Disclaimer: hola, soy la señora Rowling. ¿De nombre? Jo, a tanto no llego…

Notas: nusé cómo ha quedado esto. Es que ni se me había ocurrido escribir acerca de esta buena mujer, la verdad, así que no tenía mucha idea de ella. Pero bueno, hecho está.

Magia (Arabella)

Arabella adora los gatos. Supone que es parte de su herencia mágica, que es culpa –en parte- de su sangre de bruja, pero hay más que eso. Le gustan los gatos porque son astutos, fuertes, rápidos, porque son supervivientes natos. A veces los admira, los envidia, incluso; ella no es tan fuerte, no es tan buena, no sabe levantarse, después de caer.

Se hundió cuando no la admitieron en Hogwarts, cuando las miradas decepcionadas de sus padres la taladraron, mudas, la palabra squib grabada a fuego en ellas.

No eres bruja, Arabella. No tienes magia.

Pero ella ha aprendido, con el tiempo. Ha aprendido observando, desde lejos, y ahora sabe; la magia no es sólo hechizos, puede jurarlo. Magia es el asombro en un niño, al probar el helado; es un primer beso, una caricia. Es sostener al pequeño Harry en brazos, ese héroe desgraciado, ojos verdes brillantes, y sentirse madre, sentirse bien, si puede hacer que sonría.

Danny