Entonces, toda su consciencia se disolvió en la nada, tal vez uniéndose a la de su verdadera forma, porque cuando volvió a tomar consciencia del resplandor de la luna y la imagen de las estrellas, Haruka Ayanami ya no existía, sus manos eran aún más pálidas de lo que habían sido y parecían brillar con una luz que provenía de su interior, el largo vestido ocultaba sus pies, si es que los tenia, ya que flotaba, el largo cabello castaño ondeaba suavemente, enmarcando el rostro de niña, mientras los grises y vacíos ojos se enfocaban en la figura alta frente a ella.

- Juez Yue, cuanto tiempo sin verte. - murmuro con esa voz llena de inocencia y ternura con una sonrisa sínica en su bonito rostro. - Y también vino Kerberos, el poderoso guardián del sello que fallo en su deber por quedarse dormido.

- Desde aquella vez en el parque de diversiones, cuando te sellamos, que no te veíamos. - le respondió con voz neutra, su rostro tan serio rivalizando con el de la pequeña y tratando de ocultar el gruñido de su compañero.

- ¿Sellarme? ¿Ustedes? Asi no es como lo recuerdo, hasta donde mi mente puede ver, ustedes sucumbieron ante mis poderes, como toda la ciudad de Tomoeda.

- ¿Y acaso quieres repetirlo? - los ojos de Kerberos no se apartaron de las orbes obscuras que rodeaban a la niña y que flotaban casi con pereza mientras su dueña reía tranquilamente. - Te detendremos.

- Claro. Ustedes, los poderosos guardianes, aquellos que aun conociendo la base de la creación de las cartas Clow, el ying y el yang, ignoraban mi presencia, mi existencia misma y el equilibrio de las fuerzas mágicas que yo traía, no sabían que había una carta con el poder de mis 52 compañeras y los dos guardianes juntos, aun asi, ¿piensan detenerme?

- Lo intentaremos. Por Sakura. - gruño el león con fuerza, llenando el parque y darle paso a un inquietante silencio y los ojos grises se posaban en él, reflejando sorpresa.

- Mi dueña… - murmuro con tristeza.

- Querías lastimarla y no lo permitiremos

- ¡NO! ¡No es asi! - grito mientras las orbes obscuras aumentaban la velocidad, preparándose para atacar. - ¡Jamás le haría daño! ¿Cómo podria? Antes de ella estaba sumida en la obscuridad y la soledad, incluso mi creador, después de darme la vida, tuvo tanto miedo de mí que me sello en un lugar donde nadie podria encontrarme jamás, condenándome a la desesperación, fue hasta que ella llego que conocí la luz del sol. Confió en mí, no me tuvo miedo, ni siquiera cuando yo… - callo de repente, recordando los sucesos de ese día, el intento de tomar sus sentimientos. - trate de tomar lo más valioso de ella, incluso asi, ella me recibió con una sonrisa y me permitió estar con mis hermanas. Jamás podria lastimarla.

- Pero lo intentaste… - continuo sin piedad Kero, recibiendo la furia de la pequeña, no era una pataleta, sino un odio que provenía de lo más profundo de su ser.

- No fui yo. Fue mi otra identidad…

- Que es controlada por ti… - no pudo continuar su frase, una de las orbes lo golpeo, enviándolo al otro lado del pequeño parque mientras un aura oscura lo rodeaba.

Kero temió que usara sus poderes contra él y noto como Yue apuntaba ya una de sus plateadas flechas contra ella, pero la oscuridad no lo rodeo del todo y la carta respiraba con fuerza al tratar de tranquilizarse.

- No actuare contra ti, guardián del sol, porque sé cuánto te quiere mi respetable dueña, NUNCA, podria hacer algo que la lastimara. Sé que me entiendes perfectamente Yue, tú lo has vivido.

El ángel bajo el arma, dándole la razón, mientras estuvo sellado en Yukito, no podía hacer más que ver todo lo que sucedía a su alrededor, su identidad tuvo sentimientos propios, lleno en contra de lo que se esperaba, actuó de maneras inesperadas, aun en contra de su voluntad, podía entenderla, pero no sabía si podía confiar en sus palabras.

- Entonces explícanos la razón por la que tomaste esta forma…

- Cuando sentimos la vida de nuestra dueña perderse, también sentimos su llamado, su alma nos suplicó que la ayudáramos, estábamos conectadas a ella, teníamos que hacer algo, pero su magia ya era débil, apenas pudo alcanzarnos, su desesperación era tan clara que tomamos la decisión de crear esa memoria para ayudarla a sanar, todo lo que quedaba de su magia la uso para activarme y al tener yo la fuerza de todas las cartas, fungí como motor, ellas se dedicaron a recrear su vida a partir de lo que olvido, todo lo que vivieron con ella, pero era yo quien mantenía todos los recuerdos de ella con su persona amada, su alma gemela, aquel a quien está atada por el hilo rojo del destino, sin embargo, me quede sin fuerzas antes de poder unirlos a ella. Tenía que hacer algo, no podía permitir que ese amor se perdiera. - susurro tocando su pecho, mientras este aumentaba su brillo. - Tuve que crear una identidad falsa apenas recupere un poco de mi fuerza, pero no contaba con que estaba muy débil y la magia de mi ama aun parecía desequilibrada, eso sello mis recuerdos y magia, mientras ella recuperaba fuerzas, yo también lo hacía, la magia regreso a la chica llamada Haruka, pero no la conciencia de lo que yo era realmente. Apenas pude detenerla cuando intento atacarla…

- Porque estaba enamorada del mocoso. - murmuro Kero, aun resentido por el ataque.

- Asi es. La razón es que la magia que la confundía se tranquilizaba al lado de él, estaba naturalmente atraída hacia él.

- ¿Por qué?

- También tengo una parte de el en mí. - su pequeña mano se extendió hacia ellos, un corazón rosa floto en ella brillando con intensidad, otra carta que los guardianes reconocieron como la primera creada por su ama, "amor" - los sentimientos que mi dueña tuvo hacia él, los que me entrego para sellarme, esa es la razón por la que siempre se sintió atraída hacia él.

- Entonces… si tanto quieres a Sakura, ¿permitirás que te sellemos? - el león se agazapo, aun sintiendo desconfianza.

- No crean que eso me hace feliz. Jamás podre tenerlos en estima, no cuando considero que ustedes fueron aliados de aquel que llaman Clow, quien nos creó, pero a quien nunca podre perdonar por sellarme asi, aun asi, lo permitiré por ella, porque es mi salvadora y no quiero que Haruka le cause más problemas.

- ¿Acaso pedirás como pago los sentimientos de la persona que te selle? - preguntó con tranquilidad el ángel, la niña lo miro sin decir nada por largos minutos, que les parecieron eternos, él estaba listo para entregar sus sentimientos, sin embargo, la niña negó casi imperceptiblemente.

- No hay necesidad, mi ama ya ha pagado por ello. Les he dicho que tengo una parte de ellos en mí, de su amor, me entrego la carta amor, no necesitas más que sellarme.

Yue asintió, no dijo más, sabia como se sentía, porque él también había pasado por algo similar y se limitó a acercarse a ella.

- ¿Estás lista entonces?

- Puedes decirlo asi… - sus ojos mostraron la nostalgia que la invadía, no mentiría, disfruto la libertad, pero también estaba consciente de que causaría más problemas a su ama si continuaba como Haruka. - Debes recordar, que para que los recuerdos regresen completamente a ella debe estar en constante contacto conmigo. - El ángel no dijo nada, pero sabía que la escuchaba. - Y una cosa más, para sellarme debes decir mi verdadero nombre…

- ¿Cuál es? - la pequeña niña sujeto el traje del guardián y lo halo hacia ella, susurrando en su oído y el aludido no pudo evitar escuchar el temblor en su tierna voz y sentir pena por ella.

- Carta creada por Clow, regresa a la forma humilde… - su brillo aumento y la carta comenzó a difuminarse mientras una ráfaga los golpeo, aun asi, el juez, quien no podía evitar preguntarse algo dijo, suavizando por primera vez su dura expresión- algo más, no fue solamente que los sentimientos de Sakura fueran parte de ti, realmente te enamoraste de Shaoran Li, ¿no es cierto?

Los ojos grises lo miraron con sorpresa, el terror reflejado perfectamente en su bella carita, justo antes de romperse en una increíble y brillante sonrisa mientras sus mejillas eran bañadas por lágrimas. Parece ser que su secreto no paso tan desapercibido como creía y Yue lo había notado.

- ¿Puedes culparme? - el guardián suspiro ante la declaración.

No podía hacerlo, a veces como entidades mágicas se creía que no tenían derecho a esos sentimientos, pero era mentira, al ser creaciones humanas, también podían caer en aquello que llamaban amor, él lo comprendía mejor que nadie.

- Carta que fuiste creada por Clow, regresa a la forma humilde que mereces y toma el nombre que tu ama, la maestra de las cartas Sakura te ha dado… "Esperanza" - ante el sonido de su nombre desapareció en un brillo cegador, aunque esta vez no hubo dolor y lo último que vio antes de volverse una carta fue la sorprendente y cegadora sonrisa del ángel.

- ¿Ella realmente pudo amar al mocoso? - preguntó Kero, sin comprender del todo, no podria hacerlo, a pesar de ser un guardián no compartía partes de la vida de Yue, como la carta lo había hecho.

Yue no contesto, se limitó a mirar fijamente la carta entre sus manos, la imagen de la niña que recordaba no había cambiado del todo, seguía manteniendo aquella expresión tranquila con la que se selló, aun sostenía el corazón entre sus manos con delicadeza, pero ahora lo hacía casi con posesividad y este era verde, el ángel no pudo más que sonreír, casi imperceptiblemente ante la imagen.

- Vámonos.

Las blancas alas desplegaron en todo su esplendor, listas para despegar, si lo hubieran hecho 5 minutos antes no se habrían encontrado con la lujosa camioneta que ya se estacionaba frente a ellos, no les extrañaba que llegara hasta ese lugar, después de todo, eran muy pocas las cosas que él no podía hacer.

- Asi que realmente pudieron sellarla. - la voz cínica de Eriol se hizo presente en cuanto la puerta se abrió, el chico de cabello negro bajo del automóvil, dejando a la vista a una hermosa joven de ojos amatista que sostenía una cámara.

- ¿Donde esta Sakura? - fue lo único que salió de sus labios cuando enfoco el panorama y no encontró a su mejor amiga.

¡Hola a todos!

Espero les gusté el capítulo, les dije que no la odiaran tanto, porque, ¿pueden culparla por amar a nuestro adorado castaño?, aunque incluso ella sabe que le pertenece a Sakura y solo a ella.

Ok, bueno espero les haya gustado, y ya descubrí como solucionar lo de los comentarios.

Espero seguir contando con su apoyo que ya nos quedan 4 capítulos para el final.

Nos vemos

Bye bye