QUE ONDA A TODOS, AQUI BRAVETHUNDER REPORTANDOSE CON OTRO CAPITULO. EN ESTA OCASION, HABLAREMOS DE PHOENIX. PERO, ANTES QUIERO DEJAR UN AVISO.
ULTIMAMENTE LA HE VISTO DIFICIL ESCRIBIR CAPITULOS GRACIAS A LA UNIVERSIDAD, POR LO QUE ME RETRASO MAS EN ESCRIBIR. ESTE CAPITULO ME TOMO 4 DIAS CUANDO SOLO TARDO 2 DIAS EN HACERLO. POR LO QUE TENGO QUE CAMBIAR LAS FECHAS DE PUBLICACION DE AMBOS FICS. REENCARNACION LO PUBLICARIA EL DOMINGO A ESTA HORA O MAS NOCHE Y MI VIDA EN EQUESTRIA LOS DOMINGOS A LA MISMA HORA Y TAL VEZ SEPARE A AMBOS PERSONAJES PARA DESARROLLARLOS COMO TAL YA QUE PARA ANGEL QUIERO TOCAR TEMAS MAS PROFUNDOS Y FILOSOFICOS (POR SER ALGUIEN DIVINO) Y A ARTURO POR SER ALGUIEN MORTAL Y SIN NINGUNA HABILIDAD COMO LA DE ANGEL PERO SON POSIBILIDADES AUN. PERO LOS HORARIOS YA ESTAN PUESTOS PORQUE SI ES DIFICIL A ESTAS ALTURAS ESCRIBIR.
-CAPITULO 29: QUERUBIN-
Corria una adolescente, de pelo dorado y coletas de tamaño medio. Usaba un vestido de noche de color blanco con remaches dorados en la cadera, de estatura media. Su aspecto era el de una adolescente de 15 años. Pero su verdadera edad era otra, Corría en busca de su hermana entre las hermosas calles de oro y diamante de Nueva Alejandría. Con hermosos edificios de mármol y cortinas carmesí, su aspecto se asimilaba a la antigua Inglaterra del siglo XVIII pero con hermosos detallados que cualquier Rey envidiaría. Mientras ella corría en busca de alguien importante, ella observaba a los demás ángeles comprando suministros alimenticios. Comida divina que en el mundo terrenal conocerían como 'Mana' un pan blanco como la nieve con forma redonda, pasaba por hermosos puestos de comida, por florerías, por cantidad de tiendas, Nueva Alejandría se distinguía por aquellas características. Muchos ángeles la consideraban como la ciudad mas hermosa del Limite Divino, llego a un hermoso parque, con una hermosa fuente en el centro hecha de plata y oro. La figura era de aquel guerrero legendario, aquel guerrero que salvo hace mas de 5000 años el limite divino del caos. Siegfried, quien portaba. Según su imagen en la estatua, una armadura de gran tamaño con dos cristales azulados en los hombros y una espada entre sus manos recargado en ella. Una espada con hoja ondulada hasta la guarnición que tenia el mismo detalle.
Aquella adolescente observo la estatua de ese honorable guerrero, Su padre. Pero, no tardo mucho para que alguien se acercara a ella tomándola de la mano, una mujer. De unas cuantas décadas mayor que ella aunque de estatura se asemejaban mucho, tenia el pelo largo con una gran trenza, de color rojo como el fuego mismo, ojos del mismo tono, una falda corta de color dorado y un chaleco de color negro con un emblema de ave Phoenix en su lado derecho. Su hermana mayor. Krysta. Veía a su hermana menor con una sonrisa alegre mientras que ella la veía con una admiración.
-¿Qué haces aquí Phoenix? Se supone que deberías estar en la academia.
-Es que estaba aburrida. No me gusta la escuela-Respondió Phoenix con un pequeño puchero mientras veía a su hermana.
-Tienes que ir a la escuela Phoenix, sino nunca seras fuerte y valiente. ¿Qué te gusta hacer hermana?
-Ver novelas graficas y jugar videojuegos-Phoenix respondio con una gran sonrisa animosa mientras que su hermana hizo una pequeña mueca extrañada por esto.
-¿Aun tienes contacto con los humanos hermana?
-Claro, son geniales. No sabia que poseían grandes talentos.
-Hemana, siento decepcionarte pero nunca confíes en los humanos. Sabes muy bien de lo que son capaces.
-Lo se Krysta pero también hay humanos muy buenos y generosos.
-Hermana, no me interesa saber sobre los humanos, vamos. Te llevare a la academia, que hoy es tu examen para ascender a Angel mayor-Pheonix se decepciono mucho al ver la actitud menospreciante de su hermana Krysta.
Krysta, hermana mayor de Phoenix. Le tomo de la mano mientras ella tenia un pequeño puchero en el rostro molesta. Quería saber mas sobre los humanos, aquellos seres que tanto admiraba por su singularidad y su gran imaginación. Ambas recorrieron el camino de regreso hacia el gran centro concurrido de Nueva Alejandria. Aquella hermosa ciudad dorada, Phoenix soñaba poder conocer a los seres humanos como tal y no por aquellas transmisores celestiales que usaban para ver las estrellas. Después de un gran trayecto llegaron a una escuela. Una escuela bien creada y bien decorada. Sus paredes exteriores eran de color carmesí con ventanas de color azul marino con una hermosa puerta dorada. En el exterior se podían ver a un gran grupo de ángeles jóvenes junto con otro grupo de angeles con mayor edad y rango. Entre ellos, la creadora de todo lo que Phoenix había conocido antes, la madre fundadora de la ciudad en la que habita ella ahora junto con su hermana y madre. Sophitia, quien portaba un pequeño vestido blanco con el pecho descubierto, tenia un símbolo grabado de un sol con un par de alas de fondo mientras que sus alas estaban extendidas llenas de chispas blancas con azul, se veía muy animada hablando con aquel grupo de angeles, Krysta y Phoenix se acercaron a Sophitia quien al verlas las recibió con una calida sonrisa.
-Es un placer verte aquí Krysta. ¿A que se debe tu visita?
-Traje a una escapista, ya sabe. Lo usual-Sophitia miro a Phoenix con una sonrisa pero también estaba algo molesta por lo que la ignoro un poco.
-Parece que tendremos que castigarla, pasara esta tarde en detención escribiendo un ensayo de quince mil palabras del porque escapo y que sintió al hacerlo.
-Espera, ¿Qué? ¿Por qué tantas?-Phoenix actuó demasiado infantil ante el castigo de Sophitia a pesar de que es el castigo mas generoso que se le ocurrió.
-Bien, entonces te mandaremos al jardín de Querubines hasta que te reformes.
-No no no, esta bien el ensayo. Esta tarde se la tengo hecha-Phoenix respondió nerviosa ante aquel castigo, prefería mil veces hacer ese ensayo a que la mandaran devuelta al Jardín de Querubines.
-Bien, asi me gusta. Que seas enérgica-Sophitia se veía con su característica sonrisa simpática ante cualquier situación y Phoenix se sentía aceptada por ella al verla sonreír pero fue efímero, no duro mucho tiempo ya que su mirada luego se centró en Krysta-¿Y bien? ¿Ya tomaste tu decisión pequeña?
-Claro que si Sophitia, será difícil pero se que podre hacerlo-Krysta respondió con una gran motivación en su voz. Algo planeo con Sophitia junto con Krysta, Phoenix no entendía mucho pero quería saber.
-Bien, pero te advierto una ultima vez que si lo haces. Perderás contacto con tus hermanos y tu madre, además de que te espera un arduo camino por recorrer pero si lo terminas con éxito serás automáticamente ascendida a Serafín de tercera clase.
-¿Serafín de tercera clase? ¿No era un rango solo para los hombres?-Phoenix se acercó un poco hacia Sophitia quien reacciono un poco sorpresiva hacia Phoenix pero en este caso no soltó ninguna sonrisa amable. Sino una mirada de convicción y energía negativa. Se podría percibir en su aura cambiante.
-Asi es pero tu hermana paso casi un siglo tratando de entrar hasta que su solicitud llego ante mi y decidí darle el permiso de entrar con la condición de que será tratada como un varón. Te hablaran como un varon y te harán menos como a un varon. ¿Estas segura de esto?
-Definitivamente Sophitia estoy lista para ello-Krysta se veía muy animada mientras Phoenix escuchaba aquella advertencia, tenia miedo de que a su hermana mayor le pasara algo, pero también tenia interés sobre eso.
-¿Y que pasa si mi hermana se gradúa como Serafin?
-Tendra una oportunidad para convertirse en un familiar de un guardián divino.
-¿Guardián? ¿Qué es eso?-Cada vez Phoenix se veía mas interesada en esto, tenia que saber mas. Pero desconocía muchas cosas ¿Por qué? ¿Qué ocultaran?
-Es aquel quien es capaz de demostrar un corazón puro y valiente, capaz de dar su vida sin importar que su cuerpo sea destruido con el fin de salvar la de otros.
¿Y que defienden o que?
-Muchas cosas pequeña, por lo regular cada guardián defiende un universo pero ahora tu madre y yo nos hemos percatado de que en el planeta tierra hace falta un guardián, la ultima vez que vi el avance del mundo estaban en guerra. Por lo que si tu hermana se convierte en serafín automáticamente se le buscara un guardián proveniente de ese mundo. Si es que aparece uno-Sophitia bajo la cabeza pensativa, mientras que Phoenix se encontraba sorprendida. Miro a su hermana Krysta con esa admiración pero, no podía mentirse. También sentía envidia, su hermana iba a ser alguien de alto rango y si encuentran a un compañero para ella, también llamado guardián. Tendrá mas contacto con la especie que Phoenix tanto admira y aprecia por sus creaciones-Por el momento es todo Krysta, cualquier cosa no dudes en enviarme un pergamino, gustosa-Sophitia hizo una pequeña reverencia ante las dos y extendió sus alas para irse volando hacia el infinito del Limite Divino, Krysta tenia un rostro determinado mientras que Phoenix se veía concentrada en sus pensamientos. Algo en ella había nacido de aquella noticia. Algo que ella había tratado de acultar durante sus largos años de vida.
-Ve hermana, ves a tus clases. Vendre por ti en la salida-Krysta soltó a Phoenix quien se centro ahora en las palabras de su hermana y no en los suyos. Quien la volvió a ver con una sonrisa-Portate bien, y no quiero ver que te vuelvas a escapar sino le diré a nuestra madre, y ya sabes que cuando se enoja es otra persona.
-Entiendo, luego nos vemos hermana-Phoenix voló hacia el interior de la academia mientras dejaba a su hermana mayor atrás, algo tramaba Phoenix pero ¿Qué será?
Durante los lapsos de clases angelicales, Phoenix empezó a poner en marcha. Si quería ser como su hermana, tenia que empezar a demostrarlo. Ella tenia que darse a conocer de alguna forma, su hermano menor. Ethiel, tenia apenas in siglo de haber nacido y ya empieza a mostrar la aptitud en el combate, ahora mismo esta entrenando para convertirse en un angel menor pero según Alexiel, madre de Phoenix. Que si Ethiel sigue mejorando en sus clases podría llegar hasta Angel mayor, donde podría ascender Phoenix. Aunque no le daba mucha importancia ya que Phoenix es mayor que el así que ella tiene mas posibilidades de serlo. Pero ella misma se ocultaba algo, también le afectaba que todos la hicieran menos mientras que a su hermana le daban la importancia que ella buscaba, la misma Alexiel hizo a un lado a Phoenix el dia que ella reprobó el examen angelical en Haveling, así que ya no le toma tanta importancia a su hija intermedia. Esto frustraba mas a Phoenix, era menospreciada por su actitud explosiva e inocente mientras que su hermana y hermano menor eran el centro de atención, y mas porque muestran aptitudes de sus padres. ¿Cuál será la aptitud de Phoenix? ¿Quién es ella en verdad?
Las clases terminaron y ella copio todos los apuntes y explicaciones de sus maestros. Inclusive aprendio mas sobre su propio hogar, algo que no le había dado importancia ni menos interés alguno, estaba segura que si llegaba a su hogar su madre se sentiría orgullosa por su aprendizaje. Apenas saliendo de la academia voló en dirección a su hogar regando los pergaminos con sus apuntes en el camino mas no le importo. Quería llegar a su hogar para ver a su madre y hermanos ansiosa de darles la noticia. Tal vez no sea algo importante, pero para Phoenix lo era. A pesar de tener una gran avanzada edad actuaba con cierta inmadurez y eso era característico de ella. No tardo mucho en llegar, solo unos escazos segundos de la academia hacia su hogar. Que era un gran edificio de dos pisos con hermosa pintura blanca hecha con extracto de nube y miel, mas no era comestible. Tenia una hermosa fachada de color guinda, la puerta era de color dorado con algunos grabados, un ave Phoenix con las alas extendidas. El emblema de la familia, para ellos. Significaba el resurgimiento del poder tras la perdida, una vez que pierdes todo, lo recuperas multiplicado por mil. Un significado que el mismo Siegfried le había dado en honor a su hija con el mismo nombre mas nunca lo entendio Phoenix y es un misterio si lo llegara a entender.
Entro a su gran y amplio hogar, el interior estaba bien decorado, era un recibidor con cuadros familiares, o si eran familiares. En esas imágenes se veian a sus dos hermanos y a su madre juntos mas ninguno portaba la imagen de Phoenix, las paredes eran de mármol bien tallado. Con algunas franjas carmesí haciendo una hermosa mezcla. Phoenix descendió tocando el suelo frio de su hogar caminando entre el pasillo principal, a sus lados había puertas de madera fina con ese mismo grabado pero la atención de Phoenix estaba sobre la biblioteca de su madre que se localizaba al fondo del primer piso. Camino con una cierta felicidad y ansias de ver a su madre y a su hermana. Llego al final del gran pasillo de la primera planta con una puerta de madera oscura con un corazón dorado con una espada ondulante de color azulado atravesando el corazón mas esta puerta no estaba cerrada, estaba entreabierta permitiendo escuchar tres voces diferentes, una masculina y dos femeninas. Phoenix se acerco un poco queriendo escuchar la platica, ya que se escuchaba interesante.
-Bien madre, ¿Qué necesitabas decirnos?-pregunto una voz masculina, muy grave pero con cierta dulzura.
-Cierto, nos sacaste de la academia para traernos aquí, además. mi hermana no debe tardar en llegar-Esa voz era de Krysta, quien su tono de voz era cambiante con cada vocal. Estaba algo preocupada pero ¿De que?
-Es sobre algo que me dijo Sophitia-La madre de Phoenix se escuchaba cortante y metódica-y es algo serio.
-¿Qué es?-Ambos hermanos respondieron al mismo tiempo extrañados esperando una respuesta clara y concisa.
-Es sobre ti Ethiel. Sophitia quiere que seas el guardian del planeta tierra-Esto ultimo sorprendio al trio de hermanos y mas a Phoenix. Quien se acerco mas a la puerta centrándose en la platica de su madre.
-¿Qué? ¿Yo? ¿Por qué?
-Porque te pareces mucho a tu padre, tienes los mismos atributos y la aptitud en el combate. Esto llamo la atención de Sophitia y me pidió que te dijera que te empezara a entrenar en combate divino de clase Omega.
-¿Por que? ¿Por qué madre?
-Ya te lo dije Ethiel, Sophitia quiere a un guardian para el planeta tierra. La ultima vez que hubo un guardian fue asesinado por los seres mortales.
-¿Qué hay de mi hermana? Mi hermana también quiere ser alguien importante.
-Krysta entrara a la academia de Serafines y cuando termine ambos serán pareja para mantener el equilibrio en ese mundo.
-No hablo de Krysta, hablo de Phoenix. ¿Qué hay de ella?
-¿Ella? Ella solo es una molestia, no sabe hacer nada de provecho. Solo holgazanea, te aseguro que cuando llegue de la academia vendrá emocionada porque hizo una estupidez en la academia o encontró a un animal. Temo decirte que tu hermana es estúpida y no llegara a ser alguien importante-Las palabras frias de su propia madre la estremecieron, dentro de ella algo se había roto sintiendo un frio abrumador. Su corazón se había alentado y su respiración se detuvo unos escazos segundos por el impacto de sus palabras, había menospreciado los insultos que recibia de los demás angeles pero nunca olvidara esas palabras, su propia madre la odiaba, contuvo el llanto mientras escuchaba con atención las palabras asesinas de su madre.
-Madre, no seas dura con Phoenix. A Ethiel ni a mi nos molesta que sea asi, es mas. Nos gusta que ella sea asi, nos saca unas cuantas risas y nos entretiene cuando nos aburrimos-Krysta rompió el silencio abogando por su hermana adolorida sin saber que ella escuchaba.
-Lo se, pero para mi es una molestia y una vergüenza. Me complica mucho el trabajo cuando ella falta a la academia o no hace ninguno de sus deberes, hasta tu padre la habría menospreciado por eso-Cada vez Phoenix se sentía adolorida emocionalmente gracias a las palabras de odio de su madre, ¿Por qué nunca antes se dio cuenta de ello?-El dia que ella nacio tu padre murió Krysta, y lo sabes muy bien. Por culpa de ella perdi a mi querido esposo y guardian, Por su culpa Siegfried murió-Ambos hermanos bajaron la vista rendidos ante su madre, quien ella misma se veía afectada por sus palabras, mas no por herir a Phoenix. Sino que recordó el dia en el que fallecio su esposo por darle la vida a Phoenix. Ese dia, Phoenix había nacido con un gran desperfecto, no poseía alas. Y las alas significaban un estatus para el Limite Divino, mientras mas grandes y la cantidad de alas que posea. Mas poderoso y tendrá mas facilidades económicas dentro del limite divino. Siegfried, con tal de que su hija tuviera lo mejor el dio toda su magia creando sus alas a su imagen y semejanza. Mas cuando nacieron las alas de Phoenix, Siegfried desaparecio frente a Alexiel y Krysta. Quienes eran testigos de aquella escena, de ahí la culpa de Alexiel contra Phoenix-No quiero volver a escuchar quejas, Tu seras guardian del planeta tierra, tu su familiar-Alexiel señalo a sus hijos exaltada por esto quienes alzaron la vista asintiendo con tristeza.
-Entiendo, sere el Guardian del planeta Tierra. Pero aun desconozco lo que hare.
-Facil, conviviras con los humanos y aprenderás sus costumbres para que cuando surga una emergencia entres en acción, va para ti también Krysta.
-Pero, no sabemos como son los humanos. No sabemos como actuaran, la única que sabe mas de los humanos es Phoenix.
-No metan a su hermana en esto, solo les causara problemas esa inútil. Nunca debi haberla parido.
Esto ultimo, dio la estocada final en el corazón de Phoenix, Phoenix rompió en llanto. Sus lagrimas estaban repletas de desgracia y tristeza. No sabia que decir o como actuar, camino encorvada hacia la salida, no quería saber mas de lo que piensa su madre. Tantos siglos y hasta hoy se dio cuenta de ese odio. Salio nuevamente hacia las calles de Nueva Alejandria pero con un cambio, era de noche. Claro, en el Limite Divino se respetan los horarios de dia y de noche. Claro, si lo ordena Sophitia que sea de dia. Será de dia, si ordena la noche, será de noche. Camino entre las calles obscuras con una gran tristeza y llanto. Lloraba a gritos mientras caminaba encorvada, su personalidad era inestable y mas en estos momentos. Durante el camino deseaba morir o dejar de existir para no ser mas una molestia, incluso se convenció a su misma de que era verdad lo que dijo su madre. Llego nuevamente a este parque donde se encontraba la estatua de su padre con la misma posición firme apoyándose en la espada con ambas manos solo que ahora estaba iluminado con farolas hechas de magia. Phoenix se sentó en la base de la estatua para continuar su llanto, ella lloraba manifestando todas emociones desahogándose de tantos siglos de odio y menosprecio, ahora lo entendía todo. Deseaba poder terminar con este dolor, quería ser alguien quien diera un ejemplo de valentía, no un ejemplo de deshonra y menosprecio. Su corazón estaba envuelto de una energía negativa. Tanta que emanaba un aura maligno, un aura que hasta Sophitia asustaría. Mas un ser, se vio interesado en esta aura divina oscura. La magia oscura, este ser se manifestó en una neblina violeta detrás de Phoenix, esta neblina tenia diminutos rayos azulados. Como una tormenta eléctrica maligna, mientras mas se acercaba a Phoenix tomaba la forma de un angel a diferencia que no lo era. Sus alas eran negras como las de un cuervo, tenia una armadura color violeta con una gran gema dorada en el pecho. Su cabello era castaño con ojos de color Rojo sangre, su complexión física era similar a la de un humano, mas no de un angel ¿Quién será? Sin hacer mucho ruido se sento a un lado de Phoenix mirándola en silencio, su rostro era indiferente pero no parecía mostrar intenciones malignas. Parecía mas a un futuro amigo.
-¿Sucede algo?-Este ser tomo de la mano a Phoenix mientras se tallaba los ojos limpiándose las lagrimas, ella sintió el tacto y lo miro entre lagrimas, el solo hizo un gesto preocupante.
-No, nada. No pasa nada, cosas mias-Phoenix dejo de tallarse los ojos mirando hacia el horizonte, mirando el camino por el que ella recorrió pero unas pocas lagrimas aun se manifestaban en su rostro.
-Que raro, según a mi ver tu tienes algo malo. Vamos, cuéntame y vere en que te ayudo-Aquel ser miro a Phoenix con una pequeña sonrisa, ella volteo a verlo extrañada por su actitud amable, tanto. Que ella misma solto una sonrisa.
-Bien, tu ganas. Pero no le digas esto a nadie ¿entendido?
-Entendido, no dire nada a nadie.
-Bueno, confió en ti. Pero antes, ¿como te llamas?
-¿Mi nombre? Me llamo Samuel, mucho gusto-Aquel ser, llamado Samuel sonrió ligeramente nervioso mas no lo dio a notar fácilmente, esto paso desapercibido de la joven Phoenix.
-Mucho gusto Samuel, mi nombre es Phoenix.
-¿Ahora si me diras que te molesta Phoenix?
-Cierto, cierto. Mi madre me odia, todos me menosprecian por como soy y por eso no tengo amigos-Phoenix bajo la mirada escuchando sus propias palabras, recordando lo que su madre dijo minutos antes. Nuevamente nacieron unas cuantas lagrimas de tristeza de su rostro-Aunque mi madre tiene razón, nunca debi haber nacido.
-Nunca digas eso Phoenix, nunca digas eso. Todos tenemos derecho a vivir, nadie tiene el derecho a decirnos tales cosas. Todos tenemos un propósito en la vida, inclusive tu debes de tener uno. Tal vez no lo sepas pero lo sabrás.
-¿Cómo lo sabes? ¿Qué tal si en toda la eternidad soy rechazada y menospreciada por eso? Sabes que los seres divinos no podemos morir, ni suicidarnos. Por lo que somos eternos-Samuel escuchaba atento sus palabras, era algo que el no sabia. Algo que le había encantado saber.
-¿Y si un ser divino mata a otro?
-Eso es posible, un angel puede matar a otro. Y una vez matándolo absorbes su fuerza divina haciéndote mucho mas fuerte.
-Vaya, interesante, demasiado interesante. Pero dejando eso de lado. ¿Qué es lo que te molesta aparte de eso? No solo el rechazo es un factor en tu vida ¿correcto?
-Tienes razón, quiero ser alguien fuerte. Alguien como mi hermana mayor, no ser un estorbo. Quiero ser un ejemplo a seguir, y no un ejemplo a no seguir.
-Eso no es todo. Tu quieres algo mas. Lo se, tu corazón te delata.
-Quiero ser como Sophitia-El aura mágico de Phoenix cambiaba, se iba tornando de forma negativa. Esto alegraba a Samuel, tenia el alimento necesario para su próxima reencarnación.
-Codicia ¿será?
-Tal vez, no lo se. Pero no se como ser como Sophitia.
-Tu misma lo dijiste, un ser divino no se puede suicidar. Pero puede ser asesinado, si quieres. Tu puedes matar a Sophitia.
-Ja, bueno fuera. Ella es muy poderosa, si lo desea. Me desaparecería con tan solo pensarlo. Lástima, es una idea torpe.
-¿Qué tal sobre aquellos que están debajo de ti? Ya sabes, lo matas y te haces con su poder asi te harás mas poderosa.
-Buen punto, ¿Pero a quien?
-No lo se, a tu hermano menor. Bueno, eso creo-Samuel observaba como Phoenix absorbía la energia negativa que el mandaba hacia su cuerpo. Mientras mas ella se convencía de las palabras de Samuel, mas el podía entrar en su mente.
-¿Ethiel? Que buena idea, primero Ethiel. Luego Krysta y al final mi madre.
-Perfecto, entendiste bien las cosas, esos son tus deseos. Pero ¿Qué haras cuando termines?
-Tal vez, No lo se. Tal vez entre a la academia de Serafines, como mi hermana desaparecerá después de eso no creo que se fijen mucho si entro en su lugar.
-¿Ves? ¿Ya te diste cuenta de algo?
-¿De que?
-Eres muy inteligente, estratega nata y metódica al hablar-Parte de lo que dijo Samuel era verdad, mas el quería que ella creyera esas cosas.
-¿En serio? ¿Crees eso?-Phoenix se sonrojo un poco al escuchar las palabras halagadoras de Samuel quien la veía con una sonrisa amable y comprensiva. O eso el quería dar a entender con su mirada.
-Claro, es fácil saberlo con tal solo verte me doy cuenta de ello, tal vez te menosprecian porque tienen miedo de que los superes en algo. Piénsalo un poco.
-Tienes razón, mucha razón. Cierto Samuel, si quiero demostrarle a todos que soy inteligente y y estratega debo de absorber los poderes de mi familia, ¿Pero si se entera alguien?
-Nadie se enterara, creeme. Yo me encargare de eso-Samuel se levantó de su asiento estirando su mano hacia Phoenix quien lo veía con cierto asombro-Vamos, te guiare hacia la luz de la victoria y valentía.
Phoenix tomo la mano de Samuel, pero lo que no sabia es que al tocarlo el pasaba su energía negativa hacia ella. Inundaba su corazón con una gran maldad temporal, aquella maldad que haría que hiciera el peor crimen de su vida, aunque. Tal vez pase desapercibido y nunca sea descubierta y cumpla con esos deseos malditos.
Caminaron juntos hacia el hogar de Phoenix, Phoenix tenia una gran sonrisa temeraria y con convicción, mientras que Samuel caminaba con una gran sonrisa de mejilla a mejilla con los ojos llenos de maldad, tanto que sus propios ojos emanaban aura maligna, ¿Por qué Phoenix no se ha percatado de tal cosa? ¿Por qué no actúa en contra de este ser? Ambos caminaban con una gran tranquilidad en las calles vacías de Nueva Alejandria, El dia y la noche no era como la tierra. Siempre existía el brillo del sol divino mas los ángeles tenían que descansar por lo que dormían a pesar de que el sol estuviese en la misma posición, claro. no era un inconveniente para su raza. Después de recorrer ese camino hacia su hogar, Samuel se detuvo frente a la gran puerta de oro con aquel ave Phoenix grabado, se veía asombrado por aquel edificio bien cuidado y con hermosos colores llamativos, Phoenix soltó a Samuel esperando el momento.
-¿Y bien? ¿Me ayudaras?-Phoenix miro a Samuel con una mirada inocente y una hermosa sonrisa mientras el la veía con cierto interés, mas el sabía que interés buscaba.
-Claro que si, te ayudare en lo que pueda. Primero, creare un campo mágico en el que no salga ningún ruido del interior, asi que no te podrás contener con el sigilo, segundo. Te dare un arma para que se te haga fácil el trabajo, pero ten cuidado. No durara para siempre.
-Entendido, aunque esto será rápido-Samuel estiro sus brazos creando una neblina color violeta que envolvió su hogar desapareciendo a los pocos segundos, luego. Samuel estiro su mano derecha y materializo una guadaña de madera negra con una hoja de bronce la cual se conectaba al talon de la guadaña con unas pequeñas raíces, sin decir nada. Samuel le dio la guadaña a Phoenix y ella lo tomo con una gran sonrisa, pero esta sonrisa se veía paranoica y llena de odio, sus pupilas estaban dilatadas.
Camino hacia la puerta de su hogar abriendo la puerta lentamente mientras portaba la guadaña. Vio el recibidor, tan callado como de costumbre, con la diferencia de que los campos mágicos de su familia era casi nulo, estaban durmiendo. Phoenix busco la segunda planta, no se encontraba directamente en el recibidor. Se encontraba pasando la biblioteca de su madre, sin dudar de si misma. Camino lentamente evitando hacer algún ruido y despertar a su familia, además de que bajo su aura mágico para no llamar la atención, quería hacer una sorpresa. Mientras mas se acercaba, mas su corazón poseído latia fluyendo toda la magia obscura que había absorbido. Cruzo la biblioteca de su madre, donde su escritorio se encontraba al centro de esta habitación rodeado de grandes estantes con libros gruesos y de diferentes colores. Llego a las escaleras hechas de mármol con un hermoso barandal de oro el cual terminaba en dos caminos, el de la habitación de su madre y el de sus hermanos, tenia que deshacerse primero del hermano primero. Subio las escaleras lentamente mientras miraba la pared de mármol de su hogar, pronto decorara este lugar a su antojo, al final de subir camino hacia su derecha donde se encontraba la habitación de su hermano, paso por una puerta de madera blanca donde escucho pisadas, debe ser su hermana. Mas no debería escuchar lo que esta a punto de empezar. Se acerco a la puerta de su hermano, era de madera blanca sin pintar, el pomo era plateado, un poco oxidado pero aun tenia ese hermoso brillo, abrió lentamente la puerta mirando sobre una cama de similitudes a una cama egipcia, a su hermano durmiendo plácidamente. Phoenix había perdido el control, aquella sed de ambicion y maldad imbuida en su corazón había hecho que perdiera el control de si misma, gracias a que Samuel le había inyectado en su alma, tomo la guadaña con ambas manos alzándola mientras veía como su hermano dormia, ella sabia que era su final.
Bajo rápidamente la guadaña sobre el cuello de su hermano menor cortándoselo, No había sentido nada su hermano, su cabeza rodo por el suelo dejando un chorro de sangre dorada. La guadaña se había incrustado en la tela de la cama por la gran fuerza que había hecho para cortar la cabeza de su hermano menor, pero. Algo en ella había reaccionado a esto. Era una cierta y tristeza por haberle arrebatado la vida a su hermano menor, quien aspiraba para ser el guardian del planeta tierra, después de pocos forcejeos saco la guadaña dejándola en el suelo, se arrodillo frente a la cabeza inmóvil de su hermano tomándola con las manos, abrió la boca al igual que la de su hermano empezando a sacar de su cráneo magia, era la magia que el poseía, sentía como la magia recorria su cuerpo mientras que poco a poco desaparecia junto con la sangre dorada, no tardo mucho para absorber la magia del cuerpo de su hermano junto con su magia, se sentía mas fortalecida y sentía una gran energia recorriendo su cuerpo. La vestimenta blanca cambio a una dorada con unas pequeñas botas doradas con detalles plateados en los contornos, se materializaron unos guanteletes dorados con dedales de punta, Phoenix. Sentía una gran satisfacion al ver su crimen. Se levanto del suelo tomando la guadaña y dio media vuelta pero apenas dio la vuelta vio una figura muy conocida y apreciada por Phoenix. Krysta, quien la veía con un gran miedo y terror. Phoenix camino hacia ella con la gran guadaña en sus manos preparándose para absorber los poderes de su hermana.
-Phoenix, calmate. Hiciste un error. Pero podemos solucionarlo juntas-Krysta retrocedio tratando de razonar con Phoenix mas ella la veía con una sed de poder.
-¿Error? ¿Cuál error hermana mia? Si tan solo es la ley del mas fuerte.
-¿Ley del mas fuerte? ¿De que hablas?-Krysta topo con la pared con grandes gotas de sudor recorriendo su rostro buscando una posible solución.
-Debes de saberlo hermana, eres la mas fuerte aquí, la misma Sophitia te eligió por eso, yo. Soy la mas débil, por eso soy el hazmerreir del limite divino. Pero, si absorbo tus poderes, seré la mejor.
-Phoenix, estas mal. Tu no eres asi, alguien te esta manipulando. Mi hermana es modesta, amable e inocente.
-Pero esa Phoenix es una idiota. No quiero ser una idiota, quiero ser alguien reconocida, alguien poderosa, alguien respetada. Por eso debo de hacerme poderosa, Lo siento hermana. No es personal-phoenix hizo un movimiento horizontal casi imperceptible sobre el cuello desnudo de Krysta quien su mirada se había perdido a los pocos segundos, una cortada nació a mitad del cuello empezando a expulsar sangre dorada y lentamente su cabeza se desprendió de su cuello cayendo al suelo dejando la estela de sangre, Phoenix solo veía como el cuerpo de su hermana caia al suelo quedando recargado en la pared. Phoenix tenía una sonrisa tan macabra.
-Pues esta Phoenix se ha llevado tu vida-Phoenix se arrodillo tomando la cabeza de su hermana quien tenia la misma mirada fría y sin vida repitiendo el mismo proceso mas algo se manifestó a su lado, era su madre. Quien veía con terror la masacre de su familia pero tenia también un repudio que fácilmente percibio Phoenix, de un campo mágico la empujo lanzándola fuera de la habitacion donde una vez dormia su hermano menor, Phoenix se levanto mirando a su madre con aquella sonrisa desquiciada-Buenas noches madre. ¿Qué haces despierta a esta hora?-Alexiel se arrodillo frente al cuerpo inerte de su hija pero el daño estaba hecho, ella había muerto. Alexiel volteo a ver a su hija Phoenix con cambios físicos, su ropa había cambiado considerablemente, tenia una gran falda dorada que llegaba hasta los tobillos, unas preciosas botas con punta de oro con líneas rojizas en los bordes y un ave Phoenix anaranjado en la parte superior de sus botas, tenia unos guanteletes dorados unidos a unas hombreras del mismo tono y brillantes, sus alas aumentaron de tamaño llegando casi casi al suelo con unas franjas doradas diagonales, y su cabello se alargo mas de lo normal, tomando de base el cabello de Krysta solo que en vez de las trenzas, eran sus coletas.
-Eres un monstruo, ¿Cómo pudiste?-A pesar de verse envuelta de pánico, Alexiel hablaba con cierta tranquilidad. Phoenix, se sentía orgullosa de esto.
-¿Cómo pude? Facil, les corte la cabeza con una guadaña-Phoenix se volvió a levantar mirando a Alexiel con dicha sonrisa-Claro, después de ellos sigues tu-Phoenix estiro su mano derecha hacia la guadaña que reacciono a su llamado, Alexiel dio media vuelta viendo como la hoja de la guadaña pasaba sobre ella cortando su débil cuello. Phoenix no se percato mucho de esto, se concentro en tomar la guadaña pero al tenerla entre sus brazos sintió un gran vacio. Era la magia que Samuel puso sobre el hogar de Phoenix, se había desvanecido. Dentro de poco se darán cuenta que los auras mágicos de su familia muerta desaparecieron.
Sin dudarlo, volo hacia la salida atravesando nuevamente la biblioteca, pasando por el recibidor y al final la puerta principal donde Samuel estaba esperando, pero. Con unos pequeños cambios, la ropa que portaba hacia cambiado, ahora tenia una armadura de cristal con la misma gema solo que ahora emanaba un pequeño brillo con una sensación horrible, su mirada estaba llena de satisfacción, había engañado a Phoenix. Mas bien, controlo la mente de Phoenix y sus deseos para que cometiera el peor crimen de todo el limite divino. Era la segunda vez que un angel mataba a otro ser divino. Phoenix miro a Samuel sorprendida mientras el denotaba su felicidad.
-Muchas gracias, imbécil. Me has dado el suficiente alimento para poder renacer-Samuel estiro su brazo derecho arrebatándole la guadaña a Phoenix, quien al tocarlo su aspecto cambio, su hoja se cristalizo en un delgado cristal violeta y el mango era de piedra obscura-Puedo sentir como la magia de tus hermanos fluye por mis venas, lastima. No pudiste tomar el poder de tu madre, sino. Seria tan poderoso como Sophitia, pero no te preocupes. Te dare dos regalos, el primero será que te quedaras con parte de la magia de tus hermanos muertos y el segundo será el beneficio de la vida, claro. olvidaras esto y creeras que fue un sueño, asi que no te preocupes. Nadie te culpara de nada. Por cierto, dentro de poco nos volveremos a ver. Solo búscame con mi nuevo nombre, Angel. Hasta pronto, Serafin Phoenix-Samael alzo la guadaña con ambas manos con la contrahoja de la guadaña golpeando fuertemente la cabeza de Phoenix, quien cayo al suelo inconsiente mientras Samuel estaba satisfecho de su crimen.
Esto, fue. El sueño de Phoenix, con su sueño. Recordó su pasado, recordó todo antes de ser Serafin, actualmente Phoenix esta luchando contra la muerte sobre una camilla en el hospital de Ponyville, a su lado. Angel.
