Capítulo número 38, aquí presente! Gracias por esperar, y por comentar :)
Kai se levantó de un salto. Miró alrededor ciegamente por unos segundos antes de darse cuenta de que había sido despertado por un pájaro. Eso significaba que el sol estaría por salir, los pájaros cantaban mucho. Miró el techo, y luego al pájaro. Lo miraba con una expresión extraña en sus pequeños ojos negros, y luego levantó vuelo. Kai miró su puño cerrado. Lo abrió y se sorprendió al no encontrar la pluma de Dranzer. Se preguntó si habría desaparecido o se habría volado. Cuando le preguntó a Dranzer, el fénix sólo le dio una mirada desafiante y permaneció en silencio.
Kai se paró y se subió al techo. Una vez al aire libre, se estiró. Se sentía realmente muy bien. De hecho, se sentía enteramente bien. Quizás haberse sacado eso del pecho ayudaba. Echó un vistazo y vio como el sol salía lentamente por el horizonte. Parecía que se arrastraba sobre los pequeños edificios a la distancia. El aire fresco le dio escalofríos, dormir afuera en ropa interior quizás había sido una mala idea. Decidió hacer ejercicios para evitar el frío.
Comenzó elongando, sólo probando qué es lo que su cuerpo podía hacer. Sonrió justo antes de caerse de espaldas, sus manos alcanzaron el filo del techo de tejas, y sus piernas permanecieron dobladas. Volvió a erguirse, un pie delante del otro mientras se balanceaba en el poco espacio que tenía. Se volvió y luego se tiró sobre el techo, sin apoyar las manos. Aterrizó justo cuando el sol alcanzó el techo, bañándolo en calidez. Se colocó cabeza abajo con las manos apoyadas en el suelo, parado en ellas que estaban sobre las tejas. Se volvió para mirar el amanecer de otro ángulo, sin darse cuenta del dolor que tenía en las costillas.
"KAI!!" alguien gritó.
Esto causó que Kai volviera a la realidad. Fue tan de golpe, el dolor le dio inmediatamente y sus brazos perdieron fuerza, no!, pensó, no ahora! Entonces sus brazos vencieron. Golpeó contra las tejas y su cuerpo cayó a causa de la gravedad. Trató inútilmente de aferrarse de algo, pero las tejas que estaban en bajada no le daban agarre. Se deslizó en su espalda, la cabeza adelante. Sintió como el techo se convertía en aire al final. Sus manos buscaron el borde, pero no fue posible, y sintió como caía al suelo. Su mundo se bloqueó a su alrededor.
Hilary no había dormido nada la noche anterior. Nadie había encontrado a Kai, y los adultos habían decidido que era mejor la mañana. Permaneció recostada en sus sábanas, volteándose una y otra vez. No podía encontrar una buena posición. Suspiró y se sentó. Podía escuchar a los pájaros cantar afuera, y ver la débil luz de sol entrando por la ventana. Luego escuchó un golpe. Sonaba como si viniera de adentro pero también de afuera. Frunció el ceño y se levantó. Caminó hasta la puerta y se alejó un poco. Escuchó el golpe otra vez, pero ésta fue más nítido. Caminó por el jardín, buscando de dónde venía ese sonido.
Algo le hizo levantar la vista. Luego vio a Kai, estaba en el techo! No podía verlo claramente en la luz de sol, pero él debía bajarse, podía lastimarse. Lo llamó, pero él no podía escucharla, por lo que llamó de nuevo, y no tuvo éxito tampoco.
"KAI!!!" gritó esta vez..
Él la escuchó, pero hizo una mala maniobra. Ella vio horrorizada como Kai caía del techo por el otro lado. Permaneció de pie, sin poder moverse hasta escuchar un golpe del otro lado del edificio. Gritó su nombre otra vez y dio la vuelta. Se encontró con Kai recostado en el suelo, entre lo que quedaba de charcos de agua que habían estado contra la pared.
"Oh Kai, no!" dijo sin aliento.
Corrió hacia él y se arrodilló.
"Por favor, recupérate, por favor recupérate!" Rogó, era su culpa.
Lo arrastró lejos de los restos de madera y agua, y lo puso boca arriba, apoyando su cabeza en su falda. Estaba sangrando de algún lado en su cabeza pero ella no podía ver de dónde venía la sangre. Arrancó un pedazo de su pijama y comenzó a limpiar el sucio y sangriento rostro.
"Lo siento tanto Kai! Después de todo lo de ayer y ahora casi te mato!"
"No es tu culpa"
Ella se sobresaltó y miró el par de ojos carmín algo desorbitados, que la veían.
"Kai! Lo siento tanto, de verdad, no quise que sucediera eso, lo juro!"
"Dije que no fue tu culpa!" Se levantó y se alejó de ella, protestando para sí mismo. Logró ponerse de pie y se tambaleó. Hilary saltó y fue a sostener su brazo. Él la quiso alejar pero perdió el equilibrio. Esta vez Hilary logró agarrarlo, pero él era más pesado de lo que ella esperaba. Cayó y ella fue con él. Por una segunda vez se encontró a si misma viendo dentro de los ojos carmín. Sólo que esta vez estaba más cerca. Kai había caído de espaldas, y ella sobre él. Podía sentir su respiración en su rostro, cálida y dulce, viniendo de sus labios parcialmente partidos. Labios que ella había soñado besar.
Dejó que el momento la tomara, dejó caer su cabeza rompiendo la corta distancia. Sus labios se encontraron y ella lo besó. Si hubiera visto su rostro, hubiera visto el desconcierto que él tenía en sus facetas. No estaba devolviendo el beso, pero al menos no estaba alejándola tampoco. Podía sentir su húmeda piel contra la propia. Se aferró y permitió que su lengua se deslizara contra la de él, y sus labios. Sintió su respiración alcanzar su garganta. Estaba en el paraíso, nunca había creído que iba a besar a Kai, y ahí estaba. Debía hacerlo caer de techos más seguido!
Luego una risa la detuvo. Rompió el beso y miró para ver al resto del equipo y a los adultos mirando con desconfianza a los dos chicos que estaban en el suelo. Tyson estaba muerto de risa, y caían lágrimas por sus mejillas debido a sus carcajadas. Max reía despacio, y Ray y Kenny intentaban muy duramente no hacerlo. Era imposible. Los adultos se veían muy entretenidos.
"Yo...uh...yo..." comenzó Hilary.
"Um, Hilary, podrías bajarte de mi, por favor?"
Ella lo miró y vio la desesperación en el rostro de Kai y la súplica en su voz. Saltó de él como si fuera un fuego vivo. Había olvidado lo que él les había dicho la noche anterior. Cubrió su boca con sus manos.
"Lo siento mucho Kai! Lo olvidé, quiero decir, bien, oh realmente metí el dedo en la llaga!" habló detrás de sus manos.
"No tu dedo, tu lengua!" apuntó Tyson entre carcajadas.
La cara de Hilary se tornó bordó.
"Dios! El rostro de Kai! Tu rostro! Ese beso! No sabía que estaba en ustedes!"
Kai se levantó del suelo y se puso de pie, aún tambaleándose lentamente. Evitó mirar a cualquiera a los ojos, aún tenía que procesar lo que acababa de pasar.
Luego Samantha corrió hacia él, "Kai, estás sangrando! Qué sucedió?"
"Me caí del techo." fue la simple respuesta.
Todos dejaron de reírse y lo miraron, todos excepto Hilary.
"Hablas en serio?"
"Sí" el sangrante capitan se encogió de hombros mientras Samantha observaba la herida.
"Es de la parte de atrás de mi cuello, y algo también sobre las sienes, en mi cabello." le dijo a la enfermera. Podía sentir las heridas tan fuertes como para señalarlas.
"Cómo te caíste del techo? Y qué hacías ahí arriba en primer lugar!" preguntó el padre de Tyson.
"Estuve ahí desde ayer, cuando, err... corrí. Quiero agradecerles, por cierto, por hacerme hablar. Ayudó."
"Eso está bien, pero estabas en el techo desde ayer?" era demasiado para que pudieran entenderlo, dónde había estado Kai, y sus disculpas.
"Samantha, detente. Estoy bien, y pienso que he tenido contacto suficiente. Puedo solucionarlo solo." Eso hizo que Hilary se sintiera mal, cada vez que pedía por favor. Era como si tuviera que rogar por lo que pedía, como si ellos fueran a lastimarlo por pedir algo.
"Kai, lo siento mucho!" le dijo.
Él se sonrojó cuando la miró. "Yo..." fue todo lo que dijo antes de volver a entrar a la casa, sus piernas no estaban listas para sostenerlo.
Todos miraron a Hilary.
"Por tu cara pequeña niña, diría que tendrás que explicarnos, entiendes?" dijo el abuelo de Tyson.
"Hecho." respondió cansada, esto iba a tomar un rato!
