él desde una ventana. Ya la suerte estaba echada, Rogue se había llevado su carta y solo le quedaba la intriga de saber como Andy reaccionaría ante ella, eso si querría leerla en primer lugar. Este era uno de esos momentos en que deseó ser una mosca en la pared.

Al llegar al refugio Rogue fue recibida en persona por la misma Doctora O´Connor, quien le fue dando un breve resumen del estado de Andy mientras la guiaba por los pasillos de la institución "Hay algo que debo advertirle… la Andy de ahora no luce igual a como la vio la última vez" ella dijo aprensivamente.

"¿Cómo es eso?" Rogue preguntó insegura.

"Bueno, usted ha visto la película The Matrix ¿no? Es algo como eso, si le sucede algo en ese mundo paralelo también le sucede a su cuerpo…"

Rogue la miraba genuinamente confundida hasta que la doctora señaló el lugar en donde se encontraba Andy, quien estaba echada en un sillón con la mirada hacia ninguna parte, y no solo había perdido unos kilos, sino que de lejos parecía como si hubiera sido físicamente abusada al extremo. Rogue jadeó espantada y corrió para verla más de cerca.

"¿Pero qué es esto?" ella preguntó horrorizada.

"Si se da cuenta todo se le ha manifestado de adentro hacia afuera, su mente al sentir las heridas de Logan como suyas le hizo creer a su cuerpo que si se sometió a todos esos maltratos, y eso que he tenido a todo mi equipo médico ayudándola…"

Rogue se dio cuenta que Andy vestía ropas muy holgadas con el propósito de esconder el resto de las irregularidades que su cuerpo sufría. Ella tomó uno de sus brazos y le arremangó la manga para descubrir que tenía lo que parecía unas feas cortadas que para el ojo inexperto parecían provocadas por ella misma, hasta había unas manchas rojas en su piel que lucían como si estuvieran a punto de explotar de sangre en cualquier momento y cuando vio su cara se dio cuenta que su larga cabellera negra había sido cortada hasta la altura de la quijada.

"Se lo tuvimos que cortar, el dolor que sentía era tan insoportable que empezó a jalarse los cabellos al grado de arrancárselos" la Doctora O´Connor explicó tristemente "Las dejaré solas, si sucede algo por favor no dude en llamar…"

Rogue asintió y volvió su atención hacia Andy "¿Andy?... Andy, mírame, por favor ¿sabes quién soy yo?..."

Andy se demoró lo que le pareció una eternidad en reaccionar y mirarla realmente, pero finalmente lo hizo "¿Ro… Rogue?..." ella dijo en un susurro casi inaudible, estaba muy destruida.

"¡Si, soy yo!" Rogue dijo emocionada "¡Soy Rogue!... Vine a visitarte ¿no te parece maravilloso?"

Andy no dijo nada, pero sus ojos se aguaron y sus lágrimas comenzaron a correr libremente por sus mejillas de la vergüenza que sentía de que la vieran así.

"¡Oh, no llores! Por favor, no llores, sino me vas a hacer llorar a mí" Rogue dijo, al principio vaciló por miedo a lastimarla, pero finalmente la abrazó y comenzó a balancearla suavemente para confortarla "Todo va a estar bien, estoy aquí contigo, quédate tranquila…"

Rogue siguió abrazándola y susurrándole suavemente hasta que logró el efecto deseado y así permaneció por un buen rato hasta que una enfermera vino con una bandeja de comida que colocó en la mesa que estaba al lado de Andy y Rogue se dio cuenta de que ésta estaba por alimentarla.

"Oiga, permíteme hacerlo…"

"Está bien, señorita" la enfermera asintió y con eso se fue.

Rogue volvió a mirar a Andy, sabía que en teoría ella era perfectamente capaz de alimentarse sola, pero ya no estaba segura de nada "Andy ¿qué sucede? Te sirvieron un rico almuerzo ¿por qué no comes?"

"No puedo…" Andy volvió a susurrar muy bajo y miró sus manos que yacían inútiles en su regazo "Las siento salir… todo el tiempo…"

Fue entonces que Rogue lo comprendió, se refería a las garras de Logan, hasta tenía puntos rojos entre sus nudillos "De acuerdo…" ella dijo y tomó los cubiertos para alimentarla ella misma "Te traje una cesta llena de muchas cosas lindas, los niños te escribieron sobre como han estado las cosas en la mansión para que no te pierdas de ningún detalle, también hay galletas y otras golosinas que sabemos son tus favoritas y hasta tienes un poco de música para que te entretengas… No te imaginas la falta que nos haces, y no me refiero a como tenías todo organizado, como hacías el mercado y todo eso, me refiero a que realmente nos hace mucha falta…" Rogue pausó esperando una reacción, pero Andy se veía muy distante, apenas poniéndole atención a la comida que le llevaba a su boca para comer.

Después de haberla alimentado pacientemente, Rogue se sentó a su lado para contarle anécdotas de la mansión y luego le leyó un libro que se había traído. A eso de las cinco de la tarde otra enfermera la fue a buscar y ambas la guiaron a su habitación en donde le prepararían un buen baño. Rogue se tuvo que aguantar otro jadeo de espanto al descubrir como estaba el resto de su cuerpo mientras la desvestía y con la ayuda de la enfermera la metieron dentro de la bañera, con mucha delicadeza la fue limpiando con una esponja marina y una vez que la terminaron de bañar la sacaron con mucho cuidado y la secaron y vistieron para acostarla a su cama. Entonces Rogue se ocupó de sacar varios dibujos de la cesta para decorar las paredes y una vez satisfecha de ver como quedó la habitación volvió su atención hacia Andy poniéndose de rodillas junto a su cabecera.

"Oye, sé que la Andy que conozco está en alguna parte y que esta muy deseosa de regresar a casa, porque tú sabes que tienes una casa ¿verdad?" ella preguntó suavemente mientras le hacías cariños como lo haría con cualquiera de los niños de la mansión "Lo sentimos mucho si no te lo hemos dicho lo suficiente, pero te queremos mucho, nosotros somos tu familia… sé que está el precedente de haber perdido a tu verdadera familia y todo, pero tú nos perteneces, eres nuestra y te va a costar mucho trabajo deshacerte de nosotros… Por favor, no te nos rindas, porque de ningún modo nos rendiremos contigo ¿te quedó claro?"

Rogue permaneció a su lado haciéndole cariños, pero al rato la enfermera le interrumpió "Disculpe, señorita, pero…" ella susurró.

"Oh… ¿ya se acabó el tiempo de visita?" Rogue susurró también.

"Me temo que sí" la enfermera dijo apenada.

"No, está bien, yo entiendo…"

"Le aseguro que la tendremos bien cuidada"

"Eso lo sé, es solo que, ya sabe… no quisiera dejarla"

"No me dejes…" Andy gimió lastimosamente, lo que sorprendió a las dos mujeres dado que ha estado distante la mayor parte del tiempo.

"Le diré qué, se puede quedar hasta que se duerma, si logra que duerma tranquilamente sería buenísimo" la enfermera susurró.

"Gracias" Rogue dijo y volvió a estar con Andy "No me voy aún nena, me quedaré contigo hasta que duermas"

La forma en que Andy la miró le hubiera partido el alma a cualquiera, era como si le estuviera implorando que no la abandonara.

"No te preocupes, volveré pronto en cuanto permitan otro día de visita, sino yo lo hará Storm o cualquiera de nosotros, solo ten presente lo que te dije hace rato ¿está bien? ¿Ahora por qué no cierras los ojos y descansas? Te ves muy cansada, solo relájate, todo estará bien"

Rogue siguió susurrando hasta que Andy finalmente cerró sus ojos y se quedó dormida, ella se levantó cuidadosamente para salir de la habitación sin hacer ruido y se volvió a encontrar con la enfermera quien había estado esperando en el pasillo.

"Gracias por dejarme estar un rato más"

"No tiene que agradecerme nada señorita, de hecho su visita le hizo mucho bien" la enfermera aseguró.

"Es usted muy gentil" Rogue dijo un poco incrédula, la verdad no se imaginaba cómo su visita podría haber hecho algún efecto en su amiga en el estado en que estaba.

"La acompañaré hasta la salida"

Momentos más tarde sus amigos, quienes habían esperado todo el día en oír noticias del estado de Andy, se levantaron casi de un brinco de sus puestos al ver a Rogue subir la rampa del Jet, pero fue Bobby el que se percató que algo no estaba bien al ver su cara y se apuró en encontrarse con ella.

"Hey, Rogue ¿todo está bien?... ¿qué tienes?" él le preguntó suavemente.

Eso fue todo lo que pudo aguantar y abandonó su pose estoica para echar sus brazos alrededor de su cuello para llorar "Bobby ¡esto es horrible! ¡Es como si se estuviera muriendo de a poco!... ¡Es una suerte que Logan no vino a verla porque ahí si es verdad que se vuelve loco!" ella gimió con su cara enterrada sobre su hombro.

Bobby la dejó llorar mientras ponía sus brazos a su alrededor para confortarla y al rato le habló suavemente al oído "Oye, no es que quiera ser insensible ni nada, pero necesitamos que estés calmada para cuando lleguemos a la mansión, si Logan te llega a ver así…"

"Lo sé… no digas nada ¿si? Abrázame, solo abrázame bien fuerte, quiero sentir que todo va a estar bien"

"Lo estará, preciosa, ya verás que todo se solucionará…" Bobby susurró mientras secaba sus lágrimas con una mano.

Era más de media mañana del día siguiente cuando Andy despertó con unas enormes ojeras, al principio había dormido relativamente bien, pero el resto de la noche la pasó atormentada con las pesadillas de Logan de modo que había amanecido con el cuerpo y la mente más destrozada de lo que ya estaba. Por un momento estaba confundida, tenía la sensación de que Rogue había estado a su lado el día anterior, pero no estaba segura si aquello pasó realmente o si fue otra de sus alucinaciones.

Con dificultad se levantó para sentarse al borde de su cama y un vistazo a su alrededor le dio la repuesta, las paredes habían sido decoradas con dibujos cuyas manos reconoció inmediatamente y sobre su mesa de noche reposaba una enorme cesta de picnic que casi desbordaba de papeles. Ella la alcanzó con una frágil mano para explorar mejor su contenido y comprendió que ese montón de papeles era en realidad cartas, además la cesta también el resto de las cosas que Rogue le había mencionado como los dulces y un I-Pod que no reconoció e ignoró.

Después de unos minutos se animó a tomar una carta de forma aleatoria y se demoró más que lo que cualquiera lo haría realmente en abrirla y comenzó a leer las letras infantiles.

Querida Andy

¿Cómo estás? ¿Te sientes mejor? Espero que sí ¿es bonito ese lugar en dónde estás? La Profesora Storm dice que sí, que es algo así como un hotel cinco estrellas con habitaciones cómodas, rica comida, que tiene jardines y caminos y hasta tienen todo tipo de cosas para hacer como ejercicios y juegos para que la gente no pase todo el día aburrida sin hacer nada. Bueno, la mansión tiene todo eso también así que no entiendo por qué no te pudiste haber quedado pero dicen que era por tu bien porque te sientes un poco enfermita. Todos los chicos le echan la culpa de eso a Aurora y solo la tratan cuando Storm está cerca por complacerla, pero del resto nadie le habla y se la pasa muy sola aunque parece que le da igual, la verdad es que da un poco de miedo, ella es muy rara y decir eso es raro porque ya de por si el resto de las personas nos ven como bichos raros. Tú no eres como el resto de las personas, eres genial, divertida, juegas con nosotros y nos abrazas y no nos tratas como si pudiéramos contagiarte algo ¿no sabes cuándo vas a volver? Esto se siente muy triste sin ti y le pido mucho a Dios todas noches antes de dormir que te pongas bien pronto para que vuelvas rápido a casa, y bueno, también extrañamos las galletitas que haces porque son muy ricas con chocolate, canela y todo eso, son tan buenas que creo que hasta Kurt las extraña.

Bueno, supongo que eso es todo, los demás también te están escribiendo así que creo que estarás muy ocupada leyendo aparte de lo que sea que estés haciendo en ese refugio.

Besos, Lucy.

Andy se llevo la mano que tenía libre sobre su boca sintiéndose conmovida, no se sentía clara con respecto a nada, mucho menos sabía desde cuando ha estado en este extraño lugar, pero sabía que ésta era la primera vez que se acordaba en los niños y se sintió un poco mal por haberlos olvidado aunque no fuera a propósito, su mente había estado tan plagada con los recuerdos de Logan que le era increíblemente difícil tener algún pensamiento propio. Dios, como los extrañaba.

Ella puso la carta a un lado para rozar el montón con la punta de sus dedos y sacó otra de nuevo de manera aleatoria, pero su cara cambió por completo al verla bien. Nunca lo había visto escribir nada, pero reconoció inmediatamente su puño y letra a través de sus recuerdos, en el sobre solo había una palabra que lo identificaba...

Logan

Andy solo se quedó viendo la carta que tenía en sus manos por un buen momento y estaba en el acto de abrirla, pero se detuvo. Ella cerró sus ojos y de repente sintiendo una renovada furia dentro de sí estuvo a punto de romperla en pedazos, pero solo logró doblarla un poco. Luego sacó fuerzas de donde no las tenía para arrugarla hasta hacerla una bola y se paró de la cama para arrogarla lo más lejos que pudo por la ventana.

Ella se quedó parada como una idiota por un minuto o dos sin entender lo que apenas había pasado, pero luego se le aguaron los ojos y acto seguido giró para echarse a llorar miserablemente sobre su cama en posición fetal. Extrañaba mucho a su mejor amigo, pero a la vez lo odiaba por lo que le había hecho, decir que tenía los sentimientos encontrados más allá de lo soportable era quedarse corta.