Disclaimer adicional: No me pertenece"Come What May" de Moulin Rouge.
Parte VIII
Canción de amor desde Montmartre
"¿Qué es la Sala de los Requerimientos?" preguntó Arthur, mientras Francis lo llevaba a una pared vacía, entre un jarrón gigante y un tapete de trolls en tutús.
"Es una habitación que obedece cualquier orden," respondió Francis. "Tienes que caminar este pedazo frente a la pared tres veces, mientras te concentras en lo que necesitas."
"Pero…" dijo Arthur en voz baja. "No sé que pedir…"
"Toma mi mano." Francis le ofreció su mano; Arthur la tomó vacilante. El francés empezó a caminar frente la pared, murmurando algo. Una vuelta, dos vueltas, tres vueltas…
"Voilà." Francis sonrió de medio lado mientras se detenía. Había una puerta en la pared, que ciertamente no estaba antes ahí.
"Cielos," murmuró Arthur. Francis abrió la puerta.
Entraron a una habitación alta y espaciosa, con muchos espejos y con piso de madera. Había un gran piano en una esquina. Había pasamanos en los espejos.
"¿Un estudio de baile?" preguntó Arthur, ladeando la cabeza. "¿Pediste un estudio de baile?"
Francis rió. "¿Charmant, non?" dijo con una sonrisa mientras la puerta se cerraba. "En esta habitación puedes pedir lo que quieras- excepto comida, por alguna extraña razón."
Arthur caminó hasta uno de los espejos, y tocó el pasamanos frente a él. Ciertamente, se sentía real y se veía real... miró su reflejo y vio a Francis parándose detrás de él, serpenteando sus brazos alrededor de su cintura, con una sonrisa de medio lado en su rostro.
"Baila conmigo, Arthur," susurró en el oído del británico.
El piano cobró vida, como si un músico invisible estuviera sentado en el banquillo. Al mismo tiempo, un violín apareció de la nada y empezó a tocar también, su atrapante melodía llenando la habitación.
"¿Un tango?" susurró Arthur. Francis asintió.
"¿No estás asustado, verdad?" preguntó, tomando la mano de Arthur.
"¡N-no!" dijo Arthur escandalizado, incluso mientras Francis juntaba sus torsos y colocaba su otra mano en su cintura.
"El tango," dijo el francés mientras comenzaba a moverse, "Es un baile."
Su pie derecho saltó hacia atrás; el pie izquierdo de Arthur se movió hacia adelante.
"De fuego."
Su pie izquierdo bailó hacia el lado. Arthur lo imitó con su derecha.
"De pasión."
Su pie derecho saltó hacia adelante; el pie izquierdo de Arthur fue hacia atrás para evitar caerse.
"Y de deseo." El rostro del francés era ilegible nuevamente. Arthur miró hacia arriba, desconcertado.
Un ritmo comenzó. Francis presionó a Arthur cerca de él y lo guió en el tango. Atrás, adelante, volver, girar. Y así siguió y siguió- todos movimientos diferentes que de alguna manera parecían familiares. Los pasos eran elegantes a veces y sin embargo, súbitos y ásperos en otras notas. A lo largo de todo, los ojos del francés nunca dejaron los suyos.
Eran como derviches, girando alrededor de la sala, al sonido del dúo de piano y violín. Afuera, el sol se ponía; la habitación estaba entintada de rojo-anaranjado, con pizcas de dorado. Los rayos del sol rebotaban en los espejos, deslumbrando a Arthur.
Había terminado antes de que se diera cuenta. El piano paró; el violín dio un último sonido. Francis lo había dejado sobre el suelo y Arthur miró hacia él con su rostro remarcablemente blanco.
"Te ves increíble," le murmuró a Francis. El sol le daba justo en el ángulo para formar un halo de luz alrededor de su cabeza.
"Siempre es así," respondió el francés, sonriendo de medio lado mientras levantaba a Arthur del suelo. No lo dejó ir; simplemente lo hizo girar entre sus brazos.
"¿F-Francis, qué vas a hacer?" susurró Arthur, su espalda presionada contra el pecho de Francis.
"Nadie nos descubrirá," le murmuró Francis, besando el costado de su rostro.
Arthur no dijo nada.
…
"Van a ejecutar a Buckbeack," estaba diciendo Hermione en la cena, mientras Arthur tomaba asiento en la mesa. Alfred le sonrió y puso un brazo alrededor de él, acercándolo.
"Llegas tarde, Arthur," dijo jovialmente.
"Perdón. Me atrasé un poco con otras cosas," dijo Arthur tímidamente, mirando hacia la mesa de Slytherin. Francis le guiñó un ojo.
"No importa," respondió Alfred. "Hermione estaba contándome sobre el Hipogrifo mascota de Hagrid."
"B-buckbeak," añadió Hermione. "V-va a ser ejecutado." Con una mano temblorosa, le alcanzó un pedazo de pergamino a Arthur. Sus ojos se llenaron de lágrimas y colapsó en el hombro de Ron, lloriqueando. El pelirrojo se veía aterrado, y le dio unos golpecitos incómodos en el hombro.
Arthur leyó la nota. "Oh," dijo en voz baja. "Lo lamento."
Hermione no dijo nada, sólo lloriqueó un poco más.
"Y después de todo el trabajo que hizo ella, también," añadió Ron, un poco incómodo. "Pero aún se puede apelar, la ayudaré con el caso de Buckbeak ahora. Lo prometo."
Alfred parecía melancólico por un momento, antes de que hablara de nuevo. "Miren, ¿podemos hablar de alguna otra cosa? Como de la final de Quidditch que viene. Te derrotaremos, Artie. ¡Tenemos una Saeta de Fuego de nuestro lado!"
"Nosotros tenemos siete Nimbus 2001," respondió Arthur confiado. "Daremos buena pelea."
…
Las vacaciones estaban colmadas con tarea.
"Foutre!" juró Francis, cerrando violentamente su libro. "Trop de devoirs!"
"Es horrible," concordó Arthur, mirando con desagrado su Transformaciones de Animago Para Principiantes. "Todavía no consigo dominar este maldito hechizo."
Nataliya hizo una mueca a su carta de adivinación. "Esto es imposible," dijo.
La frustración se sentía en toda la escuela. Ron parecía a punto de desmayarse. Harry estaba fatigado; tenía la práctica de quidditch además de la tarea. Incluso Hermione se veía estresada- de hecho, se veía más estresada que todos.
Arthur se encontró con Kiku más frecuentemente en la biblioteca, él practicando el hechizo y Kiku practicando su patronus. El chico parecía bastante distraído con Arthur, de todas formas, y no había logrado nada más que un poco de niebla.
"¿Necesitas ayuda con ese patronus?" le preguntó Arthur a Kiku, uno de esos días en los que el chico japonés sólo se las había arreglado para conjurar un poco de neblina.
"S-seguro," dijo Kiku. Cayendo en su tartamudez usual. Sus mejillas tenían su usual color rojo, también.
Arthur suspiró. "¿Sabes que se supone debes tener un recuerdo feliz, verdad?" Kiku asintió.
"Piensa en ese recuerdo. Tienes que dejarlo llenar tu mente y opacar a los pensamientos tristes. Luego dices el encantamiento con decisión. Pero a veces no es tu concentración lo que falla- a veces sucede que el recuerdo no es lo suficientemente potente."
Kiku asintió. "C-claro. ¡E-expecto Patronum!" Niebla salió de la punta de su varita.
"Concéntrate aún más," susurró Arthur en el oído de Kiku, mirando de reojo a Madam Prince.
"¡E-Expecto Patronum!" repitió Kiku, sus mejillas de un rojo brillante. "¡Expecto Patronum! ¡Expecto Patronum!"
En su último intento se las arregló para conjurar una especie de escudo. Arthur sonrió.
…
A medida que la final de quidditch se acercaba, la tensión entre las Casas de Gryffindor y Slytherin fue creciendo y creciendo. Alfred y Arthur comenzaron a tener discusiones a partir de las cosas más simples.
"¿Y por qué demonios fue eso?" Arthur le espetó a Francis, mientras el francés se sentaba en el ala del hospital, tratando de sacar de un tirón los puerros en sus orejas. Al otro lado de la habitación, Alfred estaba tratando de hacer lo mismo.
"¡Trató de echarte una maldición!" dijo Francis furioso.
"¿Qué estás fumando? ¡Mi propio novio no se atrevería a maldecirme!" siseó Arthur, acercándose a la cara del francés. "¡Obviamente la tensión por el partido se te subió a la cabeza!"
El día del partido llegó rápidamente, pero la atmósfera al interior del castillo no era otra cosa que espectacular.
"¡Los dementores te mandan saludos, Potter!" dijo Draco a través del salón mientras Arthur, Francis, y Nataliya entraban al Gran Salón para desayunar, vestidos en colores verde y plata.
"¡Te venceremos completamente, Artie!" gritó Alfred a Arthur mientras tomaba asiento.
"¡Eso es lo que crees!" gritó Arthur, con una sonrisa en su cara.
El partido comenzó con ferocidad.
"¡Gryffindor en posesión! Alicia Spinnet de Gryffindor con la quaffle, dirigiéndose a los postes- ¡muy bien! No, la quaffle es interceptada por Warrington de Slytherin, en dirección al pasto- ¡WHAM!- buen trabajo con la bludger de George Weasley de Gryffindor- la quaffle es atrapada por Angelina Johnson- vamos, Angelina- ¡ANOTACIÓN! DIEZ- CERO PARA GRYFFINDOR!"
Marcus Flint chocó contra Angelina justo después de eso, causando muchos abucheos por parte del lado de Gryffindor. En venganza, Fred Weasley tiró su bate a Flint.
"Tantas faltas," siseó Arthur mientras el juego continuaba, y faul tras faul era cometido.
"Ambos están jugando sucio," jadeó Nataliya.
Los nudillos de Francis estaban blancos en la barrera.
De repente Harry y Draco estaban corriendo alrededor de la cancha, todo el camino hasta abajo- abajo, abajo y hubo un brillo de dorado justo sobre el pasto-
"¡SÍ!" gritó de repente Harry, su mano en el aire. La snitch dorada estaba atrapada dentro de su puño. El estadio explotó en vítores.
"¡La atrapó! Harry Potter atrapó la snitch! ¡Gryffindor gana!" el comentador gritó, mientras los Gryffindor repletaron la cancha y el equipo de Gryffindor tacleaba a Harry en un abrazo.
La multitud alzó al equipo en sus hombros y corrió hasta las gradas, donde Dumbledore estaba sosteniendo la copa de quidditch.
Alfred salió desde la multitud, y corrió hasta donde estaba Arthur. "Te lo dije, Arthur," dijo con una gran sonrisa, sosteniendo su mano. "¡Vamos!"
Y mientras Harry alzaba la copa en el aire, Arthur, Alfred, Francis y Nataliya lo vitorearon.
…
"Inglaterra, ya no puedo soportarlo más."
Arthur estaba bebiendo té con el joven, en una terraza soleada. El joven se veía inquieto, nervioso.
"¿Soportar qué, mi querido muchacho?" preguntó Arthur, dejando su copa de té en la mesa.
"Tú." El joven dejó su copa de té también. "¡Nunca me escuchas y aún así tienes la audacia de imponer reglas estrictas sobre mí! Soy como un pájaro, Inglaterra. No puedes esperar que viva enjaulado y que cante para ti."
"Eres mi colonia, América. Soy tu guardián legal, y hasta que no se te conceda libertad debes hacer lo que yo te diga."
"¡No seguiré soportando lo mismo!" dijo con enojo América, parándose. "¡Pelearé! ¡Declararé una revolución!"
"¡Cómo te atreves!"Espetó Arthur, parándose también. "¿Estás desafiando a tu benefactor? ¿Te atreves a desafiar a la Corona?"
"¡Desafío a un tirano!" América tomó su taza de té y se la tiró a Arthur, quién se alejó con un jadeo. "¡Desafío a un gobernador injusto! ¡Esto es cobro de impuestos sin representación! ¡Llamo a la libertad y la justicia!"
"América, ¡los liberales te lavaron el cerebro!"
"Inglaterra, los hechos son simples." La voz de América era mortal. "Dame libertad, o dame muerte."
Se dio la vuelta, y salió enfurecido del salón.
…
Los exámenes cubrieron el castillo como nubes de tormenta.
"Mi cojín de alfileres tiene una textura un poco rocosa," dijo Francis con un pequeño puchero. "Y mi patronus es aún una niebla…"
"Piensa más feliz," respondió Arthur. "Yo estoy preocupado por mis resultados en pociones."
"Tonterías," dijo Nataliya. "Eres el mejor de nuestra clase en pociones."
El seis, tenían su examen de adivinación. Era también, de acuerdo a Alfred, el día de la apelación de Buckbeak.
"Pero trajeron a un verdugo a la audiencia, así que no son buenas noticias," susurró Alfred mientras subían la escalera de caracol, después del desayuno.
"¿De qué es el examen?" le preguntó Arthur a Nataliya, mientras se reunían para la case frente a la puerta- trampa.
"Mapas de las estrellas." La chica bielorrusa parecía frustrada.
Arthur salió del salón negando con la cabeza.
"¿Cómo te fue?" preguntó Francis mientras caminaban de vuelta para almorzar, y luego al examen de Cuidado de Criaturas Mágicas.
"Eh." Arthur hizo una mueca. "Creo que me equivoqué al poner a Urano."
Francis rió. Arthur lo golpeó.
El examen de Cuidado de Criaturas Mágicas era simplemente tratar de mantener a un flobberworm vivo por una hora. Hagrid se veía nervioso y preocupado; atado en el huerto de calabazas estaba Buckbeak el hipogrifo, mirando cuidadosamente a los estudiantes.
"La audiencia es mañana," susurró Hagrid, mientras se inclinaba pretendiendo asegurarse de que los flobberworm de Francis, Nataliya y Arthur estuvieran vivos. "Ron y Hermione han trabajado tanto por mí."
"Espero que ganes," dijo Arthur, mientras Francis pinchaba a su flobberworm con su varita.
"Beaky se está deprimiendo, si me lo preguntas," dijo Hagrid en voz baja, "estando encerrado tanto tiempo." Se enderezó y suspiró.
Su último examen era Defensa Contra la Artes Oscuras.
"He adquirido para nosotros un dementor joven," dijo Lupin mientras entraban a la sala. "Como examen, tendrán que enfrentarse a él y veremos cuanto tiempo pueden alejarlo. No espero patronus completos, y además, como el dementor es muy joven, no podrá hacerles mucho daño."
Miró hacia la puerta de su despacho. "Está en mi oficina. Lo enfrentarán solos- pero me aseguraré de estar mirando para asegurarme de que nada salga mal."
Toda la clase se sentó a esperar por sus turnos. Mientras Nataliya entraba al despacho, Francis miraba por la ventana, un admirable tono verde en su rostro. "¿Están bien?" preguntó Arthur.
"Tan sólo… no me gustan los dementores," murmuró Francis, girando su varita con nerviosismo.
"¡Bonnefois, Francis!"
"Adieu," murmuró Francis, y caminó hasta el despacho de Lupin como si caminara a la horca.
Momentos después, volvió a salir pálido. Arthur se levantó. "¿Estás bien?"
"B-bien." Francis se aferraba a su chocolate como si su vida dependiera de ello. Nataliya le sonrió.
"¿Cómo te fue?" le preguntó. "yo me las arreglé para alejarlo como por medio minuto. No estuvo tan mal, supongo, pero no fue un patronus entero."
"Al menos una cosa plateada salió de mi varita," respondió débilmente Francis.
"¡Kirkland, Arthur!"
"Me tengo que ir." Arthur sonrió y palmeó el hombro de Francis. "Disfruta tu chocolate."
El profesor Lupin estaba en la puerta de su oficina, una sonrisa nerviosa en su rostro. Adentro, el despacho estaba lleno de neblina y oscuro. Había un pequeño dementor en la esquina, su capucha ladeada como si lo mirara con curiosidad.
Arthur respiró hondo. Concéntrate ahora, pensó con energía. Piensa en el niño pequeño y el campo. Está riendo. Tú estás riendo. Piensa en Alfred besándote bajo los fuegos artificiales. Piensa. PIENSA.
"¡Expecto Patronum!" gritó.
No ocurrió nada. Arthur retrocedió. "¡Expecto patronum!"
Tampoco ocurrió nada. Vamos…
Lluvia en un campo lleno de barro…
"¡No!" Arthur apretó los ojos. "No, ¡no tienes poder sobre mí! ¡Expecto patronum–Expecto patronum – Expecto patronum!"
El sabor salado de las lágrimas. "¡América! ¡No me abandones!"
"¡Expecto patronum!"
"Soy un pájaro, Inglaterra. No me puedo quedar aquí y cantar para ti."
"¡Expecto patronum!"
Arthur cayó al suelo. "No," jadeó. ¿Cómo podía fallar en producir un patronus en un momento crucial como este? El pequeño dementor se inclinó hacia él, sacando sus recuerdos felices…
Francis lo giraba alrededor del estudio de baile. "Nunca pensé que me podía sentir así," estaba cantando. "Como si nunca hubiese visto el cielo antes…"
"¡EXPECTO PATRONUM!"
El león de plata salió disparado de su varita y cayó sobre el dementor. El salón se llenó con luz plateada.
"¡Bravo!" dijo el profesor Lupin, mientras Arthur dejaba el despacho. "El más excelente trabajo. Nota máxima. No habría esperado menos de usted, Sr. Kirkland."
…
"No entiendo. ¿Cómo el recuerdo del niñito pudo haberme fallado?" Arthur se preguntó a sí mismo después de la cena, en su cama de cuatro postes.
No era sólo el recuerdo de América. Era el recuerdo de Francis.
Francis, cantando una canción… una canción familiar.
"Es una canción que escuché cuando estaba en el distrito Montmartre de París," le dijo Francis. "Una canción de amor del Moulin Rouge."
"Es bonita," le contestó."¿Quién habría dicho que provenía de un lugar como ese?"
Francis sonrió. "Escucha a mi corazón," cantó con su tono de barítono. "¿Puedes escucharlo cantar? Te amo, hasta el fin de los tiempos."
Arthur tiritó. "¿Cómo pudo ser un recuerdo lo suficientemente feliz para mi patronus?" gruñó. "¡yo no amo a esa rana!"
"¿Alguien me llamó?" Francis asomó su cabeza. "Bonsoir, Arthur."
Arthur se quedó mirándolo.
"¿Sabías? Están ejecutando a Buckbeak el hipogrifo. Ahora mismo."
Notas de traducción: espero que no me empiecen a llegar amenazas de muerte o algo por el estilo por la enorme cantidad de tiempo sin actualizar XD lo lamento, de verdad. Los proximos dos capítulo de éste, el cuarto año, serán publicados a la velocidad del rayo. (Creo que sería bueno si alguien está interesado en ayudar con la traducción del fic, así no demoraría un milenio en publicar la continuación. PM y hablamos c;)
