Si, he regresado.

Alpha Witch

Capítulo 38

Lysander Scamander, yacía sobre un amplio charco de sangre. Luna lo observo curiosa, tal vez se había excedido.

Al cerrar la puerta del despacho inmediatamente brincó sobre el abriéndole las ropas y hechizándolo con sus ojos dilatados.

Lysander sintió que la saliva se le atrapó previo a la garganta, ya no tuvo la capacidad de decir nada, o moverse, se volvió un pequeño ciervo a Merced de su predador. Ella saltó sobre el cual guepardo sobre presa, no era una bruja, era una mujer, bella de manera que casi dolía, era también una criatura salvaje la más hermosa que hubiera visto. Decidió que morir en sus manos sería algo bueno, sus largos años de investigación habían valido la pena.

Eso le hizo conseguir el habla.

" Por favor, déjame hablar contigo antes de que me asesines"

Luna le sonrió, "Haré algo más que hablar contigo"

Él sintió un escalofrío recorrer su espina.

Luna con agilidad lo despojó de las ropas que poseía y atrapó su miembro entre sus dedos ágiles y ya expertos, Lysander sintió que sus ojos se salían de sus órbitas ante la vergüenza, el pudor, la angustia y la extraña mezcla de emociones que lo embargaba. Pero pronto todo eso fue reemplazado por excitacion, su sangre se volvió lava ardiente. Jamás se había sentido así, era ridículamente un virgen en el buen sexo, pues él no se consideraba un buen amante. Menos mal que esa criatura haría todo el trabajo.

Sobre el piso frío de piedra, el perdería la vida y la honra, se hizo cientos de preguntas, como era posible que en casa del mismísimo ministro hubiera tal peligro, quería correr y advertirle pero sabía que era muy tarde. La angustia lo golpeo, sin embargo a pesar de lo que pasaba quería pensar que esa hermosa criatura que a todas luces parecía un Lycan no era maligna. Su tatarabuelo decía siempre que ninguna criatura era en realidad maligna.

Luna estaba en un orden de ideas completamente distinto.

Y así fue, en pocos segundos Luna se empaló en el hinchado miembro y comenzó una danza sensual e irresistible. Ella estaba concentrada en su propio placer, y con ello estaba dando a Lysander el mejor sexo de su vida, y tal cual como lo imagino al verlo por primera vez, el libero un jadeo de exitacion y placer, ya no podía contenerse más. No dejaba de hacer sonidos, entre suspiros y algunos gruñidos masculinos para su vergüenza le hacía saber lo mucho que disfrutaba de ella y su labor.

Ella sonrió sobre él y lo arañó sobre el tórax montándolo con más furia, había algo en su víctima que a pesar del mínimo esfuerzo hacía presión en sus puntos exactos de placer. Lysander entonces prácticamente gritaba, como animal en celo, pensó que si de cualquier forma moría ya no importaba un galeón su pudor.

Finalmente cuando ambos alcanzaron el climax y en un arrebato Luna lo mordió en la yugular, lo suficientemente salvaje como para que muriera, como le había instruido su alpha.

A Hermione a la distancia le llegó el llamado mental de Luna.,

Hizo una mueca. "No lo mates, transfórmalo, puede ser útil" le dijo en su vía mental.

Luna a toda prisa se apresuró a darle de su sangre, pues casi estaba segura de que era muy tarde. Y cuando termino de hacerlo, de forma escalofriante Lyssander despertó y herido de muerte la mordió a ella en el hombro cegándola por completo.

Hermione ya se había aseado e incorporado, estaban por llegar al departamento de Rimedeus. Los tacones costosos de Hermione golpeaban con suavidad el piso.

Bill tras ella meditaba lo ocurrido en la cena de navidad, las preguntas de sus hijos y su situación actual. La verdad era que era dichoso, servia a la manada con su corazón, amaba a sus hijos tenía ahora el poder y la fuerza para siempre cuidarlos, hasta de las amenazas más espantosas, era respetado en sociedad y de vez en vez como el presente día podía tener una parte de su Alpha solo para el. Eso era todo lo que necesitaba, ya había estado casado, no era lo suyo, lo suyo era lo que estába viviendo...

Previamente en la Mansión de la manada:

Blaise entró después de su madre al despacho, y cerró la puerta tras el.

La viuda Zabini a pesar de la edad era aún muy atractiva, gritaba en sus ropas buen gusto y dinero, las copas de mas que bebió lo único que habían hecho era hacerla altanera.

"Me has avergonzado ahí dentro" le dijo Blaise dolido.

"No entiendo porque, finalmente es una duda legítima, creo que tus otros dos amigos también son homosexuales y seguramente siempre se han reunido para orgias" sus palabras fueron para Blaise como navajazos.

Blaise había sentido que su corazón se detuvo, no era que tuviera un conflicto con los homosexuales, era que sabía que su mamá lo decía para ofenderlo.

La viuda hablo con él de sus recuerdos de un hijo Casanova, de la importancia de la conservación del apellido, del nivel económico, etc etc.

Blaise harto la interrumpió.

"Porque no puedes aceptar la vida que he escogido? Ya no me interesan las mujeres como antes. Pero no soy homosexual." Le dijo dolido.

"Júralo! Júralo para que te crea" le dijo ella incrédula de semejante cambio.

Blaise rodó los ojos, "No voy a hacer un juramento tan absurdo, estas borracha y no lo recordarás"

Para la viuda Blaise estaba confirmado sus sospechas y lanzó al muro un grueso dulcero de cristal que se hizo añicos ruidosamente. Amagó con tomar más pero Blaise tuvo que forzarla a detenerse.

Theo, que escucho todo se alarmó y entro a ayudarlo. Lo encontró forcejeando con ella, ya muy molesto.

"Blaise contrólate"

Blaise la soltó y su peinado se descoloco por el forcejeo. "Ella me ha obligado"

"Amigo mantén la compostura, no es ella misma" dijo Theo intentando observar la situación con frialdad.

"No pensé que armara este lío, monte todo lo de la cena y quería dar una buena impresión ahora siempre verán a mi madre como una problemática"

La viuda se indignó, "Yo no soy problemática! Es que me acabo de enterar que jamás tendré un heredero del apellido Zabini después de ti, y ya hay murmuraciones de tu vida aislada"

Theo cerró los ojos, la viuda en parte tenía razón, Blaise estaba rojo como cherry.

La viuda entonces sacó su varita y la apuntó a Theo, "Tú debes haber vuelto a mi niño encantador un homosexual sin escrúpulos"

Blaise se llevó las manos al rostro. "Madre detente, las consecuencias pueden ser fatales"

La viuda rio con maldad, "Yo he enterrado a todos mis esposos, no me hables de fatalidades"

"Recuerda que por poco hubiéramos sido hermanastros" le dijo Theo a Blaise con cara de asco.

La viuda puso su atención de nuevo en Theo. "Dicen que ,la muerte de tu padre fue muy extraña...hay personas que hacen lo que sea por heredar una fortuna"

Blaise perdió los papeles y apuntó a su madre con su varita "Hasta donde van a llegar tus ofensas por tu necedad? Respeta a mis amigos, comprende, ellos tampoco son homosexuales!"

"Los chicos mejor partido de Slytherin se han vuelto célibes? Por Favor! Solo es cuestión de tiempo, el Ministro piensa como yo, deben conseguirse una chica pronto, sobre todo tú Blaise, después de tu espantosa boda fallida, una esposa en Azcaban, es un escándalo!"

"El Ministro se puede ir al carajo" escupió Blaise. "Solo quiere deshacerse de nosotros"

"Porque querría algo así?" Los ojos de la viuda estaban vidriosos pero atentos.

"Amigo, esto terminará en asesinato o obliviate" le dijo Theo.

Blaise se pasó la mano por el cabello exasperado.

"Bien, ya que no recordará nada de esto, puedo decirle que me alegra mucho no haber emparentado con usted" soltó Theo.

Blaise soltó una carcajada nerviosa y la viuda no pudo esconder su asombro. Theo continuó... "Me parece curioso que usted quiera culparme de la muerte de mi padre cuando todo mundo sabe que usted asesinó a sus esposos, hubiera preferido que mi padre muriera en sus manos?"

"Theo por favor! Cálmate!, es a mi madre a quien hablas" le grito Blaise.

La viuda observó a Theo con odio. Y en un dos por tres lanzó un encantamiento no su varita para golpearlo. Blaise lo conocía bien de niño así fue criado en sus travesuras, Theo sacó su varita y combatió el hechizo que terminó rebotando en Blaise quien salió volando hacia el muro.

Draco que con su supe oído escuchaba todo, hasta ahora divertido, se fue al despacho con molestia.

"Son unos imbeciles, esto se salió de control" dijo Draco al entrar. "Estimada señora. Estamos en casa del Ministro de magia, será escoltada a la salida y me aseguraré de que su fotografía y la narración de lo qué pasó llegue al Profeta si no me entrega en este momento su varita "

La viuda perdió todo color. "No lo harías"

"Si lo haré" le dijo Draco amenazante.

Ella le entregó la varita.

"Ahora se que todos ustedes son unos vagos, homosexuales, de poca monta...unos..."

Blaise en ese momento le lanzó un encantamiento silenciador. "Voy a obliviarte mamá y por eso voy a decirte la verdad...yo amo a Hermione Granger"

La viuda que no podía hablar abrió los ojos como platos en terror.

Blaise continuó "Todo este tiempo Daphne tenía razón, yo la amo...he dedicado mi vida a ella y no me interesa ningúna otra bruja. No espero que lo entiendas"

En ese momento las luces del despacho se apagaron y los libros comenzaron a sacudirse. Era la magia no verbal y la ira de la bruja.

"Es una mujer casada!, es la esposa del Ministro de Magia! Nuestros ancestros volverían a morir!...ademas, es ...ella es...una sangre..."

"Calle, calle porque no respondo" le amago Theo.

Draco tomó su varita apuntó a ella y dijo con frialdad: "Obliviate"

La viuda cayó desmayada.

" Blaise ocúpate de tu madre" le dijo Draco y salió en busca de Hermione. Él había usado el mismo hechizo que Theo y rastreo la esencia mágica de Hermione.

En camino, llegando a Nueva York llegó la lechuza de Harry, pero él guardó la carta en su bolsillo y fue a toda prisa hacia el departamento de Rimedeus.

Londres,

Mientras tanto en el Ministerio, Harry estaba iracundo por la visita de Hermione a Rimedeus, le hubiera gustado acompañarla pero tenía una seria de entrevistas que dar y una moción que presentar por la seríe de sangrientos asesinatos ocurridos en el callejón Diagon.

Fred, George y Krum tenían de trabajo hasta sus narices, James Klov, el lider de su manada de licántropos muggle había reportado que habían sido precisamente licántropos aquellos que causaron las muertes pero además de ello, actuaban en manada que olía a Lycan.

15 muertes en 2 noches, la lluvia había formado literalmente un rio de sangre sobre la acera, del tan socialmente recorrido callejón.

Alguien quería sembrar miedo, pero no lo harían bajo su Ministrado, el los pondría tras las rejas o metros bajo tierra pero pagarían caro su ataque carnicero.

James solicitó reunirse con Hermione o William pero ahora ambos estaban ocupados, así que Krum fue a su encuentro, mientras los Wesley contenían el papeleo y el escándalo. Ni en la época oscura las muertes habían sido tan cínicas.

Exasperado, Harry mando lechuzas a las serpientes de la manada, si la maldita mujer no cooperaba el mismo iría a pegarle un avada para que les dejara hacer su vida.

En Nueva York,

La puerta del lujoso apartamento se abrió y una hermosa mujer escoltó a Hermione y William dentro.

Rimedeus enseguida notó algo distinto en Hermione.

- Si mis sospechas son ciertas, Tus consortes son unos bastardos afortunados-

.

.

.

Queridos míos,

Lamento mi larga ausencia, la vida real me robó tiempo e inspiración, me disculpo, solo les pido, me hagan saber si aún están ahí para esta historia.

Suya siempre...

Denile.