Conversacion
A.S.: Todavía no puedo dejar de reír cada vez que recuerdo esos años de juventud de Sirius.
Aria: Ries, pero recuerdas que tu siempre has llevado una relación similar con mis papas.
A.S.: Malditos viejos.
Asmodeux: Siempre han sido una aguja en nuestros zapatos.
Deimos: Siempre lo dije solo hay que eliminarlos y nunca mas te molestarían.
Aria: Nadie eliminara a mis papas.
Deimos: Mocosa ellos- *Aria lo golpea dejándolo inconsciente con un solo golpe*
Autor: Por eso eres la única persona a quien A.S., Asmodeux y tus hijos temen. Sigamos con la historia.
Conversacion Termina.
No soy dueño de nada. Todos los personajes y todos los derechos pertenecen a J.K. Rowling. *
M por temas maduros solo para estar seguro *
Un Dios con una toma diferente
Por Try Another Time
Durante las vacaciones de pascuas del primer año de Sirius y los demás fueron invitados por Marcos a visitar Italia por dos semanas. Sirius le había pedido a Cornellius que los dejaran ir, a lo cual el viejo Potter acepto rápidamente. Cornellius y su esposa estaban felices de que Sirius decidiera comprometerse tan joven, aunque sabían que el joven estaba un poco dolido por las acciones de Walburga y Orión. Pero no eran momentos para sentirse amargados, así Marcos se llevó a los jóvenes incluyendo a Remus y a Lily después de haber hablado con sus padres.
Poco sabia Sirius sobre lo que en verdad Marcos planeaba. Juliet por su parte solo dejaría que Marcos dejara que sus instintos como padre sobreprotector fueran libres por unos días. Marcos había esperado por meses para saber si algo había pasado con Gwen en Febrero. El lo llamaba sus sexto sentido de padre que le advertía de que algo había pasado con su pequeña. Juliet le aseguro que Gwen aun siendo tan joven era bastante inteligente y además ella como su madre confiaba en que Gwen era una niña que tomaría su tiempo para avanzar con la relación.
Ninguno de los dos sabia de los eventos que transcurrieron esa noche en Hogwarts o los que sucedieron después.
El trio de dioses apostaba a cuál sería el final de Sirius una vez que la verdad saliera a la luz.
"9 botellas del ron más antiguo a que Juliet será quien lo acabe." Decía A.S.
"10 toneladas de leviatán de la dimensión 16 a que Marcos será quien lo torture." Dijo Asmodeux.
"5 manzanas doradas dulces a que Gwen impide que le hagan algo." Dijo Aria.
"Pero amor tu sabes muy bien que las madres son las más peligrosas. Tu misma has torturado a cada pareja de nuestros hijos." Dijo A.S. miraba a su esposa.
"Nuestros hijos lo dijiste. Tu me apoyaste con nuestros yernos, pero olvidas que yo intervine con mis papas. Todavía hoy cuando no tienes ganas de enfrentarlos yo soy quien los manda a volar." Dijo Aria.
"Olvidan que ellos todavía no se han dado por vencidos. Ni siquiera durante la guerra se detuvieron. Te quieren muerto." Dijo Asmodeux.
De esa forma siguieron discutiendo mientras Sirius y los demás estaban sentados en el avión mientras surcaban el cielo nocturno. Gwen y Sirius en los asientos a la derecha. Marcos, Juliet y Remus en los asientos del medio. Por último, James y Lily en los asientos a la derecha.
Al ver a Marcos despierto a su izquierda Sirius decidió preguntarle algo.
"¿Entonces adonde iremos Marcos, perdón suegro?" Pregunto Sirius mientras le sonreía.
"Visitaremos varios lugares. Comeremos varias delicias italianas. Y tu me dirás que le hiciste a mi hija." Eso ultimo lo dijo un poco más bajo solo permitiéndole a Sirius escucharlo.
Sirius trago saliva al sentir la seriedad de sus palabras. Acaso su suegro sabia lo que paso esa noche de Febrero o las veces que Gwen lo sacaba a unas caminatas a solas y terminaban en situaciones no adecuadas para su edad. El no negaba que adoraba someterse a Gwen y sus ideas sensuales, pero ella era que comenzaba con todo.
"No importa quien comenzó chico. Si participas por cuenta propia pagas el precio." Dijo A.S. mentalmente.
Sirius miro a Marcos y vio como sus ojos se tornaban fríos. Su vida se sentía en riesgo así que tomo la alternativa mas humana posible.
"Querido suegro no se de que habla. Llevo una relación bastante adecuada y reservada con Gwen." Mintió Sirius.
Marcos lo miro un poco más y le sonrió antes de hablar. "Sabes mi querido yerno, la verdad siempre sale a la luz. Yo sabré la verdad y cuando lo haga desearas no haber conocido a Gwen. Si no hay nada que ocultar pasaras una vacaciones tranquilas."
Sirius solo volteo a ver a Gwen quien estaba dormida en su hombro. Su cara de ángel estaba completamente tranquila y su sonrisa de pervertida le decía que no estaba soñando con cosas adecuadas para su edad.
"El amor duele, aunque sea dulce." Pensó Sirius. Unas largas vacaciones los esperaban.
Unas horas mas tarde el grupo llego al Aeropuerto de Roma-Fiumicino – Leonardo Da Vinci. Todos los demás se despertaron al llegar. Gwen miro a Sirius y lo sintió un poco asustado.
"Que tienes amor?" Pregunto Gwen.
"Cariño una preguntita entre nosotros. ¿Tus padres saben de lo que hemos hecho?" Pregunto Sirius con una voz muy baja.
"No. Es algo muy privado de nosotros y de seguro no se lo tomarían muy bien." Dijo Gwen.
"Creo que tu papa sospecha que algo hicimos." Dijo Sirius.
"Papa sospecha. Bueno solo tendrás que evitar de que te atrape solo. Su familia tiene un pasado un poco oscuro, aunque él no tenga nada que ver con sus negocios. Solo agradece que mama no lo sabe pues esa seria tu peor pesadilla." Dijo Gwen mientras lo abrazaba para calmarlo un poco.
"Gracias por la información, cariño. Ahora solo debemos mantenernos alejados de esas situaciones para prevenir que me corten la cabeza." Dijo Sirius. Aunque entrenara con A.S. y tuviera un buen estado físico no quería estar tratando de evitar que sus suegros lo mataran.
"No dejaremos de tener nuestros momentos a solas amor." Dijo Gwen.
"Porque no?" Pregunto Sirius al verla asustado. No había dicho ella que ambos serian su perdición si sabían la verdad.
"Porque yo no dejare de tener esos encantadores momentos contigo. Eres mío y yo soy quien lleva la riendas en esta relación." Dijo Gwen al mirarlo con esa mirada fría pero pervertida que él conocía.
"Estoy muerto!" Grito Sirius mentalmente.
"Lo estas desde que tuviste esos sueños y pensamientos pervertidos con ella. Quien te dijo que te masturbaras. No tienes ni 14." Dijo Asmodeux.
"Ustedes me dieron la charla cuando solo tenia 11." Dijo Sirius.
"Te dimos la charla, pero fuiste tú que comenzaste a sobar el ganso poco después de conocerla. Eso lo provocaste tú. Tampoco trataste de detenerla esa noche de San Valentín." Dijo Aria.
De esa forma comenzaron las vacaciones infernales de Sirius.
En el día 2 mientras visitaban la ciudad del Vaticano, Gwen lo arrastro hasta un baño sin que nadie se diera cuenta. Cuando regresaron de su pequeña aventura James le pregunto discretamente a Sirius.
"Donde se fueron? Solo me di cuenta de que no estaban detrás de nosotros hace unos minutos atrás." Pregunto James.
"No quieres saberlo James." Dijo Sirius preguntándose qué tan lejos podría llegar su prometida.
En la noche del día 5, Marcos trato de atraparlo para interrogarlo sobre sus sospechas. Mientras los demás estaban en sus cuartos, Sirius corría por el hotel en que se estaban quedando.
"Detente querido yerno solo quiero hablar contigo." Decía Marcos mientras sostenía su varita en su mano izquierda.
"Si quisieras hablar conmigo solamente no tendrías esa mirada de asesino." Dijo Sirius al evitar que Marcos lo paralizara con un hechizo.
Solo después de que entrara en un baño y usara su tridente para crear una escalera de agua pudo escapar de Marcos.
En la noche 7, fueron a un restaurante muy famoso. Al sentarse en la mesa Gwen comenzó a utilizar algunas de las habilidades que le concedía el tridente de Sirius.
Mientras todos conversaban tranquilamente Sirius sentía como agua controlada por Gwen subía por sus pantalones sin mojarlos y jugaba con sus genitales. Sirius la miro asustado mientras le rogaba con ojos de cachorro que no lo hiciera.
Eso solo excito a Gwen aun mas lo cual la llevo a hacerlo de todas maneras. Sirius solo podía agradecer que el mantel de la mesa cubriera su erección.
"Sirius estas bien te veo un poco rojo." Dijo Remus al ver a su amigo un poco sonrojado.
"Es que siento un poco de calor. No sientes que la temperatura esta un poco alta." Dijo Sirius.
Los dioses para ayudarlo un poco solo subieron la temperatura del restaurante.
"Ahora que lo dices, en verdad se siente un poco caliente." Dijo Lily.
Eso ayudo a Sirius a cubrir su sonrojo, pero sus gemidos tuvieron que ser silenciados por el mismo. Gwen estaba muy feliz al torturar a su prometido de esta manera. Era tan excitante el estar tan cerca del peligro.
"Tu puedes cachorro. No te rindas o perderás algo mas si eres descubierto." Le decía A.S. mentalmente.
De esta manera siguió la noche con Gwen llevándolo casi al limite solo para detenerse y impedirle venirse. Fue una tortura la cual no quería repetir en toda su vida.
En el día 9, mientras visitaban la torre inclinada de Pisa, Juliet y Marcos comenzaron a interrogarlo. Gwen, James, Lily y Remus estaban tomando fotos y leyendo una guía turística.
"Entonces dime mi querido yerno. Como va la relación entre tu y mi querida Gwen." Dijo Juliet.
"Muy bien, mi hermosa suegra." Respondió Sirius mientras rezaba que ella no preguntara sobre esos asuntos.
"En serio Sirius. Dinos que clase de cosas hacen como pareja." Dijo Marcos.
Sirius maldijo su suerte. Es como si el universo estaba en su contra. "Solo normal. Salimos a citas, nos besamos. De vez en cuando caemos dormidos debajo de un árbol en la escuela. Participamos en duelos en parejas. Nada fuera de lo común." Dijo Sirius mientras pensaba en "Su hija es la fuente de mi deseo sexual. Ella ha sido la razón detrás de todos esos eventos no adecuados para nuestra edad. Pero descuiden aun es virgen."
"Me agrada oírlo. Espero que recuerden que deben tomarse el tiempo con calma y avanzar lentamente con su relación." Dijo Juliet con una sonrisa.
"Claro que sí. Ella es la que lleva las riendas de la relación y avanzamos cuando ella lo decide." Dijo Sirius. Pero lo que de verdad quería decir era "Ella lleva las riendas y siempre encuentra una nueva fantasía sexual que probar conmigo. Yo solo la sigo porque no tengo el valor para impedírselo."
De esa manera continuo la conversación con Sirius sudando con cada nueva pregunta porque la respuesta verdadera llevaba a Gwen y su libido salvaje sin control.
"Te recuerdo que es tu culpa Sirius. Tu eres la razón de que ella comenzara con todo esto." Dijo Aria.
"Lo sé. Quien me mando a ser un joven con deseos calenturientos." Dijo Sirius.
En la noche 11, Sirius se levanto en el medio de la noche al sentir a alguien acostarse junto a él. Ya sabía quién era.
"Gwen que haces aquí. Estoy compartiendo cuarto con James y Remus." Dijo Sirius con una voz muy baja.
Gwen no respondió y solo lo beso. Sirius trato de detenerla, pero esos labios lo volvían loco. Nunca podría vivir sin ella.
"Vez tus labios no me mienten mi amado. Tampoco lo hace tu amiguito abajo. Solo guarda silencio y disfrutemos la noche." Dijo Gwen antes de bajar su mano al miembro de Sirius y comenzar a morderlo en el cuello. Un hechizo de ilusión de los que les enseño Aria ocultaría las marcas.
Mientras James soñaba con Lily y sus besos y Remus soñaba con tener a Cissy en sus brazos en este viajes, Sirius silenciaba los gemidos que le provocaba Gwen mientras la besaba.
Los dioses solo pensaron en cuán difícil seria para los dos si los pusieran aprueba con la prueba de la lujuria a esta edad.
En el día 13, el grupo estaba en la playa. Mientras los demás jugaban en el agua Sirius fue por una bebida de la hielera. El calor era fuerte pero una bebida bien fría lo ayudaría.
Al sentarse debajo de la sombrilla que trajeron vio como Juliet se acercaba. Sirius al verla en su bikini rojo pensaba en que la belleza de su amada Gwen provenía solamente de ella. Gwen de seguro se vería casi igual que ella cuando creciera excepto por los ojos, esos se los agradecía a Marcos. También por su cabello que cambio gracias a la maduración de sus lazos de almas.
Al tomar una lata de soda Juliet se sentó junto a Sirius.
"Es un buen día para estar en la playa no lo crees Sirius?" Pregunto Juliet.
"En verdad es el día perfecto para ello. Ahí que agradecer que no hay mucha gente además de nosotros." Dijo Sirius.
Los dos miraron como Marcos y Gwen jugaban con los demás. Era una escena tan pacifica y perfecta hasta que Juliet hablo nuevamente.
"Sirius te ha contado Gwen sobre la familia de Marcos?" Pregunto Juliet.
"Me ha dicho un poco de eso." Dijo Sirius al sentir que no le gustaba a donde iba esto.
"El viene de una larga familia de mafiosos mágicos. Pero aun cuando lo entrenaron en todo lo del negocio decidió no seguirlos por eso es por lo que no visitamos a su familia." Dijo Juliet.
"Entiendo." Dijo Sirius un poco aliviado.
"Ahora yo soy algo mas problemática." Dijo Juliet.
Eso puso a Sirius en alerta máxima.
"Vengo de una familia de asesinos que trabajan para la familia de Marcos. El y yo decidimos desde muy pequeños no seguir los pasos de nuestras familias por lo cual estudiamos y dejamos Italia buscando un nuevo futuro." Dijo Juliet.
"Entiendo." Dijo Sirius un poco asustado.
"Tal como el fue entrenado por su familia en armas y hechizos. Yo fui entrenada para convertirme en asesina, aunque nunca mate a nadie. Se que tu y Gwen no me han contado toda la verdad. Lo entiendo y acepto, pero recuerda esto. Tu eres y serás el único que la tocara como posiblemente lo has hecho. Ella te ama y me agradas, pero si te atreves a traicionarla te aseguro que no habrá lugar que te proteja de mí." Dijo Juliet al mirarlo de una forma que lo dejo congelado.
"Como usted diga mi amada suegra." Dijo Sirius con una voz que mostraba terror puro.
"Bien. Ahora volvamos con los demás." Dijo Juliet antes de pararse y jalarlo por un brazo.
Ese día Sirius entendió y acepto con todo su alma que Gwen sería la única mujer en su vida. No se quejaba de amarla, pero con solo saber esto entendía que había sellado su destino desde que le propuso matrimonio.
"Esa es la vida cachorro. Créeme yo no estoy a salvo por ser el dios, sobre todo. Aria es la única persona a la cual temo." Dijo A.S. mientras miraba a Aria con una gota de sudor.
Con ese ultimo día las vacaciones acabaron para el grupo.
"Por eso deben temerles a las mujeres y respetarlas. Me entienden Harry, Maximus." Dijo Sirius mientras cargaba a sus hijos y los preparaba para dormir.
Los pequeños miraron a Sirius preguntándose de que diablos hablaba.
