Autora Original: Breathless02
Nombre Original: Intertwined Bonds
Traductora: Onee-chan
YO: WEEEE! Como prometí, aquí está el siguiente capítulo. Ya queda poquito! Qué emoción! :3
AUTORA: ¡OMG! ¡Lo siento tanto! ¡Creo que esta es la actualización más tardía de todas!D: Como no podría ser de otra forma, tenía exámenes para los que estudiar, así que no tuve tiempo para escribir nada. ¡Pero al fin, aquí está una actualización! Así que, por favor, disfrútenla al fin...:D
Tsunayoshi estaba sentado en su trono de madera en la sala de reuniones. A pesar de su apariencia pequeña y femenina, emitía un aura que demandaba máximo respeto y lealtad. Sus guardianes estaban de pie delante de él, cabezas altas y sus ojos serios hacia su líder. Todos ellos llevaban trajes negros, con una capa tradicional colgando de los hombros, amarrada por delante con un broche que llevaba el escudo de Vongola.
Reborn estaba a la izquierda del trono de Tsuna, mirando impasivo como siempre y observando al grupo de personas delante de él. A la derecha de Tsuna, estaba el Noveno, su cara una máscara de neutral aceptación.
''Al fin es la hora. Ahora que he reunido a mis guardianes, no hay necesidad de perder más el tiempo. Estoy preparado para aquello a lo que estoy destinado. Así que voy a preguntar ahora y, por favor, responded con total sinceridad. Prometo que no los juzgaré o miraré distinto de cómo lo hago ahora mismo. Así que, responded: ¿me jurarán con sus vidas protegerme de cualquier peligro que pueda sucederme a mí y a mi familia en el futuro? ¿Me jurarán con sus vidas aceptar mis decisiones y actos en términos que jamás dañen esta familia? ¿Me jurarán con sus vidas a entregar todo su ser a esta familia y aceptarla como si fuera de ustedes? Hablad, alto y claro para que todos lo oigan. ¡Gokudera Hayato!''
Gokudera dio un paso adelante y se arrodilló ante Tsuna, su brazo derecho colocado sobre su corazón. Miró a Tsuna a los ojos, un fuego quemando dentro de sus verdes orbes.
''Lo juro, Juudaime. Te protegeré con todo lo que soy, incluso a costa de mi propia vida. Soy tu mano derecha, tu guardián y sobre todo: tu amigo. Como una tormenta encolerizada por el infinito cielo azul, te defenderé de cualquier disturbio que pueda ocultar o ensuciar tu brillo. Con eso, yo, Gokudera Hayato, te acepto, Tsunayoshi Sawada, como el verdadero líder de la familia Vongola. Soy tuyo ahora y por siempre.''
Con esto Gokudera encendió su tormentosa llama roja. La mirada de Tsunayoshi se suavizó y asintió a su guardián de la tormenta. El peliblanco se levantó y recuperó la posición en la que estaba antes.
''¡Respóndeme, Yamamoto Takeshi!''
Yamamoto cayó en la misma posición que Gokudera antes y enfocó sus ojos castaño cobrizo en Tsuna.
''Lo juro, Tsuna. Seré tu leal seguidor para ayudarte de cualquier forma. Yo soy la lluvia que llorará todas tus lágrimas, para que tu sonrisa pueda mantenerse siempre. Con esto, yo, Yamamoto Takeshi, te acepto, Sawada Tsunayoshi, como el verdadero líder de la familia Vongola. Soy tuyo ahora y por siempre.''
Y de nuevo, Yamamoto dejó que su transparente llama azul chisporroteara, mostrando su devoción.
Con un asentimiento de cabeza, Tsuna liberó a su guardián de la lluvia, que dio un paso de vuelta a la línea.
''¡Respóndeme, Ryohei Sasagawa!''
Ryohei imitó la posición previa de Yamamoto y sonrió a Tsuna.
''¡Lo juro al extremo, Tsuna! Te seguiré a donde sea que vayas, y lucharé cualquier reto en mi camino por ti. Soy el sol que te devolverá tu luz, cuando sea que la oscuridad intente envolver tu corazón. Con esto, yo, Ryohei Sasagawa, te acepto, Sawada Tsunayoshi, como el verdadero líder de la familia Vongola. Soy tuyo ahora y por siempre.''
Una amarillenta y radiante llama bailó en la mano derecha de su guardián del sol.
Ryohei retrocedió después de que Tsuna asintiera en aprobación.
''¡Respóndeme, Lambo!''
Lambo caminó delante de Tsuna e hizo su usual 'gyajajaja', pero aun así se puso la mano derecha sobre el corazón.
''Lo juro, Tsuna-nii. Yo soy el escudo que evitará cualquier daño con el que puedas hacer contacto. Como el rayo y el trueno, destruiré todos los enemigos con una feroz precisión. Con esto, yo, Lambo, te acepto, Sawada Tsunayoshi, como el verdadero líder de la familia Vongola. Soy tuyo ahora y por siempre.''
Una viva y verdosa llama cobró vida y Lambo retrocedió a su lugar en la línea.
Tsunayoshi sintió un nudo formándose en su garganta por todas las emociones que estaba pasando. Nunca habría pensado que encontraría gente en su vida que dejaría su confianza y vida en sus manos. Reborn, sintiendo la agitación interna de Tsuna, colocó su gran y cálida mano en el flaco hombro de Tsuna. Tsuna estaba agradecido por esa pizca de consuelo y continuó.
''¡Respóndeme,Hibari Kyouya!''
Con rápidas y determinadas zancadas, el prefecto se puso delante de Tsuna. Colocó su mano derecha sobre su corazón, pero se mantuvo de arrodillarse.
''Lo juro, omnívoro. Seré tu sombra, siguiendo cada paso tuyo. Seré la restricción, cuando sea que te salgas del camino, para asegurarme de que nunca pierdes la amabilidad de tu corazón. Como una nube, aceptaré el cielo como mi casa. Lo cubriré, cuando lo necesite. Yo, Hibari Kyoya, te acepto, Sawada Tsunayoshi, como el verdadero líder de la familia Vongola. Soy tuyo ahora y por siempre.''
Una fuerte y retadora llama violeta se iluminó del anillo de Hibari. Tsuna asintió; silenciosamente aliviado porque Hibari no le estaba amenzando.
Hibari volvió a su sitio y se cruzó de brazos.
''¡Respóndeme, Rokudo Mukuro!''
Mukuro se arrodilló ante Tsuna, una mano sobre su corazón y picó un ojo, causando que a Tsuna le cayera una gota de sudor por la sien.
''Lo juro, conejito. Soy tu compañero, leal para toda la eternidad. Le diste a la niebla atada a la tierra un lugar en tu amplio cielo, abrazándola con los brazos abiertos, cuando nadie antes se preocupó. Como niebla crearé ilusiones por ti, para subirte el ánimo y dejar que otros caigan en mis trampas cuando intenten acercarse a ti. Yo, Rokudo Mukuro, te acepto, Sawada Tsunayoshi, como el verdadero líder de la familia Vongola. Soy tuyo ahora y por siempre.''
Otra llama azul, esta más fiera, brilló y Tsuna asintió.
Cuando Mukuro reclamó su sitio, Tsuna se levantó de su asiento, intercambiando una mirada con cada uno de sus guardianes. Y entonces, sonrió. Toda la tensión previa desapareció repentinamente, dejando solo calidad y tranquilidad detrás. Los guardianes sintieron sus corazones palpitar cuando vieron la felicidad y amabilidad en la sonrisa de su líder, confirmándoles que habían hecho la decisión correcta.
''Tormenta, lluvia, sol, relámpago, nube y niebla: los acepto como mis guardianes. Les prometo todo esto. Seré el cielo que envuelve todo, dándoles un lugar propio, aceptándolos y manteniéndolos seguros. Alejaré todas sus preocupaciones, los pondré antes que yo, sin demora, y seré su amigo en todas las situaciones si quieren. Gracias por estar conmigo, por ser tan fuertes por mí. Daré mi vida por ustedes. Soy suyo ahora y por siempre.''
Las lágrimas se acumularon en los ojos de Tsuna, cayendo por sus mejillas. Pero su sonrisa duró todo el discurso, ganando resplandor por segundos. Los corazones de los guardianes se agitaron. Y entonces Tsuna se encontró rodeado por sus amigos.
''Todo estará bien, Tsuna.''
''¡Aquí estaré para ti, Décimo!''
''¿Por qué estás llorando, omnívoro? ¿Quieres ser un herbívoro de nuevo?''
''¡No te preocupes, Tsuna, al extremo!''
''Gyajajajaja… ¡Estúpido Tsuna-nii! ¡Toma, aquí tienes mi caramelo!''
''Aww, ¿quieres que te bese las lágrimas para apartarlas, conejito?''
Tsuna sintió su corazón desbordándose. ¿Cómo podía merecerse a esta gente tan maravillosa? Él simplemente era, 'dame-Tsuna', nada especial… y aun así… estas personas tenían fe en él. Creían en él y querían estar con él.
''¡M-MUCHAS g-gracias! *sollozo*…a t-todos *sollozo*''
Y entonces sintió cómo era envuelto por fuertes brazos y atraído hacia un firme y cálido pecho.
''Dame-Tsuna, para con tus llantos. ¿O quieres que te dispare de nuevo?''
Tsuna rio ante la típica amenaza y devolvió el abrazo poniendo sus mano en las de Reborn. De repente el mayor se inclinó hacia delante y lamió las trazas de las lágrimas de las redondas mejillas del moreno, causando que el otro se sonrojara de vergüenza. Gokudera se puso furioso al ver a su amado Décimo agarrado por Reborn, pero sabía que no podía ir en contra del asesino. Lambo, Ryohei y Yamamoto simplemente estaban mirando, sonriendo, mientras que Hibari y Mukuro observaban con miradas llenas de envidia.
Tsuna se retorció en el abrazo de Reborn. Sus guardianes sabían de su relación con el asesino, pero aún era algo bastante vergonzoso para el joven décimo Vongola el estar tan expuestos en sus afecciones públicas.
''Pequeño Tsunayoshi.''
Tsuna se giró hacia la voz familiar y se vio cara a cara con el Noveno.
''He arreglado un encuentro con Xanxus, acerca de la batalla que debe tomar lugar para determinar tu posición en esta familia. Otras familias rivales también estarán ahí. Este torneo decidirá tu destino, Tsunayoshi. He visto la devoción de tus guardianes y sabes que he puesto toda mi confianza en ti. No quería poner esta presión sobre tus hombros, créeme, pero no tengo otra opción. Te voy a reconocer, Sawada Tsunayoshi, como el verdadero líder de Vongola, si ganas la batalla. No quiero mentirte, así que por favor, escúchame: las otras familias candidatas no se detendrán ante nada para matarte a ti y a aquellos que son importantes para ti, así que por favor, por favor, ten cuidado. Siento hacerte pasar por esto, pequeño Tsuna… Así que, perdón. Espero que algún día puedas perdonarme de corazón.''
El Noveno se había arrodillado delante de Tsuna durante su charla, su cabeza baja y los ojos cerrados. De repente el anciano sintió cálidos brazos envolverlo, y un pequeño cuerpo presionado contra su pecho.
''Está bien, Noni. Ya te he perdonado. No tenías opción y no sabes cuán agradecido te estoy. Si no me hubieras mostrado la bondad de un líder, la fuerza del amor y la devoción para luchar por aquellos a los que más amo, no habría conocido a las personas que más aprecio. Solo puedo agradecerte, Noni. Te quiero, abuelo, sin importar cómo acabe la batalla.''
Las lágrimas del Noveno fluyeron por sus mejillas y un sollozo escapó de sus secos labios. Con temblorosos dedos, el anciano abrazó al chico ante él tan fuerte como pudo y presionó su mejilla contra la del moreno.
''Gracias, pequeño Tsuna. Muchas gracias.''
Tras unos minutos, los dos se separaron con sonrisas adornando ambas caras. Y entonces Tsuna se giró, mirando a su familia.
''Mañana todo empezará o todo terminará. Todos conocemos nuestros destinos, así que vamos a luchar esta batalla con pasión y devoción por la familia Vongola. Mostrémosle al mundo, quién somos, y enseñésmole nuestra manera de hacer las cosas. Y después de esto, renovaremos el mundo de los inútiles derramamientos de sangre y del odio. Los cambiaremos, les enseñaremos qué se puede hacer sin tomar vidas y entonces, traeremos la paz al mundo una vez más.''
Bueno… ese fue el capítulo...0.0
