Capítulo 33: Un beso con sabor a despedida
Me despierto acongojada y con el cabello cayendo sobre mi rostro. Siento el dolor en mi cabeza ante tantas copas que habíamos tomado, y pese a ello, sentía cierta incertidumbre y ante todo, una inseguridad que no creía propia de mí. Nerviosa, me giré buscando el cuerpo de mi amiga
Esta se encontraba de lado, dándome la espalda. Su camisa dejaba entre ver algo de su espalda mientras su cabello ocultaba parte de ella. Respiraba plácidamente, con lentitud y ante todo, con calma. Se veía hermosa pese a no poder ver su rostro oculto. Adoraba tanto a mi querida castaña…Tanto…
Suspiré mientras sin poder evitarlo, mi mano se movía hacia su espalda. Al principio me arrepentí de ello, pero tras dudar un instante, un pequeño ápice de duda, llegó la certeza y la confianza de que podía realizar ese movimiento sin ser descubierta. Las yemas de mis dedos empezaron a posarse sobre la espalda de ella. Acaricié su piel con suavidad, más por la línea marcada en su espalda, provocando una sonrisa en mis labios
Me parecía increíble estar allí, a su lado, pese a todo lo ocurrido entre nosotras. Mi dedo se mezcló con su cabello enmarañado para así acariciarlo, sintiendo que este era sedoso, como siempre me imaginaba al pensarlo. En sí, me parecía perfecta. Podía observar como su cuerpo se movía simplemente con su respiración
Parecía que en cualquier momento se levantaría para mirarme a los ojos y así esconderme una vez más. Pero no fue así. No abría los ojos, y yo continuaba con ese momento tan secreto, tan desconocedor para ella. Era saber que sería la última ocasión de estar así, a su lado sin juzgarme por ello ni que ella me pudiera juzgar por cobarde, ni menos por mala persona.
Tras unos minutos de silencio, me percaté de que su cabello caía sobre su rostro y eso parecía incomodarla. Con un gesto de mi muñeca y mis dedos, aparté ese mechón rebelde de su rostro, provocando así que una sonrisa apareciese en su rostro. Parecía encantada en ese sueño que debía de estar teniendo, y me gustaba verla sonreír
Se giró de repente, haciendo que enseguida me metiese bajo la colcha, aparentando que estaba durmiendo. Todo se quedó en calma mientras los segundos pasaban lentamente para mí y la incertidumbre de que ella supiese la verdad, de que había estado observándola… Fruncí el ceño y cerré los ojos, ansiando que este momento pasase…Y era el tiempo el que pasaba y nada sucedía. Todo continuaba como antes, por lo que sentí la curiosidad de saber que era lo que sucedía
¿Quizás Hermione quería pillarme? Me mordí el labio, mientras mi corazón se aceleraba cada vez más, sin poder yo tan siquiera evitarlo. La verdad es que me faltaba el aire, robándome el aliento ante la falta de saber…El aire se escapaba de mis pulmones con más rapidez de lo normal, pero sobre todo, el calor me inundaba, la excitación me podía y el delirio me mataba
No, no debía seguir fingiendo lo evidente…No podía seguir con esta farsa, con esta mentira tan obvia…No podía continuar con el intento de engañarla, de mentirla respecto a lo que estaba sucediendo…Tenía el derecho de saber la verdad, de saberlo todo…Simplemente, me lo pedía mi corazón al igual que mi mente…
Me asomé una vez más para percatarme de que Hermione se había colocado hacia arriba, pero continuaba con Morfeo. Sonreí un poco para colocarme mejor otra vez y poder observarla, además de que ahora era mejor…
Podía ver sus párpados, cerrados y como respiraba, lentamente. Las pequeñas pecas que tenía en la zona de su nariz, que parecían poder pasar desapercibidas, pero que en cambio no podían. Sus pómulos algo sonrojados, teñidos de eso color rojizo suave mientras su tez era pálida, como siempre. Su boca se tornaba casi a una sonrisa, y sus labios se mostraban finos y delicados, pero ante todo, deliciosos
Mis dedos empezaron a deslizarse sobre ellos, pero sin llegar a tocarlos. Un simple roce para volver a sentirlos, pero mi corazón pedía mucho más que eso…Pedía tanto que no me veía capaz de dárselo, pues mi mente me aconsejaba que me alejase, que me tumbara y siguiera fingiendo, siguiera ocultándome a la verdad
Pero no podía. La quería… ¡La quería! Y esta locura me podía. Me acerqué un poco, sintiendo como seguía allí, en esa postura sin percatarse de nada, y sin yo quererlo. Me fui acercando a su rostro, sintiendo su respiración, el aire llegar a mi rostro, embriagándome con su esencia y fragancia.
Mis ojos brillaban, y en parte me hubiese encantado verla, mirarla hacia aquellos ojos marrones para buscar la verdad, para buscar una muestra de que ella sentía lo mismo, como si de repente ante la soledad que nos invadía, nos acogiésemos entre nuestros brazos, sin permitir que nos muriésemos de frío, cuidando que estuviéramos bien, cuidando la una de la otra…Solo quería eso, pero querer no era poder
Entonces, sin poder llegar a arrepentirme, besé los labios de mi amiga con delicadeza. Era solo eso, el juntar de mis labios finos con los suyos algo más gruesos para sentir la intensidad de la pasión, de la ternura, y ante todo, el amor… Era solamente eso, el roce de mi nariz con su mejilla, mis manos posándose en el colchón para así no dejar caer mi cuerpo. Contenía la respiración para así sonreír, sonreír al seguir besándola, al seguir sintiéndola
Me separé, a sabiendas de que esa sería la única y última vez que volvería a sentir a Hermione así de cerca, tan íntimamente y sin correr el riesgo de demostrar finalmente mis sentimientos ante ella, mi debilidad por ella, mi amor hacia ella…Sin lugar a dudas, estaba loca por ella, por su piel suave, por sus labios tentadores, por sus mechones rebeldes, por su cuerpo frágil como cual muñeca de porcelana… Porque aunque no se lo admitiese a ella, ni tan siquiera a mi mente o lógica, mi corazón sí que lo hacía…Y estaba, irremediablemente, enamorada de Hermione Jean Granger
Adelanto del próximo capítulo:
(...)
-Estarías soñando con mi hermano-Comenté quitándole importancia
Entonces se colocó de lado, dejando así ver las curvas que podía llegar a provocar su cuerpo. Una sonrisa traviesa se formó en el rostro de ella, una sonrisa provocativa, una sonrisa que dejaba entre ver unas intenciones para nada inocentes. Me encanta esa Hermione…En realidad, me encantaba toda ella
-Créeme, no estaba soñando con tu hermano…
Ese tono consiguió provocar en mí un cierto rubor mientras me sentaba en la cama. Ella permanecía en esa postura para al final caer rendida sobre la cama y mirar al techo, a sabiendas de que todo lo que estaba ocurriendo no era para nada normal
(...)
Quería agradecer las palabras de Gilrasir, nicoll y palomaa. Supongo que habrán pensado que blanda soy, o simplemente que esto sucede demasiado y que es una tontería reaccionar así...Y quizás, y ciertamente, tienen ustedes razón...Supongo ue debería haber pensado así y no haber reaccionado como lo había hecho...Y sé que no tiene justificación alguna, pero cuando ves que una historia que te gusta parece pasar desapercibida, llega en un momento en el cual duele...Pero en fin, supongo que tal vez escribiendo, pese a ello, lo seguiré publicando...O al menos, intentaré sacar fuerzas para ello...Gracias, y saludos...
