Hola a todos!!! Si, se que fueron mas de doce días, pero de verdad, no tengo ganas ni de encender la computadora. Pero también debo decir en mi defensa que no he podido encenderla porque ha habido continuos cortes de energía eléctrica, y bueno… sin electricidad…

Bien… les prometí que este capitulo seria largo. Y lo es, tan largo que tuve que cortarlo en dos capítulos… Perdonen si los dejo en ascuas pero, no podía hacer otra cosa. Este capitulo tratara la navidad y el otro… bueno, ya veremos.

Gracias por todos los reviews… ya van mas de setecientos… muchos más de los que esperaba, pero los entiendo. La mayoría me dice que ya lo termine… y si, ya está a punto de terminarse… no desesperen!!

Ahora si, les dejo el capitulo.

Capítulo 36

Navidad.

Los días pasaban lentamente, para pesar de Ginny, que tachaba cada noche la jornada que pasaba, y contaba cuantos le restaban para encontrarse con Harry. Todo ese tiempo desde la primera cita vivía en una nube de romanticismo, donde Harry la había llevado… Cartas, que derramaban miel… canciones, flores, y un sin fin de palabras, donde el joven no hacía mas que detallarle de mil maneras diferentes cuanto la amaba, cuanto la extrañaba, y cuanto deseaba que llegara la Navidad para poder tenerla a su lado. Si no hubieran sido por las actividades extracurriculares, Ginny no sabría como podría terminar el año escolar.

A principios de noviembre, antes del primer partido de Quiddich, había preparado su baúl con el firme propósito de marcharse… abandonaría la escuela. No tenia nada de valioso, quedarse ahí, si Harry no estaba junto a ella. Cuando se lo comunicó a Remus, este puso el grito en el cielo. Pero luego, fiel a su personalidad, le hizo ver, civilizadamente, que su reacción era típica, y que lo pensara varias veces… y que antes de decidirse, pensara a cuantas personas decepcionaría... "Cuenta a Harry como a una de las principales", sentenció el Profesor, palabras que hicieron a Ginny desistir.

El primer encuentro de Quiddich del año, fue como siempre, Griffindor contra Slytherin. Ginny estaba que echaba chispas, porque el capitán del equipo contrario convocó a Malfoy como buscador. Trató de hablar con la profesora MacGonagall acerca de prohibirle a ese energúmeno participar, pero la Directora le hizo ver con la severidad que la caracterizaba, que nada decían los reglamentos, que prohibiera a Malfoy ser el buscador… Masticando la bronca, llegó a los vestuarios, terminó de colocarse en silencio la túnica y cuando levantó la mirada, el resto del equipo esperaba expectante, lo que iba a decir.

- Bien… - carraspeó – el maldito va a jugar – hubo murmullos de reprobación – Pero no importa – y ensayó una sonrisa.

- No sé – dijo Demelza la antigua cazadora – Ginny… El equipo de Slytherin es demasiado…

- Vamos!! – dijo sonriendo para animarlos- esos son una manga de marmotas sobre escobas!! Los gnomos que hay en mi jardín tienen mas agilidad!! – rieron – y si me arriesgara a medir su intelecto, diría que los gnomos serían altamente superiores que las serpientes!! – mas risas.

- Pero aun así… – siguió Colin.

- Podemos ganarles!! – dijo ella con confianza.

- No está Harry, ni el resto de…

- Basta! – dijo seria – Nosotros valemos por lo que somos, no por los que estuvieron aquí!! – los demás callaron – Antes que Harry estuvo mi hermano, y antes de Charlie, el padre de Harry… y un sin fin de jugadores que dieron el todo por el todo… y saben por qué? – ellos negaron – porque somos Griffindors!!! – Ellos sonrieron – Somos valientes, y nada debe hacernos pensar que son superiores a nosotros… podemos decir que estamos en iguales condiciones, aunque aquí entre nosotros, los aplastaremos antes de decir snitch – risas.

- Ginny – Dijo una niña de segundo, que estrenaba su puesto de cazadora – Ellos dicen que reventarán nuestras narices.

- Claro que lo harán, Rally! – dijo ella – porque es de la única forma que podrían ganar, con violencia, infundiendo temor… pero nosotros estamos advertidos, y no caeremos en esas amenazas… si sales temiéndoles ya tienen el partido ganado. – ellos asintieron- Salgamos confiados en que nosotros nos alzaremos con la victoria. No caigamos en su juego… ellos tratarán de hacernos salir de nuestras casillas y perjudicarnos, salgamos a ganar… pero sin olvidarnos de que esto es un juego, no la guerra.

- Qué significa eso? – dijo un niño de cuarto.

- Significa Mathew, que no debemos olvidarnos cual es el objetivo del juego… divertirse. – se levantó de la banca y enarbolo la escoba – salgamos a ganar… pero sin dejar de divertirnos…

- Si!! - Ya todos estaban saliendo al campo, cuando una hermosa lechuza blanca se posó en la banca, con un pergamino atado en su pata. Ginny abrió los ojos sorprendida, y rápidamente desató el mensaje.

- Hedwig!! – sonrió – Harry no se olvidó!! – acarició al ave – ve a mi cuarto y esperame, porque quiero responderle… - la lechuza, salió rápidamente. Ella abrió el pergamino.

"Ginevra…

"Hay algunos que dicen,

que todos los caminos conducen a Roma.

Es verdad porque el mío…

me lleva cada noche al hueco que te nombra.

Y le hablo y le suelto,

una sonrisa, una blasfemia, y dos derrotas.

Luego apago tus ojos,

y duermo con tu nombre besando mi boca.

Ay amor mío,

que terriblemente absurdo es estar vivo.

Sin el arma de tu cuerpo, sin tu latido,

Sin tu latido…"(1)

Hola Princesa:

Se me hacen pesados los días cuando no puedo verte tan a menudo como quisiera… y mas probar a cada instante el néctar dulce de tus labios. (Ginny suspiró)

Perdona por no escribir tan seguido, pero los estudios en la academia se están haciendo cada vez mas pesados, y si hablo o pienso en ti, o si hago el intento de escribirte, Ron me da lata… soy un pobre enamorado incomprendido!! ("nota mental: matar a Ron, en cuanto tenga oportunidad!!" Pensó Ginny)

En fin… se que hoy es el día en que estrenarás tu titulo de capitán frente a la escuela… Wow!! Como extraño esos días… mas porque me encantaba verte volar… Se que harás las cosas bien… confío en ti, y por sobre todas las cosas, no caigas en la trampa de esas víboras… ellos querrán sacarte del partido cueste lo que cueste… recuerda esto "a palabras electrizantes, oídos desenchufados" (Ginny arqueó una ceja, porque no sabía qué diablos quería decir eso) Perdona…. no sabes mucho del mundo muggle quise decir: "A palabras necias, oídos sordos"

Te extraño y te amo… Dales un saludo y deséales suerte a los chicos de parte de Ron y mío…

Te quiero… te extraño… te lo dije ya? Creo que si, pero no importa, te lo diría siempre… tu sientes lo mismo? Has sentido alguna vez, cuando la noche llega que el alma se te desgarra al pensar en la persona que amas, y no tenerla a tu lado? Porque eso es lo que siento yo, preciosa, cuando todo el ajetreo del día se termina y estoy solo… no puedo expresarte cuanto es lo que sufro porque no te tengo cerca, para solo mirarte, esperar esa mirada y una sonrisa, que me de ánimos para seguir… TE AMO, puedo evitarlo? No. Quiero evitarlo? Dios me mate ahorita mismo, si alguna vez pensara en hacerlo… tu corres con suerte… yo le he dicho a la madre naturaleza que cuide de ti… el viento, el agua, la tierra y el fuego me dirán cuando estés triste, cuando necesites una caricia, una palabra de aliento.. y te aseguro mi vida, que no tardaré un segundo en estar a tu lado…

Escríbeme para saber como te fue en el partido

Te ama profundamente

Harry"

Ginny dobló suspirando el pergamino y lo guardó debajo de su túnica de Quiddich, cerca de su corazón.

El partido resultó más fácil de lo esperado… Ginny capturó la snitch de la nariz de Malfoy y aprovechó para darle un zape y hacerlo sangrar….

Después de la victoria, la nieve comenzó a caer, y con ello la sonrisa de Ginny se hacía más evidente… Ya estaban cerca las vacaciones, y aunque los profesores se empeñaban en darles tareas difíciles, ella trataba de hacerlas durante la noche. Quería la época de receso escolar libre… para disfrutar más a su novio.

Las cartas de Harry dejaron de llegar. Esto la entristeció un poco, pero sabía que él estaba ocupado estudiando para sus exámenes… Ya tendrían tiempo de ponerse al día contándose muchas cosas… claro, si es que tenían tiempo de hablar… "Como si yo fuera a darle la oportunidad", sonreía traviesa, acomodando su baúl. Hoy comenzaban las vacaciones. Sólo debía vigilar a los alumnos mientras duraba el viaje de regreso, y luego… adiós escuela hasta los primeros días de enero. Pero algo la preocupaba. Malfoy la había hostigado todo el tiempo después de la humillante derrota sufrida a manos de la pelirroja, pero ella se cuidó de no responder a ningún agravio, ni siquiera un castigo le propinó... Sonrió. "Ya tendré oportunidad de cobrármelas hurón!", pensó, mientras arrastraba su baúl, y lo veía pasar con su nariz respingada y su aire de superioridad.

En el tren, compartió el viaje con algunos compañeros de Quidditch y Luna, que sonreía histérica, pues Neville iría a buscarla a la estación.

- Qué harán para las vacaciones? – dijo Ritchie Coote, el golpeador de Griffindor.

- Umm – dijo Luna- yo iré con Neville y mi padre a los Montes Urales después de navidad…

- Qué van a buscar?

- Neville y mi padre, se aventuraran a buscar una planta algo exótica…

- Te morirás de frío – dijo Demelza.

- No importa… - dijo y ocultó su cara detrás de la revista – Tendré calefacción propia – susurro que sólo Ginny escuchó. Ambas se miraron y rieron bajito.

- Y tu Ginny? – le preguntó Jimmy Peakes, el otro golpeador del equipo.

- Eh… - dijo – no tengo nada pensado aun… - sonrió - la primera semana, creo que estaré ayudando a Hermione en la tienda de bromas de mis hermanos… y luego… Estaré con Harry…

- Todo el tiempo?

- No todo el tiempo!! – dijo roja, mirando a Luna - quizás me lleve a pasear por Londres… no sé – dijo moviendo sus hombros.

- Oye, Ginny – dijo Colin – me prestas, ese libro de magia, para tontos, que venden tus hermanos?

- Para qué lo quieres? – el chico se puso rojo

- Verás… hay una chica, muggle que sabe que soy mago y… -

- Y tu quieres hacerle ver como es la vida con magia?- El asintió. Ella sonriendo se levantó y abrió su baúl, buscó entre sus cosas y cuando iba a entregarle el libro, la puerta se abrió y Malfoy se lo arrebató.

- Ey!! – dijo ella aun con el baúl abierto – dame eso Malfoy!

- "Magia para tontos" – leyó el titulo - por fin!! Ahora sé el secreto de tu éxito Comadreja!! – Ginny sintió sus orejas incendiarse de la rabia.

- En verdad, - dijo enderezándose y acomodando su cabello – les decía a los chicos que ese es el libro con el cual, tu papi Voldy reunía adeptos… - dijo burlona, mientras, el joven rubio, hacía una mueca de odio, tensando los labios y mirándola con desprecio.

- Que valiente eres al decir su nombre…

- Vamos, no crees que ya está demasiado podrido en su tumba, para seguirle temiendo a un simple apodo?

- Claro… como el cuatro ojos, cabeza rajada lo mató, ahora te haces la importante… dime, que se siente ser la novia de un asesino?

- Lo mismo que sientes tu, teniendo un padre como el que tienes, asquerosa sabandija…

- Tranquilízate, traidora…

- O me das eso, o te juro que…

- Qué? – dijo él, desafiándola.

- Te juro que de esta no sales!! - Buscó su varita entre la túnica, pero vio con pesar que estaba bien lejos, en el asiento del compartimiento.

- Sin varita? – dijo sonriendo.

- No necesito la varita para darte lo que mereces!– suspiró – dame ese libro, o te rompo la cabeza!!!

- Hazlo si puedes!! Infeliz traidora de la sangre!! No puedo entender como diablos los Weasley tienen categoría de magos puros, cuando de lejos se ve que son pura escoria… amantes de los sangre sucia, malditos muertos de ham… - pero no logró terminar la frase, porque Ginny comenzó a golpearlo, primero con la punta del mango en la entrepierna, lo que hizo que el rubio se doblara en dos y luego en la cabeza, con su escoba.

- Vuelve a decir eso, infeliz mortífago!! – Ginny movía la escoba a una velocidad increíble y Malfoy a duras penas podía defenderse.- te juro que te dejaré sin descendencia!! - Cuando lograron separarlos, Draco, tenía un gran hematoma, rojizo en la frente, restos de ramitas por toda su túnica, y la nariz le sangraba profusamente… algo mareado, y aun sobandose sus partes mas pudendas, salió de allí huyendo, mientras Ginny, se sentaba, con la cara sudada por el esfuerzo y colorada, tratando de serenarse – lo siento – dijo mirando a sus amigos y aguantando las ganas de llorar - pero se la tenía jurada desde el partido… no dejaré que vuelva a insultar a los míos…

- Yo te juro que no lo haré nunca!! – dijo Colin Creevey. Ella lo miró y sonrió.

- Ahora no tengo escoba!! – dijo, mientras observaba su vieja cometa, hecha trizas, en el suelo del compartimiento – maldito Malfoy!!

- Puedes arreglarla… - dijo poco convencida Demelza Robbins, levantando el mango de la escoba, que estaba partido en cuatro partes.

- No vale la pena… - dijo suspirando. Agradeciendo que viniera la señora del carrito, se dispuso a comer y olvidar ese mal momento pasado. Aunque estaba algo complacida… al menos se había cobrado la afrenta.

La mañana de Navidad, se despertó, con un montón de regalos a los pies de su cama. Hermione, que había decidido pasar las navidades en la madriguera porque sus padres viajaban al Caribe, dormía en la cama contigua. Se levantó, rápidamente, y enfundada en una bata, saltó a la de su amiga.

- Feliz Navidad Hermione!! - chilló emocionada. – Vamos, Despierta!! No te das cuenta que hoy es Navidad? Hoy veremos a los chicos!! – y daba saltitos, rebotando con sus rodillas en el colchón, para lograr su cometido.

- Habla por ti… – dijo ella, dándose vuelta y tratando de dormir.

- Herms… - dijo ella sentándose – Hermione!! Levántate!! Hoy vendrán Harry y Ron!!

- Y?

- Y? – le dió un golpecito – vamos!! No los ves hace…

- Dos semanas – dijo escuetamente – ni siquiera me ha mandado una lechuza…

- A mi tampoco!!

- Pero tu estás lejos… yo estoy… mejor olvídalo!!

- Qué sucede? – Hermione se levantó.

- Estoy harta de tu hermano… - Dijo en un tono entre molesta y decepcionada.

- Pero… - dijo abriendo la boca de lo sorprendida que estaba.

- Apuesto a que se olvidó hasta de enviarme un regalo…

- Por qué no te fijas antes de acusar? - dijo seria – Ron no se olvidaría!! – se levantó.

- No sabes… - dijo ella con tristeza – Ron ha cambiado desde que va a la "Academia de Aurores" – Ginny se quedó de piedra. "Y si Harry no me mandó una mísera carta, porque él también cambió?"

- Qué dices?

- Ya lo verás… – dijo y enjugó unas lágrimas con las sábanas.

- Miremos los regalos, quieres? – fue hacia su cama y observó los regalos. Tenía uno de cada uno de sus hermanos… "Umm al menos el idiota de Ron, no se olvidó de mi", pensó cuando vio el regalo de su hermano, un hermoso gorro de piel. Miró a Hermione, que desganada, abría paquetes – te regaló algo Ron? – Ella asintió – qué?

- Un estúpido libro – eso si que la asombró… que Hermione Granger insultara un libro, solo significaba una cosa: había problemas. – Y Harry qué te regalo?

- Aun no he abierto su regalo – dijo al ver un enorme paquete, que tenía una tarjeta – ay!! Este es el de mi Harry!! – Hermione se levantó, para ver – bien…

- Lee la tarjeta!! – dijo impaciente. La pelirroja abrió el sobre y leyó nerviosa.

- "Amor, Feliz navidad… porque sea la primera de todas las navidades que pasaremos juntos… Te amo… Harry!!!" – dijo colorada.

- Wow… – dijo Hermione apagada – te quiere de verdad… - Ginny la miró.

- Qué te escribió Ron?

- "De Ron para Hermione." – dijo mostrándole un pergamino escueto.

- Tal vez no tendría tiempo para escribir…

- Harry lo tiene, no? - suspiró – abre el regalo – Ginny rompió el envoltorio, brillante y encontró una caja rectangular, al abrirla, los ojos se le salieron de las orbitas… dentro había un hermoso vestido de terciopelo azul, con un escote cuadrado, con mangas ligeramente estilo princesa, y con un corte debajo del busto, que terminaba en una falda, larga y amplia, hasta el suelo…

- No puedo creerlo… – dijo parándose, sosteniendo el vestido por delante de su cuerpo y mirándose al espejo. – es el vestido mas hermoso que he visto en mi vida!!!

- Es hermoso Ginny… - dijo su amiga, mirando el libro que le obsequiara su novio.

- Pero este vestido es carísimo! y además, es para una fiesta de gala… cuándo diablos voy a ponérmelo?

- Hay una nota aquí!

- Dónde? – Su amiga le señaló el fondo de la caja. Ella la tomó y la leyó – "qué demonios estás esperando para venir a darme las gracias como corresponde? Harry" – miró a Hermione – Aghhh!! Está aquí!! – dijo poniéndose las pantuflas, a la carrera – estará en la habitación de Percy?- Vio que la nota tenía un posdata – "PD: estoy esperándote en la sala… te amo" – Ginny sin esperar mas, salió de su habitación, atropellando a su padre, y bajó rápidamente las escaleras. Se frenó en el rellano, y allí lo vio, parado, cerca de la chimenea, mirándola con esa sonrisa tan… especial que solo le hacía a ella – Harry…

- Feliz Navidad hermosa… - dijo. Ella no esperó mas y corriendo se lanzó a sus brazos.

- Harry!! – y fueron a parar al sofá. Se dieron un efusivo beso, se acariciaron como si fuera la última vez que lo hicieran, y luego se separaron para mirarse a los ojos.

- Veo que me extrañaste! – dijo besándole la punta de la nariz.

- Feliz Navidad – dijo ella, totalmente perdida en sus ojos. El no quiso esperar y volvió a besarla… hasta que un carraspeo, lo hizo separarse de su novia, y ver a Arthur Weasley, parado al pie de las escaleras. Harry de los nervios, fue a parar al suelo.

- Señor Weasley!! No es lo que usted cree… - dijo rojo.

Y qué crees que creo? – dijo él alzando una ceja…

- Ehhhh…

- Feliz navidad Papi! – dijo ella risueña, y se acercó a su padre a darle un abrazo.

- Feliz Navidad, "mí niña!" – dijo, haciendo énfasis en esas dos últimas palabras, mirando a su "yerno". Harry bajó la mirada apenado - Bien… desayunamos?

- Tenemos que esperar a Hermione – dijo Ron, entrando como siempre con algo de comida en la boca – Hola enana!! – la despeinó un poco – es mi parecer, o has crecido un centímetro?

- Muérete Weasley!! – dijo ella.

La comida fue como siempre, soberbia… La señora Weasley, puso todo su esmero por hacer un desayuno navideño especial, cosa que agradecieron todos los presentes. Ginny se mantenía bien cerca de Harry, y de vez en cuando le daba de comer en la boca. Harry, lejos de avergonzarse por las burlas de Fred y George, se sentía feliz porque ella, a fin de cuentas le estaba demostrando que sentía algo por él. La miró, mientras ella reía de una de las bromas que los gemelos le hacían a Ron. "Si… falta poco, creo que ella me dirá pronto que no puede vivir sin mi…" Ella giró la cara y lo miró.

- Harry… - Exclamó e hizo salir al muchacho de sus pensamientos.

- Si? – dijo acariciando su pecosa mejilla.

- Eh… el regalo fue muy bonito…

- Ah, me alegro que te guste… - sonrió y le dio un beso en la mejilla.

- Pero no sé cuando voy a ponérmelo…

- Esta noche… - Ginny abrió los ojos sorprendida.

- Cómo?

- Esta noche – dijo y sonriendo sacó una tarjeta de color escarlata con letras doradas, del bolsillo de su camisa. Ginny la tomó y la leyó, luego sonrió.

- Es…

- Si… - dijo él dándole un beso - el Ministerio junto con la Academia de Aurores realiza un baile anual, todas las navidades a beneficio, del hospital San Mungo… es de gala. Todos teníamos que comprar la invitación… así que yo, pensando que tu podrías acompañarme… Claro, si tu quieres… - la miró expectante.

- Por supuesto que voy!! – dijo risueña acercándose al oído – El idiota de mi hermano ya se lo dijo a Hermione?

- Si, por qué?

- No, por nada… es que creo que Ron está dando por sentado varias cosas.

- Qué sucede? – dijo él intrigado

- Esperemos que nada grave – dijo levantándose y juntando las tazas – tengo que lavar la vajilla… desgraciadamente aquí no hay elfos que hagan desaparecer las cosas, como en Hogwarts – dijo resoplando y acercándose al fregadero.

- No pensé que fueras tan remolona con las cosas de la casa, princesa – dijo acercándose por la espalda y abrazándola. Ella suspiró y recostó su cabeza en su hombro.

- No lo seré con mi casa – dijo seria.

- Espero poder disfrutar de esa visión… - murmuró.

- Qué dices? – dijo ella, amenazándolo con la esponja llena de espuma. El la apretó contra su cuerpo y acercó sus labios a la oreja colorada de Ginny.

- "… Por escuchar los latidos de tu corazón inquieto, y reclinar tu dormida cabeza sobre mi pecho… - Ginny apoyó nuevamente su cabeza en el hombro de Harry, mientras la respiración cálida de su novio, la hacía despegarse del piso y flotar- diera alma mía cuanto poseo, la luz, el aire y el pensamiento. Cuando se clavan tus ojos en un invisible objeto, y tus labios ilumina de una sonrisa el reflejo, por leer sobre tu frente el callado pensamiento, que pasa como una nube del mar, sobre el ancho espejo – le acarició sensualmente su cabello. Ginny suspiró, dejando caer un plato al fregadero, pero sin perder la concentración. Harry sonrió complacido- diera alma mía cuanto deseo, la fama, la gloria, el oro y el genio! – ella giró al escuchar estas ultimas palabras y lo abrazó, para luego mirarlo a los ojos, con las mejillas sonrosadas – Cuando enmudece tu lengua y se apresura tu aliento, y tus mejillas se encienden y se entornan tus ojos bellos, por ver entre tus pestañas brillar con húmedo fuego, la ardiente chispa que brota del volcán de los deseos– pasó su lengua mojando sus labios y se acercó a su novia lentamente- diera alma mía, por cuanto espero, la fe, el espíritu, la tierra y el cielo" (2) - la besó, dulcemente primero, y para desgracia de Harry su temperatura corporal, comenzó a subir, como siempre le sucedía estando cerca de Ginny. Tanto que el beso dulce, se transformo en lo que mal llamaba Ron, una extenuante lucha grecorromana de lenguas, mientras las manos masculinas no encontraban serenidad en ninguna parte de la anatomía femenina…

- Harry!! – grito Ron desde la puerta.

- Que? – dijo soltándola rápidamente y dándose un golpe en la pierna con la orilla de la mesa, tratando de poner distancia entre él y su novia.

- Debemos irnos – dijo Ron con una mirada hosca, y frunciendo la boca - acabo de recibir un mensaje que debemos ayudar en el cuartel…

- Tengo que irme! – dijo, aguantando el dolor y acercándose con temor, a su novia.

- Pero dijiste que te irías después del almuerzo!!

- Ya escuchaste a tu hermano – la abrazó, y Ginny aun pudo sentir su corazón palpitar furiosamente, mientras tenía la respiración alterada. – Diablos… te amo… espero que la pasemos bien esta noche.

- Okay… - le dio un corto besito y se dio vuelta para seguir con su tarea. Harry se puso su capa y la miró desde lejos. Suspiró resignado.

- Vamos Harry – dijo Ron molesto – Hermione está de malas hoy…

- Lo siento. Iremos por la chimenea?

- No, nos apareceremos.

- Bien – solo dijo. Saludó a todos y salió al jardín. Ginny lo miraba desde la ventana. El se dio vuelta para saludarla. Todavía no había podido controlar la excitación que le hizo sentir su novia en la cocina de la casa. Ella golpeó la ventana, él sonrió. Ella se acercó al vidrio y le dio un beso. El esperó a que Ron se desapareciera para mirarla… y sin decir nada se tiró a la nieve, causando la risa de Ginny. – Merlín!! – gritó hacia el cielo, rogando que la fría nieve, le hiciera pasar las ganas llevarse a Ginny a un lugar donde nadie los moleste – Me vas a volver loco!!! – y sin decir mas desapareció.

- Le sucedió algo a Harry? – preguntó Molly a su hija, sin dejar de ver por la ventana, lo ocurrido en el patio. Ginny reía.

- Si… me quiere!! – dijo mirando a su madre sonrosada.

- Creo que decir que te quiere es quedarse corta… - agregó, con una sonrisa cómplice - termina de lavar los platos, y después quedas desligada de toda tarea!

- Y eso?

- Acaso no te tomarás un tiempo para arreglarte?

- No es para tanto…

- Hija – dijo Molly tomándola de los hombros – Piensa… Un baile, muchas chicas solteras dispuestas a quedarse con el mejor partido… sabes quién es él? – Ginny se quedó pensativa un momento, y luego abrió los ojos horrorizada.

- No estaré para nadie hasta la hora de salida!!

- Bien dicho! – dijo riendo su madre, mientras la veía correr rumbo a las escaleras.

El lugar donde se llevaba a cabo el evento, era el salón VIP del ministerio. Harry ya lo conocía porque había estado allí, unos meses atrás cuando Cho Chang, su antigua novia, lo invitara a una fiesta. Sonrió al recordar ese evento, mientras se acomodaba el cuello de su uniforme de gala de aspirante a auror, algo diferente al uniforme de los aurores en actividad. Tenía puesto un pantalón azul oscuro, con ribetes al costado de un color azul eléctrico, (Los de los aurores era de color rojo) y una chaqueta no muy larga haciendo juego, y zapatos negros. Aplastando su indomable cabellera, una gorra negra con el mismo ribete del pantalón. Estaba algo incómodo con eso en la cabeza, pero ni modo… tenía que aguantarla, al menos hasta que el baile estuviera algo concurrido. Miró a su amigo, Ronald Weasley, que peleaba con la manga de su chaqueta. El pelirrojo levantó la cabeza y sonrieron juntos… se veían algo cohibidos para estar flanqueando la entrada de todos al salón. Era una costumbre, que todos los aspirantes a aurores del primer curso, estuvieran puestos de esa manera, dándoles la bienvenida a los comensales.

Ya habían pasado al menos veinte minutos desde la llegada del ministro y del director de la academia. Ron comenzó a moverse cansado de estar tanto tiempo parado. Harry, resopló… los pies le estaban matando. La gente comenzaba a llegar, y las chicas, que no tenían pareja, ávidas por encontrar una, pasaban sus miradas de arriba abajo por los estudiantes, que cohibidos, atinaban a saludar moviendo la cabeza, haciendo que las muchachas, sonrieran, histéricamente. Harry estaba harto de eso. De pronto sintió un codazo. Miró a su compañero, Michael Corner, que le decía que Ron, frente a él, le señalaba algo arriba de las escaleras. Harry levantó la mirada, y allí vio a Cho Chang, su antigua novia, que bajaba, cual diva de Hollywood, las escaleras. Tragó saliva, rogando al cielo que ella no le arruinara la noche con su pelirroja.

Cho tenía puesto un vestido color gris, que ha Harry le hizo acordar el que se hubiera puesto en el torneo de los tres magos, hace años… Al llegar junto a los jóvenes, ella miró a Ron, luego a Harry, y sin decir nada, le dió vuelta la cara. Harry respiró tranquilo, al menos por ahora se salvaba. Fue cuando Ron, hizo un sonido de asombro… Miró rápidamente hacia las escaleras. Su madre y su padre bajaban sonrientes. El corazón de Harry comenzó a acelerarse… Ginny ya estaba ahí. "La noche será fantástica" pensó. No perdió de vista la entrada, al tiempo que saludaba automáticamente a sus futuros suegros. Vió llegar a Hermione… "Se ve bonita con ese vestido rosa, de Chantung de seda natural… Ey!!, desde cuando sabes de telas?" pensó. "Desde que te pasaste dos días seguidos viendo vestidos para tu novia" le respondió su conciencia. El vestido de Hermione, tenía un corsé strappless, y caía en una falda en evassé, hasta los tobillos. Su pelo tenía ondas, y lo había acomodado en una coleta que caía por un hombro. El maquillaje, bien al estilo de la muchacha, casi traslúcido. Sólo destacaba su boca, del mismo color que el vestido. "Mi madre!!" oyó decir a su amigo, a medida que su novia se acercaba… pero para desgracia de Ron, Hermione, lo miró, chasqueó la lengua, y siguió hasta donde estaban Molly y Arthur. Harry, se limitó a encoger sus hombros, cuando el pelirrojo lo miró como pidiendo explicación. Fue cuando Michael lo codeó de nuevo…

- Qué? – dijo ya cansado de la manera en que el joven le llamaba la atención.

- Mira a la escalera!! – dijo entre dientes Michael. Harry giró la cabeza y se olvidó de todos… allí arriba, estaba ella, cual diosa griega, parada en su pedestal, para ser admirada por todo el mundo… "y es mía" pensó, mientras una sensual sonrisa asomaba de sus labios. Desafortunadamente, todos los aspirantes a aurores debieron pensar lo mismo, porque olvidándose del protocolo, giraron la cabeza, para verla bajar. Ginny sintió sus orejas quemar, pero trató de serenarse, porque si no lo hacía, en vez de bajar cual reina de belleza las escaleras, lo haría dándose golpes, allá donde no alumbra el sol…. y pasaría el mayor bochorno del siglo. Respiró una, dos, tres veces, y comenzó el calvario del descenso. Miró rápidamente y vio a su hermano que le sonreía. Y le señaló a Harry. Lo miró… él tenía la boca apenas abierta…. "Bien, al menos lo he sorprendido".

Harry no podía despegar su mirada de las escaleras. Había acertado al comprarle el vestido. Realmente se veía preciosa. El azul del terciopelo, hacía resaltar su blanca piel, y contrastaba perfectamente con el rojo de su pelo. Hasta el peinado era perfecto. Ginny optó por unas delicadas torzadas que se unían en la base del cráneo, formando un recogido, parecido al que Harry alguna vez había visto en las estatuas griegas… "O eran las romanas?" pensó el joven. Le sorprendió no verle el collar de perlas, pero si tenía en sus orejas, los aretes con forma de corazón, que le regalara hace algún tiempo…. Su maquillaje era simple, nada recargado, pero ella había destacado sus ojos, y los labios con un color bronce suave…

Ginny llegó al pasillo, escuchando algunos silbiditos que los estudiantes les hacían a todas las chicas bonitas… Harry se puso rojo de rabia y celos, al ver que ella sonreía divertida ante esa situación. Al llegar frente a Harry, Ginny se detuvo, lo miró, le sonrió y le guiñó el ojo, para luego seguir y encontrarse con Hermione. Harry, bajó la mirada, pero muy en su interior, estaba dando brincos de felicidad. Era toda para él, y ella se había encargado de decírselo a esa manada de lobos hambrientos por carne femenina, en que se habían transformado sus compañeros de estudios.

Media hora después de la llegada de Ginny, el director y el ministro dieron la bienvenida a todos los invitados a la cena, y pasaron a anunciar que la recaudación ese año para el hospital había sido record, cosa que a Harry y a Ron poco les importó. Temían haber echado raíces de tanto que estaban allí. Habían visto pasar a Bill y su esposa Fleur, a Remus y Tonks, y a Fred y George, que al verlos no dejaron de lanzar risitas burlonas, por los sombreros que llevaban. Con gran alegría, vieron al director de la academia que les decía que las muchachas estaban esperándolos… No alcanzó a decir "pueden desfrutar de la cena", que todos ya caminaban apresurados hacia el salón. Harry trató de no parecer desesperado por verla, pero su propio cuerpo no le ayudaba en nada… y menos cuando vio a todas las muchachas, no casadas, paradas frente al salón. Harry arqueó una ceja y miró a su amigo. Este se acomodaba la gorra, y se encogió de hombros. Harry observó nuevamente a las chicas… Ginny tenía una cara de temer… estaba enojada por algo. Miró hacia el costado y vio la razón: Cho Chang, le buscaba charla a Hermione, que estaba entre ellas. Tragó saliva. Pero sabía que algo más la molestaba. Suspiró, ya tendría tiempo de averiguarlo.

- Bien alumnos… - dijo el Señor Director – debo decirles que se han comportado como dignos aurores, durante la llegada de los invitados. – Todos sonrieron, Harry quería que dejara ese estúpido discurso, para estar con Ginny – ahora si, quedan desligados de cualquier obligación con la academia, pero quisiera que se comportaran dignamente… - los miró seriamente – no quiero que se digan que los alumnos de mi academia, son irrespetuosos, si saben a lo que me refiero…

- Señor Director – dijo uno de los jóvenes compañero de Harry – podría explicarnos porque las chicas, están paradas allí?

- Ah… - dijo acomodándose el poblado bigote y sonriendo con picardía – verás… Es una tradición que toda muchacha no casada ni comprometida, se ubique en la parte principal del salón, para que los jóvenes aurores elijan a su pareja.

- Allí esta mi novia – dijo Harry, ahora comprendiendo la cara de Ginny – ella no tiene por que estar allí, si está conmigo.

- Señor Potter – dijo el director sin perder la sonrisa – es su novia, no su prometida, por lo tanto tiene que seguir la tradición. – carraspeó, cuando Harry lo fulminó con la mirada "Tradición y una mierda!" pensó – bien… les sugiero que escojan bien... hay algunos ejemplares dignos de disfrutar – y dando media vuelta, fue a su mesa.

- "Ejemplares dignos de disfrutar" – rezongó Harry, yendo hacia las muchachas - ese viejo se pasó con la frase.

- Ya Harry – dijo Ron, mirando a donde estaba su novia – tienes idea de qué le sucede a Hermione?

- No, por qué?

- Bueno… no ha sido tan comunicativa conmigo cuando llegó… por decírtelo mas fácil, por poco me escupe al pasar…

- Son ideas tuyas, Ron – dijo sonriendo.

- Con permiso, niños… - dijo uno de los estudiantes, de tercer año, empujándolos.

- Ey! – dijo Ron – por qué no te tranquilizas? No se terminarán las chicas…

- Si, lo sé – dijo mirándolo burlón – pero al menos me aseguraré de quedarme con la pelirroja que tiene un vestido azul…

- Mi hermana? – dijo Ron alzando una ceja.

- Mi novia!! – dijo Harry, tomándolo del cuello de la chaqueta y frenando su carrera - será mejor que te busques otra, porque esa pelirroja es mía…

- Y quien va a detenerme? – dijo haciéndose el valiente.

- Yo – dijo mirándolo seriamente – me cargué, a Voldemort – El joven se puso blanco - tu serás, como un aperitivo para mi… - y lo soltó.

- Bueno… que tal la castaña de vestido rosa?

- Mi novia! – dijo Ron con las orejas coloradas.

- Entonces la morena? – sugirió, algo temeroso.

- Bien… pero no te la aconsejo si no tienes mucho dinero…

- Ah… rayos!!- dijo – Mejor me busco una mas accesible – y se fue.

Al otro lado del salón, Ginny refunfuñaba, mientras golpeaba impaciente el lustroso piso con el tacón de su sandalia. Hermione, estaba algo mortificada y aburrida de escuchar a Cho hablar de su vestido, collar de perlas, zapatos, etc, etc…

- Uy!!! – dijo una vez mas Ginny – jamás he pasado esta vergüenza en mi vida!!

- Tranquilízate – le susurró Hermione, una vez que Cho, dándose cuenta de que ella, no la adulaba como quería, giraba para hablar con otra muchacha.

- Cómo quieres que me tranquilice? – bufó – me parece una aberración que nos tengan aquí, exponernos como ganado, como burdas esclavas para ser elegidas por machos que… - miró hacia el centro del salón – mira que hermoso está Harry con el uniforme!! – dijo sonriendo – viene para acá!! – se acomodó la falda del vestido – Y mira mi hermano!! Qué bonito que se ve también,- miró a su amiga – no crees?

- Si – dijo vagamente.

- Admítelo – la miro – te lo quieres comer de lo guapo que está!!

- Está bien!! Si, está hermoso!! El uniforme le queda como pintado!! Pero estoy enojada con ese insensible que solo me regalo un estúpido libro de cocina!!

- Era de cocina?

- Si!! – dijo ofuscada – "Aprende a satisfacer a tu marido en la cocina"!! "Guía practica para aquellas brujas que no saben romper ni un huevo!!" – Ginny comenzó a reír – qué gracioso, no?

- No te das cuenta, verdad?

- De qué? De que Ron piensa que no se hervir ni un huevo?

- No de que…- Calló cuando una muchacha detrás de ella dijo algo que la descolocó.

- Mira!! – dijo una rubia, con un vestido negro – es Harry Potter!! Quien será la que invite a pasar una noche agradable?

- Espero ser yo! – dijo otra algo delgada a su lado y rieron nerviosamente – ay!!- chillaron emocionadas – se está acercando en esta dirección!! – Ginny iba a lanzarles un golpe por lanzadas, cuando sintió mano suave, tomarle el brazo, y un aliento cálido y mentolado, cerca de su oreja.

- Tienes una… "Belleza demasiado valiosa para ser adquirida, demasiado exquisita para la tierra!- Ginny giró para quedar frente a su novio, que la miró sonriente - Como blanca paloma en medio de una bandada de cuervos, así pareces entre las que te rodean…. – Ella sonrió, embobada- …¿Ha amado antes de ahora mi corazón? No, juradlo, ojos míos; pues nunca, hasta esta noche, visteis la belleza verdadera." (3).

- Harry… - dijo ella sonrojada. El, sin dejar de mirarla a los ojos, levantó delicadamente su mano, llevándola a sus labios y dándole un beso.

- Hola mi querida princesa… me harías el hombre mas afortunado si aceptas acompañarme esta noche…

- Claro… - dijo con una risita nerviosa.

- Aunque el que me acompañes esta noche, me alegra el cuerpo… el que me jures que me acompañarás por el resto de mi vida, me alegrará el alma – ella sintió sus piernas flaquear…

- Estás algo romántico esta noche – dijo mientras él le ofrecía su brazo y caminaban hacia la mesa asignada a ellos - has leído Shakespeare?

- He leído cuanto he podido… – dijo mientras frenaba su caminata, quedando frente a ella - para evitar ese loco impulso de largarme hasta Hogwarts, solo para verte… - se acercó y le dio un suave beso, haciendo a Ginny suspirar – Vamos a sentarnos… – dijo sonriendo – creo que aquí somos la comidilla de la noche…

- Te importaría que lo supieran? – dijo ella.

- No… - la miró – por qué crees que te he besado? Para que todos sepan que eres mi novia… - Ginny se quedó sin palabras. A medida que llegaban a su destino, saludaban a todos sus conocidos. Se sentó cerca de Harry, mirándolo de reojo, de vez en cuando… Esta noche se lo diría. No soportaba tener esa opresión en el pecho cuando estaba cerca de él y no se animaba a confesarle cuanto lo amaba…

Los comensales abundantemente consentidos en la cena, tuvieron un rato de distensión antes del baile, que hizo que algunos se levantaran de sus asientos y fueran a charlar a otras mesas. Ginny rio mucho, al acompañar a Harry y conocer a sus compañeros de clase. Casi no habia mujeres en el curso. Solo dos, y a su entender, no eran rivales para ella… no porque no fueran bonitas; no eran contrincantes, porque las dos chicas tenían novios. Miro a su hermano. Ron estaba algo serio, conversando con ellos, pero estaba solo. Miró a la mesa. Hermione estaba apoyando el codo en la mesa, con cara de aburrida. Suspiró. Eso no pintaba bien, y si seguían así, de alguna manera esos dos terminarían mal la noche.

Después de pasar al menos una hora, entre risas y anécdotas de Harry en la academia, Ginny se vio conducida por su novio hasta un lugar apartado del salón… Ella sin esperar a que él dijera algo, se colgó de su cuello y le dio un apasionado beso, que hizo tambalear el equilibrio emocional de Harry. Se separó algo colorada, pero no dejaba de abrazarlo.

- Es una noche magnifica!! – dijo sonriendo.

- Lo es porque tu estás a mi lado, princesa – dijo, dándole pequeños besos en la mejilla, – Cómo te he extrañado estos meses…. – dijo hundiendo su nariz en el cuello, para aspirar su perfume – me vuelves loco… - susurró.

- Deberíamos volver al salón – dijo ella algo acalorada –

- No aun… - dijo él separándose – debo darte mi regalo de Navidad…

- Harry – dijo mirándolo seria – no te parece que estás dilapidando mucho dinero?

- Qué?

- Digo… no es necesario que me regales tantas cosas… yo no te he regalado nada…

- Con solo estar junto a mi – la miró - ese es el regalo que mas he disfrutado… - la besó nuevamente – y no estoy dilapidando el dinero… - dijo serio – lo juro!! sólo siento que tu mereces todo lo que tengo pensado para ti…

- Pero yo no necesito bienes materiales -"a decir verdad, si me regalaras una escoba sería feliz…" pensó, recordando su vieja cometa hecha trizas. – nunca los he tenido!! Y mucho menos deseado…

- Bueno… pero este regalo es especial – dijo buscando su varita, y sacando una pequeña cajita – "Engorgio" – susurró, tocándola. Inmediatamente se convirtió en un estuche de terciopelo rojo.- Feliz navidad. – Ella tomó la caja, con dedos temblorosos. Aunque le había dado el discurso del siglo, al decirle que ella no quería cosas valiosas, su curiosidad la hizo querer averiguar qué contenía el estuche. Harry lo abrió y ella casi pega un grito. Se tapó la boca antes de hacerlo. Luego miró a su novio, con los ojos castaños, bien abiertos.

- No!! – dijo y cerró el estuche.

- No lo quieres? – dijo él algo dolido.

- No – dijo colorada – Esto es demasiado… acepté el collar de perlas, porque me gustaba… me diste estos aretes…

- Parece que era algo premonitorio no? – dijo sonriendo.

- Aun así… -dijo tratando de coordinar las palabras y vencer la tentación de aceptarlo – no lo puedo…

- Ginny…

- No Harry! – dijo terca – parece que quisieras comprarme… - El se puso serio - yo no soy…

- Sé que no eres materialista… y disculpa si crees que quiero ganar tu amor a costa de regalos… - dijo algo ofendido – pero es solo un detalle.

- También dijiste eso de los aretes, el collar de perlas, la pulsera – dijo – y me encantan, pero no son tan exorbitantes como eso!!

- Era de mi madre… - dijo bajando la voz.

- Que? – dijo atónita.

- Era de mi madre… - suspiró – mi padre… - se dio vuelta y dejó de mirarla. – Mi padre se lo regaló cuando yo nací – Ginny se quería golpear la cabeza contra la pared… por ser tan boca suelta.

- Harry…

- Cuando llegaron a la casa, conmigo de San Mungo… Sirius estaba allí – suspiró – lo vi en el pensadero de mi padrino – la miró – ella estaba sentada, en la silla mecedora, tratando de que yo durmiera, y él… mi padre se acercó… hubieras visto su mirada Ginny… – dijo, y sus ojos se aguaron – Mi padre estaba feliz de tener una familia. Se arrodilló frente a mi madre, y ella lo miró con amor… y le regaló el colgante – Abrió el estuche para observarlo. Era una gargantilla de diamantes, en cuyo centro descansaba un corazón de esmeralda. Lo cerró – El le dijo que así tendría el corazón de su hijo cerca… que de esa manera, ella podría presentir el peligro, si a mi me pasara algo – sonrió – tiene un encantamiento proteico… o algo así…

- Harry – dijo ella haciéndolo girar para estar frente a frente – lo siento – dijo y sus ojos amenazaron con llorar.

- No llores cariño – dijo él – si no lo quieres…

- Está bien - dijo sonriente – lo acepto – él sonrió. Abrió rápidamente la caja y con los dedos temblorosos, lo colocó alrededor del cuello de su novia. Cuando cerró el seguro, le dio un cálido beso en la nuca.

- Te amo, Ginny - Ella sonrió.

- Pensé que el metal estaría frío…

- Es por el hechizo… si a mi me pasara algo, comenzará a enfriarse.

- Eso no pasará nunca – dijo, tratando de lucir serena, para no demostrar el pánico que sentía, ante la sola idea de que a él le sucediera algo malo.

- Cuando lo encontré en una de mis cámaras de Gringots, pensé en dártelo, ya que, al estar lejos… ese collar te hará saber constantemente que estoy bien.

- Quisiera poder ir contigo – dijo abrazándolo – no quiero que te pase nada… ni a ti ni a nadie de mi familia…

- Sabes… será una manera de estar juntos – Ella arqueó una ceja sin entender – porque a pesar de que yo me vaya bien lejos… será como no separarnos – se acercó dispuesto a besarla, pero antes acarició el colgante y con ella algo de piel de Ginny, lo cual la hizo estremecer – Aunque tu estarás en ventaja – dijo sonriendo.

- Ah, si?– dijo ella coqueta – y por qué?

- Porque aunque yo me vaya… contigo se quedará mi corazón – y la besó. No supo cuanto tiempo estuvieron haciéndolo, pero para ellos fueron minutos eternos… se separaron sonrientes. Ginny no tenía dudas… esa noche Harry sabría la verdad, le contaría todo… le diría que lo amaba, y después "Que sea lo que Merlín, quiera" – Será mejor que vayamos al salón… o tus hermanos comenzarán a buscarte.- Cuando llegaron, todos voltearon a ver, a la pareja, que sonrientes se dirigían hacia donde se hallaban los señores Weasley. Ella algo nerviosa, le preguntó con timidez.

- Harry?

- Qué? – dijo.

- Qué tanto me ve la gente? – de pronto se quedó parada de golpe, haciendo que Harry detuviera su marcha y la mirara interrogante. – ay!! Harry!! Se me corrió el maquillaje? – dijo mirándolo alarmada – qué tal me veo?

- Cariño – dijo tomándola del mentón y besándola – estás increíble esta noche… cuando te vi allá arriba en las escaleras… me dije, he aquí la representación terrenal de Afrodita… - ella le sonrió coqueta, y continuaron la marcha – y si me permites decirte, esas te ven de envidiosas.

- Porque voy con el mejor partido del mundo mágico? – dijo ella, en broma para calmar la tensión de enterarse que para Harry ella era una diosa.

- Aparte… – El rió – no, en verdad ellas te ven con envidia, porque no pueden creer que haya una muchacha tan hermosa como tu… y los hombres, me envidian a mi, porque ellos sólo podrán mirarte – se acercó sensualmente al oído – yo soy el único que puede disfrutarte – ella sintió sus orejas quemarle, mientras se acercaban donde estaban los demás….

La fiesta se desarrollaba de manera fantástica… Una orquesta especialmente contratada para la ocasión, fue la encargada de poner algo de ritmo a un ambiente de cordial camaradería. Después de arriesgarse a las más variadas canciones tocadas por la banda, se encontraron bailando muy cerca del cuerpo del otro… La música incitaba a Harry a pensar miles de cosas, cuando se enderezó para mirarla a los ojos… a esos extraordinarios ojos castaños. Ella sonrió coqueta, mirando las brillantes esmeraldas de su novio, y esperó que él le dijera algo… pero Harry no podía expresar palabra alguna, no mientras disfrutaba de la muchacha que lo acompañaba.

- Harry… - no dijo nada – Harry!! qué tanto me ves? – dijo mirándolo, él no contestó… - Harry… te sientes bien?

- Si… me siento maravilloso hoy- sonrió – sabes por qué?

- No…

- Porque, aunque no quieras decírmelo… veo el amor en tus ojos… y lo mejor, es que no te has dado cuenta aun, cuanto te amo… mi querida Princesa - agradeció que él la sostuviera de la cintura pues de otra manera, hubiera caído al suelo al escucharlo, y mas cuando él se acercó sin dejarla de mirar, y le dio un suave beso… que demostraba el mas puro amor… - se separaron cuando escucharon la fuerte discusión de una pareja cerca de ellos. – Al verla, quedaron sin poder decir nada. Hermione y Ron, estaban parados en el medio del salón, con la cara roja, diciéndose unas cuantas cosas… Después, Hermione, con la cara desencajada, salió de allí corriendo… detrás, fue Ron en su búsqueda. Harry miró a Ginny, tratando de encontrar en su mirada alguna explicación, pero ella solo suspiró, y acomodó la cabeza en su pecho.

- Qué diablos sucedió allí? – Preguntó algo intrigado.

- Algo anda mal… - dijo ella preocupada. levantó la cabeza para hablar. – Hermione me ha dicho que está cansada de Ron… ella siente que está cambiando… y que él ya no la quiere…

- Pero qué tonta… Ron está matándose por darle un futuro!! – ella sonrió.

- En verdad?

- Claro!! Ha estado tan metido en los libros que hasta a mi me sorprende!! No deja de tomar apuntes en clase… me da miedo!! – rieron.

- Entonces?

- Ella tiene que entender que estos son pequeños sacrificios… que a la larga se verán los resultados.

- Pero… ella ha estado muy mal, sin recibir noticias de Ron!

- Porque como te dije ha estado estudiando!! Es muy bueno en la clase Ginny, y debo decirte que será un estupendo auror… no porque se lo dicen, sino porque él está empeñado en serlo… quiere ser algo de lo que Hermione se sienta orgullosa…

- Ella está algo desilusionada con él… - acotó.

- Va a dejarlo?

- No lo sé… - dijo apenada – ella ve lo que tu haces… y…

- Compara?

- Aha…

- No debería.

- Pero lo hace…

- Esperemos que no llegue a mayores…

Después de bailar al menos media hora mas, y no teniendo noticias de sus amigos, Harry acompañó a Ginny a la mesa, y se disculpó, al dejarla sola un instante cuando su director, y el ministro de magia, quisieron hablar unas palabras con él. Ginny comenzó a ver por todo el salón. La mayoría de la gente mayor estaba enfrascada en charlas. Los jóvenes, bailaban en el lugar dispuesto para ello. "Será mejor que aproveche ir al baño" se dijo, cuando caminaba, hacia el corredor que llevaba al tocador de damas. Allí, se retocó suavemente el maquillaje y se acomodó el peinado. No hizo caso a las miradas curiosas, y salió, tratando de pasar los últimos momentos de la fiesta.

Acercándose a la mesa, vio a Harry algo serio. Sonrió. Y sin decir nada, se sentó en sus piernas… El pasó una mano por su espalda y con la otra tomó la mano de Ginny y la miró a los ojos.

- "Si mi indigna mano, profana con su contacto este divino relicario - recitó, mientras acariciaba sensualmente la mano de Ginny – He aquí la dulce expiación. Ruborosos peregrinos, mis labios se hallan pronto a borrar con un tierno beso, la ruda impresión causada…" - Ginny abrió los ojos sorprendida, y sonriendo le siguió el juego.

- "Buen peregrino… sois harto injusto con vuestra mano, que en lo hecho muestra respetuosa devoción – Harry sonrió – pues las santas, tienen manos que tocan las del piadoso viajero – tomó la mano de Harry y la puso contra la de ella. El suspiró – Y esta unión de palma con palma, constituya un palmario y sacrosanto beso – él arqueó una ceja disconforme. Ella lanzó una risita traviesa.

- No tienen labios las santas - refunfuñó – y los peregrinos también?

- Si peregrino… - rió – labios que deben consagrar a la oración.

- Oh! – dijo dándole énfasis a la exclamación - Entonces, santa querida, permite que los labios hagan lo que las manos. Pues ruegan, otórgales gracia para que la fe, no se trueque en desesperación… - Ella rió.

- Las santas permanecen inmóviles cuando otorgan su merced… - dijo mirando la seductora boca de su novio. El se mojó los labios presuroso.

- Pues no os mováis, mientras recojo el fruto de mi oración. Por la intercesión de vuestros labios, así sea borrado el pecado de los míos - la besó suavemente, pero antes de separarse, no pudieron resistir la tentación de jugar un poco con sus lenguas. No se dieron cuenta que Ron, ya había vuelto, y los miraba, como no pudiendo creer lo que veía. Se separaron mirándose intensamente…

- Mis labios, en este caso – dijo Ginny, tratando de serenarse - tienen el pecado que os quitaron… - él la miró sorprendido. Ella rió de nuevo.

- Pecado de mis labios? – se tomó la frente cual actor de teatro, demostrando sufrimiento - ¡Oh, dulce reproche!! Volvedme el pecado otra vez… - y se besaron con mas intensidad. Luego se miraron y rieron….

- Sois docto en besar…" (4) – y volvieron a besarse, pero esta vez solo fue un mero roce de labios.

- Y aquí es donde aparece la nodriza y se lleva a Julieta… - Ron los miró apesadumbrado, ellos se separaron diciéndose con la mirada lo mucho que deseaban estar juntos. Pero el suspiro de su amigo, hizo a Harry mover su cabeza y mirarlo.- Y no hay historia tan trágica como la de Julieta, y su Romeo!!

- Cómo sabes que estábamos recitando una parte de …

- Vivo con Harry… - dijo tomando un poco de vino – Me he leído todos esos libros empalagosos porque, bueno… Harry se ha puesto un tanto… sentimental – Ginny miró a su novio.

- Y eso me encanta!! – lo besó efusivamente.

- Es que no sabía qué hacer, para no pensar todo el tiempo en ti… - apoyó su cabeza en el hombro femenino.

- Si… - resopló Ron – de todas maneras, mi vida con Hermione, podría ser fácilmente como la historia de esos dos…

- Cual es el problema ahora? – preguntó Harry.

- Parafraseando a Shakespeare – suspiró – "¡Cuántas desgracias terribles ocasionan las discordias privadas! Sea la causa cualquiera, el inevitable efecto es una calamidad…"(5)

- Qué sucedió? – dijeron los novios a la vez.

- Hermione me pateó!!

- Te dio un golpe? – dijo Ginny.

- No… hubiera preferido eso. Hermione… creo que ella va a dejarme… - Harry miró a su novia, que asintió y levantándose de sus piernas, salió presurosa en busca de su amiga.

- Bien… puedes contármelo – dijo Harry acercándose a su amigo.

- No sé por qué cree que yo ya no me intereso en ella… acaso no sabe que estoy haciendo todo esto porque no puedo aguantar las ganas de tenerla conmigo?

- Ron… acaso se lo has dicho?

- Bueno, creo que ella podría entenderlo, no? Después de todo, no somos unos crios que recién se conocen…

- Si algo me sirvió lo que viví con Ginny… - Ron lo miró – es para no volver a quedarme callado, y no decir todo lo que siento… - tomó un poco de vino – Hermione cree que tu ya te cansaste de ella… te nota distinto, ya no eres tan atento con ella.

- Estoy estudiando, maldición!! – dijo quitándose el gorro y aventándolo en la mesa - Estoy tratando de forjarme un futuro para darle a ella todo lo que se merece, todo lo que quiera!!

- Se cuales son tus prioridades Ron… y entiendo que te sientas así, después de todo el esfuerzo que estás haciendo… pero en algún momento de tu alocada vida, te has detenido a pensar que ella sólo te quiere a ti? – Ron miró a su amigo.

- Definitivamente Ginny te ha cambiado – rieron – Ahora qué voy a hacer?

- Bueno… - dijo palmeándolo en la espalda - cuando ella venga, yo voy a sacar a bailar a mi pelirroja… pero antes, voy a darte unos consejos para que le digas a Hermione que ella es lo mas importante!!

Ginny fue rápidamente hacia el baño… Sabía que para cualquier mujer, el sitio ideal para desahogar sus desventuras sentimentales acaecidas en un baile, era el sanitario. Con un fuerte suspiro entró. Al parecer no había nadie, hasta que escuchó unos sollozos en el cubículo del fondo. Se acercó, y se apoyó a la pared, esperando. Hermione no tenía intenciones de salir rápidamente.

- Bien… - dijo ya cansada – vas a salir en algún momento, o harás que me pierda el único baile al que ha valido la pena asistir? – Sin decir nada, se escuchó el sonido del cerrojo y la puerta se abrió dejando ver a una Hermione, algo despeinada, y con los ojos rojos.

- Ginny – dijo haciendo un mohín, abrazando a su amiga.

- Tranquila Hermione… dime que sucede…

- Tu hermano es un cavernícola!

- Ya lo sabías de antes… qué te hace pensar que…

- El va a dejarme… lo sé, ahora es mas importante su maldita carrera que yo!! – se sonó la nariz y fue a lavarse la cara.

- Por qué se te ocurren esas tonterías?

- Acaso no te has dado cuenta? Ya no me abraza…

- Está algo cohibido con tu comportamiento!!

- Y cómo crees que me siento yo?

- Definitivamente creo que estás viendo una tormenta donde no la hay…

- Eso crees? – ella asintió – Y entonces qué debo hacer?

- Bueno… yo - se acercó al espejo y se arregló el cabello, mientras observaba el colgante de esmeralda con forma de corazón. Lo acarició un momento y sonrió.

- Yo al menos le pediría que me diera una razón para su comportamiento…

- Tu crees?

- Eso creo – sonrió.

- Eso es nuevo! – dijo, mirando el collar de su amiga – otro regalo de Navidad de esos, y Harry se quedará en la calle – rieron.

- No gastó un centavo amiga… – dijo suspirando - era de su mamá – Hermione abrió los ojos anonadada.

- Te das cuenta de que…

- Si!!- dijo y se abrazaron contentas, con lágrimas en los ojos – me ama mucho!! Y no sabes, se aprendió "Romeo y Julieta", sólo para no ir a Hogwarts a verme!!

- Wow!! Y te lo recitó?

- Recién… lo bueno – dijo mirándola de reojo – es que me sorprendí de que Ron, también lo conoce... es mas, se ha aventurado a decir una frase!!

- No puedo creerlo – Dijo, haciéndola girar para ver en sus ojos si su amiga mentía.

- El está mal Hermione... siente que vas a dejarlo – Hermione bajó la cabeza – no vas a dejarlo, verdad?

- No lo sé – suspiró.

- Deja al menos que antes te dé una explicación…

- Sabes – dijo al fin arreglándose un poco el aspecto – no he podido dejar de sentir envidia por ti.

- Y eso? –preguntó arqueando una ceja.

- Harry es tan…

- No deberías compararlos Hermione – dijo seria – después de tantos años, deberías saber que son absolutamente distintos.- suspiró - Harry hace todo lo que hace, porque cree que debe conquistarme… aun no le he dicho que lo amo – Sonrió con picardía.

- Cuándo se lo dirás?

- Esta noche.

- A la salida del baile?

- No – dijo abrazando a su amiga y saliendo del baño – esperaré tener un momento mas íntimo… pero de esta noche no pasa.

- Acaso tú... – no pudo terminar la frase porque la puerta se abrió y la figura de Cho Chang se quedó mirándolas con rabia.

- Chochis!! – dijo Ginny con falsa alegría - qué bonita que estás!!

- Como siempre – dijo ella frunciendo la nariz. – Veo que tu suerte ha cambiado Weasley… - miró el collar – ese no lo tenías puesto cuando te vi en la entrada.

- Es que… mi novio acaba de obsequiármelo… - dijo sonriendo, mientras a Cho había quedado hipnotizada por el tamaño de la esmeralda. Al instante la miró con sorna.

- Y a quien tuvo que robar para comprarte semejante joya? Porque viendo de donde vienes tu, de seguro es un estúpido ladrón…

- Pensé que lo sabías… – dijo ella pasando por el lado sonriendo - después de todo, no nos hemos escondido en el salón.

- Quien es…

- Tu lo conoces - suspiró – Ojos verdes, cabello negro, anteojos redondos, y una hermosa cicatriz en su frente – Cho se puso blanca como el papel.

- Harry?

- Así es… - sonrió – disculpa, seguramente estará preocupado porque no estoy a su lado - abrió la puerta – feliz Navidad!! – y la cerró en sus narices.

(continuará)

Nota: esperen doce días y tendrán el siguiente capitulo.

(1)Canción "Sin tu latido" que canta Luis Eduardo Aute.

(2)Rima de Bécquer

(3)Escena de Romeo y Julieta… Es la parte donde Romeo ve a Julieta en la fiesta y se enamora.

(4)Escena de Romeo y Julieta, no me acuerdo bien que acto, y no tengo ganas de chequearlo! (Ah me acorde!! Es de la escena donde se conocen en la fiesta!! O eso creo!!)

(5)Escena final, palabras dichas por el príncipe de Verona, cuando están en el cementerio después de la muerte de Romeo y Julieta.

Afrodita: En la mitología griega, es la diosa del amor, la lujuria, la belleza y la sexualidad. En la actualidad se le llama la diosa del amor, pero no debe tomarse este significado desde el punto de vista romántico, sino más bien de la atracción física o sexual…

Dejen Reviews… si me equivoque en algo, perdonen… y aclaren mi error!!

Saludos Silvia