Disclaimer: Los personajes mencionados de Avatar: The Last airbender no me pertenecen, son propiedad de Nickelodeon, Viacom, Bryan Konietzko y Michael Dante Di Martino. Solo escribo este fic por diversión.

En cursivas pensamientos y recuerdos

Agradezco mucho a los que se toman un poco de su tiempo para leer este fic, en especial a Claudia Sky Angel, Kaylek, Zedka, Rashel Shiru y La Peregrina por sus amables comentarios.


El Castigo

XXV


Todos deberían de estar dormidos, es de madrugada, pero no lo parece. Después de escuchar cuidadosamente los planes e itinerarios de Iroh, todos se fueron enviados a dormir. Toph y Katara a la habitación de huéspedes. Zuko cedió su habitación a Aang y a Sokka, se escuchaba el ritmo pausado de su respiración, Aang estaba muy cansado y el hermano de Katara había tenido que tomar un analgésico porque le dolía la cabeza. Él se quedó a dormir en el sillón de la sala. Pero no podía conciliar el sueño.

Escuchó unos pasos atravesar rápidamente la habitación y cerró los ojos fingiendo que dormía. Tan pronto se movieron en dirección de la cocina se levantó con cuidado y se encontró con alguien frente a la llave de agua.

- ¿Katara?

- Shhhh… - dijo poniendo un dedo sobre sus labios - Tengo sed, no puedo dormir

- Ni yo….

- Baja la voz

- ¿quieres un vaso?

- No…pero ¿tu si?

- Si

La luna oculta tras algunas nubes iluminaba parte de la cocina. Zuko bebe con avidez un vaso de agua, Katara lo observa.

- Tengo miedo – dijo Katara

- Yo también – dijo Zuko

- ¿por qué sucedió todo esto?, todo parecía tan normal, tan tranquilo…

- No lo sé, debe de ser obra de mi padre

- ¿y que gana el Reino Tierra?

- Más bien la pregunta sería ¿que gana la Nación de Fuego?

- ¿O quien gana en todo esto?

- cierto

Katara movió su cabeza y observó el exterior. Se escuchaba el movimiento de la ciudad, ruido de gente, luces, portazos, gritos. Había más movimiento de lo normal, era una sensación extraña, era el fin de tiempos de calma. Aunque quizá el fin se había anunciado hace mucho, pero ella no quería verlo.

- En unas horas nos separaremos

- Lo sé

- Promete que volveremos a vernos

- Nos veremos otra vez, eso no lo dudes

- Temo que vaya a pasarnos algo malo

Katara se llevó las manos a su cuello y desprendió el collar de su madre y se lo extendió a Zuko.

- Toma

- ¡qué haces!

- Es una promesa, serás el guardián de mi mayor tesoro

- No puedes, es el collar de tu madre, ¡el único vínculo que tienes con ella!

- Lo sé, estará en buenas manos, es una forma de prometerme que no harás ninguna tontería y…

- ¡tontería! - dijo furiosa

- Shhhh…. Baja la voz, los vas a despertar a todos.

Guardaron silencio, él observaba el collar.

- No puedo

- Si puedes

Zuko tomó el collar, lo observó con atención y se puso de pie.

- En una guerra no puedes saber cómo te comportarás, no puedes pedirme algo así, el collar significa mucho para ti

Los ojos de Katara se hundieron. Entonces Zuko se colocó detrás de ella, removió su cabello y le colocó con cuidado la cinta alrededor del cuello.

- Pero puedo prometerte que nos volveremos a encontrar y que no nos separaremos

- Pero…

- No necesitamos un collar para saber que estamos juntos, a nosotros nos une algo mas fuerte

- ¿Cómo el hilo rojo del destino?

- Es posible

- Entonces promete que no te dejarás matar

- ¿qué clase de promesa es esa?, estamos en…

- Baja la voz….

- No te dejarás matar por nadie, porque si lo haces no dudaré en bajar a los infiernos y traerte de vuelta, ¿me has escuchado bien?

- Me parece bien, por mi parte haré lo mismo – dijo - No te atrevas a morir lejos de mi Sugar Queen , por que si no nos encontraremos en el mundo de los espíritus

Iroh lleva un rato escuchando a su sobrino. Iba a entrar a la cocina, pero se volvió a su habitación. Movió la cabeza y recordó cuando era más joven, en los tiempos en que conoció a la madre de Lu Ten, recordó sus ojos dorados y expresivos, preocupados al saber que había sido asignado por su padre a una misión en Ba Sing Se, muchos años antes de la tregua.

oooOooo

Tan pronto Azula había llegado a su apartamento, se encontró con que Lo y Li se encontraban ante un grupo de personas que empacaban todo a una celeridad que no se esperaba. Mai le había hablado de la guerra, habían escuchado otro tanto en la transmisión especial de Flame-O- Radio, Ty Lee aún tenía los ojos llorosos, pero no le importó. No estaba de buen humor, las cosas no habían salido como había planeado y ese asunto de la expulsión de la ciudad solo hacía que estuviera de peor humor.

- ¡por fin llegaron! – dijeron las gemelas

- ¿qué pasa aquí? - dijo la chica de ojos garzos, mientras Mai se quitaba para dejar salir a un grupo que salía con muebles empacados en hule espuma.

- Azula, querida, empacamos, nos indicaron que no somos bienvenidas en este lugar, tu padre envió naves por nosotras – dijo Lo – nos vamos en unas horas

- ¿no pensaron que necesitaría una muda?

- Todo lo que necesites llévalo en maletas, del resto se encargará la empresa que contrató tu padre– dijo Li – no contestabas nuestras llamadas

- Perdí mi celular

- Tu padre te envió esto – dijo Lo extendiéndole una bolsa negra con un listón rojo

Azula abrió la bolsa, arrancó la tapa de la caja y tuvo un bonito blackberry negro con líneas rojas.

- Es lindo – dijo Ty Lee

- Ultimo modelo – dijo Mai

- Ayúdenme a empacar lo necesario, regresamos a casa

- ¿regresamos?- dijeron sus amigas

- Quiero que vengan conmigo, no quiero dejarlas aquí, son mis amigas, mi equipo de élite

Mai y Ty lee la observaron sorprendidas

- Te seguiré a donde quieras- dijo la chica de la trenza – mis cosas están empacadas, no hay problema

- Te seguiré con tal de no quedarme con mi familia – dijo la chica pálida – le diré a mi madre que me envié mis maletas

- Muy bien, ¿me ayudan empacar?

- Si – dijo Ty Lee - ¿quieres que guarde lo que está en el closet o el secreter

- Ayúdame con la ropa, necesitaré un par de mudas

- ¿Azula? – dijo Mai mientras marcaba a casa

- Si

- ¿no te quitarás esa chamarra?

- Había olvidado que la traía- Azula se llevó la mano a los bolsillos y se encontró con una pequeña bolsita roja.

Mai estaba ocupada hablando a su casa, Ty Lee parecía bastante ocupada llenando rápidamente una maleta, ella sacó el contenido de la bolsa en su mano. Se encontró con una pulsera de cuentas rojas. Así que no fuiste tú el del espejo. No es el collar que quería, pero no está mal. Pensó mientras se la ponía con disimulo, luego se quitó la chamarra azul, la dobló y la guardó en una bolsa de viaje. Se acercó a su secreter y empezó a depositar sus tesoros en una maleta de mano, tomó su computadora y la guardó en su mochila y siguió empacando al lado de sus amigas.

oooOooo

- Jin… Jin

La chica tras la celda no respondió a su nombre.

- Jin, debes venir aquí – pero ella parecía dormida con a cara vuelta a la pared - el chico desesperaba – bien, ocasiones así, requieren medidas desesperadas – dijo sacando sus ganzúas.

Escuchó ruidos y se alejó de la puerta. Debía de esconderse. Pero no había mucho donde, el sitio no tenía un lugar, solo se veían las luces en verde y el laberinto de cavernas que llevaba recorriendo por un par de horas hasta dar con ese lugar.

- ¡Ey tú!

- A sus órdenes – dijo cuadrándose e imitando un saludo marcial

- ¿qué haces aquí?

- Me enviaron a vigilar – dijo con voz firme

- Debes de ser uno de los nuevos reclutas

- Así es

- Pon atención a la chica nueva, ya ha intentado escapar en un par de ocasiones, es de cuidado

- Pondré especial atención

- Si escapa tu vida está en juego, ¿entendido?

- Perfectamente

- Recluta, olvido tu nombre

- Pensé que todos somos iguales

- La chica es peligrosa, quiero saber a quién la asignamos

- Mi nombre es Lee

- Perfecto Lee, te estaremos vigilando, si no…

- No les fallaré

- Dejó que pasaran un tiempo, dos rondines y un par de Ju Dee. Cuando no escuchó ningún ruido se acercó de nuevo a la puerta, tomó sus ganzúas y la abrió y cerró rápidamente.

- ¿quién eres? – dijo temerosa Jin – si te acercas juro que te haré daño

- Soy yo Jin

- ¿quién es yo?

- Jet

- Pero si escuché que te decían Lee

- Fue para distraer a los guardias

- Está bien Jet Lee…

- Ok, deja de jugar, ¿acaso no me reconoces?

- ¿Debería?

- Vamos juntos a la escuela

- ¿escuela?, ¿Cuál escuela?

- Al Colegio Ba Sing Se

- No te recuerdo, me suena ese nombre, pero en serio, juro que no te recuerdo

- Demonios, ¡que te hicieron!

- No lo sé

- Debemos de salir de aquí cuanto antes

- ¿a dónde?

- Lejos de los Dai Li, en la ciudad…

- ¿estamos con los Dai Li?

- Si

- ¿no eres un Dai Li? – dijo temerosa

- Escúchame bien bonita, por tu seguridad debemos de huir cuanto antes

- ¿por qué?

- Porque alguien te lavó el cerebro, porque estamos en el cuartel de los malos y no te voy a dejar aquí

- ¿por qué?

- ¡ahhh!!, ¡eres insoportable!, no sé por qué me arriesgué a venir por ti en vez de quedarme en casa, ¡siempre nos complicas la existencia!

- ¿Qué eres de mí? – preguntó confundida - mi hermano, amigo, novio...

- Que te quede claro que no somos de la misma familia

- ¿entonces por qué tanto interés en mi?

- Porque, después de cenar juntos nos atacaron, te raptaron, y

- Cenamos juntos… ¿Qué cenamos?

- Cenaste como siempre el tazón de fideos que tanto adoras…

- Me gustan los fideos – dijo mas para ella misma que para alguien más- ¿cual es mi color favorito ?

- El verde

- Mmm… no somos de la familia, te preocupo, ¿desde cuándo nos conocemos?

- Hace unos meses…

- ¡y aún asi arriesgaste tu vida para rescatarme!

- ¿podrías dejar esa irritante fase cursi de lado?, no te va

Jin lo observó con picardía.

- Me parece bien – dijo incorporándose - ¿Cómo escaparemos?

- Necesitaré de tu ayuda, escuché que el guardia dijo que había intentado escapar

- Si…

- quiero saber que mas recuerdas, porque te sacaré de aquí, así sea lo último que haga

oooOooo

Pesadillas, mas pesadillas, no comprendo nada, no sé si es normal o se deba a mi condición de avatar.

Es un sueño horrible, alguien me persigue y no puedo escapar. Siempre es igual, siempre lo mismo, siento sus pasos pisándome los talones, no distingo bien que o quien, solo sé que es una figura cuya cara no puedo ver, pero me sigue a todas partes, quema todo a su paso y no puedo hacer nada porque el miedo me paraliza.

Observo cómo se levanta una muralla de tierra y aparece la niebla, siento como el humo me sofoca y trato de hacer aire control, pero súbitamente disminuye. Lo peor es que observo caer a mis amigos, Toph se hunde en un mar de fuego, a Zuko se lo traga la tierra, Sokka desaparece tras un ejército de máscaras blancas, Katara cae víctima de un relámpago azul.

Y yo… yo no puedo hacer nada, en ese sueño no puedo despertar, no funcionan mis habilidades, me quedo paralizado mientras todo se colapsa frente a mí. Entonces alguien me llama y…

- Pies ligeros, pies ligeros

- ¡Ah!

- Despierta

- ¿Toph?

- Ya es casi hora de partir

Abro bien los ojos, el futón donde se supone que Sokka pasó la noche está doblado de lado, aún no amanece, pero Toph está a mi lado.

- ¿qué hora es?

- Las 6:30, debes despertar, ya casi es hora

- Tuve una horrible pesadilla

- Son solo sueños

- Pero era tan real

- No lo dudo, gritabas mucho

- ¿dónde está Sokka?

- Enviando un mensaje a su familia

- ¿sucede algo malo? – preguntó Aang al observar a Toph

Toph estaba inusualmente callada, parecía dudar entre seguir o no adelante. Era peligroso, pero debía de saberlo.

- Aang

- Si

- Escuchama bien, debes de ser fuerte, pase lo que pase

- ¿por qué me lo dices?

- Debes escapar de esta ciudad a como de lugar sin que sepan quien eres

- ¿perdón?

- Hay cosas que deberías saber…

- ¿qué clase de cosas?

- Cosas desagradables, no soy la persona indicada para hablar de eso – dijo deteniéndose

- Toph, solo me estas preocupando

- Prométeme, que pelearás con todas tus fuerzas, porque estoy arriesgando mi pellejo por ti

- Lo se

- Promete que nos volveremos a encontrar lejos de esta horrible ciudad – dijo y lo abrazó

- ¿Toph?

- Pase lo que pase, sabes que de alguna manera u otra siempre estaré a tu lado

- Lo sé Toph, yo lo sé

Se escuchó una tos seca en la puerta. Toph se separó de Aang al instante.

- Bien, sé que es la hora de las despedidas, pero es mejor que dejes que Aang se levante, dentro de unos minutos tendrá que partir – dijo Katara antes de salir

- Bien… yo iré a arreglar lo que me falta

- Si

- Toph – dijo Aang

- ¿Si?

Al momento sintió al maestro aire frente a ella, odiaba que hiciera eso, no podía ver sus movimientos, se acercó, la tomó de la barbilla y le dio un ráido beso que hizo que la maestra se sonrojara e intentara darle un golpe, pero falló. Había volado de nuevo.

- Cuida bien a Momo – escuchó a lo lejos

- Lo haré

oooOooo

Ju Dee recibió los últimos retoques de su maquillaje para que no se notaran las ojeras, observó a los de producción, las cámaras estaban listas. Se encontraban en una de las salidas de la ciudad. Reinaba el caso, gente que quería abandonar la ciudad peleaba por un boleto para salir de ahí. Había sido una jornada larga, pero las órdenes eran claras

Buenos días queridos televidentes , les informa su reportera estrelladle Ba Sing Se TV, Ju Dee , desde la terminal Oeste – sonrió y siguió caminando hasta el sitio donde se veía el despegue de naves - como podrá ver querido público, al fondo se halla una flota de la Nación del Fuego que partirá dentro de unos minutos con la princesa Azula y una pequeña comitiva que le seguirá en su regreso a casa, desafortunadamente no conseguimos declaraciones, porque la gente de seguridad no nos permitió acercarnos a la princesa…

- ¿qué esperaban? – dijo Hakkoda desde el otro lado de la pantalla

- Hasta el momento ignoramos si su hermano la acompañará en esta travesía, pero me informan que no lo han visto llegar, se desconoce si todavía continua en Ba Sing Se, por que de ser así, las autoridades locales no dudarán en ponerlo bajo arresto

Hakkoda observó con desagrado la pantalla de su computadora. La puerta de su camarote se abrió y apareció Bato con un halcón- lagarto en su brazo.

- ¿Qué significa eso?

- Acaba de llegar, trae noticias de tus hijos

- Qué extraño…no suelen utilizar el correo tradicional

- Debe de ser importante – dijo tomando el mensaje mientras su amigo ofrecía semillas al ave

- Veamos…

Reconoció la letra de Sokka al instante.

Hola papá:

Es difícil escribir estas líneas, sobre todo sabiendo que estás tan lejos. En estos momentos no podeos fiarnos de la última tecnología por arzones de estrategia. Si recibes esta carta es porque no estoy seguro de cuando volveremos a vernos.

Como a estas horas sabrás, la guerra empezó. Sé que aparentemente no tiene nada que ver con nosotros, pero no es así. Gran Gran no está muy a gusto, pero sabe que debemos hacerlo. Katara y yo hemos decidido tomar partido. Hemos decidido seguir al avatar, lo ayudaremos a terminar con esta absurda guerra a como dé lugar.

No es que seamos suicidas o románticos, ni nada por el estilo. Katara realmente cree que Aang podrá salvar el mundo, yo la apoyo y no la dejaría en estos momentos, prometí cuidar de ella en tu ausencia y es lo que haré. No estamos solos, hay gente que nos protege y ayuda, pero el camino es incierto. Lo hacemos por una buena causa, al menos yo lo quiero creer.

Rogamos por que Tui y La iluminen nuestros caminos para que volvamos a encontrarnos otra vez.

Tus hijos que te quieren

Sokka Katara

En otras noticias, a primera hora de la mañana Bumi de Omashu dejó la ciudad a primera hora de la mañana, se rumora que regresa a toda prisa a su ciudad, donde fue convocado por la gente de su ciudad, que hasta donde sabemos se prepara para defenderse de una avanzada de la Nación del Fuego, se rumora que deja a cargo del Colegio a un lémur volador… paras más información consulte nuestra página…. .bss

- Hakkoda estaba mudo de la impresión.

- ¿Hakkoda?, ¿qué sucede?

- Necesito que alguien me comunique con Kanna, con Pakku , con el jefe Arnook

- ¿a estas horas?

- ¡Mis hijos se integraron a la guerra!, nosotros no estamos en guerra

- ¿es broma?, la pequeña Katara, Sokka

- ¡¡No!!

Bato lo observó, con justa razón su amigo estaba alterado.

- debemos detenerlos antes de que comentan una locura

- Estamos muy lejos

- Necesito comunicarme cuanto antes

- Veré que es lo que puedo hacer

- Si Kia lo supiera se le partiría el corazón

oooOooo

Iroh esperaba, veía su reloj, llevaban horas esperando y no había señales, quizá debía de tomar otra taza de té, pero el sabor era tan malo en ese sitio que sería un atentado contra su paladar. Su sobrino descansaba en el suelo con una maleta, una mochila tipo militar y una guía de estudio a su lado, a su lado el pequeño maestro aire fingía ser uno de los exiliados de la nación del Fuego que esperaban su turno para salir del reino Tierra.

Había sido un desastre acomodarle la peluca negra, Katara le había puesto el detalle de una cinta roja de un uniforme escolar para tapar su flecha, pero aún así estaba nervioso, no dejaba de moverse y eso estaba desesperando a su sobrino.

- ¿quieres estar quieto por un momento?

- Es que no puedo

- Haz algo de provecho

- …

- No traes nada que leer

- No

- ¿Algo con que jugar?

- tampoco

Zuko se llevó una mano a la cabeza, Aang lo vio dejar de lado su libro y revolver su bolsa, momentos después sacó un aparato de música y se lo extendió.

- toma , quizá esto te tranquilice por un momento

- pero…

- probablemente no sea música a la que estés acostumbrado, pero no está mal

Aang tomó la máquina y se ajustó con cuidado los audífonos. En la pantalla se empezaron a desplegar una lista de grupos y canciones que alguna vez había escuchado en Flame – O – Radio y otros mas o menos conocidos, que iban desde: DJ Halleck, F. Tiggular, Combustión Man. , The Komodo Rhinos hasta extrañas melodías, probablemente de la Nación del Fuego interpretadas con Corno tsungui. Iroh sonrió al observar las caras que hacía el maestro aire al escuchar las melodías.

- siento llegar tarde, la ciudad está desquiciada

- no hay problema Ming

- conseguí tres boletos en el siguiente transporte

- te lo agradezco infinitamente

- es lo mínimo que puedo hacer por usted

Ming sonrió al reconocer a Zuko , que solo le dio una inclinación ligera a manera de saludo y siguió repasando, Aang estaba muy entretenido escuchando música.

- Ming, él es Kuzon , un amigo de la familia , sus padres pidieron que lo lleváramos con nosotros

- La situación es tan difícil, se ve tan pequeño

- Si… pero así son las cosas, hay que apoyarnos en tiempos difíciles

- Lo sé

Aang solo le dio un rápido saludo, le habían recomendado no hablar y tratar de pasar desapercibido, pero por lo visto eso no era lo suyo. Zuko tuvo que darle un ligero codazo para que estuviera quieto.

- ¿tú partirás con nosotros?

- No , debo resolver unos asuntos y partiré con los últimos miembros de la embajada

- Ya veo

- Si, hay cosas que hacer…

- Lo siento tanto Ming

- ¿por qué?, si es mi obligación y lo hago con gusto

- Tu padre estaría muy orgulloso de ti

- Lo sé – dijo sonriendo – para mi es un honor trabajar para su familia

oooOooo

Me aferro a la silla de Appa, Sugar Queen está a mi lado y Sokka dirige a Appa. Es de noche, la indicación de Bumi antes de dejar la ciudad fue que abandonáramos de noche la ciudad para pasar desapercibidos.

Nuestros horarios se han invertido de acuerdo a los planes de los mayores nos moveremos en la noche, de día nos turnamos pero es difícil dormir cuando no tienes sueño. Guardo silencio, no me gusta volar, preferiría que pasáramos por tierra, pero eso no es posible, además es peligroso andar con un bisonte volador de día, lo malo de volar de noche es que hay muchos insectos y si Momo no estuviera a mi lado probablemente sería parte de su festín.

No puedo creer que hace un par de horas finalmente abandonamos Ba Sing Se, mis padres se hallan en la casa familiar de los Bei Fong en el Sur, en la villa familiar de Gao Ling, no los seguí, estoy con mis amigos en la aventura que siempre soñé vivir, pero que no estoy segura como terminará.

Tengo miedo, pero no es algo que pueda demostrar, estoy preocupada, no sé bien a donde nos dirigimos, por eso no me gusta volar, y si pies ligeros no es lo mismo. Lo extraño, espero que llegue a su destino sano y salvo y nos encontremos pronto.

No me atreví a decirle a Aang. Antes de escuchar la noticia de que mi casa se había incendiado me enteré que su maestro y amigo había muerto. No tuve el valor para decírselo, debí hacerlo, pero no pude, se me hizo un nudo en la garganta y temí su reacción. Espero que Iroh haya podido advertirle, lamento no poder estar a sus lados en estos momentos, pero espero que podamos reunirnos muy pronto, lejos del ojo de la tormenta.

ooo0O0ooo

La que un día había sido la princesa Ursa se hallaba encadenada en una celda fría y metálica. Esperaba lo peor, todo había sido una trampa, de último minuto su contacto la había traicionado, había armado un bonito escándalo lanzando una ráfaga de cuchillos contra un visitante del lugar, para después acusarla de intentar matar al Señor del Fuego mientras meditaba.

Ni siquiera sabía que estaba ahí, ella esperaba que descansara en otro sitio, había sido una desafortunada coincidencia, se había dicho en u principio, pero la verdad es que eran demasiadas coincidencias a decir verdad.

Se había defendido como había podido, pero no era tan fuerte como para poder contra un regimiento de maestros fuego de élite y había terminado rindiéndose. Ella no tenía idea de las repercusiones del incidente en el templo, pero automáticamente había sido conducida a una celda, la habían identificado, registrado y trasladado en medio de la noche a una horrible celda donde de nada servía hacer fuego control, todo era frío y no había forma de salir de ahí, era una forma refinada de acabar con maestros fuego.

Por la noche del segundo día se abrió la puerta de la celda y se encontró conla desagradable sorpresa que era Xi Feng en persona.

- Cuanto tiempo Ursa

- Ozai…

Ella no respondió. Solo observó sus ojos dorados y brillantes, no bajó la vista, sabía cuánto detestaba que alguien le sostuviera la mirada.

- ¿cuántas veces has intentado matarme?, una dos, diez, mil…

- no me rebajaría a tu nivel

- ¿rebajar? – dijo en tono burlón – que curiosa palabra

- Sabes bien que a pesar de todo lo que has hecho no te mataría

- Pero lo has hecho querida Ursa

- No sé de que hablas

- Vamos… harías cualquier cosa por Zuko

- Te repito que no sé de que hablas, ¿qué pretendes con todo esto?

- ¿recuerdas aquella ocasión?, si, yo sé que la recuerdas muy bien – dijo dando una vuelta alrededor de ella – el día en que recibiste la noticia de la muerte de Lu ten

Ursa trató de moverse. Odiaba las cadenas que le impedían hacer algo más y ese maldito refrigerador. Como olvidar ese día hace tantos años, siempre había querido mucho a su sobrino, lo había visto crecer a la par de su hijo, era la esperanza de la Nación del Fuego. Recibió el mensaje de un hombre de confianza de Iroh, tan pronto leyó las noticias las lágrimas fluyeron sin parar. Zuko, en aquel entonces tendría poco más de 11 años se acercó asustado a abrazarla y Azula se apartó, como lo hacía siempre.

- Sabes querida… todos se han preguntado el por qué desapareciste misteriosamente después de su muerte, o más bien dicho, porque ni siquiera te presentaste a los funerales de mi padre que tanto te quería

- sabes bien porque no asistí

- no lo sé

- vamos…

Ursa recordaba fragmentos de esos tiempos, solo fragmentos. La sala del señor del Fuego Azulon, la extraña exhibición de su suegro, la frustración de su primogénito, después Zuko y Azula peleando en su habitación cuando la pequeña cantaba

- Zuzu, papá va a matarte…si que lo hará

Después la confesión de su hija. Había sido tan difícil distinguir cuando decía la verdad y cuando mentía. Se había sentido culpable de la influencia tan negativa de su padre sobre ella. Pero cuando Ozai le confirmó la sentencia de Azulon no tuvo alternativa al escuchar su plan. Él se encargó de los detalles, ella sería la mano ejecutora, ¿quién desconfiaría de ella?, era tan solo un té, su té favorito.

Después todo se precipitaba, la culpa, la pena, una precipitada despedida…oscuridad y huidas sin fin. Lo hice por una buena razón, lo hice por una buena razón .Ozai rió de una forma extraña.

- ¿acaso creíste que con eso termina la sed de venganza de tu familia que se remonta a los tiempos de Roku?

- No sé de que hablas

- Lo sé muy bien, lo supe después de tu partida, el abuelo fue responsable de la muerte de tu querido abuelo… avatar Roku

- Así que finalmente lo sabes

- Siempre lo supe querida Ursa, siempre lo supe

- Dijo su captor dando otra vuelta y tomando un mechón de su cabello, como cuando eran más jóvenes, ursa se revolvió.

- por cierto querida, no sé como lo hiciste, pero me han informado que lo lograste

- ¿Qué logré?

- Azula, vuelve a intentar algo así y no dudaré en acabar con tu queridísimo hijo y no sería la primera vez… - dijo sonriendo, mientras ella se revolvía entre las cadenas

- ¡pero es tu hijo!

- ¿Sabes?, siempre tuve mis dudas

- ¡qué!

- Es que es tan apegado a mi hermano, que las dudas son inevitables

- ¡Cómo te atreves siquiera a sugerirlo!

- Grita lo que quieras querida, no importa lo que hagas, has echado a andar una máquina de guerra como no sé visto en años

- ¿Cuál guerra?

- ¿no lo sabías?, estamos en guerra contra los nómadas

- ¡como se atreven!, son pacifistas, ¡no les han hecho nada!

- Eran

- ¡qué!

- Y en consecuencia , tu sabes, los mayores siempre debemos arreglarnos para dividir la nueva configuración del mundo, así que Tierra nos ha declarado la guerra, no se iban a quedar atrás

- ¿guerra?

- Solo necesitábamos una excusa querida, siempre me dije que algún día serías de gran utilidad – dijo antes de cruzar la puerta

- ¡Ozai eres un maldito!


Ya saben, comentarios, críticas, sugerencias, tomatazos, leña verde para la hoguera... son bien recibidos, porque conocer su opinión ayuda a la elaboración de este fic. XD

No olviden dejar reviews!!