Cuddy no paraba de dar vueltas en la cama, no hacía más que pensar House, en lo rápido que avanzaba su recuperación y en como empezaban a fluir las cosas entre ellos. También tenía en mente la conversación mantenida esa misma mañana con uno de los miembros de la junta. Seguía en pie la oferta de convertirse en decana del Princeton Plainsboro, contaba con el apoyo de accionistas y con el personal del hospital. Se había ganado esta confianza gracias al trabajo desempeñado el último año, hace un par de meses había sido nombra jefa de planta y durante el mandato de John, trabajó mano a mano con él, nadie lo sabía pero decisiones importantes para el hospital habían sido tomadas por ella cuando John no podía hacerse cargo o simplemente no le apetecía. Sin embargo a ella no terminaba de convencerle, le apasionaba la idea de administrar un hospital, pero a la vez le aterraba. Debía sacrificar muchas cosas, entre ellas su pequeña. Estaba claro que no podría pasar tanto tiempo con ella de ahora en adelante, el hospital reclamaría su atención. Decidió no pensar más en el tema, tenía dos semanas más para decidirse, el tiempo que Tamy se marcharía con House, donde ella tendría la oportunidad de organizar sus pensamientos.
A la mañana siguiente nada más entrar al hospital se encontró con Wilson.
- ¿Ya tienes todo listo para irte con Tamy y House a New York? – una sonriente Cuddy mostraba su acreditación en recepción.
- ¿House no te ha dicho nada? No puedo ir con ellos, una de mis pacientes se somete a una operación muy arriesgada y quiero estar junto a ella.
- Entonces, ¿Quién irá con ellos?
- No tengo ni idea.- caminó dirección a una de las consultas.
Cuddy le tomó del brazo.
- Mientes muy mal James, siempre abres exageradamente los ojos cuando mientes.
Wilson suspiró y la miró a los ojos.
- Stacy.
- ¿Su abogada? ¡No me lo puedo creer!
- Tranquila.
- ¿Tranquila? – alzó los brazos.- Es su abogada James, ¡Su abogada!
- Teóricamente ya no lo es.
- Es la persona que ayudó a House a arrebatarme a mi hija.
- Tú lo has dicho, la persona que "ayudó" a House. Él fue quien inició todo, y sin embargo prácticamente le has terminado perdonando. Te molesta el hecho de que ellos dos vayan a estar juntos esos días.
- Sí, me molesta que se vayan a estar revolcando delante de mi hija.- tras decir esto se marchó muy enfadada dirección al ascensor.
Ya por la noche, y tras acomodar a Tamy en su cama, Cuddy se desplomó sobre el sillón. Estaba agotada, solo tenía ganas de estar tumbada, pero el timbre sonó e interrumpió su tan ansiado descanso.
- Mañana pasaré a por la enana sobre las ocho de la mañana para llevarla al aeropuerto, ¿Vale?
Cuddy asintió.
- Dale un beso de buenas noches de mi parte.- House había puesto un pie fuera de la casa cuando Cuddy habló.
- House, no me parece buena ida que te lleves a Tamy.
- ¿Qué?
- Debiste decirme que James no podría acompañarnos.
- Cambió de planes a última hora, y Stacy se ofreció a venir en su lugar. Me dijiste que podría llevarme a Tamy si alguien nos acompañaba, y he encontrado a esa persona.
- Cuando te dije que llevaras a alguien me refería a una persona de confianza.
- Stacy es de confianza, he vivido con ella durante meses y además ya conoce a nuestra hija. Es muy buena con los niños.
- Lo siento, pero no me convence.
- ¿Qué no te convence Cuddy? ¿Qué sea ella?
- Pues sí, no me convence que te acompañe tu abogada, la persona que te ayudó a intentar quitarme a mi hija, con la que te acuestas…
- ¿Así que es eso, no? Haber empezado por ahí, estás celosa.
- House, no digas gilipolleces. Ponte en mi lugar, si yo me llevase a Tamy dos semanas y estuviese acompañada por John.
- No compares, yo no me tiro a psicópatas como tú.
Cuddy apretó los labios, House la estaba sacando de sus casillas.
- Mami.- Tamy apareció en el pasillo a oscuras.
- ¿Qué quieres cariño?
- Tengo frío.
- ¿Cómo vas a tener frío? Hoy hace más de treinta grados por aquí.- la tomó en brazos y apoyó sus labios sobre su frente.- Dios mío, estás ardiendo.
House se acercó y apoyó la palma de su mano sobre su frente, luego examinó la garganta de la pequeña para encontrar los síntomas que dieran con su fiebre, pero no encontró nada, tampoco parecía tener molestias.
- Hay que llevarla al hospital Cuddy, no sabemos lo que tiene y no podemos darle antibióticos para que le baje la fiebre.
