Capítulo 37
-Ja, te gane.-dijo Sasuke soltando el control, siendo atrapado por el piso.
-Oye, que los controles no son gratis.-Gaara lo miro con reproche.
-Ya ya, no pasa absolutamente nada.-lo levanto.-Ahora si, a pagar la deuda.-sonrió.
-¿No puede ser otro día?-buscaba misericordia.
-O no claro que no, de esta no te escapas.-
-Carajo.-suspiro.
-Tranquilo, de aquí no sale nada. Solamente tengo curiosidad.-
-Te mato si alguien más se entera de esto.-suspiro.-Me llama la atención Matsuri, ya contentó.-
Sasuke sonrió, sabía que no había sido solamente una atracción del momento había sido mucho más que ello, pero el confirmarlo era mejor que nada. Gaara estaba sumamente avergonzado, no quería que algo así le pasará y odiaba a su amigo por ello; esperaba que todo quedara ahí ya que sabía que no podría haber nada entre aquella mujer y él por el momento, el que ella tuviera una relación no era lo máximo y menos con el imbécil con el que andaba. Sasuke no se metería en ello, de todos modos seguía siendo en tercero en la situación, y aunque su amigo lo era igualmente estaba más que involucrado, y después de lo que Hinata le había dicho sobre Sasori, sabía que su amigo era mejor para su amiga. Siguieron hablando un rato, Gaara se veía bastante mal con ello; aunque no se habían visto tanto aquellos dos, tenía la vaga idea de como se sentía ver a alguien que quieres con otra persona, si recordaba hace unos meses cuando Naruto no dejaba a Hinata tranquila.
-Tranquilo, recuerda que las cosas suceden por algo. Y llegara alguien adecuada para ti.-
-Esperemos. Solamente es bastante molesto, así que les pido que cada vez que salgan con ellos no me incluyan en sus planes.-volteo a ver a la ventana.-¿Vas a ir a ver a Hinata?-
-No, por el día de hoy no, que iba a ir con Aiko al centro comercial. Y conociendo a mi suegra eso va para largo.-
-Mujeres.-suspiro.-¿Y como va todo con Hinata?-
-Muy bien, gracias. ¿Quién diría que mi mejor amiga sería la persona que me completaría?-sonrió como un tonto enamorado.
-Muchos lo pensaban.-capto de nuevo toda su atención.-Era el secreto a voces del instituto de mayor antigüedad. Hasta los que se graduaron hace dos años lo pensaban.-
-¿Enserio?-se sorprendió.-Pensé que sólo habían sido de la generación hacia abajo.-
-No, pero todos están fascinados, había apuestas. Créeme les da miedo preguntar pero quieren saber quien le dijo a quien.-
-Esa es la espinita que se quedara en ellos toda su vida, sólo nos incumbe a nosotros dos.-
-Lo sabemos. Por cierto otra duda. ¿Qué harás con Sakura? Sabes que sigue con lo mismo.-
-Naruto va a hablar con ella, tiene que superarlo y dejar de insistir.-
-Sin ofender a nadie, pero a mi no me sigue convenciendo. Hay algo que me hace desconfiar de sus actitudes.-
-No eres el único, yo sigo dándole el beneficio de la duda. La tengo en la mira por si se le ocurre cualquier cosa.-
-Haces bien. Además siendo amiga de Karin, que sabes la fama que tiene, todo puede suceder.-
-Si. Será mejor que me vaya yendo. Además mañana hay clases.-se puso de pie.-Muchas gracias por todo Gaara.-
-Gracias a ti, me animaste un tanto.-lo acompaño a la salida.
-Cuando quieras. Nos vemos mañana.-salió de la casa.
Subió rápidamente a su automóvil y con cuidado fue de regreso a su casa. Medito lo que Gaara le había dicho. Se veía que realmente la quería, pero respetaba cada relación y no se metería en algo que sabía que no le incumbía en lo absoluto. Aunque faltaban de ir a golpear al noviecillo de Matsuri para que aprendiera a respetar a cualquier mujer que tuviera a su lado, y más siendo una amiga suya. Todo el recorrido lo estuvo mentalizando sin encontrar una solución por lo que decidió dejárselo al tiempo, era mejor consejero que cualquier otro. Llego a casa pero se sorprendió al ver a su hermano en el protón con una pelirroja, sabía que Itachi no era capaz de verse con alguien mas, teniendo en cuanta la condición en la que Konan se encontraba. Agradeció que el garage estaba abierto y sin hacer mucho ruido se estacionó y salió del auto escondiéndose para saber que era lo que ocurría con su hermano y aquella mujer.
-Tayuya suéltame.-Itachi la empujaba suavemente, no quería causar un accidente.
-Es que no ves que yo te amo.-se aferraba más a la cintura de Itachi.-¿Por qué no puedes darme una oportunidad?-
-Porque yo amo a Konan, ella es la mujer con la que quiero estar el resto de mi vida. Lamento no poder corresponderte, enserio no quería causarte ningún daño.-suspiro.-Eres alguien que vale la pena y lo digo enserio, pero lamento no poder corresponderte.-
-Una oportunidad. Sólo te pido eso.-empezó a sollozar.
-…-se mordió el labio.-Tranquila, será mejor que llame a Sakon para que venga por ti.-
-No quiero.-sollozo más.-Quiero estar contigo, quiero que me des una oportunidad.-
-Tayuya.-le levanto el rostro para limpiarle las lágrimas.-Enserio lo lamento demasiado, tal vez simplemente no soy el indicado para ti. Algún día encontrarás a alguien que no deje de verte, que te conviertas en todo para él. Pero desgraciadamente yo no soy esa persona, yo ya encontré a Konan.-
-No es justo.-se deshizo del contacto con Itachi.-¿Por qué ella siempre me quita lo que yo quiero?-
-Itachi.-Sasuke escucho la voz de su cuñada y sabía que las cosas se pondría feo, así que por supuesto se planeaba quedar.-¿Qué ocurre aquí?-había abierto la puerta y los había visto.
-Nada amor, sólo estoy hablando con ella.-Itachi estaba sumamente nervioso.-No es lo que crees.-
-No te preocupes. Simplemente quiero hablar con ella, si me lo permites.-dijo de lo más tranquila.
-¿Estas segura?-
-Si. ¿Te molesta Tayuya?-volteo a ver a la nombrada.
-No.-parecía nerviosa.
-Gracias. ¿Ita, nos dejas solas por favor?-le apretó suavemente el antebrazo indicándole que estaba bien.
-Seguro, yo tengo que cerrar el garage. Cualquier cosa avísame si.-le acaricio la mejilla.-Te quiero.-
Itachi salió rápidamente del protón para caminar hacia el garage, cuando se dio la vuelta vio a su hermano, escondido tal cual niño que esta escuchando la conversación de sus padres. Lo volteo. Ver con sumo reproche, odiaba cuando hacia eso, pero antes de cualquier otra cosa Sasuke lo jalo para que se sentará a su lado, tomo el mando de la puerta del garage y le susurró que sabía perfectamente que él quería escuchar la conversación. El mayor le dio la razón por lo que ambos se quedaron callados esperando saber que era lo que ocurría.
-¿De qué quieres hablar Konan?-
-Tayuya... tu y yo tenemos algo de que hablar.-estaba muy sería.-Oye, tu y yo éramos muy buenas amigas; ¿qué fue lo que ocurrió?-
-…-se mordió el labio.-Sinceramente, yo creo que…Itachi fue el problema.-
-¿Por qué fue él?-
-Tu sabes muy bien porque, sabías perfectamente que a mi me gustaba desde que estábamos en el preescolar. Bueno, en ese entonces sólo se me hacia guapo.-
-…lo se.-
-Si lo sabias, ¿entonces por que me quitaste la oportunidad de estar con él? Por lo menos haber tenido la posibilidad de saber si era real o no.-
-Sabes que en eso no se decide. Simplemente sucede. Créeme que no fue a propósito.-
-Me hubieras dicho,¿por qué me tuve que enterar de la manera en la que fue?-
-Lamento que haya sido de esa manera. Se que pedir disculpas no arregla nada. Pero, debes cerrar ese capítulo, hay muchos que no has abierto por ello.-
-¿Por qué Konan? ¿Por que tu y no yo?-
-Eso es algo que no tengo idea, y no pidas respuestas a una pregunta que no las tiene.-
-…-siguió llorando.-Es cierto que están hechos el uno para el otro. Pero bueno, de cualquier forma hice mi lucha.-se limpió las mejillas.-Dejare de insistir, no vale la pena seguir intentándolo, ustedes dos se aman demasiado.-
-¿Quieres que le llame a alguien para que venga por ti?-la veía realmente mal.-Sakon o Kidomaru, puedo marcarles si quieres.-
-Yo…no te preocupes. Puedo irme sola. No quiero que me vean así.-
-Por lo menos déjame decirles donde andas.-
-…ya he causado demasiadas molestias. Tomaré un taxi. Aquí viene uno. -volteo a la izquierda.-Gracias, nos hacia falta hablar. Ya no tendrás problemas de mi parte.-
-Tayuya...-vio como detenía el vehículo.
-No te preocupes. Estaré bien, por cierto…-la volteo a ver sonriendo.-felicidades por tu embarazo, te esta sentando de maravilla.-y sin más se subió a aquel vehículo para perderse calle abajo.
Los tres estaban impresionados por la conversación; así que Sasuke sonrió, sabía que era lo que había ocurrido, además de que su hermano le había dicho lo que ocurría con aquella pelirroja; así que espera que así se apaciguaran las cosas. Itachi no salía de su asombro, hubo algunas cosas que él no tenía a conciencia, se sentía mal por lastimar a alguien que no lo merecía; esperaba que ya todo se tranquilizara. Konan, sonreía a pesar de todo, esperaba que ese capítulo se cerrará y si es que se podía recuperar a una amiga que apreciaba bastante. Se acaricio el pequeño bultito donde su pequeño estaba y entro a la casa. Al escucharse la puerta cerrar, ambos hermanos se pusieron nerviosos, sabían que si no los encontraban en casa estarían en serios problemas. Abrieron un poco la puerta del garaje y rápidamente se metieron a él para apoyarse en uno de los automóviles.
-Busca un tema de conversación enano.-le dijo nervioso Itachi.
-¿Enano? Sólo soy dos centímetros más bajo que tu, y todavía puedo estirar me un poco.-
-Ya sabes a que me refiero.-
-Pues no tengo idea tu piénsate en algo.-sonrió algo nervioso.
-Me lleva.-volteo a ver por todo el lugar.-Te odio. Bueno entremos ya algo me inventare.-
-¿Crees que te crea? Te conoce demasiado bien.-
-Espero que si, si no haré que tu pagues las consecuencias.-
-¿¡Yo que!? Me podías haber dicho que no e irte.-
Decidieron dejar esa pelea por el momento así que ambos entraron a la residencia mientras cada uno estaba en sus propios pensamientos. Entraron en la cocina para encontrar a Mikoto ahí haciendo una pasta, saludaron a su madre, la pelinegra les sonrió a ambos mientras les avisaba que dentro de poco estaría la cena, ambos hermanos se lo agradecieron mientras Sasuke se quedaba a ayudarle e Itachi iba a buscar a Konan. Creyó que lo más probable era que estuviera en la habitación por lo que subió las escaleras y entro a su habitación, afortunadamente tenía razón y la vio algo pensativa mientras se cepillaba el cabello.
-¿Como fue todo amor?-le abrazo por el cuello.
-¿Dónde andabas?-lo tomo del brazo mientras se lo acariciaba.-Te estaba buscando, pero no sabía donde estabas.-
-Estaba hablando con Sasuke, ya sabes, platica de hermanos.-
-Esta bien. No te preocupes.-alzo el rostro para voltearlo a ver.-Pues fue bastante bien, logro desahogarse, al parecer le hacia falta. Espero que este bien, me preocupa.-
-Tranquila, sus hermanos la cuidarán.-
-Si.-se quito aquel brazo.-Creo que ire a ayudar a tu madre a hacer la cena.-se puso de pie.
-No te preocupes.-la abrazo por la cintura.-Sasuke se quedo ayudándola, sabes que siempre le ha gustado ayudarla con ello aunque a él no se le da para nada.-le acaricio la mejilla con la nariz.
-I-ta-chi.-tembló un poco.
Ambos empezaron a caminar siguiendo abrazados, hasta que Konan sintió como su espalda se encontraba con una de las paredes. Salto un poco al sentirla, empujo un poco a Itachi para verlo sonreír torcidamente, se abrazo de su cuello para ponerse de puntillas y unir sus labios en un cariñoso beso, él se acercó más a ella mientras con sumo cuidado de no aplastaría mientras le correspondía con la misma ternura con la que lo besaba. Sintió como le acariciaba los pequeños cabellos de la nuca causándole un escalofrío que le recorrió toda la columna. Así que como respuesta a ello, le mordió levemente el labio interior haciendo que ella soltará un ahogado gemido que fue acallado por él. Al ser interrumpidos por la necesidad del aire, se sonrieron antes de que Itachi se arrodillara para poner su mejilla en su vientre.
-Ya quiero que este aquí con nosotros.-volvió a abrazarla por la cintura.
-Yo también.-le acaricio la mejilla libre.-¿Me acompañarás al ultrasonido de mañana? Espero que ya nos deje ver que es.-
-Por supuesto que si. ¿A qué hora es?-dijo sonriéndole.-Pediré una hora en el trabajo.-
-A las cinco.-
-Perfecto, pediré permiso de salir una hora. ¿Mi mamá va contigo?-
-Si, también nos acompañara Hinata. Vamos a hacer unas cuantas compras y luego vamos a la consulta.-
-Avísenme cuando estén llegando.-se puso de pie.-¿Tienes hambre?-
-Sólo mantén tu móvil encendido a veces parece que lo apagas. Y si un poco.-
-Vamos por algo. Creo que la cena esta a punto de estar lista.-y ambos salieron de la habitación.
Se sorprendieron a escuchar ajetreó en el piso de abajo, no era normal que aquello sucediera en la residencia. Por instinto la coloco detrás de él mientras poco a poco se iba acercando al descanso de la escalera. Parecía algo sumamente serio, escuchar a Mikoto gritar era algo que pocas personas habían visto en esa dulce y amable mujer. Fugaku al igual que su mujer estaba bastante molesto, a pesar de su tono serio esta vez sonaba enojado. Sasuke estaba callado a pesar de todo, por lo que se sabía que no era una reprimenda hacia el menor. Ninguno de los dos sabía que pasaba pero estaban realmente preocupados, poco a poco fueron bajando con cuidado escuchando cada cosa que se decía en lo que creían que era la sala. Ella se asomaba un poco por encima del hombro de su novio. Itachi entro a la sala, y se quedo estático en su lugar. Como no la dejaba ver hacia el interior de la habitación, Konan se hizo a un lado para ver que tanto estaba pasando, al quedar a lado de él se quedo paralizada al igual que Itachi mientras le tomaba fuertemente de la mano, teniendo miedo de cualquier cosa que pasara.
-Mamá, papá; ¿qué es lo que hacen aquí?-dijo nerviosa.
