Basado en los cómics "A cold day in Hell" y "Old wounds"


- ¿Dígame?

- Bea.

- ¿Quién es?

- ¿Ya te has olvidado de mí? ¿Después de salvarte el culo en aquel desierto dándote la mitad de mi sangre?

- ...Ah...Eres tú...

- Llevo llamando todo el día. Empezaba a pensar que tendría que partirle las piernas a quien me dio tu teléfono.

- He estado fuera. Vaya, eres la última persona que esperaba. Ha pasado mucho tiempo, ¿veinte años, quizá?

- Sí, sé que no he mantenido el contacto pero no nos vamos a poner sentimentales a estas alturas.

- Jeh. Nunca he esperado reuniones de viejos amigos ni nada por el estilo, y menos por iniciativa tuya. Sólo me preguntaba si tú y los demás seguíais vivos. ¿Cómo estás? ¿Qué tal te ha ido?

- No he estado mal. ¿Y tú?

- Me podría pasar minutos y minutos hablando pero algo me dice que no llamabas para pasar el rato y rememorar el pasado, ¿verdad?

- No, al menos no del todo. Me ha llegado una oferta muy jugosa y pensaba reunir al equipo.

- ...

- ...

- Creía que te habías jubilado.

- Creías mal.

- Tú y las armas. Los muchachos y yo sabíamos que no serás capaz de vivir sin estarte peleando y me alegra saber que teníamos razón...El caso es que, aunque tú no lo hayas superado, nosotros sí, corazón. Como ya te he dicho, no sé qué fue del grupo pero asumo que tendrán su vida, su familia y esas cosas. Era lo que buscamos cuando rescindió nuestro contrato.

- ¿Debo interpretar que no estás interesada?

- Yo no he dicho eso. Es sólo que no tenemos cuarenta años. No soy una vieja decrépita pero es cierto que ya no me muevo como antes. ¿De qué se trata exactamente?

- Por el momento, de rastrear y conseguir información de ciertas personas.

- No parece para tanto. ¿Hay alguna razón por la que necesites al equipo?

- Porque esas ciertas personas son los mercenarios de Mann Co.

- ¡Jmpf! ¿Los pimpollos que emplean ahora?

- Empleaban. El cliente se ha hecho con la compañía y los ha echado a todos. Pero parece que pueden seguir siendo de utilidad.

- ¿Para qué?

- Ya os daré detalles cuando os vea.

- ¿No me puedes dar un pequeño anticipo? Anda...

- Sólo si me garantizas que vendrás.

- Ya veremos.

- Está bien. Parece ser que esos tipos están ayudando a la administradora de la empresa a esconder algo que el cliente ansía. También podrían ayudarla a tratar de arrebatarle Mann Co., así que entenderás por qué nos quiere para darle caza.

- Suenta muy interesante, no lo puedo negar. Muy, muy interesante...

- Y pagan muy bien. Estamos hablando de millones por cabeza.

- La paga es buena, también...

- Repito, ¿puedo contar contigo?

- ¿Qué han dicho los demás?

- Rick no ha podido decir nada porque está muerto.

- Oh.

- En cuanto a los demás, ya sabes cómo son los espías: si quieren desaparecer, desaparecerán sin dejar rastro. Pero estoy trabajando en ello. Conagher aún está decidiéndose pero creo que conseguiré convencerlo. Los otros están de acuerdo.

- ...

- ¿Sigues ahí?

- Sí, claro que sí.

- Me gustaría una contestación.

- Sí...Sí, qué demonios. Me apunto.

- No esperaba menos.

- ...¿Piensas colgar ya?

- ¿Qué quieres? ¿Que nos pongamos a hablar durante horas sobre nuestro día y los chicos más guapos de la televisión, como dos adolescentes repipis?

- Teniendo en cuenta que han pasado décadas desde la última vez que te vi y que no sabía si estabas aparcado en una residencia, cuidando de los nietos o muerto por ahí, comprende que tu llamada haya sido una sorpresa.

- Jm.

- Ya lo decía yo. No has cambiado en absoluto. Cuando hayas reunido a los demás, dime dónde quedamos. Ya te dejo en paz.

- Espera. Perdona. Sí que ha pasado mucho tiempo.

- No tienes por qué fingir que te importaba. Ya sé que tú nunca has ido por ahí haciendo amigos.

- En nuestro trabajo, uno simplemente no podía.

- Sí, las puñaladas traperas.

- Eso y que no era seguro que los compañeros llegaran vivos al día siguiente.

- Hablando de eso, me ha sorprendido lo de Rick. Qué lástima. ¿Sabes qué le pasó?

- No lo sé, no pregunté los detalles. En cuanto lo descubrí, taché su nombre de la lista y me fui a buscar a Greg.

- Sólo espero que lo hubieran asesinado o que simplemente le hubiera llegado la hora. Si hubiera sido una enfermedad, habría sido terriblemente irónico...Si vamos a trabajar de nuevo, necesitaremos un Medic, ¿no?

- Ya me he ocupado de eso.

- ¿Tienes a alguien?

- Sí.

- ¿Es bueno?

- Más le vale.

- Hm. Bueno, ya que no tienes ganas de hablar, te dejo. No sé dónde dejé el traje: de tanto esconderlo de las asistentas que he ido teniendo y las visitas, ya no sé dónde demonios se quedó. Y tengo que revisar el armamento. Es decir, creo que aún tengo algo por ahí.

- No te preocupes por eso, el patrón proveerá. Está ansioso por cazar a esos tipos y no reparará en gastos.

- Me muero porque nos veamos y cuentes todos los detalles.

- Pronto. Ha sido un placer hablar contigo, Beatrice.

- El placer es mío. La verdad es que toda esa porquería de los viajes en autocar y la gimnasia para la tercera edad me empezaba a matar del asco. Has sido mi salvación. Nos vemos, jefazo.

- Hasta entonces.