Rusia, una vez despierto y meado decide afeitarse primero por que lleva dos días sin hacerlo y ahora si empieza a parecer un pirata/abuelo, cuando levanta la barbilla y se mira el cuello... levanta las cejas con la marca que tiene
Estados Unidos, que sorprendentemente se acaba de despertar en uno de esos días en que a uno le cuesta uno y la mitad del otro levantarse, entra al baño, completamente despeinado y zombie.
—¡Tengo una... cosa! ¡Estoy enfermo! —suelta Rusia un poco nerviosito pero América le ignora completamente sacando a florida y empezando a mear, cerrando los ojos.
Así que el ruso se acerca más al espejo, preocupado y se pasa los dedos por encima y como le duele un poco, decide irse a preguntarle a su hermana mayor que todo lo sabe.
—Ukraina! Ukraina!
Estados Unidos sigue medio dormido en el baño. Rusia sale dejándole ahí.
Ucrania se ha bañado antes que Rusia como todas las mañanas y se está vistiendo en su cuarto con parsimonia
—Ukraina! Ukraina! —sigue exclamando Rusia agobiado mientras se va al cuarto de su hermana y entra sin llamar—. ¡Tengo una cosa!
Gracias a dios no lleva a nadie más, porque Ucrania está bastante desnuda de la cintura para arriba, pero como al parecer es un asunto propio de los soviéticos se gira a su hermano, preocupada.
—¿Qué ha pasado, malaya Rossiya? ¿No se grabó mi novela? —pregunta con esa cara de tragedia característica.
Rusia casi ni nota la desnudez, por que es su hermana y además está agobiadillo, se nota por que se mueve cambiando el peso de pie de un lado a otro.
—Net, net, la dejé ayer, ¡pero tengo una cosa! creo que estoy enfermo, mira —levanta la barbilla.
Ucrania levanta las cejas y se le acerca a mirarlo, no muy segura. Entrecierra los ojos y le pasa un dedo por encima.
Rusia traga saliva cuando le pasa los dedos por que tiene las manos frías y le duele un poquito.
—Parece como si te hubieras... golpeado con algo —hace notar—, aunque es un lugar extraño para golpearse. ¿Has estado jugando cosas raras?
—No recuerdo haberme golpeado, ayer no lo tenía —se lleva las manos al cuello.
—Quizás deberíamos ponerle un emplasto —sentencia—, uno de mostaza con árnica.
—Ah, no me gusta —vuelve a moverse cambiando el peso de pie, nervioso.
—Ya sé que no te gusta, pero creo que funcionará... sabes que funciona para la fiebre.
—Y no puedo afeitarme, ayer no lo tenía, no recuerdo haberme golpeado —repite a ver si puede evitarlo.
—Eso es lo extraño —se acerca a mirarlo otra vez —, ¿te duele?
—Da, cuando lo tocas un poco.
—Hay que ponerle un emplasto.
—No me gusta —repite.
—Ya sé que no te gusta, pero sabes bien que sirve para los golpes —razona suavemente.
—Pero no recuerdo haberme golpeado —por dios que alguien venga a sacarlos del bucle—. Ayer no lo tenía
—Ya, ya lo sé... pero parece un golpe y no podemos dejarte así, ¿qué tal que se te hace más grande?
—Pero si es un golpe no se hara más grande... no se siente como un golpe —responde.
—¡Pero ayer no lo tenías!
—No recuerdo haberme golpeado —insiste
—Entonces es otra cosa. Aun así el emplasto parece ser la mejor opción —lo toma suavemente del brazo.
—No me gusta —vuelve a protestar dejándose tomar del brazo.
—Ya sé que no te gusta, malaya Rossiya... pero tienes que mejorar para seguir siendo fuerte y valerte por ti mismo. No puedes hacer eso si estás enfermo —indica soltándole un poco el brazo para ponerse su bata (por el bien de todos), antes de volverle a tomar del brazo y salir hacia la cocina.
—Pero es que no recuerdo haberme golpeado y ayer no lo tenía —insiste siguiéndola arrastrando un poco los pies.
—Quizás salió de adentro... pudo ser algo que comieras —propone.
—Ah! comí en casa de Angliya —asiente horrorizado. (Inglaterra muestra a un dedo a todo el mundo desde donde sea que está).
—Ohhhh! Eso puede ser. Aunque nunca he visto que salga algo así por comer algo descompuesto.
—¿Y si estoy envenenado? —se lleva las manos al cuello desconsolado otra vez.
—Net. Nunca has estado envenenado. Una vez cuando eras pequeño te tomaste un bote de cicuta y sólo te dio diarrea.
—Tampoco me ha dado diarrea —responde pensando.
—Entonces no debe ser eso. Quizás pueda ser un piquete de algun insecto... —valora bajando las escaleras.
—¿En el cuello? pero si siempre llevo la bufanda... llevaba una rara en casa de Angliya —la sigue.
—Quizás se metió dentro de la bufanda extraña —indica entrando a la cocina en donde Estados Unidos (OH, sí... América ha salido del baño, y como tiene hambre, ha bajado a la cocina por comida... lo siento, es uno de ESOS días en que América está zombie), está sentado comiendo un plato de lo que parece ser un ASQUEROSO cereal de esos de fibra que es (para acabarla de joder), de Bielorrusia, aún con cara de dormido.
Letonia, por que Lituania se ha ido antes al hospital, está con él ayudándole a buscar las cosas y preparándose su propio desayuno.
El americano está aún en piloto automático, así que sólo le sonríe a Rusia cuando entra a la cocina, sin decir más, mientras Ucrania se va directamente al refrigerador a sacar la mostaza.
—Pero es que no me gusta —insiste Rusia al ver a qué va su hermana.
—Lo siento, malaya Rossiya—se encoge de hombros abriendo su parte de la alacena y sacando un ramo de Árnica que estoy segura ha usado veces en diversos golpes que han ocurrido en la casa. En menos de cinco segundos ya tiene medio bote de mostaza y las hierbas en un morterito.
—Pero es que ayer no lo tenía y no recuerdo haberme golpeado —repite sentándose junto a Estados Unidos, pasándose de nuevo las manos por el cuello.
—¿Qué es lo que no te gusta? —pregunta América mascando su cereal —. Este cereal es una mierda.
Ucrania se acerca a Rusia y le acaricia el pelo hacia atrás, empujándole la cabeza para que le muestre el cuello.
—Los emplastos. Es de Belarus, ella lo come con miel —comenta Rusia para Estados Unidos dejándole hacer a Ucrania sin prestarle mucha atención.
—Pues es horrendo, es como comer cartón, pero me dijo él —señala a Letonia —, que no tenían otro cereal. ¿Tú no comes cereal? —pregunta mientras le mira el chupetón en el cuello un segundo antes de que Ucrania le ponga una capa de una pulgada de espesor encima del moretoncito.
—Niet, a mi me gustan las galletas —responde apretando los ojos por que no le gusta el olor, la textura del emplasto ni el calor que provoca.
Estados Unidos frunce el ceño y parpadea sin entender lo que hacen.
—Eso es para las hamburguers... —comenta descolocadísimo.
—¿Las hamburguesas se golpean? —pregunta Rusia sin entender ese comentario.
Letonia les mira de reojo mientras sigue haciendo quién sabe qué además de temblar buscando como desaparecer
—¿Vas a chuparle el cuello como yo? —pregunta Estados Unidos a Ucrania, realmente... pero REALMENTE descolocado. Ucrania niega con la cabeza.
—Malaya Rossiya está enfermo y no puede jugar —sentencia acariciándole el pelo al ruso.
—No me gusta, ¿cuánto rato más tiene que estar? —pregunta Rusia y eso que se lo acaban de poner.
—Media hora. Luego pondremos otro más tarde —explica Ucrania.
—No entiendo qué es lo que hacen —Estados Unidos se acerca a Rusia y le mira la mostaza en el cuello.
—Ah, pero hoy vamos a Rim —Rusia mira a Ucrania suplicante.
—¡No estoy segura de que puedas ir! Hay que ver si se quita. Lo dejaremos cuarenta minutos entonces.
—Ah, ¿ya pasan cuarenta minutos? —pregunta apretando los ojos, impaciente.
—No entiendo qué hacen —indica el americano otra vez, acercándose al cuello de Rusia y olisqueando un poco.
—Net, han pasado tres.
—Ah... los minutos son más lentos, no me gustan los emplastos —insiste Rusia—. Tengo una cosa en el cuello —le explica a Estados Unidos—. Ayer no la tenía y no recuerdo haberme golpeado.
—¿Una cosa? ¿Qué cosa? —pregunta y sonríe—. Hueles a hamburguesa
—No lo sé, una cosa, una mancha que duele pero no se siente como un golpe —sigue—. ¿Ya pasan cuarenta minutos?
—Net. Han pasado cinco —Ucrania tan ancha, está leyendo una revista mientras le detiene a Rusia la cabeza hacia atrás. Estados Unidos pone su plato de cereal en la mesa y se acerca a Rusia.
—¿Y por qué está preparada como hamburguesa extraña? —pregunta el americano inclinando la cabeza. Rusia intenta relajarse mientras el olor de mostaza le agobia.
—Es para los golpes, pero no recuerdo... ¿me has golpeado durmiendo? —le pregunta al americano.
—Eh? Nah... —levanta un dedo y se lo hunde en la mostaza intentando ver lo que tiene en la piel. Ucrania le da un manazo en el dorso de la mano, no con mucha fuerza, pero si con bastante tino, América quita la mano removiendo la mitad de la mostaza, embarrando a Rusia y echando una poca de la mostaza en el piso.
—Oyeeee! —protesta él mirando a la chica con el ceño fruncido.
—No te metas con el emplasto que si no, no funciona... habrá que volver a empezar —sentencia Ucrania tomando el morterito de la mesa.
—Ah! net! ahora que ya acabábamos —protesta Rusia.
La chica le suelta la cabeza a Rusia para poder remover un poco la mezcla y Estados Unidos le mira el cuello e inclina la cabeza otra vez. Parpadea
El ruso baja la cabeza haciendo un desastre con lo que tiene puesto, quita un poco y se lo come.
—Wait, wait, wait... déjame ver... —pide el americano, tomándole de la barbilla un poco salvajemente y haciendo que levante la cabeza. Le mira el cuello unos instantes cuando le deja... y luego suelta una carcajada.
Rusia parpadea mirándole.
—¿Es este el problema? —pregunta poniéndole un dedo encima
—Da.
Estados Unidos se sonroja un poquito y le mira sonriendo.
—¿Te está dejando como hamburguesa por el hickie? —se ríe un poco.
—¿Jiqui?
Estados Unidos le mira a los ojos y luego mira a Ucrania, que está levantando una ceja sin entender nada.
—¡Pero si usas la bufanda! —sonríe volviéndose a mirar a Rusia.
—Por eso digo que no me puede picar un bicho y no estoy envenenado con la comida de Angliya por que no tengo diarrea —explica sin hacer mucho sentido.
—Eeeh?
—Echa la cabeza hacia atrás, seguro va a mejorar ahora... —ordena Ucrania poniéndole una mano en la frente.
Rusia hace caso a Ucrania mirando a Estados Unidos.
—No me gustan los emplastos —insiste, por si alguien no se ha enterado.
—No va a quitarse con eso, es estúpido —el sincerote americano.
—¿Por qué no? —vuelve a subir la cabeza, su héroe que ha ido a rescatarle (WTF con esos pensamientos)
—No es estúpido, el emplaste lo suele quitar todo.
—No te va a quitar eso... pero... ¿por qué te avergüenza? —pregunta inclinando la cabeza y mirándole a los ojos.
—¿Avergonzarme? —levanta las cejas por que no le ha avergonzado ni por un segundo. Estados Unidos sonríe de lado.
—I think it's sexy... es... como una marca de que eres mío.
—¿Tuyo? ¿Tú me lo hiciste? —inclina la cabeza.
—Pues claaaaro.
—¡Anda! ¿Con qué se lo hiciste? —pregunta Ucrania.
—¿Cuándo? Has dicho que no me golpeaste...
—Ehh...— se sonroja un poquito mirando a Ucrania de reojo. Ella inclina la cabeza y se agacha un poco para verle el cuello a Rusia.
—No... no te pegué commie... fue... —se acerca un poco y vacila, y mira a Ucrania, y luego a Rusia... se acerca un poco más.
Rusia mira a Estados Unidos esperando que le explique, quien se acerca más aún abriendo los labios y pegándose al cuello del Ruso.
Así que Rusia, que aun no entiende del todo lo que hace, pero tampoco es como que le moleste, gira un poco la cabeza para dejarle llegar mejor y seguro ahora aun sabe a mostaza
Ah, seguro... América le lame un poco y sonríe absorbiendo un poco no en el mismo lugar que ayer, sino al lado.
—Creo que deberíamos de resolver el asunto del cuello antes de que hagan el amor —sentencia Ucrania que ha visto muchas novelas.
Letonia les mira y les maldice por que ya había conseguido empezar a dejar de tener pesadillas con el sexo del recibidor y Rusia ronronea un poco otra vez sin cortarse ni un pelo.
Estados Unidos se separa y Ucrania levanta las cejas hasta el techo.
—¡Ahora tienes otra! —sentencia preocupada.
—Ah? —Rusia mira a su hermana aun un poco descolocado y se lleva las manos al cuello.
—¡Pues claro! ¡Yo se lo hice! —el estadounidense les mira sin entender .
—¡Oh! ¡Ayer! —Rusia cae en la cuenta (por fin)
—Seeeeh... en la noche —se ríe un poco el americano pero Ucrania sigue sin entender.
—¡Entonces es como las manchas que a veces lleva Frantsiya! ¡No sabía como se hacían!
—Exactamente... ¡Se absorbe! Es fácil, mira... —otra vez lo hace y otra vez cierra los ojos y no se entera, reteniendo todo el aire y soltándolo de golpe al final.
Estados Unidos se separa al final sonriendo. Rusia se queda aun unos segundos con el cuello expuesto, los ojos cerrados y la sonrisa pintada en los labios. Ucrania levanta las cejas
—Oh... te gusta —concluye la chica y sonríe.
—Da —susurra y luego baja la cabeza y abre los ojos parpadeando un poco—. Si es una mancha como las de Frantsiya no necesito un emplasto. No estoy enfermo.
—Claro que no estás enfermo —Estados Unidos se ríe.
Rusia sonríe mirándole.
—Eres un exagerado... mira que pedir un empaste para una love bite —Oh, sí.. así se llaman también.
—¿Mordisco de amor? Yo no sabía lo que era —se defiende y Estados Unidos se ríe.
—Y pensaste que morirías.
—Pues... —se lo piensa—. Net, pero no quería ir al medico, no me gusta.
—Yo también lo odio... aunque me gusta que te den paleta.
—A mi no me dan de eso.
—¿No te dan paleta?
Rusia niega con la cabeza
—Ohh... que triste.
—La pediré si voy otra vez —decide levantándose—. Entonces voy a afeitarme.
—Yo tengo que ducharme... —indica Estados Unidos comiéndose lo que le falta del cereal.
—Antes ve si se grabó mi programa —pide Ucrania un poco decepcionada de no hacer el emplasto.
Rusia mira a Estados Unidos y luego a Ucrania un poco desconsolado, finalmente suspira por que su hermana le ha ayudado, así que decide ir a ayudarla a ella, se dirige al salón.
Ucrania le sigue mientras América deja su plato sucio enla mesa (perdonen, de verdad.. a el le hacen TODO en casa) y se va detrás de Rusia y Ucrania el muy chismoso.
Rusia se sienta en el suelo ahí donde dejaron las mantas y el juego de consola todo montado sin recoger nada, lo aparta un poco y pone el VHS a ver si se ve.
Ucrania se sienta en el sillón con parsimonia mirando la tele y Rusia pone en marcha la novela, sonriendo.
—Oh! —la chica sonríe—, ¡que bueno! Eduardo Rubén estaba a punto de decirle a Rossana Iraí que la amaba. Siéntate aquí conmigo a verla un poquito —mira a Rusia.
—Pero es que yo no sé quien es Eduardo Rubén y nunca entiendo lo que pasa y tú siempre acabas llorando y te pregunto por qué lloras y no entiendo nada de lo que dices por que tienes la nariz llena de mocos —responde mirándola.
—Vale, vale... —hace un gesto con la mano para echarles.
—Además voy a ir al baño con Soyedinennyye Shtaty que a veces se mete conmigo a la ducha para darme besos —sonríe muy contento.
—Russiaaaa! —protesta Estados Unidos sonrojándose—, ¡no me meto a la ducha a darte besos!
—Sí lo haces —se vuelve a él igual de feliz por que se ha quedado ahí con ellos en vez de subir él solo y se levanta.
—No, me meto contigo porque tú no sabes eso de que la gente usa el baño sola... y te acabas el agua caliente si no y yo me congelo —le abraza de los hombros colgándosele un poco.
—Bueno, pero me das besos igual —se encoge de hombros yendo a las escaleras
—Yes... —se gira y le da uno en los labios, un poco bestia.
Rusia se queda un poco pasmado por que no lo esperaba y el americano se ríe.
—Besos de cereal asqueroso de tu sister
—Yo no he comido —sonríe llegando al baño.
—Nah, pero yo sí... son asquerosos —se quita la camiseta de pingüinos y se baja los pantalones con una tranquilidad pasmosa.
Rusia vuelve a mirarse el cuello en el espejo y le mira a traves de él. Estados Unidos termina de desnudarse y va a la ducha, abriéndola.
El ruso sigue mirándole de esa manera incomodante... con una mano en su cuello, el que está ignorando ahora mismo ¿hablabas de embobamiento? Unos segundos más tarde América se gira, sintiendo la pesada mirada del ruso.
—What? —pregunta cubriéndose un poco las regiones vitales y lo que hace Rusia es reseguirle leeentamente de arriba a bajo y luego de abajo arriba, sonriendo.
El estadounidense se sonroja.
—Eh? —pregunta el ruso, por que le ha parecido que ha dicho algo, no tiene idea de qué.
—Esa forma que tienes de verme es...
Rusia le mira a los ojos e inclina la cabeza.
—¿Estás avergonzado? —pregunta al notarle todo sonrojado.
—Es que me ves como... si fueras a comerme o algo así —sonríe un poco bobamente.
—¿A... comerte? —parpadea y le mira de nuevo planteándoselo ahora... y sonrojándose él mismo por que eso está mal.
—Nooooo, no vas a comerme —frunce el ceño un poco al ver que se sonroja porque más o menos a aprendido con que se sonroja. Se le acerca—, es... me miras muy intensamente. ¿Te gusto?
—Da —le mira a los ojos.
Estados Unidos se ríe un poquito... claro, bobamente, levanta los brazos y hace fuerza para que se le marquen un poco los músculos.
Rusia sonríe y le pone una mano en el pecho acariciándole hacia el brazo porovcando que se le ponga la piel de gallina por donde le toca.
—Ehh... —traga saliva mirándole un poco más sonrojado. Rusia levanta la vista para mirarle a los ojos, dejando la mano sobre su brazo
Estados Unidos le sonríe apretando un poco más el brazo para verse más musculoso aun. Mete la pancita además.
Al sentir que tensa el músculo vuelve a llevar los ojos al brazo apretando un poco con los dedos y el chico se ríe porque le hace cosquillas.
Rusia e mira inclinando la cabeza sin entender la risa y vuelve a apretar un poco. El americano se ríe otra vez bajando el brazo.
—Commieee.
—¿Qué pasa? ¿es divertido? —pregunta sin entender.
—Me haces cosquillas.
—Oh! —entiende y aparta la mano. Vacila y se agobia un poco sin saber si es o no bueno.
Estados Unidos sonríe un poco y Rusia parpadea aun sin saber qué hacer, con la mano en alto.
—¿Eso está... mal? —pregunta inseguro.
—Nah, sólo que yo pego cuando me hacen cosquillas porque me dan muchas cosquillas...
—Ah —sonríe calmándose—. A mi me gusta tocarte —decide por su cuenta y riesgo
—¿Ah, sí? —pregunta levantando los brazos y empezando a desabotonarle el pijama.
—Pues a mi me gusta que me toques aunque estés frío siempre.
Baja la vista mirando las manos desabotonándole y nota a Florida que debe estar ahí no demasiado feliz, ni demasiado triste, así que sonríe y le mete la mano encima.
Estados Unidos levanta las cejas y se detiene, mirando a Rusia a la cara. Se hace un poquito hacia atrás por reflejo.
—Ahí es donde más me gusta tocarte —sentencia.
Estados Unidos se sonroja bastante.
—Siempre haces unos ruiditos que son... sexuales y me excitan
—Ok, ok... shut up —susurra rojo como tomate, acercándose a él y besándole en los labios.
Rusia le devuelve el beso tranquilamente, pero contento de que se haya sonrojado, pensando que quizás lo que le hace sonrojar es que le diga esas cosas que le gustan. (Ya, claro... nada que ver con que las cosas que le dices que te gustan son... vergonzosas)
América se separa de él y le baja un poquito los pantalones. Rusia le mira y a este paso van a llegar a Roma al medio día.
—You wanna... wanna? —susurra sin hacer mucho sentido.
—¿Querer qué?
—Ehh... pues... eso —sonríe y Rusia debe notar que Florida es posible que esté un poco menos triste y decaída que hace rato.
—¿Qué es eso? —se le acerca más por que si que quiere pero no sabe de qué habla.
Estados Unidos le baja más los pantalones hasta que consigue que se le caigan al suelo, poniéndole las manos en el culo y apretando.
Rusia le hunde la nariz en el cuello bajo la oreja y luego sube los labios hasta el lóbulo donde yo diría que ya tiene ahí una heridita medio cerrada que puede abrir... o si no, le hace una. Debe tener una... sempiterna heridita ahí y en el labio.
—Mmmmmm —es lo más que consigue hacer, mientras sigue magreándole el culo con alegría. Kamchatka presenta armas, listas y preparadas para el combate, mi general.
Pues me parece que en este momento ya está en una batalla más o menos decente contra Florida.
Rusia baja las manos por los muslos de Estados Unidos, dispuesto a levantarle contra los lavamanos y hacerle agradecer que solo se vaya a sentar en sillas acolchadas hoy.
América le abraza del cuello y salta, abrazándole de la cadera con las piernas... y sólo Rusia es capaz de cargar a Mr. United States después de que da uno de esos saltos.
El soviético consigue además arreglar el asunto de la perdida de equilibrio, llevando un pie hacia atrás, elegantemente, mientras le sujeta del culo y le besa, por cierto.
El americano ni se entera de la elegancia, respondiéndole el beso de manera un poco demasiado... pues... impetuosa. Con ganas pues, medio bestia y medio torpe. Es decir, como siempre.
Y no entiendo la obsesión con hacer esto de pie todas las veces... Letonia que había ido a ver si ya habían acabado para lavarse los dientes y acaba de salir corriendo, tampoco.
El lavamanos, además, protesta por el peso de América y a nadie le importa, pobre lavamanos
Los lectores deben estarse preguntando por qué estamos comentando sobre el lavamanos... bien, esa tiene una explicación clara en relación a evitar el trauma que puede traer si les comentamos sobre que Rusia deja de besarle y le pide MUY seriamente y con voz ronca, al oído, que le de otro mordisco de amor.
Y el joven accede, desde luego, atrayéndole hacia él y mordisqueándole un poco justo debajo de la oreja, mientras hace toda esa serie de ruiditos que tanto le gustan a Rusia quien tiembla, acabando con el asunto cuando el americano está ahí en su cuello.
Hay algo de atractivo en que Rusia tiemble, al parecer... puesto que Estados Unidos le sigue instantes después.
El soviético sigue abrazándole con fuerza por unos instantes en los que duran el clásico grito de "Amerika" seguido de algunos "Amerika" más cada uno un poco más silencioso que el anterior, hasta que solo mueve los labios sin emitir sonido.
—I... I... I really really, REALLY love when you... —toma aire y le abraza, temblando un poco aún con las rodillas de gelatina, nada que importe demasiado cuando Rusia está sosteniéndote— when you call me America like that.
Yo creo que Rusia debe tener las piernas y los brazos dormidos, mientras sigue intentando recobrar el ritmo cardiaco y respiratorio normal.
Estados Unidos sigue resoplando mientras le acaricia lentamente la espalda a Rusia. Al final, Rusia se separa un poco para mirarle y sonríe
—I love you, fucking commie —sentencia América de manera directa y clara.
—Y yo a ti, estar contigo es súper divertido —responde sinceramente.
Todos nos golpeamos la cabeza y hacemos los ojos en blanco.
Estados Unidos sonríe como respuesta levantando una mano y picándole la mejilla.
—Ahora voy a ducharme —decide el mayor separándose y dirigiéndose adentro.
América se queda unos instantes más sobre el lavabo, echando la cabeza hacia atrás y cerrando los ojos, sonriendo idiota. Rusia enciende el agua y empieza a lavarse tranquilamente y silba una cancioncita de rock.
El americano estira las piernas, completamente satisfecho, pensando que Rusia es BUEEEEEEEENO haciendo esto, mientras suelta un "wow!" antes de pasarse las manos por el pelo, quitarse las gafas y meterse a la ducha donde Rusia está bailando con los ojos cerrados y la cabeza llena de jabon, lo que sea que está silbando.
América le sonríe recargándose en la pared de la regadera, mirándole pero Rusia no se entera por que sigue con los ojos cerrados para que no le entre jabón moviendo las caderas y cantando un poco en ruso.
En un momento dado abre los ojos para buscar el gel y se lo encuentra ahí, parpadea decolocado un poquito.
—Privet!
—Hey sexy... —se ríe.
—No sabía que habías entrado —sonríe
—No sabía que bailaras en la ducha con el pelo lleno de jabón —se ríe. El soviético se incomoda un poco sin saber por que.
—No estaba moviendo los pies, cuando los muevo resbalo —se los señala.
—Pues te veías muy mono bailando —le empuja un poco para mojarse el pelo, aún mirándole a los ojos y sonriendo.
Rusia sonríe mas acabándose de enjabonar sale de su lado y baila un poco más siguiendo cantado un poco, por que esta de muy buenas y le ha dicho que le gusta. Estados Unidos se ríe sin dejar de mirarle, porque... joder, es que como le gusta al bloody niño de los cojones el SHOW!
A Rusia se le pega un poco la risa, así que le toma de las manos y tira de ellas para hacerle moverse un poco. El americano se mueve de la manera más torpe y ridícula posible... haciendo unos movimientos bastante... bueno, cualquiera que haya bailado el baile de la YMCA se enterará que América no es. precisamente un dios en coreografías
Rusia niega con la cabeza riendo un poco y soltándole de las manos
Me parece que luego hace el baile del zombie y los movimientos de Michael Jackson en Thriller. (acabamos de inventarlo... debe ser algo entre los zombies de Thriller precisamente, y los movimientos de los zombies de the walking dead combinados con los de resident evil). Entiéndase, América hace el idiota un rato, sin ningún tipo de vergüenza.
—Net, net, ven, ven —se ríe Rusia haciéndole un gesto con la mano para que se acerque.
—Whaaaaat? —se ríe.
El ruso le pone ambas manos en las caderas y se las hace mover. América hace un movimiento extraño y le hace dar la vuelta y se le acerca por la espalda, aun con las manos en el las caderas y vuelve a guiarle con las manos y su propia pelvis.
Estados Unidos mueve las caderas esta vez de una manera mucho mejor.
—Pero esto no es el baile del zombie... no parecemos zombies, parecemos bailarines.
—No sabía que teníamos que parecer zombies —responde haciéndole a un lado para verle, el americano se mueve otra vez como zombie de manera ligeramente espeluznante, acercándose a él. Rusia le imita fijándose.
(gracias a dios, Rusia tiene como el 70% del agua potable del mundo... con la cantidad que han desperdiciado en este baño, no sé que coño les pasa hoy, parece que estén de vacaciones, Alemania los va a matar.
Y América se queda planchado contra la pared de la regadera, porque Rusia imitando a un zombie debe ser realmente escalofriante.
El mayor inclina la cabeza y le mira sin entender que ocurre.
—¡Ah! ¡tengo que salir! ¡aun no me he afeitado! —nota Rusia entonces, así que sale. Estados Unidos parpadea sorprendido y descolocado, pensando que... por cierto, él tiene también que rasurarse.
—Germaniya siempre riñe a Frantsiya si llega tarde y yo siempre estoy ahí el primero por que como voy solo no tengo nada más que hacer que ir —explica envolviéndose con la toalla y sacando sus cosas.
—Yo siempre llego tarde —indica, lo cual es MENTIRA, vamos a ser sinceros pero tiene tatuado eso en el cerebro gracias a Inglaterra.
—Pero a ti Germaniya no te riñe... Angliya te riñe.
—Yep... y además va a estar enojado por lo de la pista de hielo. Así que...
—Ah, ¡tengo las cosas en el sótano! —se acuerda repentinamente del plan mientras se pasa la cuchilla con cuidado por encima de los chupetones, ahora si observándoselos en el espejo con aire explorador.
América sale de la ducha mojándolo todo y tomando la toalla (otra vez...) de Bielorusia. Le mira de reojo.
—Ohhh! El sótano. ¡Iggy dice que es horrible!
—Angliya no ha estado ahí —le mira fijamente, serio.
—Pues... cuando pasó lo de que tú eras él y él tú, él en ti estaba ahí con la loca de tu sister.
Rusia le mira fijamente muy intensamente, sin sonreír. Estados Unidos parpadea, poniéndose un poco en guardia.
—Are you... ok?
El ruso deja las cosa de afeitarse (por suerte ya ha acabado) ahí encima, sin hacerles más caso y sin decir nada sale del baño.
—Commie? —pregunta y le sigue.
Rusia le ignora, yendo a las escaleras, empezando a bajar.
—Commie? ¿Qué pasa? —esto de que no sonría le tensa, pero el ruso sigue sin hacerle caso.
Cuando llega abajo del todo se mete al sótano, cerrando la puerta de manera pesada, pasando el cerrojo sonoramente.
—Oh... —suelta América al otro lado de la puerta un poco desconsolado.
Rusia baja al sótano a comprobar que esté todo, que no haya nada roto ni robado ni haya tocado nada, tenso de que haya entrado al lugar donde no pueden entrar.
Estados Unidos va por una de las mantas porque tiene frío y termina sentado viendo la novela con Ucrania, porque recordemos que no tiene traje.
Rusia vuelve a subir al cabo de un rato con una correa y algunas cadenas de cuero colgadas de un hombro y una bolsa colgada del otro.
América se levanta sin dejar de mirar la tele, caminando hacia la puerta del sótano en cuanto escucha que se abre.
El soviético sale y vuelve a cerrarla a su espalda con especial cuidado.
—Hey! —le saluda aun medio pendiente de la tele.
—Ya lo tengo todo.
—Oh! Awesome —sonríe—. You ok? —pregunta acercándosele.
—Da, no ha tocado nada —sonríe.
—Oh... ¿qué hay ahí abajo? —pregunta.
—Cosas mías —responde dejando la bolsa y las cadenas en el suelo junto a las escaleras para llevarselas cuando bajen.
—¿Cosas awesome? —le mira.
—Da, algunas —no le mira, nerviosito.
—¿Cosas awesome en serio? ¿Cómo cuales? —pregunta.
El ruso le mira, se sonroja un poco sonriendo y no dice nada, subiendo las escaleras, el americano le sigue corriendo un poco hasta que se va a su cuarto, sin contestar, para vestirse. No cierra la puerta al entrar.
Estados Unidos le abraza por la espalda un poco tensito en cuanto están frente al armario del ruso, quién le mira de reojo y se tensa un poco al notar su tensión.
—Necesito ropa, commie —declara sin soltarle.
—Ah, yo tengo, a lo mejor te sirve —responde calmándose al notar el cambio de tema.
—Pues de hecho eso es lo que esperaba... ¿tienes un traje? —se relaja un poco sin notarlo al ver la relajación del ruso.
—Da —abre la puerta del armario y busca algunas bolsas de plástico dónde los tiene metidos para que no se llenen de polvo.
—¿Por qué están en bolsas? —pregunta otra vez impresionado de que pasen esas cosas aquí.
—Para que no se ensucien —explica por que los trajes son bastante viejos.
—¿Se ensucien? Pero... que raro eres —mira uno y nota que está SUPER pasado de moda. Sonríe—, esto es como de la guerra fría.
—Da, ese lo llevaba cuando fui a despedir a Yuri —sonríe.
—¿A Yuri Gagarin? ¿Tienes ese traje? —se ríe un poco mirándolo—, maaan... eres como Iggy! No tiras NADA, ¡no lo puedo creer!
—Voy a ponérmelo —decide sonriente.
—Ugh, el traje del commie de cuando creía que me ganaría la carrera espacial —sonríe metiendo la cabeza y buscando un traje un poco más actual porque no es que América no esté habituado a la gente que guarda las cosas para siempre... ahem... La diferencia es que UK sí compra cosas nuevas y Rusia no compra NADA. Aquí se tiran cuando hay nuevas, el caso es que no las hay.
—¿Dónde están tus trajes nuevos?
—Estos son mis trajes nuevos —responde vistiéndose.
—Eh? ¿Estos? —pregunta tomando uno con la mano...uno de hecho terriblemente parecido al traje con él que el mismo se visitó al terminar la primera guerra mundial, en la celebración—, come on commie... ¡estos no son trajes nuevos!
—Da, se guardan en bolsas y no se ponen viejos —explica.
—But... but... ¿hace cuanto no te compras un traje? —Estados Umidos es el que se compraba camisas blancas y con tal de no lavarlas las tiraba a la basura después de una puesta... antes de que alguien pegara el grito en el cielo y viniera a lavárselas.
—Cuando se rompen los tiro y compro uno nuevo —explica—. Pero no se rompen mucho, están bien hechos —sonríe.
—Eres RAAAAAAARO —sentencia genuinamente impresionado—, ¿tienes una camisa? Corbata si traigo.
—Da, están ahí al lado —las señala y acaba de vestirse él, poniéndose la bufanda, que cubre casi todos los chupetones excepto el que le ha hecho en el baño bajo la oreja
El menor toma una y se la pone sin mucho cuidado, y remorea (de remora... si... pequeña lapita americana) también ropa interior antes de ponerse el traje con la corbata al cuello sin anudar. Se peina un poco y en menos de diez minutos ya está listo.
Rusia le mira y sonríe al verle en el traje que ha elegido y aunque los pantalones le quedan un poco largos lo llena de espalda perfecto y hasta le ciñe un poco de la cintura... pero creo que todo eso son cosas que va a notar Italia, a Rusia el idiota solo le sorprende que tengan casi la misma talla.
—Me veo súper, ¿no? —anuncia sonriendo idiotamente.
—Da, no sabía que tenías mi talla.
—Sólo eres un poquito más alto que yo, pero por lo demás soy igual de grande y fuerte —levanta una mano y le pica la mejilla con el dedo—. ¿Nos vamos? Porque Germany nos va a MATAR.
—Da —sonríe.
xoOXOox
Entre tanto, a unos cuantos cientos de kilometros de ahí, Veneciano y Francia, cada uno con una taza de café cargado, se han levantado pronto y critican a España que se va a quedar durmiendo todo el día mientras que a ellos Alemania les ha hecho saltar de la cama y no han funcionado ni los arrumacos habituales... cuando suena el timbre. Francia bosteza.
Italia se bebe su café de un solo golpe yendo a prepararse más y mientras se hace, se va a abrir, unos minutos más tarde, vuelve a la cocina bostezando también seguido de un muy sonriente y perfectamente despierto Prusia.
Alemania sigue absolutamente de los nervios paseando de arriba a abajo, dando órdenes a todo el mundo y pegando gritos cada cinco minutos. Todos nos preguntamos si España y Francia planean aclararle en algún momento. en realidad, ellos dos por su propio bien, han decidido hacerse los absolutamente sorprendidos cuando se enteren y para eso ha venido Prusia, que se acerca a saludar a Francia
—Allô —saluda un poco desganado bostezando otra vez y sonriendo un poco antes de darle sus besos—, me alegra que estés aquí.
—Guten morgen! no sé si West me dejará ir con vosotros, pero tengo un awesome plan awesome!
—Yo no sé por qué razón es que quieres venir a estos eventos... Son aburridos como pocas cosas —le cierra un ojo.
—Neeein! —sonríe malignamente y mira a Italia de reojo que esta con la cabeza contra la mesa completamente dormido con su taza de cafe entre las manos—. Primero, ¿lo que dijo Spanien es verdad?
—Oui, claro que es verdad —cara de desinterés y sonrisilla maliciosa
—Bien... —se frota las manos—. Quiero hacerle sangre a Amerika.
—¿Quieres quoi? —levanta las cejas.
—Hacerle sangre a Amerika! Cuando esté Russland presente, Spanien me contó sobre eso.
—Quieres matar a Angleterre de una úlcera... —sonríe—, puede que no sea una mala idea.
—¿Matarle de una úlcera? Nah, se va a morir cuando se enteré de quién es la boda, así que... para entonces ya dará lo mismo —se ríe.
Francia entrecierra los ojos mirándole fijamente... Luego se ríe
—Estas consciente de lo que va a pasar si haces eso, ¿verdad?
—No del todo, por eso quiero hacerlo —sonríe malignamente... es decir, sonríe normalmente—. He traído la cámara —le muestra una cámara de las de Hungría.
—Tu hermano va a matar a alguien...
—Nein! West les vió... Spanien me contó que el señorito les echó de Wien, ¿te lo imaginas?
—Oui, pero no se sí había sangre de por medio... Aunque bueno —sonríe maligno él—, sólo por imaginar la cara de Allemagne y el intento de separarles vale la pena.
—¿Tú has visto lo de la sangre? —se sienta y le quita la taza de café a Italia, que igual esta muerto sobre la mesa, tomando un sorbo—. Verdammt, aquí el café esta buenísimo!
—Non... Eso no lo he visto. Pero si lo que me cuentan es cierto, al parecer la reacción es sumamente fuerte.
—¡Venga, tío! ¡Entonces hay que probarlo!
Francia sonríe pícaramente y mira a Prusia a la cara.
—Vale —el difícil de convencer—. Cuéntame que pretendes
—Nada, solo sacarle sangre... Ya sabes, que se corte con algo o ponerle una chincheta en la silla —La gran idea de Prusia—. Además, Russland... ¿Te lo imaginas? Dicen que la tiene así —hace un gesto con el antebrazo, no que el tenga ningún interés en Rusia empalmado, eh? Que conste.
—Veo que tienes un interés especial en Russie empalmado, Cher —sonríe—, y si que la tiene grande, eso si... Ya la sentí el otro día.
Prusia se sonroja
—Yo no... Espera, was? ¿La sentiste?
—Oh, Oui... Con la mano mientras nos besábamos. Es enorme.
—¿En serio? ¿Te besó a ti también?
—Me besó y me empotró contra el mueble de la cocina. Un rato más y podría darte más detalles —se ríe—, también lo vi peo no estaba empalmado.
—Ah, nein, claro, Spanien me lo contó, en su casa... No? Cuando el bailecito —cierto tono despectivo de celillos junto con reproche con un claro "al que no me invitasteis, cabrones" implícito. Bailecito que por lo que se oye, España debe estar haciendo sobre Romano ahora que Alemania les ha despertado para que el italiano vaya con ellos como anfitrión.
—Non... —le toma del brazo afectuosamente, se le recarga encima—, esto fue en realidad en casa de Angleterre —Francia levanta las cejas al escuchar claramente a Romano. Sonríe.
—Anda, tío! ¡Menudo pendón el ruso! —Prusia se descojona (conste que el pendón es Rusia, no Francia... Para Francia es normal).
—Nah... Era Angleterre en realidad, pero... Bueno, eso da igual, la cosa es que a ti te interesa mucho Russie empalmado —risita.
—Nah, nah —gesto desinteresado, risita nerviosilla ligero sonrojo—. Pero no la tendrá más grande que yo, eso no me lo creo, yo soy SUPER Awesome.
Francia se ríe.
—Tampoco tiene el ego más grande que el tuyo, Cher... Eso es claro.
—No te rías, son cinco metros, tío. Aunque Amerika me dijera que la tiene grande, ¿qué me va a decir él?
—Amerique tampoco la tiene tan pequeña en realidad... Pero Non, no se acerca a la de Russie —valora Francia mesándose la barbilla.
—Bueno, ¿cómo le hacemos sangre? —cambia de tema Prusia, por que Francia puede estar hablando de lo otro por días enteros si hace falta.
—Y que parezca accidental...
—Quizás podría fingir que me cae un boli y al recogerlo, cortarle un poco en la pierna por debajo de la mesa.
—Eso me parece más seguro, cortarle directamente o picarle con algo. Estará más preocupado por Russie que por como se lo hizo. Así que te agachas, un pinchazo rápido con una navajita por debajo del escritorio... Y ya —asiente complacido.
Prusia sonríe malignamemte y asiente. Y te tengo una mala noticia querido Francia... No vas a verlo.
—Bien, suena bien —Francia sobró también rascándose la barbita mientras Romano termina los coros celestiales y todos comprobamos que España también sabe mover las caderas.
—Que cabrón —sonríe Prusia mirando a donde viene el sonido.
—Y este es Espagne... No quieres imaginarte como mueve las caderas Russie —se ríe terminandose el café, paladeándolo.
—Ya me lo contó y no me invitasteis, capullos.
—Créeme, lo último que esperaba era que Russie nos diera una demostración en vivo. De haber sabido, te habríamos dicho.
—No que yo quisiera venir o algo, es decir, venga, claro que hubiera querido aprender, pero no...
—Prusse, cher, se un hombre y admite que te habría encantado que te bailara encima y probablemente habrías terminado ahí mismo...
—Nah, yo soy más Awesome... —hace un gesto desinteresado, sonrojado de muerte. Francia se ríe.
—¿Más awesome que qué?
—Hace mucho de eso, además...
—Me hace gracia que me digas eso.
—¿Por qué?
—Porque digas lo que digas te sigue gustando.
Prusia se ríe nerviosamente y Alemania entra a la cocina.
—Preussen!
Prusia se sonroja como si le hubieran pillado haciendo una travesura terrible, dando un salto.
—¿Qué haces aquí? —pregunta el rubio frunciendo el ceño.
—Pues... venir al G8, claro —falsa sonrisa de inocencia. Alemania levanta una ceja y aprieta los labios por un instante, con expresión indefinida.
—Es lo mínimo que esperaba —mira a Italia—. SOLDADO!
Italia se despierta también de un salto.
—Mon dieu, Allemagne... Nos vas a matar a todos de un infarto —protesta Francia
—Te he dicho que revisaras el orden de asistencia. ¿Dónde esta Römer? —indica a Italia ignorando a Francia.
—Amore... Aunque estas muy mono sonrojado, si oyes esos gritos y te digo que le des diez minutos a mi fratello... no hagas preguntas —bosteza Italia notando que ya no tiene café.
Alemania se sonroja quedándose en silencio de manera eficaz.
Prusia se descojona y hace gestos obscenos muy obvios con Francia quien se ríe con el albino, claro.
Alemania le da un golpe a Prusia en la nuca con la mano abierta, este se muerde la lengua y deja de reírse de golpe, llevándose las manos a la boca y a la nuca.
Alemania frunce el ceño y mira a Italia a la cara.
—Ve a decirle a Römer que baje.
Italia le sostiene la mirada un segundo y se encoge de hombros sin ninguna intención de acercarse siquiera al cuarto de su hermano.
—Vale.
Prusia sigue sonriendo mirando al italiano irse y luego se vuelve a su hermano. Alemania suspira y se pellizca el puente de la nariz sentándose junto a Prusia.
—Dice Spanien que ya sabes como arreglar este asunto con Amerika y Russland... —empieza malignillo.
—Eh? —levanta la vista y le mira sin acordarse. Francia trata de no sonreír y falla miserablemente.
—Ja, dice... —empieza poniéndole una mano en el hombro y hablándole con la cabeza al oído contrario—. Que vas a tirarte a Russland frente a Amerika.
Realmente no sé qué hace creer a Prusia que Alemania esta de humor para bromitas. No sé qué hace pensar que Prusia es capaz de saber cuando esta la gente de humor.
Alemania frunce el ceño y se sonroja. Empuja a Prusia haciendo que le suelte el hombro con violencia. Prusia se ríe igual, soltándole.
—No veo la gracia de esto, Preussen. Quiero ver si te ríes igual cuando perdamos todo a manos del nuevo imperio Ruso-Estadonunidense —protesta. Comentario que a Prusia le hace reír un poco más y luego se calma un poco con eso pero sin parar de reír del todo.
—Mon dieu, Allemagne! Tantos años al lado de los latinos te han subido el dramatismo. No exageres.
—Tu solo hazle notar a Amerika que es RUSO-estadounidense y no Americo-ruso y ya se les vendrá abajo el imperio —se ríe con lo del dramatismo.
Alemania frunce más el ceño aunque le mira a los ojos pensando que quizás no sea una mala idea.
—Aunque es normal que sea ruso primero por que... —vuelve a hacer el gesto obsceno con el antebrazo para indicar el asunto de la virilidad.
—Mein gott, Preussen, danke por la imagen mental —protesta Alemania echando de menos a Austria.
—Eso sí, según me han contado, si te lo tienes que tirar lo mejor es así tumbado —pone una palma hacia arriba—. Y él encima tuyo... Y dejarle que baile.
Alemania aprieta los ojos imaginándose el asunto y sonrojándose más.
—Una semana sin paga —empieza a amenazar.
Prusia sonríe maligno enseñando los dientes y cuando oye eso automáticamente frunce el ceño.
—¡Eh! ¿Por qué? ¿¡Qué he hecho yo ahora!? —protesta.
—¡No te comportas nunca!
—¿Comportarme? ¡Solo te estoy contando algo que me han contado a mi! ¡Eres mi bruder! ¡A ver si no podré hablarte al final!
Alemania hace los ojos en blanco.
—Otro dramático en la familia. Dieu, debe ser culpa de Autriche.
—Eh? —Prusia se vuelve a Francia quien se encoge de hombros.
—Tara ta taaaaaan! —hace como que toca a Beethoven en el piano.
—Ese es nuestro —replica Prusia, a muerte contra Austria.
—Lo es —ratifica Alemania y Francia sonríe. Prusia hace un gesto hacia Alemania en plan "¿lo ves?"
—Entonces ya traen el drama en las venas —sonríe Francia y mira a Alemania.
xoOXOox
Tras pasar los controles aeroportuarios usando todo un complicado y estricto papeleo especial diplomático, Rusia ha conseguido entrar a la terminal con su bolsa sospechosa y sus cadenas. Sentado frente a la puerta de embarque de golpe se vuelve al americano sentado a su lado.
—¿Tú sabes cazar?
—¿Cazar? ¿Así como mooses (alces) o eso?
—Net, net —niega con la cabeza.
—Porque si es de eso, cada año my brother and I... —se detiene a si mismo y le mira —, ¿Ah ,no? ¿Entonces?
—Vas a tener que cazar a Angliya. Es bastante fácil porque es Angliya y confía en ti pero hay que saber hacerlo, a mi sestra no le sale.
—¿Cazar a... Iggy? —se incomoda un poco porque este asunto de que algo no le salga le incomoda—. Well, yo puedo conseguir atra... parle, claro —se lo plantea—, ¿qué no le sale a tu sister?
Rusia se sonroja un poco mirándole, da un vistazo alrededor y se vuelve a él otra vez.
—Mira.
—What? —mira a todos lados.
—Elige a una persona —pide.
—¿Una persona? Oh... —mira a todos y señala a un pobre chico con cara de inocente pensando que le va a explicar como lo hace él —, el.
Rusia asiente y empieza a mirar al chico de manera completamente fija. Estados Unidos le mira, luego al chico y luego a él.
—¿Qué haces?
—Mirarle, él sabe que lo hago y no le gusta, no sé por qué, pero a nadie le gusta cuando lo hago, si estoy suficiente tiempo haciéndolo, él se levantará y se ira a otro sitio.
—Eres un psycho —resume sonriendo un poco de lado. Rusia se sonroja y pierde el contacto visual.
—¿Por qué?
—Porque haces esas cosas... —le pica la mejilla con un dedo y sonríe más, separándose y abriendo una bolsita de Skittles rusos o algo parecido que se compró en la tienda de la entrada.
—Pero es que no puedo cazarle aquí, tiene que irse a un lugar discreto para que los demás no lo vean, si lo ven se ponen nerviosos y es malo.
—Ohh! ¡Es una explicación completa! —se ríe inocentemente pensando que OBVIO no lo va a hacer—, okaaaay, go on.
Rusia se vuelve al chico mirándole con absoluta intensidad y fijación de acosador.
—A veces cuesta mucho rato —comenta sin dejar de mirarle, pero va a tener suerte y va a ser un chico nervioso, así que enseguida empieza a cambiarse de postura, incomodo—. ¡Ah! ¿Lo ves? Ya empieza.
—Aha... Ok, ver a alguien como un absoluto psycho demente por un rato hasta que se levanté y se largue.
Rusia le ignora mientras sigue mirando al chico fijamente, que cada vez parece más incomodo y cuando les mira, Rusia hace una sonrisa de tiburón.
Estados Unidos sigue mirando al chico, luego a Rusia, y luego al chico otra vez. Traga saliva cuando Rusia sonríe.
El chico, cada vez más incomodo, nota a America y le mira un poco suplicante, por que le parece un poco más normal.
—Gosh, esa sonrisa de tiburón es horrible, sólo te falta tener pedacitos de carne humana metidos entre los dientes!
—¿Así? —Rusia se lleva el pulgar a la boca, se abre la sempiterna herida que tiene él ahí y deja que le manche de sangre un poco el labio, sin dejar de mirar al chico, en una de las cosas más espeluznantes que ese pobre muchacho ha visto en su vida.
—Commieee! —le da un pequeño empellón—, my God, ahora el pobre chico va a tener pesadillas.
Rusia rompe el contacto visual mirando a Estados Unidos y lamiéndose la sangre, el chico sale despavorido.
—Eres horrible —suelta el americano riendo
—¿Por qué? —le mira un poco desconsolado.
—Pues porque te ves horrible ensangrentado y así... ¡Mira! Tu chico se ha fugado —le señala el sitio vacío.
—Da, ahora iría a por él y ya está —explica encogiéndose de hombros.
—¿Y quieres que yo haga lo mismo? —oh oh...
—Da.
Estados Unidos levanta la mano y empieza a rascarse la costra del labio, olvidando momentáneamente el asunto de a sangre, mientras le da un codacito a ruso.
—¡Elige a alguien!
—Prueba c-con... —se queda con la mirada vacía en cuanto el olor trepa por sus fosas nasales.
—Aja? —mira a la gente que le rodea y de verdad esta tan animado con ganarle al commie y hacerlo mejor que aún no lo nota.
Cierra los ojos y se lleva su propio pulgar a la boca chupando con fuerza para sacarse su propia sangre como si fuera un bebé.
—¿¡Que tal ese?! —pregunta mirando a otro joven, luego le mira de reojo y le da un golpecito en el pecho
Su propia sangre le calma un poco, suficiente para mirarle de reojo mientras su herida sigue brotando cada vez que habla. Se le echa encima de repente tirándole contra los bancos y besándole.
Estados Unidos le toma de los hombros y le mira, sorprendido, mientras le besa de regreso porque bueno... Eso hacen los boyfriends. Y la cosa va a peor con el sabor, por que Rusia es tonto y le he dicho que no lo hiciera, pero no me hace caso.
Unos instantes más tarde América le empuja un poquito intentando separarle y lo consigue un poco, no mucho, mientras Rusia sigue con los ojos en blanco, relamiéndose
—Commieee... ¿Q-Qué haces? —susurra con la respiración un poco agitada porque cuando Rusia esta de cazador, le agrada...
El soviético se vuelve a llevar el pulgar a la boca tratando de contenerse echándose un poco atrás, el estadounidense se ríe un poco empujándole más de los hombros mientras se mete el labio hacia adentro de la boca, tratando de quitar el olor de su sangre del ambiente.
Rusia se siente un poco mejor llevándose las manos a las regiones vitales, ordenándoselas de manera absolutamente obvia y América se ríe más.
—Facate laf manof de ahí! —le "riñe" juguetonamente. (Ojos en blanco, Dios mío, casi te viola y tu estas haciendo cosas idiotas)
—Eh? —le mira de reojo.
Estados Unidos sonríe levantando el brazo y abrazándole de los hombros, dándole antes unas palmaditas en la espalda.
—Olvife lo fe la fangre —confiesa aún con el labio entre los dientes.
—No es... —miente sin poder acabar la frase, acojonadillo.
—You ok? —le sonríe picándole la mejilla con un dedo.
—Da.
—¿Quieres jugar a cazar aún? —pregunta sacándose el labio de la boca, con poca sensibilidad... Lo siento Rusia
—Da —aprieta los ojos y el menor se le acerca al oído pese a mis recomendaciones.
—¿Quieres cazarme a mi? —pregunta en un susurro sonriendo. ¿Desde cuándo sabe hacer estas cosas?
—Da... —susurra sin poder evitarlo.
Sonríe más y... Hasta aquí llegaron las ideas del americano que en realidad no sabe jugar bien a esto.
—Pero estamos en público...
—A mi me da lo mismo —responde con voz grave. Estados Unidos vacila.
—B-But... No, no.. Wait —mira a todos lados nerviosito—, come on —se levanta y le jala de una mano,
—Estoy bien —niega con la cabeza.
América vacila y se sienta otra vez sonrojándose un poco ahora el
—Puedo contigo —responde más para su mismo que nada.
—Mmmm... Jum. Yo cazo bien.
Rusia poco a poco va calmándose, se nota en su respiración. Estados Unidos busca con la mirada otra vez.
—¿Que tal ese de allá? Parece difícil de cazarse, ¿no? —pregunta de un individuo extraño del tamaño de Rusia.
—Prueba —le mira de reojo, por que si se distrae podrá acabar de calmarse solo.
—Mmmm... Es que yo creo que cazo de manera diferente... Porque yo no soy espeluznante como tu, yo... Lo hago distinto —se levanta.
—Enséñamelo —pide.
—A eso voy, verás... —sonríe y saca la PSP de su bolsa. Camina hasta el hombre y se le sienta junto empezando a hablar con él. Rusia le mira desde donde está.
Unos segundos más tarde América ya se está riendo con el hombre que, para su suerte, no es ruso sino canadiense. Y otros cuantos segundos más tarde, se levantan ambos. Estados Unidos le sonríe a Rusia que sonríe y asiente observando toda la acción con curiosidad y cuando nota que se levantan levanta las cejas.
El americano sonríe hacia el ruso enseñándole el pulgar. Rusia le mira y luego se mira su propio pulgar.
América les da unas palmaditas al hombre en la espalda antes de despedirse de él y acercarse a Rusia que le mira con curiosidad aun con la mano con el pulgar, en alto.
Estados Unidos se acerca y le toca el pulgar con su dedo. Se echa en el asiento de al lado de Rusia.
—¿Qué le has dicho?
—Hemos hablado del PSP y luego me contó que estaba aquí por negocios, hablamos después de su casa y me contó sobre su mom, luego hablamos de superhéroes y...
—Oh... Tu siempre hablas con todos —nota.
—Yes, es divertido —sonríe—. Hablo con todos y así me entero de todo lo que pasa y no tengo que asustar a todos para que hagan lo que quieras.
—¿Cómo sabes qué decirles?
—¿Qué decirles? Mmmm... Pues... No sé, les pregunto cualquier cosa y ya. Siempre ayuda contarles cosas.
Rusia se lo piensa.
—La gente habla fácilmente cuando sonríes
Hace una sonrisa de tiburón de esas espeluznantes, América se ríe y cuando le oye le cambia un poco la sonrisa por que se le pega.
—¡Esa! ¡Es esa sonrisa! —le pone la mano en la barbilla
—Eh? ¿Esa? —vuelve a la forzada y espeluznante.
—Noooo! —se muere de la risa otra vez—. ¡Esa es horrible!
Y cuando se ríe, otra vez le vuelve a cambiar, pero él no lo nota, claro.
—¡Esa! ¡Esa es la que me gusta!
Rusia parpadea, pero no deja de hacerla, por que le ha dicho que le gusta.
—No entiendo la diferencia.
—Esa es bonita... ¡Te ves muy guapo con esa sonrisa!
Sonríe más.
—Spasibo —se acuerda que tiene que decir eso, unos segundos demasiado tarde, el estadounidense levanta una mano y le acaricia el pelo.
—Así también sonríes.
Rusia cierra los ojos para que no le entre el flequillo y sonríe, claro
—Así es como debes sonreír cuando hablas con la gente.
—Siempre sonrío igual.
—Naaaaah, claro que no.
—Ah, net? —sorprendido y les llaman para embarcar.
—No, una es espeluznante, la otra es esta.
—Oh... No sé la diferencia.
—Pero yo si... —se levanta y salta un poco—, ¡ya nos vamos!
Rusia se levanta, toma su bolsa y le sigue.
Me encanta todo el asunto del chupetón y el bucle en el que entran Rusia y Ucrania todo el tiempo ¿a ti no?
