Volví de mis vacaciones! Un poco atrasada, pero se entiende :p ... espero ;) ... Este es el final del DP8! :D y próximamente se pueden imaginar que viene un poco de imaginación de mi parte ;)
Ninguno de los personajes, ni tampoco la historia original del juego Dark Parables: The Little mermaid and The purple tide me pertenece :)
- Esperemos que funcione -dijo nuestro compañero mientras vertía el contenido del frasco en la boca de Pinocho
- Muchas gracias, en serio, me siento mejor -un par de minutos de tensión y el chico ya se había recuperado
Todos soltamos aire.
- Puedo preguntar ¿por qué te estás convirtiendo de vuelta en madera? -empezó Philip mientras ambos se levantaban del suelo
- Lo único que asumí fue que este orbe está fallando y eso hace que me vuelva otra vez de madera -el chico sostenía un orbe, una pelota en sus manos que era completamente de madera- Mi padre lo utilizó para crearme, pero su poder ahora se está desvaneciendo
- Pensé que Gepetto había utilizado un trozo de la arboleda para crearte
- Uso más que el trozo de madera, la arboleda le dio vida, pero el orbe le da forma humana -nos explicó el detective mayor
- Sí... Cuando noté los primeros síntomas rebusqué entre las notas de mi padre y mencionaban una cueva en el reino submarino, se supone que ese lugar es la clave para restaurar el orbe
- Por eso querías venir aquí con tanta insistencia -concluí
- Si nos lo hubieras dicho desde un principio te habríamos ayudado -Philip se cruzó de brazos
- Lo sé, lo siento, quería solucionaron yo -y mira a donde nos llevó eso
Suspiré.
- Bueno, ya no vale la pena lamentarse, en lugar de eso empecemos a buscar la famosa cueva
Mis compañeros de viaje me miraron, ha estas alturas había un lugar que no habíamos explorado y necesitaba de tres figuras que desaparecieron... Era hora de usar mi magia.
Una exhaustiva búsqueda después, encontramos una cueva que encajaba con la descripción... Excepto por la parte en que había un enorme barco hundido al que seguramente había que llegar por el mecanismo.
- E-esta helada...
- Bueno, princesa Ágata la próxima vez le pediremos al capitán del barco que se hunda en aguas cálidas -me molestó Philip
- Es reina Ágata y no es gracioso Philip...
El agua nos llegaba a los tres hasta la cintura, bueno solo a mí hasta la cintura y a los otros dos hasta la cadera. Por suerte el mecanismo no estaba tan adentro en el barco, o lo que quedaba de él y pudimos cargar el orbe con relativa facilidad, una vez que Philip descubrió cómo hacerlo funcionar por supuesto. Luego nos dimos la vuelta y comenzamos a caminar de vuelta a la orilla.
- ¡Los elementos y los orbes no son suficientes!
- ¡Mierda! -exclamamos yo y Jack cuando el fantasma del canciller apareció frente a nosotros bloqueándonos el paso y dándonos un susto
- Alimentan la máquina, pero no pueden controlarla
- ¿Y que nos sugieres? -intentó el otro detective
- Deben encontrar el cetro del antiguo rey
- Y desapareció
- Solo salgamos del agua, ¿si? Luego le damos el orbe a Pinocho y luego tratamos de encontrar el cetro -ya me estaba aburriendo de nuestra creciente lista de objetivos
Cuando le dimos el orbe a Pinocho, no alcanzó siquiera a usarlo para recuperarse. En el momento en que lo iba a colocar donde correspondía, un agujero en su pecho, apareció la sirena que se lo arrebató de las manos. El orbe al entrar en contacto con ella la transformó de nuevo en humana y escapó tan rápido como apareció haciendo imposible que la persiguiéramos.
- ¡¿Cómo es que una chica de mediana estatura como esa se escapa entre medio de un ladrón y dos detectives?! -exclamé luego de un minuto de realización
- Prefiero caza tesoros, gracias y además es ex caza tesoros -Jack se cruzó de brazos
- Tu sabes que lo digo con cariño...
- A mí no me suena a cariño
- No necesito tu ayuda Philip... Pero más importante que todo esto es ¡que se llevó el orbe de Pinocho!
- ¡Debemos capturarla! -exclamó el chico de madera
- Sí, yo creo que no... Tú te quedas aquí y nosotros buscamos...
- Ágata yo creo que lo mejor es llevarlo, si no nos separamos es menos riesgoso para él -empezó Philip
- Además es de madera -me susurró Jack
- ¿Y que? La madera flota genio -le susurré de vuelta
Él solo levantó una ceja en mi dirección. Al final nos llevamos a Pinocho con nosotros de vuelta al recibidor del palacio.
- ¡Y la puerta está cerrada! ¡Que poco común! -exclamé cuando intenté abrir la puerta y está ni se movió
- Ágata... -dijo en tono de regaño mi superior
- Yo... Creo que me sentaré por aquí a descansar, ustedes pueden seguir adelante...
- Déjame adivinar, ¿tírense contra la puerta? -me preguntó Jack cuando vio que levanté mi vista hacia él preocupada por Pinocho- ¿Y no hay tiempo para buscar una llave?
- Me conoces tan bien...
- A la una, a las dos y a las tres -como siempre el otro detective utilizó un impulso mágico, lo que hacía que las puertas se abrieran con un minino de fuerza
Seguimos caminando por el largo pasillo hasta que llegamos a la sala del trono. Cuánto tiempo le había tomado a la sirena correr hasta allí, no teníamos idea, pero seguramente fue un buen rato ya que al parecer cuando nosotros entramos el orbe recién llegaba a las manos del rey.
- ¡Sí! ¡Por fin el orbe es mío!
- ¡Padre espera! ¡Hay algo que no está bien! -¿acaso te refieres a robarle un orbe mágico a su legítimo dueño que no puede sobrevivir sin él?
- Debe referirse al cetro... Quizá ella sabe algo que no nos está diciendo -soltó Philip cuando el rey había ignorado a su hija creando una barrera detrás de él y la chica por su parte había huido a la izquierda
- ¿Debo mencionar lo bueno que sería tener a Mary ahora? -solté después de que Philip y yo tratáramos cada uno y juntos de romper la barrera mágica que nos daría acceso a la máquina
- ¡Aaaah!
Luego de nuestros intentos sentimos un grito y nos dirigimos en la dirección de la voz.
- Mm... Esas son...
- ¿Pirañas? Pues sí -me dijo Jack mientras nos manteníamos a raya y observábamos a la sirena, ahora humana atrapada en una roca rodeada de agua
- Vine a buscar la parte del cetro que faltaba, pero el agua comenzó a subir a mi alrededor y ¡ya no puedo salir!
- Cuando caes en tus propias trampas, sabes que algo anda mal...
- Ágata -empezó Philip otra vez
- Pues no lo siento, esto es lo que llaman... ¿Karma?
- Sea lo que sea, tampoco vamos a dejar que se la coman las pirañas ¿no? Hay que buscar el cetro y liberarla
- ¿Ves Agata? Jack acaba de actuar como un verdadero detective
- Sí, sí, sí...
Nos dividimos las tareas y mientras Philip buscaba la parte del cetro nosotros debíamos encontrar una manera de soltar a la princesa, y resultó ser más fácil de lo esperando.
- ¡Gracias! Siento lo que he hecho, pero es por el bien de mi padre... Tengan, esto puede romper esa barrera que puso
No seguí comentando, porque al final todos cometemos errores, así que con un suspiro nos fuimos a la sala del trono otra vez.
Llegamos a la sala de la máquina solo para ver al rey colocando el orbe de madera en su lugar, en serio, ¿cuánto tiempo se tomaban en el reino submarino para hacer las cosas? Cuando el orbe estuvo en posición, todo el lugar brilló con una intensa luz y el rey dejó de ser el monstruo que veíamos para devolverse a su forma humana.
- ¡¿Qué?! ¡No! -a los gritos de su padre, la princesa hizo el intento de acercarse a él- ¡No! ¡Hija, retrocede!
La princesa fue empujada, pero Jack alcanzó a atraparla y ayudarla a que se estabilizará de nuevo. Mientras el rey terminaba rodeado de una corrupta energía violeta como la marea.
- El poder... Es demasiado... ¡Grande!
- ¡Padre! -Jack era lo único que evitaba que la princesa corriera a los brazos de su padre- ¡Necesitamos su cetro! ¡Creo que estaba en la habitación de una de mis hermanas! ¡Por favor detectives deben ayudarlo!
- Iremos a buscarlo no te preocupes, pero si él te suelta -dije apuntando a Jack- no puedes acercarte a tu padre, ¿está claro?
La princesa asintió.
- Bien, iremos por Philip
Jack la soltó y los dos nos fuimos para buscar al otro detective.
- ¿Esta bromeando? ¿En una de las habitaciones de las princesas? ¡Son demasiadas!
- Bueno, Jack no parece que tengamos una mejor opción...
- ¡Philip!
- ¡Philip! -ambos estábamos buscándolo desde hace un rato
- ¡Aquí! -se escuchó de una de las habitaciones
- Déjame adivinar, esta es la habitación donde está el cetro
- Pues de hecho sí Jack, ¿cómo supieron que estaba aquí?
- La princesa nos lo dijo...
Pero no puede seguir explicando frente a su cara de 'ya lo sabían y no me lo dijeron' porque apareció otra vez el insistente fantasma del canciller.
- Solo mezclando la sangre de la diosa del mar y la del rey será eliminada la maldición
- Espera un segundo... ¡¿Se puede saber de dónde conseguimos sangre de la diosa del mar?!
Pero como siempre tan útil, el canciller ya se había esfumado.
- ¡Muy bien! Con esto podemos volver... -Philip ya tenía el cetro y se dirigía a la máquina
Lo seguimos.
- ¿Si lo usamos así tal vez? -mi superior apuntó a la máquina misma y con un gran estruendo el rey salió disparado, y la tierra comenzó a temblar destruyendo la máquina y peor aún el sello que mantenía a la diosa del mar prisionera- ¿O tal vez no?
- ¡Dudo que apuntarlo a otra dirección hubiese ayudado! -grité porque el estruendo y los temblores no dejaban escuchar nada
De repente la diosa del mar apareció ante nosotros y rompió sus cadenas provocando al agua para que entrara al recinto, pronto estuvimos rodeados de agua púrpura. Yo y Philip rápidamente nos rodeamos con una burbuja de magia, la de Mary probablemente duraría días, la nuestra una hora. Ayudé a Jack a entrar en la mía y nos preparamos para salir a la superficie. Pero arriba la vista no era alentadora, la princesa y el rey se nos habían unido en unos minutos y nosotros nos apresuramos en sacudirnos el agua que ardía de manera agresiva contra nuestra piel. La diosa del mar estaba desencadenando un tornado púrpura sobre la tierra y una tormenta, el agua nunca había transmitido tanta ira.
- Tal vez si entran en el templo de la diosa del mar puedan hacer algo para apaciguarla -la chica nos miró desde su posición arrodillada al lado de su padre
Nosotros nos miramos.
- ¿Valdrá la pena a estas alturas?
- Bueno, Jack, algo que aprendemos en este trabajo...
- Es que vale la pena intentarlo todo -complete la frase de Philip
Y así los tres nos dirigimos al templo.
A medida que recorríamos el pasillo del principio, donde sabíamos que estaba la entrada al templo de la diosa del mar, los temblores se hacían cada vez más fuertes y el viento y las olas chocaban agresivamente contra la estructura. Cuando logramos entrar al templo, no sin un par de caídas y moretones, no nos quedó otra más que buscar las cosas perdidas de la estatua de la diosa para poder acceder a una estancia que se encontraba debajo de la estatua. Luego de buscar una serie de martillos especiales con el poder de los elementos, que por supuesto, como todo instrumento mágico de gran poder que llegamos a encontrar en nuestros casos, se extingue para siempre en un simple acto, eso fue exactamente lo que pasó con estos impresionantes y poderosos martillos... ¿El objetivo de todo eso? Calmar la ira de la diosa del mar. Luego de realizada la tarea nos fuimos para buscar de nuevo al rey y a la princesa.
- ¡Padre, mira! ¡Los detectives volvieron! -al parecer el rey había recuperado la consciencia
Un poco más allá se arrodilló Philip junto a Pinocho para comprobar que estuviera bien.
- Bien, pongamos fin a esta locura -el rey sacó una daga y se cortó la mano
Su sangre se mezcló con la reliquia que todavía tenía sangre de la diosa, reliquia utilizada para encarcelarla en el primer lugar, y así la furia se calmó por completo y el tornado se deshizo. La diosa dio una última sonrisa y desapareció.
- Valientes detectives, han salvado no sólo nuestras vidas, sino que además han liberado a nuestro reino de una antigua maldición, una maldición que cause con mi propia codicia... No se preocupen, encontraremos una manera de restaurar a este muchacho, nuestro reino está en deuda con ustedes, gracias -ambos hicieron una pequeña reverencia
Miré a Philip por un segundo con una mirada de preocupación, ¿estaba realmente bien dejarles a Pinocho? Pero mi superior puso una mano en mi hombro y asintió. Con eso nos despedimos y nos fuimos de vuelta al castillo en un viaje que incluyó bote, carruaje y caballo.
- Detectives, y Jack, bienvenidos
Zinnia tenía una mirada seria y estaba un tanto tensa.
- ¿Todo bien Zinnia? -pero por supuesto fue Philip el que lo hizo notar
- Malas noticias -se nos acercó Mary
Yo la miré para que se explicará más, pero ella solo se limitó a mirar a Zinnia.
- Se ha avistado un ejército que se aproxima al castillo, está a una semana de distancia... Detectives, estamos bajo ataque -soltó la líder de los detectives
Muchas Gracias por esperar y por leer! Se viene un último capítulo completamente inventado y después de eso nos estaríamos yendo derechito hasta el DP 9! Como siempre muy buena semana a todos! Bye! n.n
