Ni Teen Wolf ni los personajes, excepto los que no conozcan son mios.

Todo es de Jeff Davis y su respectivo equipo.

La historia es producto de mi loca y mentalmente desorientada cabeza.

Todo sucede por una razón, pero si tiene duda de algo con confianza pueden decirme. Soy tan distraida que es muy fácil que se me pasen detalles.

Gracias por leer.


38

─ Dilo, Killa-la alentó Abby con un tono que prácticamente le decía: "hazlo o te golpeo"-Di que al pendejo de Linus se le zafó un tornillo.

─ No hay necesidad de ser tan mala, Abbs-regaño Itzayana pegando con firmeza sus ojos café claro a los azul tormentoso de su hermana.

Después de algunos segundos Abby suspiro al son de la derrota.

─ Bien-repuso-No es un pendejo, ¡pero si se le zafó un tornillo!

Ante la angustia que sentía al enterarse de cómo fueron los hechos de que mejor amigo terminó sin entablar ninguna clase de comunicación con sus hermanas, Killa no podía evitar mostrar otro sentimiento diferente al miedo, preocupación y tristeza. La razón estaba frente a ella; no todos los días veía que Abby se retractaba de algo que decía con tono afable, y eso solamente lo lograban tres personas: su madre, Itzayana y Bianca. Aunque, era Itzayana la que mejor sabía hacerlo. Con un intercambio de miradas bastaba.

Itzayana asintió con pesadez y luego la volvió a pegar sus pequeños orbes café claro en ella, mareándola.

Siempre, absolutamente siempre, se quedaba mareada e impresionada al ver a Itzayana Wyatt, y no sólo era por su capacidad de hacer que todos se retractaran de sus palabras o que era capaz de tranquilizar a hasta a un perro rabioso tan solo con su presencia, todo lo contrario, era por el hecho que la mayor de los Wyatt era una combinación de sus tres hermanos. Ella un tono de piel parecido al de Abby, un par de ojos igual a los de Linus y un cabello igual al de Rubí, sin embargo, ahora cambio a uno negro y liso.

─ Tienen razón-musitó y se sorprendió que su voz se oyera tan irritada. Sabía que era muy evidente que se la había pasado la mayor parte del día llorando, y agradecía que ni Abby ni Itzayana hayan decidido preguntarle nada. Sólo la recibieron, abrazaron, le preguntaron cómo estaba, le dieron palabras de aliento y otras que no le gusto oír tanto, y dijeron que David y Bianca salieron por algo de comer y que no habían podido hacer que Rubí saliera de la habitación de David – Las dos-explicó al ver la mirada confundida de las hermanas- No es normal que Linus llevo casi o una semana sin dar signos de vida, es obvio que le paso algo y, si, se les zafó un tornillo.-se froto los labios uno con otro- No sé qué es lo esperaban-continuó con voz más suave- Llevan conociendo a Linus por más de 20 años, ustedes le cambian los pañales…

─ Eso es algo que prefiero olvidar-musitó Abby con una mueca

─ … deben saber que su hermano siempre toma decisiones impulsivas.-continuó ignorando el comentario de Abby-Algo más, ¿están cien por ciento seguras que Tana sabe dónde está?-les preguntó sin tratar de ocultar el desdén que sentía por la abuela de ellas.

Itzayana tallo sus palmas en su jeans─ Cien por ciento seguras.

Killa asintió y su vista viajo al vaso de agua que le había dado Abby en cuanto llego. Estaba casi vacío, pero eso no evitaba que las pequeñas ondas se formaran cada vez que movía sus manos.

Le parecía aún muy confuso como es que salió de la estación de autobuses. Recuerda que se despertó quejándose porque el chofer la zarandeaba para que se despertaba y bajara de una vez de autobús, y de ahí sólo sabía que se subió a un taxi y le dio la dirección que Itzayana le había mandado por el msn. La media hora que hizo a la casa de David no la recordaba. Todo el tiempo estuvo pérdida en sus pensamientos. Salió de sus pensamientos cuando el taxista le dijo que habían llego y su vista se tomó con un gran edificio color crema. Color que también estaba en las paredes del departamento de David. Las paredes eran de un suave y tranquilo color crema, como el color que muchos psicólogos y psiquiatras usan en sus oficinas porque emboca la imaginación del paciente y deja que sus pensamientos y emociones no se adulteren con las sensaciones que provocan otros colores, suponía ella. Su sala era un conjunto de 3 piezas. Los sillones eran de cuero negro en la base y los colchones rojos, uno de ellos tenía en las orillas un compartimiento donde se guardaban dos pequeños taburetes cuadrados negros con colchón rojo, el segundo se unía con el de los compartimientos y el último, que era donde estaba ella, era uno individual de la misma combinación de colores.

Recordó que se sentó después de que la abrazaran y le hicieran las preguntas usuales cuando vez a una persona después de tanto tiempo y quieres saber cómo está, pero después de asegurarles que se sentía completamente bien, les pidió que le contaran lo que le sucedió a Linus. Al parecer su mejor amigo acepto hacerle un favor a Tana: conseguir una clase de daga especial que era sustancial para algo que ella ocupaba hacer. Algo que era de vida o muerte. A Killa no pudo evitar sorprenderle que Linus aceptara, pero Abby le aseguró que aceptó porque Tana le prometió dejarlo en paz lo que restaba del año y que no le hablaría hasta que él se sintiera listo para perdonar el hecho de que ella era una wicca como Bianca.

─ ¡Esperen!-las había detenido- ¿Cómo que Tana es una bruja? ¿Están bromeando verdad?

─ Lamentablemente no-le había respondido Abby- Linus y tú lo descubrieron poco después de llegar a Beacon Hills.-se humedeció los labios-Oyó como nuestra abuela hablaba con una de las suyas y-Abby se cohibió un poco en sus hombros- ¡saco conclusiones! La enfrento y ella no lo negó. Después te lo conto a ti, como es obvio.

─ Vaya-había suspirado- Bueno, no puedo decir que me sorprende. Tana siempre ha sido tan retraída con todos, hasta con su familia, y cuando me mira parecía que podía leerme la mente… No importa.-musitó cerrando los ojos y agitando un poco la cabeza para borrar los recuerdos-Sabes esto de Tana no cambia mucho las cosas. Ella ocupa una daga para un estúpido asunto de bruja desgraciada y terminó metiendo a Linus en un problema mayor. ¿Y qué más?

De ahí Itzayana continúo. Le contó que Linus fue impulsivo y decidió hacerlo solo. No permitió que Rubí o David lo acompañaran, y ellas estaban muy ocupadas con los asuntos de su familia y unos hombres coyote. Al parecer, Itzayana estuvo tentada a decirle que Dean podía acompañarlo, pero su novio estaba ocupado con asuntos de su propia familia. Linus fue un estúpido, le quedó muy claro en cuanto se negó a que David le acompañara. Con Rubí era obvio, si ella misma casi moría por algo que un cazador le hizo, Rubí debió de sufrir también los síntomas, y si aun después de salir de hospital se sentía un poco débil, era seguro que Rubí tampoco estaba en condiciones de ir a una aventura provista por su abuela; y, definitivamente, Linus es muy pendejo como para pedir ayuda. Quizás sólo quizás creyó que podía controlar el asunto solo. ¿Qué tan difícil podría ser conseguir una daga?, estaba segura que se preguntó eso. Según las hermanas, Linus les llamaba a todos (a ellas, a Rubí y David) todos los días, pero que hace unos días dejo de llamarles y que eso les preocupo. Y ella estaba de acuerdo con eso. Linus podía ser un pendejo impulsivo muchas veces, pero jamás un desconsiderado ni alguien que falta a sus promesas a menos que algo extremo lo haga cambiar de parecer y si no las llamo fue porque algo malo les sucedió.

─ Bianca-dijo Abby atrayéndola a la realidad-hizo un hechizo para que estuviéramos seguras de que desapareció y no solo tuvo problemas para comunicarse. El hechizo es uno muy sencillo. Con algo de Linus, una de nosotras y un poco de nuestra sangre podía saber si estaba vivo o muerto o en peligro. Yo lo hice. Di mi sangre, me tome un asquerosidad y Bianca me puso en un trance sosteniendo con fuerza un antiguo tren de Linus en mi piel. Asi es como sabemos con total seguridad que está en peligro.-agregó preocupada- Lo vi encadenado en un lugar muy húmedo, y con muchas heridas en su cuerpo, algunas de ellas cauterizadas y otras…-vaciló

─ ¿y otras?-exigió saber Killa

─ Se las estaban haciendo con una clase de cuchillo.

─ Oh, Dios mío-sollozó Killa y rápidamente se limpió un par de lágrimas que comenzaron a salir de sus ojos.-Hay que ser fuertes-dijo más tratando de convencerse a sí misma que a ellas- Linus ha salido de peores. Como aquella vez que cuatro de wendigos trataron de comérselo.

─ Oh aquella vez en la que nos conocimos-musitó una voz masculina a la espalda de Killa.

─ ¿Qué wendigo trataría de comerse a Linus?-bromeo a continuación una voz de mujer- Sólo uno desesperado, porque con Linus se arriesga a una indigestión.

Killa giro un poco su cuerpo para poder ver a su espalda. De la puerta cavaban de entrar dos personas. Una mujer pelirroja, pálida y unos hermosos ojos chocolate, Bianca, y un hombre un poco más chico que Abby, con cabello y ojos cafés, y bastante alto, pero mucho menos ancho de pecho que su amigo. Lo miro con más escrutinio y de repente unos flashazos de recuerdos le pasaron rápidamente por la mente. Ella, una botella de tequila que les entrega una chica con rostro de corazón y sonrisa juguetona, un intercambio incomodo de miradas con un chico lindo de ojos cafés, David, y una música electro que ella odiaba, platicas a menas y un baile donde termino dando vueltas como loca.

─ ¡David!-grito tapándose la boca con las manos.

─ Sí…-dijo el nombrado dejando las bolsas en la mesa- Ese es mi nombre. David…

─ ¡Moretti!-le interrumpió Killa levantándose de un salto y rodeando el sillón.

Fue consiente de Abby e Itzayana se levantaron también y estaban un par de pasos tras ella, y que tantos ellas, como Bianca, la miraban con preocupación.

─ Así es-afirmó David un poco nervioso-Admito que fue tonto pensar que ellas no te dirían mi nombre.

─ No me lo dijeron-negó Killa- Te recuerdo-explicó lentamente al ver la mirada de confusión de él- ¡Te recuerdo! ¡Nos conocimos en la fiesta de año nuevo en el andro de Declyn! Declyn no dejo insinuársete toda la noche y hasta llegaste a decir que era tu novia para que te dejara en paz. ¡Oh, Dios mío, te recuerdo!-dijo saltado a él y abrazándolo.

David correspondió el abrazo confundido.

Cuatro pares de ojos se clavaron en él, y David se sintió nervioso. Carraspeó.─ Cierto. Son una de las cosas que pasaron esa noche y recuerdo-admitió con pena. Rompió el abrazo-Me alegra ver que ya recuerdas, Killa.-le regalo una sonrisa, y Killa bajo la mirada.

─ No recuerdo-le dijo alejándose un paso de él- No recuerdo-repitió más fuerte para que todas lo oyeran y se fue a sentar en una de las sillas de la mesa. El olor a comida tailandesa le recordó que no había comido nada desde el helado de galleta.

─ ¿Entonces como me recordaste?-preguntó David sentándose alado de ella.

Lo miro y recordó que en toda la fiesta no la dejo sola. Y no porque temía que Declyn le siguiera diciendo el buen trasero que tenía, sino porque comenzó a marearse por las luces y se quedó con ella hasta que dejara de estarlo. Después llegaron las bebidas a manos de la chica de rostro en forma de corazón y de ahí todo está en blanco.

─ No lo sé-admitió apenada por dos cosas: una por su reacción, otra por no saber que responder-Sólo te vi y me acorde que Rubí nos presentó y nos dijo amargados porque ambos teníamos una mueca una mueca de hastió en la cara. ¿Cómo nos llamó?-le preguntó

─ Pitufo Gruñón y señora-le dijo medio riendo.-Estaba muy borracha y nos dio el primer apodo que se le ocurrió.

Killa también rio, pero su risa termino en un rito ahogado.

─ ¿Es posible?-musitó una voz suave y de pronto Killa sintió unas manos ahuecando sus mejillas y levantando su cara.

Bianca estaba tomándola con suavidad y apoyando sus frentes. Cerró los ojos y de repente ella también lo hizo. Sintió un corriente relajante recorrerle cada una de las fibras de su mente y al siguiente segundo un fuerte dolor de cabeza.

─ ¡Basta!-gritó empujándola. Sea lo que sea que le hizo Bianca, le provoco un dolor lacerante en la cabeza y mente.

Bianca casi se cae, pero fue detenida por los brazos de Abby que reacciono rápido.

─ ¡Que mierda!- exclamó Abby ayudando a su novia a levantarse-¿Por qué la empujaste?-le gritó a Killa- ¿Y tú que le hiciste?-le preguntó a su novia-Killa tenía una mueca de dolor en los labios y ahora respira agitadamente.

─ Killa…-musitó Itzayana hincándose frente a ella y tomándole una de sus manos con las suyas-Debes de respirar. Inhala, exhala.-indicó haciendo ella los movimientos-Inhala, exhala.

Itzayana aspiro aire por la nariz y luego lo saco por la boca un par de veces antes de que Killa lo hiciera.

─ ¿Ya estás más tranquila?

Killa asintió muy rápido con la cabeza─ ¿Qué me hiciste, Bianca?

─ Tienes fugas de recuerdos-farfulló Bianca sin importarle el traspié que Killa le provoco o que un pequeño dolor pulsante comenzaba a nacerle en el tobillo.

─ ¿Fuga da recuerdos?-repitieron David, Abby, Itzayana y Killa. Esta última frotándose la frente.

─ Sí. Fuga de recuerdos.

─ ¿Por qué cuando lo dices me imagino una llave que no está bien cerrada y comienza a gotear sobre el lavabo?

─ Es…-Bianca movió a cabeza como si fuese una pelota pegada a un paleta de madera por un cable, y casi entre dientes musitó- algo muy parecido a eso.

─ ¿Hay un goteo en mi cerebro?-se apresuró a preguntar con la incredulidad en su voz.

Su boca formo una ligera "O".

─ Más bien una puerta algo abierta.-farfulló la pelirroja- Una puerta que dejo una pequeña ranura porque adulteraron mucho el quema almas-afirmó- Lo que sea que hicieron para cambiar la formula no te borro los recuerdos como debería, al contrario, los recuerdos siguen en tu mente, pero encerrados en una clase de bóveda o cuarto con puerta que no aseguraron bien. Es… algo sorprendente. Estoy segura que jamás ha pasado algo así. Bueno, 1 de cada 100 llega a recordar, pero los recuerdos son imposibles de percibir en la mente y yo percibo los tuyos.

─ ¿Qué?-gritó Killa tratando de levantarse, pero Itzayana se lo impidió- ¿De qué estás hablando, Bianca?- preguntó a la pelirroja a quien veía por primera vez en persona. A diferencia de Dean, está rara vez acompañaba a Abby a visitar a sus hermanos y nunca había visto una foto suya porque Bianca odia tomarse fotos. Lo único que sabía de ella era la descripción por boca de los hermanos. Pero, ella siempre pensó que había muchas pelirrojas de largas piernas, pálidas y con ojos chocolate.

De repente Bianca se acercó, aparto a Itzayana y la tomo de la mano con firmeza.

─ ¡Bianca!-se quejó.

─ ¿Has recordado algo más?-preguntó- ¡Dímelo!-exigió con voz suave.

─ ¡No!... digo, ¡Sí!-exclamó.

─ ¿Cuántas veces? ¿Qué has recordado?-pregunto rápidamente la pelirroja hincándose frente a ella.

A lado, David movió un poco su silla y observaba a Bianca y Killa con curiosidad.

─ ¡Suéltame, primero!-le grito y rápidamente Bianca la soltó. Ella se sobo el brazo mientras Bianca se apoyaba en la mesa.

─ Lo siento-se disculpó la pelirroja-Es que… Lo que tú has hecho y te ha pasado es el caso de magia pasiva involuntaria más poderosa que alguna vez he visto.

─ ¿Magia involuntaria pasiva?-repitió Killa volviendo una vez más a formar con su boca una "O"

─ ¿Qué has recordado, Killa?-preguntó después de una pausa.

─ No hasta que me expliques que quieres decir con "quema almas" y "magia pasiva involuntaria". Y no me vayas a decir que la explicación es parecida a la de los pasivos en economía.

─ No, no tiene nada que ver con la economía-aseguró Bianca con las cejas alzadas de sorpresa-Y te juro que te explicares lo que me pides, pero primero debes de responder mi pregunta. Por favor,-suplicó Bianca-respóndeme.

─ Recordé a un chico-respondió-Un chico que conocí en una casa en ruinas, creo. Ssse… Llegue a sentir como me tocaba-indicó tocándose a sí misma en los brazos con suaves caricias- y como me hablaba. Me decía cosas sin congruencia una con otra, como si fueran distintas oraciones de distintos puntos de la conversación. Y la siguiente vez…-musitó y vio a Itzayana.-No recordé, fue más bien una sensación.

─ ¿Qué clase de sensación?-preguntó Abby, pero Killa la ignoró.

─ Itzayana…-la llamo Killa con voz impaciente.

─ Ah, ¿sí?

─ ¿Alguna vez me has dicho algo malo sobre Bash?-preguntó en el mismo tono impaciente

─ Aaah…-chillo nerviosa. Killa continuó mirándola fijamente-No algo malo, sino mi percepción de profesional.

─ Pero eres abogada- pronuncio Killa extrañada.

─ No, la abogada es Abby. Yo soy psicóloga.

─ Pero Linus y Rubí…-divagó señalando al punto donde creía que estaba la habitación de David.

─ Ello siempre confunden nuestras carreras-bufó Abby-Como nos graduamos casi al mismo tiempo, y nos ayudábamos con los trabajos y para estudiar yo se hablar como psicóloga y Itza como abogada. Es fácil confundirse, si lo piensas.

─ ¿Y nunca le dicen a sus hermanos que están mal?-les preguntó David con ojos entrecerrados y confundidos

─ No vale la pena-musitó Abby alzando los hombros-Se lo decimos a cada rato, y al siguiente lo olvidan. Semanas atrás nos hablaron a las dos para ver cómo resolver su problema con la ley, aunque Itza le dijo más de una vez que la abogada era yo, continuaron llamándonos a las dos.

Killa quiso preguntar qué problema legal tenían sus amigos, pero prefirió dejarlo de lado y concentrase en lo que ahora era importante. Hizo una mueca con sus labios. Dejar cosas importantes para otro momento o simplemente no querer acordarse de ellas es algo que ha estado haciendo mucho los últimos días. Las razones por las que estuvo en el hospital y que haya aceptado una pobre explicación de Scott y Stiles sobre ese asunto es un claro ejemplo de su nueva manía, pero, al parecer, ahora estaba volviendo a tema. Y está vez tocando cosas que ni Stiles ni Scott le dijeron. ¿Por qué se sorprendía? Ella misma acepto que le dijeran que un cazador la enveneno con una clase de poción, y aunque conocían el nombre, ella no dejo que se los dijera.

Ahora que se acordaba, también le dijeron que Bianca e Abby los ayudaron a curarla.

Mentalmente se bufó y regaño por ser tan olvidadiza.

─ Nos desviamos-puso una mueca-¿Qué me dijiste sobre Bash, Itzayana?- Por favor, dímelo.

Antes de decir algo, Itzayana vacilo. Abrió y cerró la boca varias veces, simulando a un pez que no podía respirar, y después lanzó un muy audible suspiro.

─ Te dije que Bash tenía poco autoestima y que era muy dependiente a los percepciones que causa en los demás-repuso.

─ No… no comprendo. Mis recuerdos de Bash son los de un chico que sabe lo que quiere y que le gusta… bueno-corrigió con un vacío en los ojos-gustaba de descubrir todo de una persona por sí mismo.

─ Pero después de saber que era adoptado cambio-masculló Itzayana-Lo note cuando vine una vez hace mucho tiempo a visitarlos… la vez que me llevaron a patinar sobre hielo, ¿te acuerdas?

─ Sí. Fue como un mes después de enterarse que era adoptado.

─ Saber eso fue un duro golpe a su autoestima, y de alguna forma la decisión de meterse en el ejército fue porque deseaba impresionar a los demás. Sentirse el más guay porque sabe usar un arma, defendió a su país en oriente y recibir las palmadas de gusto de todo el mundo. Su autoestima se volvió tan bajo, que comenzó a usar a otros y a culpar a otros para sentirse bien.

Killa recordó cuando Bash dijo que Bash le debía hacer cosas por él… ¿a algo como eso se refería Itzayana?

─ También es muy dependiente-continuó Itzayana con un tono profesional.-Dependiente de lo que los demás piensen de él, como ya dije anteriormente, y dependiente a ti.

─ ¿A mí?-repitió Killa sin poder creérselo- ¿Por qué a mí?

─ Lloro cuando estaban terminando, y en toda la plática dijo más de una vez que te necesitaba para afrontar sus problemas, porque él no podía hacerlo sólo…su….es tan bajo que… -Itzayana resoplo con una mano presionando ligeramente su sien-No me andas entendiendo, ¿verdad?

─ No entiendo un media palabra- aseguró Killa moviendo suavemente la cabeza de arriba abajo.-He ido a psicólogos y psiquiatras desde hace 7 años, pero ni eso me da capacidades de entender tus divagaciones. Te lo aseguró.

─ ¿Nada, de nada?

─ Entiendo que ves un problema en él. Entiendo que posiblemente este pegado a su autoestima, en su manía de querer tener la admiración a los demás y a poca capacidad de enfrentar por sí mismo sus problemas. ¿Es eso?

─ Algo-asintió Itzayana. Dirigió un segundo su mirada a la de Bianca, y con eso le quedo seguridad de que su cuñada continuaba impresionada por el hechizo que Killa se lanzó a si misma.-Te propongo un trato. Mañana te lo explico con mucho detenimiento, ahora creo que deberíamos comer, tranquilizarnos y…

─ Hablar con Rubí-dijo David, interrumpiéndola-Tratare de hacerla comer-explicó cuando las miradas volvieron a él- Pero si no puedo, creo que la única que puede hacerlo eres tú, Killa. También la única que puede hacerle olvidar la cruz de tristeza y culpa que ahora carga.

─ Lo intentare-prometió Killa.

─ Espero que también le digas lo estúpida que fue a hacerse novia de un cretino.-dijo Rubí metiéndose en la conversación.

─ Disculpa-le espetó Killa- ¿Lo estúpida que fui?

─ Te hiciste novia del amigo de los estúpidos que te hacían novatadas… ¿De qué forma eso no pisotea tu dignidad?

─ Cállate, Abby, Ca-cállate- suplicó Killa con dientes apretados.

─ Yo so…

─ ¡Abigail!-regaño Itzayana fulminando a su hermana con la mirada. Abby bufó, se cruzó de brazos y miro a otro lado.- Sabes que te quiere, ¿verdad?-dijo mirando a Killa con un mirada y gesto en los labios apenados.

─ Lo sé-asintió Killa con una mueca ladeada-Ella no tiene que estar con nosotras cuando hables, ¿verdad?

─ Tú y yo, solamente.

─ Una última pregunta.-Abby levantó la mano como si estuviera pidiendo la palabra en clase. Itzayana puso los ojos en blanco, suspiro e hizo un ademán para que hablara-¿Fue por él quien lloraste camino aquí?-preguntó Abby volviendo a mirarla.

─ Ya no importa.

─ Killa…

─ ¡No importa, Abby! ¡Yo no importo en estos momentos, quien importa es Linus y el peligro en el que está! Tú lo dijiste, está en alguna parte encadenado y sangrando. Entre más tiempo pase, más posibilidades hoy que muerda por rehidratación. ¿Piensan que le están dando agua?

Abby la evaluó con la mirada varios segundos antes de asentir y decir que estaba de acuerdo con ella.

─ Lo malo es que no van a saberlo hasta que regrese Dean-dijo Bianca dándose vuelta para poder sacar la comida de las bolsas

─ ¿Por qué hasta que vuelva Dean?-preguntó Killa mirando una vez más a Itzayana y Abby. Recordaba muy vagamente a Dean. Lo conoció en el cumpleaños 19 de Linus, y recuerda que con su cabello rubio, ojos azules y barba rubia, pensó que parecía un orador religioso o militar ruso y que seguramente no le gustaría besarlo, por lo mismo.

─ Lo mande a hablar con mi abuela-respondió Itzayana apenada-No nos contesta las llamadas y Dean no creyó que estuviera bien que nosotras fuéramos mientras Rubí siguiera deprimida o mientras aun hubiera esperanzas de que nos contestaras las llamadas, así que dijo que él iría. Se fue hace unas horas… si lo pienso bien-dijo mirando su reloj-Ya debe estar haya. Se fue como a las 10 de la mañana.

─ Bien-aceptó Killa

─ ¿Bien?-inquirió David-¿Después de todo lo que has oído, solo dices "bien"?

─ Así es-le dijo Killa mirándolo un momento, y después dando vuelta a la silla-Tengo mucha hambre como para sobre reaccionar, así que comamos, y mientras comemos me explican sobre el "quema almas" "mi uso de magia pasiva involuntaria" y que es lo que tiene Rubí. Sabe que estoy aquí y no salió de su habitación, pero tampoco me dejaron ir con ella.

─ Te contaremos-prometió Abby-Te mereces saber-agregó acercando unos platos y cuando dejo uno cerca de Bianca, esta le susurró en el oído.

─ ¿De verdad le contaremos todo? Linus pidió ser el quien lo hiciera.

─ Con la escena que hiciste hace rato ya no vale la pena ocultarlo- replicó Abby y Bianca comenzó a servir la comida distraída-Y sé que no pudiste evitarlo, tranquila. No puedes evitar explotar como el Dr. Emmett Brown cuando haces un descubrimiento-continuo riendo por lo bajo-Pero le diremos solo lo necesario. Completaremos lo que sabe.

─ No sabe nada-replico Bianca

─ Estoy segura que su hermano, al ver que Linus no le decía nada, decidió hacerlo él.

─ Tienes razón.

─ Dejen de cuchichear entre ustedes, por favor-pidió David- Es molesto y evidente.

La única respuesta que recibió David fu una mirada fulminante de Abby.

Ahora, se preguntó, ¿acaso Abby no podía estar ni un minuto sin fulminar a alguien con la mirada?

─ ¡No puedes fijarte!-dijo Lydia alejando sus manos de sus oídos.

─ ¡Mierda!- exclamó Isaac deslizándose rápidamente por la bola de boliche

─ ¿Cómo es que no la cogiste antes de que cayera al suelo?-preguntó Stiles con la boca llena y Lydia lo miro con una cara de asco.

─ ¿Qué es lo que te sucede Isaac?-preguntó Scott desde el otro lado de una de las pantallas-Según esto-señalo la pantalla-Has errado todos tus tiros.

─ Sí-coincidió Stiles atragantándose con otra alita de pollo- juegas igual de asqueroso que Scott antes de ser hombre lobo.

Scott lo fulmino con la mirada.

─ ¿Te encuentras bien, Isaac?-preguntó Allison poco después de hacer su lanzamiento.

Isaac continuaba de pie alado de las demás bolas de boliches, sosteniendo en sus manos la roja que se cayó, y la miraba como si la bola fuera le estuviera contando algún secreto.

─ ¡Isaac!-grito Allison

─ ¿Qué?... ¡Yo!... hum.-exclamó aturdido y viendo para todos lados. Por poco se le cae la bola una vez más, pero Scott rápidamente la tomo de sus manos- ¿No estabas ahí hace un segundo?-preguntó señalando la computadora y el asiento vacío alado de Stiles que continuaba comiendo unas alitas de pollo diablo como si su vida dependiera de ello. Enarcó una ceja viéndolo.

─ Me levante hace un momento-respondió Scott mirándolo con curiosidad- ¿Por qué estás tan distraído?

─ Llevas distraído desde que llegó Scott-agregó Allison mirando a Isaac preocupada- ¿Qué te sucede?

─ Yo-Isaac suspiró –No es nada… sólo estoy muy distraído.

─ Continua así-pidió Lydia levantándose y tomando una bola de bolos amarilla- Allison y yo vamos ganando-agregó con una sonrisa.

─ ¿Sólo estás distraído?-preguntó Scott sin creerle.- ¿Qué es lo que te tiene distraído? ¿Es la escuela o algo malo está pasando?

─ Yo…-se froto con incomodidad su cuello. ¿Por qué estaba tan distraído?, se preguntó. Desde que salieron de la escuela estaba así… con una sensación que él no podía explicarse.

─ ¿Isaac?

─ Ocupo tomar aire.- avisó el rubio alejándose de ellos-En un momento vuelvo.

─ Eso fue raro-musito Allison viendo cómo se iba Isaac- ¿No deberíamos preocuparnos?

─ No creo que sea nada grave-repuso Scott-A estado muy presionado.

─ También nosotros y no nos estamos perdiendo en que sabe qué mundo. Es raro. ¿Viste cómo se frotaba el cuello?

─ Desde lo del bosque se frota el cuello como un tic nervioso-explico Lydia sentándose de nuevo.-Pensé que lo sabían.

Scott y Allison intercambiaron una mirada.

Lydia miro su movimiento con una ceja alzada y ojos examinadores. Así que ninguno se ha dado cuenta…

─ No, no nos habíamos dado cuenta- acepto Scott

─ Pues lo hace desde hace semanas-repuso Lydia sin darle la mayor importancia- Creo continua sintiendo la pistola eléctrica lastimándole la piel.

─ ¿Están seguros que fue la pistola eléctrica?-preguntó Stiles-Digo, me parece difícil creer que algo que no da más de 400 voltios pueda noquear de aquella manera a un hombre lobo. Y, Isaac dijo que sintió sus habilidades seriamente afectadas por varias horas. ¿400 voltios hizo que un hombre lobo tuviera menos capacidad en sus poderes y que la herida se le inyectara?-lanzo un siseo- No creo que las armas de defensa persona sean tan buenas contra un hombre lobo. Algo no cuadra.

─ Puede que tengas razón- admitió Allison-Sin embargo, Isaac le llevo la pistola a mi papá y no le encontró nada raro.

─ Posiblemente la pistola toco algún punto clave en su cuello. Quién sabe. No podemos más que sacar conjeturas. Ahora dejemos de arruinar esta noche totalmente normal y continuemos jugando. ¿De quién es el turno?

─ ¡Mío!-exclamó Stiles chupándose el chile de los dedos y levantándose.- ¿Me piden otro de estos?-pregunto señalando la canastita de plástico verde donde estaban las alitas.

─ Por supuesto-musitó Allison tomando la canastita. Stiles le agradeció y se fue murmurando algo sobre hacer una chuza-De todos modos tengo que ir por una soda. ¿Alguien más quiere algo?

─ No, gracias- respondió Scott sentándose y pegando sus ojos en la pantalla- Diablos, de verdad nos van ganando.

Allison rio al ver la cómica expresión de derrota que vio en Scott.

─ ¿Y tú, Lydia?

─ Una soda-respondió sacando su celular para revisar el mensaje que le acababa de llegar.-Hay no es verdad…-bufó y comenzó a escribir con un poco de salvajismo un mensaje.

─ Bien, en un momento vuelvo-avisó Allison y se marchó.

─ ¿No que iba a ser una chuza?-bromeó Scott al ver que su amigo no pudo tirar ni 3 pinos

─ ¡Es culpa de la grasa de las alitas!-replicó Stiles apuntándolo con un dedo- ¡Pido otro tiro!

─ De acuerdo-asintió Scott y yo que algo vibraba cerca de él.

Bajo la vista y vio el celular de Stiles sonar.

─ ¡Stiles tu celular está sonando!

─ ¡Trato de hacer un chuza!-se quejó Stiles volviéndose- ¡Ocupó concentración, hombre!

─ Podría ser importante.

─ ¡Pues contéstatelo tú!-le gritó con los brazos alzados.

─ Ok-murmuro Scott tomando el celular y desbloqueándolo (no sin antes limpiarle la grasa y chile de las alitas).- ¿Qué?-musitó viendo el mensaje. No era algo importante, era un mensaje de Killa, pero lo que le sorprendía era que dijera "Ya quisieras que me rompa una pierna. Me quedare leyendo revistas de lo paranormal todo mi estancia".- ¿Toda la estancia?-repitió confundido.

─ ¡Déjame dar otro tiro!-suplico Stiles llamando sus atención.

─ Tomaste el turno de Isaac y el de Allison. ahora es mi turno-replico Lydia- ¡Siéntate y deja de comportarte como niño!

─ ¡Está bien!-exclamó Stiles derrotado y caminando con paso pesado- Estúpida grasa de pollo.

─ Si Stiles fue culpa de la grasa de pollo-se burló Lydia tomando una bola.

─ Eres cruel-le dijo dejándose caer alado de Scott.- ¿De quién era el mensaje?-le preguntó a Scott- ¿Y por qué parece que estás leyendo todos mis mensajes?

─ ¿Llevas media hora hablando con Killa?- preguntó con el ceño gruñido- ¿Por qué ella te dijo que se iría de vacaciones a unas cabañas y a mí no? ¿Cuándo recupero su celular?

─ Hoy. Yo creo que te dijo- aseguró Stiles-Pero lo ignoraste junto a los demás mensajes que te mandamos nosotros.

Scott saco rápidamente su celular y… Stiles tenía razón. Entre los mensajes que ignoro de sus amigos, estaba uno donde le decía sobre su loca escapada de la casa de Marvin y una queja sobre lo mucho que detestaba escribir en teclado táctil.

─ Y ella solo me escribió sobre su nuevo objeto de odio… el tema de esquiar salió por sí solo. ¿Cómo sabes que ella se fue a esquiar?

─ Por Marvin-respondió zarandeando suavemente su celular-Hace unas horas me llamo me preguntándome si sabía dónde podría estar o si me había hablado. –agregó escribiendo un mensaje.

─ ¡No hagas trampa, Lydia!-regaño Stiles

─ Si dejaran de estar de brutos hablando quizás aprovecharían sus turnos-masculló Lydia.- ¿Por qué tarda tanto Allison?

─ Hay una fila enorme-respondió Stiles volviendo la cabeza a su espalda.-Tardara un rato más.

Lydia hizo una mueca.

─ ¡Debes estar bromeando!-exclamó Scott con la boca ligeramente abierta y los ojos pegados a la pantalla de celular.

─ ¿Qué sucede?-preguntó Stiles con curiosidad.

Scott le enseño el mensaje.

Stiles entorno los ojos para leerlo y chiflo.

─ "No creías que era importante decirme que…" wow. ¿No Linus nos dijo que él se encantaría que Killa tomara bien lo de la poción y que es una wicca?-entorno una vez más los ojos- ¿El jodete perro era necesario?-le preguntó, pero Scott lo ignoro y levanto- Scott… ¡Hey! No, claro, vete…Scott -bufó.

─ A ver como se toma mi mensaje-bufo Killa dejando caer su celular a su pecho.

─ Creo que fuiste muy cruel con el "jodete perro"- le dijo Rubí mirándola.

Se puso de lado para quedar cara a cara con su mejor amiga.

Rubí continuaba con una expresión triste en la cara, pero por lo menos sus rojos ahora tenían más brillo.

Quien diría, pensó, que el hecho de perder a su mellizo la tenía tan triste. Rubí estaba más pálida, delgada y con grandes ojeras en el rostro. No necesitaba ser adivina para saber que su mejor amiga está deprimida por el secuestro de su hermano. Según David, en cuanto Rubí se enteró que Linus estaba en alguna parte del mundo encadenado y herido comenzó a llorar a lágrima viva, pero que la razón por la que estaba tan deprimida y cansada era más bien culpa de Bianca. Supo porque poco después.

─ ¿Cómo es que el trance, ritual o como se llame no sirvió?-le preguntó al mismo tiempo que su celular sonaba. Tomo su celular para declinar la llamada-No me lo has dicho.-dijo como si lo que acababa de pasar jamás paso.

A Rubí le extraño mucho, sin embargo prefirió no decir nada. Como Killa, ella ignoro la escena que acaba de suceder.

─ No lo sé-respondió Rubí-Bianca no lo entiende. Dice que por ser mellizos nuestra unión debe ser lo suficientemente fuerte como para poder hacer que me vea a través de él o hacer que hable con él y me diga dónde está. Cada intento ha salido mal.

─ Pues ni te a través a hacerlo de nuevo-le advirtió-O pateare tu pequeño trasero moreno.

Rubí rio.

─ No te rías. No quiero que lo hagas mínimo hasta que te recompongas, perra.

─ Zorra.-corrigió Rubí apuntándola con un dedo-Y debo hacerlo. Linus no tiene tiempo. Esperar podría matar a Linus.

─ Rubí, son mellizos-musitó- ¿Sabes lo que significa en la magia que dos personas sean gemelos o mellizos?

─ Son dos partes de una misma alma-dijo recordando lo que le explico cuando dijo que ella podía ser un enlace para averiguar dónde estaba Linus- Pero, no sirve… No puedo entrar a su mente o ver a través de él, como se supone que debo hacer con el ritual.

─ Puede que el ritual no sirva, pero continúan siendo dos partes de una misma alma-musitó acariciando suavemente su mejilla- Por lo que tu podrías saber si está o no muerto. ¿Crees que está muerto?

─ No-respondió mirando hacia la colcha. Vio como el celular de Killa volvía a sonar y ella volvía a declinar la llamada- Sé que está vivo.

─ Entonces lo está.-concluyó Killa firmemente.- Él está vivo y mientras tú estés segura de ello, es verdad. Pero si no quieres ser tu quien muera, por favor come lo que te traje. Yo no soy tu ancla si decides matarte de hambre, lo sabes.

Rubí asintió y en un suspiro se enderezo para tomar el sándwich que le había traído cuando David le suplico que la viera y la convenciera de comer.

─ Lo hizo Itzayana, ¿verdad?-preguntó con la boca llena.

─ Si.

─ ¡Lo sabía! David no hace sándwiches tan ricos y Itzayana es la única que les pone tanto tomate y aguacate-puso un mohín y separo el pan para enseñarle las 6 rodajas de tomate.-Me hubieras traído comida tailandesa.

─ Entre David y yo nos comimos todo-confesó Killa apenada.- Pero tengo una muy buena excusa-Rubí la miro con una ceja arqueada-¡Teníamos mucha hambre! Él no había comido nada desde el desayuno y yo nada desde un estúpido helado de galleta que me tome con Bash. Lo lamento; la plática tomo toda nuestra atención.

─ Lo entiendo-musitó Rubí- Llama pendejo a Bash -espetó con la boca llena- No puedo creer todo lo que te dijo.

─ Yo no pudo creer que me obligaras a contártelo.

─ Yo no puedo creer que pensaras que podrías ocultármelo. Sabes que uno de los efectos temporales de nuestra unión es sentir nuestras emociones. Y hace unas horas yo estaba como fiera enjaulada.

─ Espero que ese efecto temporal termine ya.-murmuró- ¡No aguanto sentirme excitada cuando tú estás… tú estás…-Rubí la miro con intereses y con la mirada le reto a continuar- tú estás follando con no sé qué tipo! ¡Me excita y da calor!-se quejó.

Rubí rio.─ Cuando nos unimos sabíamos las consecuencias. No te quejes.

─ ¡No las sabíamos, ese es el punto!-exclamó Killa con ceño fruncido- Lo descubrimos meses después por el Upir.

─ Está bien-aceptó Rubí.-Sabes que la unión fue instintiva. Yo no… ¡Un momento!-grito Rubí saltando en la cama, poniéndose de rodillas, y provocando el plato se hiciera añicos con el suelo- ¡¿Recuerdas lo del Upir?!-dijo dejando caer sus manos al colchón y quedando en cuatro frente a ella.

─ Si-respondió Killa mirándola como si hubiera perdido un tornillo- ¿Qué es lo emocionante de recordar que un Upir casi me chupa la sangre?

─ ¡Que eso paso en febrero!-gritó Rubí.- ¿No comprendes?-Kila negó- ¡Paso en febrero de este año!

─ Quiere decir que….-pero no termino de hablar. Rubí se echó encima de ella y la aplasto con cariño.- ¡Rubí!-se quejó casi sin aire.

─ ¡Recuerdas, Killa, recuerdas!-chillo moviendo su cuerpo sobre ella, haciendo que las dos revotaran. -¡Estas recordando!-volvió a chillar pasando sus rodillas a cada lado de la cadera de Killa, haciendo una escena medio rara-Por fin una buena noticia ante todo está desgracia.

Killa miro a su mejor amiga lanzando una suave carcajada. Un movimiento como el que ahora estaba haciendo se esperaba que recibir cuando ella la viera, sólo que con besos muy húmedos por toda su cara, pero Rubí le estaba dando la espalda y al parecer no había notado su presencia, que ella solamente se dubio a la cama y la abrazo de cucharita, consolando sus lágrimas y escuchándola. No fue hasta que se tranquilizó que le dijo lo mucho que se alegró que continuara viva y le pidió que le contara lo que había estado haciendo estos días para distraerla. Se lo dijo, pero Killa también le pidió que le contara su versión de lo que sucedió con Linus. Le conto como Tana fue a su departamento para suplicarle a Linus que consiguiera la daga (aunque no dijo que la daga tenía que ver con ella) y las cosas que habían hecho para tratar de encontrarlo. Como le dijo Abby e Itzayana, Rubí aseguró que se preocuparon después de estar dos días sin noticias suyas y que al tercer día Abby se metió en el ritual para verlo, pero al ser medios hermanos no pudo sostenerlo mucho tiempo. Y Rubí, a pesar de ser su melliza, era incapaz de romper la barrera de su mente. Ella le explico que el ritual consistía en meterse a una tina con hielo, que un líquido de olor raro y sabor dulzón estuviera al contacto con sus labios, cuello y pecho, y que sumergirse con la ayuda de alguien. De alguna forma funciono. Rubí termino metiéndose a otro plano donde caminaba por distintos escenarios, algunos suyos otros desconocidos, pero que al llegar a los de Linus, algo la jalaba hacia atrás regresándola. Lo hizo tantas veces que termino afectando su cuerpo, aunque el de ella no. No puedo evitar preguntarse porque ella no sintió la debilidad de Rubí.

─ ¡Esto es tan genial, Killa!-gritó Rubí saltando un poco sobre ella, haciendo la escena aún más rara. Parecía que estaban imitando una escena de porno de lesbianas.

David tenía razón, se dijo, ella era la única persona que podía sacar de su tristeza a Rubí. Sin embargo, ahora tenía que quitársela.

─ ¡Rubí deja de saltar sobre mí, por favor!-suplico

─ ¡No! ¡Estoy tan feliz!

─ No recuerdo-le dijo y Rubí rápidamente dejó de moverse sobre ella.

─ ¿Cómo?-le preguntó mirándola fijamente.

─ Son guiños de recuerdos. He estado teniéndolos todo el día-explicó- Con este ya son 4 guiños… o 3,-corrigió, aunque bien podían ser más. Killa no sabía si contar que cuando le dijo a Bash que Bellamy era su apellido, cuando es su segundo nombre. Lo medito en el autobús, y no le veía sentido a su error- porque… desde que hable con Itzayana ya sabía lo de Upir.

─ ¿Cómo puedes tener guiños de recuerdo? No entiendo.

─ Puedo decir algo con total seguridad aunque no recuerde como lo sé, o que hice o vi para saberlo.

─ Pero…

─ Aunque…-la interrumpió sentándose aun con ella encima- Lo del Upir es el recuerdo más claro que tengo, y el de chico también.

─ Pues eso no evitara que este feliz-le musitó muy segura- Guiños o recuerdos completos, es un avance. Es algo bueno. Bianca estaba completamente convencida de que jamás recordarías nada, preciosa.

─ Ella dice que posiblemente yo me lo hice. Lo etiqueto como "Magia pasiva involuntaria más asombrosa que he visto".

─ Es asombroso-coincidió Rubí cruzando sus dedos- Un momento, ¿cómo que recordaste a un chico?

─ Bueno…-canturreó Killa mordiéndose el labio.

─ Más te vale escupirlo, McCall.

─ No me obligues a contarte-suplico con un puchero.

─ Escupe-ordenó.

Killa bufó y le contó lo que paso en el baño del autobús, quitando la arte donde la sangraba la nariz o comenzaba a llorar en el suelo.

─ Wow-dijo cuando terminó de hablar- ¿Recordaste las cosas que te dijo, las sensaciones tocándote y su voz?

─ Si. Sentí como mi cuerpo se estremecía al oír su voz grave contra mi oído-confeso mirando las piernas doradas de su amiga.

─ Te gusta-sentenció Rubí mirándola fijamente. En sus labios había una pequeña sonrisa.-Te gusta y mucho, ¿no es así?

─ No lo sé-chillo Killa con un puchero- ¿Cómo puede gustarme alguien a quien no recuerdo?

─ Pero lo viste, Killa. Recuerdas su cara, sus ojos, su toque… su voz.

─ No sé su nombre.

─ Quizás en otro recuerdo venga o puedes preguntarle a Scott, y no bufes niña, Scott sigue siendo tu hermano.

─ Me mintió. ¡No me dijo que era una maldita bruja! O que mi amnesia tiene un estúpido origen mágico.

─ Tampoco Stiles te lo dijo-le recordó y Killa puso una cara seria y se dejó caer al colchón. - No olvides que tampoco les pediste que te lo dijeran. Para ti sólo basto saber que un cazador fue el que trato de matarte.-Rubí la miro a los ojos fijamente y ella odio ver en ellos que decía la verdad. Ver en ellos lo mal que se portaba. sin embargo, nada cambia que no le dijera por lo menos que era una estúpida bruja y que al parecer lo heredo de su madre.- Killa no olvides que a veces por tus miedos terminas haciendo cosas que te lastiman. Tu tenías miedo de saber lo que le trato de hacer el cazador-Killa abrió la boca para protestar, pero Rubí se apresuró a hablar- y por eso evitaste que entraran en detalles o estuviste tan a gusto la versión de la policía. ¿Ya comienzas a creer que lo que te dijeron de verdad paso?

─ Casi-admitió.

─ Bien.- le dijo señalando el celular con la mirada-Ya está empezando a sonar de nuevo. Tienes que responderle. Y aprovecha en preguntarle quien era el chico, digo, dudo que hayan muchas casas abandonadas en Beacon Hills y muchos chicos de cabello negro, ojos verdes y con un abdomen que te provocaron ganas de pasar tus lengua por él.

─ Yo no dije eso-replicó abriendo los ojos horrorizada.

─ Dijiste que era musculoso y es sinónimo de buen six pack.- dijo Rubí moviendo las cejas sugestivamente.

─ ¡Quítateme de encima, payasa!-le ordeno riendo.

Rubí se lanzó a un lado a un lado riendo, y continuo asiéndolo aunque cayó recibió un fuerte golpe en la espalda.

─ ¡Dios que bien me hace reír!-exclamó.

─ Eres una payasa-repuso sentándose- ¿Por qué tuve que unir mi alma y cuerpo a una payasa?

─ Asi me amas y deseas-musitó Rubí guiñándole un ojo.

─ No le voy a contestar a Scott-le dijo poniendo los ojos en blanco por su anterior ademán-No por ahora, hay muchas cosas que debo procesar. Y para tu información creo saber cómo se llama el chico. –agregó recordando que Scott y Stiles le habían contado que el día después del accidente terminó refugiándose en la casa de los Hale. ¿Él chico-no tan chico-podría ser Derek Hale? Ninguno le describí mucho su físico, por lo que no se le era fácil saberlo, aunque Stiles dijo que era un pésimo conversador y que tenía mal humor.

─ ¿Cómo se llama?-preguntó Rubí interesada.

Bad boy-respondió sintiendo un leve estremecimiento- Se llama bad boy y es todo lo que diré al respecto del chico.

─ ¡No seas mala!-le dijo golpeándolo en el hombro-Vamos, soy tu alma gemela y el amor de tu…

─ Linus es mi lama gemela, no tú.

─ Él no tiene su al… ¡Por supuesto!-gritó Rubí parándose y saltando al suelo.

─ ¿Qué sucede, Rubí?-le preguntó preocupada.

─ Creo que se porque el ritual no sirve-le grito emocionado- ¡Dios, que tonta fui! ¿Por qué no lo pensé antes?

─ ¿Pensar que?-le preguntó desesperada.

─ ¡Tengo que hablar con Bianca!-exclamó ignorándola

─ ¡¿De qué?!-le grito y bufo cuando su amiga desapareció por la puerta.- Algunas cosas simplemente no cambian-musitó al techo.

De pronto su celular volvió a sonar.

─ Hay Scott-dijo cerrando los ojos con fastidio- Tu ganas-musitó tomando su celular.

Hablar con ella no le estaba saliendo nada bien.

Cuando Killa le respondió su voz estaba tildada con mucha decepción, reproche y enojo.

Pero, ¿esperaba una reacción diferente? Claro que no. Sería una mentira si dijera que esperaba que tomara muy bien descubrir que una de las cosas que le arruina la vida es de producto mágico y descubrir que le oculto que era una wicca.

─ ¡Killa!-suspiro, más ella no lo dejo hablar mucho. Killa farfullo un millón de cosas, entre ellas lo decepcionada que estaba de que le mintiera- ¡Por supuesto que creo que era algo importante que supieras que eras una wicca, pero entiende!-suplicó- No queríamos darte más presiones. Apenas estás aceptando tu amnesia…. No, no te creo débil…. ¡Yo no he dicho eso!... ¡Por supuesto que no!... ¡Killa deja de poner palabras en mi boca, no es justo! Si, también sé que no es justo que te mintiera…. ¡Pues no sólo me hagas la ley de hielo a mí, hacerla también a Stiles!... Lo sé. Killa por favor, entiende no queríamos… ¡Es culpa de Linus!... Sí, el creyó que era bueno decirte las cosas poco a poco, y el mismo decidió que sería el que te dijera que eras una wicca y lo de la poción. Supongo que creyó que le incumbía más a él porque involucraba a su abuela y cuñada. Yo no sabía que él no haría acto de presencia estás semanas… ¿Por qué metes mi condición en esto?... ¿Qué? ¡Killa repite lo que acabas de decir!... Si, lo sé. Fui un idiota en hacerle caso, pero me agarro en un momento bajo. Estaba preocupado por ti y feliz porque despertarse, y el decidió todo cuando yo estaba entre dos emociones. Sin embargo… no digo que lo hizo de mala fe…. Sí…-suspiro-Lamento que tuvieras que enterarte así… Sí… ajam… ¿no volverás a ignorar mis llamadas, verdad?... Genial. ¿Te tienes que ir? De acuerdo. Háblame o mándame un mensaje estos días…. No me importa cómo me llames, estoy preocupado…. De acuerdo. Nos vemos.

Scott suspiró. Por lo menos pudieron contentarse. De pronto sintió un olor familia en la cosquillearle en la nariz.

─ ¿Cuánto tiempo llevas ahí?-preguntó sin voltearse.

─ Un par de minutos-confesó Allison.- ¿Salió todo bien con ella?

─ Por suerte me toco un de sus enojos que se pasan rápido- contestó volteándose.

─ ¿Por qué estaba enojada?-le preguntó Allison cubriéndose más con la chamarra que traía.

─ Descubrió que era una wicca y el origen de su memoria por boca de las hermanas de Linus y se enfureció. Cree que fue malo de mi parte no decírselo.

─ Tiene razón-aseguró-Fue muy malo de tu parte.

─ ¿Por qué?-preguntó Scott confundido- Stiles también se lo oculto y no le hizo la ley del hielo.

─ Stiles no es su hermano, tu sí-replicó Allison- Puede que ame a Stiles o a Linus como hermanos, pero eso no se compara como te ama a ti. Has estado ahí en los momentos más importantes para ella y no se supone que se tiene confianza.

─ De hecho tenemos secretos.

─ Los usuales, pero fuera de eso hay una entera confianza y lealtad entre ustedes, ¿o me equivoco?-Allison levanto sus cejas.

─ No, no te equivocas-admitió con una pequeña sonrisa-¿Crees que debería decirle lo demás?

─ No, espera-le aconsejó acercándose unos pasos más a él- Ya tiene mucho que procesar. Pero no te tomes mucho tiempo. En cualquier momento puede estar en peligro o recordarlo todo.

─ Si.-afirmó Scott-Tienes toda la razón-le sonrió

Allison tomo su manos─ Nada malo nos pasara, ¿lo sabes?

─ Lo sé. ¿Cómo sabes que estoy preocupado por eso?

─ Porque te conozco. Y me imagine que te refugiaste con Deaton para mantenerte distraído y no pensar que en cualquier momento algo vendrá y nos matara sin que te des cuenta. Nada nos pasara, tranquilo.

─ Son mis amigos, mi manada-musitó-Se supone que debo cuidarlos. ¿Cómo es que no me he dado cuenta que Isaac tiene un trauma?

─ Has estado muy ocupado.-respondió- E Isaac no ha hablado de eso.

─ ¿Ni contigo?-preguntó

─ ¿Por qué tendría que hablarlo conmigo?

─ Bueno… tú y él.

─ Eso no… no-negó Allison soltando sus manos, pero él no la dejo-No hemos hablado casi desde que te fuiste.

─ ¿Por qué?

─ Yo he estado muy ocupada con mi papá, y él ha estado… No se dónde ha estado. Es raro, pero algo me dice que ha estado pasando mucho tiempo con Cora.

─ ¿Con Cora?-repitió Scott extrañado.- Pero ellos no se llevan bien, ¿eso cambio en los días que no estuve?

─ No creo que importe mucho como se lleven.-masculló Allison-Si no el hecho de que ambos vivieron lo mismo. Ninguno recuerda esa noche en el bosque… ambos fueron atacados por alguien a quien no recuerdan. Supongo que estar juntos les hace sentir que alguien los comprende.

─ De acuerdo-asintió Scott-¿Cómo sabes tú que andan pasando mucho tiempo juntos?

─ Lydia lo vio una vez subiendo al loft de Derek-respondió.-Y no iba a ir a verlo a él. Cuando Lydia lo vio, Derek ni estaba en la ciudad.

─ Wow. Quien diría que algo que compartieron los uniría de alguna forma.

─ Exacto-dijo Allison jugando con sus dedos.

Ella le sonrió y él le devolvió la sonrisa. Se estaba acercando a ella cuando alguien salió del boliche.

─ Ya es tarde-dijo Lydia saliendo delante de Stiles- ¿Qué hacían ustedes aquí afuera?-preguntó alzando una ceja.

─ Hablando-respondieron al unísono.

─ ¿Con las manos unidas?-preguntó Stiles tratando de no reír.

─ Si-respondió Allison soltando a Scott-Y tiene razón, ya es tarde. Hay que irnos.

Lydia y Stiles continuaron viéndolos divertidos.

─ ¿Isaac no está con ustedes?-preguntó Scott preocupado y sin atreverse a mirarlos a los ojos.

─ Supongo que ya se fue-respondió Lydia.-No regreso.

─ El estará bien-dijo Stiles-Lo más seguro es que este en tu casa ahora mismo.

─ Hay que repetir su ejemplo, ¿no creen?-dijo Lydia-Esta helando aquí afuera.

─ De acuerdo-indicó Scott.-Vámonos.

─ Rubí-la llamó Bianca como por milésima vez desde que la joven salió de la habitación y los abordo a todos para decirles porque creía que el ritual no servía.

─ ¡Es que no entienden!-exclamó- ¡Mi alma está unida a la de Killa! ¡Por eso el ritual no sirvió! De alguna forma la necesito para poder entablar el lazo con Linus. ¡Yo y Killa compartimos alma y vida!-repitió todo rápido- ¡Podemos volver a hacerlo!

─ Rubí….

─ ¡Prepara todas las cosas para hacer el estúpido ritual, hechizo, hipnosis y como sea que se llame esa cosa que hicimos en la tina!

─ Rubí, deja a Bianca hablar-pidió Killa.

Ella había llegado cuando Bianca había repetido el nombre de Rubí como cien veces. Su llamada con Scott, aunque rara y casi no lo dejo hablar, terminó resolviéndose. ¿A quién quería engañar? Ella no podía estar mucho tiempo enojada con él, menos cuando sabía que fue cosa suya el problema. Linus era otra cosa. No se enojaría con él, sólo le enterraría un fierro en el ano y no se lo quitaría hasta que le diga una buena explicación para su pendejez.

─ ¡No!-gritó Rubí- Ya es mucha palabrería, ¡tenemos que hacer el….Hum…Argh… Hum!

─ Gracias, David-dijo Itzayana en un suspiró.

David asintió y taro de evitar que Rubí le diera un codazo.

Él se movió tan rápido que ni ella ni las demás chicas se dieron cuenta cuando decidió ponerse atrás de Rubí y ponerle una mano en la boca. No le gustaba que Rubí hiciera sonidos de ahogo, pero los de molestia predominaban por lo que se tranquilizó.

─ ¿Qué es lo que querías decir, Bianca?-preguntó Killa

─ Yo ya sabía que te necesitábamos a ti-respondió

─ ¿Qué?/ ¡Hum!-dijeron David, Killa y Rubí.

─ ¿desde cuándo lo sabes?-preguntó David- ¡Ay!-gritó cuando Rubí lo mordió

─ ¿Desde cuándo sabes que ocupábamos a Killa?

─ Unos días-respondió.-Me puse a investigar en libros lo que estaba haciendo mal o con las superioras, pero todo estaba correcto. Luego pensé en la unión que tienes con Killa, investigue y… tada, las necesito a las dos para poder unir la mente de la melliza a la del mellizo.

─ Entonces, ¿mi alma y la de Rubí si están unidas?-preguntó Killa-No fue algo que dije a lo menso…

─ No exactamente-respondió Bianca- Sus almas están unidas, pero no son una… no de la misma forma en las de Linus y Rubí lo son, por lo menos.

─ No te sigo.-dijo Killa negando suavemente con la cabeza.

─ ¿Conoces la leyenda del hilo rojo?

─ Cr-creo que sí-respondió Killa- ¿Es la que dice que una o más personas destinadas a conocerse están unidas por hilos rojos invisibles, independiente del lugar, espacio o tiempo, el hilo siempre está y que este pude estirar, contraer, pero nunca romper?

─ Esa no es la leyenda-replicó Bianca.

─ No quiero contar la leyenda del emperador que le corto la cabeza a una bruja solo porque le dijo que terminaría casándose con una campesina, cuando realmente su hilo estaba unido a la bebe de la campesina, que resultó ser la hija de un muy poderos general. Para mi esa leyenda es un representación de cómo el poder y el escepticismo se le subía a la cabeza a los reyes. –resoplo-: Ve al punto, Bianca.

─ Entre Rubí y tú está el hilo –como también con todas las personas que tienen lazos afectivos -, pero desde que se unieron, el hilo traspaso su cuerpo hasta llegar sus almas. No, no unió sus almas. Haz de cuenta que el hilo las conecto como un puente donde sus almas se comunican. Es por eso que sientes las emociones de la otra y en ocasiones parecería que se pueden leer la mente. Sus emociones cruzan el puente hasta el alma de la otra. Simple.

─ ¿Y eso afecta lo que ustedes tratan de hacer…?-preguntó David dejando la última parte de la pregunta al aire.

─ El ritual manda el alma de Rubí a otro cuerpo, cosa que no se puede. Puede viajar entre mundos, eso si ya que el puente se estira mucho…, pero hacer que su alama cambie de cuerpo es imposible sin hacer que el alma de Killa también este en el viaje. El puente actúa como una resortera que trae de vuelta al alma de Rubí cuando se tensa más allá de sus posibilidades.

─ Pero, el hilo se supone que existe sin importar tiempo, espacio y lugar…

─ Si, el hilo de ustedes dos se afectó por la magia de nahual.

─ Oh.

─ Bien. Yo debo de hacer un viaja astral para que Rubí pueda entrar a la mente de su hermano.-musitó Killa- ¿Mi alma también estará en el cuerpo de Linus?-preguntó a Bianca

─ No, la tuya podría estar explorando el lugar donde las voy a mandar. La unión solo se puede hacer con el alma de Rubí.

─ Ok…-dijo Rubí- ¿Nos vamos a meter en la bañera ahora?

─ ¡No!-gritaron Itzayana y Abby.

A Killa y Rubí les sorprendió que se mantuvieran tanto tiempo calladas.

─ Lo haremos mañana en la tarde-dijo Abby

─ ¡Para ese entonces Linus puede estar muerto!

─ ¡No lo estará!-grito Itzayana-Niñas, ya lo decidimos. Mañana en la tarde lo haremos. Ahora, ustedes deben ir a descansar.

─ ¡No!-se quejó Rubí- No pienso dormir cuando mi hermano podría estar siendo torturado en este momento.

─ ¡A dormir les dije!-gritó Itzayana- ¡Sin replicar y pucheros!

Rubí bufó, fulmino a sus hermanas con la mirada y tomo la mano de Killa, quien estaba muy callada y pensativa.

─ ¡No voy a dormir!-bufó jalando a Killa hacia al cuarto.

─ Bueno-musitó David-Por lo menos no tengo que resolver donde dormirá Killa.

─ Se necesitan-dijo Abby-Estar juntas les servirá para poder pensar y encontrar la forma de resolver sus problemas.

─ Si. Estoy de acuerdo.

¡Ring! ¡Ring!

─ ¡Bueno!-exclamó David respondiendo el teléfono de su casa-¿Hola?

─ Es el mío, David-avisó Itzayana.- ¿Cómo te fue, amor? ¡¿Mi abuela hizo qué?!

─ ¿Qué hizo la abuela?-preguntó Abby.

─ Lo rasguño los brazos-le respondió alejándose la bocina-Y estas no andan sanado.

─ Su abuela es de temer-supiro David con un pequeño estremecimiento.

─ No sabes cuánto-canturreó Bianca.

─ ¿Ahora soy tu chofer?-se quejó Stiles

─ Deja de quejarte. Sólo di que no quieres pasar por mi mañana.

─ ¡Lo hare!

─ ¿Entonces porque te quejas?-preguntó Scott pasmado por la conducta de Stiles.

─ Porque dejaste la moto en la veterinaria porque estabas seguro que te diría que sí. ¿Qué hubieras hecho si te decía que no, idiota?

─ Stiles a veces eres peor que una mujer.-bromeó Scott riendo- ¡Oye!-se quejó cuando Stiles lo golpeó con su puño.

─ No vale quejarse si no sientes dolor-canturreó Stiles mirando fijamente la carretera- Por cierto, ¿Allison y tú…?

─ Es complicado.

─ ¿Cómo puede ser complicado?-bufó Stiles-Estaban haciendo una escena de película rosa afuera del boliche. Por cierto, gracias por salirte, idiota. Lydia terminó pateándome el trasero.

─ No teníamos oportunidad contra ellas, lo sabes.

─ ¡Cállate!-le ordeno con un dedo en alto- Volvamos a Allison y tú.

─ Te comportas como una chica chismosa. ¿Ahora me vas a preguntar si me vino el periodo al mismo tiempo que tú?

─ Andas muy chistosito el día de hoy, ¿no crees?-replicó Stiles parando el auto y mirándolo con cara de pocos amigos.

─ ¿Las chicas nos pasaron?-preguntó Scott tratando de ver el camino por la ventana.

─ Salieron primero. Deben estar un par de kilómetros delante de nosotros.

─ Hum…-Scott vio por la calle y los edificios con mucho intereses

─ ¿Qué pasa? ¿Por qué vez todo como si esperas que un monstruo furioso y babeante saliera en cualquier momento por una de las esquinas?

─ Las calles están muy silenciosas-dijo Scott en un murmulló y bajo la ventana del auto. saco la cabeza.

─ ¿Ahora eres un perro?

─ Hay huellas de derrape en el suelo-indicó Scott y aguzó el oído.

─ Siempre hay huellas de derrape, Scott. Nunca falta el idiota que anda muy rápido y da una vuelta brusca.-dijo Stiles, pero Scott no lo escuchaba-Mete la cabeza, el semáforo está en verde. Scott…

Lo volvió a ignorar y continuó aguzando el oído. Ahora que veía la calle bien, lo que en un principio creyó que eran huellas de derrape, de hecho eran varias grietas delgadas al torno de un mismo lugar que formaban un circulo medio hundido, como si algo muy grande se hubiera puesto en esa parte de la calle.

Stiles volvió a hablarle, y el volvió a ignorarle. Comenzó a oír como si algo estuviera cortando el aire en su cabeza, la levanto pero sólo vio el cielo despejado.

Metió la cabeza con el ceño fruncido.

─ ¿Qué paso?-le preguntó Stiles haciendo un ademán con las manos.

─ Creí a ver…-se detuvo bruscamente. Oyó un grito.- ¡Lydia!

─ ¡¿Qué?!

─ ¡Prende el auto, Stiles! ¡Y da vuelta a la izquierda!-le gritó

─ ¡¿Qué sucede?!

─ ¡Lydia gritó, pasa algo!...-aguzo un poco más el oído… oyó un fuerte chillido y…-¡Allison! ¡No me mires, y conduce hacia la derecha!

─ ¡Derecha o izquierda!-grito también Stiles, desesperado.

─ ¡De… izquierda! ¡IZQUIERDA, STILES!


Mientras Stiles conducía sobre el límite de la velocidad y no despegaba la vista de la calle, Scott cerró los ojos, respirar profundamente, y cuando los abrió sus ojos brillaban de color rojo. De repente pego su vista al parabrisas y, como aquella vez, hace ya mucho tiempo, cuando jugo por primera vez bolos con Allison, sus ojos viajaron por la calle a un punto específico. Se guio aguzando más su oído. Su vista viajo hasta el lugar donde oía aquel raro ruido que asemejaba a un chillido y, primero su vista choco con un poste de luz con una rara inclinación, por donde subía una nube oscura y vaporosa. Su vista bajo y vio que el auto de Lydia era el culpable de esa extraña inclinación.

─ ¡Conduce derecho, están a un minuto!-le indicó a Stiles.

─ ¿Cómo es que lo sabes?-le preguntó Stiles, pero al ver que no recibía respuesta volvió la cara a su lado- ¡Scott!-pero Scott ya no estaba.- ¡Ahí estás!-grito cuando por el parabrisas vio a una silueta correr.

¿Cómo es que no se dio cuenta que abrió la puerta y salió con el auto aun andando?

Scott apenas oyó la pregunta de Stiles. Solo le dio la indicación y después abrió la puerta del copiloto y salto del auto, y cayó sobre sus pies, pero con las rodillas dobladas. Después comenzó a correr lo más rápido que pudo.

Llego al lugar en donde habían chocado en un par de segundos, pero antes de que se detuviera siquiera o se pudiera acercar lo suficiente al auto donde estaban las chicas inconscientes (suponía eso porque no había nadie por los alrededores) algo se cortó el aire y se acercó a él a una gran velocidad. Se detuvo y doblo la parte superior de su cuerpo. Cuando se enderezo, lo hizo sintiendo un agudo dolor en la mejilla izquierda.

─ ¿Qué?-se preguntó tocándose la mejilla. Alejo rápido su mano cuando sintió el dolor erizarle todo el cuerpo, y miro sus dedos. Estaban cubiertos de sangre.

Un olor cosquilleó en las aletas de la nariz y… rugió transformándose. Quien quiera que provoco el choque de las chicas, continuaba en el lugar.

Atrás de sí oyó el ruido del jeep de Stiles detenerse con brusquedad, y la puerta del piloto abrirse de forma atrabancada.

─ Saca las chicas de auto, Stiles-ordenó cuando oyó que su amigo lanzaba una suave maldición y cerraba con fuerza la puerta de Jeep.

─ De acuerdo-musitó sin hacer preguntas. Con notar que estaba transformado bastaba para saber que algo malo sucedía.

El sonido de algo cortando el aire se repitió, pero esta vez más lejos de él. Scott gruño y corrió hacia Stiles que ya casi llegaba a la puerta del piloto del auto de Lydia, y extendió la mano para jalarlo desde su chamarra. Afianzó la tela a sus manos y lo jalo hacia atrás un segundo antes de que un hacha de aspecto muy antiguo se clavara en el auto.

Stiles miro con ojos desorbitados el hacha y trago con fuerza.

─ ¿De dónde salió eso?

─ ¡Saca a las chicas ahora!-le grito Scott soltándolo y poniéndose frente al auto.

Rugió, espero y esta vez no oyó algo cortando al aire, todo lo contrario, oyó algo golpeando la calle, levantando polvo y piedra. Cuando el polvo se dispersó vio algo totalmente horrible frente a ellos.

Lo que estaba en frente, sea lo que sea que fuera, parecía ser un cadáver viviente. Su piel era completamente de un gris pálido, su nariz estaba aplastada, como si se hubiera dado un golpe en ella con un martillo o mazo, y sus ojos eran dos cuencas vacías o eso parecía ya que solo veía negro en el lugar donde deberían estar sus ojos. La criatura no traía más ropa que un taparrabo de piel muy sucio y un collar hecho de huesos y paja algo manchada de sangre.

La criatura rugió mostrándole una cavidad oscura y llena de dientes amarillos y podridos.

─ Oh mi Dios. ¿Qué diablos es eso?-exclamó Stiles con miedo.

Stiles acababa de abrir la puerta cuando oyó rugido de la criatura y no tardo en observar que su aspecto daba más miedo que su rugido. De pronto oyó chillar a Lydia, y le acordó que debía de sacar. Por suerte la bolsa de aire la había protegido de algo más grave que una herida en la frente.

Scott volvió a rugir y a extender los brazos con ademan de atacarlo. Sus ojos brillaron de un rojo más fuerte y se dirigió a la criatura patinando un poco con sus pies. La criatura rugió, burlándose de él, y antes de que Scott pudiera hacerle un daño grave, salto sobre su cuerpo, sin recibir aluna herida más grave que un rasguño en los tobillos cuando Scott levanto los brazos para tomarlos.

─ ¡Olvídate de él, Scott, ya se fue!-le gritó Stiles, provocando que lo mirara a ver con agresividad, Stiles trataba de acomodar a Lydia entre sus brazos, pero sus pies continuaba dentro de auto. Momentos antes estaba tratando de ver por donde se fue la criatura. No podía creer que desapareciera así como así sobre él.- ¡Desapareció, no lo vas a encontrar! ¡Ayúdame a sacar a Allison!

Y como si el nombre de Allison fuese un hechizo, revirtió su transformación y corrió hacia el otro lado, rompiendo la puerta y sacando a Allison que continuaba inconsciente. Termino cayendo al suelo, con ella sobre sus rodillas.

─ Allison-llamo Scott golpeándola suavemente en la mejilla, pero lo único que provocaba era que su rostro se moviera de un lado a otro- ¡Allison!-grito tratando de despertarla con más ímpetu.

─ Scott-oyó la voz de Stiles del otro lado del auto-Creo que es mejor que la vayas a dejar al jeep con Lydia, ya despertó. Hay que llevarlas al hospital.

─ Si, tienes razón-dijo levantándose, pero se dio quedo parado- ¿Por qué tu corazón late tan rápido?

─ La cosa extraña nos dejó un regalo-chilló Stiles- en el cofre.

─ ¿Qué?

Scott se acomodó mejor a Allison en sus brazos y camino hacia el cofre… Cuando vio que aparte de la abolladura que tenía por chocar contra el poste, sobre el cofre estaba el cuerpo de un hombre rubio, con muchas heridas en el cuerpo, la camisa y pantalón azul manchado de sangre.

─ No lastimo su cara-musitó Stiles- Creo que lo conocemos.

─ ¿Así?-dijo Scott casi sin voz.

─ Parece ser Casper, el enfermero que atendió a Killa en terapia intensiva.

La cara de Scott se pasmo y antes que siquiera pudiera decir algo, Allison se removió en sus brazos. La miro y luego al cuerpo y a Stiles que estaba congelado, pálido y con la mandíbula apretada viendo al cuerpo.

─ Llamare a la policía- dijo Stiles en un murmullo y se alejó respirando superficialmente.

Cuido que Allison no pudiera tener una buena vista del cofre y rodeo el auto por el otro lado para ir a dejarla al jeep.

A la mañana siguiente Killa estaba mirando sin ánimo los huevos con yema con tocino que David había preparado. Eran como las 11 de la mañana, pero no podía quitarse de la cabeza como hace un par de horas hablo con Itzayana sobre Bash y mucho menos podía quitarse los sucesos de ayer. Pasaron tantas cosas en menos de 24 horas que le era sorprendente que su cabeza no se encendiera por sobreinformación.

─ ¿No te gustan los huevos?-le preguntó David sacándola de pensamientos. Antes de que le hablara sus pensamientos iban rememorando su llamada con Scott, y preguntándose si había escuchado cuando le grito que ella conocía una cura para la condición del hombre lobo y que era muy tarde para tratar de curarse… por no decir arriesgado-Sé que no soy tan buen cocinero, pero… ¿Debí preguntarte que querías?

─ No es eso, David-le dijo levantando su vista del plato-Aunque no me gusta el tocino-agregó empujando el tocino más lejos de los huevos-No como nada que sea hecho de cerdo. Cada vez que lo veo me recuerda a Babe.

─ Es tocino de soya-le dijo David sonriendo.

─ ¿Así?-dijo sorprendida. Clavo el tenedor en uno y lo observo con ojos entornados.-Eso explica el curioso olor y que este tan café.

─ Yo tampoco como cerdo.

─ ¿Por qué?-preguntó Killa olfateando más de cerca el tocino, como si pudiera tener veneno.

─ Porque cuando estaba en sexto de primaria me llevaron a un matadero y vi como degollaban a un cerdo frente a mí. Y me gustaría decir que solo lo degollaron-chilló mirando a la ventana con ojos vacíos.

─ Lo siento-se disculpó Killa con una mueca y mordió el tocino.

─ No tienes por qué disculparte.-musitó David- ¿Te gusta?

Killa, que anteriormente tenía una mueca en los labios, sonrió y asintió. David le devolvió la sonrisa y se fijó en un encabezado del periódico, por lo que ella aprovecho para tomar la servilleta y escupir el tocino en ella.

─ Por cierto, gracias por prestarme una camiseta.-le agradeció limpiándose la boca.

─ De nada.-la miro-La verdad es que no sé porque viniste sin más que tu computadora y dinero.

─ Siempre hay ropa mía en la casa de Rubí-explicó-Cada vez que decido subirme a un autobús para pasar días con ella, solo me traigo la lap top y dinero.

─ Oh… si quieres vamos por algo de tu ropa al rato.

─ Itzayana y Abby se encargaran de eso-replicó Killa-No solo salieron a buscar los materiales que ocupa Bianca.

Killa bajo su vista al plato y comenzó a comer algunas cucharadas de huevo. David la miro fijamente. Cuando la conoció ella tenía rasgos un poco infantiles y ahora sus rasgos eran mucho más maduro y con imperfecciones, según las revistas de cosméticos de sus hermanas, más evidentes. Era la primera vez que se daba cuenta que tenía una pequeña cicatriz en la barbilla, y de los lunares que adornaban su rostro. Pero importaba muy pocos. Su madurez no se reflejaba en su actitud, tanto como en sus rasgos. A él le parecía igual a su percepción inicial, una chica muy distraída, que se perdía en su mundo fácilmente. Eso jamás cambiarían, pero hay algo que sí. Él la conoció tímida y nerviosa, ahora parecía que tenía más confianza para contarles a los demás de si y que no tenía problemas para quejarse, mostrar su enojo o gritarle a alguien, como lo hizo Abby la noche pasada. Lo último sabía que era algo nuevo. Aunque también era algo retraída, pero no como Abby y Tana, si no en su sentido más suave. Estaba más que seguro que estar con Rubí la hizo una persona más segura de sí misma. Rubí le contó que eran las mejores amigas desde hace 3 años, y a pesar del conocimiento popular (su familia) eran amigas desde hace 4 ─se conocieron una vez cuando Linus y Killa estaban en el bosque y ella fue a buscarlos. Hablaron y de inmediato congeniaron. Él no podía evitar pensar que era raro que pudiera ser tan simpática con ellos de inmediato y sin quedarse choqueada por una personalidad tan energética como la de Rubí, como él mismo quedo al conocerla, y eso le provocara problemas para expresar sus sentimientos… algún sentimiento ajeno a la felicidad. ─ Y de seguro eso sirvió para que no se sintiera mal por ser imprudente y decir lo que piensa, y sacar las garras cuando alguien le hablaba de mal modo. Hasta pensaba que le dijo algo como: "las personas odian a las personas imprudentes por dos razones: 1: porque odian tener sus verdades restregadas en la cara, 2: odian no tener la valentía de decir lo que hay en su mente sin miedo a ser juzgados.

Si, pensó, le dijo eso. Jesús, a él le dijo eso cuando se quejó de las indirectas poco sutiles de Declyn. En ocasiones, Rubí podía ser un poco sabia.

─ ¿Nerviosa?-le preguntó

Negó.─ Aterrada.

─ ¿De no poder regresar? Sabes que Bianca no dejaría que ustedes ser perdieron en algún plano.

─ No me malinterpretes-dijo metiéndose otra cucharada de huevo a la boca-Estoy aterrada de no hacerlo bien. Tengo un millón de cosas en la cabeza-confesó tomando un trago de jugo y mirándolo- Temo que eso pueda interferir de alguna manera con lo que vamos hacer. viajar entre planos no es algo fácil. Aunque las wiccas lo hagan ver cómo ir al supermercado por verduras y helado.-hizo un mohín con los labios y alejo el plato de si para poder poner los brazos en la mesa. Se comió todo menos el tocino.-Mi mente no es tan fuerte como la de otras personas. No sé si pueda…-apretó la cara y puso una mirada de terror-No si pueda verlas cruzar la puerta con todo lo necesario para hacer el ritual y mi mente no ponga un obstáculo para Rubí. De por si nuestra unión es complicada, ahora resulta que el hilo rojo de destino traspaso nuestra carne y unió nuestras almas haciendo un puente, y que esa es la razón por la que sentimos nuestras emociones. Y que aparte de ancla a la vida, soy un ancla para su alma. ¡Evito que su alma se pierda en los confinares de espacio y tiempo! ¡Agh!-grito ocultando su cabeza entre sus brazos- ¿Por qué Linus no decidió joder a alguien en otro momento? Hubiera sido muy amable que esperara un momento donde no estuviera con tanta mierda sobre mis hombros.-suspiro-Seré de menos ayuda de la que creen.

David tomo una gran bocanada de aire─ No te conozco-Killa bajo los brazos y lo miro. Su voz era afable-Pero cuando nos conocimos me pareciste un persona muy buena y amable. Tuvimos una plática y primer encuentro muy divertido-puso una mueca y ella sonrió. Rubí le conto que la razón por la que no recuerda nada después del conteo era por tanto alcohol que tomaron y le conto que David despertó en una bañera con agua fría desnudo. Ella despertó en el suelo con una chamarra y bajo de esta solo sus calzones, pero le aseguró que no perdió su "flor" con nadie.- y me caes muy bien. Por otro lado, Rubí si te conoce y ella me han platicado tantas cosas de ti. Cualquiera diría que te quiere más que a sus propias hermanas.

─ Espero que no-lo interrumpió-Sería raro el incesto-David enarco una ceja-Le prometí que si a los 30 seguíamos solteras nos casaríamos y tendríamos bebes de donadores de esperma.

David rio y negó divertido.

─ Eso explica porque no acepto hacer el trato de película con migo-musito divertido-En fin. A lo que quiero llegar es que es normal que tengas miedo, pero según Rubí cuando te lo propones o cuando la situación lo requiere eres la persona más fuerte del mundo. Más fuerte que ella o un Alpha, si nombro a un Alpha-repitió al ver su mirada escéptica-aunque no niega que tu gran defecto es dejarte control por tus emociones y miedos.-Killa bufó-Mira-dijo David tomándola de la mano-Está bien que tengas miedo, yo lo tengo, pero…

─ ¿No debo dejar que el miedo me domine?-preguntó interrumpiendo-Eso me dijo Bianca antes de irse. Oyó cuando le decía a Itzayana que tenía miedo de hacer algo mal durante el ritual.

─ Ignora al Bianca-le dijo con firmeza- No hay nada de malo en tener miedo. el miedo te hace humana, te hace real y te da un objetivo. Y tú sabes que esto es importante, que Linus es importante, y por es tienes miedo. no evites tenerlo, sólo controlo y has que sea tu motor para triunfar en esta gran prueba que te ponen en tu camino.

Killa lo miro fijamente, como los ojos brillando en lágrimas que se resistía de derramar. Le sonrió y s acerco a él para abrazarlo. David aceptó el abrazo gustoso y unos segundos después se separaron.

─ ¿Crees en el destino, David?-le pregunto tallándose los ojos

─ Creo que hay algo ahí afuera que nos está esperando a todos y que sabe que iremos antes de nuestro momento. ¿Por qué?

─ De alguna forma soy alguien espiritual, sabes. No tanto en el sentido de la religión, pero si en el sentido de la armonía con la naturaleza. Siento que antes de irse una persona debe hacer muchas cosas buenas para devolver una clase de balance a la naturaleza. Energía positiva. Por eso procuro ayudar mucho a las personas y tratar de no hacer nada que me lastime a mí misma, porque de alguna forma siento que eso afecta mi armonía con la naturaleza.

─ Suena más a una hippie que a alguien espiritual.

─ Hay diferentes tipos de espiritualidad, David-replico con voz suave- Y por algo tenemos libre albedrío, ¿no? se supone que nos regalaron la opción de poder elegir nuestra forma de devolverle algo al mundo. Por algo quieres ser policía, ¿no?

─ Si… Supongo que de alguna forma eso me hace alguien espiritual. Pero, no sé qué tiene que ver eso con el destino.

─ No mucho, la verdad.-confesó Killa con un risa entre dientes-Pero creo que de alguna forma nuestras decisiones no sólo afectan nuestra armonía con el mundo, sino también el resultado de aquello que nos depara. Estaba en mi destino conocerlos y pasar por todo lo que pase, como esta tener guiños de mis recuerdos, ser una wicca y pasar por el ritual. No sé si mi destino sea ir al otro mundo, o si el de Linus es terminar mal con las personas que jodio, pero… prometo que intentare que todo lo que haga durante el ritual sea positivo y de resultado… y hare todo lo que este en mis manos para que sepamos donde está mi mejor amigo para sacarlo vivo de su problema. Quiero retar todo lo que creo, al destino y escribir el mío… por lo menos en esto.

─ Y estoy totalmente de acuerdo-musitó Rubí poniendo sus manos en sus hombros-Y creo que debes relajarte-dijo en el oído-Mientras ustedes hablaban mis hermanas y Bianca llegaros-dijo más fuerte-Nos esperan en el baño.

─ ¿Cabreemos las dos en la bañera?-preguntó Killa extrañada

─ Me hago pequeña-musitó Rubí divertida. Le dejo un beso en la mejilla y se alejó de ellos- ¡Muevan sus traseros!-dijo y se fue.

─ Vamos-le dijo a David.


David asintió, se levantó de la silla y pensó que fue muy buena idea traer a Killa. Le devolvió algo de alegría a Rubí, que era lo que todos necesitaban. Alegría y seguridad.

─ ¿Están seguras que no quieren que me vaya?-preguntó David levemente sonrojado.

Rubí y Killa acababan de meterse a la bañera (que por cierto era tan grande como un jacuzzi), pero antes se habían quitado la ropa frente a él. Ahora estaban en ropa interior y se sentía muy apenado.

─ No seas ridículo, David-rio Rubí-Como si nunca me hubieras visto en ropa interior.

─ A ti sí, pero a Killa no-replicó

─ Quien dice que no.

─ ¿Qué?-preguntaron a la vez David y Killa

─ Muchas cosas pasaron en la fiesta de año nuevo-rio Rubí con una sonrisa.

Killa y David intercambiaron una mirada incomoda.

─ Basta.-dijo Bianca-Entre más rápido hagamos esto mejor-musitó acercándose a ellas y poniéndose una clase de aceite en las manos.

Se acercó a Killa y unto el aceite en sus labios, barbilla y cuello, para después verte un chorro en su pecho.

─ ¡Esta frio!-se quejó cuando llego a sus pezones.

─ No seas una niña-dijo esparciéndolo bien en el pecho.-Rubí no se quejó tanto.

─ Rubí tiene los pezones acostumbrados al dolor y cambios de temperaturas bruscos, yo no.-replicó.

─ No seas una bebe-pidió Rubí quedándose quieta para que Bianca hiciera lo mismo con ella.

Killa la miro mal.

─ ¿Puedo saber porque estamos en la bañera con agua fría?

─ En las culturas se cree que el agua es una puerta a otros mundos-explicó Bianca limpiándose las manos en la falda.

Killa pensó que para ser un tipo de bruja vestía demasiado normal. Una falda, una blusa lisa y un collar con en forma de luna en cuarto menguante era lo único que traía puesto y esa o era la ropa que las películas les pintaba a las brujas.

─ Nos ayudaría-continuó-Lo que hará que viajen será el hechizo que lanzare. Sólo cierren los ojos y mantengan la mente en blanco. Davis, Itzayana, manténganse a lado de ellos por si ocupamos hacerlos regresar.

─ ¿Cómo nos van a hacer regresar?-le preguntó Killa a Itzayana.

─ No preguntes-suplico Itzayana sin mover los labios.

─ Ok.-dijo nerviosa. ¿Por qué sentía que a nadie le importaba si algo salía mal?

─ Cierren los ojos y mantengan los ojos en blanco.-repitió Bianca.

Killa y Rubí se miraron, se sonrieron y tomaron las manos bajo el agua, por lo que se hundieron hasta el cuello.

─ Nos vemos en el otro lado.-le dijo Rubí

─ Por supuesto.-afirmo y cerraron los ojos después de tomar aire.

De repente, Bianca comenzó a decir unas palabras que ninguna entendió, y Killa puso más esfuerzo en mantener la mente en blanco.

Después de una eternidad…lo logro.

Abrió los ojos creyendo que no sirvió el ritual, pero se dio cuenta que era todo lo contrario. El ritual sirvió y… se encontraba en un lugar con mucha neblina. Se pellizco para que hubiera seguridad de que no alucinaba. Grito y oyo el eco de su grito.

No es un sueño, pensó.

─ ¡Rubí!-grito, pero su grito se expandió al lugar con mucho eco.

Decidió no volverlo a hacer y buscarla caminando. No sabía porque, pero sentía que algo malo le pasaría si gritaba.

Era como si estar en otro plano le diera una conciencia que en el mundo real no tenía.

Era como un sueño.

Camino, chocando sus manos con sus piernas y se dio cuenta que traía pantalones. También una blusa, dedujo por la tela suave que sentía contra su estómago. Continúo caminando hasta que llego a una pared hecha de pura niebla. La toco con los dedos y se le hizo tan suave como una nube. En un arranque se seguridad la cruzo, sintiendo que atravesaba una cortina de agua y cuando llego al otro lado su cabello estaba mojado, su ropa se le pegaba al cuerpo y estaba en una especie de loft.

La niebla continuaba acariciando sus pies descalzos y vio todo el lugar con curiosidad. Sentía que conocía el loft. De repente oyó un gruñido y dirigió su vista al lugar de donde provenía. De pronto en su vista, cada vez más nítido, apareció un hombre de cabello negro de espaldas, que estaba parado sobre las raíces y un poco de tronco de un árbol, y sobre esta base un lobo color negro que inclinaba la cabeza para mirarla.

El gruñido del lobo se hizo más fuerte y el sujeto volteo. Cuando estuvo completamente de frente lo miro con unos ojos verdes sorprendidos. Y parecía que quería decirle algo, porque movió los labios y trato de acercarse, pero ella dio un paso atrás cuando vio al lobo saltar de la base y correr a ella.

Dio vuelta y corrió hacia una esquina sólida que se deshizo en cuanto sus dedos la tocaron.

Antes de irse juro que el sujeto le hablaba y… supo que era el mismo chico que recordó ayer.