Capítulo 35
POV Kate.
Habían pasado más de un mes desde que habíamos dejado Bélgica, el disco se había lanzado hacía un par de semanas y todo era realmente extraño. No había querido saber nada de ventas ni de publicidad, solo quería estar concentrada en mi primer concierto y eso me había aislado bastante de todos. Desde que llegamos a Londres solo había visto a Danny un par de veces, siempre había alguna nueva excusa, siempre había un motivo por el que no nos veíamos, ya fuera que se encontraba en el estudio grabando nuevo material para McFly, en la discográfica o simplemente excusas estúpidas.
Con Dougie las cosas seguían igual, éramos una extraña pareja, nos veíamos días sueltos, pasábamos buenos momentos pero siempre había algo en nuestra relación que fallaba, algo que no llegaba a encajar del todo.
Esa noche tocaba en Camden, en una mítica sala de conciertos donde habían tocado grupos como Red Hot Chili Peppers o U2 en sus comienzos, la Electric Ballroom. Mis nervios estaban a flor de piel y había prohibido a todo el mundo que me llamara, no podía soportar tener todo el rato a alguien a mi lado deseándome suerte o diciéndome que todo iba a salir bien, eso solo conseguía ponerme más nerviosa.
Aquella mañana cuando Matthew me llamo desde la discográfica para darme las cifras de ventas de entradas tiré el teléfono contra el sofá mientras gritaba histéricamente que no quería saber nada. Tanto si no se había vendido nada como si se había vendido todo quería que fuera una sorpresa.
Era mediodía y me encontraba sentada en mitad del salón, con la guitarra entre mis brazos cuando la puerta de mi casa se abrió y por ella entró mi productor.
- ¿Qué haces aquí? – grité nada más verle entrar.
- Sacarte de casa de una vez, vamos, tenemos prisa – murmuró sin ni siquiera mirarme.
- ¿A dónde?
- A la prueba de sonido – contestó sentándose.
Entré en la habitación y me vestí rápidamente. Empezaba a notar como los nervios se iban apoderando de mí poco a poco, convirtiéndome en una masa de temblores y sudores fríos.
Salimos de casa sin dirigirnos la palabra más que lo justo y necesario. Esta situación empezaba a ser demasiado estresante, no me miraba, no me hablaba, había pasado a ser simplemente una persona de la discográfica con la que los temas de conversación giraban siempre en el mismo bucle. Pero me negaba a ser yo la que diera el paso, él fue quien dijo que todo fue un error, él me alejó de su lado y esta vez no iba a arrastrarme por nadie.
Llegamos a la sala pasadas las cuatro de la tarde y nada más entrar quede embelesada por todo lo que encontré. Tenues luces moradas y azules iluminaban el escenario, técnicos de sonido se paseaban de lado a lado probando y lanzando cables de una punta a otra de la sala y mi disco sonaba por toda la sala.
Salude a todos los técnicos con una gran sonrisa mientras me paseaba por la sala mirándolo todo. A lo lejos vi a mi batería y me acerqué corriendo, lanzándome sobre él sin poder creerme que esa noche yo iba a tocar allí, era surrealista. Todos mis sueños se estaban cumpliendo uno a uno sin ni siquiera dejarme tiempo de asimilar el primero, mi disco.
Hice la prueba de sonido entre luces de colores parpadeantes, cambios de sonido, micrófonos abiertos y guitarras en distintos tonos. En realidad creo que después de eso salí más nerviosa de lo que había entrado y ese nerviosismo aumentó cuando recibí un mensaje de Angie. Uno que decía que esa noche Mark y ella estarían en primera línea.
Las siguientes horas antes del concierto fueron una masa de saludos y palmaditas en el hombro, de sonrisas fingidas y nudos en el estómago. Tom y Giovanna aparecieron por el camerino 1 hora antes de que empezara el concierto y de todas las personas que entraron en esa habitación, ellos fueron los únicos que consiguieron hacerme desconectar más allá de 10 minutos.
Cuando quedaban menos de 30 minutos para que empezara todo, empecé a escuchar el murmullo de la sala, gente hablando, música sonando, cuando creí que ya no podía más, Dougie entró por la puerta.
- ¿Qué te pasa? – susurró acercándose a mi posición.
- No puedo, no recuerdo los acordes, creó que me tiemblan demasiado las manos y mi garganta se ha cerrado por completo.
- Kate, mírame – susurró agarrando mi barbilla con su mano.
Levanté la cabeza para encontrarme con sus ojos azules, su flequillo tapándole la frente y una pequeña sonrisa formándose en sus labios.
- ¿Por qué esa sonrisa? – murmuré.
- Te voy a proponer una cosa – susurró acercando sus labios a los míos.
- Miedo me das – bromeé aunque mi cuerpo siguiera temblando por los nervios que me acechaban.
- ¿Qué te parecería tener nuevo bajista por esta noche?
- ¡Que! – grité separándome de él sin poder creerme esa frase.
- Eso, ¿quieres? – preguntó de nuevo.
Los siguientes segundos fueron un conjunto de gritos y saltos dentro del camerino, salté tan fuerte encima de él que caímos contra el sofá de golpe entre risas.
- Creo que esto es un sí ¿no? – preguntó apartando suavemente el pelo de mi cara.
- Por supuesto que sí – susurré juntando sus labios con los míos.
La puerta se abrió sin que ninguno de los dos se diera cuenta, hasta que un suave carraspeo nos alerto.
- Kate, 10 minutos – murmuró Danny cerrando la puerta de golpe.
Note como mis mejillas se tiñeron de rojo cuando la puerta cerró y un nudo se volvió a instalar en mi garganta, en unos momentos se había juntado todo y solo pensar que en 10 minutos debía salir a un escenario a tocar delante de toda mi gente, de gente que no conocía, me aterraba, tenía miedo de fallar, de no llegar a las expectativas que todos tenía de mí.
- Kate, debemos salir.
- Vamos – contesté agarrando la mano que Dougie me tendía.
Llegamos a la parte trasera del escenario y los murmullos de la gente aumentaron, la música cesó y escuché como Danny cogía el micrófono y empezaba a hablar, no recuerdo las palabras que usó para presentarme, yo solo apretaba cada vez más el mástil de la guitarra y cuando gritó mi nombre mis sentidos se saturaron. Llegué al escenario sin saber como, no podía ver las caras de la gente, los focos me cegaban y los gritos cada vez eran más altos.
Las 2 primeras canciones las pasé en una nube, las luces me hipnotizaban, los acordes salían solos, mi voz sonaba alta y el tener a Dougie en el escenario a mi lado me aportaba una confianza que hacía que poco a poco mis nervios fueran alejándose.
Cuando la tercera canción terminó cogí el micrófono y me acerqué al principio del escenario, alejándome un poco de los focos, logrando ver a toda esa gente que llenaba la sala. Muchas caras conocidas, sonrisas sinceras, sonrisas orgullosas, un pelo rojo saludándome en las primeras filas, con lágrimas en los ojos.
- Se que debería decir muchas cosas, pero realmente estoy alucinando tanto que no creo que sea capaz de decir nada coherente, solo puedo daros las gracias y desear que disfrutéis como yo lo estoy haciendo.
Me di la vuelta y miré a Dougie, el cual se encontraba a la derecha del escenario con una sonrisa en los labios.
- La siguiente canción es una cover de mi grupo favorito, una cover elegida por alguien muy especial y dedicada a vosotros – dije clavando mis ojos en Mark y Angie que sonreían desde el foso.
Los primeros acordes de "Always" de Blink comenzaron a sonar y cuando me quise dar cuenta Dougie y yo compartíamos el mismo micrófono mientras nuestras voces se complementaban y nuestros saltos inundaban el escenario.
Cuando acabó la canción la sala se inundo de aplausos y vítores, mi sonrisa se amplió y mis ojos se anegaron de lágrimas de felicidad, miré fijamente a mis amigos y después a Dougie agradeciéndole con la mirada todo lo que estaba haciendo por mí en ese día tan especial.
- La siguiente canción va dedicada a un gran amigo, a mi mejor amigo, a mi hermano – dije mirando fijamente a Mark mientras me sentaba en el taburete y cogía la guitarra suavemente.
Comencé tocando los primeros acordes sin despegar mis ojos de Mark, necesitaba que sus ojos me miraran, que supiera que todo lo que decía en esta canción era lo yo sentía.
We had the best years of our lives
But you and I would never be the same
September took me by surprise
An I was left to watch the seasons change
Cuando mi voz se silenciaba la sala quedaba completamente en silencio, esperando una nueva nota, una nueva frase, una verdad más, salida directamente de mi puño y letra, de mi corazón.
I´d never thought this could ever end
I´d never thought I´d lose my bestfriend
Everything is different now
Can we stop the world from turning
Con cada nueva estrofa notaba como un nudo en mi garganta iba creciendo, viendo los ojos de Mark, notando como estos cada vez brillaban más y más y me traspasaban todos sus sentimientos, porque siempre había sido así, siempre había podido leer su interior y él siempre había leído el mío.
Gone are all the days
When we swore we´d never break
And now I´m left here alone
Acabé la canción con lágrimas en los ojos, la voz más desgarrada y un aplauso inundando mis oídos, pero yo solo tenía ojos para Mark, necesitaba saber si lo entendía todo.
Sonreí al público, me encontré con los ojos de Danny a lo lejos, una sonrisa orgullosa en su cara y un pequeño asentimiento de cabeza que hizo que mi piel se erizara de nuevo. Volví a buscar a Mark y cuando le encontré de nuevo un suave "te quiero" salió de sus labios llenando mi interior, haciendo que una lágrima traicionera rodara por mi mejilla mientras que otro "te quiero" salía disimuladamente de mis labios.
Me acerqué de nuevo al micrófono, el concierto estaba a punto de acabar y yo no podía creerme que eso me estuviera pasando a mí, que cientos de personas me escucharan, se emocionaran con mi música y disfrutaran con ella.
Agradecí a todos y cada uno su presencia, a toda la gente que había hecho posible este sueño hecho realidad, todos los que me habían acompañado en este viaje que acababa de empezar.
- Por último me gustaría dar las gracias a una persona, a la persona que ha hecho posible que yo me encuentre hoy aquí – comencé a decir mientras mis ojos buscaban unos azules al otro lado de la sala – Sin ti esto no sería posible, tú y solo tú has hecho posible que mis sueños se hagan realidad, que mi vida tenga un nuevo sentido y por ello estaré eternamente agradecida.
Acabé diciendo eso mientras agarraba con fuerza la guitarra eléctrica y miraba a mi batería para que me diera la señal, había dejado para el final la canción de Danny, porque aunque el resto de canciones también estuvieran escritas por mí, esta era la única que realmente sentía mía al 100%.
Durante la canción mis ojos siguieron buscando a Danny y cuando llego al estribillo un pelo rojo se interpuso entre él y yo, yo seguí tocando mientras veía que mi mejor amiga hablaba con él, hablaba mucho y la cara de Danny iba cambiando poco a poco, oscilando su mirada entre ella y yo.
Decidí dejar de mirarles, disfrutar de la canción, del final del concierto, de Dougie tocando el bajo como si no hubiera mañana, de Mark saltando en las primeras filas, de Giovanna sonriendo a lo lejos, disfrutar de ese momento y sobretodo, guardar cada segundo en mi cabeza.
