Hola! Siento muchisimo el retraso pero este capitulo no me acaba de convencer, aún así lo he subido espero vuestras opiniones. Muchas gracias por leer el fic.
Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer pero la historia es mia.
Capitulo 34: Sacando las garras
Bella
Ahora me siento más segura, en los brazos de Edward todo es mejor. He tenido que decirle que Charlie ha venido a amenazarme, ese hombre ya no es mi padre, es un completo desconocido del que no quiero saber nada. Y no quiero que Edward esté cerca de él. Cuando más lejos, mejor.
Siento como Edward me aprieta más fuerte contra su pecho. Y su corazón late de manera acelerada. Creo que está enfadado pero al mismo tiempo aliviado.
-Tienes que descansar, cielo- dice mi marido al mismo tiempo que me deja suavemente recostada en la cama.
-No quiero que te suceda nada- digo son soltar las manos de Edward.
-Tranquila, todo irá bien- acaricia mi cara dedicándome su hermosa sonrisa aunque sé que aún está tenso por lo sucedido, empieza a relajarse. Siento como acaricia suavemente mi estómago que aún está plano pero que dentro de unos meses dejará de estarlo. Y sonrío.
-¿Me has traído tú al hospital? ¿Cómo me has encontrado?- no recuerdo nada aparte del desagradable encuentro con el hombre que una vez hace años, fue mi padre. Su voz retumba en mi cabeza todavía.
-Fue Alice la que te encontró, ella me avisó que estabas aquí. Si no llega a ser por ella no sé qué hubiera pasado. Se lo agradeceré eternamente- besa mi frente sin dejar de acariciarme. Adoro a mi marido.
Oigo como la puerta de la habitación se abre, y por ella asoma una cabeza de oscuro cabella y cara de angustia. Es Alice. Le sonrío y la saludo con la mano para que se tranquilice y deje de llorar. Tiene los ojos muy enrojecidos y me siento mal por ella, debe haberse llevado un gran susto.
-¿Puedo pasar?- pregunta Alice intentando no interrumpir mi momento con mi marido.
Edward se levanta de mi lado y se gira para quedar cara a cara con Alice.
-Adelante Alice, ¿puedes quedarte un momento con Bella? Necesito ir al baño- sé que lo del baño es una excusa y que no es eso lo que va a hacer, eso me pone más nerviosa pero entiendo que Edward necesita un poco de tiempo para asimilar todo lo que está pasando.
-Claro, yo me quedo con Bella- dice Alice acercándose a nosotros y dándome un beso en la mejilla.
-Luego nos vemos, descansa- Edward me da un beso en la frente y sale de la habitación muy serio, eso no me gusta pero decido dejarle su espacio.
-Hay Bella, me has asustado de verdad, me alegro que solo haya sido un susto y nada más, de verdad que pensé que no volvería a verte con los ojos abiertos- Alice empieza a sollozar y la abrazo para que esté más tranquila. La pobre se ha llevado un gran susto y ha sido gracias a ella que mi bebé y yo estamos bien, le debo nuestras vidas.
-Tranquila Alice, todo está bien, además cuando me recupere tendremos que ir de compras y espero que me puedas ayudar a hacer una habitación nueva en nuestra casa- digo esperando que capte la idea sin poder esconder la sonrisa que se extiende por mi rostro.
Alice me mira con la boca abierta, creo que esta asimilando lo que le he dicho.
-¿Estas intentando decirme que voy a ser tía?- un grito de alegría escapa de su boca y no puedo evitar reírme ante este gesto. Sin duda un bebé alegrará la vida de todos y hace que nosotros empecemos a formar nuestra familia.
Edward
Salgo del cuarto de Bella y busco desesperadamente a Emmett. Siento unas terribles ganas de golpear algo o mejor dicho de golpear a alguien, a Charlie Swan. Mataré a este hombre si lo encuentro ahora mismo.
Giro la esquina y allí, frente a las máquinas de café se encuentra Emmett hablando por teléfono. Cuando mi mejor amigo me ve, cuelga y viene hacia mí con un café bien cargado.
-¿Cómo está Bella?- sé que Emmett está preocupado de verdad, y agradezco que sea mi amigo y esté a mi lado en estos momentos. Si alguien conoce mi mal genio es él y me puede ayudar sin duda a aplacarlo.
-Está bien, pero necesito tu ayuda Emmett, quiero quién le ha hecho esto a mi familia page por ello, es el momento de sacar las garras- hasta yo mismo me asusto del sonido de mi voz, suena fría y calculadora. Sin duda si debo matar a alguien por mantener a salvo a mi familia, lo haré.
-Tranquilo amigo, sabes que puedes contar conmigo para lo que necesites pero ¿sabes quién lo ha hecho?- tengo que contarle a Emmett todo lo que Bella me ha dicho, él conoce bien el mundo de los negocios y por suerte tiene muchos contactos.
-El padre de Bella ha sido el que ha provocado todo esto, voy a acabar con él Emmett, te juro que lo haré. Por su culpa y su ambición casi pierdo a las dos personas que más amo en el mundo- digo sin ser consciente de la gran verdad que acabo de decir.
-Espera amigo, ¿dos personas? Creo que me ocultas información aunque pienso que esta información puede ser buena- mi amigo me sonríe y sé que intenta aplacar mi mal humor enfocándome en algo que me hace feliz, nuestro primer bebé.
-Voy a ser padre Emmett, no sé cómo voy a ser como padre pero por mi hijo o hija haré lo que haga falta que mi familia esté a salvo- mi amigo me da unos golpes en la espalda.
-Enhorabuena Edward, os merecéis lo mejor por todo lo que habéis pasado para estar juntos. Te ayudaré, pero de momento tranquilízate, Bella te necesita tranquilo y nosotros necesitamos que Charlie se relaje y poder aplastarlo completamente.- mi amigo es una de las mejores personas que conozco, pero jamás te metas con alguien a quién aprecia o quiere Emmett o te arrepentirás toda la vida.
-Tienes razón, gracias por estar aquí. Te debo una- digo sonriendo por fin.
-No me debes nada hombre, aunque espero tener suerte esta noche y mañana darte una buena noticia- no sé a qué se refiere mi amigo pero sin duda le deseo la mejor suerte del mundo, se la merece.
-Rosalie se preocupará si no vuelves a casa- digo pensando en la mujer de la que mi amigo esta locamente enamorado, incluso oír su nombre le saca una sonrisa y pone cara de empanado total. Pero así es Emmett, nunca oculta sus sentimientos.
-Esta noche, voy a pedirle que se case conmigo- la declaración de mi amigo casi consigue que me atragante con el café, jamás esperé que la chica con la que él soñaba, la que decía que algún día llamaría a la puerta de su casa y lo hizo, se convertiría en su esposa. Me alegro mucho por él.
-Entonces tengo que sacar mi traje para las bodas ¿no?- mi amigo se echa a reír y su buen humor se me contagia. Me gusta esa característica suya de hacer que alguien pase de tener un mal día a sonreír.
-Solo espero que me diga que sí, voy a prepararlo todo y mañana nos pasaremos a ver qué tal estáis- nos despedimos y veo como mi amigo se aleja silbando.
Veo que Jasper se acerca hacía donde me encuentro.
-¿Todo bien?- dice angustiado.
-Sí, todo bien. Gracias por haber venido- le doy la mano y agradezco enormemente al cielo por tener a estas personas que ahora más que nunca son mi familia.
Nos dirigimos hacia la habitación de Bella y escuchamos como las chicas planifican una salida de compras. Me gusta ver a Bella tan animada y sé que eso es gracias a Alice. Aunque echa de menos pasar tiempo con Rosalie, que es su mejor amiga, ambas necesitan recuperar el tiempo perdido. Desde que estamos en Chicago no se han visto demasiado. Rosalie nos está ayudando con la empresa y eso le roba bastante tiempo.
-Edward- Bella sonríe cuando me ve, la adoro no lo puedo negar.
-¿Habéis pasado un rato entretenido?- pregunto acercándome a mi esposa y dándole un beso. Ella me corresponde con una sonrisa, la he echado de menos.
-Por supuesto, conmigo siempre se pasa un gran rato-Dice Alice abrazando a Jasper. Son una gran pareja.
Sin esperarlo entra una mujer a la habitación.
-Hola, soy la doctora Alexia y he venido para tranquilizaros sobre el bebé- entra una enfermera con todo lo necesario para realizar ecografías o eso supongo, no tengo mucha idea de todo esto aunque debo empezar a familiarizarme y hacerme a la idea de ser padre.
Para mayor intimidad, Alice y Jasper abandonan la habitación y nos dejan solos con la doctora Alexis.
Bella
La doctora pone sobre mi estómago un líquido transparente pero frío, se me pone toda la piel de gallina. Siento la mano de Edward apretando la mía con dulzura, sé que también está nervioso pero lo que es importante para mí, es que esta a mi lado.
-Vamos a ver – dice la doctora mientras empieza con la ecografía. Ambos miramos fascinados la pantalla que solamente se ve negra. Es difícil distinguir algo claramente a no ser que seas un experto en ello.
De repente un sonido llama nuestra atención. Parece el latido de un corazón.
-Ese corazón lo habéis hecho juntos chicos, es el corazón de el bebé- dice la doctora brindándonos una increíble sonrisa. Es una mujer mayor pero que irradia amor por todos los poros de su piel.
Miro a Edward que está quieto escuchando el sonido que ahora mismo inunda la habitación. Aprieto su mano y cuando me mira, ambos sonreímos, sin poder evitar que de mis ojos salgan las lágrimas que he intentado reprimir.
¿Qué os ha parecido? he pensado en que Rosalie y Bella deberían recuperar la amistad que han dejado atrás ¿qué os parece? Nos leemos, besos.
