Buenos días, tares, y noches, estimados y apreciados lectores. Aquiante ustedes, Sombra de Madad, nuevamente en nombre de Soldado Metaelite CET, trayendoles la continuación de esta obra nuestra. Nuevamente la tardanza no tiene excusa por nuestra parte, pero los compensaremos. Debido a lo largo que consideramos que se puso el capitulo, lo dividiremos en 2 mitades. La primera es esta, y la segunda se añadira muy pronto. Gracias por su paciencia, y esperamos que lo disfruten. Y esperamos con ansias sus Reviews.

A continuacion, les presentamos:


Capitulo 38: La marcha del gigante.


Paz, tranquilidad, silencio. Era lo que había en la carretera en las afueras del Mellowbrook. Autos mal estacionados, algunos colisionados, todos abandonados, adornaban aquel paramo de muerte que aparentaba el caos que había sido presente durante el primer día del ataque de un villano con deseos de control, descargando su ira contra una ciudad inocente.

Aquella tranquilidad de muerte se ve finalmente acabada con el sonido de una enorme maquina recorriendo la tierra adyacente a la autopista. El estruendo causado por una enorme maquinaria con formación jurasica hacia estremecer los vehículos que se encontraban a su suerte. Esa monstruosidad mecánica era controlada por un total de 6 jóvenes que apenas rozaban con la pubertad. Kick Buttowski era el dirigente en aquel curioso grupo, operando en el asiento principal que se alzaba un poco con respecto a los demás.

Max y Nicole, amigos suyos de hace poco, manejaban a ambos lados del acróbata, atentos a cualquier presencia enemiga. Kendall, conocida suya desde hace mucho pero reciente amiga se ubicaba al frente, con acceso a .una vista ligeramente mejor a la de sus camaradas, mas alerta que el resto, en busca de algo que arriesgara al equipo. Y en cabinas externas ubicadas en los hombros de la maquina, Gunther Magnuson y DJ Jaxon operando un par de ametralladoras pesadas, preparados para atacar a cualquiera que intente escapar del fuego de sus amigos en cuanto empezara la batalla.

KICK: ¡Muy bien, chicos! ¡¿Como esta todo?! – pregunta a su equipo desde su puesto.

GUNTHER: ¡Nada por nuestro lado! – anuncia, con apoyo del castaño que asintió.

MAX: ¡Detectamos movimiento frente a nosotros! - Avisa de pronto, sujetando con fuerza sus controles. Perkins tras escuchar utiliza una mira telescópica para mirar el punto indicado por el pelinegro. No tardo en ver como batallones de todos los Mechatroops que han enfrentado se dirigían a ellos. Marchando, en jeeps, todos con la intención de confrontarlos.

KENDALL: ¡Mechatroops! ¡Un ejército completo! – alerta a los demás, dándose fin a aquella tranquilidad que empezaba a tensarlos.

KICK: ¡Se acabaron las vacaciones amigos! ¡Preparen las armas! – los demás operadores no se toman su tiempo para poner en línea el arsenal que contaba su poderosa máquina.

En cuestión de segundos las ametralladoras pesadas en los brazos y los hombros, el cañón sobre su cabeza, las cabinas de misiles en su lomo, los picos de su martillo cola, el lanzallamas de su hocico se hacían más notables, y sobre la espalda del dinosauro surge un largo cañón. Ya una vez listo, la maquina jurasica vuelve a su marcha sin cambiar el rumbo, justo hacia donde el enemigo iba congregado. Los ciborgs de Mordans no se inmutaron al ver al K-Rex alistarse para la lucha, y solo aceleraron el paso y retiraron los seguros de sus armas.

Pronto ambas partes estaban en línea de fuego, y los tiros por parte de los Mechatroops fueron los primeros en sonar. Aunque todo el fuego ciborg estaba enfocado en todo el robot, el blindaje resistía perfectamente aquella lluvia de plomo apenas recibiendo algunos rasguños y abolladuras menores. Durante todo el tiempo que tomo para que el cartucho de las máquinas se acabara, Neo K-Rex había frenado de golpe, sin señal de respuesta alguna por parte de sus ocupantes. Fue hasta que el sonido de munición agotada escuchándose en sus armas que hubo una señal de vida por parte de los que pilotaban la maquina.

MAX: nuestro turno… - tras escucharse el sonido de las armas cargándose, una potente ráfaga continua de balística pesada empezó a caer sobre las maquinas. A diferencia del ataque contra Rex, los robots explotaban a los primeros contactos contra el gran calibre de las balas. En cuanto las primeras filas empezaron a ser arrasada por el ataque del mecha gigante, el resto reacciona empezando a desplazarse para evitar sufrir el mismo destino. Pronto los ciborg enemigos devuelven el ataque, y aunque era el fuego enfocado de armas de asalto y ametralladoras anti vehículo K-Rex continuaba siéndoles casi indiferente, pero no por ello no devolvía el favor.

KICK: Es obvio que no se harán a un lado. ¡Bárranlos! – ordena, para ser respondido con su robot continuando la marcha. Los Mechatroops al verlo acercársele se apartan para tratar de rodearlo. - ¡Dj, Gunther! ¡Les toca! – indica viendo una buena cantidad de enemigos a los lados.

GUNTHER: ¡Enseguida! – tanto rubio como castaño preparan sus ametralladoras laterales, y empiezan a agujerear a los ciborg que intentaron atacarles a traición. Pese a aniquilar con gran facilidad a los soldados metálicos, esto corrían mas rápido que lo que sus armas redirigían objetivos, por lo que pronto una buena cantidad se ubicaba en la espalda del saurio.

DJ: ¡Kick! ¡Los tenemos detrás! – alerta al ver como ahora intentaban llegar a la cola para trepar por ella.

KICK: Yo me ocupo. – con una sonrisa maliciosa se encarga de que la cola de su creación se elevara hacia un lado, alejándola de ellos, para segundos después dar un golpe de barrida, limpiando por completo su retaguardia de ciborgs.

Viendo a sus camaradas siendo acabadas con facilidad, los Mechatroops en jeeps arrancan sus motores y corren hacia el saurio de acero. Dada su velocidad y agilidad, los vehículos eludían con más facilidad los ataques de los jóvenes que sus contrapartes a pie mientras atacaban al gigante con sus torretas. K-Rex s veía obligado a girarse, aun siguiendo su andar, para permitirles a los artilleros continuar con su contraataque, lentamente pudiendo acabar con las unidades rápidas.

Aun con el ataque masivo del ejército mecánico Neo K-Rex seguía avanzando, ligeramente entorpecido por los ataques con explosivos que oracionalmente daban contra él, pero igualmente resistía estos golpes, siendo rápidamente respondidos por Max y Nicole. De pronto, la rubia recibe imágenes no muy gratas para su vista.

KENDALL: ¡Vienen tanques! – alerta, mostrándole al acróbata líder las imágenes de las unidades pesadas aun a kilómetros, pero formándose en hileras para disparar a gran distancia. No tomo mucho sentir los primeros estallidos cerca.

KICK: ¡Encárgate de ellos, Kendall! - ordena tras reponerse del primer ataque. Perkins asiente volviendo su atención a monitor, alistando el cañón principal en el lomo del mecha.

El arma principal se iba ajustando conforme la rubia operaba los controles de la misma. Una vez que su pantalla mostraba fijado su objetivo, sujeta firmemente de un gatillo ubicado en la parte baja de sus controles, y luego de exhalar suavemente tira de él. Enseguida un potente proyectil sale a gran velocidad del cañón, y luego de unos segundos de vuelo, cae justo en uno de los tanques. La artillería pesada Mechatroop estalla con el impacto del ataque, con la suficiente fuerza como para también causar la detonación de los tanques adyacentes a él.

KENDALL: ¡Tres fuera! – informa viendo orgullosa su logro.

KICK: ¡Sigue con los demás! ¡Max, ¿Cómo vamos?! – pregunta al segundo al mando.

MAX: Insisten en subírsenos, pero logramos mantenerlos a raya. – desvía levemente su atención para informarle, para rápidamente volver a su labor de artillero.

KICK: ¡Nicole, ¿Cuánto queda para llegar?! – voltea hacia la castaña.

NICOLE: llevamos 30% del camino. Pero me temo que se pondrá más feo conforme avancemos. – contesta, tras revisar rápidamente los mapas del viaje.

KICK: ¡DJ, Gunther! ¡¿Cómo se encuentran?! – pregunta por los que les ofrecían cobertura.

DJ: Hasta ahora bien. Esto juguetes si cumplen con lo prometido del comercial. – bromea para luego dispararle a mas maquinas, las cuales al explotar causa risa al castaño.

KICK: Sus cabinas son de pura chatarra, no son tan resistentes como el resto de Rex. Si sufren demasiado daño, no duden en entrar. – ofrece el acróbata, recibiendo más risas de Jaxon como respuesta.

GUNTHER: eh… ¿Kick? Veo algo acercarse. – alerta a su amigo con algo de preocupación. Buttowski empieza a recibir imágenes del lado de su mejor amigo, y entonces ve objetos en el aire dirigiéndose a ellos. Cuando se acercan más a ellos, ven que se trataba de unidades Soldier equipado con una mochila cohete y un lanzacohetes.

NICOLE: ¡Genial! ¡Ahora tenemos Soldiers voladores acosándonos! – se queja en voz alta, desahogando su enojo con un grupo de Phantoms que tenia al frente del mecha.

KICK: ¡Gunther, atácalos! ¡Max, apóyalo! – enseguida hace girar el torso de Rex, permitiendo a ambos mencionados disparar hacia donde las maquinas voladoras provenían.

Aunque sus mochilas no les ofrecían gran velocidad frontal, su capacidad de desplazamiento lateral les permitía eludir el ataque pesado de los jóvenes. Pronto los Soldiers estando en línea de fuego comienzan con el fuego de sus lanzacohetes. Los proyectiles volaban veloz contra la maquina metalista, y los estallidos causados por ellos causaban fuertes sacudidas en ella. Luego de que la primera ronda diera en el blanco proceden para la recarga de sus armas para continuar disparando.

Aprovechaban ese intervalo de espera, El sargento y el vikingo se repusieron rápido del aturdimiento causado por las explosiones para volver a tratar de destruirlos. Lograron derribar a unos cuantos, pero el resto detuvo su operación para evitar sufrir el mismo destino. Un grupo de ellos se ubica al otro lado de K-Rex, y terminando todos su recarga vuelven a disparar. Ahora los ataques eran a ambos lados, el daño era mayor, y sus ocupantes lo percibían con más fuerza. Pero lo peor, era que la mayoría de los cohetes fueron directo a las cabinas de los más fuertes del grupo. De repente sus armas no reaccionaban, humo y chispazos empezó a salir de sus controles, y una alarma aguda inundaba sus lugares.

DJ: ¡Esto va mal! – se preocupo al no poder hacer reaccionar nada.

KICK: ¡Salgan de ahí! ¡Rápido! – ordenaba rápido, viendo humo salir de sus cabinas. Con mucha prisa y temor, ambos artilleros se levantan de sus asientos y se dirigen a una escotilla ubicada tras ellos. Con algo de torpeza la abren, ingresan, y la cierran con velocidad.

DJ: ¡estamos dentro! – informa el castaño entrando a la cabina de mando seguido de su amigo rubio. Ambos rápidamente tomando lugar en otros asientos, y al instante se desplegaron los controles de las baterías lanzamisiles del mecha.

KENDALL: ¡pero las cabinas explotaran pronto! – informa la tiradora tras ver varios informes que salieron de sus computadoras.

KICK: Entonces aprovechémoslo. – sentencia, llevando su mano a una palanca bajo el.

Rex continuaba marchando a través de aquella horda de ciborgs armados, quienes aun con la baja constante y enorme de aliados, la llegada de más de ellos con armas más grandes los motivaba a continuar atacando. Aunque la pérdida de los cañones gatling les quito una eficaz defensa, esta se vio compensada con los misiles que, aunque disparaban ocasionalmente, los estallidos eran más certeros contra los enemigos voladores.

Pero aun así, la amenaza de la detonación de los gatling muy cerca, Buttowski espera a que un buen grupo de Mechatroops estuviera a sus lados para tirar de la palanca, y enseguida soltando de su sitio las cabinas. Estas aplastaron a varios, y bloquearon el paso de otros más.

KICK: ¡Primera carga de turbo, AHORA! – demanda apenas oye caer los enormes bloques metálicos.

En una fracción de segundo de la espalda y tras las patas de Rex salieron cohetes, y las cadenas de la tracción oruga de sus plantas comienzan a rodar, y tan pronto ocurre ello un enorme acelerón impulsa a la maquina, triplicando su velocidad actual, aplastando a muchos metálicos que tenia al frente y alejándola lo suficiente a tiempo para evitar sufrir por el considerable estallido de las cabinas, que llevo consigo a muchos de los Mechatroops que habían dejado atrás.

DJ: ¡BOOOM! ¡Eso compensa que me arruinaran mis juguetes! – exclama satisfecho por el daño causado.

NICOLE: ¡Chicos, escuche! Visualizo el bosque al frente. – informa la técnica al resto. – en cuanto lo crucemos nos faltaran 15.2 kilómetros para llegar.

KICK: Excelente. ¿Kendall? ¿Cómo vamos con los tanques?

KENDALL: todos fuera. Pero veo helicópteros armados viniendo hacia nosotros por el frente. – reporta, preparando su cañón para disparar, dando justo a uno.

KICK: Guarda el cañón, Perkins. Quizás lo necesitemos luego. Gunther, DJ. ¡Ocúpense de ellos! – delega la defensa contra los nuevos enemigos aéreos.

GUNTHER: ¡Enseguida, Kick! – alista la fijación de objetivo para junto a su camarada disparar los misiles rastreadores. Pronto las aeronaves se alinean para comenzar con el fuego pesado de sus ametralladoras. Pero se da fin a ellos con los misiles.

MAX: Si vinieron por el frente, quiere decir que vamos bien. – analiza rápidamente, volando en pedazos un convoy Mechatroop que recién llegaba.

KICK: Entonces continuemos. Mordans está cerca. – afirma seguro, tanto en la veracidad de sus palabras, y en que junto a sus amigos y Neo K-Rex podrían acabarlo.


La batalla había continuado trasladándose al bosque de Mellowbrook, los Mechatroops continuaban llegando, y con mayor velocidad a la de su aparición fueron cayendo frente al poder de aquellos 6 jóvenes. Pero, poco a poco el número de Mechatroops que iban en la defensa del territorio se reducía, hasta que ya ninguno llego a ayudar al último Soldier que fue aplastado por el dinosaurio blindado. Ahora el equipo se abría paso a través de los arboles de la región verde, pero el silencio que lleno de golpe el ambiente provoco tensión en los chicos.

GUNTHER: eh… ¿Cuánto falta? – pregunta, tratando de romper el silencio.

NICOLE: 10.1 Kilómetros… - dice en un suspiro, muy alerta.

KENDALL: ¿Por qué no llegan más? – pregunta preocupada.

MAX: quizás ya no quisieron perder más ciborg, y los están preparando para defender la base. – supone tenso el pelinegro.

KICK: Es lo más seguro… - apoya la idea de su 2do oficial, decidiendo relajarse un poco antes de que la acción volviera a ellos.

Continuo la calma en aquel paramo, una calma total. Hasta que de repente justo bajo ello una enorme mole surge y les asesta un poderoso golpe en la quijada del robot, tan poderoso que logra derribarlo de espaldas. Cuando sus tripulantes se recuperan de la impresión hacen levantase su mecha, permitiéndoles observar que lo que los sorprendió era un enorme caballo ciborg, de cubierta negra metálica, con poderosos relinchos metálicos que hacían eco en el pronto campo de batalla.

DJ: … oh, solo nos iban a lanzar algo mas grande. – dice bastante frustrado, realizando su arsenal para combatir.

Cuando el resto también ponen de nuevo en línea sus armas perciben como un enorme jet con forma de cuervo los sobrevolaba, este se frena justo encima del caballo, con lo que juntos comienzan a sufrir una transformación en el momento de que sus partes se entrelazaban, creando un nuevo enemigo para los metalistas. Terminando con la metamorfosis, el resultado dio con un poderoso centauro. Las halas de lo que antes era el jet se exhibían en su espalda, donde deberían estar sus manos habían dos ametralladoras gigantes, y en vez de un rostro humano, la cabeza de un cuervo se alzaba con imponencia, con una mirada roja destellando de él.

Esa enorme abominación, justo poco más grande que el mismo Rex, parecía ser un nuevo modelo de Mechatroop diseñado en la vasta legión de ciborgs que ya tenía Mordans, o eso era lo que pensaban todos. Salvo dos, que eran los más asombrados por aquella maquina.

MAX: ¡No puede ser…! – exclama atónito. Todos dirigieron su atención a él.

KENDALL: ¡…Es el TWM-Centauro! – completa la rubia, ahora siendo quien miraban el resto.

NICOLE: ¿Cómo sabes cómo se llama esa cosa? – exigió saber su mejor amiga.

KENDALL: por que la última vez que lo vi, solo era en planos. – contesta, sin quitarle ni un segundo la mirada, llenándose esta poco a poco con dolor.

KICK: ¿Cómo es posible eso? – cuestiona también el líder del equipo.

MAX: porque ella conoció bien quien los diseño… - contesta en su lugar el pelinegro, igualmente observando, pero con furia, al nuevo enemigo.

Todos volvieron de regreso hacia el centauro mecánico, justo a tiempo para ver como la cabeza de este empezaba a abrirse, dando visión al interior de lo que era una cabina de control, mucho más avanzada que la suya, pero de un solo tripulante, y para sorpresa de ellos, no era Mechatroop, era humano: con un traje rojo, ligeramente cubierto con unas placas negras como armadura. Una mirada maliciosa le dirigía al equipo metalista, siendo esta levemente cubierta por el reflejo de sus lentes, y unos pocos mechones de su cabello rubio.

KICK: ¡¿REYNALDO?! – exclama abrumado. Atónito a ver que aquel con quien casi siempre reñía estuviera en aquella maquina, y más con la idea de que estuviera del lado de quien invadió su propia ciudad.

REYNALDO: ¡Vayan! ¡Si que se tomaron su tiempo! – oyen decir del genio por un altavoz. – estaba empezando a aburrirme de esperarlos. Hasta llegue a creer que en verdad esos robots si consiguieron vencer a esa cafetera a la que volvieron al Red-Tyrant. – comenta con un tono arrogante. Tras superar la impresión, Max imita al rubio de gafas y despliega su propia bocina para que pudieran responderle todos.

MAX: ¡¿Qué haces montado en esa cosa, Thompson?! – exige saber, empezando a sentir mayor desprecio por él.

REYNALDO: Solo los esperaba para decirles que Mordans no puede atenderlos como "se merecen". Si se rinden, los llevare a unas lindas jaulas para que puedan esperarlo. – aconseja altaneramente, moviendo levemente los brazos de su bestia mecánica.

NICOLE: ¡¿En qué rayos piensas ayudando a ese loco?! – grita con rabia hacia el traidor.

GUNTHER: ¡Si! ¡Esta apoderándose de NUESTRA ciudad! – aporta, remarcando que no solo era el hogar de sus amigos.

REYNALDO: ¿y? – dice con indiferencia y mofa. –lo dicen como si tuviera AUN algo que me importara. – el equipo metalista veía como el genio los miraba con desprecio. Pero Kendall sabia que en verdad la veía a ella.

DJ: ¡¿Y tu familia?! – replica indignado por sus palabras.

REYNALDO: Eso lo hace más sencillo. – la mayoría sintió impacto y luego desprecio por el aparente significado de las palabras.

KICK: ¡¿Cómo es que estas con Mordans?! – cuestiona con firmeza, haciendo que Rex le señalara.

REYNALDO: sencillo. Hace unas pocas semanas unos Phantoms habían irrumpido en mi casa, buscándome. Al parecer Alfa, el principal científico del comandante, al investigar si había otros posibles "especiales" aparte de ustedes, reconoció que mi genio era admirable. Y al ver que "Ya no" tenía ninguna conexión con ustedes, me hizo la oferta de ayudar a su científico con mi brillante genialidad. – explica brevemente, añadiendo vanidad al final. Al escuchar el "ya no", Perkins creyó que tal vez ese no había sido el momento de dar fin su relación con él.

NICOLE: ¡¿Y qué cosa podría ofrecerle un nerd como tú?! – interroga con odio y ofensa, pero esto no le afecta nada a Thompson.

REYNALDO: Anteriormente, el proyecto "Tormenta silenciosa" solo iba a ser capaz de dar un pulso al día, e iban a tardar horas para que los sistemas electrónicos volvieran en uso. Gracias a mí, y mi modulo de repetición, eso dejo de ser problema. – explica con orgullo, para continuar. – fue mi idea de las aves mecánicas para mantener la comunicación entre los batallones, permitiendo que el que tomaran la ciudad dejo pasar de días, a horas. Y unas sorpresitas más que tengo para proteger el generador de PEM's. Lamentablemente, ya no podrán verlas. – tras estas palabras toma con firmeza los controles. – Podemos hacerlo de la forma fácil, o la difícil. – enseguida, la cabina del centauro se cierra, y sacude una de sus ametralladoras retando a que vinieran por él, para luego decir con una voz monstruosa. – Por favor, elijan la difícil.

La nueva máquina se veía poderosa, y su piloto dispuesto a todo, esa batalla parecía que no sería nada fácil. La duda rondaba por sus mentes, al igual de su confianza adquirida tras la batalla contra los Mechatroops. Pero debían seguir, sin importar que. Su ciudad dependía de que no se rindieran. Sin embargo, esa era la idea de cada uno.

KICK: bien, chicos, ¿Qué dicen? – pregunta al resto del equipo, importándole su opinión ante tal maquina mejor diseñada que la que ellos contaban. Pero la respuesta que en verdad les interesaba a todos, era de la rubia. Perkins se veía pensativa. Como si dudara de entrar en conflicto con quien solía salir. De repente su mirada se ilumina con determinación, y mirando fijo a Thompson…

KENDALL: Andando… - contesta, recargando el cañón principal.

….


Continuara