Diclaimer: Los personajes le pertenecen a S. Meyer, yo solo me adjudicó la historia que espero sea de su agrado. Si quieren unirse al grupo de locuras de Rob, solo dejen un comentario. Besos Jane.

Música:

-C y G – Valente y hermosa – blanco y negro (busquen así la canción en Youtube)

-Aerosmith

CAP. 38 POV EDWARD…

Sentía un peso sobre mis costados y si mal no recordaba Bella estaba en mi lado izquierdo, abrí los ojos y me encontré entre dos mujeres, en algún momento me había enderezado y Kate estaba en mi lado derecho, el peso era su pierna enyesada. Suspiré cansado y entumido. Tal vez Bella me estuviera volviendo loco y Kate empezaría pronto pero no me arrepentía de tenerlas y eso que Alice solo tomaba fotos, por ahora….

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-Vamos sería lindo saber el sexo del bebé, por favorrrr déjenme ir ¿si? – Alice estaba decidida a ir pero para su suerte no podía, porque había quedado con Jasper para ir y ver departamentos, ellos estaban por mudarse juntos así que eso tenía que ser primordial, además de que Bella no dejaría que nadie se enterará del sexo del bebé, solo ella y nos daría la sorpresa después. Suspiré cansado.

-Lo siento pero no, tu madre ha dicho que no aparte – ella hizo un puchero – lo siento pero hay veces en que los padres también dicen no, es su forma de demostrar su amor – ella pataleo y salió gruñendo palabrotas - ¡Alice!

-¡A veces esta es la forma en que las hijas muestran la inconformidad a sus padres! – ella gritó y Kate entro, retiraba lo dicho estas tres mujeres me volverían loco.

-¿qué le pasa a Alice?

-Tu madre no quiere que nadie vaya al ultrasonido, ella se enojó – me encogí de hombros – vamos, después de la escuela irás a que te quiten eso.

-Finalmente, oye papá.

-Dime.

-Ya que van a quitarlo ¿pueden firmarlo ya? – alce una ceja y ella se sonrojo, igual a Bella.

-¿Crees que no me he dado cuenta que ya está firmado? – su sonrojo fue mayor.

-Quería ser el primero – abrí los ojos en grande – en firmar mi yeso ¡papá! – solo reí.

-Lo has hecho ya cariño, está bien, puedes guardarlo, ahora vamos que se hace tarde – ella me abrazó y empezamos a caminar – solo una cosa linda – ella asintió – que sea tu primera vez en mucho tiempo – ella se sonrojo fuertemente y asintió caminando – ahora necesitaba lidiar con otra mujer.

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Bella estaba de mal humor y eso era poco al ver como estaba, ella no podía desayunar hasta después de las muestras y el estudio. Su cita era a las diez de la mañana pero yo tenía que venir y ver algunas cosas con la junta directiva, tome un respiro porque mientras yo veía todos los papeles ella bufaba y gemía ¡Qué! Quería gritarle pero las hormonas estaban tan revolucionadas que ella se pondría a llorar.

-Señorita Swan ya es hora – mi secretaria le aviso.

-¡Al fin! Vamos tengo hambre – la mujer solo río y volvió la vista a los papeles que tenía en las manos.

-Deje eso Dr. Cullen yo me encargo – solo asentí y corrí al elevador, a pesar de que no estaba laborando aquí todos me conocían como tal.

Cuando entramos a la consulta la Dra, si porque había previsto que fuera mujer, díganme territorial pero así era.

-Buenos días señorita Swan, tomen asiento, le haré unas preguntas y después le realizare un ultrasonido para revisar que todo esté bien con el nuevo inquilino – sonreí por ello. La ginecóloga empezó a preguntar de todo y luego a llenar sobre los síntomas después de la amenaza de aborto, cada vez que oía eso me daban escalofríos – bien, antes de pasar ¿alguna pregunta?

-Si, el peso….

-¡¿Me estás diciendo gorda?! - ¿ven? Ella se altera.

-¡No! Solo quiero saber sobre la alimentación, hay veces que has vomitado en la mañana porque, por las noches cenas cosas que no debes al igual que por la madrugada y….

-Dr. Cullen, hay alimentos que son irritantes y causan esos malestares, ahora el tiempo de gestación también intercede, hay madres que todo el embarazo pasan por los síntomas y otros no o en el caso los síntomas son para los padres, por ahora no cosas irritantes por las noches o grasas, y Bella tu peso está en perfecto estado para el tiempo que me dice aquí tienes, por favor pasemos a la camilla.

-Gracias – agradecí y caminé detrás de Bella, la ayude a recostarse y pensé que se le había olvidado pero no.

-Dra. Hace, no quiero que Edward sepa el sexo del bebe – la Dra, se quedó quieta con el bote del gel a centímetros de la piel de Bella, suspiré e hice algo que no había hecho y tal vez lo había copiado de Kate, un puchero – se lo que haces Edward pero no, no sexo para ti.

-Bella quiere darme una sorpresa especial, dado que la forma de enterarnos no fue la mejor – le expliqué a la Dra.

-Se que sabe cómo leer esa pantalla y solo quiero que le diga lo básico de información, o sea el bebé está bien si, no mas ¿de acuerdo?

-C… claro, son la pareja más rara que me ha tocado – ni me lo diga, desde que había encontrado a Bella llorando y habíamos vuelto a dormir juntos, todos los días lo hacíamos, claramente más porque ella, no sé si adrede o no, tenía antojos, desde un vaso de yogur hasta un vaso de agua muy fría. A veces quería gritar y decirle que no, pero luego solo suspiraba y volvía a hacer lo que ella quería, Emmett, que ya me hablaba, decía que estaba tomado, como si no me diera cuenta que Rosalie no le era indiferente pero claro ya veríamos que pasaba.

Entonces salí de mis pensamientos por un sonido, rápido, constante, pero fuerte, mire la pantalla donde el ruido sé hacía presente dando en forma el milagro que Dios me estaba dando, era tan emocionante que las lágrimas empezaron a caer por mi rostro, sentí una opresión y la mano de Bella me sostenía, ¿en qué momento me puse sobre ella? No sé, solo podía sentir sus brazos a mi alrededor, dándome ese cariño que tanto necesitaba desde niño, ese amor que su corazón puro podía darme, me deje consolar por ella ¿cuánto tiempo? No sé, solo éramos los dos y nuestro bebé.

La Dra nos había dado privacidad saliendo del consultorio, dejando solo el sonido de nuestro bebé.

-Gracias, gracias por esto, por todo, por darme esta nueva oportunidad, te amo Bella, los amo – ella me regaló una sonrisa llorosa.

-Te lo mereces Edward, esto – tomo mis manos y las puso sobre su vientre – es un milagro nuestro, te pertenecemos y quiero que te quede algo claro, a partir de ahora nosotros, Kate, Alice, este bebé, yo y tú somos una familia, no importa nada más, este bebé es un nuevo comienzo, el pasado queda atrás y de aquí en adelante solo un nuevo futuro ¿bien? – solo asentí dejando un beso en sus mojados labios, debido a las lágrimas, sonreímos como tontos ante el sonido y ayude a Bella cuando la Dra entro dejando de lado nuestro momento.

-Bueno, vamos con las noticias Bella ¿Edward? – salí del consultorio con una sonrisa tonta, claramente no estaba preparado para la grandeza de todo lo que sentiría al escuchar ese pequeño sonido, Dios era majestuoso. Después de horas, para mí, Bella salió con la cara roja pero feliz, las lágrimas todavía estaban sobre su rostro, me acerque preocupado.

-¿estás bien cariño, algo malo? Dra Hace…

-No, Edward todo bien, solo quiero comer y todo ha sido muy emocionante, las hormonas. – asentí, agendamos la cita próxima y caminamos hacia un restaurante donde Bella quería desayunar porque según ella ahí había el mejor desayuno del mundo o al menos que su bebé quería, claro solo oír la palabra bebé, sonreí como tontos, si el lo quería no me importaba donde fuera ahí la llevaría.

Después de desayunar pensé que podría pasarme por la oficina, Ángela me había estado hostigando con la firma de algunos contratos pero en lugar de eso Bella me pidió que la llevara al centro comercial, no entendía bien porque quería hacerlo pero cometí el terrible error de llamarla gorda y bueno.

-¡Ya se porque quieres ir a la oficina! ¿ Quieres tirarte a tu secretaria, ya que yo estoy gorda? – y las lágrimas empezaron a caer sobre su rostro, tanto que su nariz ya estaba roja, enseguida me estacione y desabroche nuestros cinturones y lo mejor que pude la atraje a mi, tratando de consolarla y poder yo al menos tener un momento de simple y vana vida.

-Cariño yo solo lo he dicho como un apelativo cariñoso, no quería decir otra cosa, además si te recuerdo que mi secretaria es Ángela, quien está casada y tiene un hijo, el cual por cierto está detrás de nuestra bebé ¿no crees que yo haría algo así? – ella solo negó y hizo un puchero el cual bese, claro desde hace semanas que veníamos compartiendo momentos así y obviamente mi cuerpo anhelaba su contacto pero a la vez me retraía porque no quería forzarla y que ocurriera algo más.

-Lo siento pero no sé que me pasa.

-Tranquila deben ser las hormonas y mi tonta firma de hablar, siento haberte hablado así.

-Se que era un nombre cariñoso pero estoy subiendo de peso y no quiero que – su voz se apagó y tome su rostro para que me viera.

-Bella, no voy a dejarte, somos una familia ya y este bebé viene a reformarla mas los bebés que vengan.

-Te amo mucho – nos seguimos besando por un tiempo hasta que ella insistió en ir de compras, algo raro en ella. Cuando llegamos ella solo se bajó y me dejó ahí esperando, gracias a Dios tenía mi laptop para trabajar en lo que ella fuera a hacer lo que tuviera que hacer.

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Estaba nerviosa buscando lo que fuera la mayor y mejor sorpresa que pudiera darle a Edward, no sabía si darle la sorpresa del sexo del bebé a todos juntos o solo a él y como decirlo, llevaba una hora recorriendo todo el centro para poder encontrar la forma perfecta, había pensado en ropita pero quería que fuéramos los dos juntos a comprarla, un cartel pero no, quería que lo descubriera, era tan emocionante pensar, no había sentido algo así antes y ahora mismo quería hacerlo por él, por nosotros y por la memoria de nuestro bebé.

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Una hora mas después, diez mensajes a Edward estaba saliendo con una bolsa de cacahuates con mucho Chile y limón en mi mano, había encontrado una tienda donde vendían todo tipo de globos había ordenado que le enviaran uno donde decía "tus princesas te esperan en casa, papi"

Luego había ordenado que en casa estuviera todo decorado con globos pero en el centro había pedido que pusieran dos globos con nombre y dedicatoria, eran de esos famosos globos donde los tenías que pinchar y salía el color del sexo del bebé, fuera azul o rosa, quería que fuera una sorpresa para todos.

Ahora mismo estábamos yendo hacia la escuela de Kate, después iríamos a retirar su yeso y eso daba el tiempo perfecto para que tuvieran todo listo en casa, ellos se encargarán de hablarle a papá, Jasper, Alice.

Todo estaba bien hasta que Edward vio a Nate abrazando a Kate y empezó a resoplar como toro.

-Calma ellos sólo están abrazándose – él bufo.

-Si eso es ahora no quiero saber después de eso.

-Claro si te refieres al sexo si, pero he educado a mis niñas que al menos esperen hasta los diecisiete.

-Hubiera sido mejor hasta después de casarse, no entiendo porque tiene que estar tan cerca de ella – ella estaba afuera así que Edward tocó la bocina, eso era ridículo pero él no me tomo en cuenta, al menos ellos se separaron y caminaron hasta el coche, era lindo verlos juntos obviando los bufidos y gruñidos – espero que no venga con nosotros.

-No creo – él se me quedó mirando y sonrió cuando vio que Nate solo la dejaba en la puerta de la camioneta, lo saludé desde adentro y el se fue dejando a Kate dentro – hola cariño ¿Cómo te fue?

-Bueno supongo, quiero ya quitarme esto – dijo señalando el yeso - ¿ Cómo les fue a ustedes con mis hermanitos?

-Bueno, vamos a quitarte eso – el camino fue muy entretenido mientras ella nos contaba sobre su día siendo firmada por todos, cuando llegamos no tardaron mucho en pasarnos y que el médico viera que todo estaba yendo bien para quitar el yeso, él especial cuidado en quitarlo y dejar cada una de las firmas intactas, cosa que agradeció ella. Habíamos pasado por el área de rehabilitación para que le dieran sus citas, ella tenía que venir cada tercer día y en un mes estaría totalmente lista, aunque si tenía que tomarse las cosas con calma, y aún así no iba a poder asistir al recital de ballet.

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-Bueno les tengo una sorpresa a todos – los dos se me quedaron viendo sin entender – los demás están en la sala esperándonos vamos – los dos sonrieron pero Edward ayudó a Kate a salir del coche, ella secretamente adoraba ser consentida por Edward y no la culpaba, los tres caminamos juntos, el pasillo estaban todos esperando, papá se acerco para atraer a Kate a su regazo, algo así como competir contra Edward, solo negué.

-¿Qué es todo esto Bells?

-Hola a todos, hola papá, bueno como sabrán hoy hemos tenido nuestro primer ultrasonido – un jadeo voluntario salió de todos los presentes, cierto no todos sabían – bueno estoy embarazada y les tengo una sorpresa, chicas – la tienda donde había ido para preparar la sorpresa, te mandan a dos chicas para que prepararán todo, así yo no me estresaría tanto. Ellas abrieron y toda la sala tenía globos por doquier con listones, estos tenían nombres, como hermana, tío, tía, papá y mamá, Alice y Kate chillaron y Rosalie pero se contuvo ella era solo la enfermera pero eso eran mentiras pues sabía que había algo con papá.

-Pasen por favor y tomen el globo que les corresponde – todos así lo hicimos – bien por favor – ellas me cedieron la palabra.

-Cuando ustedes jalen de ese cordón la sorpresa dentro revelará a todos el sexo del bebé y más – Alice, Kate y Edward se veían emocionados, creo que era suficiente sufrimiento así que les asentí para que lo hicieran, una vez que jalaron los listones, un humo rosa invadió todo, y en cada globo había una tarjeta, donde venían ciertos detalles para cada uno, por ejemplo para Kate y Alice decía "Hola hermana, pronto estaré aquí" las dos gritaron a lo grande, cuando escuchamos un fuerte golpe, Edward se había desplomado, por suerte en el sillón, las chicas que mandaban traían un kit de primeros auxilios, ellas dijeron que eso pasaba a menudo, todos estaban preocupados pero él despertaría pronto.

-Vaya marido ¿ Qué hará cuando esté en el parto?

-¡Emmett! Creo que esto por ahora termino, será mejor que nos vayamos y…

-No, por favor comamos lo que han preparado, dejaremos a Edward descansar, vamos – las chicas destaparon la mesa donde habían preparado pequeños pastelitos y demás dulces de color rosa para identificar que eran niña. Claramente Kate se volvió loca con los dulces.

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Una hora después todos se habían ido, Kate estaba hablando con sus amigos de su nueva hermana, yo me acomode en el sillón y puse la cabeza de Edward sobre mis piernas acariciando su cabello, mi gran hombre era muy fuerte para algunas cosas pero para otras no, recordaba cuando era niña y él estaba ahí conmigo por cualquier cosa que me diera miedo, nunca lo había visto derrotado él era tan fuerte como incapaz de necesitar a alguien pero ahora sabía lo que pasaba por su mente o quería saber, pues él no creía merecer este regalo y más por lo que decía la nota, esperaba que despertara pronto.

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Sentía mi cuerpo entumido y molesto. Poco a poco me fui moviendo de donde sea que estuviera hasta que no sentí más que el duro suelo, hice un gran escándalo despertando a Bella.

-¿Edward, estás bien cariño? – entonces recordé los globos y la sorpresa de Bella, empecé a buscar como loco la nota, hasta que la mano de Bells me la dio – ten.

"Hola papi, cuenta los días que pronto estaremos contigo, las nenas de papá,

Gemela uno niña, peso, medidas y edad correctas.

Gemela dos niña, medidas, peso y edad correctas.

Te amamos papi, tus princesas.

Miraba sin poder creerlo el papel, y no daba crédito a lo que decía cada palabra, alce la mirada y Bella me miraba con tristeza, no quería eso en ella, no ahora que tenía esto. Gatee hasta ella y tome sus manos.

-¿Esto es verdad, no? - solo asintió – siento haberme perdido la fiesta – dije mirando hacia la mesa, ella negó.

-Lo siento – su voz sonaba rasposa y sabía que era por las lágrimas no derramadas.

-No sientas nada, yo debería hacerlo, me desmaye y… Dios santo, perdóname por arruinar la sorpresa.

-Deja de disculparte Edward, se que es muy impactante, lo fue para mí en el consultorio.

-Por eso quería saber para estar ahí para ti.

-Pero quería darte esto, una sorpresa, algo que jamás olvides, te amo y estás bebes también te aman, serás el ejemplo para ellas que ya eres en Kate y a veces en Alice, quiero que lo entiendas, para así poder seguir adelante con ello ¿esta bien?

-Claro que si, vaya voy a ser papá de dos niña, si es un castigo divino – ella me miró sin entender – no ves la locura en esto ¿verdad? – ella solo negó – voy a ser padre de dos niñas, doy padre de una pre-adolecente y una adulta que vive con mi hermano, puras niñas, Alice tal vez no pueda controlarla ya pero Dios me castiga con tres más, que los hombres no existieran sería un plus.

-¡No! ¿Cómo entonces estaría embarazada? El sexo es lo mejor que ustedes nos dan – y se soltó riendo por mi cara. Solo negué, me encantaba hacerla reír, y daría todo de mí para que por los siguientes cincuenta años así fuera. Me puse de pie para tomarla en brazos y llevarla a la habitación, la deja en la cama y entre junto a ella, alce su blusa para dejar su vientre descubierto, donde ya había una pelotita, dejé mi oído sobre su piel y me dediqué a imaginar cómo sería di de verdad pudiera escuchar sus corazones, Bella acariciaba mi cabello, deje un beso sobre la piel.

-Las amo, a las tres.

Si la vida era buena.

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Bueno aquí otro capítulo, siento la tardanza pero eh estado un poco malita, ahora ya estoy aquí, bueno no sé si darles un capítulo más (que sería el epílogo) o darles dos un embarazo y nacimiento y el epílogo. ¿Ustedes qué dicen? Deje lo en los comentarios. Besos Jane.

Locuras realizada

Cambio y fuera

JAC