En el momento que mire ese vídeo, todo mi mundo se detuvo por un momento y entonces pensé: "¿Como es posible que ese cerdo inútil, llorón y que no cree en si mismo es capaz de realizar tal coreografía...?"

Y de pronto, me encontré pensando en él y que sería una verdadera molestia que el participará en el Prix.

Pero pronto esa preocupación pasó a segundo plano cuando me enteré de que Víctor se iba con el gordo, lo dejaba, no, me estaba abandonando por un tipo que no conocía en lo más mínimo, por alguien que no sabía lo que hacía.

En ese momento sentí traición, dolor e irá.

Y aún con las advertencias de Yakov me fui a Japón.

Nada ni nadie me iba alejar de Víctor y nuestra promesa.

Ni siquiera ese remedo de patinador.