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-¡Es inaudito!

Cam acelero el paso, tratando de calmar a una encolerizada Ángela, que caminaba a paso firme por el laboratorio, rumbo a su oficina.

-Ange, tienes que calmarte…

-¡No me pidas que me calme!- le espeto, parando en seco y dándose la vuelta- ¿Cómo cree que la traerá a trabajar aquí?

Pero Cam no le pudo responder, pues ambas mujeres se vieron interrumpidas por un hombre de ojos azules, que perdido e inocente a la situación, se les acerco.

-Disculpen, podrían decirme….

-¿Y tu quien eres?- le pregunto Ángela, con las manos sobre sus caderas.

Jack función el seño, ofendido por la grosería de Ángela.

-Jack Hodgins… solo pretendía pedir indicaciones, no quería molestas- exclamo, con un tono irreverente que dejaba bien claro su molestia.

Al darse la vuelta, ambas mujeres se miraron, y Cam reprendió a Ángela con la mirada. La artista rodo los ojos y se dirigió al entomólogo.

-Hey! Qué pena… pero has preguntado en un mal momento. Venga, ambas trabajamos aquí, ¿Qué necesitas?

Jack les miro, pensando en sus adentro si tendría que trabajar con ellas.

-He venido con mi amiga, empezaremos a trabajar aquí a partir de la próxima semana y quería dar una vuelta para conocer el lugar, pero no sé cómo llegar a donde ella esta. ¿Podrían indicarme donde queda el departamento de antropología?

Ángela entre cerro sus ojos, haciendo que él se sintiera incomodo, con la extraña sensación de que había dicho algo que no debía, en especial cuando vio como la morena abria los ojos.

-Tu amiga…- empezó a hablar Ángela, con lo que Jack, involuntariamente, retrocedió un paso- ¿Se llama Temperance… Temperance Brennan?

-Si… ¿De que la conoces?

Pero no obtuvo respuesta, pues la mujer dio media vuelta, y a paso firme y acelerado, empezó a caminar en dirección hacia una escalera.

-Mierda...- exclamo Cam, yendo detrás de ella, con un desconcertado Jack detrás de sus pasos.

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Lia se removía las manos inquietas en la sala de espera del Jeffersonian. La pelirroja saco de su chaqueta unas cuantas notas, repasando. Brennan la miro de reojo. A pesar de su preocupación y de que no tenía nada más en la mente que no fuera Carly y su tía en el FBI, por un momento se aventuro a recordar cuando ella a penas era una joven interna. Como Lia, había estado en esa misma situación, esperando a demostrar que valía la pena como antropóloga.

-Lia…- empezó a hablar Brennan, dejando de lado su revista- todo saldrá bien, o eso espero….

Lia le miro preocupada por un breve instante.

-¿Eso espera?

-Bueno… lo que quiero decir es que tienes muchas probabilidades de que te acepten seguir tu internado aquí… bienes conmigo.

Lia le dio una media sonrisa.

-Gracias Dra. Brennan… por cierto, le pagare el pasaje cuando tenga los medios, lo prometo.

Brennan le sonrio, pero cuando estuvo a punto de decir algo, se vio interrumpida por Jack, que llego corriendo a su lado.

-¿Qué te pasa Jack?- le pregunto, mientras el trataba de recuperar el aliento, con sus manos en sus rodillas.

-Corre…

-¿Qué?

-No sé quien mierda es, pero hay una chica aquí que quiere matarte, te lo juro.

-¿Pero de quien hablas?

-¡Ángela, no te lo digo dos veces… clámate!- decían unas voces en las escaleras.

-¡Déjame pasar Cam!

Involuntariamente, Brennan se puso de pie, mirando hacia las escaleras. Empezó escuchar unos pasos fuertes subir, junto con otros más acelerados.

-Dra. Brennan… ¿Qué hacemos?- pregunto Lia, quien se había puesto de pie a su lado derecho, pues Jack estaba en el izquierdo.

Pero cuando Ángela al fin alcanzo el piso, Brennan le miro. Ambas mujeres se querando mirando fijamente, a diez metros de distancia.

-¿Ángela?- dejo salir Brennan, solo para ella.

Sin saber porque, la mirada en los ojos oscuros le asusto un poco, mientras venia hacia ella, y sin pensarlo, cuando la puerta a su espalda se abrió, dejándole entrar para su entrevista, tomo a Lia de la muñeca y se interno con ella en la oficina muy rápido, cerrando la puerta detrás de ella y dejando a un aterrorizado Jack afuera.

-¿Pasa algo?- les pregunto el director del programa.

-No, en absoluto…- hablo Brennan, aclarándose la vos y extendiéndole su mano- mucho gusto, Temperance Brennan.

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-Preciosa, no sé quien seas, pero será mejor que te calmes…- le dijo Jack, con sus manos enfrente, cuidando la puerta.

Cam se puso al lado de su amiga.

-Ange, este no es lugar para armar escándalos…. Por favor.

Ángela tomo una bocanada de aire, mirando la puerta que estaba detrás del hombrecito.

-Dile a tu amiga una cosa- le dijo, apuntándole con el dedo- no es bienvenida para trabajar aquí, mucho menos en mi laboratorio.

Sin mediar más palabras, se dio media vuelta y se fue. Cam, suspiro, agradecida con todos los dioses porque Ángela no le puso las manos encima a Brennan.

-¿Se puede saber que le pasa?- le pregunto Jack.

Pero la patóloga solo le dio una sonrisa escueta, saliendo del lugar.

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Jack estuvo sentado por 45 minutos en la pequeña sala, esperando a Brennan y Lia, pero sobre todo, asegurándose de que la loca de ojos lindos y cabello azabache no estuviera en la zona. Al esperar por diez munitos más, la puerta del director al fin se abrió.

Lia salió de primera, y con un sutil gesto, Brennan entendió que era seguro salir.

-¿Y bien?- le pregunto él a la interna con una sonrisa en la cara.

Lia agacho la mirada y él quito su sonrisa.

-Hey, no pasa nada….- le dijo Jack, abrazándola- ellos se lo pierden.

-Lo sé… estoy triste porque tendré que aguantarte en mi trabajo soñado.

Jack la soltó del abrazo para mirarla a los ojos, y de nuevo, su sonría se plasmo en su rostro.

-¡Te aceptaron!- exclamo él, volviéndola a abrazar.

Brennan les miro y sonríe ella también. Por casi una hora estuvo convenciendo al director, había sido más difícil de lo que ella había pensado, pero al final, el directo cedió, dejando que Lia continuara su internado en el Jeffersonian.

Cuando se separararon, los tres se quedaron mirando.

-Tempe… ¿Quién es la que te anda buscando?- le pregunto Jack.

-Es Ángela, la conocí en el instituto… pero ahora no sé porque quiere matarme, de verdad que no lo sé.

El sonido de su celular, indicándole que le había llegado un mensaje, le hizo desviarse de la conversación. Era Rosse, habían salido ya del FBI y le pedía reunirse con ellos en el hotel.

-Jacky, dime que encontraste una forma de salir de aquí sin que ella me ponga las manos encima.

Su mejor amigo le sonrio, sacando del bolsillo interno de su chaqueta una mapa.

-Daremos unas cuantas vueltas por los jardines y la zona egipcia, pero de seguro saldrás viva.

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Brennan entro a la habitación que Rose y su abuelo compartía. El anciano estaba sentado al final de su cama, con Carly a su lado. Por su parte, Rose estaba saliendo del baño, con una flamante bata blanca y su rubio cabello le caía en cascada por los hombros.

-¿Cómo les fue?- pregunto Brennan, dejando su bolso en la mesita de centro.

-Antes de eso… - le respondió Rose, mientras secaba su pelo con otra toalla- es lindo el agente Booth, no lo recordaba. Buena esa sobrina.

Pocas veces su joven tía bromeaba, por eso, Carly dejo salir una pequeña sonrisa, mientras que su abuelo rodaba los ojos y ella se sonrojaba.

-A parte de eso…- empezó a hablar de nuevo Rose- a estado todo bien. Creo que logramos hacer que quitaran los ojos de Anni.

De nuevo, la estancia volvió a ser seria.

-Tienes que recordar esto Tempe, no se te puede olvidar decir que estabas en otro cuarto, asustada… es por eso que no ayudaste a Dina.

Brennan asintió, yendo hacia la cama de su tía y sentando a los pies. Con lo que había dicho Rose, Brennan no pudo recordar la culpa que le embargaba. Había visto como Nadia mataba a golpes a su compañera de cuarto, pero por miedo a que si la ayudaba lastimara a Carly y sumándole el miedo que tenia, la había dejado.

-Ok… no lo olvidare- respondió, moviendo su cabeza en sendas cabezadas.

-La pregunta más difícil será porque no dijiste nada, después de ocho años, pues ya no eras una adolecente asustadiza.

Brennan suspiro, se llevo las manos a su cabello y se masajeo las sienes.

-Dire que no lo sé… que después de eso solo quería olvidarlo, tratar de seguir con mi vida. Que si estuve pensando muchas veces acusarla, pero no lo hice porque sencillamente quería tratar de tener una vida normal…. Esto va a ser una mierda Rose- se interrumpió.

-Mi niña…- su abuelo se puso de pie, sentando a su lado, tomo su mano.

-Temperance, sé que muchas veces quisiste acusar a Nadia, pero ellos no pueden saber la verdadera razón…- Carly se removió, sabiendo que era ella- así que recuerda concentrarte y recordar todo… ya verás que las cosas saldrán bien.

Brennan le sonrió a su abuelo, apretando su mano también.

Rose le miro, parada enfrente de los tres. Lo que habían construido como familia tal vez era reprochable en el margen de lo legal… pero valía tanto la pena que ni por un segundo dudaría en hacer las cosas diferente si tuviera la oportunidad de devolver el tiempo.

Cundo los cuatro se quedaron en silencio, confortándose unos a otros, Brennan fue consciente del sonido de su móvil. Se puso de pie, fue hasta el y se quedo mirando el numero sin identificación.

-Brennan…- contesto, cautelosa.

-No sabes lo linda que es tu vos…

Su corazón dio un vuelco al reconocer a Booth al otro lado de la línea.

-Booth…- dejo salir, a lo que Carly, detrás de ella, estampo una sonrisa enorme en su rostro- me alegra tanto escucharte… ¿de dónde me llamas?

-No puedo llamarte de mi móvil, es lo mejor.

-Entiendo…

Ambos se quedaron en silencio por un instante.

-Todo saldrá bien mañana… ya lo veras Bren, lo sé… tiene que ser así.

Los ojos de Brennan se llenaron de lágrimas, haciendo que saliera de la habitación y recostara su espalda sobre la pared del pasillo, al lado de la puerta.

-Estas arriesgando mucho por mi Booth, por mí y mi familia… si esto te llega a afectar de alguna forma… no sé si pueda sopor ser de nuevo a razón por la cual las cosas se vuelvan mierda en tu vida… ya lo hice una vez y no quiero una repetición.

-Hey preciosa, escúchame…- le dijo, mientras ella cerraba los ojos y dejaba salir unas cuantas lagrimas- esto vale la pena, lo sé… por eso lo hago, porque muero por tenerte a mi lado y no volverte a dejar ir… quiero que estemos tranquilos y si para eso tengo que poner todo en riesgo, apostar hasta la última carta, lo hare, no lo dudes.

Brennan asintió, secando sus lágrimas

-Si por mi culpa tu trabajo se ve afectado, no me lo perdonare…

Booth guardo silencio, hasta que ella logro escuchar una pequeña risa.

-¿De qué te ríes?

-Me rio porque no sabes lo aburrido que es el FBI, de verdad que no es la gran cosa, no sé que le ven…

Brennan rodo los ojos y dejo salir una pequeña sonrisa.

-No podre entender el sarcasmo, pero eso si lo entiendo bien: estas tratando de no hacerme sentir culpable.

-No, estoy tratando de hacerte saber que pase lo que pase, estoy firme contigo, que no hay nada que me detenga… ya nos separamos una vez, pero dos… no estoy dispuesto a dejar que pase, ¿y tú?

Brennan se llevo una mano al pecho, sintiendo como su corazón latía a mil.

-No… tampoco estoy dispuesta a dejar que eso pase.

-No sabes lo hermoso que suena eso…

Brennan rio levemente.

-Siendo así, la espero mañana a primera hora en el edificio del FBI para que comparezca Dra. Brennan.

-Hay estaré agente, delo por hecho… porque me muero por verlo.

-Lo mismo digo sexy antropóloga… ¡Ah! Por cierto, dale mis saludos a Carly, dile que no busque más, lo suyo es la actuación…

Brennan rio por lo bajo.

-Lo haré…

-Dulces sueños princesa… ten fe, ya verás que todo saldrá bien.

-Jamás e creído en presunciones como la fe, Booth…

-Entonces ten fe en mi y en nosotros… tenle fe a la loca idea de que todo saldrá bien y celebraremos en una playa, con un coco loco en mano.

-Me pides que le tenga fe a una idea… es algo que no puedo ver, que está solo en mi mente.

-En ese caso… coge un papel y escríbela, y hay sabrás que existe porque la tienes entre tus dedos… señorita sabelotodo.

Brennan asintió, sonriendo.

-Descansa…

-Descansa… y sueña con algo lindo.

-Booth…

-¿Si?

-Te amo…

-Y yo a ti… tenlo presente.

-Siempre lo hago…

Y sin más, la llama se corto. Brennan guardo su móvil en su bolsillo. Suspiro y sonrió. Las cosas tenias que salir bien… debía ser así… pues se moría por un coco loco.

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Continuara…

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Yo sé que a pasado tiempo pero la verdad es que ando súper ocupada! No se imaginan! Mi nuevo trabajo me tiene mal… a duras penas como y duermo bien. Así que espero les haya gustado, seguiré tratando de tener estos huecos para escribir más a menudo.

Un beso…

EBBY