AMOR CORRESPONDIDO
CAPÍTULO 35
BRUSCHETTA


Brian apretó el botón de reproducir y la música electrónica llenó el ambiente de nuevo. Esta era una lista de reproducción con más de 30 canciones por lo que si nadie se quejaba él no tenía necesidad de permanecer cerca del equipo durante un buen rato. La rítmica música atrajo algunos bailarines a la improvisada pista de baile en la azotea de la casa de huéspedes de Arnold mientras Brian ajustaba el volumen para permitir a las conversaciones mantenerse vivas.

Las fiestas de Arnold siempre eran diferentes de lo usual. Había gente de todas las edades, Phil y Gerthie para empezar, luego los huéspedes, los encargados de la casa y la gruñona señora Brown. Luego la pandilla de siempre; algunos amigos nuevos -como Wolfgang, nuevo amigo cercano de Arnold - y algunos viejos vecinos, como el señor Green; algunos jóvenes vecinos -como un par de chicas muy muy jóvenes que estaban coqueteando con los chicos de la pandilla- ¡Por el amor de Dios, estas niñas debían tener trece o algo así! - Algunos pequeños niños-¿De dónde salieron estos niños? - Pensó mientras esquivaba un grupo de ellos. Luego estaba también Abner II y un montón de gatos y perros; un par de perros grandes e intimidantes mejor conocidos como guardaespaldas y un joven político que no podía dejar de reír mientras hablaba con Phil.

Phil les contaba viejas historias sobre el barrio, sobre la guerra o sobre su juventud; historias que la mayoría de ellos ya habían oído varias veces a través de los años. James estaba siendo un buen oyente, probablemente porque, según dijo, era admirador del vecindario. Él había dicho que sus abuelos y los abuelos de su mejor amigo vivían varias cuadras hacia el oeste y que ellos acostumbraban vagar alrededor de esta parte de la ciudad después de la escuela cuando eran adolescentes.

Lo que no dijo fue que sus abuelos no vivían realmente en esa parte de Hillwood sino en lo que la gente solían llamar 'Las Mansiones'; una pequeña zona con casas grandes donde vivían los ricos en los albores del siglo XX. Ahora, la mayoría de esas casas grandes eran oficinas o habían sido demolidas para construir edificios de apartamentos, centros comerciales, escuelas o más complejos de oficinas. Aun así, no se podía negar que el joven realmente conocía bien Hillwood y lo demostró al nombrar todas las calles en orden desde la Calle Pine hasta Old Oak Street y además conocía los edificios y las tiendas más emblemáticas de la zona.

Brian se acercó a la orilla de la azotea para tomar una cerveza y se dirigió hacia el grupo reunido por la escalera. Estaban Rhonda y Thad- ¿Realmente pensaban que podían engañar a alguien? –Luego Gerald y Dionne-esa chica había ya hecho una impresión. Era la dueña de Gerald. A continuación, Eugene, Nadine, Lorenzo y Helen también estaban allí. Sid y Lila estaban un poco más allá de ellos, alimentándose el uno a la otra con mucho amor. Retando a la mayoría de las expectativas, habían estado juntos ya por más de tres semanas.

La señora Brown estaba mirando a su hija con precaución mientras ella charlaba animadamente con uno de los guardaespaldas. Brian llegó al lado de Helga. Ella estaba mirando hacia abajo, hacia la calle, inclinada sobre el parapeto, sin compañía.

"¡Hey, tú!"

Ella se volvió hacia él, sonriendo distraídamente. "Hey, Brainy..."

"¿Hay algún problema?"

Ella sacudió la cabeza, con pereza "No recuerdo cuando fue la última vez que estuve aquí."

"El año pasado... Arnold lanzó otra Fiesta de Geeks, ¿recuerdas?"

"Ah, sí..." ella se rió despacio "¿pero yo no vine o qué...?"

"Viniste, pero luego te fuiste temprano porque Bob te llamaba insistentemente. No encontraban un lote completo o algo..."

Helga levantó las cejas y parpadeó "Sí, ahora lo recuerdo" Brian estaba seguro de que ella recordaba. En aquel entonces había tenido la impresión de que era porque Arnold estaba presumiendo a su nueva novia y ella sólo se utilizó a Bob como excusa.

"Algo te pasa." Afirmó al verla inquieta "Helga, soy yo… sólo dímelo" dijo en voz baja.

Helga gruñó y se dio la vuelta con precaución y luego se volvió hacia él "Me duele el estómago, pero no es nada, de verdad."

"Tal vez comiste algo rancio... ¿o fresas...?"

"¿Qué?" Ella frunció el ceño "No." Ella se volvió con cautela a la mesa "Nunca como fresas... además las fresas no me dañan el estómago sino la piel".

"¿Hay algún problema con James?"

"¿Con James? Por supuesto que no" Luego sonrió "Sólo míralo... está pasándola muy bien con Phil"

"¿No estás celosa?" Se burló. Helga resopló y luego respondió bajando la voz.

"Mi nombre no es Dionne" se rió de nuevo "¿Qué le pasa a esa perra?"

"¿Qué le pasa a Gerald?" Brian resopló entonces "¿Por qué deja que alguien que apenas conoce moleste a sus amigos de esa manera?"

"¿Tal vez ella es muy bonita?"

"Pero ella no es tan bonita..."

"Tal vez la perra es muy buena cuando se baja."

Brian sacudió la cabeza, sonriendo. Helga era un caso perdido. "Estás loca, Helga."

"Hey! Por lo que he oído es una razón válida para aguantar a una vieja de esas... pero, ¡qué pena! Gerald es un buen chico"

Entonces ella frunció la boca y se frotó el abdomen.

"¿Estás segura de que estás bien?"

"Sí... y deja de entrometerte..." ella lo empujó suavemente "¿Sabes qué?" sonrió con picardía "Le acabo de sugerir a Phoebe que debería coquetear con Gerald... sólo para enseñarle a esa pinche vieja una lección".

"¿Qué están tramando ustedes dos?" Los dos se volvieron a encontrar a James acercándose, traía un refresco en la mano.

"... Buscando la manera de deshacernos de una perra." Helga sonrió mientras James arrugó su frente. Señaló a Dionne con su nariz.

"¿Cuál es su problema?" James preguntó antes de tomar un trago de su bebida.

"Se está robando a nuestro amigo..."

James tosió de repente y se dio la vuelta, cubriéndose la boca. Brian sonrió al verlo luchar por recobrar la compostura. Cuando levantó la vista, sus ojos brillaban con diversión. Se aclaró la garganta antes de hablar de nuevo.

"¿Quieres decir que es igual que yo?" se rió suavemente. "También te estoy robando de ellos... ¿Crees que van a complotar para deshacerse de mí?"

"Nah" Helga agitó la mano. "Las chicas te aman y los chicos saben que es mejor no meterse con la Vieja Betsy" ella mostró su puño. Brian sonrió. A pesar de que no confiaba del todo en este tipo tenía que admitir que James era bueno para Helga. Además, él la respetaba, no la tocaba en público, al menos no en frente de la pandilla.

"¿Es éste tu novio, Eleanor?" La abuela de Arnold llegó a su lado entonces.

"Sí, Gerthie. Este es James "Helga asintió" ¿Conoces a Gerthie, James?"

"Es la encantadora propietaria de este edificio, según he escuchado"

"De hecho, es de Phil. Ese viejo saco de patatas nunca me lo cedió. Yo sólo soy la encantadora ama de llaves" gruñó. Luego se volvió hacia James "¿Así que tú eres el que va a llevar a Eleanor de regreso a la Casa Blanca?"

"Sí, señora. Derechito a la Oficina Oval".

"Que bien! Ahí es donde ella pertenece. Cuida de ella, muchacho, porque es una buena chica. "Gerthie asintió, dándole una palmadita en el brazo a James. "... medio loca, pero como quiera es una buena chica" dijo, extrañamente solemne y después se fue. Brian la observó irse lo mismo que sus compañeros. La mirada de Helga mostraba cariño.

"¿Por qué te llama Eleanor?" James se volvió para preguntarle. Helga se encogió de hombros.

"Siempre he tenido miedo preguntar..." murmuró, su vista aún en la anciana alejándose. "Entonces..." se volvió hacia su prometido "¿Es hora de irnos?"

"Como quieras" dijo él "¿Veinte minutos?" Ella asintió.

"¿Qué onda con los chicos de abajo? ¿Ya comieron algo?"

"Shawn y la Srita. Brown se hicieron cargo" informó. "Parece que Shawn está teniendo suerte esta noche, ¿eh?" James sonrió al observarlos aún muy entretenidos en el chat.

"¿Qué edad tiene Shawn?" Helga le preguntó. "Porque creo Annie tiene casi cuarenta..."

"Vamos a hablar de las ventajas y desventajas de la diferencia de edad otra vez?" James le preguntó divertido. Helga hizo una mueca.

"Hay desventajas?"

Brian estaba acostumbrado a esto. La gente se olvidaba de él cuando estaba cerca. A veces se sentía como si fuera invisible, como un fantasma, pero la mayoría de las veces le gustaba imaginarse a sí mismo como un escritor o un pintor que observa su entorno y luego lo capturaba con imágenes o palabras. De esta manera evitaba la picazón que la invisibilidad causaba. Sin embargo, él sabía bien que Helga estaba muy consciente de su presencia, pero ella no decía ni una palabra para no hacerlo real.

"Un penique por tus pensamientos, B-Brian" James habló entonces. Por supuesto, él también se daba cuenta.

"Sólo pensaba que tu teléfono ha estado extrañamente tranquilo esta noche." Murmuró, dándose cuenta de que James había extendido la B de su nombre otra vez.

"¡No lo digas!"

"¡Chin…!" Helga soltó una carcajada. Como si lo invocara, el teléfono de James dejó escapar un zumbido.

"¡Maldición!" él maldijo, y luego se rió "¡Ese es el encantamiento, Brian!" Helga empujó a James lejos mientras ambos siguieron riendo.

James se fue a contestar. Helga le dijo Brian luego que ellos no lo decían nunca en voz alta, porque funcionaba como un hechizo, siempre. Phoebe llegó a su lado preguntando qué era tan gracioso y Helga le platicó entonces. Brian volvió para ver a James. Lo encontró molesto. Dejó a las chicas y caminó hacia la mesa donde tomó un bocado y se volvió para observar desarrollarse la escena que tenía enfrente.

James estaba todavía en su teléfono, pero era obvio que algo o alguien lo habían molestado. Brian se acercó. Por alguna razón, su disfraz de invisibilidad no funcionaba con James, él lo sabía. No obstante se dirigió a un lugar oscuro detrás de las escaleras desde donde podía ver los dos sujetos de sus observaciones. Afortunadamente no había nadie alrededor. Desde ahí era posible escuchar a James... y ver a Arnold.

El rubio, unos metros más allá de él, había estado nervioso durante toda la velada. Brian lo había visto yendo de aquí para allá, tratando de ser un buen anfitrión y a la vez tratando de disfrutar de la fiesta. Había estado hablando con Gerald anteriormente, pero luego lo dejó y ahora se acercaba a la mesa de la merienda cuando casi chocó con James. Arnold se puso tenso y se volteó hacia la mesa. James aparentemente no se dio cuenta de nada.

Brian los observó con interés. Arnold estaba mirando la mesa sin verla. James mascullaba con desaprobación en su teléfono.

"... tu no manejas mi agenda. Yo no estoy en la ciudad y no voy a estar allí mañana por la mañana..." Hizo una pausa "¿Por qué estás todavía en la oficina?" Otra pausa "No, Judy... No puedo creer que dejaras que te intimidara... Mañana por la mañana me voy a Columbus así que no podré asistir a tu famosa reunión... ¿Que Andrea hizo qué?" se burló incrédulo "... Sabes que Andrea ya está en Columbus, ¿verdad?" Resopló "Ni siquiera sé que pretendías al llamarme. Esto no está abierto a discusión. No estaré ahí; no es mi problema..."

"¿Necesitas algo de privacidad?" Arnold le preguntó de repente.

James se dio la vuelta para encontrar al rubio a su lado. Miró rápidamente a su alrededor, y luego se encogió de hombros.

"Lo apreciaría"

Arnold señaló la ventana que conducía a su habitación.

"Esto te lleva a mi cama, pero supongo que puedes arreglártelas." Brian vio a James vacilar pero luego empezó a bajar. Antes de desaparecer, el chico de pelo pajizo vio a los guaruras checando los alrededores. ¿Qué pensaban? ¿Que había alguien agazapado en la habitación de Arnold listo para atacarlo? Brian se burló... Aunque sería muy incómodo para ellos si algo así sucediera.

Brian observó a Gerald acercándose a Arnold, el chico moreno parecía estar reprobando la acción de su amigo. Arnold le restó importancia mientras tomaba un par de galletas de chocochip. Brian los miró divertido. Todos estaban siendo demasiado obvios esta noche. Desde Rhonda y Thad, pasando por Arnold y Gerald, Phoebe... por no hablar de esas chicas de secundaria tratando de cazar a Iggy y a Park.

Cinco minutos después, James regresaba y encontró Arnold por su cuenta.

"¿Está todo bien?" Preguntó Arnold, cordialmente.

"Sí. Gracias, a propósito."

"No fue nada" la mandíbula de Arnold estaba tensa. Se obligó a abrirla para preguntar de nuevo. "¿La estás pasando bien?"

"¿Esta noche?" El hombre más alto se volvió hacia él y dibujó una sonrisa cortés "Por supuesto. Tu casa es impresionante. Debió ser genial crecer en una casa de huéspedes"

"Sí, lo fue." Arnold inspiró hondo "Sabes, me tomó un tiempo acostumbrarme a esta gente extraña pero una vez que lo acepté, nos convertimos en una familia." Sonrió como si recordara esos viejos tiempos.

James asintió. "Creo que te entiendo... Pero sabes... las familias normales están sobrevaloradas"

"¿Eso crees?"

"Creo que ahora somos incluso una minoría" James volvió a asentir, y agregó: "Tiene que ser algo digno de contar el haber sido criado por Phil".

"Sí, lo fue" Arnold aceptó volviéndose a ver a su viejo en el otro lado de la azotea "Vi al abuelo contándote algunas historias" se rió "No creas todo lo que dice. El abuelo es famoso por... digamos... exagerar la realidad"

"¿En serio?" James rió "Nunca lo hubiera imaginado. Aunque ya tenía mis dudas cuando dijo que él y su amigo Jimmy Kafka noquearon a un tiburón."

"Mmhm... Bueno... puede que eso sea cierto" Arnold soltó casi a su pesar. James alzó las cejas, divertido. Arnold tomó otra galleta de la bandeja.

"¿Y que luchó contra Adolfo Hitler y ganó la Segunda Guerra Mundial él solito?"

Arnold tosió. Segundos después soltó con voz divertida.

"Bueno... no luchó contra Hitler, pero acerca de esa batalla... hay incluso un monumento de él en Washington, ¿sabes?" James lo observaba con interés.

"¡Qué tal!" Sonrió "¡Phil es un todo un héroe!"

Arnold sonrió medio apenado. Como que se dio cuenta de que los cuentos de su abuelo no eran tan falsos y era él quien lucía como mentiroso.

"Sin embargo, si te dijo que construyó esta casa con sus propias manos, ahí si te estaba mintiendo" trató de compensar.

"Bueno... me dijo que todavía tiene algunas fotos para demostrarlo"

"Sí, pero el chico de las fotos es su padre, no él" dijo Arnold divertido. "Aun así... vaya que ha sido genial tenerlo como abuelo".

"Sí... me doy cuenta" Brian siguió sus miradas hacia el otro extremo de la cubierta. Phil tenía muy entretenido a su público nuevamente. Helga estaba allí, dándoles la espalda mientras apoyaba su peso sobre el hombro de Sheena. Como si de pronto estuviera consciente de la atención, se dio la vuelta y les sonrió cuando los vio. James se aclaró la garganta "Entonces..."

"Entonces..." ambos comenzaron en el mismo momento.

Arnold le indicó a James que siguiera.

"Tu habitación es increíble..." James la señaló "ese tragaluz es tan..." Arnold asintió. Brian sabía que su claraboya era la cosa más atrayente de la de por sí interesante habitación de Arnold y que él estaba muy orgulloso de ella.

"Sí, es genial. Ha sido como un... no sé... un escape... para mi mente más que físicamente" Arnold vaciló cuando se detuvo de nuevo antes de decidir lo que quería de las bandejas casi vacías.

"De haberlo yo tenido creo que me hubiera convertido en un soñador..." James dejó escapar con un toque de anhelo en su voz.

Arnold se volvió a verlo. Como si se preguntara si se estaba burlando de él. No parecía que James se burlara de él porque Arnold siguió su mirada y se dio cuenta de que estaba mirando hacia el otro extremo del techo donde Helga estaba hablando con Gerald. Parecían muy concentrados en lo que fuera que estaban hablando.

Arnold se volvió hacia su izquierda para encontrar al imponente guardaespaldas de James acercándose.

"Judy te está buscando" dijo en voz baja.

"Ella tiene que resolver algo" dijo James, impasible "Voy a encender mi teléfono de nuevo en dos minutos"

"Se lo haré saber."

"¿Se te apetece algo, George?" Arnold preguntó. George asintió, apreciativamente.

"Los sándwiches de pepino están muy buenos" señaló James. Arnold vio a George tomar uno de esos y unas galletas antes de irse. "¿Que ibas a decir, Arnold?"

La mano de Arnold estaba sobrevolando la bandeja que tenía las galletas cubiertas de azúcar que había estado comiendo. Él se movió inquieto por un momento antes de volverse a James, quien estaba mirando las bandejas también.

A los ojos de Brian, ellos se parecían pero eran bastante diferentes a la vez. Se parecían porque eran dos hombres apuestos, sanos, en buena forma; pero por otro lado, la juventud y rubia fisionomía de Arnold - por lo general atrayentes e interesantes - ahora se veían superadas por la presencia más oscura y el porte más distinguido de James. Arnold parecía nervioso y tenso cuando James estaba relajado y en control total de sí mismo.

El silencio que había caído sobre ellos se volvió tenso.

"No había tenido la oportunidad de felicitarte antes..." Arnold comenzó "... por tu compromiso, quiero decir" su voz era ahogada.

"Gracias. Aprecio tus palabras." Dijo James, con una ligera inclinación de cabeza.

"Helga es..." su voz se fue apagando. Tomó una brusca respiración mientras sus ojos encontraban a la chica "Ella es una gran chica."

"Sí, lo es."

"Yo... yo estoy muy feliz por ella..." se aclaró la garganta "¿Están ustedes... se van a casar pronto?"

"Difícilmente este año... Con suerte el que viene." Dijo James. Arnold asintió.

El silencio cayó sobre ellos de nuevo... y la tensión se incrementó... Brian se dio cuenta que Arnold estaba pálido. James a su lado parecía imperturbable mientras se estiraba para tomar la última bruschetta de queso de cabra y tomate de una bandeja muy pequeña.

Arnold dio un paso atrás, decidido, como listo para enfrentar a James entonces. Brian se puso tenso. Cuando James se dio cuenta de que la mirada de Arnold estaba en él alzó una ceja y detuvo la bruschetta en el aire.

"Lo siento..." empezó tentativamente "Mmhm... ¿La querías?"

Arnold observó la minúscula rebanada de pan en su mano y negó con la cabeza, pero volvió a observarlo fijamente.

"¿Estás seguro? Te la regreso si realmente la deseas."

Brian se congeló y los pelos de su nuca se le tensaron. James no estaba hablando del manjar. ¡Estúpido Arnold! ¡Sólo di que sí! Pero el estúpido Arnold era taaaan denso. Él se limitó a mover la cabeza de un lado a otro mientras la sonrisa afectada de James volvió a aparecer en su rostro y se comió la delicadeza de un bocado y luego se regodeó mientras la masticaba.

"¡Qué pena! Está deliciosa... y creo que es incluso saludable" se limpió los dedos con una servilleta "... pero me he dado cuenta que a la mayoría de la gente le toma algo de tiempo agarrarles el gusto. Tal vez piensan que es muy ácida..." James se detuvo "Pero una vez que la pruebas ya no la puedes dejar ir... nunca." Dijo, muy serio. Luego sacó su teléfono y lo encendió "Afortunadamente siempre habrá galletitas cubiertas de azúcar, ¿verdad?" observó entonces las charolas sobre la mesa.

Arnold siguió su mirada y parpadeó. ¡Brian no podía creerlo! ¡Arnold estaba más allá de toda esperanza, el idiota! El teléfono de James zumbó entonces.

"Gracias por esta agradable velada, Arnold." James pronunció y lo dejó solo.

Brian dejó su lugar. Luchó contra el impulso de golpear la nuca de Arnold mientras pasaba a su lado en su camino hacia el grupo.

Vio entonces a Helga señalando su reloj cuando su mirada encontró la de James, quien asintió. Luego se despidió de todos en voz alta y agradeció a Arnold y sus abuelos antes de dirigirse hacia la escalera.


No poseo Hey Arnold! Craig Bartlett es el genio detrás de él y junto con Viacom son los propietarios.
No poseo ninguna otra MR mencionadas aquí o en el resto de la historia.
Sólo poseo la trama y los PO.
Gracias por estar aquí. Saben que estaré aquí hasta escribir el final de la historia incluso si no hay lectores.

Mil gracias a quienes dejan reviews: Sweet-sol, Gelygirl, Miss Cerezo, MarHelga, Orkidea16, letifiesta, Erinne, Diana Carolina, princesaloto, Unplugged, hel201, LolitaPataki, algunos guests. Espero no haber olvidado a nadie. Gracias a todas por sus palabras, además de que me hacen sentir bien ayudan a la historia porque me hacen agregar detalles para que las cosas queden más claras. Suelo contestar privadamente los reviews así que no puedo contestar especificamente a quienes no están inscritos... iba a decir algo para ellos pero ahora mi mente esta en blanco y ya tengo que irme.

Feliz Weekend para todos.

10 de abril de 2013.