Falta poco falta poco falta poco falta poco
Rincón respuesta: Kayoko: ¡Yo te enviare las botas y el CD con los remixes! Por cierto Cheshire se ha metido en mi armario y dice que no saldrá de ahi hasta que Kishishi-san aparezca para vestirlo con mi ropa xD jaja ya falta poco para que esto se acabe pero bueno espero que nos sigamos leyendo ;D ¡saluditos!/ Izuspp: Sí, la palabra halagüeño existe buscala en el diccionario de la RAE jeje sorry pero no puedo adelantar nada ¡pero ya falta muy poco! Bueno espero que nos podamos seguir leyendo y te prometo que en cuanto tenga cuenta de DA pondre el link en mi perfil. ¡Ciao!/valkiria1996-pd: claro que me acuerdo de ti jaja ¡te debo una por las ideas! Ay señor estas madres siempre metiendo sus naricillas por en medio ^^ bueno pues me alegro de que estés por aquí también y gracias por comentar ¡nos leemos!/ deskdraik: ¿dos? Jaja con tanto halago vas a hacer que me sonroje xD actualizo en cuanto puedo be patient please ^^ ¡muchas gracias por reviewizar! ¡nos leemos!
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Cap.37.-Danse Macabre, acto final.
-"Ya suponía yo que no tardarías demasiado en volver, que arácnidos tan cabezotas, son todos iguales."
La espada de Lucifer repelió el último ataque que le propinó el espadachín de Laevateinn y ella misma, a pesar de haber escapado previamente de las manos que ahora iban tras su empuñadura, fue directa hacia Claude, clavándose en el suelo justo ante sus pies como una irónica y burlesca representación del mito del rey Arturo. Y respondiendo bien a esta provocación, Claude Faustus asió la negra empuñadura con bestial fuerza notando su aura entremezclarse con la de la espada. El poder se desató.
Lance Valentines lo notó, Sebastian Michaelis lo notó, Canterbury y Cross también. Dos auras aunadas, siendo únicamente frenadas de mezclarse por las argollas de plata, hicieron vibrar el aire y que la alejada manada de Lykos la bestia aullara. El ojo de Lucifer casi pareció salirse de su órbita y se movió como loco. Y por su parte, el espadachín de la legendaria espada demoníaca sólo tenía en mente el aniquilar a su objetivo.
Echando a correr el uno hacia el otro, ambos contendientes volvieron al inicio de la pelea, es decir, nuevamente a cruzar los filos de las dos espadas. Con la diferencia de que esta vez estaba añadida la fuerza de sus dos auras demoníacas. Con ellas, la pelea subió de nivel, pues tanto el serpiente como el araña las usaban como un arma más; sacando de ellas o bien una cola o bien algún que otro brazo de más.
Saltando y cayendo en picado hacia el suelo, Lance desapareció en un agujero, ocultándose del campo de batalla. Claude permaneció en el sitio y con la espada fuertemente empuñada, la voz de Gabriel resonó en su cabeza: "Escondiéndose como un topo, tsk; estate alerta para sentir por dónde aparece." Cross, que no se fiaba demasiado de permanecer a tan poca distancia del duelo, agarró a ambos ojirrojos y se los llevó a la carrera a pesar de las réplicas de ambos.
La espera se hacía tensa, e incluso algo angustiosa. Una táctica del buen cazador era acorralar a su presa con el factor miedo, ocultándose de ella pero haciéndole saber que seguía allí y que no había escapatoria. Pero una presa como Claude no se dejaba achantar con semejante táctica, debía ser como dijo Gabriel, cosa de la manera de enseñar de Aracne la tejedora. Pensando en ella, el ojidorado rechinó los dientes de furia.
-"Eh, Gabriel."
-"¿Qué quieres? Mejor concéntrate en lo tuyo sino quieres acabar muerto."-le replicó mentalmente el de ojos magenta.
-"Cállate y responde. ¿Es delito matar a un Mayor?"
-Si me callo no te podré contestar estúpido. En mi caso no lo sería porque yo estoy por encima de ellos, pero para cualquier otro sí, sí que lo sería."
El araña frunció el ceño. Bien, entonces le castigaría por semejante delito. Volviendo bruscamente a la realidad, sus brillantes ojos se posaron en tierra y sus músculos se tensaron preparándose para saltar. Haciendo temblar suelo y subsuelo, el aura de pitón de Lance emergió a la superficie formando la cabeza de una amenazante serpiente, y de no ser porque al araña le dio tiempo de reaccionar, hubiera acabado entre sus fauces. Ejecutando un enérgico salto de trapecista, Claude esquivó el ataque de Lance e incrementó su aura hasta hacerla adoptar la forma de la mitad superior del cuerpo de una araña.
El artrópodo cargó contra la pitón y ambas auras colisionaron provocando una vibración. Volviendo ambos a la superficie dejaron a sus auras chocar sobre sus cabezas mientras ellos chocaban el filo de las espadas. Cada metálico golpe significaba otro intento de derribo por parte de las dos auras animales, que se enfrentaban colmillos y dientes afuera, tratando de asestar el golpe de gracia a su contendiente. En el último cruce de los dos filos, Claude utilizó el golpe para impulsarse hacia atrás y después saltar hacia arriba para atacar de ese modo desde el aire.
Estando ya en pleno vuelo, la espada de Lucifer hizo amago de moverse, y la voz de Gabriel volvió a sonar: "¡Déjame esto a mí!" Aún sin soltarla, el araña simplemente se sujetó de su empuñadura y dejó que el arma negra tuviera libre albedrío. Con su hoja apuntando hacia el cielo, Lucifer los hizo caer en picado y apenas un segundo después dibujó en el aire una cruz que se disparó como filosa energía hacia Lance.
El cazador, abrió en desmesura sus orbes azules eléctricos y se dispuso a apartarse de dónde estaba tan rápido como una flecha. Usando su elasticidad natural y su propia aura, se dio impulso y consiguió esquivar el ataque por poco. En el sitio en el que él había estado hasta hace un segundo, se dibujaba ahora en el suelo una humeante cruz.
Cross paró de correr cuando sintió el fuerte fogonazo, y liberó a los dos demonios que mantenía agarrados, que tras mirarse el uno al otro esbozaron su mejor cara de venganza y entre los dos propinaron una seria patada a cada una de las espinillas del lobo ojigris. Soltando un pequeño alarido de animal, el segundo al mando de la manada de los lobos miró con réplica a ambos.
-¿¡A qué ha venido eso!
-¿¡Y lo de llevartenos a rastras!-le responden a coro.
-¡Evidentemente era para poneros a salvo!¡Tú, estás herido!-señala a su pareja-¡Y tú, estás encinta y apunto de cumplir para el alumbramiento!-señala ahora a Sebastian.
-¡Mi herida ya apenas sangra!-rebate Canterbury.
-¡Y mi cría está perfectamente a salvo conmigo!¡No cómo el suicida de su padre!-termina de cargar Sebastian.
Cross bufa de hastío y se masajea las espinillas. Decidiendo no hacerles mucho caso, vuelve la vista hacia el lugar de la pelea; ahora estaban alejados unos 100 metros y desde allí resultaba mucho más seguro contemplar el ferviente espectáculo.
-"Menuda potencia."-piensa el lobo.-"Gabriel se lo está tomando verdaderamente en serio. Espero que tú también Faustus."-El pelinegro esboza una fiera sonrisa y yergue la cabeza hacia el cielo soltando un aullido desde lo más profundo de su garganta.
El dúo ojirrojo le miran extrañados, sobre todo Sebastian; pero conforme más aúlla Cross, Canterbury más le entiende: es un aullido de ánimo. Esbozando una delicada sonrisa, el lobo más joven imita a su pareja y pronto se encuentra exhalando su primer aullido como demonio lobo.
-Estos lobos...-suspira el cuervo en un susurro. Posando una de sus manos sobre su vientre, frunce el ceño, sólo le quedaba confiar en Claude; puesto que el obstinado de Cross seguramente no le dejaría volver hasta que la pelea no se hubiese determinado, para bien o para mal.
-Que entretenido esspectáculo ¿no oss parece?
Una siseante y varonil voz provocó un sobresalto generalizado en el trío y que Sebastian sudara frío. Girándose al unísono y repitiéndose mentalmente que era imposible que Valentines estuviera en dos sitios a la vez, sus agitados seres se calmaron, al menos un poco, cuando constataron que no se trataba del cazador, sino de un hombre de elegante y misterioso porte que llevaba vendados los ojos. A su lado otro hombre de gélida mirada azul y rubios cabellos le miraba con cierto aire de reproche.
-Vaya, lamento ssi oss he assusstado.-se disculpa riéndose.
-Nunca dejarás de ser el mismo.-bufa el otro.
Cross abre sus ojos grises en desmesura al igual que su boca.
-¡Vo vo vosotros!
···································Isla de los demonios, costa········································
Hannah Annafellows se apeó del bote y tendió su morena mano a Alois para ayudarlo a bajar. El chico rubio contempló asombrado el lugar.
-Así que este es tu hogar y el de Claude.
-Así es mi señor. Y aquí, me temo que es donde usted ya no puede seguir mirando.
-¿Eh?
De un golpe en la base del cráneo, la demonio dejó inconsciente a su rubio señor y lo cargó en sus brazos echando a correr a gran velocidad.
-Lo lamento mi señor—decía mientras liberaba su aura y sus ropas de doncella cambiaban hasta ser las normales y propias de un demonio—pero los ojos humanos no pueden ver la grandeza de nuestro Santuario.
La demonio funda de Laevateinn puso rumbo hacia el lugar donde detectaba la presencia de la espada que ella estaba encargada de guardar y custodiar. Haciendo brillar sus ojos, la mujer apretó el agarre del cuerpo del niño y siguió avanzando. Esta noche se matarían dos pájaros de un mismo tiro.
······································Araña & Serpiente·············································
Tras el feroz ataque cruzado, Claude respiraba agitado mientras Lucifer seguía emanando energía como si tal cosa. En la otra banda Lance que ya se había repuesto de su sobresalto, avanzó un poco; la cortina de humo y polvo que se formó tras el choque del ataque con el suelo comenzaba a disiparse.
-Kishishi, menuda potencia...aunque...esstá vissto que tiene ssu módico precio.-se burla el serpiente.
El otro no contesta, sólo le mira con odio nada disimulado. La posesión del tercer ojo implicaba un gasto de energía bastante grande para Gabriel, con pendiente y todo, y con ataques como el que acababan de hacer este gasto se incrementaba el doble, por eso el pelicarmín sustraía energía del araña para de ese modo compensar la pérdida de la suya.
-Como ssigass assí, esste passatiempo va a durar menoss de lo que me essperaba. Vamoss Fausstuss ¡divierteme! ¡Muesstrame hassta dónde eress capaz de llegar para ssalvarle el pellejo a Michaeliss y a tu cría!-clama el serpiente agitando las manos, su pecho se agitaba con frenesí.
-Hasta dónde sea, con tal de acabar contigo, ¡de una vez por todas!-brama el araña reponiéndose por completo y volviendo al ataque.
-Que obsstinado.-bufa cansino.
-"¿Qué estás tramando cazador?"-se pregunta Gabriel para sus adentros cuando se fija en la característica y macabra sonrisa del pelilargo.
Cruzando los dos filos, ambos espadachines ponen nuevamente todo su esfuerzo en derribar al otro. Claude es quién mayor fuerza tiene que hacer, el último ataque le había cansado, y mucho. El peso de Lucifer ya empezaba a hacerse inllevable y la energía que seguía fluyendo abrasadora. Pero no era momento ni lugar para bajar la guardia ni un segundo, cada ataque del serpiente lo dejaba claro, y más ahora que había aunado fuerzas con su elástico cuerpo.
Enroscándose como un muelle, Lance gira y ataca con Laevateinn al frente, su aura gira con él dando la imagen de un torbellino; el ojidorado apunta con el pico de Lucifer el centro del torbellino y resiste el envite. Un desagradable sonido metálico retumbó en el ambiente, como el que el afilador ha de soportar cada vez que por su rueda pasa un metal cuya hoja hay que afilar.
La presión del torbellino aumenta cuando el reptil usa la telekinesis sobre sí mismo, el artrópodo aprieta los dientes; de repente varios silbidos se mezclan con el ruido ya existente y del ataque giratorio de Lance salen disparados cinco cuchillos de sierra que a Claude no le da tiempo ni a ver, ni a esquivar.
Dos de ellos no hacen diana plena y pasan rasgando un costado y el hombro derecho, los otros tres si logran clavarse en su objetivo, con tanta fuerza que se hunden hasta más de la mitad de la dentada hoja. Uno en el muslo izquierdo, otro en la clavícula y otro en la zona abdominal.
-"Maldición."-masculla Gabriel, que vuelve a tomar las riendas de la situación y logra desviar el torbellino aplicando toda su fuerza. Girando y girando Lance se desvía y estampa su ataque contra el suelo.
Claude gruñe y clava la espada en tierra, el ojo le sigue con la mirada. Hilos de sangre escapan de su boca, cerrando los ojos y concentrándose deja que su aura se agite; a los pocos segundos dos brazos nuevos le crecen justo debajo de los dos que ya tiene, igual que aquel día en Tower Hill. Juntando las cuatro extremidades, las dirige hacia los lugares heridos por los cuchillos y los ase del mango sacándolos de su carne uno por uno. Cuando termina, regueros rojos bajan por su cuerpo y él jadea con pesadez.
-"Estás para el arrastre, araña. Como sigas peleando acabarás muerto sin remedio alguno."-dice Gabriel desde Lucifer.
-Cállate...aún no he acabado.-le contesta volviendo a empuñar la espada.
-"Pues yo juraría que a él le falta poco."
El araña soltó un gruñido, aunque le jodiera admitirlo, por una parte el pelicarmín llevaba razón; ya no aguantaría mucho más a este ritmo y más ahora que estaba herido y sangrando. Pero no podía rendirse, Sebastian, su cría y todo lo demás estaba en juego. Antes le había parecido oír los aullidos de Cross y Canterbury, pero ya no estaba ni seguro; la cuestión ahora era no perder la concentración.
-Sserá divertido hacerte contemplar otra vez como aquel día...
-¡!
La voz a sus espaldas le hizo sobresaltarse, de un salto esquivó los brazos de Lance, que utilizando todo su arte de cazador había reptado con el mayor sigilo hasta su espalda, pero este esquive era justo lo que el serpiente esperaba y buscaba. Usando la misma táctica que empleó para apresar a Aracne la tejedora, Lance desplegó su cola bajo tierra y la hizo emerger justo en el lugar donde Claude hubo fintado. El ojiazul hizo una mueca de dolor, pero aún así logró atrapar entre sus anillos al sorprendido ojidorado, apresando e inmovilizando sus cuatro brazos teniendo bien enrollada su cola alrededor de su cuerpo.
El araña emitió un sonido ahogado al notar la fuerte presión que el serpiente ejercía sobre su cuerpo. Notó la sangre de sus heridas fluir pero también vio como de la escamosa piel de su adversario manaba el mismo líquido provocado por las cuchillas emplumadas de Sebastian.
-Kishsishi, ya te atrapé. Curiosso, doss pressass de la missma esspecie caen en el missmo truco.-ríe.-No te preocupess, no te mataré tan pronto, desspués de todo mi cometido ess llevarte con mi amo Aloiss y que ssea él quien te mate.
-¿Para qué querría quién sea ese matarme?-pregunta desafiante.
Lance abre los ojos con sorpresa, luego tuerce el gesto de enfado.
-No me vaciless Fausstuss, sabess perfectamente de lo que te hablo.
-Me temo que no. Je, verás lo que sí recuerdo es que tú nos persigues por contrato, la cosa está en que no recuerdo qué contrato.
-No me diráss que...
-Esencia del Olvido.-le responde mostrandole una afilada sonrisa.
-Bien...otro motivo máss para torturaros antess de llevaross al caldalsso.
El ojiazul piensa su siguiente táctica, capturar a Michaelis, bueno por lo menos Faustus ya era suyo; gruñendo se mira la cola herida, el peso del araña hacía que doliera el doble y sus insistentes intentos de soltarse no hacían sino molestarle el triple.
-¡Esstate quieto!-brama apretando sus anillos hasta que oyó los primeros crujidos y un gemido apagado de su prisionero.-Ya veremoss lo persseverante que eress cuando te haya aplasstado por completo entre miss anillos mientrass me divierto un rato con tu cuervecito.-resopla y le dedica su mejor sonrisa.
-¿No te he ensseñado a no jugar con la comida?
-¿¡!
Un escalofrío recorrió la espina dorsal del cazador, girando lentamente vio la silueta altiva de su padre, y antes de poder reaccionar para bien o para mal un puñetazo de Canterbury hizo diana en su mejilla. Silbando amenazante pretende atacar a su agresor, pero éste salta sobre sus hombros y cae dando un potente taconazo sobre la escamosa cola. Lance emitió un chillido y el dolor no le dejó más remedio que aflojar el agarre, lo cual Claude aprovechó para liberar sus dos brazos superiores y usar su aura para atraer hasta sus manos la espada de Lucifer, que seguía en el mismo sitio donde él la hubo dejado.
El arma, se removió y atendió el reclamo de su espadachín dirigiéndose a sus manos; sin pensárselo dos veces el ojidorado la asió y clavó su afilada punta en la cola del ojiazul, que liberó su agarre; pero no contento con esto cuando hubo escapado de los anillos giró sobre sus talones y de un enérgico corte separó la extremidad de su dueño, un reguero de sangre se extendió junto a la hoja de Lucifer. Un potente grito le acompañó en su caída y separación.
Lance Valentines se retorció de dolor y le dedicó una furibunda mirada a Claude, cuyo cuerpo estaba manchado con su sangre y con la de él. El araña respiraba agitado y el lobo que le había ayudado a liberarse estaba a su lado gruñendo con fiereza.
-Qué lamentable esspectáculo el de essta noche.
-Padre...¿qué...por qué..?
-Calma mi aguerrido hijo, como ya te dije hace poco, una y no máss, no piensso volver a ssalvarte otra vez; te di una aoportunidad de redimirte pero veo que no vass a cessar en tu empeño.
-¿Empeño?
-De matarme.
La absoluta tranquilidad en las palabras de Radamanthis hizo a varios de los presentes abrir los ojos. Cains el alma errante frunció el ceño mientras impedía a Cross y Sebastian moverse de su lado. Ambos Mayores tras su encuentro con los lobos y el cuervo no dieron explicación alguna salvo una ligera frase y se dirigieron al campo de batalla.
A grandes males, grandes remedios. Eso habían dicho, y ahora su presencia había provocado un giro radical en el transcurso de los acontecimientos.
-Ooh no pongass essa cara hijo. ¿De verdad creíass que no lo ssabía? Llevaba añoss ssosspechándolo, pero tu pelea con Aracne terminó por confirmarmelo.
-¿Noss...visste?
-Assí ess, desspuéss de que dejarass la Sselva Pantanossa trass un largo entrenamiento te sseguí para ver que tramabass con Laevateinn y porque me aburría basstante. Te vi assessinar a los hermanoss de esse joven demonio—señala a Canterbury—y te seguí hassta que fuisste a la Hondonada de las arañass y ssobre todo...-el hombre coge aire y lo suelta—te vi assessinar ssin vacilación alguna a Aracne la tejedora, Mayor de los demonios araña.
-¿Y qué con esso...?-pregunta mezquino su hijo.
-Que por ssi no lo recuerdass le confessasste tu plan de querer assessinarme y ocupar mi puessto como Mayor. Ahí miss ssosspechass sse confirmaron por completo y decidí actuar en conssecuencia de tuss actos. Te ssalvé de los colmilloss de Lykoss, dándote la oportunidad de penssarte doss vecess el querer matarme, pero veo en tu ojoss—se ríe ante la ironía—que no hass cambiado de opinión.
-Eso no es el tema importante Radamanthis.-le corta Cains avanzando hasta situarse a su lado.-Aquí lo que cuenta es que tú, Valentines, has matado a uno de los Mayores y prácticamente has robado una de las espadas demoníacas.
-Ess mi trabajo kishishi.
-Guarda tus risas. Te espera una de mis imposiciones, y ten por seguro que no será pequeña.-le responde el hombre rubio en un tono tan frío que suena casi como una amenaza.
Lance, que no se deja intimidar, le saca los colmillos y la lengua al tiempo que sus ojos se tornan amatistas, Cains arruga el entrecejo y desaparece en un visto y no visto reapareciendo una décima de segundo después pegado al serpiente, a quién agarra por el cuello y eleva del suelo con una fuerza inhumana.
-¿Osas amenazarme? Demonio insensato, yo soy Cains el alma errante, el demonio que controla a los demonios.
-No te des tantos aires Cains.
La voz de Gabriel interrumpe el delicado momento, emergiendo a través de un rayo de energía de la espada de Lucifer, el joven funda se materializa nuevamente. Torciendo ligeramente los labios hace una mueca, y se cruza de brazos, todos le miran.
-Aaah, mi querido Gabriel, cuántos años sin verte.-le saluda con absoluta tranquilidad y pasando por alto su comentario.
-Tsk, verdaderamente no cambiáis. Ninguno.-bufa mirando a ambos Mayores.-¿Qué pretendes Cains?¿Llevarle a las Fosas? ¿O hacerle pagar con su vida?
-Me lo tendré que pensar.
-Ejem, ejem.
Radamanthis carraspea para llamar la atención de todos, posando delicadamente una mano sobre el brazo con el que Cains tenía sujeto a Valentines deja fluir ligeramente su aura, con lo que su larguísimo cabello ondea y flota.
-Lamento mucho esstropearte loss planess Cainss, pero como ya te he dicho antess, ess mi deber como padre encargarme de essto.-El hombre rubio suelta poco a poco al cazador hasta depositarlo en el suelo—Y esso ess jussto lo que voy a hacer. Lo ssiento mi pequeño pitón, pero loss niñoss maloss...-se acerca de forma amenazante.-merecen sser casstigadoss.
De repente el Mayor se detiene, pues la punta de Lucifer está señalándole peligrosamente a tan sólo unos centímetros. Dirigiendo su vendada mirada a quién le apunta, Radamanthis se pone serio.
-¿Puedo ssaber qué pretendess demonio araña?
-Aquí...el único que va a matar a este desgraciado seré yo.-responde Claude, cuya fatiga ya era escandalosamente notoria.
Sebastian, pasando detrás de Cains va hacia él y le sujeta. Radamanthis parece cavilar.
-Por una parte entiendo tu desseo, pero por otra debo sser yo el que termine con todo essto, assí que...
-¡Aquí nadie acabará conmigo!
Lance se levanta y de una liberación masiva de su aura repele unos centímetros a los demonios que le rodean, como una exhalación y a pesar de estar malherido, se abalanza contra su progenitor cogiendo del suelo a Laevateinn y cargando con ella. El tiempo parece estancarse y apenas avanzar en fracciones de segundo, a causa de la onda algunos todavía están retrocediendo. Y cuando la curvada y retorcida hoja de Laevateinn está por clavarse en el pecho del Mayor, Lance Valentines se detiene.
Pirando y soltando un gemido ahogado, suelta la espada, que cae al suelo en un ruido sordo. Sus ojos azules eléctricos se posan en su desnudo pecho, donde justo en el centro, está atravesándole la hoja de Lucifer. Sorprendido, gira con dificultad la cabeza y ve que sus dos presas principales la empuñan con fiera determinación.
En el momento del ataque, Sebastian había servido de soporte para Claude y entre los dos habían resistido la embestida energética, para después empuñar a Lucifer y atravesar con ella el cuerpo del cazador, evitando así que matara a Radamanthis. Todos los del lugar contemplaron anonadados la escena. La pareja de demonios soltó la espada y dejaron que Lance se tambaleara con ella clavada, cayendo al suelo de rodillas. Canterbury tembló ligeramente, Cross fue hacia él y le rodeó en un abrazo. Gabriel bufó con resignación.
Nadie dijo nada, hasta que Radamanthis cortó el silencio.
-Vaya, essta classe de cossass sson lass que dan emoción a la vida.-sin moverse del sitio les dedica una mirada bajo su venda a Claude y Sebastian.-Graciass, ssupongo que debería decir.
-Ya he dicho que...-respira agitado—sería yo quién acabara con él.
-Nosotros.-corrige Sebastian.
Radamanthis sonríe y esta vez posa su mirada en su hijo, que se desangra por la herida y ya no se puede ni mover, su mirada azul luce ya casi perdida. El padre suspira.
-Ya van a sser doss vecess en poco tiempo que haga essto.
Cains y Gabriel se tensan, los otros se desconciertan. Los dos primeros se giran con absoluta rapidez y los otros se miran entre ellos. El Mayor de los reptiles comienza a desliar la venda que llevaba puesta sobre los ojos.
-¡Eh, vosotros! ¡Más os valdría giraros si no queréis quedaros de piedra o peor, quedaros sin vida!-advierte el pelicarmín.
Cross dandole sentido a la advertencia hace girar a Canterbury y luego se gira él, reteniéndole y escondiendo la cabeza de su pareja en su pecho, aprovechando la diferencia de altura entre ellos. Sebastian es más rápido e imita al lobo de mirada gris, con la diferencia de que para evitar que su pareja o él mismo mirase, junta sus labios con pasión, y ambos cierran los ojos.
Lance nota que su vida se va, enfocando con dificultad sólo ve la misteriosa figura de su padre ya con su venda casi quitada. Sujetándola en su mano, Radamanthis permanece con los ojos cerrados.
-Tenía grandess esspectativass puesstass en ti Valentines, ressultasste el mejor de cuantoss he engendrado. Pero esstá vissto que no todo ssale ssiempre como sse planea o esspera. Lo ssiento, hijo mío.
La Serpiente Ciega comienza a abrir lentamente los ojos, lo último que Lance Valentines llega a ver es su reflejo en los iris amarillos de su progenitor, a quién le dedica una última y afilada sonrisa mientras nota su cuerpo volverse más y más frío y su aura apagarse, hasta que en último aleteo, desaparece por completo.
-Larga vida al rey...
Esa fue la última frase que Lance Valentines dejó escapar de sus labios antes de que su existencia se difuminase en la nada y él cayera al suelo por completo con los ojos delicadamente cerrados y una fina sonrisa enmarcando su rostro varonil. Lucifer, que seguía clavada en él, lucía como una bandera conquistadora.
-Adióss, Valentiness el cazador.-se despide con gentileza volviendo a cubrir sus mortíferos ojos.
Ninguno de los otros seis se atreve a mirar todavía, permanecen quietos y vueltos, Claude y Sebastian ya habían finalizado su beso y permanecían con las frentes juntas y los ojos cerrados.
-Vamoss cobardicass, ya podéiss mirar,-ríe-oss garantizo que no passará nada porque echéiss un visstazo.
-Muy gracioso Radamanthis.-ironiza Gabriel, que es el primero en girarse.-Que lamentable espectáculo.-bufa con hastío y desclava a Lucifer del cuerpo inerte del serpiente, limpia la hoja agitándola y por último, como si la fundiese en un abrazo, la junta a su pecho y la espada es absorbida por su cuerpo hasta que desaparece por completo.-Por fin en su sitio. No como tú.
El de ojos magenta coge la espada Laevateinn del suelo y la yergue observándola. Las dos parejas de demonios, ya girados también, observan casi incrédulos la escena; tres de ellos parecían no creerse que todo hubiera terminado.
-Se acabó...-aseveró en un suspiro Sebastian, que abraza a su pareja. Claude le devuelve el abrazo y le acaricia el pelo, pero emite un quejido cuando el cuervo aprieta demasiado la zona de sus costillas.-Quejica...encima que ahora tienes cuatro brazos.
Sebastian ríe cómico, Claude le mira complaciente y liberando ligeramente su aura, hace desaparecer los dos brazos nuevos. Su pareja hace un mohín.
-Podrías habertelos dejado para...darles otros usos.-dice sugerente.
-Oh, tranquilo, siempre puedo...volver a sacarlos my crow.
-¡Hacedme el favor!-protesta Cross, Canterbury se ríe y también abraza a su pareja.
Radamanthis sonríe con suavidad y piensa: "Los hijos dan muchos problemas". Cains y Gabriel se quedan inexpresivos. Una nueva presencia los hace a todos ponerse en guardia.
-¡Tú!-clama el de ojos magenta con visible enojo.
-Mis disculpas si interrumpo algo.
-¡Annafellows, funda inútil!¿¡Dónde demonios estabas mientras Laevateinn estaba en manos de este hombre!
-Tenía otros asuntos de los que ocuparme, pero como ves ya estoy aquí.
Hannah avanza con absoluta tranquilidad hacia ellos, en sus brazos carga con un chico rubio que aparentemente está dormido.
-Más vale tarde que nunca Annafellows—sigue ahora Cains—ahora podrás volver a guardar a Laevateinn; aunque espero...que algo mejor.
-Tenéis mi palabra.
Canterbury está tenso como un arco, primero por verla a ella, y segundo porque conoce perfectamente al chico que lleva en los brazos.
-Ha..Hannah-sama...¿qué..?
-¿mm? Canterbury...no te había reconocido con ese aspecto. ¿Y tus dos hermanos?
-Él...
-Ya deberías saberlo.-sale Cross gruñendo.-Ellos dos están muertos, Valentines los mató por intentar cumplir tu misión.
-¿Es eso cierto?
Canterbury asiente algo cohibido. Teme que aunque ya no esté ligado a ella, tenga que volver a hacerlo.
-Eso no me lo esperaba. Ni tampoco que ahora seas adulto, y menos lobo.
-Él ya no tiene relación contigo mujer. Ahora es mi pareja y la sangre de los lobos fluye por sus venas.
-Ya veo..me imagino que será un historia larga y no me interesa. Después de todo ya no te necesito, tengo todo lo que deseo.
-¿A qué el que hayass traído a un humano a la issla? Y todavía vivo...-pregunta Radamanthis.
-Este niño es mi amo, y antaño lo fue suyo—señala a Claude—venía a acabar con Valentines, pero está visto que os habéis adelantado. Mi único deseo es que Laevateinn vuelva a mí y que por fin el alma de mi señor descanse conmigo para siempre.
Claude luce extrañado ¿suyo? Él no recordaba a ese niño para nada, aunque se le antojaba que la Esencia del Olvido tenía algo que ver. De todas maneras no importaba. Habían cumplido su objetivo, Valentines estaba muerto y ellos por fin a salvo. Echándole un ojo a Cross, le ve tenso y en guardia, evidentemente el lobo no estaba dispuesto a dejar que Canterbury se fuera de su lado.
-Eh, Cross—le llama atrayendo su atención—ya lo has oído, no le necesita para nada, es libre y lo fue desde el momento en que le diste la sangre de Lykos. Así que...-echa un brazo sobre los hombros de Sebastian-¿que tal si nos vamos?
-Me parece bien.-contesta secamente.-Vamos Canterbury.
-Pero...
El pelivioleta vacila, posando su mirada roja en el cuerpo dormido del rubio. Hannah le sonríe con misterio.
-No te preocupes Canterbury. Nuestros señor pronto descansará en paz para toda la eternidad, te lo garantizo. Ahora vete, vete y vive por ti y por tus dos queridos hermanos.
El joven lobo relaja su gesto y asiente con la cabeza, después echa a andar tras su pareja y tras Claude y Sebastian, que ya se habían puesto en marcha.
-Tú less ensseñasste mejor que yo, Aracne. En fin miss preciadoss congéneress, yo me retiro, mi hogar me esspera.
-Tú ahí quieto, aún tienes que explicarme que has hecho con Lykos.
-Oh tranquilo Cainss, Lykoss esstará ya por desspertar de ssu ssueño de piedra, en sseress como él...-esboza una afilada sonrisa—ninguna jaula ess lo basstante fuerte como para retenerloss.
Y dicho esto, el Mayor se aleja de allí, conforme camina, el cuerpo de su hijo va deshaciendose en bolas de energía hasta que se evaporó por completo. Atrás solamente quedó en el suelo manchado de rojo, la gargantilla de Aracne la tejedora, que Gabriel cogió del suelo y luego sin musitar palabra alguna echó a andar en la misma dirección que las dos parejas de demonios.
Cains suspira, y le tiende Laevateinn, que Gabriel le había pasado antes, a Hannah; la mujer deja con sumo cuidado a Alois en el suelo y repite el mismo proceso que el pelicarmín para devolver la espada al interior de su cuerpo.
-Por fin todo volverá a estar todo tranquilo. Yo me retiro Annafellows, procura no perder la espada otra vez, de lo contrario...tendríamos que hablar muy seriamente.
El hombre de aspecto angelical dándole la espalda a la mujer se aleja del lugar a paso tranquilo hasta que su silueta se pierde en la distancia. Sintiéndose plena, Hannah vuelve a cobijar a su pequeño rey entre sus brazos y dirige sus pasos a su castillo. Durante todo el trayecto, no puede evitar sonreír con melancolía.
Entrando por la pesada puerta, la mujer sube hasta su habitación y deposita a Alois en la cama, el niño luce como una bella durmiente. Le acaricia los cabellos y se relame.
-Mi señor...despierte, mi señor.
Alos Trancy abre perezosamente sus ojos azules, se sobresalta cuando ve a su doncella en tales fachas, pero se tranquiliza ante su dulce mirada.
-Hannah...¿qué...?
-Chhhst...-le chista suavemente.-Mi señor, no...hermano, Luca está esperando.
El rubio conde se sorprende ¿Luca? ¿su hermano?
-Luca ha esperado por muchos años para reunirse con usted nuevamente, fui yo quién atendió a su reclamo años atrás y quién se alimentó con su alma, y ahora mi señor, él y yo deseamos que se una a nosotros para ser eternamente felices.
-Hannah...Luca... ¡Quiero estar con vosotros!-Alois se echa a llorar desconsolado, la mujer le recibe en un abrazo.
-Yes, my little king.
La vida de Alois Trancy se apaga entre las morenas manos, el sello contratista desaparece de su frente.
"¡Por fin has vuelto conmigo, hermanito!"
El alegre timbre de voz de Luca McCain resuena, por fin y tras muchos años él y Jim McCain su hermano, volvían a estar el uno junto al otro.
"Sí Luca, y ahora con Hannah, estaremos juntos por toda la eternidad."
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The end...
jajajja no, es coña jajaja no se acaba aquí. 11 paginas de OpenOffice...¿no está mal no? Jeje bueno os dejo hasta el siguiente capitulo, el final se acerca de manera estrepitosa y con él uno de los acontecimientos más importantes del fic...
¿Ya sabéis de que hablo no? Porque si no lo sabéis más os vale ir preparándoos para una visita nocturna de mi espeluznante y maquiavélico Cheshire para...bueno digamos que haceros aprender por las malas whajaja
¡nos leemos little demons! The end is near!
Atte.-Cherry Cheshire ;)
