Martes 7 de julio de 2015

Mis padres nos hicieron ordenar todo en nuestras habitaciones, además de sacar las ropas de abrigo para el viaje.

Estaba emocionado por ello… ¡Iba a conocer un continente nuevo! ¡Países nuevos!

En mi maleta eché muchos jeans, remeras de mis bandas favoritas de mangas largas, una chaqueta, pollerones y sudaderas.

Mi madre nos recomendó echar también un traje de baño… Evidentemente lo hice, pero estaba más preocupado de alistar con lo necesario mi bolso de mano, con mi mp4, un libro de Orwell (mi escritor favorito) y las notas de mi admiradora envueltas en una libreta, con la cual pensaba yo mismo contestarle cada una de las notas que ella me envió… el día en que la conozca, se las daré.

Tyler me había regalado una cámara fotográfica cuando con mis hermanos cumplimos 16. Esa también la había echado, al igual que mi croquera de dibujo estaba escondida en algún rincón de mi maleta.

Estuve algo nervioso, también, por el hecho de que mi admiradora no supiera que sus notas no las iba a poder leer por el viaje, pero para eso estaba Brick.

"Pelirrojo… ¿Mi admiradora sabe que no estaremos?" recuerdo que había preguntado.

"Hermano, eso está todo arreglado. Tú tranquilo, que ella sabe todo de ti, todo lo que haces y lo que harás por el hecho de que Butch y yo siempre la ponemos al día".

Qué psicópata.

En fin, con mis hermanos después tuvimos que atacar la cocina porque Caroline dijo que no podía quedar nada en el refrigerador, entonces teníamos que comerlo todo… ¡Todo!

Fue lo más delicioso de la vida.

No hay nada más rico que comer… sobre todo cuando amo la comida. Juro, que si no fuera porque tengo un buen metabolismo y porque suelo practicar fútbol… sería una bola rodante, aunque no estoy seguro de si eso me molestase.

Sería una bolita feliz.

Blossom me llamó hoy.

Cuando vi su nombre, prácticamente, brillando en la pantalla de mi celular sentí algo raro en mi estómago.

No era esa sensación de mariposas, sino que era una sensación de culpa… sí, era una sensación de culpa.

No contesté, esperé a que la llamada se desviara.

La verdad es que no estaba muy cómoda con la idea de hablar por teléfono con ella cuando no sé si eventualmente es ella mi admiradora…

Le mandé un mensaje disculpándome por no contestarle, llegándole con la excusa de que estaba jugando en internet (si le preguntaba a mis hermanos podrían afirmar eso ya que estuve toda la tarde en mi habitación y ninguno entró a mis aposentos), y que ya no podría hablar puesto que debía descansar para viajar.

Ahí fue cuando le dije a una de las "candidatas" a ser mi admiradora que viajaba mañana.

Pero de Bubbles no tenía noticia alguna… ¿Qué será de ella?