Capítulo 38: La verdadera cara de Alicia

Yumi golpeó nerviosa la puerta del dormitorio de Ulrich. Este abrió la puerta, y al ver que estaba muy pálida, la dejó entrar en el acto.

—Yumi... ¿te ocurre algo? Traes mala cara...

—No...bueno yo... —entré y se senté en la cama de Ulrich con la mirada perdida—, he escuchado algo...

El chico cerré la puerta y se sentó a su lado, preocupado.

—¿Era algo malo? ¿Es que nos han pillado? —preguntó con miedo.

—No. En realidad... mi hermano estaba hablando con un amigo suyo y bueno...supongo que está en edad de experimentar. ¡Pero nunca imagine eso!

—¡¿El qué no imaginabas?! —la tensión estaba poniendo a Ulrich nervioso.

—¡Mi hermano le sugirió a su amigo Johnny la idea de que probasen las felaciones!

— … —Ulrich tardó unos segundos en reaccionar—. Y con probar las felaciones se referían a que...

—¡EXACTAMENTE!

—¡ENTRE ELLOS!

Yumi asintió con la cabeza. Ulrich trató de contener la risa. Le parecía gracioso aquello, pero no quería ofender a su novia.

—¿Y no se han dado cuenta de que les oías, ni has querido entrar a detenerles...?

—¡Yo lo único que quería era salir de allí!

—No me extraña —dijo él, y la abrazó—. Pero es... raro, ¿no? Digo, tu hermano estaba coladito por Milly...

—Eso pensaba yo...— musitó.

—Vaya, vaya con el hermanito... ¿y vas a hablar con él, dejar correr el asunto...? Que igual ni lo han hecho...

—¡No se que hacer! —protestó.

—Vale, vale, cálmate —dijo Ulrich—. Intentemos olvidarlo. Si no vuelves a oír nada así, no te preocupes, ¿de acuerdo? Son cosas de... preadolescentes.

Yumi se dejó consolar por Ulrich. La verdad, su intención inicial había sido ir a verle para tener un rato de "intimidad", pero al escuchar aquello se le habían pasado las ganas. Afortunadamente para ella, Ulrich no la quería solamente para el sexo. Se abrazó a él. En ese momento, volvieron a llamar a la puerta. Era Alicia.

—Buenas tardes —saludó.

—Hola —respondió Yumi.

—¿Ocurre algo? —preguntó Ulrich.

—Estoy buscando a Carlos... no estaba en su cuarto, y se había dejado el teléfono... he preguntado también a Jeremy y no sabe nada...

—Pues no está aquí...

—Vaya... pues nada, os dejo, a ver si le veo.

Salió de allí y caminó deprisa por el pasillo. ¿Dónde se habría metido ese muchacho? Ni que Kadic fuera una academia tan grande para que se hubiera perdido. Se cruzó con Milly y Tamiya, y siguió su camino hasta que escuchó una voz tras ella.

—¡Vaya culito!

Se giró para soltarle cuatro groserías a quien había dicho eso, pero se topó con que había sido Odd. Este le sonrió y se puso a su lado.

—¿Dónde vas con esas prisas?

—Buscaba a Carlos.

Odd se ofreció para ayudarla a buscar. Caminaron durante varios minutos, pero Odd tuvo una extraña sensación todo el camino. Finalmente, se dio cuenta de que sus temores eran ciertos: Milly y Tamiya les estaban siguiendo. Se puso en tensión. ¿Pero qué pretendían? Le daba igual. Hizo una señal a Alicia.

—Cuando te diga tres, corre. Una, dos...

Al grito de "¡tres!" la tomó de la mano y corrió con ella. Milly y Tamiya maldijeron en alto y se propusieron perseguirles. Necesitaban pruebas. Corrieron tras ellos hasta el gimnasio. A Tamiya se le iluminó la cara. ¡Les tenían acorralados! Entraron dentro...

Pero cuando lo hicieron, Odd y Alicia habían desaparecido. ¡Imposible! Miraron por todas partes, pero parecía que se los había tragado la Tierra. Muy enfadadas, se fueron.

Poco podían imaginarse que Alicia y Odd se habían colado en el almacén, y las miraban aguantándose la risa desde allí, ya que por lo general, aquella puerta estaba cerrada. Pero Odd se había hecho con una copia de la llave un tiempo atrás. Fue cuando se fueron las niñas cuando se dieron cuenta de que el chico estaba situado tras ella, en perfecto contacto con su trasero, y sujetándole las caderas. Se apartó de inmediato, y le hizo un gesto de disculpa.

—Tranquilo, no pasa nada —dijo ella, tímidamente.

—No me puedo creer que nos hayan perseguido... —comentó Odd—. Esto empieza a ser peligroso. ¿Qué tramarán?

—Ni idea... —respondió Alicia. Se sentía extraña por dentro. Aquel contacto imprevisto le había producido mucho calor.

—Hablaremos con los demás luego... ¿te pasa algo? —le preguntó.

Como respuesta recibió un tímido beso de la chica. El la rodeó con los brazos.

—Vaya, ¿quién lo iba a decir? ¿Soltándote un poco la melena? —preguntó él. Deseó no haberlo hecho, porque ahora ella parecía preocupada—. Eh, tranquila.

—Lo sé, es que... no es lo habitual... pero este sitio me ha dado mucho morbo... —dijo, totalmente colorada.

—Creo que podemos hacer algo para arreglar eso...

La chica asintió y se quitó la camiseta sin pensárselo. Respiró hondo. Odd la miró con aprobación. La chica engañaba con ropa, ahora estaba mucho mejor. Se quitó el su ropa también, para quedar en igualdad de condiciones.

Alicia se mordió el labio. Era una mezcla de nervios y deseo lo que sentía en ese momento. Iba a ser la segunda vez que tendría sexo con alguien que no fuera Carlos. Pero esa vez iba a ser diferente... estaba más convencida, las chicas ya la habían ayudado a abrirse.

Odd se adelantó un poco, y la desabrochó la falda. Dejó que cayera, y la acarició las piernas y las caderas. Ella se dejó hacer, mientras sus manos se entretenían desabrochándole la bragueta. Se sorprendió al comprobar que el "bulto" de Odd ya se hallaba preparado. Se tumbaron en el suelo por comodidad. El chico se liberó de su bóxer, y cuando lo apartó a un lado, Alicia se tumbó de lado y se llevó su erección a la boca.

Él dio un respingo, ya que aquello había sido demasiado rápido e inesperado. Jadeó. Se notaba que la chica estaba nerviosa, pero que no era la primera vez que lo hacía. Y además, le ponía empeño. Por la posición de la chica, pudo estirar su mano hasta las braguitas de Alicia. Se las bajó un poco, lo suficiente para poder acariciar su sexo con los dedos. Ella pareció no inmutarse hasta que se los introdujo, momento en que tuvo que detenerse un momento, suspirando.

Sonrió ante la reacción de la chica, y prosiguieron aquel juego durante varios minutos hasta que optaron por seguir. Ella gateó hasta quedar encima suya, y el dirigió su miembro a la intimidad de la chica, penetrándola despacio. Alicia dejó escapar un gemido. Él la sostuvo por las caderas, y ella empezó a moverse hacia arriba y abajo. Apoyó las manos sobre los hombros del chico. Aquello estaba genial.

Se movieron al unísono durante un rato muy largo, hasta que sentían que iban a terminar. Alicia, por instinto, no se detuvo, movió su cuerpo hasta que alcanzó el orgasmo y un momento después, sentía los fluidos del chico dentro de ella. Se paró finalmente, aunque no se movieron de la posición hasta que se encontraban en condiciones de moverse.

—¿Qué tal? —preguntó Odd.

—Genial —respondió ella, con una sonrisa—. ¿Y cómo crees que he estado?

—Increíble —afirmó él—. De sobresaliente.

Rieron y se pusieron en pie. Ya vestidos, se aseguraron de que no habría nadie, y salieron de allí. Volvieron a comprobarlo al salir del gimnasio, y mientras se encaminaban al Kadic, Odd recibió un mensaje.

—Es Sam. Que si me apetece un cine. Pues sí. ¿Te apuntas? —le ofreció a Alicia.

—No, gracias... con este... descanso, se me había olvidado buscar a...

—¡Oh, cierto! Bueno, pues si le encuentras y os apetece, sabéis donde estamos.

Estuvo tentado de despedirse de ella con un beso, pero se dio cuenta de que Milly y Tamiya pasaba por allí. Malditas crías... Se despidió finalmente con un gesto de mano y salió corriendo al encuentro de Sam.

Alicia subió las escaleras, dispuesta a volver a buscar a Carlos en su habitación. Quizá hubiera regresado. Y mientras, pensaba en el buen momento que acababa de tener. Tenía que ser sincera con ella misma: aún estaba un poco resentida con su novio por el sexo liberal... pero después de aquello, no podía engañarse. Le gustaba aquello. Desde que había estado con las chicas el fin de semana anterior...

—¡William! —le llamó al ver que el chico estaba llamando al dormitorio de Carlos.

—¡Alicia! —respondió este—. ¿Sabes donde se encuentra tu novio? Me dijo que me dejaría un CD de Extremoduro, pero no responde...

—Lleva toda la tarde ilocalizable... —respondió ella, que empezaba a preocuparse.

Pero la preocupación pareció desaparecerse de su mente cuando William la ofreció esperar en su habitación. Antes de darse cuenta, el chico la había atrapado entre sus brazos y la tenía sobre la cama. Pero no estaba siendo bruto. La desnudó con cuidado, y ella disfrutó dejarse hacer.

Observó con detenimiento el cuerpo de William, sin darse cuenta de que en ese momento la estaba bajando las braguitas. Sólo lo notó cuando la lengua del chico empezó a lamer su intimidad. Increíble... Mientras lo hacía, William empezó a desabrocharse el pantalón. No sabía cómo había tenido aquel arrebato, pero le daba igual.

Contempló a la chica tendida en la cama, mirándole ansiosa por continuar. Sonrió, y lentamente, le introdujo su miembro. Sintió un escalofrío al sentir el gemido de la chica, y empezó a penetrarla. Suavemente al principio, el ritmo no tardó en crecer. Lujuria era aquello. Alicia sintió que su cabeza daba vueltas al alcanzar el segundo orgasmo de aquel día. Pero se sentía genial. Quizá aquella faceta llevaba tiempo dentro de ella intentando salir. Su verdadera cara...

Se despidió del chico un rato después, y optó por volver a su habitación. Ya encontraría a Carlos a la hora de cenar. Entró en su dormitorio, y...

Cual fue su sorpresa al toparse a su novio encima de su cama, dormido, y totalmente desnudo. Se apresuró en cerrar la puerta, y luego le despertó. El chico tardó un par de minutos en desperezarse.

—¡Llevo toda la tarde buscándote! —protestó ella.

—Y yo había venido aquí para que fuéramos a dar una vuelta —respondió él—. Decidí esperarte, pero no llegabas.

—Estaba... ocupada —respondió ella.

—¿Con alguien?

—Sí, bueno... con Odd... y hace un momento, con William —respondió ella, como si temiera la reacción de Carlos.

—Ah, bien. ¿Y están a mi altura? —bromeó él—. No te preocupes. Llegó Sam hace un par de horas y... aprovechamos el tiempo. Luego me dijo algo del cine, pero preferí quedarme... y me quedé dormido.

Ambos rieron. Luego, se vistió y salieron a dar un paseo breve antes de la cena. La chica aprovechó para contarle el problema que habían tenido con Milly y Tamiya, pero Carlos optó por no darle importancia en ese momento. Justo pasaban por delante de las reporteras, que les miraron con una mezcla de incredulidad y sospecha.

—Tenías tú razón, Tamiya —dijo Milly—. Ese grupo trama algo.

—Y nos vamos a enterar —aseguró Tamiya. Por muy pequeñas que fueran, no estaban dispuestas a consentirles ni una más.


Domingo de capítulo. Como todos xD. Y eso que el séptimo día se inventó para descansar. Voy a responderos ahora, y luego haré los comentarios.

Alejito480: Fue difícil escribir tanto lemmon xD Pero espero que el resultado fuera positivo. ¿El qué estaría genial con Milly? Y ese capítulo era especial para que no se controlaran xD Cuando pueda echaré un vistazo a ese fic tuyo ;)

Usuario865: Aunque las uniera y fueran los tres de la misma edad... seguiría habiendo diferencia con el resto, ¿no? Y tranquilo, que ese deseo se hará realidad. ¿No ves que soy un genio? :P

Spencer Chamberlain: En respuesta a tus dos reviews, no creo que a Sissi le interese alguien tan joven como Hiroki xD Pero ya he pensado alguien para ella e.e ¿Qué crees de Milly y Tamiya, que no lo entendí? Y sí, es normal que te guste más lo de las chicas xD La charla de los chicos fue por meter algo más acerca de ellos.

Moon-9215: Pues ya os daré más detalles cuando no sea un SPOILER de los próximos capítulos. Por cierto, llevo SEMANAS insinuando que Odd quiere con Ulrich xD Es una obsesión que tiene el pobre.

carlosjim04: Me alegra que te haya gustado ;)

lalo101097: Cada cual con sus gustos, yo lo respeto. Quizá no estuvo tan emocionante como dices, pero era lo mejor que se me ocurría, ya que Sissi había estado un poco desaprovechada. La declaración de Tamiya demuestra que las niñas no son tontas xD

Y ahora, detalles. Creo que la trama con Milly y Tamiya terminará en... 5 ó 6 capítulos. No habrá tanto lemmon en los capítulos para que se asiente mejor la historia, o quizá los haga un poco más largos, pero tampoco puede alargarse hasta el infinito. En cualquier caso, espero que os guste seguirlo, y también la resolución que he pensado.

Pero ojo, ese no será el final del fic. Tengo una pequeña trama lista para el verano, y por supuesto, la continuación en la segunda parte, de la cual aún no os puedo dar muchos detalles. Pero no seáis impacientes.

También, pregunta que os quiero hacer. Habéis visto lo que Yumi hablaba con Ulrich. ¿Queréis que cuente uno de esos "encuentros" de Hiroki con su amigo Johnny? SI es así, decídmelo en las reviews. Sobre eso también decidiré cuándo poner algo de Milly con Tamiya.

Y en vista de que me estoy enrollando más de lo habitual, sólo me queda despedirme, desearos una buena semana, y avisaros que habrá nuevo capítulo el domingo que viene. Lemon rules!